Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search Login Register Extras
Fiction » General » Migajas de vida font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: V.Fowl
Fiction Rated: K - Spanish - General/Humor - Reviews: 7 - Published: 03-26-09 - Updated: 06-24-09 - id:2651949

Malas costumbres.

Fuese a donde fuese, lo quisiera o no, Damian Aurum siempre estaba ahí.

Estorbándole y robando su aire. Arruinando su día con comentarios al aire y socarrona sonrisa; parecía disfrutarlo: Hacerle la vida un infierno desde el primer momento en que se conocieron.

Pues para su mala suerte, Nikholas sentía verlo en todas partes.

“Eres un torpe” le acuso sonriente; recibiendo en replica un escalofrío que recorrió su espina y los dedos del pelirrojo enroscándose en su sedoso cabello negro. Pesaba menos de lo que esperaba, y su delgada contextura le recordaba su comentario de alguna vez

-Te han de confundir con una chica-

Damian lo tendió sobre el sofá, tratando de no agravarse por el otro, sonriendo tristemente al permitirse no abrazarlo.

Nikholas lo mataría si se enteraba que lo había tocado, pero almenos arreglo los largos mechones rojos que estorbaban de su rozo e incluso presionó sus labios… Los ojos verdes se abrieron de par en par y Nikholas se apartó hecho un manojo de nervios:

“¿¡Pero qué haces!?”

Damian le sonrió, se sentó frente suyo cruzándose de piernas “te tomaba la temperatura” mintió, la verdad se moría de anas de tocarlo. Despistando su atípica imagen, era un mañoso después de todo “Llevas dos días dormido y no te habías despertado. Parecías angustiado, y no parabas de balbucear”

Piliphe seguía mirándolo perplejo, molesto más que todo.

“Te encontré en una banca del parque” rió “como perrito abandonado; empapado por la lluvia ¿Qué ha pasado?”

“¡Lo que haga o deje de hacer con mi vida no te incumbe!”

“¿Te echaron otra vez?”

Nikholas pego la mirada al suelo, humillado cual perro que era ¿Acaso era un libro abierto ante Damian Aurum?

“No he pagado los dos últimos meses…”

“¿Y tus cosas?”

“Están dentro” Desvió la mirada completamente humillado, siempre sería un chiquillo a comparación suya “No te preocupes, no tienes porque echarme, después de todo ya me iba” se levanto tambaleando, muerto del hambre por estos últimos dos días; aunque no hubiese comido desde hace tres porque se le había olvidado: Como maldecía al trabajo.

“No te he pedido que te vayas”

Damian lo detuvo justo en la puerta, tirando de su brazo con una amigable sonrisa “Ven, quédate conmigo, comeremos algo y mañana te pagare el arriendo y-”

“No”

“¿perdón?”

“No. No, Damian; No me quedare aquí contigo ni comeremos juntos ni me pagaras el arriendo” como desagradecido vagabundo se alejo insultado “Iré donde tu hermana”



Return to Top