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Author: Izumi Ichikawa
Fiction Rated: T - Spanish - Romance/Drama - Reviews: 6 - Published: 12-21-03 - Updated: 01-04-04 - id:1477263
Dimensión Mariposa por Izumi Ichikawa Capítulo 2: "Resplandor azul"

Día siguiente. Cuatro de la tarde. Por la ventana entra todo el sol. Como seiscientos grados de calor. Clase de historia. Guerras civiles, batallas, tratados... Fechas y más fechas. Y además, una preocupación que nadie más tenía... ¡Cómo iba a poder concentrarme! Lo único que quería era salir corriendo de la sala. Incluso me dieron grandes tentaciones de decir "Dimensión Libélula" y mandarme a cambiar. Pero eso implicaría que me quedara dormida en clase, así que no podía hacerlo. Única opción: Quedarse allí y soportar el calor y la clase de historia. --

Tenía que recolectar yo sola todos esos remolinos... ¿Cuántos eran? Aún no lo sabía. Pero de todos modos el panorama no se veía muy alentador que digamos... Quizás qué clase de pruebas me esperarían... Y yo seguía sin tener el valor ni la confianza para poder lograrlo. "Ya no hay vuelta atrás", me dijo Miyazawa-san. Sí, no había vuelta atrás. Y aún no la hay. Pero bueno. Las cosas eran así, y no había nada que hacer más que aceptarlo. Y tratar de dar lo mejor de mí. Eso sí: Alguna forma tenía que encontrar para no irme a la Dimensión Mariposa. Koume-san dijo que era el lugar más hermoso que me pudiera imaginar, y que allí no existía el tiempo. "Pero a mí no me importa eso", pensaba. "Tengo cosas mucho más importantes en el sitio al que pertenezco, y no voy a dejarlas sólo porque a "alguna persona" se le antoje. Espera... ¿Quién rayos fue el que me eligió a mí? ¿Y por qué tenía que ser yo? Supongo que fue alguien de la Dimensión Mariposa el que lo hizo. Si tienen un alma superior, como dice Koume-san, deberían tener bien claro que hay cosas más importantes que lo material, y que no se las puede dejar sólo por tener una mejor calidad de vida para sí mismo... Recolectaré los remolinos, porque si no lo hago, pueden pasar cosas terribles. Para eso voy a poner todo mi esfuerzo. Pero no me voy a ir. No, no lo haré. No pueden obligarme. Destruiré este collar si es necesario. Koume-san dijo que sin el collar no podría pasar de una dimensión a otra. Sí, eso voy a hacer. Me quedaré en Catarina para siempre". Di un largo suspiro, crucé los brazos sobre la mesa, y apoyé mi cabeza en ellos.

- Iris-chan, ¿te sientes mal? - me preguntó Satsuki-chan, mirándome preocupada.
- No, no es nada.
- Has estado todo el día así... ¿Te pasa algo? - esta vez era Kaori-chan.
- No, no se preocupen... - después de eso, el profesor nos miró molesto. Nos quedamos en silencio.

Cielos... Me estaba saliendo todo al revés de lo que me había propuesto. Ahora mis amigos se estaban dando cuenta de que yo estaba preocupada, y ellos se preocupaban también. Y se suponía que tenía que reflejar felicidad... ¡Sí! Fuera la depresión y la rabia. Son nuestros peores enemigos. "Si no hubiera encontrado ese collar, no sería una chica mágica", pensé. "Ya he cumplido uno de mis sueños. Y el segundo nunca voy a lograrlo si no estoy bien yo misma." Recordé lo que hablé el día anterior con Kirei-chan. "Tampoco hubiera conocido a Kirei-chan. ¡Es cierto! Dijo que me presentaría a sus amigos de la escuela. ¿Alguno de ellos será atractivo? No, no, no... El único chico que me interesa es Shigeru-kun. -" Volteé. Él también estaba mirando hacia mí. ¿Estaría preocupado por mí? Bajé la mirada. - Me puse a dibujar en el cuaderno abierto que tenía frente a mí. Kana con su flauta mágica, y Chisa con su cuerno luminoso. Satoru-kun se acercó un poco a mirar mis dibujos. Le dio un ataque de risa y no podía parar. El profesor miró hacia nosotros (a Satoru-kun se le paralizó la risa U), y como vio todo el cuaderno con dibujos, me lo quitó. Y Satoru-kun se volvió a reír. # Al final de la clase, me devolvieron el cuaderno, pero sin la hoja del dibujo.

- ¿Ya te sientes mejor, Iris-chan? - Satsuki y Kaori-chan se me acercaron a la salida.
- Sí, solamente era el calor. Y además ustedes saben que me aburro mucho en clase de historia.
- El dibujo te había quedado muy bonito - comentó Kaori-chan - Qué lástima que te lo hayan quitado. - ¿Eso fue lo que te quitó el profesor? - Nijimi y Sumire-chan también se acercaron.
- Sí... TT - Siempre que dibujas a Kana-chan te queda muy bien... - suspiró Nijimi-chan.
- No era Kana... Era una chica con un traje de conejita muy corto con una liga en la pierna... u - me llegó la voz de Satoru-kun desde atrás.
- ¡No es cierto! - lo contradije, pegando un codazo no muy fuerte hacia atrás. - ¡Estaba dibujando a Kana y a Chisa-chan!
- Ah... ¿Cuándo se van a cansar de leer shoujo manga?
- Somos chicas, por si no te habías dado cuenta... - Cómo no... Se nota bastante... - dijo, observándome de arriba a abajo.
- ¿Qué estás mirando? - le iba a pegar con mi maleta, pero él me la quitó primero. La alzó, y como es más alto que yo, no podía alcanzarla.
- ¡Devuélvemela!
- No tienes que tratar así a las chicas, Satoru-kun. - Shigeru-kun había llegado por detrás y le quitó mi maleta a Satoru-kun. Después me la devolvió. Emití un débil "gracias.
- ¿Y qué sabes tú de eso, Shigeru-kun? - le preguntó Satoru-kun.
- Más que tú. - dijo simplemente Shigeru-kun. (Satoru-kun: #) - Satsuki-chan, ¿nos vamos juntos hoy? - Satsuki-chan asintió.
- Ah... - reflexionó un momento Satoru-kun, observándolos. - Ya veremos quién sabe más... Kaori-chan, ¿vienes conmigo?
- ¿Qué? ¿Yo? - preguntó ella, muy sorprendida.
- Sí... ¿o acaso no habías notado que vivimos muy cerca?
- Sí, pero.
- Bueno, ¡Nos vemos! - dijo Satoru-kun, tomando a Kaori-chan de la mano, y luego se alejó corriendo con ella, dirigiendo a Shigeru-kun una sonrisa de triunfo.
- ¡Oye, decídete de una buena vez! - le gritó él.
- ¡Mira quién habla! - le contestó Satoru-kun, doblando la esquina del pasillo, todavía de la mano de Kaori-chan, que se despedía de nosotros con la otra (Kaori-chan: .
- ¿A qué se refieren con eso? - preguntó Sumire-chan, con un tono de desconfianza.
- No, nada... Son cosas de chicos. ¿Nos vamos, Satsuki-chan?
- ¿Qué pretenderá ahora ese lunático de Satoru-kun? - comentó Satsuki-chan, pensativa.
- Nada, nada... Camina... - le dijo él, y la empujó hacia la salida.

Caminé hasta mi casa con Sumire, Nijimi y Miyu-chan: Las dos últimas iban más adelante, conversando de "Illusion Daisy" (Nijimi-chan ya se hizo fanática de éste también), y yo iba más atrás con Sumire-chan, comentando lo que recién había pasado. Los chicos son muy raros... A decir verdad, siempre vamos a encontrar rara la manera de actuar del sexo opuesto... ¡Es que no estamos en su lugar! ¿Cómo vamos a entender?

Cuando llegué, subí a mi habitación. Me cambié de ropa y empecé a hojear los números de "Yousei Manami" que tenía guardados de hace tiempo. Era una historia muy interesante, aunque algo triste. Recordé que Nijimi-chan me había dicho que había escuchado rumores de que estaban preparando el animé de "Yousei Manami", pero que lo tenían como sorpresa. "¡Ojalá fuera cierto!" Observé una portada en que aparecía Manami volando, dejando una estela de luz... ¡Sí! ¡Tenía que anotar en alguna parte esa canción! Me senté en mi cama y traté de recordar cómo era la melodía... Tarareando y probando notas, logré reproducir la melodía completa, y la letra después fue saliendo sola de mi memoria (Y hasta ahora me sigo preguntando por qué tendré esa facilidad para recordar la música...). La escribí en una de las hojas sueltas que guardo para hacer dibujos. "¿Qué significará todo esto?... No, mejor lo pienso después... No quiero deprimirme..." Guardé la hoja en mi diario de vida, y bajé a la cocina a buscar algo que beber.

- Iris-chan, ¿has visto mis pinturas? - me preguntó Miyu-chan, que llegó a la cocina.
- No, no las he visto. Hace tiempo que no pintas nada. - Es que he estado leyendo los últimos manga... Y completando el álbum, ya sabes.
- ¡Ah, sí! Nijimi-chan me pasó una lista con láminas repetidas. Te la dejé encima de tu escritorio.
- ¡Qué bien! - exclamó Miyu-chan - Pero, ¿estás segura de que tú no sacaste mis pinturas?
- Yo no te las saqué.

- ¡Te dije que no fui yo! - le contesté molesta - ¡Tú eres la desordenada que no sabe dónde deja las cosas!
- ¡Yo no soy desordenada! - gritó, y luego tomó un limón partido que había en una fuente - ¡Limón luminoso! - y apretó el limón y me dejó lleno de jugo el vestido.
- ¡Miyu-chan! # ¡Mira lo que hiciste! ¡Me las pagarás! - Y la salí persiguiendo hasta llegar a su cuarto, donde se encerró. - Niña malcriada... - susurré y me fui a mi cuarto, olvidando que había bajado a buscar una bebida U.

Yo también me encerré en mi habitación, y me cambié el vestido mojado. En eso me acordé de que Kirei-chan me había pedido que volviera al día siguiente. "¡Me presentará a sus amigos, qué bien!" Terminé de vestirme rápidamente. Entre al desván, cerré con seguro la puerta, y dije "Dimensión Libélula", en voz baja.
Resultó que no me paré en el mismo lugar del desván, y aparecí dentro de la cabina de teléfono. Salí y comencé a observar el lugar, tratando de recordar hacia qué lado quedaba la casa de Kirei-chan. Era muy cerca de allí. Volteé, y divisé la florería en que vivía Kirei-chan, llena de macetas con flores en la entrada. Caminé hasta allí. Se escuchaban voces dentro.

- No te voy a creer hasta que la vea, Kirei-chan. - decía una voz de chico, muy grave.
- No creo que eso sea posible - dijo otra voz de chico, pero ésta un poco menos grave que la anterior. - Todo eso es muy.
- ¡Les digo que yo lo vi con mis propios ojos! - exclamó la voz de Kirei-chan, interrumpiendo al segundo.
- ¿Y piensas que te voy a creer que existen dos dimensiones, y que esa chica que dices vino de otro lugar? - replicó el chico de la voz grave.
- Permiso... - dije yo, entrando por fin en la florería. Dentro estaba Kirei-chan, un chico de cabello marrón y ojos un poco más oscuros, y otro chico unos centímetros más alto que el anterior, de cabello negro y ojos azul oscuro.
- ¡Ah, Iris-chan! ¡Qué bueno que llegaste! - me dijo Kirei-chan - Te presento a mis amigos. Ellos son Ikari Ken y Nakajima Aoi - señaló primero al chico más alto, y luego al más bajo. Ambos me saludaron. - ¿Tú eres Sunshine Iris? - preguntó el chico de cabello negro. Respondí "sí" con un movimiento de cabeza.
- Me pueden llamar sólo Iris-chan.
- Ah... Mucho gusto, Iris-chan... Después de todo no fue una total tontería haberme quedado... - me dijo el chico de cabello marrón, observándome. Después retrocedió un poco y se dirigió a Kirei-chan con un volumen muy bajo, pero yo igual escuché. - No importa si son verdad o no esas tonterías que dijiste... Porque tu amiga es muy bonita.
- Aoi-kun... # - Kirei-chan le dio un pisotón y el chico tuvo que reprimir un quejido.
- Por qué hiciste eso... TT - ¡No les estaba diciendo mentiras! - Ya no se preocupaba de hablar bajo.
- ¿Y por eso te enojaste?
- ¡Sí!
- Sí, claro.
- ¡¿Vas a seguir diciendo que no crees lo que te digo?! #
- Si quieren les puedo mostrar que lo que dice Kirei-chan es verdad... - intervine yo.
- Sí, por favor... - dijo el chico más alto - O si no estos dos nunca van a dejar de pelear... --U - Veamos... - Me puse a pensar en algo que pudiera hacer... Recordé que cuando apareció el remolino de los sueños me cambió la ropa... Pero no sabía cómo hacer eso... - ¡Ah, sí! - Tomé el collar en mis manos, esperando que se transformara en mi objeto especial... Pero no pasaba nada... ¡Cielos! --u - Lo siento, pero si no aparece un remolino, no puedo hacer nada, jeje... U - ¡Lo sabía! - exclamó Aoi-kun - ¿Para qué inventas cosas, Kirei-chan? Ah... Las chicas fantasean con cada cosa... - ¡Ahora estás diciendo que todas las chicas somos mentirosas! - le gritó furiosa Kirei-chan.
- Tal vez... (Kirei-chan: )
- ¿Me prestas un segundo tu collar? - me preguntó Ken-kun. Yo se lo entregué. Lo observó un momento. - A decir verdad, parece un collar común y corriente.
- ¿Qué les contó Kirei-chan sobre mí? - quise saber.
- Bueno... Dijo que existían 3 dimensiones, que nosotros vivíamos en la Dimensión... - se detuvo a pensar.
- Libélula. - Completé.
- Sí... Y que tú venías de otra dimensión que se llama Catarina.
- Es verdad.
- Y también dijo que te acercaste a la estatua del parque Tsukimi y volaron todos los remolinos.
- ¡Sí! ¿No has visto que está vacía?
- Fuimos para allá, pero la seguimos viendo tal como ha estado siempre.
- No puede ser... - Ya me estaba desesperando... Estaba quedando como una tonta... - Te juro que todo lo que te dijo Kirei-chan es verdad... Es sólo que no puedo demostrártelo aún. No vayas a pensar tú también que soy una mentirosa... -- - Bueno, pues yo... jeje... Uuu - Les aseguro que todo lo que dicen ellas es cierto. - Koume-san había entrado a la habitación. ("Menos mal... Supongo que a ella le creerán)
- ¡Usted también, Koume-san! - exclamó Aoi-kun - No... Esto es el colmo... U - ¡Te he dicho mil veces que es cierto, Aoi-kun! # - dijo muy molesta Kirei-chan - ¡Incluso fuimos a ver la estatua, y siguen diciendo que todavía están allí los remolinos!
- Pero si es verdad... Yo por lo menos, no vi nada raro. - señaló Ken-kun.
- Eso es porque ustedes nunca han visto a Iris-chan utilizar el collar. - explicó Koume-san. - Sí, claro... - Aoi-kun se negaba a creer lo que le decían. Justo en el momento en que lo único que quería era que me tragara la tierra, me dio mucho sueño de repente y caí dormida en el piso de la florería.

Me encontré de nuevo dentro de mi mente. En el amplio espacio oscuro se veía una luz de color naranja que se acercó rápidamente a mí. Comenzó a dar vueltas en torno mío, como si me estuviera observando. Luego se dirigió a mí. Tenía la voz bastante grave, de un chico unos años mayor que yo (O esa impresión me daba a mí en ese entonces -U).

- ¿Así que tú eres Sunshine Iris? - dejó de dar vueltas y se detuvo en frente de mí. - Eres exactamente como... Eh... El remolino de los sueños te describió. ¿Y qué edad tienes? - Encontré un poco raro que me hiciera esa pregunta, pero de todas formas respondí.
- Tengo 16 años.
- Ah... No está mal... - de pronto se alejó un poco y dijo en voz baja: - Sí, ya lo sé, ya lo sé... (Yo: ··U) Eh... Jeje, no me hagas caso... -U - ¿Hablas con alguien más? - pregunté.
- No, no... Eh, ¿Qué era lo que tenía que decirte?... - se quedó pensando un momento, tratando de recordar. Yo no podía dejar de mirar la luz muy confundida. - Eh... ¿Qué remolino eres? - decidí preguntarle. Me di cuenta de que sonaba bastante tonto preguntar eso, pero esto en sí ya era extraño... ¿Qué más daba hacer preguntas ridículas? U - ¡Ah, sí! Jeje... ;;; Soy el remolino del valor. Veamos... Me han llegado comentarios sobre ti... El remolino de los sueños dijo que cuando hablaste con ella te mostraste como una chica muy insegura.
- Ah... Y tiene mucha razón - suspiré. - Apuesto a que no pasaré esta prueba... - Me empecé a asustar de nuevo. ¡No podía fracasar! Algo tenía que hacer para superar esta prueba... No se podía perder el valor.
- Pues yo creo que esas son cosas que tú te imaginas. Y estás tan convencida de eso, que termina siendo así.
- ¿Cómo puedes afirmarlo? No me conoces.
- Es que Ayu... O sea, eh... ;;; No habrías sido elegida si no fuera así. Fuiste observada un tiempo antes, además que Yu... Digo, también te conocían de más tiempo atrás, ¿Me entiendes?
- Mmm, más o menos... U - La verdad es que no entendía mucho, pero bueno... --u Era como si me tratara de ocultar algo... Más bien como si quisiera decirme algo pero no lo tenía permitido, o algo así. Y yo me quedé muy confundida... u - Ah, está bien, pero ese no es el tema, jeje... Dime, ¿Por qué piensas que no pasarás esta prueba?
- Simplemente porque es el remolino del valor. Y yo nunca he sido una chica con mucho valor que digamos...Siempre me ha dado miedo hacer muchas cosas.
- ¿Cómo qué cosas?
- Bueno... Cosas como darle una noticia muy complicada a alguien, o tomar una decisión muy importante yo sola... Soy muy dependiente. Incluso cosas tontas, como conversar con gente desconocida o hablar en público me aterran... Sólo imagina cómo reaccionaría si tuviera que hacer algo más difícil... - Ah... Eso te pasa porque tienes miedo de lo que va a decir la gente sobre ti. Pero eso no te tiene que importar mucho... Siempre va a haber alguien que se quiera reír de uno... Lo que sí tiene que importarte es que las personas que te quieren no se rían de ti... Ahí sí hay que preocuparse... Pero en general hay que tomar todo por el lado bueno: como "críticas constructivas", ¿entiendes? - asentí.
- Pero no es sólo eso. Si me encontrara en un peligro muy grande, por ejemplo en un incendio o algo así, creo que no podría moverme, o me moriría de un infarto antes que por el daño que pudiera recibir.
- Mmm... ¿Y si estuvieras con tu hermana dentro de la casa cuando se produjera el incendio?
- Obviamente me aseguraría de que ella saliera de la casa.
- Entonces es mentira eso de que no podrías moverte.
- Ah... Si estuviera con alguien más sería mentira.
- ¡Ese es el punto! - dijo, con un tono de triunfo. Me empezó a dar la impresión de que los remolinos conversaban conmigo para hacerme ver ciertas cosas que yo me negaba a creer... - Ese tipo de valor es el más importante. Sé que también es importante tener el valor para salir uno mismo de las situaciones complicadas, pero es más valioso poder ayudar a alguien más a salir de sus problemas. - Ah... Ya no podía seguir discutiendo eso. Era muy cierto.
- Bueno, en la conversación anterior me dijeron que necesitaba valor para poder cumplir mis sueños. Y esa una de las cosas más difíciles en que podría pensar.
- Ese valor todo el mundo lo tiene. - me extrañó que dijera eso. - No pongas esa cara. Mira, si alguien realmente desea algo, va a hacer todo por conseguirlo, ¿o no?
- Sí... El remolino de los sueños me dijo algo parecido.
- ¡Ah, entonces pensamos lo mismo! - dijo con una risita. Empecé a estar segura de que algo raro pasaba... Más bien, de que algo ocultaban... - Ah, jeje... ;;; Bueno, creo que ya estás lista para la prueba física... Ahora vas a comprobar que en verdad sí tienes valor... Son sólo inseguridades tuyas. ¡Estoy seguro de que la pasarás, Iris-chan! - Se dirigió a mí muy alegremente, como si hubiera sido un amigo de toda mi vida. Esa actitud me dejó un poco más tranquila... Pensé que no iba a pasar nada tan horrible como lo de la vez anterior.

Cuando desperté, vi que todos estaban mirando muy interesados el espejo rosa de Kirei-chan ("¡Cielos, qué vergüenza! Pudieron ver toda la conversación con el remolino...", pensé). Levantaron la vista en cuanto me paré, y mi collar azul comenzó a brillar. Mi traje cambió de nuevo (Ésta es la parte que más me gusta, me aparecen ropas muy bonitas, como las de Kana y Chisa-chan -). Esta vez era un vestido corto y naranjo con una falda de tul amarillo por debajo. En el centro del escote tenía un adorno dorado (No lo puedo describir, porque es muy rarito... En algún lugar de las profundidades de mi diario puse los super dibujitos que hice de mis trajes... U) del que salía un género amarillo claro que me rodeaba los hombros y la espalda. En cada muñeca tenía una pulsera de cuentas doradas con el mismo adorno del escote, y de ellos colgaba un pañuelo del mismo género amarillo claro. También traía aros y un pinche en el cabello con la forma del adorno dorado. Lo último que voy a decir de mi traje es que llevaba unas botas naranjas hasta abajo de la rodilla. (Si me entendiste, debo felicitarte. La descripción es lo más difícil, y yo no sé hacerlo muy bien... Y además es latero leerlo. Si quieres, puedes saltarte estas partes, jeje... u)

Después de la transformación de mi ropa, todos se quedaron observando impresionados, excepto Koume-san (Sí, Kirei-chan también se quedó mirando sorprendida). Supongo que ahora sí le creerían a Kirei-chan... Pero de todos modos me daba mucha vergüenza que me miraran así. Por suerte (En realidad, no sé si tanta suerte), algo que vieron por la ventana atrajo las miradas de todos. Yo también volteé. Afuera había aparecido una repentina niebla plateada. No me alegré mucho de verla, porque su color me recordó inmediatamente las luces de mi sueño anterior... Todos nos asomamos por la pequeña ventana (Apenas cabíamos todos), y vimos que empezaron a aparecer en el suelo cristales púrpura oscuros, con forma de grandes bloques de hielo. Iguales a los de mi sueño.

- Todo esto debe ser parte de la prueba, creo. - comentó Koume-san.
- El remolino está allá afuera, Iris-chan - me dijo Kirei-chan.
- ¿Es esa luz de color naranja arriba del árbol? - preguntó Ken-kun.
- Sí, esa es. - le respondió Kirei-chan.
- ¡Pues yo no voy a salir! - dije, y retrocedí, sentándome en el suelo un poco más alla. - Esto se está poniendo igual que en mi sueño, ¿recuerdas? Tú y Koume-san lo vieron en el espejo. No quiero que se vuelva a repetir... - escondí mi cabeza en mis brazos.
- ¿Qué es eso? - oí que dijo Aoi-kun. Luego escuché una suave melodía... Me llamaban...

Al levantar la vista, vi que tenía frente a mí a la luz azul... La misma de mi sueño. Yo solamente me quedé observándola. Ahí estaba de nuevo... Era como si fuera una parte de mi corazón que se hubiera salido y yo necesitaba regresar a su lugar. Era muy extraño, pero siempre que aparecía me olvidaba de todo. De pronto, la luz traspasó la puerta y salió de la florería. No dudé ni un segundo en seguirla. Los demás también salieron detrás de mí.

Afuera todo estaba muy nublado y poblado de cristales. La luz estaba más o menos cerca de mí, a ras de suelo. Cuando avancé hacia ella, brotaron del piso a una velocidad increíble enredaderas del mismo color de los cristales. Crecieron bastante separadas, así que dejaban espacios lo suficientemente amplios para pasar entre ellas sin rozarlas. La luz se empezó a alejar. Corrí tras ella, y al tratar de atraparla, tropecé y me golpeé en la rodilla con uno de los cristales. Esto no era como en mi sueño. En él adquirí heridas muy graves, pero como no me importaba, realmente no sentía nada. El dolor que sentía era psicológico, por haber perdido la luz azul. Pero esto era la realidad, y podía sentir el dolor físico.

- ¡Ten cuidado con lo que haces, Iris-chan! - escuché la voz de Koume-san. Estaba pensando en lo mismo que yo. - ¡Esto no es un sueño, y el daño que recibas será real!
- ¿Por qué sigues a esa... ¡Ay! - Kirei-chan había empezado a decirme algo, pero al dar un paso para acercarse a mí, fue rechazada por algo que yo vi como un impacto eléctrico. - ¿Qué rayos fue eso?
- Es un campo de energía - explico Koume-san - que sirve para asegurarse de que Iris-chan pase la prueba ella sola. Nadie más que ella y el remolino pueden atravesarlo. - Eso me dejó más tranquila. Al menos si pasaba algo grave, yo sería la única que saldría lastimada.

Empezaron a aparecer esferas grandes y plateadas en todo el aire dentro del campo de energía. Subían y subían hasta muy arriba, formando una especie de caminos flotantes. Comenzó a soplar una brisa fría. La luz subió unos metros, zigzagueando entre las esferas. Con algo de temor (No puedo negarlo), subí yo también escalando por las esferas. Cuando me afirmaba de una, ésta bajaba un poquito, pero en cuanto la soltaba volvía a su lugar original. Al llegar cerca de la luz, oí de nuevo la melodía. Una melodía muy dulce, que me atraía fuertemente... Estiré la mano derecha para alcanzarla; pero al hacerlo, resbalé de la esfera en que estaba parada. Mi caída fue amortiguada por las enredaderas, que comenzaron a atraparme mientras crecían.

Ahí me acordé de algo: tomé mi collar con la mano que aún me quedaba libre y lo transformé en mi objeto de libélula (Hasta ahora todavía no sé cómo llamarlo... Se quedó para siempre con ese nombre... ;;;). Con él destruí las enredaderas que me atrapaban, y me pusé de pie rápidamente. Busqué la luz con la vista, y me di cuenta de que había subido aún más, pero hacia otro sitio más lejano. Corrí hasta allí pasando entre los infinitos cristales. Parecía que a cada segundo aparecían más. Cuando logré pararme debajo de la luz, empecé a subir nuevamente por las esferas. Esta vez llegué al lado de la luz. Al estirar la mano para alcanzarla, descubrí que algo así como un vidrio se interponía. Entonces busqué otra esfera cercana. Poniendo un pie en cada esfera, para sostenerme mejor, tomé con ambas manos mi objeto de libélula (Ya sé que el nombre es estúpido, no me digas nada... --u) y apunté hacia el vidrio. El primer disparo no le hizo nada, el segundo lo trizó, y el tercero ya lo destruyó completamente. Entonces pude acercarme. Mi objeto de libélula volvió a transformarse en el collar y se colgó en mi cuello. Como estaba un poco lejos de mi alcance, tuve que saltar para llegar a ella. Otra vez oí la melodía. Al tomarla entre mis manos, me di cuenta de que esa no era la misma luz que había visto en mi sueño, y que era parte de mí. Era otra. Incluso pude notar una pequeña diferencia en su color. La melodía se esfumó súbitamente. "Qué extraño..." La luz desapareció y reapareció flotando en el mismo lugar, ahora brillando de color naranja, mientras yo caía desde toda la altura que había subido.

- ¡Es el remolino! ¿Cómo no me había dado cuenta? ¡Qué tonta! - exclamé, al tiempo que tomaba mi collar y volvía a transformarlo. Le disparé varias veces a la luz naranja, que se movía mucho. Pero al fin logré darle, y se transformó en un remolino de igual color, que continuaba flotando y brillando.

Y yo seguía cayendo. Ya casi llegaba al suelo, ("¡Me voy a matar, me voy a matar! ¡Por qué tuve que subir hasta tan arriba!") cuando algo así como un remolino de viento detuvo mi caída y me depositó lentamente en el suelo ("Ah... Gracias, Kami-sama!!..." - -...). El remolino naranja se puso delante de mí, y todas las cosas extrañas que habían (aka: cristales, esferas, niebla, campo de energía, etc, etc) desaparecieron. Entonces, mis cuatro amigos se pudieron acercar.

- ¡Vaya! - me dijo el remolino, revoloteando en torno mío - ¿Cómo descubriste que la luz azul era yo?
- Me dí cuenta porque no se sentía como la que vi en mi sueño. Además cuando la tomé cambió su color, y ahí pude estar segura.
- Pero si acabo de cambiar de color... - y se puso a hablar solo, como reflexionando - Mmm... Tal vez se dio cuenta porque yo no puedo imitar tan bien a su luz... O quizás Iris-chan tiene alguno de sus sentidos muy desarrollado... Es raro ver personas así... A Yui-chan le va a interesar mucho, ella es la única persona que conozco que puede distinguir tan claramente un color... Aparte de Ayumi-chan, claro. Si apenas por una centésima de tono descubrió que yo había... - de pronto dejó de hablar. Todos lo mirábamos sin tener ni idea de lo que estaba diciendo.
- ¿De qué hablas? - le pregunté.
- De nada, de nada, jeje... ;;; No me hagas caso... - y luego dijo en voz baja: - Ya veo que cuando vuelva me matan... (Nosotros: ··U) - Ignorando sus extraños comentarios, decidí preguntarle algo que de verdad necesitaba saber.
- ¿Podrías decirme qué es esa luz azul?
- ¿Azul? - intervino Aoi-kun - La luz que tanto perseguías era verde, Iris-chan.
- ¿Qué?... - "Pero si es azul...", pensé.
- Sí, estoy segura de que era verde - Kirei-chan también pensaba lo mismo.
- Pues yo siempre la vi naranja - dijo Koume-san - Pensaba que Iris-chan estaba siguiendo al remolino del valor.
- Yo digo que Iris-chan tiene razón - dijo Ken-kun, con voz algo tímida. Todos se quedaron mirándolo. - Yo la veía azul hasta que desapareció entre sus manos y volvió a aparecer. Desde ahí se puso de color naranja. - El remolino comenzó a reírse. - Lo que pasa es que eso es relativo - nos dijo - Cada persona ve de un color distinto la luz, según su... - se detuvo - Ah, no. Eso no se los puedo decir. Pero pasa porque cada persona tiene SU luz, ¿entienden?
- Pero todavía no me explicas qué es esa luz... - le volví a decir.
- Es... Veamos... Es algo que cada persona piensa que necesita... Pero es mejor que no vuelvas a seguirla.
- ¿Por qué no? - pregunté - Siento que es algo mío, que me hace mucha falta.
- Mira - me dijo - Si no quieres sufrir es mejor que no trates de alcanzarla. Entre más te acerques a ella, más daño te vas a hacer a ti misma.
- ¿Pero por qué?
- El último día que estés en las dimensiones medias vas a poder saberlo. Es mejor no adelantarse. Todo a su tiempo...

Se hizo un silencio, mientras yo trataba de ordenar mis ideas. ¿Que algo malo me iba a ocurrir? ¿Pero qué podría ser? ¿Sería algo como lo de mi sueño? ¿Y qué sería en realidad esa extraña luz? Algo que pienso que necesito... Tenía razón; yo lo sentía así, aunque no pudiera saber "exactamente" lo que era... De pronto, el remolino volvió a hablar, pero cambiando abruptamente el tema.

- ¿Ves que sí tienes valor? Cuando se trata de algo que amas, nada te puede detener. Esa es una cualidad excelente para entrar a la Dimensión Mariposa. OK, te deseo mucha suerte en tus próximas pruebas. ¡Nos vemos, Iris-chan! -

Y desapareció. Nadie sabía qué decir (Todos: ··U). El remolino se comportaba muy raro. ¿Todos serían así? En todo caso tenía tanto en qué pensar... Sobre todo en la luz azul...

- Todo esto es muy extraño... - comentó Koume-san - Mi madre también notaba que los remolinos se comportaban... bueno... como si tuvieran vida.
- Pareciera que sí. O tal vez haya alguien que los esté controlando - sugirió Kirei-chan.
- Sí, ambas cosas podrían ser... - Koume-san se quedó meditando.
- Lo que más me intriga a mí es esa luz - dije yo, más bien pensando en voz alta - El remolino dijo que cada uno tenía su luz. Y todos la veíamos de un color distinto... Qué extraño.
- ¿Segura que era azul, Iris-chan? - preguntó Aoi-kun.
- Sí, segura.
- Yo la veía verde... ¿Por qué será? - al parecer Kirei-chan también estaba muy intrigada.
- Al menos algunos coincidimos en el color... - comentó Ken-kun.
- ¿Ustedes también podían escuchar una melodía? - todos me miraron extrañados, pero necesitaba preguntar eso.
- No.
- Tal vez Iris-chan pudo oir algo porque fue la única que estuvo cerca de la luz - apuntó Koume-san.
- Sí, es cierto... - se hizo un silencio largo en que nos miramos entre todos. Luego por fin hablé: - Bueno, yo... tengo cosas que hacer... Voy a tratar de volver mañana, si no estoy muy ocupada. Ahora debo irme. ¡Hasta luego! ¡Fue un gusto conocerlos! - les dije, con una sonrisa.

En realidad, sí tenía algo que hacer. Necesitaba pensar. Caminé a la cabina telefónica y regresé a mi casa. Bajé las escaleras y salí muy rápido, para no toparme con nadie. Caminé por la calle, en la dirección contraria a la escuela...

Después de milenios desaparecida, vuelvo a publicar XD Es que tengo otros proyectillos importantes (aka: Yoru no Taiyou, mis otros dos mangas sin nombre aún , mis fics de FF6, etc, etc.), y además con todas las pruebas, trabajos, disertaciones, y demases no tenía mucho tiempo para escribir (necesito concentrarme, o sino me salen puras estupideces ).

OK, jiji... Respondiendo a una pregunta que me hicieron por ahí en un review, voy a empezar a dar cifras u;; debo decir que son............ 28 remolinos, más uno especial que es el último, jeje... u Son 23 capítulos en total..... tal vez escriba los 5 OVAs que tengo planeados Saaaa! XD....... Son 15 personajes importantes, más algunos extras aka: los profes, las personas muertas no importantes, etc, etc...... Además de "ciertos personajes" que no podemos ver y son 28.... XD Qué más puedo decir.... Cada capítulo va a tener su cancioncita, jeje.... ¡Ah, sí! u La canción anterior (Estela de Luz) se supone que tiene la música de "Platinum" de Card Captor Sakura, pero como la escribí con el midi, después escuché la versión original y no me cabía bien la letra con la música, así que un día de estos voy a arreglarla ;;;; En este cap va a venir una canción que escribí con la música de "Ningyo Hime" de Chobits (Me gusta CLAMP XD). Otra cosa: si nadie entiende nada de lo que digo, que no se preocupe, que estoy loca... --U

Algo más que tengo que decir: MUCHÍSIMAS GRACIAS POR TODOS ESOS LINDOS REVIEWS (no son ni tantos, pero igual, para una historia que no creo que sea tan buena, y para dos caps... está más que bien u) THANK YOU VERY VERY VERY MUCH, DOMO ARIGATOU, etc, etc.

Bueno, ojalá sigan leyendo y dejando reviews, que esas cositas me dan mucho ánimo para seguir (yo escribo para entregar mensajes a la gente, no porque sí nu más XD La idea es que alguien lea lo que publico XD). Okis.... Me voy... Love U all!!!

Izumi-chan (con muchos otros seudónimos, pero igual, aquí tengo que usar este u)

PD: Los reviews, que no se les olviden, pliiiiiiiiiiis!! ;;;;



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