El viernes pasado fui al cine a averiguar porqué hablaban tanto de la susodicha película 300, como si nunca se hubiera filmado antes una guerra. Debía tener algo extraordinario, para que le hayan hecho tanto revuelo. ¿Habrá más sangre de lo normal¿Habrá mujeres más sensuales, o armas más mortíferas, o hombres más poderosos de los que se habían mostrado hasta ahora¡Pues claro que los había! Pero no es todo. Aunque me de un poco de pena confesarlo, tengo que admitir que, mientras la veía, pensé: oh sí, que poderosa me siento en este momento. Y no era la única; hasta se podría llegar a pensar que las caras de mis vecinos expectadores habían sido provocadas por una línea de cocaína. Fue muy chistoso ver cómo la misma marabunta de chicos que habían entrado a la sala cabizbajos y jorobados, como somos la mayoría de los adolescentes, salían con el pecho en alto y caminando de manera heróica, como diciendo “ Y ahora, compañeros, tiraré en refresco en la basura, aunque sea lo último que haga. ¡Y nadie podrá detenerme!”
Yo creo que el arte siempre ha sido un poco así, te transmite sensaciones, te hace viajar a otros mundos, sí, el arte es como una droga. Pero creo que últimamente una corriente de cineastas ha decidido explotar sus creaciones mucho más en ese sentido. Antes las películas eran, sobre todo, una historia, y a través de esa historia se iban deslizando varias emociones. Ahora es un poco al revés: vas al cine para que te bombardeen de estímulos, para que llores, rías y sufras; y hay una historia detrás de todas esas sensaciones, que le da cierta lógica a tanto zarandeo.
¿Sufres de baja autoestima¿Quieres sentir cómo es tener el mundo entre tus manos¡Deja al diller plantado, y ve a ver 300! Bueno, al menos es un poco más saludable. O tal vez no tanto… Físicamente, sea. Pero, entre todo ese alboroto, hay que ser conscientes de que existen muchos mensajes no tan “saludables”. Es fácil darte un par de bofetadas, dejarte medio atolondrado, y hacer que te tragues cualquier cosas que te digan. O qué¿realmente te parece que los musculosos e invencibles espartanos de 300 no tienen naaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaada que ver con los gringos?