Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search Login Register Extras
Fiction » Manga » Chou Jikuu font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Izumi Ichikawa
Fiction Rated: T - Spanish - Romance/Drama - Reviews: 6 - Published: 12-21-03 - Updated: 01-04-04 - id:1477263
Dimensión Mariposa

por Izumi Ichikawa

Capítulo 1: "Estelas de luz"

Sonó el despertador a las 7:45, como siempre. Y me levanté con mucho sueño, como siempre. Pero vi el calendario frente a mí, allí pegado en la pared, y me acordé de que hoy terminaba la cuenta regresiva... Salté de la cama y dí un grito de alegría. Pero no imaginaba la gran sorpresa que me iba a llevar ese día... Ni las consecuencias que me traería. Me puse el uniforme y bajé corriendo la escalera.

¡Ah! No te he contado nada sobre mí. Me llamo Sunshine Iris, tengo 16 años y en ese entonces iba en 3º de secundaria, y estaba casi por pasar a 1º de preparatoria, curso en que estoy ahora. Me encanta cantar, dibujar y leer manga. Soy un poco obsesiva con respecto a esto último... pero yo creo que está bien (Si no me encantara el manga y animé, me habría tomado mucho peor todo esto). Mido 1.75 m y mis medidas son 90-60-90... No, es mentira, jeje... ^-^U En realidad mido 1.58 m, y mis medidas tampoco son esas... (No soy perfecta, pero tampoco soy del otro extremo...) Bueno, dejándome de tonterías, lo último que te voy a decir de mí, para no aburrirte más, es que tengo los ojos y el cabello azules. Mi pelo es más oscuro que mis ojos, liso y largo hasta la mitad de la espalda. Mientras te cuento lo que me ha pasado me conocerás mejor. OK, seguiré.

Me senté a tomar el desayuno en la cocina, y allí llegó mi hermana también muy alegre, y me preguntó si me acordaba qué día era hoy... ¡Cómo no iba a recordarlo!

Mi hermana se llama Miyu, tiene 10 años y va en 4º de primaria. ¡Ella también es fanática del manga! Nos llevamos bastante bien (para el promedio de los demás hermanos ^_^U) y siempre ahorramos juntas para comprar el siguiente número de nuestras historias favoritas ^-^. Ella tiene el cabello rizado marrón rojizo (Ese día peinado con colitas, como siempre cuando vamos a la escuela), y los ojos también marrón. Ya sé que somos muy diferentes de físico, (y de carácter también ^_^U) pero somos algo así como un "intercambio" de los colores de cabello y ojos de nuestros padres. Miyu-chan tiene el cabello de mamá y los ojos de papá, y yo al revés. ¡Ah, me estoy yendo mucho por las ramas! Siempre me pongo a hablar de cualquier cosa y al final termino diciendo algo nada que ver. Bueno, vuelvo al tema anterior ^-^U. En general, Miyu-chan es una niña tierna y cariñosa, aunque tiene su carácter... (Y a veces me saca de mis casillas...)

- ¡Hoy día sale el último número de "Kana's Music Box"! ¡Aquí se sabrá todo! ^-^ - exclamó saltando mi hermanita, refiriéndose a nuestro manga favorito, que terminaría hoy día... A lo mejor crees que es un poco ridículo ponerse tan contenta por algo así, pero es que ya te dije que soy muy obsesiva con estas cosas... ^_^U

Salimos de nuestra casa camino a la escuela, que queda más o menos cerca. El camino por ahí es muy bonito: está lleno de árboles grandes y, como era primavera, en esos días estaban cubiertos de flores. ¡Fuyumi es preciosa en esta época! No lo había dicho, pero la ciudad donde vivo se llama Fuyumi. También es linda en invierno, pero yo le habría puesto Harumi... Encuentro que se ve mejor en primavera. ^-^ (Izumi: Fuyumi significa "Belleza de invierno", y Harumi, "Belleza de primavera")

- Supe que hoy saldría un manga nuevo, que también se trata de una niña mágica. - comentó Miyu-chan - Se llama "Illusion Daisy".

- ¿Y cuál es la historia principal?

- Son dos chicas, se llaman Aoki Chisa y Obata Naomi, y tienen que vencer espíritus... También aparece algo de unas ilusiones, el nombre lo dice... Y joyas con margaritas... Y...

- ¿Qué más? Explica bien.

- Es que no leí muy bien el resumen... ^-^U

- Ya... ¬_¬U Con eso me quedó muy claro... (Miyu-chan y su gran capacidad de comprensión lectora...¬¬ Jamás me ha podido contar una sinopsis como es debido.)

- Jeje... ¡Pero sé que es una historia romántica, y los novios de las protagonistas son muy atractivos! *^-^*

- Ah... De esas cosas sí te acuerdas...

Y así seguimos caminando y conversando hasta llegar a la escuela. Es un gran recinto con tres edificios: uno de primaria, uno de secundaria y uno de preparatoria. Miyu-chan entraba al de la primaria, y yo al de secundaria por una de las últimas veces, porque era Abril, y ya íbamos a salir de clases... Y ahora me queda la mayor parte del curso por delante... (Estamos en Noviembre ahora) Ya empecé a hablar de otras cosas, ¿ves? Ah, bueno...

Entonces llegué a la sala. Dentro ya había harta gente, entre ellos mis cuatro mejores amigas. Y aquí voy con las descripciones otra vez... Es un poco latoso, pero necesito que te imagines cómo son cada una de las personas que nombro, para que lo veas (aunque sea algo) parecido a como lo hago yo. OK. La primera se llama Shinohara Satsuki y tiene 15 años. Tiene el cabello color naranja, un poco más largo que el mío, y los ojos de un tono ámbar. Le agrada hacer arreglos florales, y toca varios instrumentos musicales, pero sus favoritos son el órgano y el arpa. Después viene Ikeda Kaori, de 15 años. Ella tiene el cabello negro, largo y ligeramente rizado, y los ojos de color lavanda (¡Kaori-chan es muy linda, me encantaría ser como ella! Tiene la piel muy blanca, y es la más dulce y delicada de todas nosotras. ^-^). Es la más reposada del grupo, y además borda cosas hermosas y cocina de todo muy bien. La siguiente es Kijima Nijimi, también de 15 años. Tiene el cabello color cereza y los ojos café oscuro. Es la más baja de nosotras. Se parece mucho a un personaje de un manga que se llamaba Garnet Cherry, con dos colitas a los lados... Por eso la llamamos por ese nombre... (Y Cherry-chan se molesta mucho cuando lo hacemos, jeje... ^-^U) A ella también le gusta leer manga y es tan fanática como yo y Miyu-chan. Es muy amiga de mi hermana, ya que es algo infantil para sus cosas... Pero bueno, cada uno con sus gustos, como se dice. Por último está Okazaki Sumire, de 16 años. Ella tiene el pelo castaño y los ojos entre azul y celeste. Yo diría que más bien es un tono calipso. Es la más alta de las cinco. Sumire-chan está en el equipo de animadoras, ya que es muy energética y alegre, y es algo exagerada con su apariencia, ya verás porqué...

- ¡Buenos días! - saludé, y Nijimi-chan vino corriendo a contarme algo.

- Adivina qué...

- ¿Qué?

- ¡Conseguí el último póster de "Kana's Music Box"! ^-^

- ¿En serio? ¡Muéstramelo, por favor, por favor, por favor!

- Bueno, lo dejé en casa... ^_^U (Yo: ¬¬U) Eh... Estoy terminando de coser los trajes que usa Kana, y creo que en unos días más estarán listos con todos sus detalles. ^-^

- ¿Y entonces podremos probárnoslos? *^-^* - preguntó Satsuki-chan, que se había acercado a mi puesto junto con las demás.

- ¡Sip!

- ¡Qué bien! *^-^* - exclamamos todas al mismo tiempo.

En ese momento, sentí algo pesado sobre mi cabeza. Obviamente... Era Satoru-kun que había puesto su maleta en mi cabeza, molestándome desde que pone un pie dentro de la sala...

- Y tendrán muchos listones y volantes, y serán todos de color rosa pálido, ¿verdad? - dijo con voz burlona.

- ¡Y a ti qué te importa! - le respondí enojada - ¡Lo único que a ti te interesa son las historias donde se matan y se golpean todo el tiempo! XP

- Ahí vamos de nuevo... ¬¬ - oí decir a Sumire-chan.

- Ah, ¿y a ti? - puso una voz muy aguda: - ¡Te derrotaré con mi flauta mágica! ¡Transformación en llave de re! XD

- ¡Idiota! En principio, Kana no tiene una voz tan tonta como la tuya. Segundo, no puede usar la flauta mágica si no se ha transformado antes. Y tercero... ¡Para tu información, no existe la llave de re!

- ¿Y lo de la voz cómo lo sabes, si sólo existe el manga de "Kana's Music Box"? - siguió discutiendo, haciendo caso omiso de lo último que le dije.

- ¡Por qué eso es obvio! ¡Esa voz que tú haces es totalmente ridícula!

- ¡Más ridícula eres tú, leyendo esos...

- ¡Ya basta! - interrumpió Kaori-chan. Ella siempre nos detiene, porque no le gustan las peleas. - ¿Cuándo va a ser el día en que ustedes dos puedan convivir en paz?

- El día en que Satoru-kun deje de decir tonterías...

- ¡Tú eres la que siempre empieza! - reclamó Satoru-kun.

- La primera discusión de la mañana... - dijo Shigeru-kun, entrando al salón. - Y tú eres el que siempre empieza, Satoru-kun. ¿Por qué siempre tienes que discutir con Iris-chan, si ella nunca te molesta?

- Su forma de ser es la que me molesta...

- Entonces déjala en paz y no te acerques más a ella, así de simple.

- Si ninguno de los dos se dijera cosas estúpidas se podrían llevar mejor - observó Sumire-chan.

Y así siguió la discusión sin fin, como siempre... Hasta que llega el profesor y nos manda a sentarnos a todos. Aquí hago una pausa para describir (sí, de nuevo...) a Shigeru y Satoru-kun. El apellido de Shigeru-kun es Idesaki, y tiene 15 años. Su cabello es castaño oscuro y sus ojos son verdes. Es muy amable y tranquilo, y le gusta la fotografía (Y te voy a contar un secreto: ¡Shigeru-kun me gusta mucho! Siempre es muy dulce y gentil conmigo, y es muy lindo! Además me encanta su voz (Aunque no es muy afinado que digamos...) *^-^*). El apellido de Satoru-kun es Nakata, y tiene 16 años. Tiene los ojos azules y el cabello castaño muy claro. Debo admitir que es muy atractivo, pero su personalidad es lo más odiosa que te puedas imaginar. Es el antónimo exacto de Shigeru-kun: muy inquieto y nada de amable, ya lo comprobaste... También le gusta el manga, pero otros géneros nada que ver con lo que nos gusta a Nijimi-chan y a mí, y es adicto a los videojuegos (Juegos de guerra, nada más se puede esperar de él... ¬¬)

El profesor nos pasó unas guías de figuras retóricas que teníamos que resolver en grupo. A mi lado se sienta Satsuki-chan, y más atrás, Kaori-chan con Satoru-kun, así que nos tocó resolverla juntos. Como a mí no me gusta mucho estudiar lengua, no estaba muy interesada en llenar la guía... Pero a Satsuki-chan le encanta, y ese día andaba muy distraída, así que me pareció raro. Miraba hacia la izquierda todo el tiempo, al parecer hacia la ventana. Yo también me quedé mirando hacia allá, observando los árboles y pensando en cosas que ya ni me acuerdo (Y debo confesar que, aparte de los árboles, miraba a "cierto chico" que estaba sentado en el grupo de la izquierda... *^-^*)...

- ¡Hey, Iris-chan! - me gritó de pronto Satoru-kun, y me sacó drásticamente de mis pensamientos. - Deja de mirar las moscas y ponte a trabajar. ¡Y tú también, Satsuki-chan!

- Solamente estaba pensando en la siguiente respuesta... - le contesté, aún distraída.

- Ni siquiera has leído las preguntas... ¬¬

En ese momento justo llegó Nijimi-chan para detener otra de nuestras constantes peleas, y empezó a conversarme de manga, como casi siempre que habla conmigo. Me contó del mismo manga nuevo del que Miyu-chan me había hablado, aunque me explicó con detalles lo que pasaba...

- Sí, en la mañana Miyu-chan me habló algo de eso... Pero no me explicó nada muy claro, tú sabes cómo es ella... ¬¬

- A propósito de Miyu-chan, ¿Le preguntaste por las láminas del álbum?

- Sí, dijo que de la lista que me pasaste, la... 44 y la 118 no las tenía. - respondí, haciendo memoria.

- ¿La 118 es una donde aparece Kana haciendo girar la flauta mágica como bastón?

- Ah, ya no me acuerdo... ¬¬

- Sí, parece que sí... Aparece con un traje amarillo con unas...

- ¡¿Quieren dejar de hablar de shoujo manga, POR FAVOR!?? - gritó de repente Satoru-kun - Y tú Nijimi-chan, ándate a tu grupo a trabajar, ¿quieres?

- ¿Y tú desde cuándo te interesas tanto por la lengua, Satoru-kun? ¬_¬ - le respondió Nijimi-chan.

- Satoru-kun tiene razón en que tienen que dejar de conversar - intervino Kaori-chan.

- Mmm... Ya que tú lo dices, Kaori-chan... Voy a ir a sentarme, pero sólo porque TÚ lo dijiste... ¬u¬

- Odiosa... ¬¬ - susurró Satoru-kun.

- Bueno, ahora respondamos la guía. - dije.

- Claro, ahora quieres responder...

- Satsuki-chan... - la llamé.

- ¿Qué?...

- La guía...

- ¡Ah, sí! A ver... - y se puso a revisar las preguntas. (Todos nosotros: ¬¬U)

Ah... y así pasó la tarde, sin nada más importante que contar que peleas y más peleas entre Satoru-kun y yo... (Y todas las empieza él, por cierto) En cuanto sonó el timbre, Nijimi-chan y yo salimos corriendo de la sala para llegar primero que todos a la tienda de manga, y poder comprar el último número de "Kana's Music Box"... Pero Satoru-kun, como es tan amable, nos vio salir tan apuradas y nos detuvo en la salida para decirnos puras estupideces y nos atrasamos... -_- Ya había varias personas cuando llegamos, y nos tocó esperar un buen rato para comprar... Pero me alegro de haber alcanzado a obtener una copia, porque se agotaron muy rápido. También compré el primer número de "Illusion Daisy", para saber como era. Cuando leí el nombre de la autora, me dieron más ganas de leerlo. Era de Himutako Mizumi, la misma que hizo "Yousei Manami", un manga que leí antes y me gustó mucho. Entré muy callada a casa con los dos libros en la maleta y me encerré en mi habitación a leer el manga de Kana. ¡Fue un final muy lindo! Kana-chan descubrió el misterio del prisma de doce alas, se casó y fue feliz para siempre. ¡Me encantan los finales felices! Después me puse a leer el otro manga, y me quedé muy interesada por saber lo que pasaría en el siguiente número. ^-^

Cuando había terminado de leer los dos mangas, llegó Miyu-chan y me quitó los libros para leerlos ella. Le dije que me los tenía que devolver después, porque los dos los había conseguido yo, y la dejé que se fuera a su habitación. Yo me quedé pensando en lo genial que sería ser una chica mágica... Todas tienen trajes muy bonitos, poderes sorprendentes, y misiones muy importantes que cumplir para salvar al mundo entero... ¡Ah! ¡Chisa-chan se veía muy bonita con su traje dorado y su cuerno luminoso! Las portadas de los mangas siempre son muy lindas... Traté de imitar cómo se vería Chisa en un animé utilizando su cuerno... Y al girar golpeé las cosas que estaban en mi repisa y se vinieron todas al suelo... ^-^U Después de recoger todo, me fui al desván, cuya entrada está dentro de mi cuarto. Me gusta entrar ahí, porque hay soledad para poder pensar, y además hay tanto cachivache guardado que siempre encuentro algo nuevo. Si hubiera sabido lo que encontraría ese día...

Revisé varias cosas esa tarde. Encontré un álbum de fotos familiares, un tocadiscos con una caja de discos muy antiguos, y un joyero lleno, del que me probé todo lo que había. Pero después me di cuenta de que se me había olvidado algo. Encontré un collar muy bonito tirado debajo del armario, que descubrí porque brillaba con el sol que entraba por las rendijas. Era una gema muy rara que colgaba de una cadena de oro, transparente, y tallada de una forma que parecía una gota de agua. Lo tomé, lo observé y me lo puse, y cuando me miré en el viejo espejo de mi abuela, noté que había cambiado de color. Ahora estaba azul, de un azul muy intenso, como los zafiros. "Ah, deben ser de esas piedras que cambian de color con el calor o la luz" pensé. Pero luego sentí como si varias personas estuvieran observándome, y miré hacia todos lados, pero no vi a nadie. Por mi mente empezaron a pasar pensamientos muy extraños. "¿Y si digo Dimensión Libélula? ¿Qué pasará?" Hasta ahora aún no sé cómo fue que se me ocurrió eso, ni quiénes eran esas personas que sentí que estaban, pero al final hice lo que había pensado, y dije "Dimensión Libélula" muy despacio.

Fue como si me hubiera dormido y hubiera despertado muy rápido, como en esas noches en que uno piensa que no ha soñado nada. Estaba en un lugar distinto, cerca de una cabina telefónica. Era una ciudad, parecida en cierta forma a Fuyumi, pero con menos árboles que ésta. Volteé y vi que detrás mío había un parque, y que una chica de largo cabello rubio y ojos grises se había acercado a mí.

- Tú... Tú... - empezó a decir la chica - Brilló una luz azul muy intensa cerca de dónde tú estás... Y apareciste allí... A menos que esté viendo visiones... ^-^U ¿Quién eres?

- ¿Dónde estoy? - quise saber de inmediato.

- Estás en Fuyumi...

- Pero si yo vivo en Fuyumi... La conozco bien, y no hay ningún lugar así...

- Yo también vivo en Fuyumi, y estás en ella.

- Bueno... Si esta ciudad es Fuyumi como dices, tiene que estar la estatua grande que hay en el parque Tsukimi.

- ¡Ah, sí! Entonces es la misma ciudad... Pues qué raro...

- ¿Me puedes llevar a verla, por favor?

La chica rubia me llevó al parque Tsukimi y, en efecto, había una estatua. Pero no era la mujer bajo el cerezo que yo conocía, sino algo así como una pirámide egipcia hecha de escalones de piedra, con muchos remolinos de colores incrustados en ella. Estaba muy confundida, y no entendía nada de lo que me había pasado. Me acerqué a la estatua para observarla mejor, y toqué un remolino color violeta que estaba a mi alcance. De pronto, el collar que traía puesto comenzó a despedir una enceguecedora luz azul, y los remolinos desaparecieron... Podría decir que se convirtieron en escarcha, porque vi cómo se deshacían en cientos de puntos de luz plateada. La chica rubia me miró muy sorprendida y se acercó a observar mi collar. Soltó un pequeño gritito y me dijo:

- ¡Pero si éste es el collar que aparece en el diario de mi abuela! ¡Ven, te voy a llevar con mamá!

No tuve tiempo ni siquiera de preguntarle quién era, ni qué había pasado, porque me tomó del brazo y me hizo entrar a una florería que estaba muy cerca de allí. En el mostrador había una señora también rubia y de ojos grises que nos miró extrañada.

- ¿Qué pasa, Kirei-chan?, ¿Quién es ella?

- ¡Mamá, mira el collar que trae puesto esta chica! - le dijo a la señora.

- Ese es... - Y se acercó a observar mi collar (A todo esto, yo no sabía qué decir ni qué pensar... -_-) - Ven acá. - me dijo, y me llevó dentro de otra habitación más pequeña.

- ¿No es el collar de la abuela, mamá? - preguntó la chica.

- Pero si yo lo encontré en el desván de mi casa... - dije tímidamente.

- ¡Ah, disculpa! Ni siquiera te he dicho mi nombre, jeje... ^-^U - me dijo la chica - Soy Miyazawa Kirei, pero llámame Kirei-chan... No me gustan mucho las formalidades. ^-^

- Yo soy Sunshine Iris, - le contesté - y también puedes llamarme Iris-chan...

- Y yo soy la madre de Kirei-chan, Miyazawa Koume. Mucho gusto, querida.

- Igualmente, señora Miyazawa. ^-^

- Supongo que vienes de la otra dimensión, ¿verdad? - preguntó Miyazawa-san. Yo no supe qué responder. - Ah, perdón... Veo que no entiendes nada de lo que te ha pasado... Debe ser la primera vez que vienes aquí entonces... (Yo: ·_·U) Eh... Mira, siéntate aquí. Te lo voy a explicar todo. - Hice lo que me dijo. Kirei-chan y Miyazawa-san también tomaron asiento.

- El collar que tienes ahí es mágico - me dijo. Aunque ya me esperaba eso, no podía creerlo.

- ¡¿En serio?!

- Pues sí... Aunque es algo difícil de creer... Supongo que no creerás en este tipo de cosas...

- No, sí creo, y me alegro mucho de que sea así... ¿Me está diciendo la verdad, cierto? - asintió con un movimiento de cabeza. - Bueno, después de lo que pasó con los remolinos de aquella estatua, dudo que esté mintiendo...

- ¿Qué pasó con los remolinos? - preguntó algo preocupada la señora Miyazawa.

- Los remolinos desaparecieron... ¡Se esfumaron como puntos de luz! - respondió Kirei-chan.

- Entonces ya no hay vuelta atrás... - suspiró la madre de Kirei-chan.

- ¿Me pueden explicar qué está pasando aquí? - pregunté yo, ya algo exasperada.

- Ah, sí... Bien. Prepárate para memorizar todo. Lo que pasa es que existen varias dimensiones en el universo.

- Sí, eso ya lo sabía.

- Son cuatro dimensiones básicas: el largo, alto, ancho y el tiempo. El conjunto de todas ellas forman las dos dimensiones medias, donde vivimos nosotros: la Dimensión Catarina y la Dimensión Libélula.

- Dimensión Libélula... - pensé yo - Eso fue lo que se me ocurrió decir justo antes de que llegara aquí.

- Estás ahora en Fuyumi de la Dimensión Libélula. Las dimensiones medias son algo así como mundos paralelos. Tú debes venir de la Dimensión Catarina.

- Sí... También vivo en Fuyumi...

- Con el collar que traes puesto puedes pasar de una dimensión media a otra.

- Ah... ¿Y eso tiene algo que ver también con los remolinos? - pregunté, dispuesta a saber todo sobre esto. ¡Estaba muy emocionada, porque en cierta forma se me estaba cumpliendo un sueño al saber que existía todo esto!

- Calma, calma. Existe además una dimensión superior: la Dimensión Mariposa. Se supone que allí no hay tiempo, y la gente que vive allí es superior también.

- ¿De pensamiento superior? - Kirei-chan también escuchaba muy interesada.

- De alma superior, para ser más exactos. Las personas que viven allí han sido seleccionadas con mucho cuidado, a través de un proceso infalible.

- ¿Y cuál es ese proceso?

- En ese proceso entraste tú ahora. El que tenga el collar y se acerque a los remolinos que hay en la estatua de Fuyumi Libélula, iniciará la prueba. Cada remolino representa un elemento o un valor importante para las personas. En cualquier momento puede presentarse uno de los remolinos y tú deberás venir a Libélula. Sabrás cuándo porque brillará tu collar si estás en Catarina. Si estás en Libélula ya, sólo caerás dormida. Te hará una prueba en tu mente... algo así como una conversación relacionada con su elemento o valor. Si pasas esa primera prueba, despertarás con un traje diferente puesto, acorde con la ocasión, y tu collar se transformará en un objeto que deberás usar para transformar de nuevo en remolino a la luz de color (ya que así se presentará el remolino), y volverlo a colocar en su lugar en la estatua.

- ¿Y si hago eso puedo ir a la Dimensión Mariposa?

- Sí, pero eso implicaría que no volvieras nunca más a las dimensiones medias. Vivirás en la Dimensión Mariposa para siempre.

- ¿¡Qué!? Yo no quiero estar lejos de mis amigos y mi familia... Por muy bonito que sea ese lugar... Lo siento, pero no puedo hacerlo. Los remolinos quedarán dispersos para siempre...

- Estés donde estés van a ir a buscarte.

- Creo que no hay problema. Si no paso esas pruebas y no obtengo los remolinos, no podré irme.

- Si no pasas alguna de las pruebas, ese elemento será sustraído de las dimensiones medias. Por ejemplo, si pierdes el remolino de las plantas, desaparecerán las plantas de las dimensiones medias, así como todo lo que signifiquen para ti.

- ¡No! ¡Entonces no puedo hacerlo yo! - ahí realmente me empecé a afligir - ¡Es demasiada responsabilidad! Voy a destruir todo el mundo si no paso esas pruebas... Debería haber sido otra persona mejor que yo... - y en ese momento estuve a punto de ponerme a llorar. Nunca imaginé que sería algo tan difícil.

- No es casualidad que tú tengas ese collar.

- ¡Pero qué cosa especial podría tener yo para...

- Eso lo tienes que descubrir tú. - hubo unos segundos de silencio que yo aproveché para tranquilizarme.

- ¿Y usted cómo sabe todas esas cosas?

- Mi madre una vez tuvo ese collar - a Miyazawa-san se le fue el brillo de los ojos -. Alguien se lo entregó... Nunca dijo quién. Ella está en la Dimensión Mariposa ahora. Yo sé todo esto porque ella escribía un diario en que contó todo lo que pasó por causa de esos remolinos... Pero no supe nunca lo que pasó con el último remolino, ni a quién dio el collar después de eso... nada. Ni siquiera sé si en verdad está ahora en la Dimensión Mariposa o está muerta... Siempre decía que la última prueba era muy difícil... - De nuevo se produjo un silencio largo, esta vez muy incómodo.

- Entonces... ¿Tendré que ir allí obligatoriamente?

- Todo depende de ti. Puede que pases las pruebas y tengas que ir a la Dimensión Mariposa para siempre, o puede que no pases las pruebas y te quedes en tu dimensión, pero con la consecuencia de haber perdido varios elementos y valores importantes... O a menos que quieras depositar la responsabilidad en otra persona... No hay más opciones.

- Pero no puedo hacer eso... Sería muy egoísta... Darle tus problemas a otra persona... Además es algo muy difícil de soportar... Voy a tener que hacerlo yo, no hay otra manera... Pero no quiero irme a otro lugar...

En ese momento sentí mucho sueño, y caí dormida en mi asiento, todo muy repentinamente. Me encontré en un lugar muy oscuro. No se veía nada aparte de una luz color lavanda muy intensa que flotaba a un par de metros de mí. Aunque estaba sola en ese sitio amplio y oscuro, me sentía segura, como si hubiera vivido siempre allí. La luz se acercó un poco más a mí, y yo me senté en el piso. Ni siquiera se veía el piso, pero no sé porqué, aún así tenía la confianza de que podría dar pasos tranquilamente, ya que algo me soportaría debajo. Era como estar en un inmenso vacío. De pronto escuché una música muy hermosa, cantada por muchas voces en coro. Parecían voces de ángeles.

"Tienes un sueño, un mundo nuevo...

Vas al final del arcoiris

guardando en tu corazón personas y emociones

serán la semilla de lo que vendrá

como un sueño de cristal

Debes buscar en tu corazón, mira bien en cada rincón

hasta la última gota de amor

Mira al futuro, sonríe siempre

tienes sólo una oportunidad

ya tienes la pauta, ponle las notas

Siempre cantando esa melodía

procura que en tu corazón sólo haya luz

y tu amor, y tu amor

siempre brillará...

Tienes un sueño, un mundo nuevo...

Vives como en un laberinto

buscando desesperadamente una salida

te niegas a mirar y a despertar

de tu sueño de cristal

¿Y para qué tanto caminar?, sabes bien que puedes volar

No hay fuerza más grande que el amor

Tienes un sueño, un mundo nuevo

ahora tienes la oportunidad

no dejes pasar la flor de la higuera

Sigue el camino de tu destino

Mariposa, dejarás tu estela de luz

y tu amor, y tu amor

siempre brillará...

Sin temor debes andar, todo lo que quieras puedes lograr

Eres pura luz

El mundo en tus manos está.

Mira al futuro, sonríe siempre

tienes sólo una oportunidad

ya tienes la pauta, ponle las notas

Siempre cantando esa melodía

procura que en tu corazón sólo haya luz

y tu amor, y tu amor

siempre brillará..."

Me quedé en silencio unos segundos después que se apagó la música. ¿Qué significaría todo eso? Era evidente que algo me querían decir con esa canción, pero no acababa de comprender el significado. Tendría que escucharla de nuevo para estar más segura. La luz todavía seguía en frente de mí.

- ¿Dónde estoy? - susurré.

- En algur lugar de tu mente. - contestó la luz. Tenía la voz de una chica joven, más o menos de mi edad.

- Por eso es que este lugar me parecía tan familiar... Entonces tú eres un...

- Remolino. - completó - Soy el remolino de los sueños. Veo que ya te contaron todo lo necesario. Sunshine Iris... ¿Es ese tu nombre?

- Sí, así es.

- ¿Y qué te parece todo lo que te ha pasado? - dentro de mi propia mente no podía mentir.

- Me da miedo. Estoy muy asustada. No sé qué voy a hacer para resolver todo esto... Yo no me quiero marchar a otro lugar para siempre... Y además es una tarea muy dura recolectar los remolinos. Si pierdo uno sería un error horrible... Y yo no me siento para nada capaz de llevar a cabo esa misión. Ya todo está perdido... - Nuevamente me dieron ganas de llorar. Más que por pena, siempre lloró cuando no tengo salidas para los problemas que enfrento, o por la impotencia de no poder hacer nada frente a alguna situación lejana o cercana a mí.

- No hables así. - me dijo con voz amable. - El mayor error sería que no intentaras nada, ya teniendo esa responsabilidad en tus manos, por miedo a fallar. En la vida es necesario correr con todas tus fuerzas, caer y luego volver a levantarte para poder seguir corriendo y llegar a volar. Lo mejor que puedes hacer es enfrentar la situación presente con optimismo, y después pensar en el futuro, y resolver todo a su tiempo. Si tuvieras que irte a la Dimensión Mariposa, es mejor que aproveches el tiempo que te queda aquí siendo feliz, compartiendo, y mejorando como persona. Así dejarás en las dimensiones medias algo que nunca se perderá...

- Una estela de luz... - dije, recordando la canción.

- Veo que ya entendiste algo de la letra de la canción. - me dijo complacida. - Algunas personas se demoran un tiempo largo en descubrir algo del sentido de la canción inicial. Pero tú ya sabes cuál es su título.

- ¿Estela de luz? - pregunté. La luz asintió.

- Las luces valen por la estela que dejan. - Yo me quedé en silencio reflexionando sobre esta frase.

- Me dijiste que tenía que verlo todo con optimismo, pero es muy difícil después de saber que le puedo hacer a todos un gran daño si no hago mi trabajo correctamente...

- Tú siempre has soñado con ser una chica mágica.

- Sí...

- ¡Sólo piensa en lo que podrás hacer ahora con tu magia! En algún momento vas a adquirir poderes especiales y vas a poder ayudar a quien quieras. Ese también es uno de tus sueños... - asentí con la cabeza.

- Las chicas de los manga siempre son muy especiales... Son elegidas por algo. Son muy fuertes ante la adversidad, y incluso dejan su propia vida por los que aman... Irradian luz y bondad por donde quiera que pasen. Ellas dejan una estela de luz... Ese es el más importante de mis sueños.

- Para cumplir tus sueños necesitas valor.

- ¡Pero lo que menos tengo es valor! Nunca voy a poder cumplir mis sueños, ni...

- ¡Ya te dije que no hables así! - exclamó la luz, irritada. - La verdadera bondad trae el valor consigo. Son dos cosas inseparables. Si realmente quieres alcanzar tus sueños, tendrás el valor suficiente para arriesgarlo todo por ellos. - Hubo un gran silencio. - La gente no puede vivir sin soñar. Sean cuales sean esos sueños, son la base de la felicidad. Y todo lo que desea hacer una persona, esté consciente o no de ello, es para ser feliz. Los sueños son una parte muy importante de tu vida. No puedes dejarlos por miedo a fallar.

- Pero si fallo sólo voy a sufrir... Y haré sufrir a los demás...

- El dolor también es importante en la vida. - Me sorprendí mucho con este comentario.

- ¿Pero por qué?

- No puedes evitar sufrir, ni que los demás sufran... El dolor te hace crecer. - Lo medité mejor y pensé que tenía razón.

- Es cierto. Debo luchar... con valor. Y si llego a caer, me levantaré para volver a correr y alcanzar el vuelo... Haré realidad mis sueños... Debo irradiar siempre felicidad y bondad, pase lo que pase... Y todo a mi alrededor se sentirá feliz... - Mientras decía esto, lágrimas silenciosas corrían por mis mejillas. No podía creer haber sido tan tonta.

- Nadie puede ver la luz sin haber pasado por la oscuridad... - dijo la luz lavanda.

Entonces volví a la realidad. Desperté, y vi que Kirei-chan y Miyazawa-san estaban observando atentamente un espejo. Sólo alcancé a ver que levantaron la mirada. Sentí que me elevaba, y mi ropa cambió, entre destellos azules que emitió el collar. Trataré de describirla. Era algo así como una malla color lavanda con bordes dorados. También traía una falda de tablas amplias un poco más oscura, pero en el mismo tono; unas calcetas lavanda largas hasta más arriba de la rodilla; un cintillo dorado en el pelo (Según me dijo después Kirei-chan); unos guantes color lavanda, y unos zapatos bajos lavanda más oscuro que brillaban intensamente.

- Ahora viene la prueba física. - me dijo Miyazawa-san - Tienes que transformar tu collar en el objeto especial. Cada persona tiene un objeto diferente, según su personalidad.

Yo tomé el collar y me lo quité. Apenas lo tuve en la mano, se transformó en un objeto algo extraño, difícil de describir. Mira: Imagínate una corrida de cinco esferas de color transparente, intercalando el azul y el verde claro, partiendo por el primero. (Quedaría así: azul, verde, azul, verde, azul.) En la del medio iba pegada una libélula de metal con alas transparentes, una por cada lado de la esfera. En cada uno de los extremos del objeto había un aro grande de metal plateado, en donde cabía justo mi mano (Entonces ahora lo tenemos así: aro de metal, esfera azul, esfera verde, esfera azul con una libélula por cada lado, esfera verde, esfera azul, aro de metal). En el momento en que tomé el objeto por los dos extremos, todo el escenario cambió. Fue como si todas las cosas hubieran sido reemplazadas por otras. Ahora me encontraba en un prado, y cerca había un lago cristalino.

En ese lugar me sentía muy bien... En completa felicidad. Dos luces verdes de distinto tono y una azul oscura giraban alrededor mío. Esa luz azul... era algo especial. Tenía una necesidad muy grande de acercarme a ella, y descubrir qué era, pero no podía... Aún así me sentía feliz... Después se fueron uniendo más luces. Dos moradas, dos amarillas, dos rosa, dos rojas, dos naranjas, y otra verde, también diferente. Nada podía interrumpir esa quietud y seguridad... De repente empezaron a aparecer luces plateadas en todo el lugar. Aparecían y desaparececían, dejando algo así como un agujero negro en el espacio. Las luces que giraban en torno a mí quedaron cada una dentro de su propio frasco de cristal. Me fijé en que yo también traía uno colgado al cuello con una cadena, con una luz azul muy brillante dentro. Pronto todo el lugar se transformó en oscuridad. Pero no era como la oscuridad de mi mente. Me daba mucho miedo. Avancé con todas las luces a mi alrededor. El lago ahora estaba rodeado de cristales púrpura oscuros, con forma de bloques de hielo, muy afilados en las puntas. El agua era de color escarlata, y se veía turbia.

De pronto los brillos plateados empezaron a formar remolinos en torno a las luces en los frascos, y se iban reventando uno por uno. El eco de los cristales rotos retumbaba en mis oídos. Las luces que quedaban sueltas, se iban hacia arriba, marcando en el aire un espiral. La poca confianza que me quedaba iba desapareciendo... Sólo quedó a mi lado la luz azul. Los luces de plata se acercaron a ella. ¡No, no podía permitir que le hicieran daño! Era algo muy importante para mí, sin saber porqué... Dejé caer el objeto de libélula, que hasta ahora sostuve siempre. La cubrí con mis manos y la acerqué a mi pecho. Las luces plateadas me arañaron las manos, pero no pudieron hacer que yo soltara la luz azul. Se alejaron un poco se mí, y luego volvieron a atacarme. Esta vez fue en todo el cuerpo, y con mucha más fuerza. No pude soportar el dolor... Se estrellaban violentamente contra mí, era como si me quisieran atravesar por completo... Una de ellas me golpeó con tal fuerza que la luz se me escapó de las manos, y fui dar en el piso, al otro lado del lago. Me incorporé rápidamente, a pesar del fuerte impacto, pero era demasiado tarde... El frasco de la luz azul ya había estallado... Se elevaba, dejando una estela de luz sorprendente...

Sentí que una parte de mí se moría... Es extraño, pero siempre me pareció que esa luz era parte de mí, algo así como la otra mitad que a uno le falta... Pero ahora conozco el porqué. Me quedé inmóvil, mirando el suelo, mirando mis lágrimas. "Esto no está pasando, esto no está pasando..." Rompí el silencio con el grito más fuerte que había dado jamás, y la luz que colgaba de mi cuello me encegueció con su enorme resplandor azul. Me elevé y mis ropas se transformaron de nuevo. Ya no eran color lavanda, sino que eran muy blancas. Era un vestido muy corto, de mangas y falda amplia, ambas con dos capas de volantes por debajo. En mi pierna derecha iba una liga con una cinta que colgaba hasta el piso, y en mis muñecas también iban colgadas dos cintas muy largas. En el pelo llevaba dos pinches de alas dobles (Toda esta descripción me la contó después Kirei-chan).

Sin saber que podría hacerlo, volé sin alas queriendo llegar a una especie de abertura que había en lo alto, por la cual salía mucha luz plateada. Tenía que llegar allí... concentré todas mis fuerzas en ello. Salió a mi encuentro un enjambre aún más grande de luces plateadas. Sin miedo, crucé a una enorme velocidad entre todas ellas, sin importarme que me rasgaran las ropas y la piel. Mi traje se tiñó entero de rojo... pero no me importaba nada. Mi único objetivo era llegar a la luz plateada... y destruirla. Del agujero en el cielo oscuro empezó a soplar un viento muy frío, que sentía hasta el fondo de mi ser. Lo resistí. Ya sabía lo que tenía que hacer.

Junté mis manos, y entre ellas apareció una luz azul muy brillante, que creció aún más en tamaño e intensidad cuando apunté con ella hacia la abertura. Pero ésta me contestó con otro rayo de luz todavía más potente, que me dio en medio del pecho y me lanzó muy lejos. A una velocidad vertiginosa, me golpeé contra un muro de los mismos cristales afilados que había alrededor del lago, y reboté. Todo había acabado. No había podido hacer nada por las luces que me acompañaban... Ni por la luz azul. Una lágrima cayó por mi mejilla y se demoró varios segundos en tocar el suelo. "¿Por qué?..."

Yo flotaba sostenida sólo por la luz azul del frasco que me colgaba del cuello. Quería dejarme caer... Mi luz se fue apagando... Ya no importaba nada. Bajaba lentamente. Hasta que mi frasco de cristal se quebró. Entonces me sumergí en una caída libre. Llegué al suelo. La estela que había dejado mi luz era casi imperceptible. Cerré mis ojos, recostada boca abajo en un charco enorme de sangre y lágrimas. Sentí que yo también me desvanecía en millones de puntos de luz...

Entonces desperté. Estaba con el traje color lavanda, tirada en el suelo en la misma posición, pero en la casa de Kirei-chan. Las dos seguían mirando al espejo cuando abrí los ojos. Me senté en el piso. Tenía ganas de llorar, llorar interminablemente. ¿Qué había sido todo eso? El remolino de los sueños apareció flotando frente a mí.

- Nadie puede ver la luz sin haber pasado por la oscuridad... - me dijo. Y se acercó a mi mano, donde se transformó en un remolino que tomé.

Kirei-chan y su madre me miraban muy preocupadas. Miyazawa-san se acercó a mí.

- ¿Estás bien, Iris-chan?

- Sí...

- Debes estar tranquila...

- Fue horrible...

- Lo sé... - me dijo con una voz muy dulce, secando mis lágrimas. - Pero sólo fue una prueba... Una secuencia de la que tienes que descubrir el significado. Mi madre también se angustió mucho al principio, pero cuando supo a lo que se referían con ese sueño, se arrepintió de haberse preocupado tanto por algo tan simple. Sólo son simbolismos.

- ¿Y tú sabes lo que significaba ese sueño, mamá? - preguntó Kirei-chan.

- No, el sueño de mi madre fue distinto al que tuvo Iris-chan. - me miró de nuevo. - Prométeme que vas a estar tranquila y no te vas a angustiar más por ese sueño, ¿de acuerdo? - algo tenía esa mujer que me hacía confiar en ella. Ternura, tal vez...

- Se lo prometo. - le dije, intentando sonreír. Recordé lo que me había dicho el remolino de los sueños. Todo esto debía ser para ayudarme. Debía irradiar siempre felicidad, y cumplir mis sueños con valor...

- ¡Mira esto, Iris-chan! - me dijo Kirei-chan, mostrándome un pequeño y cuadrado espejo rosa con adornos dorados. - Es de mamá. Quien le dio el collar a mi abuela lo usaba para ver las conversaciones con los remolinos y sus sueños.

- ¿Y de adónde salió eso? - pregunté.

- La verdad es que todo lo que gira en torno a la Dimensión Mariposa y los remolinos es muy misterioso. Nadie sabe cómo empezó la cadena de entregarse el collar, ni de dónde salió este espejo... Me gustaría saber todo eso. - comentó Miyazawa-san. Luego me entregó el espejo. - Tú tienes que decidir quién se quedará con esto.

Sin pensarlo ni un segundo, dije:

- Kirei-chan, ¿quieres cuidarlo tú? - y se lo entregué.

- ¿En serio puedo quedármelo? - preguntó con los ojos brillantes. Asentí sonriendo. - ¡Gracias! ¡Lo usaré bien! *^-^*

- Espero verte muy seguido, y convertirme en tu amiga muy pronto.

- ¡Sí, ya verás! - me dijo muy contenta - Si vienes de nuevo mañana, te presentaré a mis amigos de la escuela. Se llaman Ikari Ken y Nakajima Aoi. A decir verdad, mi grupo de amigos es algo reducido... -_- ¡Pero qué bueno que te he conocido!

- En mi grupo de amigos somos seis...

Y así conversamos toda la tarde. Le hablé de mi escuela, mis compañeros, los mangas que me gustan (Ella también lee algo de manga, y me mostró los que hay en la Dimensión Libélula, ¡yay! ^-^), mi familia... y muchas otras cosas. Entre risa y risa se me olvidó que pasaba la hora.

- ¡Ah, ya es muy tarde! - grité - ¡Tengo que volver a mi casa!

- Tienes que regresar al mismo lugar a donde llegaste cuando apareciste en Libélula, porque todos los lugares están conectados. - me dijo Miyazawa-san. - Si pusieras el mapa de Libélula y el mapa de Catarina uno encima de otro, tu casa y ese lugar tendrían que coincidir.

- ¡Muchas gracias, por todo, Miyazawa-san!

- Llámame sólo Koume, por favor.

- Está bien, Koume-san. ^-^

- ¿Volverás mañana? - me preguntó Kirei-chan.

- ¡Sí, lo intentaré! ¡Adios, Kirei-chan, Koume-san! ¡Nos vemos mañana! - y salí corriendo del lugar, hacia la cabina telefónica.

- Realmente es una chica muy fuerte... - oí decir a Koume-san, antes de que me perdiera de vista.

Al decir "Dimensión Catarina" tocando el collar, cerca de la cabina teléfonica a la que llegué, volví a "dormirme sin soñar" y desperté en el desván. Ya estaba oscuro. Salí de allí observando el collar, y me senté en la cama. Muchas preguntas pasaban por mi cabeza. ¿Qué habría sido ese horrible sueño? ¿Por qué me habrán elegido a mí para ir a la Dimensión Mariposa? ¿Podré completar mi misión? ¿Y qué haré cuando ya me tenga que ir si lo logro? Recordé al remolino de los sueños. Estas experiencias en verdad me habían hecho crecer, aunque fuera con dolor. Sacaré valor de donde sea para completar mi sueño y alcanzar la felicidad... Y entregarla a todos los que me rodean... Ahora me sentí muy feliz de ser una chica mágica. ¡Uno de mis sueños se había cumplido!...

- ¡Ahora me será más fácil cumplir mis sueños! - grité. Miyu-chan llegó a mi habitación y me empezó a mirar con cara de "Iris-chan ya se volvió loca... ¬¬", pero no me importó. Todo esto será un pequeño gran secreto. Ya me ocuparé de lo demás. Todo será a su tiempo. ^-^

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Notas de la autora:

¡Yay! *^-^* ¡Por fin terminé el primer capítulo de mi GRAN proyecto! Me ha costado mucho esfuerzo llegar a esto... Desde hace principios de año que vengo planeando todo esto, y ha pasado por muchos cambios... Pero bueno, ¡Aquí está! Espero que les guste, y que me den su opinión (Reviews, reviews, reviews, por favor, déjenme reviews, yaaaa?? ^-^U). Además de decir todas estas cosas, quiero nombrar aquí a cuatro personas:

- A Mizumi Himutako, que siempre me apoya y comparte sus ideas conmigo... Ya verás qué buen final tiene mi historia, porque el verdadero no te lo he contado, jeje... Si tú me cuentas el final de "Illusion Daisy", yo te cuento el de "Dimensión Mariposa" (tratos son tratos ^_^U). Si quieres también me cuentas de "Yousei Manami"... y yo te cuento del manga de Harumi... ^_^U Como sea, gracias Mizu-chan!!! ^-^

- A Kirei-chan, que hace tiempo no le mando mails (Espero que me disculpes, jeje... ^-^U). Usé tu nombre para el personaje de Miyazawa Kirei, ¿qué te parece? Bueno, a fin de cuentas, ese nombre te lo inventé yo. En un sueño, ¿te acuerdas? (Aprovecho de contarte que tu nombre significa "linda". ¿Te lo puse bien? ^-^U) A pesar de todo, espero que me sigas considerando en tu lista... 8_8 OK, me dejo de tonteras... ¡Te mando un kiss desde la distancia! ^-^

- A Reiko Nikkatsu, que es la que más sabe de mi manga hasta ahora (Es la única persona en el mundo entero que conoce el final. Aunque no sé si se acuerde... En todo caso, no le cuentes a NADIE, porfis...), y la primera que leyó el primer capítulo... ¡Y me dio su aprobación! ¡No sabes lo feliz que me hiciste al decirme esas cosas, Reiko-chan! (Sí, ya sé... soy una chica terriblemente cursi... -_-U) De todos modos... Arigatou, daisuki na tomodachi!! ^-^

- A Megumi Tsukino, que espero que lea esto pronto (Si estás leyendo esto, supongo que ya leíste el capítulo ¬¬U). ¡Para ti absolutamente todo en mi historia es sorpresa! Qué bueno... Ya no me aguantaba de contarte todo, y se supone que no se tiene que saber antes el final!!! (Y me disculpan las cuatro, pero es que no puedo controlar mi boca ^-^U)

¡Ah! Y aprovecho de darte de nuevo las gracias por el estuche (it's so kawaii!! ^-^), y decirte que te debo algo (Y esto no se me va a olvidar). ^-^

Este primer manga original que publico (mi mayor proyecto en toda la historia) va dedicado a estas cuatro amigas de mi alma (¡Y no me vayan a decir que soy cursi, Reiko-chan, Megumi-chan! ¬¬ Acostumbro a hacer esto con todo lo que publico) (Ahora lo único que falta es que me ponga a cantar: "Te quiero yo, y tú a mí..." Como el Kosuke a la Misaki, jaja!! [Me disculpan, pero esto es algo que sólo las de Yuumei y Mizu-chan entendemos]). Y sin más que decir, me despido. (Sí tengo algo más que decir: ¡Lo que más quiero en el mundo es que me dejen reviews!!! Y disculpen por el sumario estúpido... jeje... ¬¬)

Izumi Ichikawa *^-^*

P.D: El cap. 2 ya va en la mitad.



Return to Top