Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search Login Register Extras
Fiction » Young Adult » Al partir font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Trinity4
Fiction Rated: K+ - Spanish - Family/Drama - Reviews: 2 - Published: 11-09-05 - Updated: 11-09-05 - Complete - id:2045035

Narración - Al partir

Un viernes en agosto, una joven costarriqueña de dieciocho años, Ana, estaba lista para realizarla decisión mas importante en su vida hasta ahora. Ana era una chica muy madura para su edad. Tenía educación hasta el año final de colegio publico. Aunque había problemas con la violencia, las drogas, y el embarazo en su colegio, Ana pudo escapar de las distracciones y hacía lo mejor que podía para ganar una educación. Tenía una hermosura simple; ojos grandes y oscuros, pelo largo y liso, y cuerpo alto y delgado. No era muy popular con otros jóvenes, pero tenía unos amigos íntimos y un novio quien se llama Martín. Ana y Martín compartían un amor para aprender, y también se amaban mucho. Ana vivía acerca de la ciudad de San Jose en Costa Rica con su papá, Luís, y su hermano de dieciséis años, José. La familia vivía en una casa modesta y ellos no eran ni muy ricos ni muy pobres. Ana y su hermano se caían bien, pero ella tenía problemas con su papá. Luís era buen provisor financialmente, pero no era hombre muy cariñoso. María, la mamá de los jóvenes, había sido la guardián para sus hijos, pero ella murió de cancer seis años antes. Y Luís era lo único padre que los jóvenes tenían. Luís era dueño de una tienda pequeño en la ciudad, y sus hijos ayudaban cuando tenían tiempo. Después de que Ana terminó su educación en el colegio, Luís quería que Ana trabajara en la tienda todo el tiempo para que José pudiera continuar con su educación sin trabajar. Luís pensaba que José necesitaba una educación de universidad para tener éxito en la vida, y por eso necesitaba estudiar todo el tiempo. Y porque Luís necesitaba ayuda en la tienda, Ana no tenía la oportunidad para asistir a la universidad, aunque era inteligente y tenía deseos de ser doctora. Eso era la razón porque ella decidió partir de su país para buscar una vida nueva en los Estados Unidos.

Ana llamó a la puerta del escritorio de su padre. La joven estaba más nerviosa que había estado en mucho tiempo. Por dos semanas tuvo algo para discutir con su papa, pero no sabía como hacerlo. El plan estaba organizada, y su novio estaba listo, pero ella todavía necesitó hablar con su papa. Dudo que el me permita hacer esto, ella pensó. Pero tengo que tratar de explicar mis razones para salir. Probablemente el no va a entender. Y si no entiende, yo voy a salir sin embargo. Necesito hacer la decisión mejor para mi. Y para mejorar mi vida, quedarme aquí en Costa Rica no es una opción.

Oyendo la silla de su papa estregando en el suelo, ella empezó a sudar. Podía sentir la latido del corazón acelerando. Continuó tratando de pensar. Eso es para mi, y para Martín. Nos queremos mucho, y queremos casarnos, pero ¡no podemos vivir aquí! El quiere ser abogado, yo quiero ser medica, y no hay oportunidades para la educación aquí. Queremos una vida mejor para nosotros, y para su familia futuro. Ana enhestó y esperó para confrontar su papa. La puerta abrió, y Luís mira a ella con una expresión malhumorada.

- "¿Cual es? Estoy trabajando con las finanzas para que tú y tu hermano puedan comer. No tengo tiempo para hablar."

Ana suspiró. Creía que su papa va a estar enojada. Sabía que a él no le gusta las interrumpciones. Pero ella necesitó hablar con él ahora.

- "Por favor, papá. Es muy importante que hablo con usted."

- "Bueno. Entra."

Cuidadosamente, Ana entró y se sentó en la silla cerca de la mesa. Luís cesó trabajando, y mira a su hija.

- "¿Cuál es, Ana?"

- "Yo necesito salir."

- "¿Qué dices?"

- "Papá, no puedo vivir aquí nada mas. No puedo trabajar en la tienda cuando mi hermano continua con su educación. No puedo sacrificiar mi vida para la de él. Ud. sabe que yo quiero ser doctora. Y no puedo hacer esto si trabajo en la tienda todo el tiempo. No es justo que, porque soy mujer, Ud. no me permita hacer lo que quiero en mi vida. Voy a salir, de la casa, y del país. Voy para los Estados Unidos."

Ana cesó de hablar con miedo. Durante este tiempo, la cara de su papá enrojeció. Ella nunca había hablado con su papá como esto, con este audacia, y no supo que el fuera a hacer.

- "Hija... primero, no hables conmigo en ese manera. Y segundo, ¡no entiendes que dices! Yo pago para todo en su vida. La ropa, la casa, la comida... ¿Cómo puedes denegar todo que yo había hecho para vivir en otro lugar? Y ¿cómo vas a vivir? No tienes ni dinero, ni un lugar en que puedes estacionar, ni manera de ir allá. ¿Sabes cuánto cuesta un billete de avión? Tonta, no sabes que estás haciendo."

Suspirando, Ana continuó frustradamente.

- "Yo sé exactamente qué estoy haciendo. Martín y yo vamos para los Estados Unidos. Él tiene beca para una universidad en el estado de Maryland, y tiene visa para vivir en los Estados Unidos por cuatro años. Vamos a casarnos y viajar juntos. Él tiene dinero de sus padres y de su trabajo. Va a asistir a la universidad, y yo voy a esforzar de ganar admisión en la universidad también."

Luís se levantó, furioso.

- "¡Te vedo casarse con Martín! Es idealista tonto. Y no vas a ganar admisión en una universidad de los Estados Unidos. ¿Cómo puedes hacer esto a su hermano? Sabes que él necesita estudiar. Necesito tu ayuda en la tienda, y si tu no estás aqui, el va a ayudarme, y no puede asistir a la universidad."

- "Sobre Martín... nos amamos mucho, y queremos mejorar nuestros vidas. Necesitamos educarnos. Sí, José necesita estudiar, pero, papá, yo necesito estudiar también. Y no me diga que no puedes asoldar a alguien para trabajar en la tienda. Ud. tiene el dinero. No es mi culpa que Ud. no puede confiar en otros. Permita a José estudiar, y asoldar a alguien. Yo no voy a quedarme. "

-"¡No me enojes! ¡Te vedo hacer esto!

Con lágrimas en sus ojos, Ana dijo lo que tenía miedo de decir.

-"No puedo obedecer sus órdenes nada mas. Voy a salir, y no hay nada que puede forzarme quedar aquí."

Luís agarrar al brazo de su hija e ella se levantó. Él empelló a ella afuera del cuarto.

-"No eres mi hija nada más."

Luís cerró la puerta fuertemente. Ana susurró, llorando, y habló en voz muy baja.

- "Adíos, papa,"



Return to Top