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Muchas gracias por entrar, en serio te lo agradezco como no tienes idea, muchas, muchas gracias, pero ya que estás aquí debo pedirte un favor especial, no saltes entre los párrafos, no leas esto en pedazos, en serio, no sé lo que podría pasar, pero te pido que lo leas bien de principio a fin.... Ahora... bien... ya estás aquí... supongo que ahora ya debo contarte que fue lo que me pasó y trataré de hacerlo lo mejor posible para que no te aburras. Por favor no cierres esto y termina de leerlo, trataré de hacerlo lo más corto posible.
Todo comenzó hace una semana, uno de mis contactos en el MSN con el que solía platicar frecuentemente, me pasó una dirección de correo. ¿Y qué tenía esa persona de especial?
Supuestamente mi amigo me había contado que él siempre estaba en línea, jamás se desconectaba y nunca escribía una sola palabra cuando le mandabas mensajes, él lo había visto en línea en las noches, en la madrugada, por las mañanas y en las tardes, siempre ahí en sus asuntos y sin contestar ningún mensaje. Entonces me pidió de favor que la agregara y que tratara de ver si alguna vez lo veía desconectado o si me podría contestar a mí que soy mujer. "Claro" le dije, eso si me acepta primero en su lista de contactos. "Lo hará" me dijo, "Siempre agrega a las personas a su lista tarde o temprano".
Por supuesto que no pude evitar sentir escalofríos, por alguna extraña razón siempre he sido una miedosa y cualquier situación de este tipo me pone los pelos de punta. Lo que hice finalmente fue agregar a esta persona a mi lista de contactos, e inmediatamente me agregó él a la suya, y claro, él estaba en línea.
Mi primera reacción fue de asombro, tal vez en realidad sí era cierto. Así que le mandé un mensaje para comprobar si contestaba o no los mensajes.
"hola".
Pero no me contestó. Así que simplemente decidí rendirme y no volverle a hablar. Y así pasaron los días y las semanas, con el tiempo me fui acostumbrando a verlo siempre en línea, y mi amigo tenía razón, jamás lo vi un solo día desconectado y eso que yo entro prácticamente a todas horas del día.
Como había dicho, ya me había acostumbrado a su presencia, como un contacto de relleno que estaba en línea y jamás conversaba conmigo. Es que soy una persona que muy pocas veces le gusta iniciar conversaciones, además siempre soy yo la que recibe mensajes, siempre que entro por lo menos dos personas me mandan saludos, la mayoría de ellos son chicos y muchas veces soy muy solicitada y se me llenan las ventanas y me desespero porque no encuentro a quien contestarle.
Esto entonces ocurrió la media noche de un sábado. Había una fiesta en algún lugar y todas mis "amigas" habían ido, yo no pude pues estaba castigada, por lo que creí prudente pasármela en el MSN, al abrir el programa inmediatamente recibí un mensaje de él. Debo aceptar que me asusté pues ya me había acostumbrado a solo verlo en línea.
"Hola" decía el mensaje que me mandó.
"que onda :)" le respondí.
Y así como así chateamos... durante horas, una conversación fluida, divertida y agradable como las que siempre quise tener con alguien pero nunca había podido. Comenzó él a preguntarme porque lo había agregado a mi lista y yo le respondí, se quedó "mudo" y cambió el tema. Después de las presentaciones obligadas comenzamos a hablar de trivialidades, debo admitir que cambié mi nombre y mi edad, pues alguna vez en algún lugar leí una historia sobre un chico que era acosado por un loco en Internet, seguimos hablando y una cosa llevó a la otra cambiamos los temas a asuntos más interesantes, algunos polémicos, y me sentía muy bien platicando con él, había veces que mencionaba cosas que me sacaban una sonrisa del rostro e incluso me hacían decir en voz alta mis respuestas, como si en verdad estuviera platicando con él, tal vez por eso aguanté despierta hasta las 7 de la mañana, hora en la que mis padres despertaban. Así que aún con mi pesar me despedí, pero le dije que esperaba platicar con él muy pronto pues realmente me había caído muy bien. Y me pareció agradable y extraño a la vez pues la mayoría de los chicos que conocía en Internet casi inmediatamente me pedían ser su cyber-novia, muchas veces, por el simple hecho de ser chica.
Dormí prácticamente todo el día. En sueños me imaginé al chico, o al menos creo que era la idea de cómo lo había "creado" yo.
Desperté con el estómago gruñendo, eran ya las 5 de la tarde y mis padres habían salido de nuevo. Fui al refrigerador y tomé del bote de la leche. Mientras lo hacía pensaba en el chico que vi en mis sueños, después me llegó un súbito pensamiento... Y maldije mi imaginación, pero más aún maldije a mi raciocinio. Un chico simpático que se la pasa en línea las 24 horas del día... "Debe estar horriblemente obeso", pensé. Aunque después de todo no me importaría para nada, no era como si nos conociéramos mañana mismo. Y luego de no encontrar una mejor razón para perder el tiempo y para variar un poco, entré a Internet. Y claro, él estaba en línea. Lo saludé, pero no recibí respuesta alguna... quisiera que me contestara, para hablar de cualquier cosa por más frívola o sin sentido que fuera. Era como chatear con la pared. Tenía otros contactos en línea y me mandaban mensajes, pero traté de ignorarlos. Me sentí un poco curiosa... ¿Qué estaría haciendo? ¿Por qué no le pregunté nunca a que se dedicaba? Tal vez sea un Ingeniero o un diseñador, o tal vez sea que se la pasa jugando esos horribles juegos de estrategia que toman horas. ¿Y si está platicando con otras chicas? No pude evitar el ponerme celosa por esa idea y comencé a sonrojarme.
Decidí entonces desistir y dejé de mandarle mensajes. Comencé a ver mi correo electrónico. 9 mensajes nuevos en lo que iba del día... todos ellos basura. ¿Qué sienten al mandar este tipo de mensajes? Solo me mandan maldiciones y me echan el mal de ojo por cada uno de estos e-mails que no reenvíe. Ok, al principio yo también los enviaba... pero ya esto harta, pudo ser divertido cuando era una novata, pero ya llevo bastantito tiempo en Internet como para reconocer un buen e-mail cadena y una cadena de SPAM. Furiosa por los mensajes basura (y tal vez porque no me habían hecho caso) me dispuse a apagar la PC y no sé, tal vez salir a la plaza... pero... un mensaje llamó mi atención.
"No te vayas"
Al principio me sentí a gusto al saber que por fin la persona con la que quería hablar me hizo casi justo cuando iba a cliquear el botón de cerrar sesión... pero bajo ese sentimiento de felicidad comenzó a formarse uno de inquietud... ¿Cómo... cómo diablos supo que ya me iba a desconectar?
"hola", le respondí... e inmediatamente le pregunté. "¿Cómo sabías que me iba a salir?" "Mmm... ¿Me creerías si te dijera que soy un hacker y que me gusta entrar a la PC de las personas?" "No", le respondí con una carita enojada. "Porque para empezar aquellas personas que son hackers nunca andan diciendo que lo son... además no hay manera alguna de que supieras lo que yo estaba haciendo pues los hackers no hacen eso." "OK", fue su respuesta. "Si en verdad quieres saberlo te prevengo desde antes que es algo increíble y que, desde luego, dudo que me creas una sola palabra de lo que te voy a decir. Y también es por eso que te lo digo."
"Dime pues", le escribí desesperada al ver que se tardaba mucho en escribir un mensaje. Sólo se veía el monito bajo la ventana que decía "El usuario está escribiendo un mensaje" y no sabía si era porque se olvidó o porque en verdad estaba escribiendo mucho. "Mira, la última vez me dijiste que me habías visto en línea las 24 horas del día y realmente no es que sea un adicto a Internet, aunque en cierta forma lo soy, pero ya no es porque yo quiera, es porque no tengo realmente otra opción. Ok, ¿cómo te lo explico ahora? Estoy en Internet siempre... porque vivo en Internet, y no es que sea un programador o algo... soy como una especie de ciber-espíritu o... aún no sé que diablos soy, sólo sé que veo Internet de otro modo a como tú y los demás están acostumbrados a verlo".
"Es muy ocurrente", pensé para mí misma y decidí mandarle un mensaje que lo dejaría callado, para que viera que no estaba cateando con una chica ignorante: "Creo que tú eres el que tiene una adicción, pero con el anime, mejor ya deja de estar viendo Serial Experiments Lían y Cowboy Bebop."
"Ja" respondió él. "Te dije que no me creerías, pero no importa te he elegido a ti y tarde o temprano estarás conmigo". "Idiota" le contesté mientras estaba a punto de cerrar sesión, pero alcancé a leer un mensaje. "No podrás, no ahora que ya me conoces".
Y bueno, en serio admito que el comentario me hizo sentir incómoda. No me asustó, pero me desilusionó bastante, pues empezaba yo a creer que era una persona muy agradable.
Mientras me duchaba aún seguía pensando en él, no podía creer que fuera una persona tan amable y un cretino. Fui a la cama y no tenía sueño, ¿Cómo iba a tener sueño si todo el día la pasé dormida?
Ese estúpido chico.
De pronto sucedió. Todavía no estaba soñando, y no estoy segura como fue, no entiendo aún como ocurrió. Pero de algo sí estoy segura: Pasó.
Pude ver por un instante mi cuerpo tendido sobre la cama, al parecer tenía unas convulsiones, me preocupé, pero no sentía nada. Entonces sentí que era atraída casi magnéticamente hacia el monitor, ahora encendido, de mi PC. Me sentí en todos los lugares, veía rostros, lugares, sentimientos... por todos lados. ¿Era un sueño?
El tiempo en ese extraño lugar era confuso. Había ventanas sin paisajes volando por todos lados, ruidos emergentes de ningún lado y entre tanto caos aparentemente ordenado surgió una figura que pensé haber visto antes... en mi mente.
"Que bueno que pensaste en mí, sino no te podría haber traído." Dijo sin decir nada, pero aún así lo escuché. "Lo siento, pero me sentía solo, y necesitaba vivir un poco más. Espero que puedas encontrar la manera de hacerlo tu también."
Y así como llegó desapareció tras un símbolo bastante conocido por mí. Traté de seguirlo... pero no pude.
La información llegaba hacia mí como oleadas, muchas veces solo pensaba algo y llegaba, curiosamente no sentía hambre. Comencé a pensar en mi antigua vida y en mis padres, vi una noticia. Yo estaba en estado de coma. Estaba desesperada y no sé cuanto tiempo me tomó el controlar este mundo moldeable. Aunque de algún modo sentía que yo no era la única, me sentía sola.
Controlé la información. No sé como, pero ahora podía decidir que conocer y que no. La siguiente cosa que me ocurrió fue muy extraña. ¿Recuerdan ese juego llamado buscaminas que muy pocas personas juegan? Pude entrar y sentía que realmente estaba en un campo minado, fue suerte que era el campo pequeño... y por unos instantes me sentí en el programa de televisión REBOOT. Aunque... aquí no había cubos de juego ni usuario.
De pronto me di cuenta que tenía acceso directo a todos los juegos de mi PC... pero tenía miedo pues los juegos eran muy realistas y no quería acabar con una mina explotada en la cabeza.
Dejé los juegos... no eran mi especialidad... además tenía miedo a los juegos desde aquel cuento que leí sobre un chico que era retado por una fuerza del mal.
Vaya... y a mí me estaba pasando algo parecido... fuerza del mal o no, esto es extraño... pero lo más extraño es que no siento miedo alguno. Solo siento vacío y un sentimiento de soledad.
Fuera de eso pasaba explorando y seguía viendo las noticias, mi cuerpo estaba en estado de coma. Y no me preocupaba. Intenté dar un paso más allá. Logré entrar a mi cuenta de correo y mandé un e-mail a una de mis amigas.
Fue extraño, pero sentí cuando ella leía mi e-mail. Sentí como ella comenzaba a pensar en mí y... de pronto me sentí viva. Me agité por estar en ese extraño lugar pensé en todas las cosas que había dejado atrás... pero lo más importante... una parte de mí se sentía viva.
El lo hacía... y ahora yo lo trato de hacer. Él usaba el chat para contar su historia y conocer a las personas y vivir dentro de sus mentes, pero él era malo. Perdón por engañarlos, perdón por alojarme en sus mentes... pero mientras me recuerden seguiré sintiéndome viva... y tarde o temprano debo despertar. Solo los usé y si leyeron de principio a fin mi presencia será mucho más fuerte y de una u otra manera lo importante es que me tengan en su mente, y me imaginen... no lo pueden evitar pues es más fácil mientras leen un simple "cuento".
Ahora... son muy pocos los que pueden entrar a este mundo... yo decidiré quien podrá tomar mi lugar por completo... podría ser cualquiera... por el momento necesito vivir en el recuerdo, mientras alguien me recuerde seguiré viva... ¡Léanme! ¡Léanme y déjenme morar en su mente!
"La imaginación es más importante que el conocimiento." - Albert Einstein
- Fin