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By: Lanz Ángel
Esto parece ya imposible, me he quedado impresionada y ya no se que
pensar. Quizás si explicara las cosas, no las vería tan difíciles de creer.
Aun cuando sigo atormentándome una y otra vez pensando en ello, pero es que
no son alucinaciones mías, es algo tan extraño, hasta mi hermana se dio
cuenta.
Lunes, nos fuimos al centro ella y yo, en cuanto bajamos del
colectivo, al otro lado de la calle, en sentido contrario a donde nosotros
caminábamos, venia ese chico, su carita de niño, que reflejaba cierta
ingenuidad y esa admiración por el mundo que los pequeños tienen.
Instantáneamente capturo mi mirada, y al parecer yo también la suya, porque
aun al cruzarnos seguía viéndome, hasta que terminamos en lados opuestos.
Dirigí mi mirada nuevamente a él, oh Dios mío... llevaba un estuche de algo
que aprecia ser una flauta transversal, yo lo reconocí así, puesto que yo
misma tengo una. Mi mente voló y le dije a mi hermana "lo veré pronto en el
conservatorio". Seguimos caminando y nuestra tarde en el centro termino al
regresar a casa. No volví a pensar en aquel chico, no ese día.
Sonó el despertador, era hora de levantarme y alistarme para ir a
enfrentar a lo que yo llamaba mi destino, aunque en realidad no creo en
este. Hora fatídica, a las nueve de la mañana presentaría mi primer examen,
"Apreciación auditiva". Mi nerviosismo incrementaba cada vez más,
finalmente después de caminar unos cuantos metros y ensuciarme los zapatos
de lodo, ya iba en camino a lo que yo llamaba "mi escuela".
Entré a la oficina, la señorita amablemente me dijo que ahí enfrente
había dos salones donde presentaría mis exámenes, Apreciación Auditiva era
a esa hora, el otro por la tarde. Me dirigí al salón de la derecha, ahí
arriba estaba señalado. Los nervios se me olvidaron y se tornaron en algo
diferente e indescriptible, ya que fue todo tan repentino, él estaba ahí,
"el chico de la flauta" como le nombré. Tan solo un día anterior me lo
había encontrado y bromeado al decir que pronto lo vería, no fue una broma
después de todo, pero no esperaba verlo tan pronto.
Fueron llamándonos, yo era de las ultimas, pero a él aun no lo
citaban cuando toco mi turno y entre al salón. Los nervios volvieron a mi,
no tenia la menor idea de que se trataría el examen. Tras una breve
explicación de las indicaciones, empezamos el examen. No estaba tan
difícil, me esperaba algo más, eso pensé al iniciar, pero poco a poco fue
incrementando la dificultad, y también mi frustración, al percatarme que
según este examen seria colocada, o quizás admitida o no.
La penúltima parte, solo la contestarían aquellos que ya habían
tenido anteriormente educación musical, pensé que podría hacerla, y decidí
quedarme, pero mi frustración aumentó, al ver los ejercicios y darme cuenta
que no podía contestarlos. Entregué el examen y espere afuera a que me
llamaran y hacer la ultima parte que era individual.
Quizás los nervios se reflejaban en el frío que tenia, el clima aquí
es muy diferente, pleno agosto y no hacía nada de calor. Fui la segunda en
entrar al salón a terminar el examen. Él estaba adentro haciendo la parte
que yo no pude contestar. Temblaba, y la voz casi no me salió cuando la
maestra me puso a entonar unas notas. Ella solo anotaba en mi examen, y
seguía poniéndome más ejercicios. Después de los de ritmo, que tuve que
hace con mis palmas, dijo que habíamos terminado. Me dirigió una sonrisa,
preguntó de donde venia, a lo que yo conteste brevemente. Eso era todo.
Salí rápidamente, caminado, sin percatarme del rumbo, hasta que di la
vuelta y recordé a donde debía dirigirme.
Al terminar de comer me dejé caer en la cama, estaba agonizando, los
nervios eran aun mayores al pensar en la dificultad del examen de la
mañana. "Conocimientos Generales" se oye intimidador, podría venir
cualquier cosa. Abrazándome fuertemente de Dan me quedé recostada unos
minutos más. Casi se me hizo tarde, eran las tres veinte, y tenia que estar
allá a las cuatro.
Llegue justo a tiempo, cinco minutos antes de la hora. Cruzando el pasillo,
estaba él sentado, hablando con otros muchachos que también presentaban el
examen. Hasta poco después me percaté que me había quedado viéndolo, como
reía y hablaba. Pudo ser mi imaginación, pero seguía sintiendo ese aire de
ingenuidad, pero a la vez algo de melancolía y sensibilidad; talvez fue lo
que quise ver.
La maestra se presento poco después y nos hizo entrar al salón. Repartió
los exámenes, eran dos diferentes, uno para los que habían terminado solo
la secundaria y otro para los que habían terminado la preparatoria, yo me
encontraba entre los segundos; nuevamente fui casi la ultima, pero él
estaba después de mi, y luego me di cuenta que no solo eso, sino que
también se había sentado justo atrás.
Todos los nervios y la agonía. Primera página, nombre y especialidad, era
una hoja en blanco, que decía: "escribe en media cuartilla porque quieres
entrar al conservatorio", eso era fácil, mi mano escribió por si sola sin
detenerse. Vuelta a la hoja, era un ejercicio muy sencillo de ingles, al
cual le siguieron otras 3 paginas más de ejercicios en ingles. Finalmente
di vuelta a la pagina, encontrándome que ya había terminado el examen, eso
era todo, solo fue un examen de ingles, a lo cual me asalto una alegría y
a su vez un enojo, por haberme preocupado tanto. Pensé que fui la primera
en terminar, y me puse a hojear el examen antes de entregarlo. En ese
momento se para él y entrega el examen, antes que yo, solo eso faltaba.
Extendí el examen, tomé mi mochila y salí del salón. Él había desaparecido;
cuando me di cuenta de qué estaba pensando, me dije a mi misma que en
realidad no importaba y seguí mi camino.
Esperaría a mi hermana en el cyber café, ella quedó de verme a las cinco, y
eran apenas las 4:30. Pasó una hora en lo que yo revisé mi correo y hable
con algunos amigos, entonces llegó mi hermana. Le platiqué felizmente lo
que había sido mi examen de "Conocimientos Generales". Ella tenia tarea que
hacer, así que 2 horas después nos desocupamos y fuimos a caminar por ahí.
Llegando a la plaza nos encontramos a unos hippies, a los cuales mi hermana
había preguntado si podían hacerle "rastas". Veníamos riendo, era una
casualidad encontrarlos de nuevo, el domingo los habíamos visto, y el día
anterior en la noche justo enseguida de nuestra casa estaba uno de ellos
con otros amigos. Bromeé que solo faltaba que "el chico de la flauta"
viniera siguiéndonos, o nos lo encontráramos de nuevo, y ella rió y dijo
"ah si ahí est...." a lo que yo ignore y seguí riendo.
Me tomó del brazo y me dijo:
- "Es en serio, lo acabo de ver sentado por donde acabamos de
pasar, ahí atrás de ti", yo le dije que no le creía. "Demos la vuelta,
para que veas"
"Si Dany, ahí esta sentado" respondí sarcásticamente "¿qué color de
camiseta traía?"
"Verde"
"No es cierto, traía una azul"
"Si, azul"
"Regresemos pues, pero si no está...." amenazándola
Eso era demasiado, estaba sentado justo donde mi hermana dijo, con los
otros 2 muchachos con quienes reía en el conservatorio hace rato. No quise
voltear, seguimos de largo y cruzamos la calle, donde yo atrás de un pilar
volví a ver hacia su lugar. Ella riéndose a mas no poder y diciendo que se
me había quedado viendo y también reía, como incrédulo. Estaba casi
paralizada, ya eran demasiadas veces que me lo encontraba.
Ahora estoy más intrigada, tendré que averiguar algo más de él, y como dijo
mi hermana, seguramente estaremos en el mismo salón. Verlo 4 veces en 2
días, pero 3 veces un mismo día, era... no lo se. Yo había estado en el
café unas 3 horas, mismas que él había estado sentado ahí, probablemente.
Son solo muchas coincidencias, o quizás no.
NOTA: Es lo mas reciente que he escrito, mas bien la historia más reciente. es algo autobiográfica, paso ya hace meses, pero quise compartirla..