| Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search | Login Register Extras |
La Ciudad del Cielo
Prefacio
El sol brillaba de mala manera ese sábado por la tarde, haciendo que los ojos me dolieran más de lo normal. Habiendo pasado más de nueve meses encerrada en casa estudiando, la luz no me favorecía mucho.
Descargué la única maleta que llevaba en el portaequipajes del autobús, después que parase en una vieja estación al lado de la carretera. Al parecer era la parada correcta.
Colgué bien mi mochila en la espalda y sujeté con fuerza la enorme maleta.
Miré al cielo y suspiré.
Caminé hacía el pequeño cobertizo de madera semi-podrida donde me esperaba un banco en sus mismas condiciones. Me senté en él.
Solo de notar mi peso todo él se quejó, dejando salir un crujido desgarrador. Sentía que en cualquier momento me iba a caer.
Recosté la maleta a un lado del cobertizo llenándose finamente de musgo.
Mis manos se encogieron con fuerza sobre mis rodillas apretando con nerviosismo el pantalón tejando que tanto me gustaba.
Se notaba que el verano había llegado, pese al fresco que ofrecía la gran sobra de los árboles que me rodeaban.
De repente, me di cuenta de que estaba sola en la entrada de un denso bosque y eso me provocó un extraño escalofrío que me recorrió toda la espalda.
Todos y cada uno de los centímetros de mi piel se erizaron, haciéndome temer lo peor. Haciéndome entrar el miedo.
Miedo a estar sola.
Intenté alejar esos amargados pensamientos de mi mente zarandeando mi cabeza, y creí lograrlo.
Me frote enérgicamente los brazos para reconfortarme. Pese al calor reinante, sentía un frío extraño que me calaba hondo en los huesos.
Lejos de allí, a mis espaldas, penetrando el infranqueable bosque, lúgubre y enigmático sonaba el canto entusiasta de los grillos, el correr del agua y el revolver de las hojas al viento.
Eso si era tranquilidad.
Algo de lo que no dispuse durante los últimos nueve meses.
Lo que estuve anhelando sin poder hallarlo.
De nuevo, la sensación de vacío y aprensión me invadió. No podía pensar en eso ahora.
Mis ojos se emborronaron a causa de las tímidas lágrimas que querían salir de mis azabaches ojos.
¿Que diría mi abuelo si de pronto apareciera y me viera con esa cara?
No.
Debía ser fuerte. Sobreponerse a todo aquello. Tal y como me había pedido mi padre en la estación de Edmonton antes de mi partida.
Enjuagué mis tímidas lágrimas con el dorso de la mano.
Ya no me permitiría llorar más. No más de lo que ya lo hice.
Mi vida debía avanzar sin recordad el dolor pasado, pero atesorando los buenos momentos, uno a uno.
Desde la lejanía oí el estruendo de un motor carrascoso y rancio. No pude evitar dejar ir un suspiro de resignación.
Fuera como fuese en nada estaría mi abuelo en la línea del horizonte, su viejo seiscientos le delataba.
Volví a mirar al cielo dejando ir un suspiro casi inaudible a causa del doloroso estruendo del motor y el suave sonido de las hojas al mecerse al viento.
- Definitivamente, este será el peor verano de toda mi vida...
¡Hola a todos! Soy Bigen y bueno, como podéis comprobar es mi primera historia original a la cual titulé La Ciudad del Cielo. Es un proyecto que he tenido en mente desde el año pasado y me he decidido a escribirlo. Mientras rehacía el Prefacio que habéis leído ahora, toda la historia se desbarató. Mi mente divagaba, aquí y allí, encontrando nuevas situaciones, acciones, argumentos, un nuevo mundo que antes no veía para esta historia. Y creo que seguiré el nuevo modelo.
¿Que os a parecido? ¿Bueno? ¿Malo? ¿Tenéis dudas, quejas, sugerencias, críticas de todo tipo, amenazas de muerte contra mi persona? No dudéis en decírmelo, ¡¡estoy abierta a todo tipo de ayudas para mejorar!!
Y creo que dejo ya de daros la brasa y dejo que el telón de cierre...
Pero no sin antes decir, ¡Una Historia con Reviews es una Historia FELIZ!