
Existe un maligno ser que conoce todos tus miedos y tus deseos más obscuros. Felix no sabía de quien se trataba y por eso lo ayudo, pagando muy caro su error.
Rated: Fiction T - Spanish - Drama/Tragedy - Chapters: 3 - Words: 6,583 - Reviews: 5 - Favs: 1 - Published: 11-20-06 - Status: Complete - id: 2278981
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Mirror
(Capitulo 1)
- ¿Por qué has hecho esto? – Linda lloraba histérica, cubría su cuerpo desnudo con la tela desgarrada que se encontraba en el suelo, Félix la miraba atónito sin saber que decir, aun no creía que Linda pensara que él había hecho eso…pero si no él, entonces ¿quien? En el lugar solo se encontraban él, su novia Linda y el espejo colocado en la pared, que se alzaba desde el suelo al techo de la habitación.
Desesperada, Linda se incorporó sin preocuparse por que su cuerpo quedara totalmente al descubierto, ya no tenía caso seguir ocultándolo ante Félix, pues ya lo había visto y tocado más de lo que ella había permitido, rápidamente se vistió con sus ropas desgarradas, sin duda, Félix no sé comportó con ella como debió de haberlo hecho, dejo libre al patán que dormía dentro de él durante mucho tiempo, era una lastima que lo hubiera hecho precisamente con la niña que más amaba y que además lo amaba a él.
- Espera tengo que explicarte… - Intentó detenerla antes de que saliera, para explicarle lo que había sucedido.
- ¡No! Déjame no quiero que me vuelvas a tocar nunca… ¡aléjate de mi! – Dijo, liberándose de la mano de Félix, que la sujetaba, estaba furiosa y triste, jamás imagino que Félix se comportaría así con ella, y además que quisiera explicar algo… ¿que podría decirle?, ¿que fue un error, se equivoco y no debió de haberlo hecho? No, ya era tarde para decir eso, lo que hizo lo hizo y no se detuvo un segundo a pensar en lo que podría pasar después por más que ella suplicara e intentara librarse de él.
No se detuvo por más que ella lloraba y gritaba que no le gustaba, al contrario, en su rostro se dibujaba una cruel sonrisa de satisfacción, mientras ella más se opusiera, estaba loco, maldito loco, ¿tanto tiempo siendo tan cariñoso con ella para esto?, estaba claro que Linda no lo soportaría ni un segundo más.
En las penumbras que ofrecía la habitación, Linda dejo a Félix para siempre, jamás volvería a buscarlo y esperaba que él tampoco la buscara, el inmenso amor que había entre ellos había terminado por culpa de él… ¿Pero era en verdad culpa de él?
- Muy bien – dijo una voz a sus espaldas – ahora, vayamos a buscar otra, aun no estoy satisfecho, vamos, no te quedes ahí parado como si no me escucharas, vamos con Deisy, estoy seguro de que no se opondrá, ¡Vamos! – Con la vista clavada en el suelo, Félix dio media vuelta lentamente, sus nudillos estaban blancos de tan fuerte que presionaba sus puños, miró directamente al espejo, la rabia se desbordaba por sus ojos convertida en gruesas lágrimas que resbalaban por sus mejillas encendidas.
- Estoy harto de ti, déjame en paz, no quiero volver a verte jamás. ¡Lárgate! – ante su enojo, la voz rió a carcajadas.
- Estas loco, jamás podrás deshacerte de mi, yo voy a donde tu vayas, pues yo soy tu – gruño la voz
- ¡Mientes!, yo no soy como tu, no nos parecemos en nada –
- Deberías fijarte bien, somos iguales, la única diferencia es que yo me atrevo a decir y a hacer lo que tú no te atreverías jamás, por que eres un cobarde, maldito miedoso repugnante, ¡ahora deja de lloriquear y vamos con Deisy! –
- ¡NO! Me harte de ti ya, te odio – grito
- Eso de nada te sirve, siempre estaré contigo y jamás podrás evitarlo, eres un maricón, deberías de estar tú de este lado, así quizá dejarías de gimotear y aprender a ser un hombre…pues tu padre no te enseño como serlo, ¡ah!, lo olvidaba…no puede enseñarte a ser un hombre…pues el también es un maricón – Félix no soportó más, golpeó el espejo con todas sus fuerzas, y este se hizo añicos por el impacto de su puño.
Se dejo caer de rodillas, tapando su rostro con ambas manos, lloraba, no sabía lo que haría ahora que Linda estaba molesta…no, molesta no, estaba realmente furiosa con él, y estaba claro que no aceptaría ni una sola excusa, además la excusa que tenía, que además era la verdad, nadie jamás la creería, si a el se la contaran, tampoco lo haría.
Su futuro era estar solo toda su vida, había perdido lo más importante que tenía, su hermanita, y su novia, ¿en el mundo habría alguien más desgraciado que él? "Seguro no, tengo que terminar con esto a como dé lugar" pensó.
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