Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search Login Register Extras
Fiction » Manga » When the same is atractive font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Ale-Hiwatari
Fiction Rated: T - Spanish - Romance/Angst - Reviews: 13 - Published: 01-16-05 - Updated: 03-24-05 - Complete - id:1809338

1. Kodomo no forest.

Se ve a un joven de aproximadamente 17 años, cabello corto color azul celeste, tez blanca, traía una camisa de manga corta color negro, con los botones desabrochados, de su cuello colgaba un colguije de plata, su pantalón era de color gris con bolsas a los lados, estaba tirado en el suelo lleno de verde pasto, al parecer estaba inconsciente, ya que tenía la mirada en blanco.

En eso, se oye el ruido de alguien corriendo, y sale de entre los árboles un joven de 19, cabello largo, color azul oscuro, ojos color morado oscuro, con la respiración entre cortada a causa de haber corrido, de ropa traía un pantalón suelto color negro que le llegaba hasta las rodillas, de ahí hasta los pies traía vendas, no traía camisa y se podían apreciar las cicatrices que tenía en el tórax y espalda, iba descalzo, por lo que se podía ver las uñas largas, más bien como garras, al igual que las uñas de las manos, afiladas.

Luego se percata de la presencia del otro joven, se acerca a él con precaución y se le queda viendo, descubre que esta inconsciente, pero no parecía estar lastimado de ninguna parte....

Joven azulino: demonios!! Olvidé que estoy huyendo!- dice comenzando a levantarse -.

Pero cuando a se iba a salir corriendo, recuerda al pelo negro, no podía dejarlo ahí, quien sabe que le podía pasar en el bosque a la intemperie. Por lo que se regrese con el menor y lo levanta para ponerlo sobre su hombro y comienza a correr a todo lo que sus piernas podían darle.

Ya faltaba poco, ya casi llegaba, solo un o dos kilómetros más... debía lograrlo, no debía permitir que lo alcanzaran, pero ahora con la nueva carga, le era más difícil correr.

De repente, una flecha casi le da en la cara, pero se percató con tiempo como para quitarse del camino de la flecha, lo estaban alcanzando.

Azulino: maldita sea, debo apurarme- se dijo a sí mismo -.

Pero era demasiado tarde, sus perseguidores estaban demasiado cerca, casi podía oírlos hablar entre sí sus estrategias para capturarlo, demonios, por que demonios tenía que ser precisamente él?!!

Luego se le ocurrió una idea, por lo que dio un salto ágil hacia la rama de un árbol y subió hasta la copa, para luego poner al chico que se encontró en una rama, recostado, luego miró hacia el suelo, a esperar a que sus perseguidores pasaran de largo el árbol en el que se encontraba y así, tomar otro camino hacia su destino final.

Al parecer su plan dio resultado, varios hombres pasaron de largo el árbol, todos armados con ballestas, arcos y lanzas. El azulino miró con odio a cada uno de los hombres y gruñía levemente enseñando los dientes, de los cuales, los colmillos eran un poco más largos a lo promedio.

Luego de que pasaron los hombres, esperó un rato más, después bajó junto con el chico, el cual aún estaba inconsciente.

Luego comenzó a correr de nuevo, esperando que su plan diera resultado.

Ya era el atardecer y el azulino seguía corriendo todavía con la carga sobre sus hombros, se empieza a oír el sonido de agua, por lo que se dirige hacia el sonido, cuando llegó, se apreciaba una cascada.

Dejó al menor recostado sobre el césped y se dirigió hacia el agua, necesitaba tomar agua y mojarse para tomar fuerzas, así que se sumergió en el agua, tomó agua y se le quedó viendo al cielo que se hacía cada vez más oscuro, debía llegar a su destino final esa misma noche. Así que salió del agua y tomó al chico sobre su hombre y siguió corriendo.

El niño de pelo negro abrió levemente los ojos.

niño: eh?.................... donde estoy?...- pensó el joven- me siento cálido y que estoy en movimiento...

Luego mira hacia la cabellera azul y vuelve a cerrar los ojos.

Al fin había llegado a su guarida, después de tanto correr, el peliazul había llegado con todo y carga a su hogar. Su hogar era como una casa del árbol, un árbol enorme, no había escaleras, la única forma de entrar en ella era dando un salto igual de ágil que el que había dado anteriormente, así nadie entraría en su hogar, pero había también un cuarto más pequeño en tierra firme y una laguna a un lado del árbol, más bien, debajo de la casa, ya que el árbol estaba torcido hacía la laguna, haciendo que la casa estuviera metros más arriba de la laguna, haciendo a la casa más difícil de penetrar.

Cuando entró, recostó en su cama al chico y se dirigió al baño para darse un baño de agua caliente.

El chico menor despertó de nuevo, se percató de que estaba en una casa y acostado en una cama, se sentó rápidamente y comenzó a ver a su alrededor en busca de alguna vida humana, pero estaba solo, así que se levantó y comenzó a caminar sigilosamente, mirando atentamente todo su alrededor, sus ojos eran de un color morado fuerte. De repente, oyó un ruido que venía detrás de él, por lo que volteó rápidamente a ver la causa del mismo. Era el peliazul.

Ambos se quedaron viendo, pero no por que no se conocieran, si no por que el peliazul no traía nada de ropa nada mas que una toalla............ que traía en la mano.

El menor sonrojó y se dio media vuelta mientras decía perdón.

Peliazul: no importa- comienza a caminar hacia su cajonero con tanta tranquilidad, como si el extraño no estuviera presente -.

niño: fu-fuiste tu quien me trajo aquí?- dice viendo levemente la espalda del peliazul -.

Peliazul: sí, te encontré tirado en el bosque- voltea a verlo- por que estas así?

El menor seguía dándole la espalda.

niño: .............................no... no me gusta ver a las personas sin ropa... - dice algo sorprendido por la pregunta tan obvia -.

Peliazul: que tiene? De todas formas- mira al chico de pies a cabeza- dudo mucho que yo tenga algo que tú no

El menor sonrojó molestó ante el comentario, como era posible que existiera alguien tan sinvergüenza?

Peliazul: la única diferencia sería que yo tengo cola y tú no

niño: cola?!!- dice sorprendido para luego voltear completamente a ver si era cierto -.

Y en efecto, el peliazul tenía una cola, como la de un zorro, esponjada y de color azul, toda azul, la cual movía con presunción, con aire de que se sentía orgulloso de ella.

Peliazul: bonita, no?- dice algo divertido al ver la cara de impresión que tenía el menor -.

niño: por... por que tienes cola?- dice señalándola, olvidándose por completo de que el mayor no traía nada de ropa -.

Peliazul: soy un lombre, un hombre mitad lobo- se le queda viendo- eres nuevo por aquí, verdad?

niño: yo... - baja la mirada- no sé realmente... no recuerdo nada... nada más que mi nombre

Peliazul: y ese es?....

niño: Soushi Jigoku... - voltea a verlo- y tú como te llamas?

Peliazul: Koushiro

Soushi: solo Koushiro?

Kou: sí, pero me puedes llamar Kou, todos mis amigos lo hacen... - se queda pensando- bueno... lo haría si estuvieran vivos- dice riendo algo-.

Pero a Soushi no le trajo tanta gracia el comentario, como puede ser tan insensible?

Kou: así que no recuerdas nada?- Soushi niega con la cabeza- bueno... no te veo lastimado o algo- se pone la ropa interior (ya creen que lo voy a dejar sin nada todo el cap ¬¬)- así que dudo que se te perdiera la mente en alguna pelea

Soushi: no me gusta pelear!- se defiende el chico -.

Kou: bueno, bueno, ya entendí... - mira la ropa del chico- esa clase de ropa no se ve por aquí, debes ser extranjero

Soushi: y exactamente donde es "aquí"?

Kou: este lugar se llama Aftertime, lo gobierna la reina Kolin

Soushi: reina?....- nada se le hacía familiar -.

Kou: por lo que veo, no sabes nada, tienes algo de dinero al menos?

Soushi comenzó a revisar en las bolsas del pantalón y sacó un pedazo de papel verde, lo miró con extrañeza.

Soushi: esto es dinero?

Kou se acerca al menor y toma el pedazo de papel, para verlo.

Kou: no, no lo es, no te servirá de nada- lo hace bola y lo tira al bote de basura- mira- el menor voltea a verlo- puedes quedarte aquí, con reglas, las cuales serían estas: no abras a nadie la puerta, no importa quien diga que sea, no abras, no salgas de aquí, a menos que sea conmigo, no me preguntes nada y- hace una pausa- nunca, pero nunca vayas a deambular por aquí en las noches, debes estar encerrado en un lugar que más tarde te diré... y... a veces vendré con algunas "amigas"

Soushi: por que...

Kou: ya olvidaste la tercera regla?

Soushi: no preguntarle nada- baja la mirada -.

Kou se le queda viendo al menor.

Kou: debes de tener hambre, no?

Soushi: sí, algo...

Kou: bueno.... eres vegetariano?

Soushi: no

Kou: bien, entonces iré por algo para que comas- toma unos pantalones largos y se los pone – cuando regrese, debes estar en este cuarto

Soushi: sí

Así que Kou salió de ahí para irse a... a donde se va para conseguir comida, dejando a Soushi completamente solo.

Kou era alguien muy extraño, demasiado, Soushi ni siquiera sabía si era de confiar ese tipo, pero que otra cosa podía hacer, no recordaba nada y no sabía donde fregados estaba.

Luego de unas horas, llegó Kou con una bolsa llena de carne asada, olía bien.

Soushi: de don... - se detiene al ver la mirada fea que le mandó el mayor- gracias

Kou: puedes dormir donde estabas acostado, donde despertaste

Soushi: pero ese que no es su cuarto?

Kou: no importa, de todas formas casi no lo uso, generalmente duermo en otra parte

Soushi: y... - voltea a verlo- me gustaría bañarme... donde puedo hacerlo?

Kou: afuera hay una laguna, pero no lo harás hasta mañana- se levanta de la mesa y comienza a salir de esa habitación- te quedarás encerrado en tu habitación, no debes salir de ahí hasta que yo vaya por ti- dice dándole la espalda -.

Soushi: sí

Al día siguiente, Soushi ya había despertado varias horas antes de que Kou fuera por él, así que se puso a intentar recordar algo, fallando en el intento, cuando Kou llegó, salieron de la casa y guió a Soushi hacia la laguna.

Soushi: eh...... mmm.......... Kou, te puedo pedir un favor?

Kou: depende

Soushi: podrías dejar de verme?!!!- dice sonrojado al sentir la penetrante mirada del mayor -.

Kou: te sigue dando pena?

Soushi: disculpa, pero yo no soy de los tipos que les da igual si alguien más los ve sin nada puesto- dice recordando su primer contacto visual con el lombre -.

Kou: pero es que te tengo que vigilar - dice moviendo su cola -.

Soushi: no te preocupes, sé bañarme solo

Kou: no lo digo por eso, este bosque es muy peligroso como para que te andes solo

Soushi: simplemente date la vuelta, ok?!!!!!!

Kou: ok, ok, ya- y se da la vuelta -.

El resto de la tarde fue tranquila, sería por que Kou se había ido, no le había dicho a Soushi a donde, y éste no preguntó a dónde iba, por la regla número tres.

Cuando Kou regresó, tenía una herida nueva, la cual notó el menor.

Soushi: que te paso?!!- pregunta olvidando la regla -.

Kou: no es nada serio- dice empezando a lamer la herida -.

Soushi: no hagas eso!- lo detiene- lo único que harás será infectarla

Kou: pues como crees que me he limpiado las otras?

Soushi: y por eso te quedan cicatrices! Acaso te gusta tenerlas?!

Kou se queda serio.

Soushi: tendríamos que ir a la laguna a lavarte- jala al lombre -.

Cuando estaban en la laguna, Soushi rompió algo de su camisa, para después mojar ese algo y comenzar a lavar la herida, Kou hizo una mueca de dolor.

Kou: si vas a hacer eso, al menos hazlo con cuidado!!- dice molesto -.

Soushi: no llores, eres un adulto, no un niñito!

Kou: y por ser adulto puedo yo solo!- quita el brazo del alcance del menor -.

El menor lo mira furioso, él solo intentaba ayudar, y el idiota ni siquiera le dio las gracias.

Kou: soy un lombre, no necesito de la ayuda de un simple humano- dice con desprecio -.

Soushi: si soy un simple humano, para que demonios me recogiste?!!- dice indignado y furioso -.

Kou: si no lo hubiera hecho, los que me seguían te hubieran matado- dice serio -.

Soushi se quedó callado, sería eso cierto? Lo habrían matado? Que clase de persona le hace eso a otra persona?

Soushi: pero...

Kou: aquí no importa como te veas, si eres un extraño eres enemigo- dice serio y a la vez con algo de furia en sus ojos -.

Soushi notó la furia en los ojos del mayor, entonces los que lo perseguían... también querían matarlo? Solo por ser un desconocido? Solo por ser lombre?

Soushi: pero... - baja la mirada -.

Kou: no busques peros- se pone de pie- no se puede confiar en nada ni en nadie, tienes que vivir solo- da media vuelta y se va atravesando los árboles a gran velocidad -.

Soushi se quedó viendo en dirección en la que el mayor se había ido, si todo lo que dijo era verdad... como es que podía confiar en él? Como sabía si él no era un enviado por sus perseguidores? Por que confiaba en él?

Esa misma noche, Soushi estaba sentado en el bulto de paja con mantas que usaba de cama, no se podía sacar de la mente las palabras que el lombre le había dicho esa misma tarde. Luego, oyó que algo se cerraba, Kou debió haber regresado, iría a recibirlo... si no fuera una regla no salir de la habitación en la noche; así que se acostó, por si el lombre iba a revisar que estuviera ahí, se hizo el dormido y escuchó varias cosas caer, como si alguien las estuviera lanzando con todas sus fuerzas hacia las paredes. Soushi sentía miedo y pánico al oír lo golpes y algunos gritos de furia, quien habría hecho enojar a Kou? Y por que? Como lo hizo? Debió haberle hecho algo tan horrible que Kou estaba dispuesto a quebrar su propio hogar.

Luego, tan de repente como empezó, todo se quedó en silencio, Kou se debió haber tranquilizado después de tirar sus cosas por los aires. Soushi sudaba en frío, solo faltaba que Kou decidiera soltar su ira en él, rezaba por que no abriera la puerta de la habitación donde se encontraba, pero al parecer Dios estaba escuchando las plegarias de otra persona, ya que Kou sí abrió la puerta; Soushi se hizo el dormido.

Kou se oía agitado, o había corrido mucho o se había cansado de tirar sus cosas, Soushi casi podía asegurar que el lombre estaba gruñendo, luego se cerró la puerta, no se oía la respiración agitada, así que Soushi dedujo que se había salido de la habitación, no pudo dormir por el resto de la noche, temiendo por que Kou regresará a hacerle algo.

Al parecer, Kou tenía razón, en ese lugar no se podía confiar en nadie, menos en quien le salvó la vida, debía de pensar en alguna forma de irse de ahí, sin que el lombre se diera cuenta de su ausencia.



Return to Top