¡Ay de mí, triste admirador desperanzado! De tu belleza embelezado, de tu presencia ilusionado. ¡Ay de mí, espectador impacientado! Con tu voz en todos lados, tu cariño entre mis brazos.
Ay! Corazón roto, quebrajado! Ay! De dias tristes y nublados! Ay! Dicha no tengo, especulando Si tú algo de mí te haz acordado...