| Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search | Login Register Extras |
Bebe...
Sangre.
Bebe y no deja de hacerlo. Nunca lo haría.
Gota dulce, que escapa de sus hinchados labios. Resbala por su piel blanca cadáver y traza un sinuoso camino escarlata. El resto del líquido embriaga su paladar con un sabor dulzón. Lo enloquece. Hace estragos en su autocontrol y lo estimula a morder con mayor presión.
Sigue bebiendo y no deja de hacerlo.
Siente el cuerpo de su víctima convulsionándose en su abrazo mortal. Las uñas que antes se clavaban en su piel, rasgándola, aflojan poco a poco la presión pero no abandonan su labor. Le excita.
Juguetona y cruelmente, desliza su húmeda lengua por la herida sin apartar los labios de su presa. Un débil gemido. Una sonrisa se estiba en los labios del cazador. Muerde de nuevo. Con violencia. Esta vez le desgarra parte de la dermis, sin cuidado alguno.
Ya no bebe, a pesar de querer seguir haciéndolo.
La mano que había aferrado con fuerza la cadera femenina sube en una suave caricia que se contradice con el violento acto que acaba de ocurrir.
Un golpe. El cuerpo cae inerte en el suelo. La cara contorsionada, la piel pálida por la perdida de sangre, las marcas en su cuello... Le excita. Se relame los labios para guardar unos segundos más en su paladar el sabor exquisito de la muerte. Sonríe. Lo hace porque le gusta la muerte, la sangre, saber que de sus manos pende el hilo de la vida de sus presas y...
Su cuerpo empieza a desvanecerse. Se convierte en niebla que trae la fatalidad.
Le gusta sentirse poderoso, la inmortalidad, lo oscuro... Pero lo que más le gusta es beber y sentir que no puede dejar de hacerlo.