
| Un Mundo Vacío Lleno de la Nada
Author: Windy Wolf Alianzas que nunca existieron deben cumplirse. Una chica que es la salvadora... o la encarnación de la destrucción. "había descubierto que la estrechez de su cintura y la calidez de su sonrisa escondían sus más oscuros sentimientos"
Rated: Fiction T - Spanish - Adventure/Humor - Chapters: 3 - Words: 6,424 - Reviews: 1 - Follows: 1 - Updated: 07-17-06 - Published: 02-03-06 - id: 2105111
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Lunes 17 de Julio de 2006
UN MUNDO VACÍO LLENO DE LA NADA
(Re-make de 'La Elegida, Ella?!')
-- Windy Wolf --
Se dirigieron hacia el este, justo donde el Sol estaba naciendo.
Esa imagen, si la hubiese alguien, no la olvidaría jamás: un laguz y una shakti dirigiéndose hacia el mismísimo Sol.
Hacía rato ya que los sonidos atropellados en la boca de la joven habían perdido sentido para su compañera.
Un monótono y continuo mumble mumble era el acompañante de los dos viajeros durante gran parte del viaje.
-Ya no puedo – suspiró – Ya no quiero – decidió la joven de azulada belleza a la par que dejaba caer los bultos que cargaba y se sentaba en el piso.
El crudo sol del camino extendía sus abrasadores rayos sobre el camino y los viajeros que sobre él iban. De cuando en cuando proporcionaba un poco de descanso si una osada nube se interponía en su camino.
El acompañante de la joven iba particularmente fresco, algo realmente extraño en esa situación porque, tomando en cuenta la irritante (e irritable) presencia de su compañera y los gritos con los que 'amenizó' por un rato la caminata, la mayoría ya hubiera sucumbido bajo la desesperación y las intenciones de hacerla callar. Ahorcándola sin que nadie se diera cuenta. O con el menos sofisticado método de colocarle una manzana entre en la boca.
Lo que sacó a Wolfan de sus profundos pensamientos fue la ausencia de sordo ruido que había estado haciendo su compañera.
Volteó hacia atrás, y un par de metros más allá vio que Kyria se había sentado cómodamente y comenzaba a comer.
Al darse cuenta la shakti de que Wolfan estaba viéndola, lo invitó con prontitud a que se le uniera y descansara.
El chico moreno miraba con diversión la escena; estaba demasiado acostumbrado a los caprichos de su vieja amiga como para sorprenderse y caer bajo sus encantos… o exigencias.
Llevaban cuatro días de camino y la niña ya estaba harta. Alegaba que no habían tenido un descanso decente y a cada hora esperaba que alguien le sirviera; el baño, la comida o cargar sus pertenencias.
Suspirando hondamente Wolfan se acercó a Kyria y se sentó.
- Pero princesa… apenas si vamos a la mitad del camino. Y por si fuera poco ¡se irá si nos retrasamos más!
Los ojos de Kyria se iluminaron. Estaba segura de que se refería al misterioso nombre u objeto que comenzaba con 'Ne', aquél que se le había salido cuando comenzaban el viaje.
Wolfan comenzó a asustarse al prever el torrente de preguntas que salieron disparadas de la boca de la niña…
- Vamos, dilo, dilo. Todo será mucho más fácil si me dices a qué te refieres con ese misterioso 'Ne'. Es más, ¡evitarás el bochorno si algún día se te sale! Más te vale que me lo digas ahora – Durante el interrogatorio la shakti se había puesto de pie y daba vueltas alrededor del chico.
- Ni lo intentes, nena. Sabes que no caeré en tus trampas, eh – amenazó el moreno con cara de pocos amigos a la par que desempacaba un poco de pan y frutas secas – ¿En-ten-di-do? – remarcó el joven
Un pugido de sufrimiento brotó de los labios de la casi niña. - ¡Te odio, Wolfan! ¡Mis encantos shakti-druag nunca sirven contigo! No entiendo el por qué – agregó con pequeñas lágrimas haciéndose la sufrida.
Wolfan estuvo a punto de sucumbir, pero se repuso con bastante rapidez.
- Kyria, mejor ya cállate. Luego te explico el por qué de tus fracasos conmigo – finalizó sacando la lengua en señal ¿amistosa?, ¿juguetona?
La muchacha lo fulminó con la mirada; odiaba ese halo misterioso en el que su amigo Wolfan se movía desde pequeño.
- ¿Por qué eres tan odioso, eh? ¿Por qué tanto misterio rodeando este viaje? ¿!Por qué sabes tú más cosas que yo!? – finalizó. Ambos estaban embarcados en la misma misión, y hasta el momento Wolfan era el único que sabía en qué consistía…. Pero si Kyria lo hubiera sabido… agradecería a su amigo el no haberle dicho nada. Por lo menos por el momento.
Kyria tuvo que recoger sola sus cosas porque no se movió cuando Wolfan se lo dijo. Su amigo estaba cambiando….. ¡y estaba cambiando para ella!
Suspiró.
– Sabía que no debía llegar con tanta anticipación – se reprochaba el muchacho. Había llegado a aquél desolado lugar la mañana de ese día. De no haber sido por aquél minúsculo y seco arbusto que encontró por ahí seguro ya habría muerto de insolación; en la frontera de su reino con el desierto de Svarogih no había nada. Incluso la habitualmente canción del agua parecía en aquél desértico paraje fuera de lugar. Sonaba como un triste lamento de las lejanas llanuras, como si supiera lo importante que era quedarse en esos parajes pero a la vez quisiera salir huyendo de ahí. Cosa que hacía.
Qué aburrido es esto…. No hay nada qué hacer – se removió inquieto – Ya es de noche… aún no salen las estrellas – suspiró – Me gusta imaginar que le regalo la más bella a la más hermosa de las mujeres del mundo – sonrió para sí mismo.
Sus manos estaban jugueteando distraídamente por su cabello y su ropa cuando de repente se topó con una fina cadena que colgaba de su cuello.
Vaya… me había olvidado de esto – dijo pensativamente mientras giraba el colguije entre sus manos, examinándolo como si quisiera grabárselo en su memoria más profunda.
¿Huh? ¿Qué es esto? Jamás lo había visto – Una expresión curiosa apareción en el rostro semielfo mientras acercaba el objeto a su cara – Parece como si fuera una especie de llave o algo así…
Una niebla intangible se agitó en el interior de joven. Fue tan leve y vaga que Nerak no se dio cuenta de la presencia.
Volvió a guardar el colguije entre sus ropajes, siempre teniendo en la mente el color rojo quemado, cual sangre cicatrizada, que este extraño objeto tenía.
Noche tras noche los parroquianos alcoholizados tenían la costumbre de empezar a acariciar la parte más redondade su cuerpo. Los más osados incluso le pellizcaban.
La posibilidad de que la mayoría de los hombres ya no ingerían tanto alcohol como antes para atreverse siquiera a echarle una mirada en sus curvo cuerpo comenzó a abrirse paso en la cabeza de Lurien.
A lo escasos 5 años de edad, Lurien, era ya prácticamente la hija de los posaderos.
Pero no contaba con los derechos de una hija 'legítima', es decir, tenía que portarse invariablemente como una hija ejemplar… Lo que significaba que sus rabietas, deseos y dudas no tenían cabida la mayoría de las veces.
Lurien jamás se había considerado bonita, de hecho su padre solía decirle que era tan fea que se quedaría ahí, ayudándoles en la posada, hasta que fuera una anciana. Pero la verdad es que el posadero sólo decía esas cosas porque temía que algún jovenzuelo atolondrado le robara a su hija.
Se desvistió y contempló su cuerpo desnudo frente a unos vidrios pulidos que un artesano que trabajaba el vidrio le había regalado en agradecimiento a los padres de ella.
Lurien no se consideraba particularmente bonita ni atractiva. Ordinaria simplemente.
Su cabello color cacao caía lacio, sin gracias debajo de sus hombros; las piernas, largas y con la característica robustez de quien camina mucho cargando pesados barriles y sacos parecían demasiado blancas a sus ojos. Ni qué decir de sus senos tan pálidos, color que demostraba que nunca los había expuesto directamente al sol. ¿La boca? Demasiado pequeña para su gusto.
Para Lurien sólo había una parte que consideraba realmente bonita en ella: sus ojos. Para la mayoría de las personas hubieran pasado desapercibidos, pero ella que tan bien se conocía, había advertido los poco significativos cambios que sufrían de noche: veía mejor que el veterano arquero que cuidaba de la villa, y sin la luz del sol su vista no era identificable porque no brillaban de forma alguna ese par de orbes café profundo que habitaban en su cara.
La chica no era consciente de los suspiros, susurros y miradas lascivas que su andar y mera presencia producían en el sexo opuesto. Amén de la estrecha cintura, sus pechos con el tamaño exacto para acurrucar la cabeza desolada de un niño perdido… o de un hombre hambriento de buena compañía y el aroma floral que parecía flotar en su cabello a todas horas. Para ella las caricias y pellizcos eran una manera que tenían los hombres de burlarse o compadecerla. Lurien jamás había compartido su cama con un hombre.
Algún día, juró Lurien, usaría lo que estuviera a su alcance para salir de ese aburrido lugar.
No poseía nada. Nada que no fuera su propio cuerpo.
La idea que había sembrado hacía tanto tiempo de usar sus encantos femeninos para lograr sus propósitos comenzó a germinar y hacerse presente en sus más profundos pensamientos.
Había dormido más de la cuenta. El sol ya estaba lanzando sus inclementes rayos contra todo el que se encontrara abajo, al final de su camino.
- Un día más. Sólo uno. – prometió Nerak – Si en ese lapso no han llegado, me largo de aquí. ¡No estoy dispuesto a morir achicharrado en este desolado paraje y que nadie sepa dónde quedé!
Nerak se levantó y dirigió sus pasos a un riachuelo que caminaba con pesar entre un par de cerros rocosos. Había decidido pasar ahí todo el día. ¡Que los pequeños bicharrejos del agua se cuidaran del semielfo! No estaba dispuesto a permitir que lo perturbaran y alejaran del –relativamente- cómodo frescor de ese pequeño oasis.
Wolfan ya estaba arrepintiéndose de haberle jugado esta pequeña broma a la intempestiva princesa shakti. Tal vez hubiera sido mejor platicarle todo desde el principio y dejar que decidiera por su propia voluntad.
-…..y entonces fue como si yo estuviera con un animal salvaje! Comenzó a desgarrar mi ropa sin piedad– platicadaexcitada la muchacha en turno – ohhhh… jamás imaginé que se sentiría tan bien…. - continuó sonrojada -Lurien, deberías probar con algún buen mozo. Yo puedo recomendarte al hijo del carpintero. ¡Pasar una noche con él! Yo sé que él muere por tí -continuó con su parloteo la bonita muchacha - Incluso he escuchado qué es lo que planea cuando estén juntos en su lecho... ¿quieres oírlo?
Lurien estaba conmocionada. ¡Jamás había imaginado que las muchachas de su edad platicaran de esas cosas así nada más! Pero siguió escuchando. Una agradable picazón se estaba extendiendo alrededor de su estómago mientras ella también iba imaginando las escenas...
Tercer capítulo terminado. A la fecha es el capítulo que más he modificado (agregué más de la mitad del mismo), a la par que es el último en el que me basaré porque ya no hay más escritos.
Qué opinan de Lurien?
Podría haber sido mucho más explícito, pero no lo consideré necesario. (Perversa la jefa, eh?)
Amthe no tiene ningún significado especial… prometo esforzarme más en los próximos )
Cómo les caen los personajes? Kyria es una niña mimada o incomprendida? Wolfan hace mal en no explicarle nada? Nerak los esperará o se irá?
W2
1 Frase tomada de
COOK, Robin. Coma, Ec. Top emece, pp. 220
Lunes 17 de Julio de 2006
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