Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search Login Register Extras
Fiction » Romance » Coincidencias del Destino font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Sadhe
Fiction Rated: T - Spanish - Romance/Humor - Reviews: 45 - Published: 08-30-06 - Updated: 07-19-07 - id:2239013

En este fic aparecen dos personajes famosos, a los que no he pedido su consentimiento para aparecer en ésta historia. Aunque he pretendido que su comportamiento y su interacción sean de lo más real posible (tal y como los veo yo) .

Prólogo

Había acabado los estudios y estaba haciendo prácticas, los fines de semana, en una empresa de televisión local. Me gustaba porque era pequeña y había menos gente que entre semana, que era cuando aquello se convertía en un caos total… casi ni se podía pasar de la gente que rondaba por allí. Muchos, como yo, eran solo becarios (las empresas se aprovechaban de nosotros, y todos lo sabíamos).

El fin de semana seguía habiendo muchas cosas por hacer y éramos menos, así que todos hacíamos de todo un poco y yo intentaba abarcar a todo lo que podía, para aprender más.

Mi sitio estaba en el plató del telediario de la noche. Como por la mañana no tenia nada que hacer, algunas veces me pedían que acompañara al periodista a grabar la noticia, y yo siempre acababa accediendo aunque solo fuera por ayudar un poco. Una de esas veces, me enviaron a grabar una manifestación y casi nos aplastan. Desde ése momento decidí que eso de coger la cámara no era lo mío. Yo prefería quedarme en plató y estar en directo, que también era muy apasionante.

Así los días pasaban, siempre estaba de aquí para allá, chinchando a mi jefe para que me enseñara cosas nuevas… “¿y eso para que sirve?” – preguntaba. “¿y como funciona eso de allá?” – realmente era muy pesada.

Gracias a ése entusiasmo (por decirlo de algún modo), conseguí hablar por teléfono con un personaje famoso de la tv local (aunque eso ya es otra historia).

Un día al llegar a la televisión, la chica de producción, Verónica, mi jefa (más bien supervisora), me llamó a su mesa (la empresa era tan pequeña que no disponían de despachos personales, sinó de mesas dispuestas en filas a lo largo de la oficina). Quería hablar conmigo.

Verónica: ¿Ya se que no quieres, pero… podrías ir a grabar una rueda de prensa?

Ángela: ¡Ah no, ni hablar! ¿A una rueda de prensa, yo? ¿Estás loca? Nunca he ido ha una y por lo que he oído, ¡se dan codazos para coger el mejor sitio! No, ¡ni hablar!

Verónica: ¡Por favor! ¡No tenemos a nadie mas!

Ángela: ¡Ese no es mi problema! –haciendo un ademán con la mano como si no me importara.

Verónica: Tus compañeros han ido a otros sitios, y me faltan manos para hacerlo todo, ¡te lo pido por favor!

Como vio que no me dejaría convencer… me soltó su último recurso.Bueno, y si… ¿contara como una buena nota?.

Sabía que ésa era mi debilidad, ya que la nota que sacara en las prácticas influiría en mi currículum, y si quería entrar en una cadena de televisión mas importante, iba a depender de ella.

Ángela: Pero… ¿como de buena?

No tuve reparos en ponerme algo picarona con mi jefa en cuestión. No se trataba de una impertinencia por mi parte, ya que un día, durante la grabación de un reportaje, conocí a los padres de Vero. De algún modo acabaron regalándome una bolsa entera de cerezas, y desde és día, Vero y yo hicimos buenas migas.

Sin embargo, no sirvió de nada, ya que la expresión en su cara hizo que, como siempre, acabara accediendo (aprender a decir que no era una de mis asignaturas pendientes).

Ángela: Está bien… ¡ireee! Pero como me pase algo, ¡tú serás la responsable!



Return to Top