Soy Soldado
Soy un soldado, entrenado para luchar hasta la muerte. Una maquina de matar
me han llamado algunos. Pero yo se que la muerte no es ninguna maquinación
del hombre, pues el destino es lo que nos pone frente a la Muerte, con su
manto negro, su rostro pálido y su temible guadaña, y nosotros somos
quienes decidimos si enfrentarle o simplemente dejar que nos lleve. Por
supuesto que al final ganará la muerte, pues sólo necesita una victoria.
Sabiendo esto yo me aferró a mi destino como soldado, no importándome
si me pintan de héroe o asesino, soy un mensajero, nada más. Todos creen
que estoy a las ordenes de mi patria, y que lo hago todo por amor a ella.
Por supuesto que eso es una mentira, una tan grande que me causa gracia en
ocasiones. No puedo más que negarlo por dentro, me gusta mi trabajo, me
gusta ser un siervo de la muerte, y me gusta entregarla. No me importa
quien sufra por mis servicios, yo cumplo mi papel en el mundo y de paso
ayudo a que la justicia tenga su lugar en ésta salvaje tierra.
Si creen que pueden juzgarme, pues háganlo. No me importa, yo no soy
más que un peón, no juego ser juez y verdugo. Sólo soy el verdugo. No trato
de ser un dios, tampoco intento crear otros mundos, ni otras personas. Ni
nada.
No soy poeta, ni juez, ni siquiera un héroe. Soy soldado. Soy nada.