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A las pocos minutos Alan al no sentir el cuerpo de Ángel se despertó asustado, no estaba la persona que debía proteger, miro por todos lados, decidió ir a buscarlo por todas partes cuando noto que Hokori no estaba, concluyendo que el sacerdote estaría con él, eso lo tranquilizo un poco pero aun estaba preocupado. Salía al pasillo al verlos regresar conversando, Alan corrió a su encuentro, miro atentamente a Ángel para comprobar que no tuviese alguna herida
- Musukosan, no te apures solo lo he llevado a comer y nos hemos tardado porque ha habido demasiada gente y
- Otoutosan es muy tímido - sonrío al verlo - me imagino que tuvieron un poco de problemas para comer, no suele comer con tanta gente
- Efectivamente - Afirma Hokori
-¿Que pasa Oniisan? - pregunto preocupado Ángel verlo serio de nuevo - algo ¿te preocupa?
- no nada - sonrío un poco preocupado - regresemos con los demás
- Puedes confiar en mi - le rogó Ángel
- Yo veré si están despiertos - se alejó Hokori entrando a donde estaban los demás -
-¿Oniisan? - volvió a preguntar Ángel
-Shin …. - susurro Alan sentándose en el pasillo - sama
- Oniisan ¿ que es Shin? - preguntaba algo inquieto Ángel sentándose al lado de Alan
- Una vez me preguntaste si creía en amor verdadero - intento explicar Alan
- Cierto Oniisan - afirmo Ángel - ¿Tienen algo en común…..
- hace unos momentos me viste dormir - pregunto sonriendo Alan
- Yo diría que profundamente - sonrío Ángel
- Solo duermo en situaciones de extremo peligro - continuo Alan
-¿No comprendo Oniisan? - pregunto preocupado
- En el templo cuando tu - explico Alan -
-¿Volví a hacerlo?
- Con ojos violetas - continuo un poco melancólico Alan - me llamaste Hechicero, solo una persona sabia que soy un hechicero y no un guerrero
- Oniisan me confundes - exclamo Ángel
- Desde que recuerdo - explicó Alan - solo una persona me llamado así
- Oniisan - le miro a los ojos Ángel - ¿es la persona especial que menciono Nozomi el otro día
-Otoutosan - Alan -
- Argggg….- Ángel cae al suelo con lo que parecía ser un intenso dolor de cabeza, llevando las manos a la cara y estando de rodillas
Alan se asusta, trata de ayudarlo, Ángel solo consigue encogerse mas, se abraza a si mismo, su cara da muestras de cierta agonía, Alan trata de confortarlo llama a sus compañeros, Mizuno al ver la condición de Ángel va en busca de ayuda, ninguno sabe exactamente que esta pasando.
Una extraña energía comienza a emanar del cuerpo de Ángel. Cuanto mas energía se liberaba mas relajado se ponía el cuerpo de Ángel, Alan no podía hacer nada mas que mirar, Kaji que andaba siempre cerca pero oculto también se limito a observar y a tratar de traducir las palabras que pronunciaba Ángel, llegado el momento la energía acumulada comenzaba a dar forma a otro ser, uno con una ala de piel y otra de plumas, con la piel blanca y delicadamente delgada, el cuerpo de Ángel simplemente cayo siendo atrapado por Alan, la criatura abrió sus ojos mostrando un bello color violeta miro a Alan, se acerco a él, le sujeto el rostro diciéndole algo en un antiguo idioma, al demonio, también le dijo algo en el idioma antiguo, sonrío de una manera que asusto a todos desvaneciéndose en el aire, El demonio Kaji grito con todas sus fuerzas, gritaba que le necesitaban, que no se marchara, inútilmente no quedaba rastro alguno de aquella criatura, y al llegar Mizuno con un médico este dijo que Ángel solo estaba dormido.
Minutos después los sacerdotes se enteraba de lo que realmente paso, ninguno podía dar una explicación a aquel fenómeno, solo podían imaginarse cosas e inventar historias, pero coincidían que las respuestas las tendrían Ángel cuando despertara horas después.
- Oniisan - dijo un poco adormilado - ¿Oniisan?
- Ángel finalmente has despertado - Dijo un poco asustado Akari -
- Tranquilo - dijo Mizuno - puedo traerlo si quieres
- El amo - dijo Kaji al lado de Alan fuera de la habitación - lejos
-¿lejos?- pregunto preocupado Alan
- No - dijo levantándose, sacudiéndose como si trajera polvo - quiero ir a su lado, intentaba decirme algo
-¡No puede ser!- interrumpía Kasumi corriendo, habiéndose enterado - la cuarta piedra ha sido liberada
-¡¿la cuarta?! - grito asustado Akari - ¡es imposible!
-¿Donde esta ahora? - pregunto preocupado Alan - ¿esta bien Kaji?
- Kaji no lo sabe - contesto apenado Kaji - tal vez tu si
- Yo - decía mirándose tristemente su mano derecha - ¿Porque yo?
-¿Princesa? - se oía una voz ronca - despierta princesa
Nozomi lentamente despertó, se encontraba dentro de una esfera, flotando a gran altura dentro de uno de los templos mas complejos, el templo del viento con grandes columnas, pocas ventas, como si fuese una antigua catedral gótica, sin ventanas o hermosos vitrales, colgando de las paredes hermosas telas a manera de columnas movidas de vez en cuando por el espíritu del viento que se paseaba
- Princesa ya has despertado - dijo amablemente el espíritu del viento Kokyuu - Parece que serás mi invitada de honor
-¿Donde estoy? - pregunto mirando a su alrededor, tocando la esfera
-¿Estas en mi humilde templo? - contesto moviéndose de un lado a otro
- Ángel - dijo algo asustada - ¿Donde esta Ángel? - le pregunto desconcertada - Dime por favor donde
- Si mi memoria no me falla - le contesto sonriendo - el que llamas Ángel debe ser aquel que
-¿Donde esta? - pregunto aun mas asustada - ¿porque estoy aquí?
- Mi querida princesa - dijo dando algunas vueltas - te aseguro que él vendrá por ti, eres su debilidad
-¡Es imposible! - grito Akari - simplemente no lo puedo creer
- Calma - dijo Hokori - esto comienza a tomar formar
- Nosotros fuimos cuatro espíritus dedicados a cuidar de este mundo, pero un día llego un ser de otro mundo muy poderoso, creímos que era otro igual que nosotros. – explico Kasumi – pero ese ser mato a nuestro hermano Shikkari, el espíritu del fuego, nosotros 3 le atacamos, lo debilitamos casi lo matamos pero el consiguió sellarnos en estas piedras.
-Cielos que historia – exclamo – Mizuno
-Conforme ha pasado el tiempo hemos conseguido liberarnos del poder de las piedras, -continuo explicando – pero aun nuestros poderes están regidos por esas piedras
-¿El espíritu ese aun anda suelto? – pregunto un poco asustado Akari-
-Así es – respondió Kasumi – realmente no sabemos por que aun no ha destruido este planeta como quería
-¿Que es lo debemos hacer? - pregunto nervioso Akari
- Debemos capturarlo - continuo Kasumi - no sabemos lo que esta pensando, y les aseguro que no es nada bueno
-¿Como pueden decir eso? - Interrumpió Hokori - Se veía que era una criatura muy buena y bondadosa
- El mal se oculta tras lo bello - explico Kasumi - nunca creímos que este día llegaría, pero llego.
-¿Podremos detener a la criatura? - preguntó Akari
- Debemos aliarnos con mis hermanos - continuo Kasumi
-¿Por que? - pregunto Mizuno
- Solo juntos podremos encerrarlo - explico Kasumi -
- Oniisan ¿Que estas haciendo aquí ? - pregunto Ángel al verlo abatido
- Tienes razón Kaji - dijo un poco mas entusiasta Alan - lo he prometido y lo voy a cumplir
- Oniisan
- Angel - le sonrío al verlo - haré lo que sea para rescatar a Nozomi
-¿Oniisan? - pregunto asombrado al pasar junto a él - ¿Que pasa?
- Kasumi – dijo Alan entrando a la habitación donde estaban Kasumi y los sacerdotes -
- Alan queremos que liberes nuestras piedras - le dijo Kasumi - las necesitaremos para combatir a esa extraña criatura
- No puedo hacer eso - dijo Alan - porque si lo hago le daré mas poder a esa criatura
- Podría ser - afirmo uno de los sacerdotes
- De hecho hay otra manera - les explico - pero debo sellar las ultimas piedras -
Pocos minutos después se anunciaba la llegada a la capital del reino blanco, donde se suponía estaba el templo del viento, donde Kasumi suponía estaría Gyako y Kokyuu , Alan le ordeno a los guardias que regresan al reino rojo para informar a los padres de Nozomi pero ellos se negaron, querían quedarse a ayudar al rey, pese a las explicaciones que les dio, fueron templo todos reyes, príncipes, sacerdotes y guardias, listos a todo.
Kaji toco las puertas del templo, respondiendo otro demonio, pidió pasar a ver a Gyako y Kokyuu, sorpresivamente les dejaron pasar, dentro Alan reconoció el lugar, se parecía al de las visiones y los sueños que había tenido antes, mas no dijo nada.
-¡Kokyuu! - Grito Kasumi - hemos venidos para unir fuerzas
- No tienes la apariencia de un espíritu - Dijo Gyako apareciendo de las sombras frente a Kasumi
- Gyako - miro a la giganta
- Pero no eres quien nos apaleo - sonrío la giganta - es bueno volverte a ver hermana Kasumi
- Alégrate por mi - sonrío Kasumi - hermana, ¿Donde esta Kokyuu?
Alan y compañía no entendieron nada de lo que se decían, hablaban en un idioma que Kaji no comprendía.
-¡Alan! - Grito Kasumi - Has que se marchen los miembros de sangre real y la guardia, ellos no tienen nada que ver
- Nos marcharemos - Dijo Ivan un poco Ofendido - Alan prométeme que cuidaras de mi hija, y los sacerdotes
- Daré lo mejor de mi majestad - dijo Alan - pero ustedes cuídense
- Oniisan yo también me quiero quedar - initio Angel - Nozomi debe estar por aquí, también quiero ayudar
El rey y sus hijos salieron del templo acompañados de la guardia roja, los sacerdotes se vieron libres para curiosear en el templo, nadie podía entrar a ese templo, ni siquiera los sacerdotes consagrados al espíritu del viento.
- Vaya pero si es el chico que aporreo a mi tropas - dijo Gyako - pensé que no te volvería a ver
- Oniisan quienes son todos ellos - dijo intimidado Ángel, poniéndose detrás de Alan
- Tienes la apariencia - lo pensó mejor Gyako - pero no lo eres.
-¡Ángel! - Grito Nozomi al reconocer la voz a la distancia, no podía ver el suelo desde la altura en que estaba, pero podía oír los sonidos gracias al eco que se producía
-¡Nozomi! - grito Ángel para calmar a la reina - ¡Todo estará bien! ¡Ten calma! ¡pronto te rescataremos!- quería darle ánimos, pensaba en como decirle lo de Ángel
- Pronto - susurro Alan un poco afligido
- Alan - dijo Kasumi - solo estas aquí para proteger a Ángel y a nuestros sacerdotes, y tu Ángel no vuelvas a gritar así
- Lo siento - se disculpo sinceramente - no quería que se preocupara
- Esta bien pero que no se repita - dijo alejándose dentro del templo
Los sacerdotes encantados llegaron al templo donde encontraron a un anciano, sosteniendo una pequeña piedra trasparente, les pidió que se acercaran, pronto Ángel y Alan se reunían con ellos. Tratando de sacar mas respuestas a Alan que no les respondía a ninguna pregunta
Alan mira a su alrededor, los minutos pasaban lentamente sin tener noticias de los espíritus o los sacerdotes, comenzaba a aburrirse, Ángel a su lado no decía palabra solo lo miraba desconsolado. Sintió un poco de frío, vio un muro de neblina acercarse a el lentamente, la luz desaparecía, pronto no había ni un arriba o un abajo, mira por todas partes tratando de reconocer algo familiar, reconociendo el aroma de sus visiones anteriores, ve a los lejos una pequeña luz, poco a poco formando una silueta humana, la cual expande sus brazos abriendo de su espalda unas alas, las cuales dejan flotando plumas y pétalos, sorprendido Alan mira las plumas, siendo abrazado por el extraño, aun desconocida para los ojos de Alan, con una mano le cierra gentilmente los ojos, siento poco después Alan como delicadamente le besan los labios, abriendo sus ojos de golpe, aquella criatura estaba a los lejos nuevamente, sin verle el rostro solo el brillo violeta de sus ojos. Se asusto de nuevo como nunca antes.
- Por él - susurro la persona
- Espera - grito Alan al verlo desapareces -¿Quien?
-“amor” - desaparecio
- ¡Oniisan! - lo despertaba Ángel - despierta, Oniisan
-¿Que paso? - Preguntaba recostado junto a una de las columnas acompañado de Ángel preocupado y los sacerdotes
-¿Eso quisiéramos saber? - pregunto Hokori
- Estábamos practicando algunos hechizos - explicó Mizuno - cuando oímos alguien que caía al suelo, alguien nos llamo
- No pensamos que fuiste tu - Dijo preocupado Akari - un gran hechicero y formidable guerrero
- Creo que deben saberlo - explico Alan levantándose - yo tengo visiones
-¿Visiones? - pregunto sorprendido Mizuno
- Desde que era pequeño - explico - siempre las he tenido
- Oniisan - preocupado Ángel
-¿Que tipo de visiones?- pregunto entusiasmado Hokori
- Solo que se que pasan antes de una tragedia - trato de explicarles - siempre han sido tan diversas, siempre de las personas que estimo, hay una que no la puedo descifrar, se ha repetido desde que conocí a Ángel - al ser interrumpido por Aori
- No te preocupes, solo cuéntanos lo que viste muchacho
- Es acerca de este lugar - explico un poco apenado Alan - como si del altar saliera una luz y de allí apareciera una persona
-¿Que nos puedes decir de esa persona?- pregunto Aori
- Lo único que veo de esa persona es que tiene alas
-¿De que tipo? - pregunto emocionado Hokori
- No lo sé - contesto, suspiro y continuo - siempre distingo el color de sus ojos pero no su rostro u otra cosa
-¿De que color?- interrumpió Mizuno
- Violetas - dijo seriamente - como los de Ángel al estar cerca de las piedras o de los espíritus
-¿Notaste algo curioso o algo fuera de lo común? - Analizaba cuidadosamente Aori las palabras de Alan
- Bueno en todas las visiones - dijo mirando el templo - siempre había un dulce aroma como ahora
- Este aroma no es normal - dijo Aori preocupado - debo avisarles a los espíritus, esta es una señal de que él ha llegado
Aori corrió para avisarle a los espíritus, Mizuno le siguió, Hokori se quedo al lado d Ángel y Alan, mientras Akari no sabia que hacer.
-hermano– dijo Alan – quédate a mi lado, no importa que pase yo los protegeré a ambos.
Asustados los espíritus ante la información de Aori se prepararon, Hokori viendo a los ojos de Alan adivino lo que se proponía. Tomando a Akari fue al lado de Aori y Mizuno.
Una línea apareció en el suelo atrayendo la llama detrás de ella, iluminando el templo, dibujando un gran pentagrama, los espíritus enterados buscaron rápidamente con su vista, viendo que en el centro estaba exactamente Ángel, mirándolos fríamente con sus ojos violetas, sin que Alan notara el cambio. Deduciendo que era la misma criatura que los había encerrado, tal y como había predicho Kasumi decidieron atacarlo, debían detenerlo. Mizuno ordeno que se liberara la piedra de Kasumi a lo que Alan ni si quiera respondió.
-Oniisan – dijo Ángel – ellos desean matarme
-Evitare que eso suceda hermano – le dijo tranquilamente
-Esa criatura debe morir – grito Gyako – destruirá nuestro mundo si no lo hacemos
-Gyako – exclamo sonriendo -¿acaso no fue eso lo que le dijiste a los habitantes de tu ciudad hace nueve años?
-¿Nueve años? – susurro un poco pálido Alan
-No cambies el tema – grito Gyako caminando par acercarse a Ángel – tu mataste a nuestro hermanos y nos encerraste
-¿Acaso no eras tu quien condeno a una dulce criatura solo por diversión? – exclamo al lado de Alan
-No te burles – grito frente al pentagrama – deberás pagar por tus actos
-Oniisan lo recuerda muy bien –dijo sonriendo abrazando a Alan
-No puede ser – exclamo Hokori - ¡Alan aléjate de Ángel, es él la criatura que trata de ... ¡
-¡Protegerlos! – grito Ángel – desde los tiempos en que llegue a este mundo, he visto lo que estos espíritus pueden hacer
-¡Mentira! – grito Kasumi - ¡Has tratado de destruir este mundo!
-Tal vez tengan razón – dijo Ángel sonriente aun abrazando a Alan muy sorprendido aun – tal vez si quiero destruir este mundo
-¡Hechicero! –grito Kasumi – libera mi piedra para salvar este mundo
-Oniisan, - le sonrió Ángel – ¿Podrías complacerla por mi?
-hermano – apenas pudo pronunciar esta palabra
-Libera también la piedra del fuego y prometo que te sentirás mejor
-¡Morirás! – grito Gyako entrando al pentagrama
-Shin…. – pronuncio Alan un poco molesto – Shin….
-Alan debemos acabar con esa criatura – grito Aori
-hermano – dijo ya Alan completamente molesto –
-¡Liberala! – gritaron los monjes
Molesto Alan extendió su mano haciendo aparecer el medallón, ordenando que aparecieran las piedras restantes, al pentagrama de fuego desapareció ante una luz inmensa producida por otro mas grande creado por la aparente furia de Alan.
Kasumi al sentir sus poderes restaurados corrió al lado de Gyako preparados para atacar juntos, deteniéndose al ver como las cuatro piedras se reunieron alrededor del medallón, combinándose justo encima de la mano de Alan, por unos instantes se sintieron los tres espíritus muy poderosos. Con la mirada se organizaron atacando los tres al mismo tiempo.
Kasumi con el agua y el fuego ataco primero violentamente, los sacerdotes un poco asustados, mas sorprendidos que otra cosas, se escondieron detrás de una de las columnas, Ángel solo sonreía la lado de Alan muy enfadado al parecer, con el primer ataque el pentagrama formo una barrera.
Gyako molesta por haber sido expulsada del pentagrama al reunirse las piedras, hizo que se levantaran mas demonios a los que Kaji se unió al no recibir mas protección de Ángel, los demonios atacaran la barrera, muy furiosa provoco un temblor que sacudió al templo derrumbando alguna de sus columnas y parte del techo, Kasumi continuó con su ataque para debilitar tal barrera. Kokyuu aunque mas gentil igualmente poderosos también ataco con ventisca, ayudando a los demonios.
-¡Dime Gyako! – grito Ángel -¿Qué se siente pelear con alguien que si puede defenderse? –abrazo a Alan -¿ya te sientes mejor Oniisan?
-Ese humano pronto desistirá – grito enfadada Gyako – tal y como lo hicieron los ángeles que les cuidaban
-Shin… - volvió a susurrar molesto Alan
-¿Los Ángeles?- comenzó a reírse Ángel apartándose de Alan – pero si ellos y ustedes tenían un acuerdo, eran criaturas muy bondadosas
-Los extermine – grito Gyako – porque– se río Gyako – era muy divertido
-has oído Oniisan – dijo Ángel – los mato por diversión
-Shin …-Dijo muy molesto Alan - ¡Shinmu! – grito Alan
Las piedras como respondiendo a su llamado desaparecieron, su brillo desapareció con ello, mas los espíritus se sintieron aun mas fuertes, Alan realmente encolerizado hizo de su mano extendida un puño, del cual comenzó salir un brillo, sin fijarse en los demonios Alan corrió para encontrarse con Gyako, tan rápido como un parpadeo hizo que los ataques de los dioses sobre la barrera acabaran con los demonios, saliendo de la barrera, los otros dioses intentaron detenerle con sus poderes sin lograr nada. Gyako inmovilizada por el miedo de unos instantes solo vio a Alan acercarse a ella lleno de rabia.
En un segundo todo se ilumino una gran luz cegó a todos, los habitantes del reino pudieron ver una gran luz salir del templo aun siendo medio día.