Share/Save/Bookmark
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search Login Register Extras
Fiction » Romance » Casualidades font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Miss Sorrow
Fiction Rated: M - Spanish - Romance/Drama - Reviews: 13 - Published: 03-16-04 - Updated: 01-18-06 - Complete - id:1552969
Casualidades

Nota: los nombres de grupos de Rock y /o discos no me pertenecen para nada, yo solo los uso para adornar la historia, ¡no me demanden!

Por Miss Sorrow

Capitulo 1: El comienzo

Esta historia comienza en la salida de un estadio de fútbol en Boston, una chica estaba siendo salvajemente agredida por otro chico, su novio.

-Te he dicho que pares - decía la chica evitando los golpes de su novio - para ya, ¡ por favor!

El chico se llamaba Brian y parecía que estaba poseído por el demonio, tenía los ojos desorbitados, abiertos a mas no poder y jadeaba, -te vi, Mía, te vi - le gritaba en medio de la desesperación- te vi con él... con Jonathan... yo te vi.

-No es lo que parece, Brian, en serio- explicaba la chica entre llantos- Jonathan es mi amigo, es eso solo.

- te abrazó y te besó Mía. No me mientas - le contestaba el chico mientras buscaba algo en el bolsillo. - yo mismo los vi

Mía Turner era una chica, que cualquiera podría confundirla con una cantante de Heavy Metal, vestida totalmente de negro: una remera negra con la leyenda KoRn y pantalones negros y largas cadenas, tenía un piercing en la ceja, dejando ver sus ojos castaños, el cabello con rulos, que le caían hasta los hombros, también castaños, pero oscuros. En ese momento tenía el rostro lloroso y desencajado. No podía creer, que la amistad que tenía desde hace unos meses con Jonathan hubiera puesto tan celoso a su novio.

Su cara lo hacía parecer a un loco, que se había escapado del instituto para enfermos mentales, se encontraba furioso y no solo eso, desilusionado, triste, no sabía como describir esos sentimientos. Se había enterado que su novia Mía lo había engañado con ese.. Jonathan. Ella decía que eran solo amigos, pero él veía algo más en todo eso... A Mía le gustaban los rockeros, esa gente.. Los que rompían guitarras en sus recitales, los que siempre salían en la televisión por algún escándalo. , Y Jonathan era simplemente un rockero, lo único que hacía era promover la violencia en los recitales, con todas esas cosas que cantaba. Eso era lo que enfurecía a Brian. Él siempre se mantuvo al margen con todo esto, acompañaba en los recitales a Mía porque la quería, ella había sido todo y era todo para él. Se había enamorado de ella, al verla, hace dos años, pero esta situación ya lo había sacado de quicio. Sacó una navaja de su bolsillo y apuntó a la chica en el cuello

-Dímelo Mía, vamos, admítelo - lágrimas salían de los ojos del chico - me pusiste los cuernos con ese infeliz, ¡confiésalo!- le gritaba mientras la agarraba de los brazos y la zarandeaba - ¡Confiesa Mía! ¡Me engañaste con ese! ¡Dilo!

Mía lloraba pero estaba lista para confesar, respiró profundamente y dijo - Si, Brian, te he engañado con Jonathan - admitió - lo he hecho cuando tu te fuiste de viaje, el año pasado, he estado con él, me he acostado con él y ahora si quieres matarme o hacerme lo que quieras, hazlo.

Cuando Mía terminó de hablar había dejado a su novio Brian sin habla, él esperaba que ella negara todo, que le dijera que era mentira, que las revistas mentían cuando decían que ella era novia de ese rockero, que fuera todo falso. Había guardado la navaja. Mía sollozaba en silencio.

- Adiós - se despidió Brian - Adiós Mía.

Mientras veía a Brian caminando solo en la oscuridad, Mía se limpió las lágrimas y esperó a que Jonathan viniera por ella. Se encontraba deprimida, triste, Brian había sido su primer novio, había costado un tiempo quererlo, pero habían salido desde hacía mas de dos años, cuando ella tenía dieciséis y recién empezaba a crecer, cuando surgió lo de los rockeros y toda esa moda, el lo había comprendido, pero cuando Jonathan se cruzó en su camino, no pudo evitar enamorarse de él, quería profundamente a Brian, pero deseaba con todas sus fuerzas a Jonathan... aquel rockero al que la había unido el destino y las Casualidades. Aquel hombre, al que ella siempre recortaba sus fotos en las revistas, al que había visto una docenas de veces en los recitales... aquél que, inevitablemente se había enamorado.

Cinco minutos después una limusina se estacionó en la puerta del estadio. , Y un hombre de unos veintitrés, veinticuatro años, salió de ella. Estaba vestido también de negro. Tenía una remera negra, el pelo también negro, con rastas, pantalones negros también unas cadenas. Se lo veía bastante cansado, agarró a su novia de atrás, por la cintura para sorprenderla.. Pero el sorprendido fue él, cuando ella dio la vuelta para ver quien era el que la había agarrado, vio que su novia, Mía, había estado llorando... sus ojos rojos la delataban, también vio unos marcas de dedos en su brazos. Había sido golpeada..

-¿qué te pasó cariño? - preguntó Jonathan bastante preocupado - ¿quién te ha hecho eso? Dime quien fue y ya mismo voy a darle la paliza de su vida, solo dímelo, - le acarició la mejilla, la chica no hablaba, solo caían gruesas lágrimas de sus ojos castaños, Jonathan al ver el semblante de Mía dedujo que era lo que había pasado - ¿Se enteró tu novio no? -

Ella solo asintió - ya me lo venía venir, cariño. ¿El te golpeó? - cuéntame que pasó - le pidió encarecidamente mientras guiaba a la triste chica hacia la limusina, -cuéntame.

Jonathan pidió un vaso de agua para Mía y ella lo bebió rápidamente. - cuéntame Mía ¿qué sucedió? Mía mirando los ojos negros de su pareja dijo

-le conté todo Jon, que estábamos juntos desde que él se había ido de viaje. No pude decirle otra cosa -y comenzó a llorar nuevamente

-¿pero como se enteró? - preguntó el rockero interesado - estos seis meses te he estado cubriendo de los fotógrafos, de los periodistas, de todo, sobre todo porque eras menor de edad, pero nadie te ha visto conmigo, solo Dan, y los demás.

-lo sé - contestó Mía - pero me dijo antes de golpearme de que había recibido un E-Mail con una foto nuestra, Jon, no se como la han sacado

-Pero si me dijiste que él no sabía nada, que has disimulado bien, que me odia, pero no le diste ninguna pista.

-No sé como ha pasado Jon, - explicó Mía - el odiaba todo lo que me gustaba, solo me acompañaba porque me quería y hoy al verme, después del recital de Guns N' Roses me empezó a golpear y me amenazó - empezó nuevamente a llorar.

- No llores, amor - dijo Jon mientras trataba de que con su abrazo tratar de reconfortar a la chica - No llores, amor, ahora eres solo mía y de nadie más. - Ella le sonrío débilmente y Jon la besó.

Mientras se besaban alguien carraspeó: Era Daniel, hermano menor de Jon - tan solo por unos años: tenía veinticuatro. - y era bajista de la banda

-creo, Jon que ya hemos llegado a la casa de tu novia. Él miró hacia fuera: era cierto, ya habían llegado a "Magnolia Street". Jon abrió la puerta y ayudó a bajar de la limusina a Mía que todavía seguía llorando.

- Ve Dan a casa - le indicó Jon -ve con los chicos que mañana a primera hora estoy por allá, hoy me quedo con Mía- Dan asintió y vio como Jon cerraba la puerta de la limosina

Mía todavía abrazada a Jon, metió la llave en la cerradura; esta giró y se abrió la puerta; entraron. Mía vivía sola en un pequeño departamento en Boston, sus padres le habían dado el departamento para que ella se independizara. Mía estaba estudiando para el examen de ingreso - este año entraría a la universidad- para ser periodista y, como carrera paralela también eligió la psicología: ella quería ayudar a la gente con sus problemas, guiarla, darle un apoyo, y sobre todo darle otra cosa: comprensión. Lo que ella no tuvo, ya que su madre, diseñadora de modas, se pasaba todo el tiempo en el estudio trabajando y casi no hablaban y su padre también trabajaba pero lo hacía en un laboratorio - era gerente y lo manejaba - y tampoco tenía tiempo para estar con ella. Mía pertenecía a una familia de clase alta, pero hoy a los 18 años, además de recibir una mensualidad por parte de ellos, trabajaba en una tienda de discos en "May Street"... donde hace seis meses atrás todo comenzó...

FLASHBACK

Mía, de diecisiete años, casi dieciocho acomodaban los CD's y las novedades que iban llegando.

-Mira - le mostró a su amiga y compañera Emily - el nuevo DVD de U2 ¿quién diría que Bono sacará un CD el año pasado y ahora sacara este?

Emily, una típica rubia californiana, alta, ojos claros, buen cuerpo y otros atributos, de diecinueve años acomodaba la sección de Dance en la tienda.

-Para mí, este CD ya lo tenían grabado hace tiempo y el DVD es todo grabado de la gira, no creo que puedan componer y grabar 14 temas en un año.

-Si, es verdad - convino Mía- Pero hay algunos grupos que pudieron grabar discos en medio de la gira como los Linkin' Park, grabaron Meteora en medio de la gira del anterior disco.

- si puede ser, que tengas razón- contestó Emily - Oye, abre esta caja y empieza a sacar los CD's yo debo ir hacia la otra sucursal a buscar más de la Spears.

-¿Mas? - preguntó Mía - como les puede gustar todavía esa tipa. - decía mientras sacaba algunos discos de Limp Bizkit - admito que antes me gustaba pero ya me cansó, además estoy en otra - declaró.

-Si tienes razón - aprobó Emily -ya fue esa tipa, ahora toda la gente escucha rock n roll. Bueno, me voy, volveré a la noche, o mañana, espero que no haya mucha demanda.

- OK- respondió Mía - después nos vemos.

Mía pasó la tarde, atendiendo a los clientes, y acomodando discos.

-Umm, este de " the Darkness" debería ir en nuevos, y este...

-Disculpa - dijo una voz grave mientras le tocaba el hombro.

- Si -respondió Mía - pero cuando vio de quien era su cliente abrió los ojos como platos y lo señaló - eres... tú... Jonathan. -

Mía no podía hablar, su ídolo, su amor platónico, el hombre que ella deseaba sobre todas las cosas, el dueño de sus fantasías, se encontraba al lado de ella, pidiéndole un disco. Se trataba de Jonathan Hamilton, líder de la famosa banda local " Deep Sorrow" que significaría algo como " profunda tristeza" Mía siempre se preguntaba porque Jon Hamilton había bautizado así a su banda.

-Si, soy Jonathan Hamilton - dijo él sonriendo - estaba buscando el disco de Aerosmith, el que se llama "Rocks"

-ya te lo busco - contestó ella sonriendo - espera un segundo. -

Mientras Mía iba a buscar el disco que le había pedido su ídolo fantaseaba de que como sería ser novia de él, besarlo, abrazarlo. Pero enseguida apareció en su mente la figura de Brian, su novio. sus padres y los padres de él los habían presentado y querían a Brian como novio oficial de Mía Turner, su padre y su madre, querían a toda costa a Brian, la habían presionado tanto que aceptó. Al mes de la relación, Mía empezó a quererlo pero no a amarlo. Y Brian había quedado profundamente enamorado de ella, cuando se conocieron.

Al minuto encontró el disco - ya lo encontré Jonathan - gritó - pero cuando se dio vuelta, vio que Brian tenía a Jonathan agarrado por el cuello de la camisa y parecía muy enojado.

¿-¿qué hace este... rockero, aquí? - preguntó. ¿Qué hace aquí contigo Mía?

- vino a comprar un disco Brian -respondió Mía - por favor suéltalo o vas a espantar a los clientes,

Brian no lo soltó, lo miraba receloso, lo hacía con desprecio con, podría decirse odio, Mía fue inmediatamente a separarlos, Jonathan miraba a Brian confuso. Estaba a punto de pegarle.

-Brian suéltalo.. El no te ha hecho nada.. Vamos - Brian no quería soltarlo... ese hombre no le resultaba de confianza, era un violento cantante de rock. - debería de tener veinte chicas todos los días para acostarse con él. ¿Por qué miraba a su novia?- pensaba el chico.

Jonathan que había ido a esa tienda de discos a ver a la chica rubia, se sorprendió al ver que ella no estaba. En su lugar había una chica de rulos, de pelo castaño oscuro, vestida de negro. Muy atractiva. Y también simpática. Le había pedido Rocks, su disco favorito, se lo había prestado a Dan y éste no se lo había devuelto. ¿ No se donde lo debe de haber metido, este tonto? - pensaba.

Mía había logrado separar a Jonathan de Brian, éste estaba fuera de si, colérico, furioso.. Incontrolable. - solo vine a decirte Mía, que me voy al extranjero a estudiar, mis padres quieren que vaya allí por este semestre -

Mía no dijo nada, se quedó mirando a Jonathan y a Brian, miraban a uno y otro.

-¿No me vas a desear suerte? - le preguntó Brian serio mirando al rockero de soslayo.

-Oh si, - respondió Mía tensa y abrazó a Brian, pero este, la agarró de la cintura fuertemente y la besó apasionadamente, tanto que casi le sacó sangre del labio, Brian siguió dándole a Mía pequeños besos en los labios y en toda la cara y mientras hacía eso, miraba a Jonathan que presenciaba la escena algo incomodo

-llámame, si -le dijo y la besó nuevamente - hazlo, yo te dejaré el teléfono, después hablamos, pasado mañana parto hacia Inglaterra. Depositó otro beso, tan posesivo y fuerte como el de antes y se fue.

-Disculpa todo esto Jonathan - dijo Mía mientras le entregaba el disco - Mi novio Brian no le gusta la música que escucho y es bastante posesivo.

-Lo entiendo - dijo él sonriendo - ¿cuánto es?

-No es nada Jonathan - respondió Mía - Te lo doy gratis

-No, nada de eso - negó Jonathan y repitió -¿cuánto es?

-esta bien - respondió ella - quince dólares

-tanto lío por quince dólares, toma - dijo él mientras le entregaba dos billetes - ¿Así que te llamas Mía?

-Si -respondió ella - Mía Turner , me pusieron Mía por mi abuela que se llamaba así - explicó la chica.

-Es un hermoso nombre Mía - contestó sonriendo Jonathan - muy dulce y femenino. Lindo titulo para una balada.

-Gracias - agradeció Mía algo sonrojada. -mientras se ponía a acomodar algunos CD's para ocupar las manos en algo, porque si no se controlaba, era capaz de abalanzarse sobre Jonathan.

Cuando Jonathan iba a despedirse, unos hombres entraron y agarraron a la chica por atrás, eran dos hombres muy robustos, uno era pelado, el otro de cabello oscuro. Venían armados.

-Dame la plata, tesoro, o te vuelo la cabeza de un disparo - uno tenía amenazado a Jonathan con un revolver, apuntándole el pecho. Y el otro, tenía agarrada a Mía de la cintura

-Vamos, muñequita, dame la plata y nos vamos, y tu también Hamilton. El ladrón pelado, empujó a Mía, que estaba temblando, junto a Jonathan que se encontraba bastante nervioso pero lo disimulaba. Ella abrazó al rockero y el le correspondió espontáneamente el abrazo.

Mientras el hombre destrozaba la tienda en busca de dinero, Mía permanecía abrazada al cantante .

-aquí no hay dinero- dijo el ladrón,- solo discos.

Debía haberlo olvidado - pensó Mía- Emily se había llevado todo el dinero para comprar los CD's de la Spears

Luego de decir esto, el ladrón agarró a Mía del brazo, mientras otro revisaba a Jonathan, como el rockero tampoco tenía mucho dinero. Agarraron a Mía y la empezaron a llevar hasta afuera, donde un auto con un conductor estaba esperándolos, Mía lloraba, ya sabía lo que pasaría al no haber dinero, estos vándalos se iban a llevarla a ella, para hacerle daño; para violarla.

-Esperen, esperen - dijo Jonathan tras de ellos - yo tengo dinero, esperen. Entonces corrió hacia el auto gritando - esperen, no se la lleven, esperen.

Los hombres sacaron sus armas e iban a dispararle cuando Mía dijo - tomen los aros de mi madre, pero déjenme en paz, por favor -

Los hombres empezaron a observar los aros que la chica les había entregado: eran de oro y tenían una esmeralda, seguramente eran valiosos. Soltaron a la chica y se fueron corriendo hacia el auto.

Ya era de noche, y Mía tenía toda la tienda revuelta, empezó a acomodar los CD's que se encontraban en buen estado, cuando, en el piso vio que estaba Rocks, el disco que le había vendido Jon Hamilton, ella lo agarró, lo tomó con amor.. Cuando vio detrás de ella una sombra... que tenía algo en las manos. Ella se dio vuelta, asustada y vio que se trataba de Jonathan que tenía un arma. Al ver a Mía asustada sonrió y la ayudó a levantarse.

-estuve siguiéndole el rastro a los ladrones, pero no lo encontré ¿por qué no cierras y mañana lo charlas con tu jefe?

Ella asintió y empezó a cerrar el negocio, le entregó Rocks a Jon, el le sonrió. Y partieron cada uno por su lado.. Jon hacia el coche que lo esperaba en la otra esquina y Mía hacia su casa...

Ese había sido el primer encuentro...



Return to Top