A donde caminas, mi Ángel; con esos tus negros ojos ciegos?
Con tus ojos vendados, guiandote tus manos...
Abrazando libertades, suspirando incienso de un amor que llama
Queriendo sostener por un instante en tu mano, aquella sencilla flor volátil de paz.
Tus alas negras te llaman al vuelo; tu realidad llama al abismo
Entre cielo e infierno... aquella fragancia de dulce niña te susurra al oído: "Ven.. Amor Mío".
12/01/04