Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search Login Register Extras
Fiction » General » Hoy el tiempo se detiene font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Joan-Bevi
Fiction Rated: T - Spanish - General - Reviews: 1 - Published: 07-18-08 - Updated: 07-18-08 - Complete - id:2547190

Hoy el tiempo se detiene

Frías agujas de cristal repiquetean contra un infinito desfile de sombras, todas ellas sollozantes y afligidas, todas ellas tan distantes, pero a la vez tan unidas, que asemejan el llanto de Dios.

Sé qué es lo que hacen. Sé a qué han venido: están aquí para verme por última ocasión, para sepultarme bajo tierra como un pirata esconde su tesoro, dispuestos a llorarme por última ocasión para después dejarme en sus recuerdos…

Cada una de esas sombras es un “Alguien” para mí. Cada uno de sus gélidos gemidos, llenos de calidez, es un “Algo especial” que pude haber disfrutado en otro tiempo…

Puedo ver, puedo escuchar… pero no puedo sentir. La suave lluvia que atavía a estas personas y que baña este verde camposanto no me hace partícipe de sus cosquillas… tampoco estoy seguro de estar tocando el suelo, no estoy seguro de que bajo mis pies haya algo más que nada.

Además, no logro distinguir entre éste mar de color negro a mis amigos, mi familia o conocidos… Todos estos espíritus errantes que se esconden bajo velos, o que ocultan sus ojos tras gafas oscuras, son seres completamente irreconocibles para mí. Sería bueno pensar que esto no es un adiós, que estoy soñando o que la muerte me atrapó a mí por error, y me encuentro realmente en una cama de hospital, en estado de coma y teniendo una visión para recordarme lo maravillosa que es la vida… pero no, que no es así… y también sé que lo que creo es lo que es.

Quisiera llorar, pero algo me detiene; probablemente sea el hecho de que ahora soy un ente incorpóreo, una estela de luz invisible que ni el viento puede mecer. También quisiera acercarme a esas personas vestidas de negro y reconfortarlas diciéndoles que no estoy del todo muerto, que siempre viviré en sus corazones… pero no, de nuevo “pero no”, esa frase que repetí en vida tantas veces, esa oración con la que cerré tantas puertas, tantas oportunidades, tantas decisiones, tantos “Puedo ser feliz”.

De mi vida no me arrepiento, mas tampoco me regocijo… Hubiera sido bueno hacer algo bueno… incluso hubiera sido bueno hacer algo malo. Tal vez de esa forma habría dejado una huella más grande e impresa con mayor fuerza en el alma de esta gente que hoy viene a despedirme.

que con el tiempo seguirán su recorrido, que con los días su tristeza se convertirá en sed de situaciones, en hambre de sonrisas y en delirio por pasiones… Pero no sé qué haré sin ellos, sin esos rostros ahora tristes, antes amables, que me permitieron colarme en sus vidas de alguna forma.

Ni siquiera sé si esto sucede en verdad, o sencillamente es el último asomo de un pensamiento que corre por mi mente, envuelta por telas y protegida por hueso, madera, tierra y mármol…

Es difícil saber, pero es más difícil no saber, no tener certidumbre de lo que ocurre.

Quizá estos últimos minutos sean un regalo del cielo y las estrellas para poder reflexionar antes de dar el siguiente paso, o sean un castigo para no hacer nada con mis últimos suspiros de tiempo y conciencia, que sin duda terminarán pronto.

En fin… -otra de mis frases favoritas-, creo que es momento de dejar de divagar y buscar la luz que me lleve al final del túnel, que sin duda es sólo una metáfora que me llevará a la nada. ¡Es verdad!, mi vida no pasó ante mis ojos (aunque creo que ya no tengo ojos). ¿Será que eso no pasa? Y si pasa, ¿realmente quién podrá contarlo, si nadie ha muerto y luego resucitado para contar qué es lo que se siente morir?

Morir… qué es morir… pero a lo mejor (o a lo peor), no sé qué fue vivir. Sé que me di tiempo para pensar una y otra vez en la vida, pero no me di tiempo para disfrutarla de verdad, con todas las posibilidades que hay dentro de ella… Sé que reí, lloré, grité y fui indiferente, pero no supe, no sé ni sabré el por qué de esas reacciones…

Hoy el tiempo se detiene, y con él se detiene mi vida. Porque mi vida es lo que permite que haya tiempo, porque mi vida fue lo que me permitió creer.

Hoy el tiempo se detiene, a lo menos para mí, que no pude plasmar estas ideas en los oídos o los ojos de alguien más…

Hoy el tiempo se detiene porque no supe vivir y porque no supe hacer que nunca se detuviera.

Hoy el tiempo se detiene… se detiene para mí

Jorge Antonio Becerra Villa



Return to Top