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Author: Kleon
Fiction Rated: T - Spanish - Fantasy/General - Reviews: 2 - Published: 03-13-09 - Updated: 04-09-09 - id:2646836
Holaaaa , creo que iba siendo hora de subir el segundo capitulo, de momento sigo con bloques de 5 ya veremos más adelante ¬¬ Nos leemos ^o^/

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Día 5

-¿A que se debe todo ese jaleo de ahí abajo?- preguntó Kasumi mientras se asomaba por la ventana.

-Según he oído por ahí, hay una recepción esta noche, y el maestro Togu es uno de los invitados. Ya sabes esas recepciones a los que invitan a los nobles y a los magos más importantes- explicó Narumii.

-Mis padres alguna vez han ido a recepciones de ese tipo- Ryoichi se unió a la conversación junto a la ventana.

Varias personas se arremolinaban junto a la entrada de la torre luciendo sus mejores galas, y encabezados por el maestro Togu comenzaba su andadura hacia la ciudad con las primeras luces de la noche. Saori dejó escapar un suspiro, si ella tenía un sueño por encima de todo era asistir a ese tipo de fiestas y si era junto a Ryoichi mejor aún, e intimar con Ryoichi era su principal prioridad. Al final todos habían decidido quedarse hasta tarde para adelantar el encargo de los dragones, fue entonces cuando se percataron de la ausencia de Ryoko.

-¿Y mi hermana?- preguntó Ryoichi frunciendo el entrecejo.

-Tengo la firme sospecha de saber donde puede estar Ryoko. Ayer Erya mencionó algo sobre trabajar en el laboratorio de manera clandestina, así que apostaría lo que fuese a que esta allí- dijo Narumii.

Ryoichi avanzaba en la oscuridad con una bola luminosa orbitando a su alrededor cuando un ruido de pasos lo hizo girar sobre sus pies, algo tenso miró a sus espaldas y volvió a respirar con normalidad de nuevo al ver a Saori. Mantuvo su serio semblante semiiluminado por la esfera orbitante.

-Ryoichi…- empezó Saori- De sobras sabes que tu hermana está en el laboratorio y nosotros necesitamos que estés con nosotros adelantando trabajo. Por favor ven, si nos vamos no acabaremos y nos meteremos en una buena- dijo agarrándole el brazo.

Ryoichi pensó unos instantes antes de volver a la sala de trabajo.

Día 6

Hishashi encontró a Kasumi en el comedor junto a un plato de arroz, se apresuró a servirse el suyo y se sentó junto a ella. Kasumi no había hecho acto de presencia en toda la mañana para enfado de Narumii quien había estado aporreando su puerta incansable durante un largo rato.

-¿Dónde has estado?- le preguntó.

-me he dormido-

-Naru tiene razón, te gustan mucho las sábanas- rió Hishashi.

Kasumi lo ignoró y siguió comiendo, no volvieron a cruzar una palabra durante la comida, para después seguir el procedimiento seguido el día anterior, trabajar en el encargo de los dragones hasta entrada la noche. Cuando Sakuya y Kasumi empezaban a cabecear Ryoko se pudo en pie.

-Ha llegado el momento de mostraros mis píldoras-

-¿Eso hacías anoche?- le preguntó Ryoichi.

Ryoko había diseñado unos píldoras energéticas para la ocasión, así podrían trabajar hasta tarde sin que el cansancio hiciese mella en ellos. Rebuscó en su bolsillo para sacar una bolsita con píldoras de color dorado. Ofreció una a Kasumi y otra a Sakuya.

Kasumi miro con desconfianza la píldora antes de metérsela en la boca, pero Sakuya no dudo un solo instante. La masticó y engulló sin problema pero segundos más tarde su expresión cambió y salió disparada a través de la habitación para acabar vomitando en uno de los jarrones. La vista de los presentes pasó de Sakuya que seguía vomitando su cena a una atónica Ryoko para terminar en Kasumi a la que la píldora no parecía haberle producido ningún efecto.

-¡¡¡Ryoko!!! ¿Qué es esto?- gritó Sakuya, acto seguido se inclinó para seguir vomitando- ¿Pero que me has dado?-

Al cabo de unos minutos Sakuya parecía sentirse mejor sin embargo los efectos de las píldoras habían empezado a hacer efecto sobre Kasumi la cual andaba de un lado para otro sin dejar de hablar sobre cosas sin conexión alguna. Más que facilitar el trabajo, las píldoras de Ryoko lo habían empeorado. Sakuya continuaba con nauseas y Kasumi no se callaba lo que restaba concentración.

-Por favor, Kasumi calla un momento, que pesadilla…- se quejó Narumii.

Al final en un ataque de ira, Ryoichi mando a Kasumi a barrer la nieve del exterior y esta desapareció. Todo se sumió en un anhelado silencio hasta que Sakuya, que seguía reclinada sobre el jarrón, gritó.

-Eh, que se va, y con una escoba, que lo hace, que se va a barrer la nieve- gritó antes de volver a vomitar.

Hishashi salió a toda velocidad para alcanzar a Kasumi que iba con decisión a la salida portando la escoba, la cogió en brazos y ella empezó a quejarse.

-Hishashi- llamó Narumii- haznos un favor y llévatela-

Este la llevó hasta su habitación pero Kasumi no estaba por la labor de colaborar.

-No quiero, quiero seguir paseando-

-No, que estas dando muchos problemas- le riñó sin bajarla.

En ese instante sus miradas se cruzaron y Kasumi paso sus brazos alrededor del cuello de Hishashi acercándose más a él, un segundo después sus labios se juntaron unos instantes.

-Será mejor que me vaya- dijo tras soltarla de golpe sobre la cama- tengo que seguir con el encargo, tú intenta dormir- dijo con los colores subidos saliendo por la puerta.

Día 7

Nada destacable ocurrió durante todo el día siguiente, Sakuya seguía sufriendo los estragos de las píldora de Ryoko y aunque ya había dejado de vomitar, estaba siendo acosada por fuertes dolores estomacales y nauseas motivo por el cual estuvo ausente la mayor parte del día. Por fortuna no mencionó las píldoras en parte para guardar las espaldas a Ryoko dado que había hecho uso del laboratorio sin permiso. Y en cuanto a Hishashi y Kasumi era obvio que había algo de tensión, no se hablaban y apenas se miraban y si por algún casual sus miradas se cruzaban las apartaban de inmediato ligeramente avergonzados.

Narumii los observó pensativa- Oye, en serio ¿Qué os pasa? ¿Hay algo que no sepa?-

-No- dijeron al unísono.

-¿Entonces? Vosotros os lleváis bien- se volvió hacia Kasumi- Kasumi ¿Qué le has hecho al pobre chico? Seguro que le arreaste con la escoba-

-¡¡La escoba!!- exclamó levantándose de golpe- Sigue en mi habitación, tendré que devolverla cuando pueda-

-Más te vale buscarte una buena excusa por si te pillan, y ni se te ocurra meter las píldoras de Ryoko de por medio-

Dia 8

El trabajo se acumulaba de manera alarmante, no solo no habían rendido al máximo durante el día anterior sino que parecía haber alguna conspiración para impedir que adelantasen en el encargo.

Narumii se apresuraba bajo la nieve que caía en la ciudad, ellos no eran los únicos ocupados, el resto de los miembros de la torre estaban o bien fuera o bien atendiendo un encargo y la habían a ella a recoger unos libros de una pequeña tienda con aspecto de cueva y rebosante de los libros más extraños que ella había visto. Allí fue atendida por un joven de cabello oscuro y rizado que le entrego los libros que habían pedido.

Nada más regresar a la torre un mago se el acercó a ella.

-Esos son los libros- exclamó- gracias por traerlos-

No ha sido nada- le contestó.

Pronto su atención se vio desviada por la presencia de Saori y Ryoichi junto a una ventana.

-No sabía que te gustasen los dulces-

Ryoichi le respondió con un murmullo imperceptible, Saori no se dio por vencida- Si te gustan llévate los que quieras, las compré esta mañana, he encontrado una tienda de dulces, si te gustan de otro tipo podemos ir a ver-

-No hace falta- le contestó cogiendo un puñado- Ahora deberíamos volver, tenemos mucho que hacer-

-¿Crees que Sakuya querrá algunos?- preguntó Saori poniéndose en marcha.

-No, al menos por ahora sigue teniendo molestias-

-Entiendo...-

Se perdieron en el pasillo, momento en el que Narumii salió de su escondite segura de que su hermana pequeña le contaría con todo detalle aquella conversación. Saori ponía su empeño en llamar la atención de Ryoichi, pero este era un chico muy seco.

En el piso superior se encontró con Kasumi que parecía soñolienta.

-¿Tu también te escaqueas? Acabo de ver a mi hermana y a Ryoichi por los pasillos-

-Tranquila, Hishashi, Sakuya y Ryoko están en ello, yo he ido a devolver la escoba-

-La escoba...- se dijo Narumii- la escoba, Hishahsi y tú, estabais monisimos los tres-

Kasumi le dedico una mirada furiosa- Fue él quien me cogió en contra de mi voluntad-

-¿Por eso no os dirigís la palabra?-

Kasumi se quedo seria- No... verás cuando me dejo en mi habitación- dijo con un hilo de voz- no sé como... yo estaba muy alterada... no sé como pasó... pero nos besamos, fue solo un segundo- se volvió para mirar a Narumii- no sé como demonios paso eso-

Narumii tenia los ojos como planos- ¿Qué? – gritó e inmediatamente la asió de los hombros- no me digas que a Hishashi le gustas, es perfecto, tú le gustas y el te gusta a ti-

En menos de un segundo Kasumi convocó una vara de color rojo y dando un golpe al aire descargó una onda de energía que envió a Narumii a la otra punta del pasillo, golpeándose con fuerza contra la pared- A mi no me gusta Hishashi- le dijo antes de marcharse.

Lejos de enfadarse y dolorida por el golpe Narumii estalló en carcajadas, conocía a Kasumi desde que eran bebes y la conocía demasiado bien, solía reaccionar de ese modo cuando quería negar alguna evidencia.

Dia 9

Erya estaba de un humor inaguantable, y no solo ella, aquello era extensible a todos los habitantes de la torre, puesto que oyeron discusiones a lo largo del día y no floja precisamente. Erya estaba de particular mal humor, al parecer alguien había hecho algún pequeño desastre en el laboratorio de pociones, incluso había acabado discutiendo acaloradamente con Narumii por motivos relacionados con el encargo que ellos tenían entre manos.

-Hoy esta todo el mundo muy nervioso, no hacen más que discutir y al maestro Togu, le hace tanta gracia...- dijo Hishashi mientras buscaba en un libro.

-Ya se les pasara, esto es cuestión de paciencia- añadió Sakuya medio sumergida en otro libro- ¿Dónde esta Naru?- preguntó percatándose de la ausencia de esta.

Varias horas después Kasumi aporreaba la puerta de la habitación de Narumii junto a Saori pero ella no contestaba. Narumii estaba tumbada sobre la cama con los ojos cerrados tratando de relajarse, respirando hondo para calmarse después de la discusión con Erya y para colmo el cuerpo le dolía horrores por el golpe que le había propinado Kasumi. Trataba de calmar los impulsos violentos que sentía hacia Erya y Kasumi en esos momentos, su mente estaba muy lejos quería correr lejos de allí a donde le levasen sus pies, nunca le había gustado donde le había tocado vivir, siempre le habría gustado ir a las tierras del sur donde el sol brillaba todos los días y el tiempo era alegre y cálido, sin embargo estaba en las tierras del norte donde el invierno duraba 9 meses y los tres restantes eran lo suficientemente fríos como para que la nieves fueran perpetuas, donde el cielo estaba cubierto por nubes o por niebla. Un tren era demasiado caro para llegar hasta las tierras del Sur y el viaje demasiado largo... se sentía tan atada.

Volvió a oír a su hermana y a Kasumi

-Calma.. céntrate en cosas bonitas , ya se irán- se dijo



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