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Es difícil amarte
Author:
AbyCat PM
Dos personas. Un amor. Muchas historias. Los problemas que deberán enfrentar para estar juntos y lo peor está por pasar... EPISODIO 6
Rated: Fiction K+ - Spanish - Romance/Friendship - Chapters: 6 - Words: 22,383 - Reviews: 10 - Favs: 3 - Updated: 03-16-09 - Published: 10-29-08 - id: 2589730
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Es difícil amarte

Story by AbyCat


Capítulo Sexto

"Pain in me"

El timbre sonó esa tarde en casa de Tetsuya.

- Son ellas, onii-san.

- De acuerdo - contestó Tetsuya, sonriéndole a su hermana. - Vamos.

Ambos hermanos salieron de la casa. Después de saludarse, se encaminaron hacia el lugar...

- ¿No vienen tus padres...?

- Irán más tarde. Les tocó trabajar este sábado.

No se molestó en hacer más preguntas. Sabía muy bien a dónde iban y a qué. Pasaron a una florería a comprar unos ramos con flores, y siguieron su camino.

- No me gustan los cementerios - comentó Karina en la entrada del lugar.

- A mí menos - dijo Okenya, aunque su temor no era evidente como el de Karina.

- Son tan deprimentes... - dijo Ayumi, mirando al infinito.

- Bueno, vamos.

Tetsuya iba con la mirada triste. Sabía que ese cementerio le traía muchos recuerdos, pero trataba de suprimirlos.

- ¿Tienes algo Koushiro-chan? Te veo distraído.

- ¿Mmhm? - Koushiro giró hacia la señora que le hablaba. Era más baja que él y un tanto regordete. Estaban en la tienda en donde él trabajaba. - No... no es nada, Ishinose-sama.

- Vete a casa muchacho. Seguro que las cosas en la preparatoria no van del todo bien.

- Pero...

- ¿Cuándo fue la última vez que te di el día libre, jovencito? Tómate este día libre, y regresa el lunes con más ánimo. Anda, vete.

- Gracias, Ishinose-sama.

Koushiro fue a la parte de atrás a dejar su delantal de trabajo, y salió del local.

Llegó a casa y Aurea no se encontraba allí. Estaba en práctica de Voleibol ese sábado. Subió a su habitación y se tumbó en su cama. Observó el cielo raso... tratando de recordar... y sin querer, se quedó dormido.

"Otouto-san..."

- ¿Eh?

Hacía frío en aquel lugar. Oscuro, negro por todos lados. Estaba sentado en el piso. ¿Piso? Ni siquiera podía ver en dónde se sostenía.

"¿Por qué me haz dejado...?"

- ¿Quién es? - preguntó al aire.

"Siempre seremos amigos, Koushiro."

- ¿Cómo sabes mi...?

Recapacitó. Era una voz de niño, la conocía... era parecida a la voz de...

"Nunca te dejaré solo..."

"¡Mentira! ¡Me dejaste solo!"

Observó delante suyo. Él de niño apareció delante de sus ojos.

"¡Me abandonaste!"

"Jamás te dejaré..."

- No... Koushiro, Satoshi siempre estuvo ahí, incluso... cuando ocurrió lo del incendio, pequeño... - Koushiro sonrió melancólicamente pero, al parecer, su 'yo de niño' no le escuchaba.

"¡¡Mentira!!"

"Seremos amigos para siempre."

"¡Si éramos amigos no hubieras dejado que me vaya a ese inmundo orfanato!"

- ¡Espera! - Koushiro se levantó, al tiempo que su yo de niño comenzaba a llorar. - ¡No fue culpa de Satoshi! ¡Yo me escapé de la casa de mi vecina! ¡Yo tomé la desición! ¡Satoshi no tiene nada que ver!

Su versión infantil le observó.

- ¿No fue su culpa...?

- Claro que no. Yo... tomé la desición de irme de esa casa... estaba... solo, confundido, triste, enojado... Sin un lugar aparente a donde ir...

Sonrió, vale decir, su versión de niño sonrió, para luego desaparecer.

"Entonces, desbloquea tu pasado, no tengas miedo..."

- ¿Quién...?

Imágenes, muchas, se proyectaban delante de él. Le rodeaban, cubrieron todo el lugar, como si de pantallas de televisores se tratasen. Él y Satoshi jugando en el patio, él y Satoshi lanzando piedras al río, él y Satoshi... él y Satoshi... él y Satoshi... Satoshi...

- Koushiro...

- ¡¡Ahh!! - Koushiro se incorporó en su cama, asustado. Unos ojos azules le observaban. - Ah, Aurea-chan, vaya susto me haz dado. ¿No que tenías entrenamiento?

- Ya he regresado. ¿Qué haces aquí tan temprano?

- Ah, es que... me dieron el día libre - el chico sonrió para calmar a su amiga. De pronto recordó su sueño. - ¡Ah, eso me recuerda...!

- ¿Qué cosa?

- Tuve un sueño extraño, Aurea. ¡Al fin pude recordar cosas de mi pasado que había bloqueado por el miedo!

- ¿Recuerdas a Satoshi-san? - preguntó Aurea, feliz por él.

- ¡Sí! Hidamarino Satoshi... tiene una hermana menor, Hidamarino Tsukasa. Vive con su mamá y su tía... Ah, y su mamá era gran amiga de la mía...

Se sumió en la melancolía. Había bloqueado todo su pasado para olvidar... pero la aparición de Satoshi nuevamente hizo que volvieran a su mente tantas cosas...

- ¿Te encuentras bien, Koushi-kun?

- Sí, por supuesto - Koushiro se levantó de la cama ante la mirada indefinida de Aurea. - ¿Qué hay de comer? ¡Me muero de hambre!

Sonrió. Sí, ese era el Koushiro que conocía...

Llegaron a unas lápidas. "Tamamura Sakura" y "Tamamura Sutomu". Tetsuya se quedó parado, observando esas lápidas que tantos recuerdos le traían.

- No puedo.

- Si no lo haces tú, ¿quién lo hará? Ni Karina ni yo te vamos a ayudar esta vez, Tetsuya.

Okenya le miró seriamente. Sí, tenía razón, tenía que hacerlo solo.

- Vamos, Tetsuya-niisan... Es nuestro deber.

Ayumi tomó la mano de su hermano. Ambos se agacharon para dejar las flores en las lápidas de sus difuntos padres.

- ¿Ves? No ha sido tan difícil...

- Claro que sí, Okenya...

Esta vez, se cubrió la cara con fuerza. Tetsuya estaba muy triste, demasiado.

- Onii-san...

Ayumi tampoco se contuvo. Los dos se abrazaron.

- Tranquila, Ayu-chan... - Tetsuya trataba de consolar a su hermana, pero él también lloraba.

- ¿Por qué... siempre es lo mismo...? - Ayumi se talló la cara. - No puedo acercarme a la lápida de mis padres sin irrumpir en el llanto...

- No te culpo. A mí también me pasaría lo mismo - dijo Karina.

Salieron del cementerio en silencio. Tetsuya y Ayumi agradecieron a Karina y Okenya el que le hayan acompañado. Karina se despidió de ambos y se encaminó a su casa. Okenya y Tetsuya se fueron a la casa de éste último.

- Qué difícil es para ellos... todos los años es lo mismo...

Suspiró. Llegó a su casa en silencio, no podía evitar sentirse triste también. ¡Estaría así si fueran sus padres! Incluso peor...

Por que la historia de Tetsuya tiene tantos momentos felices como amargos...

Era más o menos así...

Era hijo de madre soltera. ¿El padre? 'Un bastardo que lo primero que hizo fue huir', palabras del mismo Tetsuya. Pero ella tenía un amigo que la amaba, así que se hizo cargo de ella y de Tetsuya. De ambos nació Ayumi, su hermana con tan sólo un año de diferencia.

Se casaron, formando la familia Tamamura. Eran felices así, pero...

Tetsuya tenía apenas cinco años, y su hermana cuatro. Sus padres habían salido a una fiesta en las afueras de la ciudad, ya que la hermana mayor de su padre se casaba. Venían de vuelta, cuando su automóvil volcó, cayendo al precipicio. El padre resultó con heridas graves, y la mujer falleció en el mismo lugar... camino al Hospital falleció el hombre, dejando dos niños a la deriva.

Tetsuya y Ayumi fueron derivados a un orfanato en Shibuya. Debido a la muerte de sus padres, Tetsuya tuvo que hacerse cargo de su hermanita Ayumi, madurando antes de tiempo. Pensaba como un chico de doce años y se relacionaba como tal. No jugaba con sus compañeros en el orfanato, siempre cuidando de su hermana Ayumi. A todo esto ella no volvió a hablar desde la muerte de sus padres, por lo tanto, significaba doble esfuerzo para Tetsuya.

Una pareja les adoptó, pero al notar el silencio de la niña, que les incomodaba, y la madurez del hermano, desistieron de la adopción en el primer mes de prueba.

Tuvieron una segunda adopción, pero sólo querían a Ayumi. Tetsuya trató de evitarlo, pero él también fue adoptado por otra familia, quienes eran casi vecinos de los que adoptaron a Ayumi. El mismo día en que se lo llevaron escapó, fue en busca de su hermana y se fugaron, regresando al orfanato.

La tercera adopción fue más dramática que las otras. Era invierno, y la familia que los había adoptado tenía una hija, quien les hizo la vida imposible. Escaparon de nuevo, pero como era en otra ciudad, se quedaron en unos tubos de concreto de una construcción. Allí se quedaron para pasar la noche. Al otro día temprano en la mañana fueron encontrados por quienes le adoptaron, e inmediatamente los devolvieron al orfanato, la percatarse de que ellos no serían felices en esa familia.

Pasaron los meses, y Ayumi no lograba decir una sola palabra. Hasta que llegaron esas personas a su vida...

Miyuko Amada y Eiji Amada. Era una pareja joven que, por cosas de la vida, no podían tener hijos. Cuando Ayumi los vio y supo que iban a ser sus padres, surgió algo especial. Dijo su primera frase en mucho tiempo. Tetsuya aún lo recordaba... 'Ellos sí me gustan como papás, hermano...'

Pasó el tiempo, Tetsuya logró llamar a ambos 'padre' y 'madre', al igual que su hermana. Desde entonces, Tetsuya ha tenido una vida más o menos tranquila...

Llegó el Lunes, y con él, las clases. Karina y Satoshi salían de su secundaria cuando una agradable sorpresa les esperaba a la salida. Una chica de cabellera achocolatada larga se giró en el preciso instante en el que ellos cruzaban el portón. Otro chico le acompañaba. Él tenía el típico uniforme japonés negro, y ella falda y cuello marinera rojiza.

- ¡Ah, pero si son...! - Karina se acercó alegremente a estos dos personajes- ¡Aurea-san! ¡Koushiro-kun!

- Hola Karina-san, Satoshi-kun - saludó Aurea amablemente.

- ¿Y esta sorpresa? - preguntó Satoshi.

- Pues... Creo que ahora sí puedo recordarte, otouto-chan...

- ¿O...? - no alcanzó a finalizar su frase por que alguien habló a sus espaldas primero.

- ¿Mat... Matsuki... -san?

Se giraron para ver a la chica castaña que había hablado, quien venía al lado de uno peliazul de ojos miel y de una chica de cabellera violeta y ojos verde agua.

- Koushiro, no puedo creerlo... - Tetsuya le miró con asombro - ¡Cómo haz crecido, hombre!

- Están de la misma estatura - dijo Ayumi.

Okenya se acercó para abrazar al joven de cabello negro, al igual que Tetsuya.

- ¿Pero cómo...? ¡Pero si tú...! ¡No puedo creerlo! ¿Lo sabías, Tetsuya?

- En parte sí - respondió Tetsuya con una gota de sudor en la sien, sabía lo que venía...

- ¡¡Y nunca me dijiste nada!! ¡¡Eres malo, Tetsuya!!

Golpe por parte de la castaña.

- Son muy divertidos tus amigos, Karina-san - rió Aurea.

- ¿Disculpa? - Okenya miró a la de ojos azules.

- Ahm... Okenya, Tetsuya, Ayumi-chan... ella es Aurea.

- Encantada - reverencia.

- El gusto es mío - Tetsuya correspondió la reverencia de la chica con un pronunciado chichón en su cabeza.

- No han cambiado mucho las cosas - Koushiro sonrió melancólicamente observando el que fuera antes su colegio.

- ¡Esto hay que celebrarlo! - Okenya levantó una mano apuntando al cielo - ¡¡Vamos a comer algo al local de mi mamá!!

- La última vez que dijiste eso tu madre te castigó por una semana...

- Oh, pero ahora las cosas serán un tanto distintas - un extraño brillo de terca determinación apareció en los ojos de la castaña, mientras empuñaba la mano como si amenazara de golpiza a alguien.

- De más - Tetsuya la tomó de la mano libre de Okenya, acto que provocó que ella le diera otro golpe en la cabeza.

Sin razón aparente, otro chichón más aparecía sobre la cabeza del tirado Tetsuya mientras un leve sonrojo tapizaba la cara de la enfurecida castaña. Se adelantó lanzando maldiciones entre dientes bastante cómicas, ante la mirada de todos los presentes, quiénes tenían una gota de sudor en la cabeza. Ayumi se acercó a su inconsciente hermano para ver si continuaba con vida.

Continuaron caminando hasta llegar a un conocido parque cerca del instituto. Conforme avanzaba el tiempo, los que alguna vez fueron amigos de niños, ahora eran adolescentes hablando de sus sueños y aspiraciones.

Satoshi, por su parte, sentía que era el mejor día de su vida, y que tanta felicidad no podía ser quebrada por nada. Absolutamente nada.

- Bueno, ya hemos llegado - Okenya se detuvo frente a la puerta de un restaurante estilo japonés, del cual salía un delicioso olor. - Espero que hoy ande de buenas - susurró para sí misma.

- Estoy seguro de que a tu madre le da ataque vernos llegar a todos - señaló Tetsuya, ya repuesto de la anterior golpiza.

- ¡Oh! Pero esta vez es especial por que Koushiro-san está de regreso - acotó la castaña, mirando fulminantemente a su compañero de clase.

Se disponían a ingresar cuando un celular comenzó a sonar. Era el celular de Satoshi.

- Es mi madre - dijo, observando la pantalla del aparato.

- ¿Por que no contestas? - preguntó Karina, mientras Okenya hacia ingreso al restaurante seguida de Ayumi y Tetsuya.

- Por que me da miedo que sea algo malo...

- De seguro no es nada - sonrió Karina para tranquilizarle.

- Hola madre - Satoshi había contestado, y la aparente tranquilidad de su rostro se transformó de inmediato en sorpresa para pasar al casi llanto. - Voy para allá.

- ¿Qué ocurrió? - Karina estaba preocupada, pero había sido Koushiro el de la pregunta.

- Mi hermana está ingresada de nuevo en el Hospital...

- Pero eso ocurre siempre, ¿que hay de malo ahora? - Karina tomó la mano de su novio, de cuyos ojos verdes estaban a punto de salir lágrimas.

- Está en coma.

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Quince minutos después, Satoshi, acompañado de Karina, Koushiro y Aurea, hacia ingreso al pasillo donde se encontraban su madre, desesperada, y su tía, tratando de consolarla. El médico salía del cuarto en ese momento. Tomó un hombro de la acongojada madre, negando con la cabeza. El llanto fue peor.

- ¿¡Qué le ocurrió a mi hermana!? - exclamó Satoshi.

- Está muy mal, Satoshi-san - comenzó el doctor. - Ahora si que hay pocas posibilidades de que sobreviva...

- No puede ser - Satoshi se sentó abatido al lado de su tía, mientras Karina le abrazaba y Koushiro junto a Aurea observaban al suelo.

- Esto no puede estar pasando - dijo Koushiro.

- Justo cuando las cosas andaban bien... - murmuró Aurea.

- Era obvio que esto iba a ocurrir. La enfermedad que tenía era una cuenta regresiva desde el día en que se manifestó.

- ¿Qué quiere decir, doctor? - preguntó Karina, mientras Satoshi levantaba la cabeza para ver al doctor, confundido.

- ¿Es que acaso ustedes no lo sabían? - el médico observó a una llorosa Nekane. Su hermana negó con la cabeza, dándole a entender al doctor que era mejor que se callase. - Bueno, he de revisar otros pacientes. Con permiso.

- ¿Qué es lo que tiene mi hermana? ¡Dígamelo!

La pregunta no obtuvo respuesta. Al menos no de parte del médico.

- Tiene Sida...

- ¿Qué?

- ¡Tiene Sida!

La madre irrumpió de nuevo en el llanto, mientras su hermana lloraba también.

Satoshi sintió que su mundo se desmoronaba.

Karina sólo atinó a llorar un poco también.

Koushiro y Aurea se acercaron a Satoshi y Karina, respectivamente.

Era el inicio de lo peor.


¡Chan chan chán! He aquí el resultado de estrujar las neuronas.

Tengo una historia nueva llamada I M A G I N E.

¡Espero que se den una vuelta por ahí!

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AbyCat

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