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Fiction » Action » THE GHOST by Edwin E Araujo font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Ghost of ESA
Fiction Rated: M - Spanish - Supernatural/Sci-Fi - Published: 08-03-09 - Updated: 08-03-09 - Complete - id:2705107

3. Perdición Eterna - THE GHOST - Edwin E. Araujo

PERDICIÓN

ETERNA

Las almas del averno, siempre a mi lado,

Recordándome, a lo que he llegado,

Mis almas del averno, nunca calladas,

Torturándome, por siempre despiadadas.

Al abrir los ojos estoy a punto de caer al suelo, grito y caigo arrodillado, el suelo se hunde como si un meteorito hubiera caído.

- ¡¡¡No tendré piedad… de nadie… de nadie!!! – Grito poniéndome de pie y empiezo a levitar rápidamente hacia el pueblo, al llegar noto que todos los hombres de negro están subiendo a un autobús.

- ¡¡¡Hey hijos de perra!!! ¡¡¡Les faltó matarme a mí!!! – Les grito y todos voltean a verme, no después de mucho veo que uno de ellos, creo que el mismo que me sonrió anteriormente, empieza a oír el pequeño audífono que carga en el oído, un poco de tiempo después varios de ellos caminan hacia mí mientras yo me cruzo de brazos.

Mira… Ghost… no hemos venido por ti… no queremos hacerte daño. – Me dice uno de ellos y yo me empiezo a carcajear ruidosamente.

- ¡¿No quieren hacerme daño?! – Les grito sonriendo y después continúo carcajeándome, cuando todos se ponen a reír expulso mi energía violentamente hundiendo la carretera.

- ¡¡¡¡Eso es por que ya me destrozaron!!!! – Les grito cargando esferas de energía oscura, todos los hombres sacan sus armas y me apuntan.

- ¡¡¡¡No me provoquen!!!! – Grito uniendo la esfera derecha con la izquierda y después la tiro hacia el tanque de gasolina del autobús, éste explota mientras aún bajan los últimos hombres, los demás tipos me empiezan a disparar… noto que las almas del averno salen de la tierra y se les atraviesan a los tiros mientras gritan dolorosamente, sonrío al notar que los tipos están asustados.

- ¡¡¡Es… mi… turno!!! – Grito levitando a toda velocidad hacia ellos, cargo un par de esferas de energía y al estar frente al primer hombre le estrello una esfera en el estómago... la energía… traspasa su cuerpo… destrozando sus órganos internos, después miro a otro y con la mente le arranco la cabeza, miro hacia el otro lado y le lanzo la otra esfera de energía a otro hombre en la pierna, está se le desprende y empieza a gritar mientras cae al suelo, levito hacia los demás y hago un escudo alrededor de mí, el diámetro de éste está delimitado por la misma energía oscura de las esferas. A diferencia de antes, cuando el escudo hacía a un lado a quien tocaba, ésta vez los mutila como si de una hoja filosa se tratara, la sangre baña mi cuerpo hasta que estoy frente a los últimos cinco hombres en pie, estos están totalmente asustados.

Muy bien… ya que estoy… de un pésimo humor… solo les preguntaré una vez. – Les digo mientras veo que les cuesta cargar las armas, no se mueven y me miran a los ojos.

- ¡¡¿Quién… fue… el maldito hijo de perra… que apuñaló a mi mujer… y a mi hija?!! – Pregunto y cuatro de los cinco hombres voltean a ver al restante.

- ¡¡¡Ahhh… con que tú fuiste!!! – Digo lanzando contra el fuego del autobús a los demás hombres con mi mente, dejo de levitar y camino hacia el hombre, mientras lo hago él recarga su arma, cuando estoy frente su rostro el tipo dispara en mi estómago, sonrío al no sentir dolor… oigo que la balas caen al suelo… no después de mucho el tipo deja caer el arma… sonrío y le doy un cabezazo en la frente, éste cae al suelo y atraigo un par de varillas del material del almacén, las agarro con las manos y me acerco a las manos del tipo.

- ¡¡¿Cómo es posible que… siendo humano… hayas tenido tanta… cobardía… de apuñalar a una mujer embarazada?!!! – Le pregunto clavando con toda mi fuerza una varilla en su mano derecha, el tipo empieza a gritar de dolor y trata de sacar la varilla con la otra mano, con la mente pongo de nuevo su mano en el suelo mientras camino hacia ella.

- ¡¡¡¿Cómo es posible que hayas tenido… el valor… de incluso apuñalar al ser que crecía en su vientre?!!! – Le pregunto clavando la otra varilla en su mano izquierda, grita de nuevo y la sangre empieza a brotar de ambas heridas, camino hacia su pie izquierdo y lo aplasto con toda mi fuerza, el tobillo se le fractura al instante.

- ¡¡¡¿Quién los envió?!!! – Le pregunto y el tipo grita… otra vez.

- ¡¡¡No te diré nada fenómeno!!! – Me responde y sonrío, doy un paso hacia su rodilla y se la rompo.

¡¡¡¿¿En serio??!!! ¡¡¡Diablos!!! ¡¡¡Sí que eres leal!!! – Digo mientras grita… salto al otro lado de sus piernas y se la rompo en el mismo orden.

- ¿Sabes? Tengo todo el tiempo del mundo para conversar contigo. – Le digo poniéndome en cuclillas cerca de sus costillas del lado derecho.

¡¡¡No tengo nada que decirte maldito enfermo!!! – Me dice y bajo la mirada sonriente, de repente, empiezo a golpear sus costillas hasta romperle todas… el tipo empieza a llorar de dolor e incluso a sangrar por la boca.

No sé si disfrutas esto tanto como yo pero… creo que lo averiguaré al romperte las del otro lado. – Le digo preparándome para golpearlo.

- ¡¡¡Espera, espera por favor!!! ¡¡¡Te diré quién nos mandó pero no me golpees más!!! – Me dice y sonrío.

Te juro que no lo haré… habla. – Le digo.

Hemos venido desde París, nuestra Agencia nos mandó a “Destruir” amenazas próximas. – Me dice… ¿Amenazas próximas?

- ¿Qué quieres decir? ¿Acaso Kimberly y Samantha… eran “Amenazas”? – Le pregunto.

Lo eran para la Agencia… no quería arriesgarse a un posible escándalo. – Me contesta.

- ¿Quién dio la orden? – Pregunto y el tipo se queda callado.

- ¡¡¡¿Quién?!!! – Pregunto de nuevo tratando de asfixiarlo con mi mano derecha.

El… Agente… 77632. – Me contesta y lo suelto… ¡Esa perra! ¡Ya se me hacía raro que me hablara por teléfono! Me pongo de pie y cierro mis ojos… ¿Cómo pude ser tan tonto? ¡¿Cómo?!

- ¡¿Ya no me golpearás, verdad?! – Me pregunta y abro mis ojos, miro hacia el bus y arranco un pedazo de lata con la mente, lo atraigo hacia mí y lo agarro con mi mano izquierda.

No… solo te mataré. – Le contesto y clavo la lata en su entrepierna, el tipo empieza a gritar mientras yo me paso del otro lado, agarro la lata de nuevo y la empujo hacia la cabeza del tipo… cortándolo por mitad… cierro mis ojos de nuevo y me quedo muy quieto.

Bien hecho Ghost.

Lo hiciste Ghost.

Genial Ghost.

Te felicito Ghost.

De eso estaba hablando Ghost. - Oigo que dicen cientos de voces en mi cabeza, abro los ojos y me doy vuelta, noto que Abbygail acaba de regresar de la cabaña, está parada frente a mí… mirando espantada el cuerpo del tipo, empiezo a caminar y paso detrás de ella.

Lo siento… - Oigo que susurra mas no me detengo, camino hacia un automóvil y rompo la ventana, me subo en él y lo enciendo con cables.

Empiezo a conducir sin rumbo alguno… quiero salir… quiero… dejar de sufrir… Kimberly… Samantha… ¡¿Cómo es posible que ahora estén muertas?! Cierro mis ojos y empiezo a llorar, al limpiar mis lágrimas noto que han tomado una apariencia extraña… en vez de lágrimas… parecen gotas de sangre… cuando veo el camino de nuevo noto que unos niños están cruzándose la calle, los evito y pierdo el control… el automóvil se detiene al impactar un poste… curiosamente no siento dolor alguno.

Ten más cuidado Ghost. – Oigo que dicen las voces de nuevo, miro por el espejo retrovisor y una de las almas del averno me sonríe… noto que es una chica…

- Cielos… qué día… ahora hasta las almas del averno me critican. – Susurro bajándome del auto y oigo que las almas se ríen. Azoto la puerta del auto al bajarme, esta cae al suelo y noto que toda la gente se me queda viendo… unos asustados al verme bañado en sangre… otros sorprendidos de que aún siga vivo. Mientras camino siento como mi alma está hecha pedazos… siento como si el corazón está a punto de salírseme por la boca… de pronto… levanto la mirada y miro alrededor.

El centro comercial… - Susurro al reconocer el lugar. Sin quererlo… sin tan siquiera pensarlo… camino a la entrada principal del centro comercial, los guardias que están en ella me miran fijamente sin tener el valor de decirme algo… mis piernas se mueven autónomamente… como por inercia… dirigiéndose hacia el último lugar que visitamos con Kimberly… el último sueño… que prometí hacerle realidad… donde le propuse matrimonio.

Al llegar frente a la tienda miro el reflejo de mi cuerpo poseído… después enfoco la vista en lo que está detrás de la vitrina… el vestido de novia que le gustó a Kimberly… pongo mi mano izquierda sobre el vidrio y siento como mi tristeza aumenta… empiezo a llorar ruidosamente deslizando mi mano sobre el vidrio… manchándolo de sangre.

¡Kimberly…! ¡¡Kimberly…!! ¡¡¡Kimberly!!! – Grito entre sollozos.

Ghost… - Oigo que alguien susurra después de un rato, miro el reflejo del vidrio y noto que las almas están calladas… miro de reojo detrás de mí y noto que Vanessa está parada viéndome fijamente.

¡¡Tú…!! – Grito volteándome y agarrándola con ambas manos del cuello.

- ¡¡¡Tú le dijiste a la maldita perra de la Agencia dónde encontrarme!!! ¡¡¿¿No es así??!! – Le grito apretándola con toda mi fuerza, la chica parece estarse asfixiando rápidamente… de pronto… justo cuando Vanessa está a punto de perder el conocimiento miro como una lágrima cae de sus ojos… una lágrima… sincera… la dejo caer al suelo y ella empieza a toser desesperadamente.

- ¡¡Tienes 10… malditos… segundos… para explicarme qué mierdas haces aquí!! – Le grito y Vanessa me mira asustada… quizá nunca imaginó que yo hablaría de ésta forma… yo tampoco lo hice.

Ghost… yo… yo vine… a advertirte. – Me dice apenas su voz la deja… la tomo del cuello y la recuesto en el suelo.

- ¡¡¿Advertirme qué?!! – Le pregunto.

La… insubordinación… del Agente… 77632. – Me contesta… ¿Insubordinación? Suelto el cuello de Vanessa y camino de nuevo a la vitrina.

Habla. – Le digo poniendo mi mano sobre el vidrio de nuevo.

El Agente 77632… averiguó de alguna forma… lo que eres… además de eso… averiguó que… con los estímulos correctos… podía hacerte más fuerte… para bien o para mal. – Me dice y sonrío maquiavélicamente.

Para mal… ¿Eh? – Pregunto cerrando el puño y miro el reflejo de las almas sonriéndome.

- ¡¿Dónde está?! – Le pregunto dándome la vuelta de nuevo, miro que Vanessa se está poniendo de pie como puede.

No lo sé… pero sé que Wesley puede decírtelo. – Me contesta.

No tengo tiempo para tanta porquería… ¡¡Necesito saberlo ahora!! – Le grito a Vanessa y ella baja la mirada.

Ghost… si te digo… irás tras el agente… tengo miedo de que te mate… no le importará hacerlo si siente que no puede controlarte. – Me dice y levanto su rostro amablemente.

¡¡¿Aún no lo entiendes?!! ¡¡Ya… estoy… muerto!! – Le contesto con lágrimas en mis ojos, ella las limpia aterrorizada al darse cuenta de qué están formadas.

Busca… en la escuela militar. – Me susurra y empiezo a caminar hacia la entrada del centro comercial.

Salgo del lugar y me paro a media calle, un automóvil frena frente a mí y el conductor empieza a sonar el claxon, camino hacia su puerta y la arranco, saco al tipo del vehículo y me subo en él, acelero y me dirijo al aeropuerto. Al llegar a él me bajo del automóvil y salto sobre la reja de la entrada a la pista de aterrizaje, uno de los guardias camina hacia mí y me golpea el cuello con su macana, me golpea tan fuerte que la rompe… mas yo no siento dolor alguno.

No me provoques… mejor lárgate. – Le susurro y el guardia asiente con la cabeza… camina a la caseta al lado de la reja y entra en ella, volteo a ver hacia la pista de aterrizaje y camino hacia uno de los jet, cuando estoy cerca de uno oigo como una camioneta se detiene detrás de mí, me doy vuelta y veo que varios policías bajan de la camioneta, me rodean y me apuntan con sus armas.

- ¡¡No se mueva!! – Me grita uno de ellos y bajo la mirada.

- ¡¡Levante las manos!! – Me grita otro y hago lo que me dice… el policía que me gritó de primero camina detrás de mí y pone su mano en mi hombro.

- ¿Tus compañeros te dispararían? – Le pregunto mirándolo de reojo.

- ¿Cómo? – Me pregunta y doblo su brazo, me paso a su espalda y lo agarro del cuello, los demás policías me apuntan y bajo la mirada.

No quiero lastimar a nadie… a nadie… pero si no me dejan escapar en paz… no garantizo que ustedes regresen a casa… con vida. – Les susurro cerrando los ojos… después de un par de segundos abro los ojos y miro los policías… siguen apuntándome.

Así que… ¿Qué será? ¿Cumplirán con su deber? ¿O regresarán a casa vivos? – Les pregunto y todos los policías se miran entre sí… no creen lo que acabo de decir… de pronto oigo un disparo y éste impacta a una alma, el disparo iba dirigido a mi pecho, todos me miran y se asustan al ver que sigo en pie, miro hacia el techo de uno de los hangares y encuentro al francotirador, con la mente lo agarro del cuello y lo levanto, cuando lo tengo en el aire lo suelto y éste cae al suelo, los policías contemplan la escena y después me miran de nuevo.

- ¿Alguien más quiere tener la misma suerte que su compañero? – Pregunto y después de unos segundos todos empiezan a bajar sus armas.

Eso pensé. – Susurro y empujo al policía que tenía agarrado, empiezo a levitar y, sin dejar de verlos, avanzo hacia el jet, con la mente abro la puerta y después me subo en él, camino a la cabina y enciendo el aeroplano, después lo saco del hangar y lo hago alzar el vuelo sobre la pista... todo esto inconscientemente… ¿Desde cuándo puedo volar aviones?

Después de un par de horas de vuelo empiezo a sentir un cansancio extremo… mis ojos tratan de cerrarse por sí solos y mis manos empiezan a perder su fuerza… ¿Qué está pasándome?

Te amo… - Oigo que me dice una voz femenina cerca de mí… miro a mi alrededor… pero estoy solo… no hay duda de eso.

Siempre te amaré… - Oigo que dice de nuevo la voz… ésta vez la reconozco.

Kim… - Susurro y sostengo el manubrio del jet con mi mano derecha, meto mi mano izquierda a la bolsa del pantalón y agarro el pedazo de papel… que Kimberly sostenía cuando encontré su cuerpo… lo saco y lo desdoblo… lo primero que veo es un corazón en el margen superior… ay Kimberly… sufro tanto con solo pensar que estos fueron tus últimos trazos… limpio mis ojos de las lágrimas marrones y empiezo a leer el papel.

– “Jake: Te acabas de marchar y ya siento que me haces falta. Trato… trato con todas mis fuerzas… de olvidar por qué te marchaste, a dónde fuiste… a qué fuiste. Imagino que algún día ya no tendrás porqué irte… algún día ya no habrán más “Trabajos”, “Contratos”, o como sea que les llames, que te harán alejarte de mí. ¿Sabes? Al sentir a Samantha dentro de mi vientre me siento tan feliz… ¿Quieres saber por qué? Pues… por que sé que a ti te hace feliz también… por que cada vez que me tocas veo un brillo enorme en tus ojos… un brillo muy distinto a aquel anormal que tienes cuando controlas tanta energía… un brillo… de esperanza… de amor. Sé que cuando regreses, cuando estemos cenando la comida, que aún no preparo por cierto, te veré a los ojos y te diré las cosas que ahora estoy escribiendo… sí… te las diré… y lo haré con todo mi corazón, lo haré totalmente enamorada de ti, de tu forma de ser, de tus sentimientos, de tus cualidades y defectos. Me pediste que nos casemos… ¡¡¡Aún no puedo creerlo, estoy tan contenta!!!” – Leo con mi mente y sonrío… yo tampoco puedo creer que tanta alegría… tanta esperanza… haya desaparecido tan de repente.

– “¿Sabes Jake? Ya no tengo miedo de llamarte Ghost… en realidad me parece algo… algo irónico… ya que después que murieron mis padres sentía que sus fantasmas me asustaban… se me eriza la piel tan solo de recordar cuanto me aterraba la idea… y ahora… ¡Voy a casarme con uno! Aunque, ahora que lo pienso… no entiendo qué fue lo que viste en mí… lo que te hizo enamorarte… ¿Qué fue mi amor? ¿Qué fue lo que viste en una simple “Chica del cable”? ¿Qué fue lo que hizo que un asesino… casi… casi invencible… se enamorara de una chica tan terriblemente sencilla y aburrida, rutinaria y cotidiana… ilusionada… y decepcionada… triste… y… melancólica? Hasta la fecha no lo sé, hasta la fecha no sé tampoco por qué has batallado “Contra viento y marea” por mí, hasta la fecha no sé por qué estás tan orgulloso de tener una hija conmigo… de formar una familia… junto a mí.” – Continúo leyendo y bajo la mirada… una familia… hermano… no sabes cuánto te envidio.

– “Jake… Ghost… mi amor… este pedazo de papel se me hace tan poco espacio para escribirte todo lo que siento… para tratar de explicarte el mar de ideas en el que navego a diario… así que… terminaré con la verdad más bella y hermosa que tengo… con el pensamiento que me hace resistir la soledad y disfrutar el poco tiempo que logramos estar juntos al máximo… te amo… te amo y siempre te amaré… siempre te amaré. – Tuya hasta la muerte… Kim.” – Termino de leer bañado en lágrimas… Kimberly… Kimberly… yo también te amo… yo también te amaré por siempre… y por siempre también… me culparé por la muerte tuya y la de Samantha. Hago puño el papel y después agarro con ambas manos el manubrio.

¡Ahhh, qué romántica! – Oigo que dicen las voces de nuevo, miro el asiento del copiloto mas no hay nadie, miro el reflejo del parabrisas y noto que las almas me tienen rodeado.

- ¿Saben? Por toda… la ira… que siento dentro de mí… me he olvidado de liberarlas. – Susurro y las almas se empiezan a reír, cierro los ojos y calmo mi espíritu… no después de mucho siento como toda mi fuerza me abandona, trato de mantenerme consciente… de no perder el conocimiento… pero me siento tan débil… y a la vez tan triste… tan… solo… de repente pierdo el conocimiento.

(THE GHOST: Alucinación.)

Al abrir los ojos estoy frente a una puerta de doble hoja, miro alrededor y noto que estoy en unas escaleras.

Qué raro… - Susurro para mí mismo mientras me acerco al pasamanos, miro hacia abajo y noto que estoy a unos 50 pisos de altura, volteo a ver de nuevo a la puerta y la abro. Al entrar al pasillo noto que cinco tipos me apuntan con sus SMG’s y me empiezan a disparar.

- ¡¡¿Cómo se atreven a tratar de matarme?!! – Pregunto sonriendo mientras corro hacia ellos recibiendo los impactos de bala en el pecho, cargo un par de esferas de energía y me acerco al primer tipo, se la estrello en la cabeza y el cráneo se le rompe, mientras cae al suelo le quito la ametralladora y le disparo a los otro dos tipos, después camino hacia los otros y noto que están bajo una lámpara fluorescente, lanzo la esfera a ella y ésta les cae encima. Camino hacia ellos y noto que ambos están solo inconscientes.

Dulces sueños. – Susurro mientras aplasto con toda mi fuerza la cabeza de uno, ésta explota, después le doy una patada al otro en el cuello haciendo que se le rompa.

Idiotas… - Susurro y miro hacia el frente, hay otra puerta de doble hoja… camino hacia ella y oigo muchas pisadas… como si treinta hombres estuvieran adentro.

Muy bien… ¡A divertirnos! – Grito elevando mi energía al máximo. Pateo la puerta y ésta se abre, como lo sospeché hay varios tipos esperándome.

- ¡Hora del show! – Grito carcajeándome, levito hacia el primer bloque de guardias y los empiezo a golpear cargando energía en mis puños… así me deshago de ellos, después el siguiente bloque me empieza a disparar así que hago un escudo alrededor de mí… ¿En realidad creen que me matarán tan fácil? Atraigo un par de ametralladoras y les empiezo a disparar a todos, unos en la cabeza, otros dónde sea. Después de un rato avanzo hasta el tercer bloque y siento como mi ira aumenta poco a poco… mi cabeza empieza a doler… a arder… empiezo a gritar de dolor hasta que éste me hace caer arrodillado… los guardias no dejan de dispararme… pero yo no siento dolor alguno… solo el de mi cabeza… los tipos me rodean y cuando ven que no reacciono dejan de dispararme… cierro mis ojos y oigo como las balas salen de mi cuerpo y caen al suelo.

- ¡¿Qué diablos…?! - ¡¿Cómo es posible…?! - ¡¿Qué rayos es…?! – Oigo que murmuran los guardias… me empiezo a reír mientras me pongo de pie como puedo… después me carcajeo y abro los ojos.

- ¡¡¡Ilusos!!! ¡¡¡¡Nunca podrán vencerme!!!! – Grito elevando mi energía y usando mi telequinesia para apretar las cabezas de todos… los tipos sueltan sus armas y empiezan a gritar de dolor, no después de mucho sus cráneos explotan… la sangre se riega por todo el suelo y los cuerpos caen inertes sobre él… bajo la mirada y miro mis manos… están temblando… creo que me esforcé demasiado. Miro hacia el frente y solo hay un hombre más, de traje… con una pistola y un detonador… está parado sobre una vitrina la cual contiene un medallón. De repente todo empieza a temblar, el edificio entero se cuartea y el techo me cae encima, cierro los ojos soportando el peso.

(THE GHOST: Presente.)

Al abrir los ojos de nuevo noto que estoy bajo un montón de escombros metálicos… ¿Metálicos? ¿Acaso no estaba en un edificio? Como puedo me levanto saliendo de los escombros, cortándome con las latas. Al salir noto que estoy frente a la torre Eiffel… ¿Estoy en París? Miro alrededor de mí y noto que los escombros… en realidad eran metálicos... ya que no fue un edificio el que colapsó… sino un avión el que se estrelló… ¡Es cierto! Perdí el conocimiento después de liberar las almas… pero… ¡¿Cómo es posible que haya sobrevivido?! No importa… Vanessa me dijo que buscará a la maldita Agente en la escuela militar… estoy cerca… muy cerca. Elevo mi energía y levito a toda velocidad hacia la escuela. Al llegar noto que hay un ejército de hombres en traje negro esperándome y frente a ellos… está la Agente.

Bienvenido Ghost. – Me dice sonriéndome, dejo de levitar y camino al frente de ella, cuando estoy a pocos centímetros de ella todos los tipos me apuntan.

- ¡¿Por qué… las mataste?! – Le pregunto enojado.

- ¿Qué? ¿Ni siquiera me vas a saludar? ¡Vamos, relájate! – Me dice y sonrío, cuando la chica levanta la mano dando la orden de que bajen sus armas le doy un puñetazo en la cara, la chica cae al suelo y cargo energía en mis manos, cuando los tipos me empiezan a disparar uso la energía para rebotar las balas, una que otra hiere a los hombres, otras a inocentes y otras simplemente se pierden, no después de mucho la cantidad de hombres ha disminuido a la mitad, con la mente levanto a la chica del cuello y la sostengo frente a mí.

Ahora sí, estoy relajado. – Le digo sonriente, noto que herí su mejilla cuando la golpeé.

Uy… eso se ve feo. – Le digo cruzándome de brazos… la chica solo se queda en silencio… la dejo caer al suelo y ella empieza a toser.

- ¿Por qué las mataste? – Le pregunto nuevamente arrodillándome frente a ella.

- ¿Por qué más? Para que desataras todo tu potencial. – Me dice aún sin recuperar el aire… ¿Mi potencial?

- ¿Cuál potencial? – Le pregunto.

- ¿Acaso no te diste cuenta? ¡Sobreviviste a un accidente aéreo! ¡Lo hiciste gracias a la fuerza que te da la ira, la sed de venganza! – Me contesta y bajo la mirada.

Quizá… pero no era necesario matarlas… por ellas hubiera sobrevivido cosas peores. – Le digo poniéndome de pie, camino hacia el resto de los hombres y los elimino.

Después de un par de minutos calmo mi espíritu y miro los cadáveres sobre la calle… tantos y tantos.

Lo siento… - Oigo que dice la Agente, volteo a verla y noto que me está apuntando con un arma.

- ¿El qué sientes? – Le pregunto y me sonríe.

No haberte provocado lo suficiente. – Me dice y dispara, inconscientemente muevo mi mano izquierda frente a mi pecho y siento que atrapo algo en mi mano, abro mi palma y noto que es la bala.

Hmph. – Digo y dejo caer la bala… la chica me intenta disparar de nuevo pero se ha quedado sin balas, camino hacia ella y le quito el arma de las manos lentamente.

Creo que ya es hora de que te duermas… preciosa. – Le digo y ella cierra los ojos, dejo caer el arma y cargo energía en mi mano izquierda, con toda mi fuerza se la estrello en el estómago y lo traspaso, la chica grita lo más fuerte que puede… mas no abre los ojos… saco mi mano de su cuerpo y ella pone su rostro en mi pecho, la abrazo y cierro mis ojos.

Ghost… eres único… eres… especial… - Me dice y deja de respirar.

No chica… solo soy un fantasma. – Le digo y la recuesto lentamente en el suelo.

Al ponerme de pie oigo varias sirenas de policía, parecen que están a punto de llegar… no debo comprometer mi ubicación. Miro a mi alrededor y me aseguro de que nadie esté mirando, me concentró y me hago invisible… después empiezo a correr.

Después de varias horas… llego a mi casa… por las ventanas de la sala noto que alguien está viendo televisión, me acerco a la puerta y oigo que Jackeline se está riendo… me hago visible y toco la puerta.

- ¡¿Quién es?! – Grita Jackeline.

Abre la puerta Jackie… - Digo con la voz un poco quebrada, oigo que la chica se pone de pie e incluso golpea con una mesa.

- ¡Ouch! – Murmura mientras oigo que corre a la puerta, después de un par de segundos abre la puerta.

¡Jake…! - Me dice sonriendo… pero después de ver el estado en el que llego se borra su sonrisa.

Por Dios… ¡¿Estás bien?! – Me pregunta mientras me toma de ambas manos… aprieto los dientes como tratando de no llorar… mas no puedo… el dolor que me causa mi triste realidad… es terrible.

Kimberly… Kim… - Le digo… mas no puedo terminar… no puedo.

- ¿Qué pasa con ella? – Me pregunta pero no le contesto… no me deja mi voz… suelto sus manos lentamente y entro a la casa… camino a la cocina y noto que Jackeline tiene una botella de vino… la tomo y la destapo… empiezo a tomar directamente de la boquilla… y después del primer trago… empiezo a llorar.

Jake… dime qué pasó por favor. – Me dice Jackeline mientras se acerca a mí y detiene la mano con la que sostengo la botella… bajo la mirada y cierro mis ojos.

Jake… mírame… ¿Qué pasó? ¿Por qué estás bañado en sangre? No es tu sangre otra vez… ¿O sí…? – Me pregunta levantando mi rostro lentamente y abro mis ojos.

No… la sangre que me baña… no es mía… es de los malditos… bastardos… que… asesinaron a Kimberly y a mi hija. – Le contesto y Jackeline cubre su boca sorprendida… siento tanta ira con solo decirlo… que sin querer quiebro la botella de vino… los pedazos cortan mi mano y Jackeline baja la mirada.

Yo limpio. – Le susurro caminando hacia la escoba… recojo los vidrios pero mi sangre ensucia el piso.

Maldición… - Digo buscando un trapo para limpiar… Jackeline no hace ningún movimiento… parece que aún sigue impactada por lo que le dije… ¿Cómo no?

Limpio la sangre y después tiro el trapo al lavaplatos.

Jake… debes… debes atender tu herida. – Me dice Jackeline tartamudeando.

No, estoy bien. – Le digo y empiezo a curar mi mano.

- ¿Cómo vas a estar bien…? – Me pregunta acercándose a mí, cuando ve que mi herida se está cerrando se queda totalmente callada.

Estoy bien… - Le susurro cuando mi herida se cura, Jackeline lleva su mano a la frente y cierra los ojos en un gesto de total confusión, mientras lo hace camino al baño limpiando mis lágrimas. Cuando llego al baño tomo una ducha… la sangre… ya que está seca… me cuesta quitarla de mi cuerpo… incluso tengo que tallar un poco. Al salir noto que Jackeline está sentada a la orilla de la cama, me siento a su lado y empiezo a secar mi cuerpo.

Lo… lo lamento… lo lamento tanto. – Oigo que susurra poniendo su mano sobre mi pierna.

- ¿Sabes…? ¿Sabes qué me causa… más tristeza? - Le digo tratando de no llorar de nuevo, ella me mira fijamente a los ojos mientras yo sonrío tristemente con la vista perdida.

Se supone… que hoy en la noche… iba… iba a comprarle… su vestido de novia. – Le digo y un par de lágrimas se me escapan de mis ojos.

- ¡Ay Jake! – Me dice Jackeline y me abraza, recuesto mi cabeza sobre su pecho… y no después de mucho empiezo a llorar de nuevo.

Después de vestirme me acuesto sobre la cama… Jackeline insiste en ello… ella se sienta a mi lado y empieza a acariciar mi rostro.

Jake… sé que no hay palabras de alivio para ti en estos momentos… sé que no hay cosa alguna que te consuele… pero... quiero que sepas… que… estoy aquí… junto a ti… y… sufro al igual que tú… quizá no porque conociera a Kimberly tanto como tú… sino por que… me duele el verte llorar. – Me dice Jackeline y cierro mis ojos.

Gracias Jackie… - Le digo.

No hay de qué “Hermanito”, ahora duerme… debes descansar. – Me dice… no después de mucho… me quedo dormido.

(THE GHOST: Pesadilla.)

Al abrir los ojos estoy frente a Kimberly, está en la mesa escribiendo sobre un papel.

- ¡Santo cielo! ¿Será real? – Susurro para mí, miro alrededor y estoy en la cabaña… en Alaska. Camino hacia Kimberly y me siento en la silla frente a ella. –

“…te amo… te amo y siempre te amaré… siempre te amaré. – Tuya hasta la muerte… Kim.” ¡Listo! ¡Ay Jake! ¡Espero que te guste! – Dice Kimberly terminando de escribir… mira hacia mí… pero sin darse cuenta que estoy allí… ¿Acaso soy invisible?

Bueno… tengo que preparar la cena. – Dice Kimberly poniéndose de pie y metiendo el papel a la bolsa de su pantalón, cuando camina a la cocina oigo que tocan a la puerta.

- ¿Quién puede ser? – Pregunta Kimberly para sí misma mientras se asoma a la ventana, justo cuando mira por la ventana alguien abre la puerta de una patada.

- ¡¡Maldita sea!! – Grito poniéndome de pie, miro que los hombres de traje negro entran a la cabaña y miran a Kimberly.

Buenas tardes, Srta. Johnson… o debería decir ¿Sra. Andrews? – Dice uno de los tipos de negro.

- ¡¿Quiénes son?! ¡¿Qué quieren?! – Pregunta Kimberly algo molesta, yo camino hacia los tipos y elevo mi energía.

Venimos por usted… señora. – Le dice el tipo sonriendo.

Sobre mi cadáver… maldito. – Susurro y corro hacia él, le tiro un puñetazo pero me voy de paso, caigo en el suelo y volteo a ver a los tipos… noto que no les importo… me pongo de pie y trato de atacarlo de nuevo… lo traspaso como a un fantasma… o quizá… ¿Yo lo sea?

- ¿Por mí? No lo entiendo. – Dice Kimberly dando unos pasos hacia atrás, los hombres caminan hacia ella y noto que incluso sonríen, corro a través de ellos y me paro frente a Kimberly.

- ¡Debes irte Kim! ¡¡Vete!! – Le digo… mas no me escucha… en vez de eso… toma un cuchillo disimuladamente y lo esconde tras su espalda.

Vayan por ella. – Dice el tipo que habló primero… noto que es el mismo tipo… que me confesó que había matado a Kimberly… ¡¿Será posible que…?!

- ¡No, no, no! – Grito y los demás hombres caminan hacia Kimberly, cuando ellos se acercan Kimberly les tira las provisiones, los tipos corren hacia ella y Kimberly los ataca con el cuchillo, hiere a ambos hombres y después corre a la sala.

- ¡¿Qué hacen?! ¡¿Les dolió?! ¡¡Vayan tras ella!! – Grita el asesino de Kimberly y los tipos corren hacia Kimberly, ella empuja el árbol de navidad y uno de ellos queda debajo de él, Kimberly corre hacia la recámara y todos los hombres corren hacia ella, los sigo y noto que tienen a Kimberly agarrada de ambas manos sobre la cama.

- ¡¿Qué hacen?! – Grito… noto que Kimberly no dice nada, solo cierra los ojos y empieza a llorar.

Suéltenla. – Grita el asesino y los hombres lo obedecen, Kimberly pone sus manos sobre su vientre sin dejar de llorar.

Ay niña… en verdad siento mucho que tenga que matarte… siento mucho que tenga que matar a tu hija también. – Dice el tipo sentándose al lado de Kimberly, empieza a acariciar su rostro y Kimberly le da una cachetada, cosa que solo le provoca una sonrisa al maldito. – Lástima. – Susurra el tipo y saca un cuchillo… después… despiadadamente… empieza a… apuñalar a Kimberly en el pecho… una vez… tras otra… tras otra… tras otra… ella grita… desesperadamente… llorando… recargo mi espalda sobre la pared y me deslizo hasta el piso… me siento en él y después veo como… apuñala el vientre de Kimberly. Un par de minutos después el tipo se pone de pie y limpia su cuchillo, camina hacia la puerta y uno de los hombres se para frente a él.

No tenías por qué hacerla sufrir… podías haberle disparado. – Le dice y el asesino sonríe.

Podía hacerlo… pero entonces… ¿Dónde quedaría la diversión? – Contesta el tipo y bajo la mirada… ¡¡¡¿¿Diversión??!!!

- ¿Cómo puedes llamar diversión el matar a una chica embarazada a sangre fría? – Le pregunta el hombre de nuevo, el asesino saca su cuchillo y lo apuñala… el hombre cae al suelo y empieza a desangrarse. Después de unos segundos el tipo se muere, los demás hombres lo levantan y cubren la herida para que no sangre más.

Odio cuando cuestionan mis motivos. Vamos muchachos, el “Mensaje” ya está entregado. – Dice el asesino y todos salen de la recámara.

¿Saben qué? “Decoren” un poco el lugar, para que parezca un ataque cualquiera. – Dice el asesino de nuevo y oigo que los hombres empiezan a destrozar la cabaña. Después de largo rato… cuando los hombres se van… me pongo de pie como puedo y camino hacia Kimberly… me siento a su lado y noto que abre los ojos… con lo poco de fuerza que le queda.

Jake… ¿Eres tú? – Pregunta mirándome a los ojos.

Lo siento Kim… esto es mi culpa. – Le digo empezando a llorar.

No mi amor… tú me lo advertiste… ¿Recuerdas? Sabía que esto pasaría. – Me dice cerrando los ojos.

Kim… puedo curarte… puedo curarte. – Le digo y ella niega con la cabeza.

No, no, así está bien… yo… yo era solo una pérdida de tiempo para ti… para ti Ghost… pero aún sabiendo esto… te amo… te amo… y seré tuya… no hasta la muerte… sino… por siempre. – Dice Kimberly y empieza a toser sangre… no después de mucho deja de respirar… miro que tiene su mano dentro de la bolsa del pantalón, la saco y me doy cuenta que sostiene el pedazo de papel que me escribió… suelto su mano y bajo la mirada. Cierro mis ojos y empiezo a llorar ruidosamente, totalmente destrozado.

- ¡¡¿Cómo..?!! ¡¡¿Cómo es posible que sean tan cobardes?!! ¡¡¿Cómo es posible que…?!! – Grito… pero me detengo… “¡¡¿Cómo es posible que maten a sangre fría?!!” ¿Era eso lo que iba a preguntar? ¡¿Acaso no es lo que yo hago?!

- ¡¡No es lo mismo!! ¡¡Yo lo hacía por ellas!! ¡¡¡Por mi familia!!! – Grito… contradiciendo lo que pienso… mi energía se empieza a tornar violenta… no después de mucho las cosas alrededor se empieza a destruir… las paredes se cuartean y las ventanas se hacen añicos.

(THE GHOST: Presente.)

De pronto entro en razón y miro alrededor… parece que estoy en mi casa, en Francia, en París… no en Alaska… me doy cuenta que levito sobre la cama… dejo de levitar y me acuesto sobre ella, después me pongo de pie y miro alrededor… parece… que era solo una pesadilla… pero… mi energía era real… ya que el espejo está roto… y una que otra pared tiene grietas, miro hacia la puerta y noto que Jackeline está tirada en el suelo.

- ¡¡Jackie!! – Grito corriendo hacia ella y me arrodillo a su lado, levanto su cabeza y empiezo a acariciar su rostro.

- ¡Jackie! ¡Jackie! ¿Estás bien? – Pregunto tratando de hacerla despertar… después de unos segundos empieza a apretar los párpados y abre los ojos.

- ¿Jake…? ¿Te encuentras… bien? – Me pregunta sonriendo y sonrío también.

- ¿No crees que debería ser yo quien te lo pregunte? – Le digo y ella cierra los ojos, la levanto en mis brazos y la recuesto sobre la cama.

¿Qué te pasó Jake? ¿Qué fue… todo eso? – Me pregunta abriendo los ojos de nuevo… es cierto… Jackeline no sabe de mis poderes… solo Kimberly y quienes me crearon lo sabían.

Nada Jackie… solo… un mal sueño. – Le digo cerrando delicadamente sus ojos.

Para mañana… será solo un sueño. – Le pregunto haciéndola dormir con mi mente.

Para mañana… seré… el fantasma que se suponía que tenía que ser. – Susurro poniéndome de pie.

Después de limpiar el cuarto cubro la ventana con una sábana, camino al baño y tomo una ducha, después visto el primer traje que compré, el negro, y me pongo una corbata blanca… tal y como aluciné que visitaría la tumba de mi familia… después camino hacia Jackeline y beso su frente.

Hasta aquí llegamos… “Hermanita”, espero… que sepas cómo vivir… espero que te amen. – Susurro y salgo del cuarto… camino al estudio y enciendo la computadora, entro a mi cuenta y la dejo a nombre de Jackeline… después apago la máquina y salgo a la sala, saco mis llaves y las dejo sobre la mesa… no necesito nada… nada.

Salgo de la casa y empiezo a caminar… sin rumbo alguno… sin destino… ni razón. Mientras camino siento como mi corazón está hecho pedazos… Kimberly… aún no puedo creer que hayas muerto… aún no puedo creer que… íbamos a casarnos tan solo en dos semanas. Me río suavemente y bajo la mirada.

Un clon… iba a casarse con una humana… qué noticia. – Susurro para mí… no tiene lógica… pero… yo la amaba… ¿Acaso no se casan las personas que se aman? Pero… es cierto… ya lo dije… “Las personas”… ¿Y yo? ¿Entro en el englobado de “Personas”? Obviamente no… ¿Cómo es posible que entre si tengo tantos poderes? ¿Tantas habilidades sobrehumanas? ¿Cómo es posible que… quiera ser llamado “Persona” cuando asesino sin piedad? Pero… curiosamente… asesino sin piedad por amor… al menos… lo hacía… ¿Y ahora? ¿Qué será de mí? ¿Qué hago? ¿Adónde voy? ¿Por qué vivo? ¿Venganza? Ya cobré venganza… ¿Qué más queda por hacer? ¿Qué más?

Pierdo la razón, olvido sentimientos,

Pierdo el corazón, y mágicos momentos,

Mi alma de pasión, traumatiza en locura,

Mi alma de pasión, sí, llena de amargura.

Camino durante todo el día… mi tristeza ni siquiera es disminuida por el cansancio que esto me provoca… Kimberly… te fallé… a ti… y a Samantha… nuestra hija… ¡¿Cómo es posible que teniendo tanto poder, tanta energía, bajo mi control no haya sido capaz de mantenerlas vivas?! Detengo mi marcha y miro hacia el cielo… está oscuro… muy oscuro… de pronto empieza a llover, cierro mis ojos y siento las gotas de lluvia caer por mi rostro.

Lo bueno de la lluvia… es que las lágrimas se confunden en ella… ¿No es así? – Oigo que me dice la voz de una chica, abro los ojos y miro alrededor… estaba tan distraído que no me fijé que estaba en un parque, la chica está sentada en una banca.

Tienes razón… - Le digo y bajo la mirada, me siento a su lado y noto que ella también ha estado llorando.

- ¿Por qué lloras? – Me pregunta y sonrío tristemente.

Iba a casarme con una chica en dos semanas… pero… ya no podré hacerlo. – Le contesto y ella me mira a los ojos.

- ¿Por qué? ¿Qué pasó? – Me pregunta de nuevo.

Ella… pues… falleció hace dos días. – Le respondo limpiando las lágrimas de mis ojos.

Ay no… qué pena… no sabes cuanto lo siento. – Me dice y la miro de nuevo a los ojos.

- ¿Y tú? ¿Por qué lloras? – Le pregunto y ella sonríe tristemente también.

Comparado con lo tuyo… no es nada. – Me responde.

Vamos… dime. – Le digo y ella baja la mirada.

He tenido un mal día… descubrí que mi novio me engaña… y lo peor es que incluso peleé por él con mis padres. – Me dice limpiando sus lágrimas.

Debes estar decepcionada. – Le digo.

Obvio… me siento fatal… no te imaginas qué apenada me siento. – Me dice y nos quedamos en silencio.

Sabes, estoy sedienta… ya que eres el primer “Desconocido amable” que conozco… te invito un trago. – Me dice sonriéndome.

Suena bien. – Le digo y nos ponemos de pie. Caminamos hasta un bar y entramos, nos sentamos en la barra y la chica ordena un par de cervezas, me da una y choca la suya contra la mía.

- ¿Por qué el brindis? – Le pregunto y me mira a los ojos.

No sé… por la tristeza creo. – Me dice y me río un poco… ella se ríe también cubriendo su rostro.

Qué estúpido, ¿No? – Me dice y empezamos a tomar la cerveza.

No sé tú… pero esto lo siento muy ligero. – Me dice y pide una botella de tequila, sirve los tragos y después me da uno.

- ¿Le entras? – Me pregunta y agarro el vaso.

Dale. – Le digo y nos tomamos el primer trago. Después de terminarnos la botella la chica parece que está a punto de caer desmayada… para mi sorpresa… yo aún me siento bien.

Hey, niña… debería llevarte a tu casa. – Le digo y ella se ríe suavemente.

Vivo con mis padres… no puedo regresar… no así. – Me dice y sonrío.

Creo… que mejor rentamos una habitación. – Me dice sonriendo, llamo al cantinero y pago la cuenta, después ayudo a la chica a ponerse de pie y salimos del bar, caminamos hasta un hotel y rento una habitación, entramos en ella y siento a la chica en la cama.

Por cierto… ¿Cómo te llamas? – Me pregunta la chica y me siento a su lado.

Jack… ¿Y tú? – Le pregunto.

Katy… todos me llaman así. – Me contesta recargando su cabeza sobre mi hombro.

Katy… lindo nombre. – Le digo pero no me contesta, miro su rostro y me doy cuenta que ya se durmió.

Pobre… - Digo recostándola sobre la cama, después la acobijo y camino a la ventana, me siento en el borde y miro como anochece sin dejar de llover. Después de un par de horas me quedo dormido.

Al despertar estoy boca arriba… viendo el techo de la habitación… Katy no pudo haberme movido… no en el estado que estaba, limpio mis ojos y siento que tengo húmedas las manos, las miro y noto que es sangre.

- ¡¿Sangre?! – Pregunto sorprendido, miro alrededor y noto que la habitación está hecha un desastre… los muebles están rotos… las ventanas hechas pedazos… me pongo de pie y me doy cuenta que estaba en el suelo, miro hacia la cama y la chica está muerta… asesinada por golpes y varias heridas.

- ¡¿Qué demonios pasó?! – Grito asustado, alguien debió haber entrado a la habitación… ¿Pero cómo? ¿Cómo sin despertarme? ¿Sin hacer ruido? Camino a la chica y toco su rostro… aún está tibio… significa que… el asesino… debe estar cerca. De pronto oigo varios camiones estacionarse frente al hotel, me asomo a la ventana y miro que son unidades SWAT, ¿Será posible que vengan por el tipo? Mi cabeza empieza a doler fuertemente, tanto que me arrodillo mientras grito de dolor.

- ¡¡¡¿¿Qué me pasa??!!! – Grito sosteniendo mi cabeza con ambas manos, cierro los ojos y pongo mi frente sobre el suelo.

(THE GHOST: Posesión.)

Abro los ojos y miro por la ventana que aún sigue lloviendo, volteo a ver a la chica y sonrío.

– “Si las gotas… de lluvia… fueran de caramelo…” – Canto con tono infantil… camino hacia la chica y miro su rostro.

Tan linda… tan linda señorita. – Le digo tocando su rostro… ella abre los ojos un poco y me sonríe.

Hey… parece que quieres divertirte. – Me dice y sonrío… elevo mi energía y mis ojos empiezan a brillar.

¡¿Qué rayos…?! – Grita la chica y me pongo a reír, le doy un puñetazo en la cara y después la empiezo a asfixiar… cuando está a punto de perder el conocimiento la suelto y me pongo de pie, la chica empieza a toser mientras yo miro alrededor.

Hmmm, aquí hay material. – Susurro y miro de nuevo a la chica, con la mente la atraigo hacia mí y la tiro en contra del ropero, el espejo se rompe y unos cristales la cortan, la chica empieza a gritar y a sangrar, después la tiro de cabeza contra las ventanas, luego la tiro contra los demás muebles hasta romperlos… la chica ya no grita… la azoto contra la pared y me acerco a ella… ya murió.

Qué mal… aún quería seguir… “Remodelando”. – Susurro y me carcajeo, tiro a la chica sobre la cama y camino al espejo… miro que los tatuajes que se me han ceñido se mueven autónomamente, cierro mis ojos y siento que pierdo toda mi fuerza, caigo al suelo y quedo inconsciente.

(THE GHOST: Presente.)

Abro los ojos rápidamente al oír que patean la puerta, miro hacia ella y los policías me empiezan a disparar, hago un escudo frente a mí... y después corro hacia el baño, cierro la puerta y siento que me duele el estómago… parece que me hirieron, me curo lo más rápido que puedo y los policías patean la puerta del baño también, volteo a verlos y le tiro una esfera de energía al primero que me apunta, después corro hacia el siguiente y le agarro la SMG, le doy tres puñetazo con toda mi fuerza en el casco y este se quiebra, después lo pateo fuera del baño y agarro la SMG con mi mano izquierda, le disparo a los demás en el chaleco antibalas mientras camino a la ventana, al llegar les tiro el arma y salgo por la ventana. Los policías que están fuera me apuntan y me empiezan a disparar, empiezo a correr hacia un lado hasta que miro un callejón, me meto en él y me cercioro que nadie mire, después me hago invisible y salgo del callejón justo cuando los policías entran. Me alejo unas cuantas cuadras y después me meto en otro callejón, me hago visible y recuesto mi espalda sobre la pared… parece que me hirieron de nuevo… cierro mis ojos y me curo, después me siento en el suelo… y abro los ojos… ¡¿Qué… diablos… hice?! ¡¿Qué fue… esa… visión?! No parecía el futuro… más bien el pasado… ¿Será posible… que mientras estaba dormido… algo… o alguien… me haya poseído? ¿Será posible que… lo que fuera que fuese… haya matado a Katy? ¿Pero qué fue? ¿Un alma del averno? ¿Un mal espíritu? ¿O simplemente… mi… subconsciente? Al parecer… ya no tengo control de mí mismo… quizá… alejarme de Jackeline fue lo mejor… si me hubiera quedado… quizá ella sería el cuerpo sobre la cama… aunque siento mucha pena por la chica que maté.

Diablos… ¡¡No entiendo cómo pude perder el control!! – Grito golpeando el suelo de ira… un momento… recuerdo… recuerdo que cuando viajé a Londres con Jackeline… también fui poseído… si recuerdo bien… ésa vez estaba consciente… pero… aún así… no pude controlarme.

- ¡¿Qué demonios me está pasando?! – Grito. – Son las almas Ghost, las almas quieren tomar el control de tu cuerpo. – Oigo que dice la voz de Dark… cierro mis ojos y, como siempre, camina desde las sombras.

- ¡¿Las almas?! ¡¿Qué no se supone que ellas se van después de haber deshecho el Dark Spell?! – Pregunto.

Se supone… pero no es así… una parte de sus oscuras personalidades, de su maldad, se queda ceñida a tu cuerpo. – Me contesta… ¿Ceñida? Miro los tatuajes y Dark se ríe un poco.

Exacto… los tatuajes son la marca de las almas… nunca se irán de ti… nunca. – Me dice y bajo la mirada.

- ¿Hay alguna forma para evitar que me posean? – Pregunto.

Hay dos. La primera: nunca pierdas el conocimiento… cuando tu razón descansa las almas aprovechan para hacer lo que les plazca. – Me responde de nuevo.

- ¿Y la segunda? – Le pregunto mirándolo a los ojos.

Nadie puede ser poseído mientras no lo quiera… por lo tanto… tu subconsciente permitió que te poseyeran en Londres. Para que tu subconsciente no te traicione… debes darle… sus momentos. – Me contesta… ¿Sus momentos?

¿Te refieres… a… matar? – Le pregunto y él sonríe.

Me refiero… a tus deseos más ocultos… a lo que siempre quisiste… lo que en realidad sientes. – Me dice y cierro los ojos. Al abrirlos estoy de nuevo en el callejón, ¿Lo que en realidad siento? Lo que en realidad siento es pura tristeza.

Cuando amanece me pongo de pie y camino a la calle, miro mi ropa y sonrío… mi traje está manchado de sangre y lleno de agujeros… empiezo a caminar y noto que la gente que pasa a mi lado se me queda viendo… uno que otro se ríe. Camino durante varias horas… de repente oigo una moto, volteo a ver y noto que desacelera acercándose a mí.

Hmmm… esto no me gusta. – Susurro cargando una esfera de energía y escondiéndola detrás de mi espalda, cuando el motociclista se para a mi lado detengo la marcha.

- ¡¡Miren lo que dejó la lluvia!! – Oigo que me dice la voz de un tipo… se quita el casco y noto que es Wesley.

Wesley… ¿Qué andas haciendo? – Le pregunto desapareciendo la energía y dándole la mano.

Nada… oí que un “Maníaco” andaba suelto… por la descripción pensé que eras tú. – Me dice y se ríe un poco.

Ha, ha, ha. Muy gracioso. – Le digo sonriendo.

- ¿Y tú? ¿Qué haces? – Me pregunta… miro para ambos lados y después lo miro de nuevo, me encojo de hombros y él sonríe.

- ¿Sabes? Parece como que tuviste una larga noche... ¿Por qué no me dices dónde vives y te llevo? – Me dice y bajo la mirada… no pienso caer en ésa trampa.

Eh… perdí la casa, lo único que me queda es este traje. – Le digo y él se ríe suavemente de nuevo.

O.K., sube. – Me dice después de un par de minutos en silencio, se pone el casco y después enciende la motocicleta, me subo en la motocicleta y empieza a manejar. Después de un par de horas llegamos a un edificio abandonado.

- ¿Qué hacemos aquí? – Le pregunto cuando nos bajamos de la motocicleta.

Pues… quería que vieras mi casa. – Me responde sonriente, miro hacia el portón del lugar y este se abre, Wesley se mete con todo y la motocicleta, lo sigo y miro que el lugar es una pocilga.

Hey Ghost, ¿Cómo estás? – Oigo que me dice una chica, miro hacia el portón y Vanessa lo está cerrando.

Hey… Sarah… más o menos, ¿Y tú? – Le pregunto cuando cierra el portón.

Bien, si se puede decir. – Me responde.

Diablos… - Oímos que Wesley murmura y ambos lo volteamos a ver.

- ¿Qué pasa papá? – Le pregunta Vanessa.

Olvidé el vino… tendré que salir de nuevo. – Contesta Wesley saliendo por la puerta del portón.

No tardes. – Le dice Vanessa y Wesley cierra la puerta. Miro a Vanessa y ella empieza a caminar, la sigo y después de unas cuantas puertas llegamos a la sala, parece ser que los primeros cuartos son una simple fachada ya que aquí todo está limpio y lleno de muebles lujosos.

- ¿Cómo… cómo estás? – Me pregunta Vanessa de nuevo viéndome a los ojos.

Ya te dije, más o menos. – Le respondo.

- ¿En serio? Quiero decir… ¿Ya te sientes mejor ahora que… que… mataste… a la chica? – Me pregunta… así que… no le ha dicho nada a Wesley.

Tú sabes cómo me siento… - Le digo bajando la mirada y sentándome en uno de los sillones, ella se sienta a mi lado y pone su mano en mi pierna.

Sí… lo sé… y lo siento. – Me dice, la miro a los ojos y noto que en realidad sufre por mi pérdida.

- ¿Sabes? Iba a casarme con ella el 7 de enero. – Le digo y ella baja la mirada.

Guau… nunca pensé que llegarías a amar a tal grado. – Susurra como para sí misma y sonrío.

Tienes razón… ni siquiera soy humano. – Le digo y ella vuelve a mirarme.

¡Ay, perdón! Estaba pensando en voz alta, no quise decir eso, discúlpame. – Me dice y bajo la mirada.

No Vanessa, no tienes por qué disculparte… - Le digo y cierro mis ojos.

Sí, sí tengo… no soy quien para cuestionar tus sentimientos. – Me dice acercándose a mí y recargando su cabeza en mi hombro.

- ¿Acaso… tengo derecho a tener sentimientos? ¿Aún siendo un clon? – Le pregunto y ella acaricia mi rostro.

Conozco a mi hermano… sé cómo es… y te juro… que tú no eres muy distinto… tú… eres igual de humano. – Me dice y abro los ojos, ella levanta la vista y me mira a los ojos… lentamente se acerca a mi boca y me besa, de pronto oímos que alguien aclara la garganta, volteamos a ver a la puerta principal y notamos que Wesley nos mira sonriente.

Aquí está el vino. – Nos dice caminando hacia nosotros mientras nos enseña una botella de vino.

Eh… gracias papá, iré… iré a terminar de hacer la comida. – Dice Vanessa poniéndose de pie y agarrando la botella, Wesley sonríe y se sienta a mi lado mientras Vanessa entra a otro cuarto.

Parece… que se empiezan a llevar muy bien… ¿Verdad? – Me pregunta Wesley y lo miro a los ojos.

Algo así… - Le contesto y Wesley se ríe suavemente.

- ¿Sabes chico? En realidad me encanta la idea de que seas mi “Yerno”. – Me dice y me río suavemente.

- ¿En serio? – Le pregunto.

Sí, mi chica en realidad se ve enamorada de ti. – Me dice y sonrío… enamorada de mí… qué lástima que… yo solo tengo corazón para Kimberly.

Después de unos cuantos minutos Vanessa camina hacia nosotros.

La comida está lista chicos. – Nos dice y Wesley y yo nos ponemos de pie, caminamos hacia Vanessa y después llegamos al comedor, la comida ya está servida en tres platos, Wesley se sienta y después yo le ayudo a Vanessa a sentarse.

Gracias. – Me dice sonriente y después me siento frente a ella. Después de comer Wesley sale de nuevo y Vanessa y yo nos quedamos lavando los platos.

- ¿Sabes? Con ésta ya son dos veces que tu “Papá” me dice que sea tu novio. – Le digo y Vanessa se pone a reír suavemente.

Ése imbécil no es mi padre… - Susurra para sí misma.

Lo sé… pero quizá tenga razón. – Le digo y ella me mira a los ojos.

- ¿Sobre qué? – Me pregunta y sonrío.

Debería ser tu “Novio”. – Le contesto.

- ¿Por qué? Ni siquiera sientes algo por mí. – Me dice continuando de lavar los platos.

Te equivocas… sí siento algo por ti… lo único que… no es amor. – Le contesto y ella sonríe.

Lo sé… lo sé… quizá lo que yo siento tampoco sea amor… pero… al estar a tu lado… me siento un poco más libre de Wesley. – Me dice dándome unos platos, los empiezo a secar y bajo la mirada.

- ¿Te sofoca? – Le pregunto.

No… pero hay veces que cuando me sonríe siento ganas de dispararle en la cabeza. – Me dice y ambos reímos suavemente.

- ¿Qué… tanto llegó a saber de Kimberly? – Le pregunto después de largo rato en silencio.

No mucho… ni siquiera se molestó en buscarla… me imagino que no lo hará. – Me responde… quizá sea lo mejor.

Después de terminar de lavar los platos caminamos de vuelta a la sala, nos sentamos en el sillón y de repente la imagen de Kimberly se me viene a la mente.

- ¿Qué piensas? – Me pregunta Vanessa y sonrío.

Aún no asimilo la pérdida de Kimberly. – Le contesto y ella me sonríe tristemente.

Ghost… ni siquiera han pasado tres días. – Me dice y la miro a los ojos.

- ¿Está bien que aún me duela haberla perdido? – Le pregunto y ella acaricia mi rostro.

- ¡Claro que sí! ¡Me sorprende que no estés totalmente destrozado! – Me dice… en realidad sí lo estoy… lo único que trato de ignorarlo… no debo caer… aunque la verdad no sé por qué mantenerme en pie.

- ¿Sabes? Estuve pensando en eso de aparentar ser novios. – Me dice después de un par de minutos en silencio.

- ¿Ah sí? – Le pregunto.

Sí… y… creo que es una buena idea. Si soy tu “Novia” Wesley me dejará salir contigo… así no tendré que soportarlo todo el día… y… además… trataré de levantarte el ánimo… no me gusta verte tan cabizbajo. – Me dice y bajo la mirada… es buena idea.

¿Entonces? ¿Supuestos novios? – Me pregunta dándome la mano, se la doy y sonrío.

O.K., pero… no tengo dónde vivir. – Le digo y ella levanta una ceja.

- ¿No tienes dónde vivir? ¿Y la casa a la que me llevaste? – Me pregunta.

Es de una amiga… no pienso molestarla más. – Le contesto y ella sonríe.

Guau… al menos tú tienes amigos… Wesley nunca me ha dejado tener uno. – Me dice.

- ¿Por qué? – Le pregunto.

Por lo de siempre… para que no me “Suavicen”. – Me responde. Después de varias horas platicando Wesley regresa, camina hacia una puerta y llama a Vanessa con la mano, entran a la puerta y oigo que empiezan a hablar. Después de más de media hora salen del cuarto y Vanessa se sienta a mi lado de nuevo, Wesley vuelve a irse pero ahora con un maletín.

- ¿Va de viaje? – Le pregunto a Vanessa.

Algo así… tiene un “Contrato” que cumplir. – Me dice y bajo la mirada.

Y… quiere que nosotros cumplamos otro. – Me dice y cierro los ojos… en mi interior siento una alegría macabra por la noticia… muy en lo profundo de mi ser… siento como si después de haber matado a Katy mi subconsciente ha empezado a aplastar mi voluntad… quizá… lo mejor sería dejar de pelear… y simplemente ser… para lo que me programó Wesley… para no tener sentimientos.

- ¿Cuándo? ¿Dónde? – Le pregunto.

Mañana… pero… en Alaska. – Me dice algo decepcionada… qué coincidencia más maldita… tendré que regresar… justo adonde dejé mi amor… incluso… parece algo lógico… tendré que enfrentar a mi antiguo “Yo”… todo está pasando tan rápido… así que no tengo tiempo que perder.

Si quieres… puedo ir yo sola. – Me dice después de un par de segundos, la miro a los ojos y sonrío.

No… somos “Novios” ¿Recuerdas? Se supone que debemos estar juntos por siempre. – Le digo y ella me mira un poco asustada por mi cinismo. Al llegar la noche Vanessa y yo caminamos a su habitación.

Parece que tendremos que decidir quién dormirá en la cama. – Me dice y sonrío, me siento en una silla frente a su computadora y la miro a los ojos.

Tú dormirás en la cama… - Le digo y ella se sienta en ella.

- ¿Qué? ¿Acaso no piensas dormir? – Me pregunta.

No… creo que cosas malas pasan cuando duermo. La última vez maté una chica brutalmente. – Le digo bajando la mirada… me siento orgulloso por ello… ¡¿Qué?! ¡¿Qué acabo de…?!

Así que ése fuiste tú, ¿Eh? – Me pregunta y la miro de nuevo.

Sí… - Le contesto.

- ¿Quieres… que hablemos de ello? – Me pregunta… siento como si supiera qué me está pasando… como si supiera que me siento arrepentido de haberlo hecho… aunque… al mismo tiempo… siento cierto placer.

No creo que me entiendas. – Le contesto deseando que en realidad lo haga, ella baja la mirada y sonríe.

Quizá sí, quizá no. Quizá te estás sintiendo exactamente igual que cuando yo asesiné la primera vez. Cuando lo hice… por dinero… y por probar mi lealtad hacia Wesley. – Me dice y me mira de nuevo a los ojos.

En el instante que la bala atravesó el cráneo del tipo solté el arma y empecé a llorar, Wesley levantó el arma y se acercó a mí… el maldito me sonrió y me dijo: “Esto aún no termina niña, no te lamentes todavía… que por tus lagrimillas puedes perder la vida.” – Me dice y me acerco a ella, me siento a su lado y ella recarga su cabeza en mi hombro.

Después me dio el rifle, lo tomé y ambos nos largamos del lugar. Al llegar a nuestra casa dejé caer el rifle al suelo de nuevo y me encerré en mi cuarto… toda la noche pasé llorando… asustada… arrepentida… mis manos temblaban… y mi corazón latía muy fuerte… en lo único que pensaba era en cómo el tipo cayó al suelo sin vida… ésa imagen me torturaba. – Me dice y miro su rostro, noto que una lágrima sale de sus ojos... ella es tan sensible… no puedo imaginarme cuanto sufre por estar con alguien tan… maldito como Wesley.

Después de varios días sin dormir y apenas comer pensé en mi madre… en que… por ella, por vengar su muerte… debía seguir adelante… aun cuando yo me perdiera por ello. – Me dice y limpio su rostro, ella sonríe y cierra sus ojos, parece que ambos teníamos el mismo propósito… perdernos por un objetivo… ella por venganza… y yo por amor… al menos ése era el mío… era… ahora no tengo ninguno… quizá… simplemente vagaré… como alma en pena. Después de varios minutos noto que Vanessa se ha dormido en mi hombro, lentamente la acuesto sobre la cama y le quito los zapatos, después la arropo y camino a la silla de la computadora, me siento en ella y miro que la computadora se enciende automáticamente, enciendo el monitor y noto que Vanessa tiene varias pestañas abiertas, tomo el mouse y pongo el cursor sobre el botón de apagar, cuando estoy a punto de darle clic leo que en una de las pestañas dice “Andrews, Hank”. Andrews… muevo el cursor hacia la pestaña y le doy clic… aparece la foto de un tipo de cabello un poco largo con cuerpo fornido, su perfil menciona que se rumoreaba que era un asesino a sueldo pero que nunca fue probado, se casó con Linda Roberts y tuvieron un hijo… Jason Andrews, el “Psychic Ghost”, ambos padres están muertos y Jason Andrews está desaparecido… ¿Dónde podría estar mi “Hermano”? Apago la computadora y me le quedo viendo a Vanessa, después de largo rato mis ojos me empiezan a pesar, no debo dormirme… si lo hago no sé qué pueda pasar… pero el cansancio es demasiado… ni siquiera sé porqué estoy tan cansado… de pronto mis ojos se cierran y me quedo dormido.

(THE GHOST: Sueño.)

Cuando abro mis ojos miro que estoy besando a una chica, me separo un poco y noto que es Kimberly.

Santo cielo… ¿Eres real? – Le pregunto acariciando su rostro.

Mi amor… ¿Cómo no serlo… si mi corazón late por ti? – Me contesta y la continúo besando, noto que estamos sobre la cama… desnudos, solo cubiertos por la sábana blanca que acostumbrábamos poner… es de noche… y todo está en silencio… Kimberly me hace rodar y se sube en mí, sube mis manos alrededor de mi cabeza y empieza a besar mi cuello, después baja hasta mi clavícula y mi pecho… cierro mis ojos y ella se empieza a mover lentamente hasta que la penetro… abro los ojos de nuevo y ella me sonríe, cierra los ojos y empieza a gemir suavemente mientras se mueve… aún no puedo creer lo que mis ojos ven… lo que mi cuerpo siente… después de unos minutos Kimberly se inclina hacia mí y se queda muy quieta, la abrazo y empiezo a besar su cuello… después me empiezo a mover lento… pero profundo… ella grita un poco fuerte y después se ríe suavemente.

- ¿Qué pasó? – Le pregunto sonriente y ella me mira a los ojos.

¡Me tomaste por sorpresa! – Me dice y me río suavemente también.

Espero no haber despertado a Sammy. – Me dice y mi sonrisa se borra… ¡¿Sammy?! ¡¿Samantha?! ¡¿Nuestra hija?!

- ¿Qué pasa cariño? ¿Ya estás cansadito? – Me pregunta mientras me besa, me doy vuelta de nuevo quedando sobre ella.

Para nada preciosa. – Le contesto y ella me pone sus piernas alrededor de mi cintura, me empiezo a mover de la misma manera que antes y ella empieza a gemir pero sin abrir la boca… después cierra los ojos y muerde sus labios suavemente… no después de mucho nuestros cuerpos empiezan a sudar, dejo de moverme y Kimberly empieza a acariciar mi trasero con ambas manos, me acerco a su oreja y empiezo a morder su lóbulo suavemente.

¡Ay! Cuidado… - Me susurra cuando la muerdo un poco más fuerte, me pongo a reír suavemente y me acerco a su boca, noto que trata de no gemir así que me detengo.

No te contengas… sino no lo disfrutarás. – Le digo mientras la beso y ella se ríe suavemente.

Ay sí… muy “Maestro”, ¿No? – Me dice cuando me separo y levanto ambas cejas.

Qué bárbaro… pero si Sammy se despierta tú vas a tener que dormirla. – Me dice… ¿Dormir a mi hija? No parece mala idea… quizá quiera que le cuente un cuento… o quizá que le cante una canción.

Hecho. – Le digo y ella cierra sus ojos… empiezo a moverme de nuevo y ella sonríe… noto que… le parece tan placentero que la tenga en mis brazos… lo disfruta tanto... guau… qué linda se ve. Después de unos minutos Kimberly empieza a gemir un poco más fuerte… de repente yo hago lo mismo y ambos tenemos nuestro orgasmo, me recuesto a un lado de ella y nos quedamos boca arriba… respirando agitadamente… con los ojos cerrados. Abro los ojos y miro a Kimberly, ella está sonriente, me acuesto de lado y empiezo a acariciar sus labios, ella toma mi mano y empieza a mordisquear cariñosamente mi dedo.

No me provoques Jake… que bien sabes que ya no me “Aguantas”. – Me dice sonriendo y me pongo a reír suavemente por su bromita.

- ¡¿Ah sí?! ¡Yo no fui el que se durmió en la tina! – Le digo… ¡¿Cuál tina?! ¡¿De qué hablo?!

¡Ya te dije que pasé jugando todo el día con Sammy! – Me dice con voz caprichosa acostándose de lado también.

¡Ay, sí, tú! – Le digo mientras le hago cosquillas, ella se pone a reír y se hace para atrás, ya que estaba a la orilla de la cama se desliza, la agarro de la mano y la jalo hacia mí, la abrazo y la beso profundamente.

No busques cómo escaparte. – Le digo y ella se ríe suavemente.

De ti… nunca. – Me contesta y me besa de nuevo… así… entre besos… nos quedamos dormidos.

Al despertar miro el techo de la cabaña, froto mis ojos con mi mano izquierda y siento pesado mi brazo derecho, miro hacia él y noto que Kimberly ya se está despertando también.

Buenos días. – Le digo y ella sonríe.

Buenos días… hmmm… ¿Cómo amaneciste? – Me pregunta acercando su rostro a mi cuello.

Un poco maltrecho. – Le contesto sonriente, ella se levanta un poco y pone ambas manos en mi pecho, me mira fijamente y sonríe.

- ¡¿Un poco?! – Me pregunta y la abrazo, la beso profundamente y al separarnos sonreímos.

- ¡Buenos días! – Oímos que dice Samantha, miramos hacia la puerta y ella corre hacia nosotros, se acuesta a mi lado y paso mi brazo izquierdo bajo su cuello.

Buenos días princesita. – Le dice Kimberly.

- Buenos días angelito, ¿Dormiste bien? – Le pregunto.

Sí, ¿Y ustedes? – Nos pregunta.

También. – Le contesta Kimberly acariciándole el rostro, la niña sonríe y me abraza… no puedo creerlo… mis dos grandes amores… vivos… en mis brazos… increíble… simplemente increíble. Después de un par de minutos Kimberly se pone de pie y la miro a los ojos, me hace el ademán de silencio y me señala a Samantha, la miro y noto que se ha quedado dormida, sonrío y empiezo a acariciar su cabello.

Prepararé el desayuno. – Me susurra y asiento con la cabeza, Kimberly sale de la recámara y camina hacia la cocina, yo me le quedo viendo a Samantha y sonrío… qué preciosa… igual que su madre.

Después de unos veinte minutos Kimberly entra de nuevo con una bandeja, en ella tres platos, dos de comida y uno de cereal, Kimberly se sienta a mi lado y me sonríe, me da un vaso de jugo de naranja y me siento un poco.

Gracias. – Le digo agarrándolo y después tomo un poco.

Hey, “Bella durmiente”, ¿No vas a desayunar? – Le pregunta Kimberly a la niña… poco a poco abre los ojos y se sienta.

Ten. – Le dice Kimberly dándole el plato de cereal.

Gracias. – Le dice la niña y sonrío, empezamos a comer y después de un rato Kimberly se me queda viendo fijamente.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto.

- ¿No piensas ir a trabajar? – Me pregunta… ¿Trabajo?

Eh… no sé… quisiera quedarme con ustedes. – Le contesto.

Por mí no hay problema pero… ya llevas tres días que ni te asomas. – Me dice sonriendo y me río suavemente.

Muy bien… entonces iré. – Le digo y continúo comiendo.

Terminé. – Dice Samantha poniendo el plato en la bandeja.

Qué rápido “Soldadita”. – Le dice Kimberly y Samantha se ríe un poco.

- ¿Puedo jugar un ratito? – Pregunta.

Sí… pero solo un ratito. – Le dice Kimberly y la niña se pone de pie, camina fuera de la recámara y oímos que enciende la televisión… miro a Kimberly fijamente y ella hace lo mismo pero sin dejar de comer.

- ¿Qué? ¿Tengo “Monitos” en la cara? – Me dice sonriendo y me río un poco.

Las amo. – Le digo y ella toma un poco de jugo, después se acerca a mí y me besa.

Yo también los amo. – Me dice y sonrío, Kimberly se sienta de nuevo y continúa comiendo, me pongo de pie y camino al baño, después tomo una ducha y al terminar salgo al cuarto… noto que Kimberly me ha dejado ropa planchada sobre la cama, sonrío y me visto, después camino a la sala y noto que ella y Samantha están jugando… la niña le gana y se pone a celebrar.

Has perdido tu toque mi amor. – Le digo a Kimberly y ella sonríe.

Para nada, Sammy es la que mejora cada día. – Me dice y Samantha nos mira sonriente.

Tengo que irme… gracias por el desayuno… estuvo riquísimo. – Le digo a Kimberly y ella me besa.

De nada, el “Postre” que me diste anoche no estuvo tan mal que digamos. – Me susurra al oído y sonrío.

Cuando regrese me lo vas a pagar. – Le digo caminando hacia Samantha.

Nos vemos princesa. – Le digo dándole un beso en la frente a Samantha.

Adiós papi, cuídate. – Me dice… “Papi”... qué bien se oye.

Lo haré cariño, vence a mamá otra vez por mí. – Le digo caminando a la puerta.

Muy gracioso. – Oigo que me dice Kimberly, me río y salgo de la cabaña, noto que para ser Alaska no hay nieve… quizá es primavera, corro hacia la orilla de la calle y salto al precipicio, grito de emoción y cuando estoy a punto de caer cierro los ojos y dejo de sentir cosa alguna.

(THE GHOST: Presente.)

Al abrir mis ojos noto que estoy acostado boca arriba… era un sueño… pero parecía tan real… tan hermoso… un momento… pero si era un sueño, ¿Qué fue lo último que hice? Es cierto, estaba revisando la computadora, me quedé dormido mirando a Vanessa… pero lo hice en la silla… no en la cama… ¡Ay no! ¡¿Qué hago en la cama?! Me pongo de pie de un brinco y miro que Vanessa, quien aparentemente me vigila desde la silla frente a la computadora, se asusta, se pone de pie y se pasa detrás de la silla.

- ¡¿Qué te pasa?! – Me pregunta y miro alrededor, todo parece normal.

- ¿Cómo llegué aquí? – Le pregunto y ella me mira desconfiada.

- ¿Dónde? – Me pregunta.

¡A tu cama! ¡¿Cómo llegué a ella?! – Le pregunto algo desesperado.

Eh… estabas hablando entre sueños… sudando… creí que tenías una pesadilla así que traté de despertarte pero no pude así que te pasé a la cama, después de un rato te quedaste quieto, profundamente dormido. – Me responde, me siento a la orilla de la cama y me cubro la cara con las manos.

Qué suerte… creí que… ugh… olvídalo. – Le digo dejándome caer en la cama, Vanessa se recuesta a mi lado y me sonríe.

¿Creíste qué? – Me pregunta y la miro a los ojos.

La chica que maté no lo hice por que lo haya querido… fui poseído mientras dormía. – Le digo y Vanessa me mira extrañada.

- ¿Poseído? ¿Cómo así? – Me pregunta… por lo visto no piensa que estoy loco.

No sé… lo que sí sé es que no es la primera vez que me pasa… y tengo miedo de que me pase de nuevo. – Le digo cerrando los ojos.

- ¿Qué te estará sucediendo? – Me pregunta después de un rato en silencio.

Vanessa… eres la única persona que me queda en la que puedo confiar… mi novia está muerta, mi hija, o lo que se supone que lo sería, también, y no tengo las agallas de hablar con mi única amiga por miedo a matarla entre sueños. – Le digo viéndola fijamente a los ojos.

- ¿Y por qué? ¿Por qué confías en mí? – Me pregunta.

Por que eres la hermana de Jason… conozco tu historia… la de él, la de su familia… quiéranlo o no, aunque no sea su hermano, soy parte de su vida. – Le digo y ella baja la mirada, sonríe y después vuelve a mirarme a los ojos.

Tienes razón… - Susurra.

- ¿Recuerdas a Dark? – Le pregunto y ella asiente con la cabeza.

- ¿Sabes qué es el Dark Spell? – Le pregunto.

Sí, Wesley lo mencionó, se supone que es un tipo de hechizo que te da más fuerza… gracias a las almas del averno o algo así. – Me contesta.

Pues, yo puedo hacerlo. – Le digo y se queda extrañada.

- ¿Tú… también? – Oigo que susurra… quizá inconscientemente.

- ¿También? – Le pregunto extrañado y su mirada se pierde… ¿Será posible que…?

Después de que Wesley le quitara una muestra de sangre a Jason lo hizo enojar… mi hermano no soportó tanta ira e hizo el Dark Spell frente a nosotros… en ése entonces no sabía que era un hechizo… pero… no sabes cuánto me asusté al ver que mi hermano despedazaba a sus enemigos sin piedad. – Me dice y se queda en silencio, pensando.

- ¿Crees que el Dark Spell sea la razón por la que eres poseído? – Me pregunta después de unos segundos.

No lo creo, estoy seguro. – Le contesto y me mira de nuevo.

- ¡¿Estás seguro?! – Me pregunta.

Sí… ¿Recuerdas cuando llegaron a Alaska, cuando me encontraron en el aeropuerto y Wesley me dijo que tenía que matar a Dark? – Me pregunta.

Sí, claro, el tipo estaba viéndonos desde una azotea. – Me contesta.

Pues, al subir a la azotea el tipo y yo cruzamos unas cuantas palabras… después… el tipo simplemente… explotó. – Le digo.

- ¿Pero… por qué? – Me pregunta al no hallarle lógica y sonrío.

Creo… que quería ayudarme. – Le digo poniéndome de pie.

- ¿Ayudarte? – Me pregunta y volteo a verla.

Él quería cambiar su destino, quería matar a Wesley… pero no pudo… ahora lo ha dejado en mis manos… pero… Dark no está totalmente muerto… sigue vivo… aquí. – Le digo tocando mi sien, Vanessa me mira totalmente callada.

Así que… soy poseído… por las almas del averno… cuando duermo mi subconsciente les da “Permiso” de hacer lo que quieran. – Le digo a Vanessa sentándome en la silla frente a la computadora.

- ¿Tu subconsciente? Así que… a eso se refería Wesley. – Dice Vanessa.

- ¿Qué quieres decir? – Le pregunto y Vanessa camina hacia mí, se arrodilla frente a mis piernas y toma mis manos.

Wesley dijo que te había hecho más agresivo y despiadado, incluso dijo que no ibas a poder amar. – Me dice.

Sí, sí, recuerdo que me lo dijiste. – Le digo.

- ¡¿Yo?! Yo nunca te lo he dicho. – Me dice y sonrío… es cierto… era solo una Premonición.

Olvídalo. ¿Y qué tiene que ver eso con mi subconsciente? – Le pregunto.

Esto: Wesley no te hizo más agresivo ni nada por el estilo… ¡Te hizo “Extremista”! – Me dice sonriente, como si hubiera hecho un gran descubrimiento.

- ¡¿”Extremista”?! – Le pregunto… ¡¿Qué diablos significa?!

- ¡¡Sí!! Mira, es sencillo. Wesley se metió con los genes y sangre pura de Jason, trataba de hacerte… eh… “Malo”, por decirlo así, pero no lo logró, así que simplemente empezó a afectar genes al azar. Cuando por fin puso en incubación los genes me di cuenta que aparte de todo el desastre que había causado en los genes, tus genes, habían mutado por estar próximos a Jason cuando él hizo el Dark Spell. – Me dice… genial… ahora hasta mutante soy… esto ya me está sonando demasiado raro.

- ¿Cómo que muté? – Le pregunto y ella me señala su ojo… su iris… ahhh… por eso tengo los ojos blancos.

Qué bien… pero insisto en mi pregunta… ¿Qué rayos es “Extremista”? – Le pregunto.

A eso voy, permíteme. – Me dice y sonrío… qué niña.

Mientras crecías le hice varios exámenes a tu sangre, en ninguno obtuve el mismo resultado, todos eran algo así como si unos genes estuvieran “Vivos” y otros “Muertos”. – Me explica… guau… qué desastre.

En resumen… cuando estás triste no hay quien te consuele, cuando estás enojado… pues no hay quien te contenté… y… lastimosamente… cuando estás decepcionado, perdido… no hay lógica para nada. – Me dice y bajo la mirada.

- ¿Y cuando estoy enamorado? – Le pregunto pensando en Kimberly, la miro de nuevo y su sonrisa se borra… baja la mirada y empieza a acariciar mis manos con sus pulgares.

Harías… todo lo posible… por mantener ese amor vivo. – Me dice.

Después de unos minutos en silencio noto que Vanessa está llorando, sus lágrimas han caído en mi pantalón.

Ghost… lo siento… nunca pensé que… que… - Me dice pero no puede terminar… pone su rostro en mis rodillas y empieza a sollozar… ¿Qué nunca pensó? ¿Que sería tan… humano?

Olvídalo Vanessa… debemos irnos. – Le digo acariciando su cabeza, ella la levanta y me mira a los ojos, limpio su rostro y le sonrío.

Vamos niña… no hay tiempo para lamentarse. – Le digo y ella asiente con la cabeza, se pone de pie y después yo hago lo mismo. Tomamos una ducha y después Vanessa se viste, me presta ropa de Wesley y después salimos de la casa, tomamos un taxi al aeropuerto y de allí nos subimos al jet privado de Wesley.

Lo que fui, lo que soy, lo que seré,

Por mis ángeles siempre lloraré,

En las noches lúgubres cazaré,

Entre sombras de muerte sufriré.

Al llegar al aeropuerto de Anchorage Vanessa y yo nos bajamos del jet, salimos a la calle y tomamos un taxi hacia un hotel, al llegar Vanessa renta una habitación y subimos a ella, entramos y ella camina al baño, me siento en la cama y cierro mis ojos.

- ¿Sabes? Nunca creí visitar éste lugar. – Oigo que dice una voz femenina… mas no es la de Vanessa.

- ¿En serio? – Oigo que dice mi voz… ¿Será dentro de mi mente?

- No… y menos… con un hombre. – Dice la voz de nuevo… es la voz de Kimberly… dijimos éstas palabras la primera noche que pasamos en Alaska… si recuerdo bien ella miraba el paisaje nocturno.

Hey Ghost, ¿Me puedes pasar una toalla? – Oigo que dice Vanessa, abro los ojos y camino hacia el armario, lo abro y veo como un cuerpo cae a mis pies, me asusto y grito al ver que es Kimberly, camino hacia atrás sin dejar de ver el cuerpo hasta que topo a la pared.

- ¿Ghost? – Oigo que pregunta Vanessa y cierro los ojos… ¿Cómo llegó el cadáver de Kimberly hasta aquí? Al abrir los ojos estoy sentado… no parado.

- ¡¿Qué…?! – Susurro mirando alrededor, el armario está cerrado… y yo estoy sentado en la cama… ¿Qué me está pasando?

¿Ghost? – Me pregunta Vanessa y miro hacia la puerta del baño, solamente asoma la cabeza, me sonríe y me mira fijamente.

- ¿No me oíste, verdad? – Me pregunta.

No… lo siento, creo que me quedé dormido. – Le digo mintiendo.

Pásame una toalla, ¿Sí? – Me dice y me pongo de pie, camino al armario y al poner mi mano sobre la perilla noto que me tiembla.

No puedo creerlo… - Susurro… ¿Cómo es posible que sienta… miedo… de abrir un simple armario? Abro el armario y saco una toalla, después cierro la puerta y camino hacia Vanessa, le doy la toalla y me sonríe.

- ¿Sabes? Deberías tomar una ducha también… estás sudando. – Me dice y sonrío.

Tal vez lo haga. – Le digo y Vanessa entra de nuevo al baño. Camino a la cama y me siento en ella otra vez, después de unos minutos Vanessa sale del baño cubierta solo con la toalla, al verme sonríe y me pongo de pie, me quito la camisa y camino hacia ella.

Tomaré tu consejo… tal vez eso me tranquilice. – Le digo y entro al baño, me desnudo y enciendo la ducha, me meto en ella y el agua empieza a caer sobre mí, cierro mis ojos me empiezo a relajar… de repente comienzo a sentir el agua más pesada… o más bien… espesa, abro los ojos y miro mi cuerpo, noto que… el agua… se ha convertido en sangre.

- ¡¿Pero qué demonios?! – Grito viendo mis manos, salgo de la ducha y me miro al espejo… estoy completamente bañado en sangre, de pronto el espejo se rompe y los pedazos de vidrio se me vienen encima cortando mi rostro, cierro los ojos y al abrirlos estoy de nuevo bajo la ducha... miro mis manos y en ella cae el agua cristalina… tibia… ligera.

Maldita sea… ¿Estoy siendo poseído… o simplemente me están asustando? – Susurro mientras cierro mis puños. Termino de bañarme y salgo a la habitación, noto que Vanessa ya casi está lista, solo le falta amarrarse las botas, me siento a su lado y empiezo a ver mis manos… han empezado a temblar de nuevo.

¿Te sientes bien? Pareces más pálido de lo normal. – Oigo que dice la voz de Vanessa a lo lejos.

- ¿Hola? ¿Me escuchas? – Dice de nuevo y parpadeo un par de veces dejando de mirar mis manos.

Lo siento Kim… - Digo y me detengo cuando me doy cuenta que iba a decir “Kimberly”.

Quiero decir… Vanessa… perdón. – Le digo bajando la mirada.

- ¿Así que… estás pensando en ella, eh? – Me pregunta poniendo su mano en mi pierna.

Sí… - Le contesto y ella toma mi mentón suavemente, me hace mirarla y me sonríe.

¿Ves? Quizá hubiera sido mejor que no vinieras. – Me dice y sonrío.

No… no puedo dejarte sola. – Le digo poniéndome de pie, dejo caer la toalla al piso y me visto, al terminar miro a Vanessa y noto que está sonrojada.

- ¿Qué pasó? – Le pregunto mientras atraigo la toalla hacia mí, la agarro y empiezo a secarme la cabeza.

No… no… nada. – Me dice sonriendo.

Después de un par de minutos salimos de la habitación y tomamos un taxi.

Al parque botánico por favor. – Le dice Vanessa al chofer, recuesto mi cabeza en el asiento y cierro los ojos… qué raro… de nuevo al parque… ¿Por qué la vida me hecha en cara mis errores? ¿Por qué se afana en torturarme así?

Un par de minutos después llegamos al parque, el taxi se detiene y abro los ojos, Vanessa se baja del taxi y yo la sigo, cuando ella está a punto de caminar a la ventana del conductor éste acelera quemando un poco las llantas.

- ¿Qué diablos le pasa? – Pregunta Vanessa y en eso oigo que el cargador de un arma truena, volteo rápidamente y miro que un montón de hombres nos están apuntando.

- ¡A esto le llamo una cálida bienvenida! – Grito mientras me lanzo sobre Vanessa, los hombres empiezan a dispararnos y caemos al suelo, siento como algunas balas impactan en mi espalda, miro el rostro de Vanessa y noto que me mira asustada, la sangre de mi espalda incluso chispea su rostro.

Ghost… - Susurra.

Estoy bien. – Le digo haciendo un escudo alrededor de nosotros, me arrodillo y me curo, después me doy vuelta y cuando el escudo se deshace elevo mi energía, mis ojos empiezan a brillar y de repente empiezo a sentir que el tiempo fluye más lento.

Mata… Ghost. Mata… desahógate… mata. ¡Mata! – Oigo que me dice una voz macabra… mis sentidos se afinan… siento como la ira sube desde nada hasta el tope… empiezo a respirar agitadamente… y miro hacia los hombres, noto que las balas se han detenido cerca de mí, los hombres no pueden creer lo que ven… yo tampoco… ni siquiera estoy usando mi telequinesia… simplemente mi energía.

Muy bien… osaron emboscarnos… ahora es mi turno… yo no los emboscaré… me aseguraré de asesinarlos. – Les digo sonriendo y corro rápidamente hacia ellos… así como cuando maté a los hombres de negro… a los que mataron a Kimberly… siento una ira incontenible. Al llegar frente al primer hombre le doy un puñetazo con mi mano derecha en el estómago, el tipo se inclina hacia el frente y agarro su cabeza con ambas manos, le doy un rodillazo en el cráneo y oigo como éste se le fractura, suelto al tipo y cae al suelo muerto, los otros hombres me disparan de nuevo pero mi energía les impide impactarme, camino hacia otro y él corre hacia mí, cuando se acerca golpea mi rostro, sangro del labio mas no siento dolor, el tipo se me queda viendo y sonrío… le doy un puñetazo con mi mano izquierda en la cara con toda mi fuerza y el cuello se le rompe por el impulso.

Eso es un puñetazo. – Susurro y después camino a los siguientes dos, los tipos se quedan sin balas y sacan unos cuchillos, el primero se me lanza de frente así que interpongo mi antebrazo derecho, el cuchillo se me clava en él y empujo al hombre, después el otro corre hacia mí y me trata de cortar el cuello, interpongo mi antebrazo izquierdo de la misma manera que antes y el cuchillo se queda clavado en él también.

- ¡¿Cómo… cómo es posible?! – Susurra el primero que me atacó, sonrío y saco el cuchillo de mi antebrazo derecho con mi mano izquierda, después saco el cuchillo de mi antebrazo izquierdo con mi mano derecha y empiezo a juguetear con ambos.

Nunca jueguen con objetos filosos chicos… pueden salir lastimados. – Les digo y corro hacia ellos… así como antes… siento como el tiempo se ralentiza de nuevo y empiezo a cortar a ambos… al… terminar de herirlos… dejo caer los cuchillos y veo como la sangre de ambos me baña… los tipos caen al suelo y el resto de los hombres que nos emboscaron me miran fijamente, revisan sus armas y al parecer ya no les quedan balas, dejan caer las armas y me empiezan a rodear, bajo la mirada y de repente me empiezo a carcajear, levanto la vista y miro que los tipos ya me tienen rodeado.

- ¡¡Hey!! ¡¿Acaso no se han dado cuenta que sigo aquí?! – Grita Vanessa y todos volteamos a verla, Vanessa tiene dos pistolas y le apunta a todos.

No te metas Vanessa… esto es… entre estos 16 tipos y yo. – Le digo y Vanessa baja las armas… me mira desconfiada… o más bien preocupada… pero no por mí.

- ¡Vamos muchachos! ¡¡Tengamos una pelea limpia!! – Grito empezando a hacer un juego de pies y después poniéndome en pose de pelea, tres hombres se me vienen encima y una vez más se ralentiza el tiempo, grito y los noqueo con patadas en la cara, después cargo esferas de energía y se las lanzo a otros tres, después uno de ellos me agarra por la espalda y otro frente a mí me empieza a golpear, miro hacia Vanessa y noto que está nerviosa, ansiosa de ayudarme… le sonrío y después me empiezo a reír, golpeo con ambos pies al tipo que tengo frente a mí y después me dejo caer al suelo golpeando al que me agarra con mi hombro. Me pongo de pie y cuatro tipos más me atacan al mismo tiempo, empiezo a bloquear sus ataques y de pronto libero energía de mi cuerpo con un grito… los cuatro salen volando. Los últimos cuatro caminan hacia mí y sonrío.

Esto se está tornando tedioso… mejor terminemos con el show con un final “Que les hará estallar la cabeza”. – Digo cerrando mis ojos y elevando mi poder justo como en aquel sueño, el que tuve cuando iba en el avión a París, al sentir toda mi fuerza empiezo a apretar el cráneo de todos los hombres al mismo tiempo... grito por el gran dolor de cabeza que la concentración excesiva me causa… y de repente abro los ojos… mi energía se esparce y todas las cabezas explotan… exceptuando la de Vanessa… quien solo mira la escena totalmente petrificada.

Cuando dejo de concentrarme caigo al suelo de rodillas y cierro los ojos, me río suavemente y me siento.

Ghost… ¿Te encuentras bien? – Me pregunta Vanessa poniendo ambas manos en mis hombros, abro los ojos y miro que ella está en cuclillas frente a mí, las armas están en el suelo.

Sí niña… estoy bien. – Susurro cerrando los ojos de nuevo y curándome.

Parece que nuestro objetivo sabía que vendríamos. – Me susurra Vanessa y abro los ojos otra vez.

- ¿Parece? – Le pregunto sonriente y ella se ríe suavemente, después baja la mirada y poco a poco se le borra su sonrisa.

- ¿Qué fue todo eso? – Me pregunta… ¿A qué se refiere?

- ¿El qué? – Le pregunto.

Toda… ésa violencia. ¿No crees que fue un poco innecesaria? – Me dice viéndome de nuevo.

Perdí el control… pero es que me siento… tan bien… asesinando a ésos malditos… imaginando que son de la misma calaña que los asesinos de Kimberly. – Le digo y ella acaricia mi rostro.

Ghost, me demostraste que puedes amar… me demostraste que aunque tus genes te digan lo contrario puedes ser bondadoso… no tienes que perderte... yo sé que no es lo que quieres. – Me dice y bajo la mirada… nos quedamos en silencio unos minutos… yo pensando… ella… quizá convenciéndose de que lo que acaba de decir es cierto.

Lentamente me pongo de pie y ella me mira a los ojos mientras lo hago.

Debemos movernos… Wesley está contando con nosotros. – Le digo a Vanessa y estiro la mano ofreciéndosela.

- ¿Vamos? – Le pregunto y ella me da la mano, le ayudo a ponerse de pie y después atraigo ambas armas a mis manos.

Tus “Juguetes”. – Le digo y ella agarra sus armas, sonríe y las mete dentro de sus fundas, las cuales estaban escondidas tras unas cremalleras de su pantalón. Entramos al parque y vemos que hay un tipo sentado entre las flores.

- ¿Es él el blanco? – Le pregunto a Vanessa y ella asiente con la cabeza.

Bueno… terminemos con esto. – Le digo y caminamos hacia el tipo, de repente Vanessa grita y miro que sale volando, como si algo la hubiera golpeado, la miro y noto que ha perdido el conocimiento.

Así que… tú eres “The Ghost”… escuché que mataron a tu mujer cerca de Juneau por tu culpa... por cumplir un contrato… en este mismo lugar. – Me dice y volteo a ver al tipo.

- ¿Y tú quién eres? – Le pregunto caminando hacia él, el tipo se pone de pie y me sonríe.

No tengo nombre, ni dirección y menos familia. – Me dice.

- ¿Por qué quieren matarte? – Le pregunto y él baja la mirada.

- ¿Alguna vez te preguntaste… cómo supo el agente 77632… dónde vivían tú y Kimberly? – Me pregunta… no puedo creer lo que oigo.

- ¿Alguna vez te preguntaste… cómo supo… que estaba embarazada de ti? – Me pregunta viéndome de nuevo.

- ¡Hijo de perra! ¡¿Tú nos entregaste?! – Le pregunto… empezando a sentir un gran enojo… y él asiente.

- ¿Por qué? – Le pregunto.

Por lo mismo que tú mataste a mi hija… a mi niña… al lado de tu contrato. – Me responde y bajo la mirada… ¿Hija? ¿Acaso se refiere a la chica que acompañaba a Duncan?

- ¿La recuerdas? – Me pregunta y lo miro de nuevo.

Lo siento… estaba en un mal lugar en el tiempo equivocado. – Le susurro.

Tienes razón… no debía estar aquí… ni siquiera debía estar viva. – Susurra bajando la mirada, ¿Ni siquiera debía estar viva?

Basta de palabras… vamos directo al grano… Fantasma contra Fantasma. – Me dice y sus ojos empiezan a brillar igual que los míos, el tipo empieza a levitar y eleva su energía… ¿Fantasma contra Fantasma? Así que fue él quien lanzó a Vanessa por los aires usando su mente… muy bien.

Que gane el mejor. – Susurro y elevo mi energía, el tipo levita hacia mí y me tira un par de esferas de energía, me las quito tirándolas a un lado pero el tipo me empieza a golpear con pies y manos muy rápidamente aprovechando que se mantiene en el aire. Después de un par de minutos así me empuja con la mente y caigo al suelo acostado… es bueno… me levanto con las manos y corro hacia él, cuando estoy cerca carga una esfera de energía en su mano derecha y trata de golpearme en el estómago, detengo su puño con mi mano izquierda y, por la fuerza del impacto, la energía se esparce. Le tiro un puñetazo con mi mano derecha y el tipo lo bloqueo… de pronto ambos empezamos a elevar nuestra energía… tanto que el cemento en donde estamos parados empieza a cuartearse; cuando ambos elevamos nuestra energía al máximo ésta nos hace separarnos y salir volando hacia atrás, doy una voltereta y caigo arrodillado, miro frente a mí y el tipo está en la misma posición… de pronto el hombre sonríe y se pone de pie, tranquiliza su espíritu y se me queda viendo fijamente… así que… quiere que haga lo mismo… está bien… me pongo de pie y tranquilizo mi espíritu también, el tipo camina hacia mí y empezamos a pelear sin poderes, como dos simples humanos, de pronto el tipo me da un cabezazo y después me golpea la barbilla con un gancho, me voy para atrás mas no me caigo, lo miro de nuevo y el tipo me da una patada en el estómago, se acerca a mí y me agarra con ambas manos del cuello, me da un par de rodillazos y después le bloqueo el tercero, le doy un golpe en la boca del estómago y después lo empujo, me suelta y le doy un izquierdazo en la cara, el tipo gira un poco y después cae al suelo. Después de unos segundos se pone de pie y nos ponemos en guardia… ninguno de los dos trata de atacar… de repente me tira un puntapié a la espinilla y se lo detengo con la suela del zapato, después giro y le doy una patada en la cara, el tipo cae el suelo y se arrodilla mas no se voltea, me da la espalda.

Sin duda… eres un asesino nato. – Oigo que dice.

Lastimosamente… ése es mi destino. – Susurro y el tipo empieza a reírse.

No hay destino que no pueda ser cambiado. – Dice poniéndose de pie… mentira… yo no pude cambiar el mío.

Mi hija fue prueba de ello. – Me dice dándose la vuelta.

Se suponía que mi hija moriría hace más de 5 años… en un accidente… pero lo evité… salvé su vida junto a otras más… cambié el destino que les esperaba… pero tú… tú me la quitaste… si no fue por dinero… fue por tus propias razones… nosotros Fantasmas complicamos todo… ¿No es así? – Me dice el tipo sonriendo.

La verdad es que… sin mi niña a mi lado… ya no tengo por qué más luchar… así que… camarada… ésta batalla es tuya. – Me dice y cierra sus ojos… empiezo a sentir como su energía se concentra al igual que cuando Dark se suicidó… ¿Acaso… estará planeando lo mismo?

Recuerda Ghost… una vez que viste el futuro… éste cambiará… por el simple hecho de que lo viste. Haz que tus visiones valgan la pena… ¿O.K.? – Me dice y una luz blanca me ciega, cubro mis ojos y al abrirlos noto que el tipo ha desaparecido… solo ha quedado su ropa. Camino hacia Vanessa y me arrodillo a su lado, la levanto con un brazo y empiezo a acariciar su rostro… no despierta… toco su pulso y noto que aún sigue viva… qué raro… la levanto en mis brazos y me pongo de pie, ¿Qué le habrá pasado?

Al salir del parque empiezo a levitar y me dirijo al hotel, al llegar me cercioro de que no haya nadie en la calle y bajo a ella, entro al hotel y el recepcionista se me queda viendo.

- ¡Santo cielo! ¡¿Se encuentra bien?! – Me pregunta mirando a Vanessa.

No sé, ¿Podrías ayudarme a abrir la puerta de mi habitación? – Le pregunto.

Claro, por supuesto. – Me responde el chico saliendo de la recepción, después caminamos al elevador y el chico nos lleva a la habitación, al llegar abre la puerta y me deja pasar, acuesto a Vanessa en la cama y me siento a su lado.

- ¿Quiere que llame una ambulancia? – Me pregunta el chico.

No… no… gracias. – Le digo acariciando el rostro de Vanessa, el chico sale de la habitación y cierra la puerta.

Hey, Vanessa… despierta… no creo que un golpe así te mate. – Le susurro y me doy cuenta que está ardiendo en calentura.

Diablos. – Susurro, empiezo a desvestirla dejándola solo en ropa interior, la cubro con una sábana y camino hacia el baño, agarro una toalla y la humedezco en agua tibia, después regreso a la cama y se la pongo en la frente.

No se me ocurre otra cosa… ¿Cómo curarte si estás sana? - Susurro pensando en voz alta. Camino al baño de nuevo y lleno una tina de agua, después agarro otra toalla y camino de regreso a la cama.

Después de unas tres horas cuidándola y limpiándole el sudor Vanessa abre los ojos un poco y me sonríe.

Hola. – Me dice y sonrío.

Hola. ¿Cómo te sientes? – Le pregunto y me mira fijamente.

Un poco sudada. – Me dice y me río suavemente, agarro la toalla de nuevo y la tuerzo para quitarle el exceso de agua, después me acerco a Vanessa y empiezo a limpiarle el rostro, ella cierra los ojos mas no deja de sonreír, después de limpiarle el rostro abre los ojos mientras me paso a su cuello y después a su pecho, ella se queda viendo mi mano y después se da cuenta que le quité la ropa.

- ¿No hiciste nada indebido, o sí? – Me pregunta bromeando y me río de nuevo.

Claro que no… aunque… ¿Tendrías algún problema si lo hice? – Le pregunto y ella se ríe también.

No sé… quizá el único sería que no lo hiciste mientras yo estaba despierta. – Me dice y termino de limpiarla, tiro el trapo a la tina y camino al baño, tiro el agua en el lavabo y después lo lleno de nuevo, regreso a la cama y Vanessa no deja de mirarme.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto mientras pongo la tina sobre la mesilla de noche.

Ni siquiera te has quitado tu ropa ensangrentada… ¿Tanto así te importo ahora? – Me pregunta y bajo la mirada… tiene razón… sigo con la misma ropa.

Quizá. – Le contesto desabotonando lo que queda de mi camisa, me la quito y después camino al espejo, miro mi rostro y mis tatuajes... de repente me fijo que Vanessa me mira, me sonríe y siento de nuevo aquel sentimiento… lo que sentí en Londres… ésa… lujuria… bajo mi rostro y pongo uno de mis puños sobre la pared… tengo que controlarme… tengo que hacerlo.

- ¿Te encuentras bien Ghost? – Oigo que me pregunta Vanessa… su voz… como alguna vez fue la de Jackeline… tiene en su tono ésa dulzura hipnotizante… patrañas… no puedo creer lo que digo.

Sí, estoy bien… un poco… mareado, es todo. – Le contesto caminando hacia la cama… me siento a la orilla de ella y Vanessa empieza a acariciar mi espalda.

- ¿Mareado? – Me pregunta y la miro fijamente a los ojos… qué bella… tan indefensa… tan… inocente… me acerco a su rostro y miro que ella se le queda viendo a mi boca… me acerco un poco más… y ella cierra los ojos… cierro los míos y la beso profundamente mientras acaricio su cuello… ¡¿Qué estoy haciendo?! Me separo lentamente de ella dejándola con la boca semiabierta.

Iré… iré por algo de comer. – Le digo y ella abre los ojos, me sonríe y asiente con la cabeza, camino a la puerta y al abrirla oigo que suspira, sonrío y salgo del cuarto.

Al menos pude salir de allí… ahora tengo que calmarme. – Pienso en voz alta mientras presiono el botón del elevador.

Al llegar al Lobby el recepcionista me mira algo preocupado.

¿Se encuentra bien la chica? – Me pregunta.

Sí, ya está mejor. ¿Sabes dónde puedo encontrar ropa? – Le pregunto.

Sí, hay una tienda en la siguiente cuadra. – Me contesta.

O.K., gracias. – Le digo y camino a la salida. Me dirijo a la tienda de ropa y al llegar compro una camisa, me la pongo y salgo de regreso a la calle… en eso siento un pequeño sentimiento en mi corazón… en mi estómago… ¿Será por Vanessa? No… no es por ella… ¿Entonces? ¿Será por…?

Kimberly… ni siquiera sé dónde la enterraron. – Susurro completando mi pensamiento. Regreso al hotel y compro comida en el camino, entro a la habitación y noto que Vanessa se ha quedado dormida, camino a la mesilla de noche y quito la tina de agua, dejo la comida en lugar de la tina y llevo la tina al baño, la dejo en el lavabo y camino hacia la cama, me siento al lado de Vanessa y toco su rostro… la calentura ha cedido. Me pongo de pie y salgo de la habitación, después del hotel. Tomo un taxi al aeropuerto y de allí un vuelo a Juneau, después tomo otro taxi… al pueblo.

Al llegar noto que todo está solo, creo que todos están trabajando, camino a la carpintería y noto que Abbygail está atendiendo unos clientes, entro y todos me miran, los clientes me sonríen… y Abbygail también lo hace… aunque tristemente, camino a la barra y me siento en ella. Cuando Abbygail termina de convencer a los clientes se van, ella camina hacia mí y se sienta al lado mío.

Hola Jake. – Me dice y la miro a los ojos… noto que está deprimida.

Hola Abby. – Le contesto y de repente se le escapan unas lágrimas.

Yo también la extraño. – Le digo y ella se acerca a mí, la abrazo y empieza a llorar… a mí simplemente se me escapan unas lágrimas. Después de unos minutos Abbygail se separa de mí y me mira a los ojos.

- ¿Quieres… que vayamos a visitarlas? – Me pregunta… bajo la mirada y cierro mis ojos… ahora o nunca… enfrento mi más grave error… o sigo deprimido de por vida.

Sí. – Le digo y nos bajamos de la barra, ella cierra la puerta de enfrente con llave y después caminamos a la parte de atrás, noto que la cuna que hacía para mi hija está tapada con una tela blanca de gran grosor, salimos por la puerta de atrás y Abbygail le pone llave, nos subimos a su pick-up y Abbygail empieza a manejar. Después de unos cuantos minutos llegamos a la cabaña… ¿Qué hacemos aquí? Abbygail detiene el pick-up y lo apaga, respira profundo y descansa su frente sobre el volante.

- ¿Te encuentras bien? – Le pregunto y ella me mira sin despegar la frente.

- ¿Crees que… las podrías hallar sin mí? No… soporto ver sus tumbas… - Me dice y le sonrío, acaricio su rostro y ella cierra los ojos.

Gracias Abby… has sido una buena amiga. – Le digo y me bajo del pick-up, entro a la cabaña y noto que alguien arregló todo… camino a la sala… y miro que hasta el árbol de navidad está en pie… entro a la recámara… y noto que las sábanas están limpias… qué detalle.

¡Papi, papi! ¡Ven! – Oigo que dice la voz de una niña, camino a la ventana cerca de la cama y apenas miro que una niña corre hacia el bosque, abro la ventana y me salgo por ella. Corro dentro del bosque y después de un par de minutos… encuentro las dos tumbas… en un hermoso jardín… se nota que el pueblo las quería… mientras camino a las tumbas siento como mi corazón late más rápido, al llegar a ellas me pongo en cuclillas y leo las tumbas.

– “Aquí yace Kimberly Johnson: joven trabajadora… de buenos sentimientos.” – Dice una.

– “Aquí yace Samantha Johnson: el alma de esta bebé… ya descansa con los ángeles.” – Dice la otra… en eso oigo que alguien se acerca y volteo… es la niña que vi fuera de la cabaña, se queda muy quieta y me mira fijamente.

- ¿Dónde estás mi amor? – Oigo que dice un hombre y este camina a la niña, al verme su sonrisa se borra y carga a la niña en sus brazos, volteo a ver las tumbas y bajo la mirada.

Perdónenme princesas… no fui lo suficientemente fuerte para salvarlas… ustedes eran mi razón de vivir… mi razón para volverme bueno… para ponerme en contra de todo y todos los que quisieran hacerles daño… ahora… sin ustedes… no sé qué hacer… perdónenme… y… descansen en paz. – Digo… al terminar me pongo de pie y volteo, noto que el hombre y su hija no han dejado de mirarme, camino al lado del hombre y el tipo se me queda viendo.

- ¿Qué son ésas papá? – Oigo que le pregunta la niña, salgo del bosque y noto que Abbygail me está esperando fuera del pick-up.

- ¿Las encontraste? – Me pregunta caminando hacia mí.

Sí. Vamos. – Le digo y nos subimos al pick-up, Abbygail lo enciende y maneja de regreso al pueblo.

Al llegar a la carpintería nos bajamos del pick-up y entramos, Abbygail entra en una puerta tras una cortina mientras yo camino a la cuna, la destapo un poco y me le quedo viendo al dibujo… guau… le agregaron otra figura.

Un ángel llorando. – Susurro.

Fue lo último que quería regalarte Kim. – Oigo que me dice Abbygail, la miro y ella camina hacia mí.

- ¿Cuándo lo terminaste? – Le pregunto.

El día que murió… me contó que ibas a regalarle un vestido de novia… me dijo que quería regalarte algo especial. – Me dice y sonrío tocando los contornos de la figura.

Me dijo… que quería algo que te representara… algo único… lindo… fuerte… y protector. – Me dice… un ángel.

Me dijo que quería un ángel llorando… por que para ella eso eras, su ángel de la guarda… y aunque siempre estabas triste o decepcionado nunca te rendías ante nadie… te mantenías en pie… solo por verla bien… verla… en paz. – Me dice Abbygail terminando con un par de lágrimas en su rostro.

Cuando llegaste a la cabaña… llegaste a decirle que estaba lista, ¿Verdad? – Le pregunto y ella asiente, tapo la cuna y miro a Abbygail de frente.

Abby… te agradezco mucho todo lo que hiciste por Kim y por mí… en realidad fuiste nuestra amiga. – Le digo tomándola de las manos.

No hay de qué Jake, Dios sabe que Kim me ayudó mucho con mi negocio… y tú… pues… siempre estuviste aquí… aún cuando estabas distante… Kim se encargaba de que así fuera. – Me dice y la abrazo.

Tengo que irme… no sé cuándo volveré… pero lo haré… y cuando lo haga… me llevaré la cuna a la cabaña… hasta entonces, ¿Crees poderla mantener en buen estado? – Le pregunto en el oído.

Sí… claro… es lo menos que puedo hacer por ustedes. – Me dice y cierro mis ojos… qué amiga.

Gracias. – Le susurro.

Después de un par de minutos en silencio nos separamos y salgo de la carpintería, tomo un taxi al aeropuerto de Juneau y de allí un vuelo a Anchorage. Llego al anochecer, tomo un taxi al hotel y cuando llego subo a la habitación, al abrir la puerta noto que Vanessa está viendo la televisión.

Hey, creí que me habías abandonado a mi suerte. – Me dice sonriendo y cierro la puerta.

No… solo fui… por ahí. – Le digo y me acuesto a su lado, ella empieza a cambiar los canales hasta que encuentra una película.

- ¿Cómo sigues? – Le pregunto tocando sus mejillas verificando su temperatura.

Gracias a tus cuidados mucho mejor. – Me dice y sonrío.

Qué bueno. ¿Ya comiste? – Le pregunto viendo la mesilla de noche, noto que la mitad de su plato sigue allí.

Un poco… no tenía mucha hambre… pero gracias. – Me dice y saco mi plato de la bolsa.

De nada. – Le digo y miro que mi comida está fría.

No piensas comer eso, ¿Verdad? – Me pregunta y tiro el plato sobre la mesilla.

No... creo que no. – Le digo y ella me sonríe.

- ¿Por qué no pido algo? – Me pregunta.

- ¿Cómo qué? – Le pregunto.

Pollo, carne, algo. – Me dice y me quedo pensando.

Está bien. – Le digo y se pone de pie, miro que sigue en ropa interior mientras ella camina al teléfono de la habitación, marca un número y empieza a juguetear con el cable.

- ¿Servicio al cuarto? ¿Qué tienen de cenar? Hm-mmm. Hmmm. Sí, está bien, ¿Nos podría traer dos platos? O.K., gracias. – Dice Vanessa y cuelga.

- ¿Qué pediste? – Le pregunto.

Ya verás, mientras esperamos miremos la película. – Me dice y se acuesta de nuevo. Después de media hora alguien toca a la puerta.

Yo abro. – Me dice poniéndose de pie, camina a la puerta y una chica entra con la comida en una bandeja, al verme sonríe y le sonrío también, Vanessa recoge su pantalón y saca su billetera, saca su dinero y paga.

Gracias, que lo disfruten. – Nos dice la chica, cuando sale de la habitación me guiña un ojo y se va.

- ¡Qué zorra! – Dice Vanessa sonriéndome y me río suavemente, cierra la puerta y camina hacia mí, me da mi plato de comida y empezamos a comer. Al terminar ponemos los platos en el suelo y nos quedamos viendo otra película. Después de una hora o algo así noto que Vanessa se ha dormido en mi hombro, acaricio su rostro y ella me abraza, con la mente apago la televisión y después las luces… de repente me quedo dormido también.

(THE GHOST: Sueño.)

El sonido de una puerta cerrándose me despierta mas no abro los ojos.

- ¡Mamá, papá, ya llegué! – Oigo que dice la voz de una chica, ¿Mamá? ¿Papá? Abro los ojos y miro que no estoy en la habitación del hotel, miro mis brazos y noto que Kimberly está dormida en ellos.

Mi amor… qué linda te ves. – Susurro acariciando su mejilla, ella sonríe mas no se despierta, miro alrededor y noto que estoy en el recibidor de la cabaña, miro hacia la puerta y noto que una chica se está quitando el abrigo, al darse vuelta me estremezco… ¡Es Samantha! ¡Pero mayor! ¡Como de unos 15 o 16 años!

Hola. – Me susurra sentándose en el sillón de enfrente.

Hola princesa… ¿Cómo te fue en la escuela? – Le pregunto y ella me sonríe.

Bien… hicimos el examen. – Me contesta… ¿Examen?

En serio… ¿Y cómo crees que vas a salir? – Le pregunto… aún no puedo creer lo que ven mis ojos… Samantha es igual de bella que Kimberly, con la única diferencia que ella tiene el cabello más corto que su madre.

Yo digo que bien… me ayudó mucho estudiar contigo. – Me dice y sonrío.

Me alegra cariño. – Le digo y en eso Kimberly empieza a gemir de pereza.

- ¿Sammy? ¿Tan rápido llegaste? – Le pregunta y Samantha se ríe.

- ¡¿Rápido?! Si ya son las 3:45 de la tarde. – Le contesta y Kimberly me mira frotándose un ojo.

- ¿Por qué no me despertaste? – Me pregunta y le sonrío.

Te veías tan tranquila que… no quise interrumpir tu sueño. – Le digo y ella me sonríe.

Gracias. – Me dice dándome un pequeño beso en la boca para después ponerse de pie y caminar hacia la cocina, me siento y miro fijamente a Samantha.

- ¿Qué pasa? – Me pregunta y sonrío, la llamo con la mano y ella me sonríe, se sienta a mi lado y recuesta su cabeza en mi hombro, paso mi brazo detrás de su cuello y la abrazo.

Nada Sammy… solo quería tenerte junto a mí y decirte que te amo. – Le digo y ella se ríe suavemente, me mira a los ojos y me da un beso en la mejilla. – Yo también te amo papi. – Me dice y cierro los ojos… ay hija... quisiera que este momento fuera eterno.

(THE GHOST: Presente.)

Al despertar estoy en el hotel de nuevo… qué bien se sintió tener a mi hija en mis brazos… un momento… ¿Y Vanessa? Miro alrededor y noto que no está por ningún lado, pongo atención a lo que escucho y oigo que se está bañando… qué susto. Me siento a la orilla de la cama y empiezo a estirar mis brazos, después de un par de minutos termina de bañarse y sale a la habitación.

– “Nunca es fácil perder, el amor, que un día fue inocente, inocente. Pues yo sé que los dos, sin temor, nos amamos locamente, locamente. ¿Qué decir de las noches? ¿Qué decir de los días? Que pasamos alegres componiendo melodías de amor, de amor.” – Sale cantando la chica mientras se cubre con la toalla, sonrío y me pongo de pie.

Bonita voz. – Le digo caminando hacia ella, se voltea y empieza a reírse nerviosamente.

Me asustaste… gracias. – Me dice y me acerco a ella.

- ¿De quién es esa canción? – Le pregunto acorralándola contra la pared… se pone nerviosa y baja la mirada… ¿Qué estoy haciendo?

Eh… mía… la escribí hace un tiempo. – Me dice viéndome tímidamente, me acerco a su boca y ella mira la mía.

- ¿Qué… qué haces? – Me pregunta… hmmm… es una buena pregunta… me siento como si estuviera soñando… incapaz de controlar mi cuerpo… ni siquiera siento… qué está bien y qué mal… simplemente me muevo; empiezo a acariciar su rostro y ella cierra los ojos, la beso profundamente y mientras lo hago ella suelta la toalla, me abraza, así, desnuda, y yo la pongo contra la pared.

Hmmm… ¿Te sientes bien? ¿No estás… haciendo esto… por algún tipo… de… posesión… o algo así? – Me susurra entre besos y le sonrío separándome un poco… la respuesta es obvia… no sé lo que estoy haciendo.

Claro que me siento bien Vanessa. – Articula mi lengua… ¡¡¿¿Qué??!! Me mira fijamente y después me empieza a besar de nuevo, mientras lo hace la levanto de las piernas y ella las coloca alrededor de mi cintura, camino a la cama y la acuesto en ella, de su boca me paso a su cuello y la agarro de ambas manos, se las pongo cerca de su cabeza y lentamente me bajo de su cuello, a su clavícula, a sus pechos, Vanessa gime suavemente y respira de forma agitada, la miro sin dejar de mordisquear sus pechos y noto que sonríe con los ojos cerrados… insisto… ¡¡¿Qué diablos estoy haciendo?!! ¡¿Por qué, después de estar tan triste frente la tumba de Kimberly y Samantha, ahora estoy besando, seduciendo y complaciendo a Vanessa, y que digo Vanessa, sino a mí mismo?! Bajo un poco más soltando sus manos hasta que llego a su ombligo, empiezo a acariciar sus pechos y con mi lengua empiezo a hacerle cosquillas, ella se ríe suavemente y deja de hacerlo solo para gemir… bajo un poco más… paso por su vientre… hasta que llego… a su sexo, la miro y ella se levanta un poco para verme… empiezo a acariciarla con mi lengua y ella empieza a gemir pero sin dejar de verme… no recuerdo haber hecho esto antes pero, por los gestos de Vanessa, me doy cuenta que lo estoy haciendo bien, dejo de tocar sus pechos y paso ambos brazos debajo de sus piernas, pongo mis manos en su trasero y empiezo a acariciarlo, ella no deja de verme al igual que yo y miro de reojo que aprieta la cobija que está debajo con ambas manos… de repente empieza a gemir más y más rápido, se acuesta de nuevo y empieza a acariciarse a sí misma… de pronto tiene su orgasmo y se estremece… me pongo de pie y desabotono mi pantalón, lo bajo junto con mi ropa interior y me arrodillo entre sus piernas, Vanessa me mira aún extasiada y con su mano empieza a acariciar mi estómago bajo la camisa, levanto sus piernas y las monto en mis hombros, la penetro lentamente y ella cierra los ojos mientras gime.

Espera, espera. – Me susurra haciendo fuerza con su mano… me quedo quieto hasta que ella deja de hacer fuerza y empieza a tocar su pierna, me inclino hacia ella y me empiezo a mover lentamente. Por la posición no es necesario moverme muy rápido para que ambos disfrutemos… noto que Vanessa hace la cara a un lado y me inclino un poco más, ella grita ya que me inclino con todo el peso y la penetro bruscamente por inercia, me separo un poco y me muevo lentamente de nuevo. Noto que la chica empieza a disfrutar al instante aún cuando no estoy moviéndome profundamente, es más... ni siquiera lo hago rápido. Después de varios minutos Vanessa me mira y vuelve a hacer fuerza con su mano en mi estómago.

Espera… tengo ganas de orinar. – Me susurra y sonrío.

Confía en mí. – Le digo sonriendo como si supiera algo… ¿Qué puedo saber? La chica cierra sus ojos y sigo moviéndome como antes, no después de mucho ambos empezamos a sudar y a gemir, de repente ella lo empieza a hacer más fuerte, sus gestos, sus gemidos, me excitan aún más, poco tiempo después ambos tenemos nuestro orgasmo, saco mi sexo del de ella y eyaculo, ella gime fuertemente, totalmente excitada, tanto que incluso… moja la cama… mas no se orina.

Al tranquilizarnos me echo para atrás y ella pone sus piernas sobre mis muslos, me acuesto sobre ella y pongo mi cabeza en su pecho, ella me empieza a acariciar y oigo cómo late su corazón. Nos quedamos en silencio… sin pensar ni hablar… al menos ella lo hace… ya que yo… no puedo quitarme una pregunta de mi cabeza ¿Por qué? ¿Por qué acabo de tener sexo con Vanessa? ¿Por qué no pude oponerme? O quizá la pregunta sería, ¿Por qué no quise oponerme?

- ¿Te sientes bien? – Me susurra Vanessa y sonrío, me separo un poco de su pecho y me acerco a su boca.

Estoy bien… es solo que… - Digo pero no continúo, ella me sonríe y me besa profundamente.

Tranquilízate, cálmate, todo ha pasado demasiado rápido… tómate tu tiempo para respirar un poco, ¿O.K.? – Me dice y le sonrío.

Gracias Vanessa. – Le digo poniendo mi cabeza sobre su pecho de nuevo.

De nada… “Novio”. – Me dice y ambos nos reímos suavemente. Después de unos minutos me acuesto al lado de Vanessa y cierro los ojos.

Qué desastre. – Oigo que dice Vanessa sentándose a la orilla de la cama.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto y se pone a reír suavemente, abro los ojos y la miro, noto que está viendo que mojó la cama, me río suavemente también y ella baja la mirada.

Tomemos un baño. Después limpiamos o vemos qué hacemos. – Le digo poniéndome de pie y ofreciéndole mi mano, ella la toma y entramos al baño, Vanessa enciende la ducha mientras yo me desnudo, después entramos a la ducha y ella empieza a enjabonarme.

Me gustan tus tatuajes. – Me dice cuando enjabona mi espalda.

Agradece a las almas del averno por ellos. – Le digo y ella sonríe, después la enjabono yo y al terminar nos enjuagamos. Salimos de la ducha y nos vestimos, Vanessa arregla la cama y salimos de la habitación; al llegar a la recepción pago la noche que nos quedamos y salimos del hotel, Vanessa le hace parada a un taxi y éste nos lleva al aeropuerto. Al llegar nos subimos al jet y después de unos 20 minutos despega, ya que Vanessa y yo nos sentamos juntos ella toma mi mano y la aprieta un poco, la miro a los ojos y me sonríe.

Gracias. – Me dice.

- ¿Por qué? – Le pregunto acercándome a ella.

Porque siento que a tu lado… los días tratando de soportar a Wesley serán un poco más cortos. – Me dice y recuesta su cabeza en mi hombro.

Yo… también te agradezco… por que, como te dije ayer en la mañana, eres la única persona en que puedo confiar. – Le digo acariciando su rostro, ella cierra los ojos y de repente se queda dormida, yo simplemente cierro los ojos.

Al llegar a París despierto a Vanessa y nos bajamos del jet, salimos del aeropuerto y tomamos un taxi de regreso a casa de Wesley. Cuando llegamos Vanessa paga y nos bajamos del taxi, entramos y al llegar a la sala notamos que él está tomando champaña sentado en el sillón.

- Mon chérie! – Le dice a Vanessa, ella sonríe y se sienta a su lado, besa su mejilla y Wesley pasa su brazo detrás de su cuello.

Gran trabajo el que hicieron en Alaska, sin testigos ni sobrevivientes, soberbio. – Dice Wesley sonriéndole y después mirándome a mí. – Me alegra haberte ayudado. – Le digo y él se ríe suavemente.

Pero siéntate Ghost, siéntate. – Me dice Wesley y me siento en el sillón individual frente a ellos.

¿Sabes? He notado que has estado algo “Acaramelada” con Ghost, ¿Tienes algo que decirme? – Dice volteando a ver a Vanessa, ella sonríe y me mira, Wesley sonríe y me mira también.

- ¿Qué? ¿No piensan decirme nada? No me gusta su silencio chicos. – Dice Wesley y Vanessa baja la mirada.

Pues… Sarah y yo… estuvimos hablando… y ya que usted me dijo que no le molestaría que fuera mi novia pues… - Le digo y Vanessa me mira, Wesley se ríe suavemente y mira a Vanessa.

- ¿Es cierto querida? – Le pregunta y Vanessa asiente sonriendo.

- ¡Excelente! ¡Magnífico! ¡Me siento muy contento por ambos! – Dice Wesley y se pone de pie, agarra dos copas y las llena de champaña también, le da una copa a Vanessa y otra a mí, qué cordial.

Propongo un brindis. – Dice Wesley levantando su copa, Vanessa se pone de pie y yo hago lo mismo.

À votre santé! Ghost, Sarah, espero que disfruten la compañía del otro por un buen tiempo, espero que disfruten todo lo que yo nunca he podido excepto, claro, con Helena. – Dice Wesley.

À votre santé! – Decimos todos y empezamos a tomar nuestra copa, de repente un celular empieza a sonar y Wesley busca en su saco, saca su celular y lo contesta… en japonés… guau… ¡¿Quién rayos habla japonés en medio de París?! Al colgar el teléfono se termina su copa de un solo trago, parece molesto, deja la copa sobre la mesilla, a la par de la botella de champaña, y camina a la puerta, Vanessa me mira y después camina hacia Wesley.

- ¿Qué pasa? – Oigo que le susurra, Wesley le empieza a susurrar mas no puedo oír nada.

Déjame ir contigo. – Le dice Vanessa.

- ¡No seas tonta Sarah! – Le grita Wesley y Vanessa baja la mirada, nunca lo había visto gritarle… debe ser algo malo… Wesley baja la mirada apenado y después levanta el rostro de Vanessa delicadamente.

Lo siento, pero tú bien sabes que… - Dice Wesley hablando más y más bajo hasta que no le oigo, después de varias palabras Wesley le pregunta algo y ella asiente con la cabeza, Wesley besa su frente y sale de la sala, después se oye que abre la puerta del portón y luego la cierra, Vanessa camina al sillón y se sienta en él, baja la mirada y de repente sonríe, camino hacia ella y me siento a su lado.

- ¿Pasa algo malo? – Le pregunto.

No… nada… es solo que… Wesley quiere que deje de depender de él. – Me contesta, ¿Depender de él?

No entiendo, ¿A qué te refieres? – Le pregunto y me mira a los ojos.

La llamada que le hicieron era para informarle que el “Contrato” que le dieron está inconcluso… así que tiene que arreglarlo. – Me contesta… falló… así que, obviamente ésta vez lo estarán esperando… por eso no quiso que fuera Vanessa… era muy peligroso.

Olvídalo… si lo matan me hacen un favor. – Dice tomando la champaña de un solo golpe.

Me voy a mi habitación, ¿Vienes? – Me pregunta poniéndose de pie, sonrío y me tomo el resto de mi copa, me pongo de pie y ella me da la mano, caminamos a su habitación y al llegar suelta mi mano, se deja caer en la cama y sonrío, me siento frente a la computadora y me le quedo viendo, ella no aparta la vista y abraza una de sus almohadas.

- ¿Tienes sueño? – Le pregunto y sonríe.

Sí… soy una niña muy dormilona. – Me dice y sonrío también… parece tan joven… es cierto… nunca le he preguntado cuántos años tiene… o cuántos se supone que tengo yo.

- ¿Qué tanto sabes de Jason? – Le pregunto y baja la mirada, al mirarme me llama con la mano, me pongo de pie y me acuesto a su lado, ella me pone la almohada en la cabeza y empieza a juguetear con mi cabello.

No mucho, la biografía oficial me la sé de memoria; de allí él me contó que tiene esposa e hijos, gemelos, muy parecidos a él. – Me contesta y me acuesto de lado para verla.

- ¿Es una pareja verdad? – Le pregunto.

- ¿El qué? ¿Los gemelos? – Me dice y asiento con la cabeza.

Sí, ambos tienen un lunar de la madre, un mechón rubio. – Me dice sonriente.

También puede ser tuyo. – Le digo pasando su mechón rubio hacia su cara, ella se ríe suavemente y pasa su mechón de vuelta a su lugar, empiezo a acariciar su rostro y ella se me queda viendo con una mirada soñadora.

- ¿Cuántos años tiene Jason? – Le pregunto.

En Septiembre cumplió 29 años. – Me contesta… guau… con razón no me veo ni tan joven ni tan viejo.

- ¿Y tú? – Le pregunto y baja la mirada.

- ¿Podemos cambiar de tema? – Me pregunta queriendo evadir la pregunta.

- ¿Qué pasa? ¿Por qué no me dices? – Le pregunto y noto que se muerde el labio inferior delicadamente.

No quiero, me da pena. - Me contesta mirándome de nuevo, me acerco a ella y tomo sus manos entre las mías.

No tienes de qué estar apenada, vamos dime. – Le digo… y de repente me abraza… siento que me aprieta un poco como si nunca quisiera soltarme.

Te diré pero con una condición. – Me susurra y la abrazo también.

La que quieras. – Le susurro.

No me juzgues… por favor. – Me dice y sonrío.

No lo haré, nunca lo haría. – Le digo.

- Tengo… tengo… diablos. – Me susurra y se queda callada, por la cercanía siento que su corazón empieza a latir un poco más rápido.

Tengo… 16 años. – Me susurra y me aprieta un poco más… ¿16 años…? ¡¡No puedo creerlo!! ¡¿Cómo diablos puede tener 16 años?! Y si es así, ¡¡¿De cuántos Wesley hizo que matara?!! ¡¡¡Santo cielo!!! ¡¡¡Con razón le importo tanto!!! ¡¡¡Con razón se deja… se deja… manipular de mí!!!

- ¿No estás molesto? – Me susurra nerviosamente, como si acabara de confesar el peor y más vil de los pecados.

- ¿Qué quieres que te diga? – Le digo y ella empieza a sollozar.

¡No sé! ¡Cualquier cosa! ¡No quiero que te quedes callado! ¡No ahora! ¡Solo… solo quiero que me entiendas! – Me dice y cierro los ojos… ¿Qué hay que entender? Es una chica que ha pasado su adolescencia asesinando en el nombre de la persona que más odia, mintiéndole con el único propósito de cobrar venganza de su madre, una chica… necesitada de alguien que le enseñe el amor… ya que solo ha conocido el odio… le dije que no la juzgaría ya que nadie debe juzgar a nadie… pero la verdad es que… no me atrevo ni siquiera a cuestionarla… todo se queda en silencio… excepto por los sollozos de Vanessa.

¡Dime que me quieres… por favor… dime que al menos sientes eso por mí! – Me dice ya llorando, no puedo más y me separo un poco de ella, miro sus ojos llorosos y siento como mi corazón se conmueve… se compadece… se… compromete… a jamás verla así de nuevo, me acerco a su boca y ella cierra los ojos al instante, la beso profundamente y sus lágrimas humedecen mis mejillas.

Después de varios minutos besándonos, tiempo solo comparado a las veces que lo hacía con Kimberly, nos separamos y miramos nuestros ojos, nuestros rostros… ambos necesitamos de ambos… ella de amor… y yo… quizá una nueva oportunidad… lograr lo que no logré con Kimberly… no hablo de amar a Vanessa, no… ya que mi corazón siempre le pertenecerá a Kimberly… a ella y mi hija… sino que hablo… de… protegerla… de hacer las cosas bien desde el principio… de no arriesgarla tanto… de… de quererla… tal y como ella pide… como ella quiere “Al menos”.

Vanessa cierra los ojos y me abraza… no después de mucho se queda dormida mientras acaricio su cabello… poco a poco… el sueño empieza a apoderarse de mí… no debo… no debo dormirme… sería estúpido… podría hacer algo… algo… malo… mis ojos se empiezan a cerrar por sí mismos… mas no dejo que pasen así por mucho… el ambiente se queda en total silencio… como si fuera de noche… mis ojos se cierran totalmente… cuando mi cuerpo se duerme abro los ojos como puedo e incluso me los froto.

Diablos… a este paso… no voy a durar ni un minuto despierto. – Susurro viendo a Vanessa, está profundamente dormida… tengo ganas de levantarme… pero no quiero despertarla… ugh… qué… qué cansado me siento… mis ojos se cierran de nuevo y… sin querer… me quedo dormido.

Me despierto asustado.

- ¡¿Me dormí?! – Susurro intentando pararme mas no puedo, tengo algo sobre mí, miro mis brazos y es Vanessa, está bien.

Qué suerte. – Digo cerrando los ojos y en eso oigo una explosión muy cerca de nosotros, Vanessa grita y por el estruendo nos caemos de la cama.

- ¡¿Qué pasa?! ¡¿Qué pasa?! – Me pregunta Vanessa nerviosa, oigo que abren la puerta de la habitación así que le tapo la boca con una mano y con la otra le hago el ademán de silencio, ella se calma y asiente con la cabeza, ya que caí sobre ella me hago a un lado, me arrodillo y me asomo a ver sobre la cama, noto que un par de tipos, con máscara y traje táctico tipo SWAT, están revisando el lugar.

- ¿Quiénes serán? – Susurro muy bajo y me apuntan al instante, me disparan y me tiro al suelo, las balas impactan la cama y el algodón nos cae encima a Vanessa y a mí, ¿Cómo me oyeron? Apenas pude oírme yo.

Tendremos que pelear nuestra salida. – Le digo a Vanessa y elevo mi energía, ella asiente con la cabeza y yo cargo una esfera de energía.

Te conseguiré un arma. – Le digo y me pongo de pie.

- ¡Hola camaradas! ¡¿Cómo están?! – Les grito y cuando me apuntan le tiro la esfera a uno de ellos, el tipo cae encima del otro y corro hacia ellos, los tipos me apuntan y con la mente les jalo las SMG’s, las tiro al suelo y cargo un par de esferas de energía, los tipos se paran con las manos y cuando me miran les lanzo las esferas, por el impulso que llevaban al pararse las esferas les rompen el cuello, después jalo las SMG’s hacia mí y las agarro, me doy vuelta y noto que Vanessa ya está caminando hacia mí.

Ten, las encontré al “2X1”. – Le digo tirándole las armas, ella las agarra, una en cada mano, y les da vuelta rápidamente.

Muy bien… así me gusta. – Susurra Vanessa viendo las armas.

Ahora tenemos que salir de aquí. – Le digo y siento que alguien recarga un arma, volteo y miro por debajo de la puerta varias sombras.

- ¡Cuidado! – Le grito a Vanessa y ambos nos tiramos al suelo, muchas balas empiezan a hacer pedazos la puerta, nos volteamos y cuando entran un par de tipos Vanessa les empieza a disparar, mientras lo hace me levanto con las manos y cargo un par de esferas de energía, cuando los tipos caen al suelo muertos otro par entra y nos apunta, les tiro las esferas de energía y después corro hacia la puerta, justo cuando llego a ella entra otro tipo, salto y le doy un puñetazo en la cara, después lo azoto contra la puerta y por último lo lanzo contra la pared con mi mente, Vanessa camina hacia mí y deja caer las armas.

Te emocionas demasiado. – Me dice sonriente y me río suavemente, salimos de la habitación y notamos que hay cinco tipos más revisando la sala, cuando nos ven nos rodean, Vanessa pone su espalda contra la mía y de reojo noto que se pone en guardia.

Ríndanse y no les haremos daño. – Dice uno de ellos y sonrío.

- ¡¿Hacernos daño?! Yo seré quién los haga pedazos. – Susurro y dos tipos se me vienen encima con patadas, las bloqueo con mis espinillas y después agarro a uno del chaleco del traje, le doy varios puñetazos seguidos hasta que le rompo la máscara, lo dejo caer y de reojo me doy cuenta que el otro está corriendo hacia mí, cuando está a punto de golpearme me doy vuelta y me agacho, le doy un puñetazo con todo mi fuerza en el estómago y el tipo cae al suelo noqueado, noto que Vanessa también está peleando con dos tipos, excepto que ella se mueve más rápido que yo… aunque golpea con menos fuerza… el último tipo saca un arma y le dispara en una pierna, Vanessa cae al suelo y los dos tipos que peleaban con ella la empiezan a patear.

- ¡¡¡Cobardes!!! – Digo elevando mi energía, los tres tipos me miran y corro hacia los que pateaban a Vanessa, cargo un par de esferas de energía y se las estrello en la cabeza, cuando caen al suelo salto y caigo sobre sus cabezas fracturando sus cráneos, después miro al tipo con el arma y elevo mi energía al máximo, el tipo me empieza a disparar y detengo todas las balas con mi telequinesia, después se las regreso hiriéndolo múltiples veces.

Idiotas. – Susurro y me agacho, miro a Vanessa y noto que está amarrando y apretando su herida con un pedazo de su blusa, después escupe sangre, los tipos le partieron el labio.

- ¿Estás bien? – Le pregunto agarrándola de la barbilla delicadamente y viendo su golpe.

Sí, no es nada… malditos. – Susurra y le ayudo a ponerse de pie. Salimos de la sala y después de la casa, la calle está desierta.

Debemos irnos, nos es seguro que nos quedemos aquí. – Le digo a Vanessa y ella asiente con la cabeza.

Después de caminar por una hora o algo así entramos a un hotel, pido un cuarto y el tipo me da la llave, caminamos al cuarto y entramos en él, mientras cierro la puerta Vanessa se sienta en la cama y sube su pierna.

Maldita sea… creo que la maldita bala no salió. – Dice para sí misma mientras desamarra el pedazo de tela, camino hacia ella y me siento a su lado.

Tenemos que sacarla. – Le digo revisando la herida, ella se recuesta en la cama y tapa sus ojos con sus manos.

Odio esta parte. – Susurra y rompo su pantalón.

Tranquila, ésta vez no dolerá… lo prometo. – Le digo y descubre sus ojos, me mira y le sonrío.

- ¿Qué vas a hacer? – Me pregunta cuando pongo mi mano sobre su herida.

Confía en mí. – Le susurro y ella sonríe.

Cierra tus ojos y relájate. – Le digo y lo hace, empiezo a cargar energía en mi mano y la curo, después quito mi mano de su herida y cierro mi puño.

Ya, ábrelos. – Le digo y abre los ojos.

- ¿Qué pasa? ¿Qué no ibas a sacar la bala? – Me pregunta y le enseño la bala, ella se sienta rápidamente y agarra la bala, la mira y después mira su pierna, se sorprende al ver que está curada.

Voy a tomar una ducha… los tipos ésos me hicieron sudar. – Le digo poniéndome de pie, camino al baño y abro la puerta.

Ghost. – Me dice y la miro.

Gracias. – Me dice y le guiño un ojo, entro al baño y me quito la ropa, tomo una ducha y al terminar me cubro con una toalla, al salir Vanessa está jugueteando con la bala, camino al otro lado de la cama y me siento en ella.

- ¿Crees que algo le haya pasado a Wesley y por eso nos atacaron? – Le pregunto a Vanessa mientras me seco los pies con otra toalla.

No sé… pero… ésos tipos sí que nos querían muertos. – Me contesta.

Sí… aunque… tengo una duda. – Le digo y la volteo a ver.

- ¿Qué diablos fue la explosión que oímos? No recuerdo haber visto ningún hoyo o algo así. – Le digo y ella se queda extrañada.

Ahora que lo mencionas yo tampoco… qué raro. – Me dice Vanessa y en eso tocan a la puerta, me pongo de pie y dejo caer la toalla quedando completamente desnudo, agarro mi pantalón y me lo pongo rápidamente, camino a la puerta y cargo una pequeña esfera de energía.

- ¿Quién es? – Pregunto.

Wesley. – Me responde y miro a Vanessa, está igual de sorprendida que yo, abro la puerta y miro que Wesley está todo sucio de sangre, parece que fuera de él pero… no está herido.

Pasa. – Le digo y entra, cuando mira a Vanessa sonríe.

- ¡Sarah, cariño! – Le dice y ella sonríe, se pone de pie y Wesley camina hacia ella, se abrazan y después se sientan sobre la cama.

- ¡¿Qué te pasó?! – Le pregunta Vanessa, cierro la puerta y camino hacia el baño.

Después de cumplir con mi trabajo me dirigí a casa, no me di cuenta y me siguieron, cuando estaba a punto de llegar me tiraron una granada, la explosión me lanzó hacia un callejón así que me escondí por un momento… nunca pensé que los encontrarían. – Oigo que le contesta mientras agarro un peine y empiezo a peinarme.

Pues sí… nos encontraron… gracias a Ghost pudimos salir con vida. – Le dice Vanessa y Wesley se ríe suavemente.

¿Ves? Él te protegerá… yo ya no puedo hacerlo solo… me estoy volviendo viejo y descuidado. – Dice Wesley y Vanessa se ríe suavemente también.

- ¿Y… ahora qué? – Le pregunta Vanessa después de unos minutos en silencio.

Ghost. – Me dice Wesley y lo miro por el espejo.

Necesito que me hagas el más grande de los favores que puedo pedirte. – Me dice, sonrío y continúo peinándome.

Dilo. – Le digo terminando de peinarme, me doy vuelta y recojo mi camisa.

Quiero que te hagas cargo de Sarah. – Me dice y sonrío, debe estar bromeando, me pongo la camisa y camino hacia ellos.

- ¿A qué te refieres exactamente? – Le pregunto.

Quiero que te la lleves contigo por un tiempo, mientras trato de limpiar mi nombre un poco. – Me dice y miro a Vanessa, ella está igual de sorprendida por lo que me acaba de pedir Wesley… por mí… no hay mucho problema… pero sé que para ella sí lo hay… esto podría arruinar sus planes.

- ¡¿Estás bromeando?! ¡¡No puedo vivir con Ghost!! – Le dice Vanessa.

- ¿Por qué no cariño? Él puede cuidarte, y ahora es incluso tu novio, se llevan bien, se quieren. – Le explica Wesley… rápidamente se me viene una idea a la cabeza.

- ¿Y qué tal si en vez de tomar responsabilidad de Sarah… limpio tu nombre? – Digo cruzándome de brazos y Wesley me mira inmediatamente.

- ¡¡¡¿¿¿Qué???!!! – Me pregunta incrédulo mientras se pone de pie.

Sí… ¿Por qué no? – Le contesto y de reojo veo que Vanessa sonríe… como agradeciendo mi astucia.

Pero Ghost, si quieres limpiar mi nombre tendrías que… matar mucha gente… ¿Crees estar listo para eso? – Me pregunta… no lo estoy… pero como dije antes… no pienso arriesgar tanto a Vanessa… y si la dejara vivir conmigo… sé que la arriesgaría cada vez que me durmiera.

Sí lo estoy… solo… dime a quién debo eliminar. – Le digo y Wesley sonríe.

Muy bien. Entonces… debemos regresar a casa, a mi estudio. – Dice Wesley caminando a la puerta, Vanessa se pone de pie y lo sigue.

Ya los alcanzo. – Les digo y ambos salen del cuarto, me pongo los calcetines y zapatos y después salgo del cuarto también, pago el tiempo que nos quedamos y salgo del hotel. Wesley y Vanessa me esperan al otro lado de la calle, la cruzo y después nos dirigimos hacia su casa.

Al llegar entramos, caminamos a la sala y cuando llegamos Wesley y Vanessa caminan hacia la puerta que siempre se mantenía cerrada, la abren y entran.

Pasa Ghost. – Me dice Wesley después de unos segundos, camino al cuarto y entro, noto que el estudio está lleno de libros, la mayoría de ciencia, Wesley está sentado tras un escritorio revisando una computadora portátil, Vanessa, mientras tanto, está buscando algo entre los libros.

En esta computadora están las biografías de tus blancos Ghost, así como también las casas de seguridad que Sarah y yo hemos ocupado en algún momento. – Me dice Wesley y camino al escritorio.

- ¿Casas de seguridad? – Le pregunto.

Sí… las necesitarás… como te dije en el hotel… son muchas personas, seguramente te mantendrán muy ocupado. – Me dice cerrando la tapa de la computadora.

- ¿Y ustedes hacia dónde irán? – Le pregunto mientras él camina hacia mí con computadora en mano.

La casa número “99”, en Rusia. – Me responde y me da la computadora, la agarro y después empieza a buscar algo en un armario, al encontrar una mochila camina hacia mí y la abre.

Llévala aquí, es muy importante así que protégela. – Me dice y hago lo que me dice.

Cada vez que cumplas un contrato no olvides actualizar la lista, yo llevo una copia de ella así que estaré revisando tus avances. – Me dice cuando meto la computadora, me pongo la mochila en la espalda y sonrío.

No te preocupes… lo recordaré. – Le digo.

Bien. ¿Sarah? – Dice Wesley y miramos a Vanessa.

Listo. – Dice moviendo un libro, el librero se eleva descubriendo un cuarto anexo, Wesley y Vanessa entran en él y las luces se encienden, es una armería, ambos agarran una maleta y empiezan a meter varias armas en ella.

Nos llevaremos unas cuantas, el resto es tuyo. – Dice Wesley cuando llena la suya, la cierra y se la pone en el hombro.

Te espero afuera. – Le dice a Vanessa y ella asiente con la cabeza.

Suerte. – Me dice pasando a mi lado.

Gracias. – Le digo y sale de la casa, camino a la armería y miro que Vanessa está metiendo las armas de forma desganada.

¿Te sientes bien? – Le pregunto y ella sonríe.

No… para nada... odio cuando nos cambiamos de país. – Me contesta y mete una última arma a la maleta, la cierra y después me mira fijamente.

No sabes cuánto te agradezco lo que estás a punto de hacer. – Me dice y sonrío, Vanessa camina hacia mí y me abraza.

Te dije… no pienso arriesgarte. – Le digo y oigo que ella se ríe suavemente.

Quizá cuando termines de “Limpiar” nos veamos. – Me dice.

Si es así, te invito a almorzar. – Le digo mientras ella se separa un poco.

Ten cuidado Ghost. – Me dice y acaricio su rostro.

Tú también. – Le digo… ella mira mi boca y de repente me besa profundamente, cuando se separa camina a la maleta y se la pone en el hombro.

Diviértete. – Me dice y sale del estudio, no después de mucho oigo que sale de la casa también.

Muy bien… veamos qué tiene Wesley. – Susurro viendo alrededor, el tipo sí que tiene una basta colección de armas.

Cazaré, sí, cazaré,

En penumbra, mataré,

Medio muerto, andaré,

Como sombra acecharé.

Después de ver todas las armas que tiene Wesley camino fuera de la armería, las luces se apagan pero el librero no baja, me imagino que necesita que haga algo, salgo del estudio y camino al cuarto de Wesley, dejo la mochila de la computadora sobre la cama y me quito la ropa, entro al baño y me miro en el espejo, sonrío al ver mi cabello largo… miro el lavabo y noto que hay una tijera… la agarro y me empiezo a cortar el cabello. Después de media hora o algo así termino, dejo la tijera en el lavabo y en su lugar agarro un peine, me peino hacia atrás y sonrío al mirar cómo me veo.

Muy bien… esto va con mi forma de ser. – Susurro para mí mismo y dejo el peine en el lavabo también, miro mi rostro y noto que me ha crecido un poco el vello facial, agarro una máquina de afeitar y me lo corto. Después dejo la máquina de afeitar en el lavabo y camino a la tina, la lleno de agua y tomo un baño. Al terminar me seco con una toalla y después regreso al cuarto, abro el armario y noto que Wesley solo tiene ropa negra… lo clásico de un asesino… tomo una camisa pegada manga larga y un pantalón de vestir, los tiro a la cama y después agarro un par de calcetines y unas botas… así que… de Wesley es que copió el estilo Vanessa… sonrío y me siento en la cama, me seco y me visto, después camino al armario y tomo un reloj de pulsera, me lo pongo y noto que Wesley tiene varios pares de lentes, incluso unos que nunca se los vi los cuales no tienen armazón, las patillas y la unión de la nariz van simplemente atornillada al lente, sonrío y los tomo, me los pongo y cierro la puerta del armario… siento que algo me falta… ahhh sí… camino de regreso al armario y lo abro… busco un cinturón y al hallarlo me lo pongo, curiosamente me queda grande… sonrío y dejo colgando el pedazo que sobra.

Salgo de la habitación con mochila en mano y camino de nuevo al estudio, al llegar saco la computadora y la enciendo, cuando carga veo que Wesley ha dejado el archivo, la lista que mencionó, en el “Escritorio”, abro el archivo y miro el primer nombre en la lista.

– “Nombre: Jonathan Burnwood. Nacionalidad: estadounidense. Ubicación: Salt Lake City, Utah, EUA. Fachada: estudiante de la Universidad Nacional. Estado: Vivo.” – Leo y sonrío, así que… a los Estados Unidos de nuevo… cierro el archivo y apago la computadora, después la meto en la mochila y me la pongo en la espalda, salgo de la casa y cierro la puerta. Camino durante unos minutos y al mirar que un taxi circula por la calle le hago parada, éste se detiene frente a mí y me subo en él, le digo al chofer que me lleve al aeropuerto y él acelera. No después de mucho llegamos al aeropuerto, le pago y me bajo del automóvil, camino a la entrada del aeropuerto y entro en él; camino a las ventas de boleto y compro uno hacia Utah, el avión está a punto de salir así que camino de una sola vez a la puerta de abordaje, le muestro mi boleto a la aeromoza y ésta me deja pasar, subo al avión y busco mi asiento, al hallarlo me siento en él y abrocho mi cinturón, no después de mucho el avión despega y cierro mis ojos, de repente me quedo dormido.

(THE GHOST: Sueño.)

Al abrir los ojos me doy cuenta que estoy frente a una televisión encendida, parece que estaba jugando un videojuego ya que tengo el control sobre mis piernas y la consola está encendida también.

Qué raro. – Susurro poniéndome de pie y caminando hacia la consola, la apago mientras pongo el control sobre ella y después apago la televisión, miro alrededor y me doy cuenta que estoy en la cabaña de Alaska… no se oye nada de ruido… parece que no hay nadie. De pronto oigo que alguien abre la puerta principal y no después de mucho la cierra, camino al recibidor y me paro bajo el marco de la puerta, noto que Kimberly está quitándose su chamarra, sonrío y recuesto mi hombro sobre el marco, cuando Kimberly voltea y me ve sonríe, camina hacia mí y de improviso me besa profundamente… cielos… la abrazo y ella empieza a quitarme la camisa.

Espera, espera. – Le digo tratando de dejar de besarla, ella se separa un poco y me sonríe.

- ¿Qué pasa? Ya no tienes excusa para no complacerme “Chico rudo”, Sammy se quedará hasta mañana con Abby. – Me dice y sonrío… así que… planeamos un día libre… siendo así… me acerco a ella de nuevo y la beso lentamente, separándome a cada momento jalando su labio inferior, ella mete ambas manos bajo mi camisa y empieza a acariciar mi pecho, yo, para mientras, desabrocho su pantalón y busco la forma de meter mis manos cerca de su trasero.

Travieso. – Me dice después de reírse suavemente, al lograr acariciar su tersa piel ella empieza a jalar mi camisa de nuevo hasta que me la quita, ella pone una mano en mi pecho y nos separa un poco, me sonríe y deja caer su pantalón, después se quita la blusa y camina a la recámara, la sigo y al estar frente a ella de nuevo desabrocha su sostén y después se acerca a mí.

Muy bien “Bebé”… ahora sí… hazme todo lo que tú quieras. – Me dice con una voz muy provocativa y sensual, sonrío pero no me muevo, Kimberly me mira a los ojos y no después de mucho se ríe suavemente.

- ¿Aún no estás convencido cariño? Bueno… déjame… “Calentar motores”. – Me dice tomando mi mano izquierda con ambas manos, la acerca a su boca y empieza a mordisquear mi dedo, después acaricia con mi mano su cuello… sus pechos… su… estómago… hasta que llega a su vientre, allí… empieza a acariciarse lentamente… hasta que… logra meter mi mano dentro de su ropa interior… con mi dedo… empieza a… excitarse… cierra sus ojos y empieza a gemir suavemente sin borrar su sonrisa atrevida. Después de un par de minutos empiezo a hacer por mi cuenta lo que ella hacía, suelta mi mano lentamente y empieza a desabotonar mi pantalón, al lograrlo lo suelta y se acerca a mi boca, me besa profundamente sin dejar de gemir y al separarnos noto que sus mejillas están enrojecidas… e incluso… en términos exactos… su… intimidad… se ha humedecido. Saco mi mano de su ropa interior y la abrazo, caminamos a la cama y nos acostamos en ella, Kimberly cuelga sus brazos de mi cuello y pone sus piernas alrededor de mi cintura, con sus pies empieza a empujar mi pantalón hasta que este se cae de los míos, sonrío por su habilidad y empiezo a besar su cuello mientras froto mi sexo sobre el de ella… poco a poco empezamos a sentir como éste juego se torna incluso más excitante que el sexo… sabiendo que estamos tan cerca pero sin hacer “Nada”… Kimberly empieza a gemir un poco más fuerte y yo bajo de su cuello a su pecho, dejo de moverme y me arrodillo entre sus piernas, empiezo a besar sus pechos e incluso a morder suavemente sus pezones, ella me mira fijamente pero sin detenerme, abre la boca como a punto de decir algo mas no lo hace, simplemente gime de forma larga y suave. Después de un tiempo paso de su pecho directamente a su sexo, empiezo a acariciarlo con mi lengua sobre su ropa interior y ella empieza a apretar la sábana blanca de la cama, de pronto empiezo a usar mis manos también para excitarla aún más; no después de mucho Kimberly no aguanta más e interviene haciendo a un lado su ropa interior para que yo acaricie directamente su piel, la complazco y repito mis acciones con más delicadeza… aunque no dudo en hacerlo de forma brusca de vez en cuando. Después de un par de minutos quito su ropa interior y después hago lo mismo con la mía, me acuesto al lado de Kimberly y ella me da la espalda, me acerco a ella y la abrazo, la penetro lentamente mientras empiezo a besar su espalda.

- ¿En verdad me dejarás… hacer… lo que quiera? – Le pregunto mientras me muevo y ella cierra los ojos sin dejar de gemir.

Sí… claro… - Me dice más gimiendo que hablando, sonrío y empiezo a moverme lo más rápido que puedo, Kimberly y yo empezamos a gemir al instante, ella incluso empieza a gritar después de un par de minutos… cuando está a punto de tener su orgasmo me detengo y empiezo a besar su cuello, bajo una de mis manos hasta su vientre y empiezo a presionarlo, ella mueve su rostro cerca del mío y empieza a besar mi mejilla, después de unos segundos empiezo a moverme rápidamente de nuevo, ya que la tomé por sorpresa Kimberly grita mas no hace que me detenga… nuestros cuerpos empiezan a sudar y noto que sus mejillas se han enrojecido más notablemente que antes… cuando está a punto de tener su orgasmo de nuevo me detengo, subo mi mano hasta sus pechos y empiezo a acariciarlos. Kimberly no mueve ningún músculo… quizá… aunque no la haga llegar al clímax… le gusta lo que hago… cómo estoy jugando con lo que siente su cuerpo. Nuevamente me muevo rápido pero ella no abre la boca, muerde su labio inferior mientras cierra sus ojos tratando de no gemir… o más bien de no gritar… no me detengo y empiezo a gemir cerca de su oído tratando de provocarla, lográndolo ella sonríe y deja de morder su labio, empieza a gritar de placer y toma la mano que tengo en sus pechos con ambas.

No te detengas… por favor… - Me dice y cierro mis ojos también… no después de mucho gemimos fuertemente mientras tenemos nuestro orgasmo. Varios minutos después, cuando recuperamos nuestro aire, Kimberly gime de pereza y abro mis ojos, miro que aún tiene los ojos cerrados, libero mi mano lentamente de las suyas y acaricio su rostro, parece que se ha quedado dormida, sonrío y le doy un pequeño beso en la mejilla, nos cubro con la sábana y me duermo.

Al despertar Kimberly y yo seguimos en la misma posición, no nos hemos movido para nada, miro por la ventana y noto que ya es de noche, me levanto lentamente para no despertarla y camino al baño, al entrar me echo agua en la cara y me miro en el espejo… ¡¿Qué diablos?! Noto que mi rostro tiene una gran cicatriz en el lado izquierdo la cual baja desde mi ceja izquierda hasta mi mejilla.

Jason no se midió ésa vez, ¿Verdad? – Oigo que dice Kimberly, miro por el espejo y ella está caminando hacia mí.

- ¿Jason? – Le pregunto cuando me abraza.

Sí… me contaste que tuvieron una pelea… en Francia. – Me contesta, ¿Pelea? ¿Estará hablando del sueño que tuve? ¿Cuando encontré a aquel viejo muerto y me vi a mí mismo contra él?

Ah… es cierto. – Le digo inseguro.

- ¿Aún… aún te cuesta recordar… verdad? – Me pregunta después de unos segundos, ¿Me cuesta recordar? ¿A qué se refiere?

Eso creo… - Le contesto bajando la mirada.

Pero… hay algo que nunca olvidaré aún si me golpearan mil veces en la cabeza. – Le susurro levantando la mirada, ella me mira fijamente.

- ¿Qué? – Me pregunta y sonrío.

A ti princesa, y a nuestra “Pequeña diablilla”. – Me dice y ella se ríe suavemente, se acerca a mí y me besa profundamente. Al salir a la recámara Kimberly camina al armario y saca una bata liviana, se la pone y yo camino a la cama, me pongo mi ropa interior y Kimberly se sienta en mis piernas.

- ¿Quieres cenar? – Me pregunta y la abrazo.

- ¿Qué? ¿Lo de hace unas horas no cuenta? – Le digo y se ríe suavemente.

Hablo de comida tontito. – Me dice y me río suavemente, empiezo a besar su cuello y ella acaricia mi pecho.

Hmmm, no sé… no tengo mucha hambre… prefiero besarte. – Le digo y ella me empuja de repente, me acuesto en la cama y ella se acuesta en mí, me besa profundamente mientras acaricia mi rostro, mi cicatriz. Después de un rato besándonos Kimberly camina a la cocina y empieza a cocinar mientras yo me siento en la mesa a mirarla… contemplo su figura… sus gestos… sus movimientos.

No me has quitado la vista desde que empecé… ¿Qué, estoy haciendo algo mal? – Me pregunta Kimberly sonriente sin dejar de cocinar, me acerco a ella y me recargo en el fregadero.

No, simplemente me gusta verte. – Le contesto. Cuando termina de cocinar me da mi plato y empezamos a comer, así, parados.

- ¿Qué está haciendo Sammy? – Le pregunto.

Hmmm, una tarea con Ashley. – Me contesta.

- ¿Qué no me dijiste que se había quedado con Abby? – Le pregunto y ella me mira fijamente.

Jake… Ashley es la hija de Abby. – Me contesta, ¿La hija de Abbygail? ¿Y quién es el padre?

Abby se casó con Luís, tu amigo. – Me dice como sabiendo lo que pienso.

Ahhh. – Le digo y continúo comiendo… mas ella no… me mira fijamente como… preocupada.

- ¿Qué pasa? ¿Ya te llenaste? – Le pregunto y ella sonríe.

No, no, para nada. – Me dice y continúa comiendo también. Al terminar lavo los platos y Kimberly se sienta frente a la televisión, camino hacia ella y me siento cerca de sus pies, ella empieza a acariciar mi cabello y yo cierro los ojos.

Gracias por la cena. – Le susurro.

De nada. – Me dice. El resto de la noche nos la pasamos hablando hasta que nos da sueño, caminamos a la recámara y nos acostamos en la cama, de repente nos quedamos dormidos.

Al despertar es de día, miro alrededor y no veo a Kimberly, tampoco oigo ningún ruido en la cabaña, qué raro. Me siento a la orilla de la cama y oigo que abren la puerta principal, después la cierran y miro hacia el recibidor.

- ¡Papi! – Me dice Samantha corriendo hacia mí.

Hey, princesa, ¿Cómo te fue? – Le pregunto abrazándola… curiosamente… ésta vez está pequeña de nuevo… como de ocho o diez años.

Bien. – Me contesta separándose un poco, Kimberly se sienta a mi lado y me besa.

Por lo que se ve… buenos días. – Me dice y me río suavemente.

Buenos días. – Le digo… y cierro mis ojos.

(THE GHOST: Presente.)

Al abrirlos siento que el avión aterriza… cielos… me quedé profundamente dormido. Después de unos minutos bajo del avión y salgo del aeropuerto, tomo un taxi y le pido que me lleve a un hotel; al llegar le pago al chofer y entro al hotel, me registro como Jack LeBeau y subo a mi habitación. Entro en ella y me siento en la cama, saco la computadora y vuelvo a abrir la lista.

Jonathan Burnwood… estudiante de la universidad… no puedo asesinarlo hasta que amanezca… parece ser que ésta lista es sólo eso… no tiene detalles de nadie… bueno… tendré que esperar. – Susurro para mí mismo y apago la computadora, después me recuesto en la cama y cierro los ojos.

– “Tengo una muñeca vestida de azul…” – Oigo que dice la voz de una niña, abro los ojos y me quedo totalmente inmóvil…

- “…con su camisita… y su canesú.” – Oigo de nuevo y me siento, miro alrededor pero no hay nadie… ¿Acaso me está pasando… de nuevo…?

– “La saqué a paseo y se me enfermó, la tengo en la cama con mucho dolor.” – Oigo que dice la niña… desde la puerta del baño… me pongo de pie y camino a la puerta mientras ella no deja de cantar, abro la puerta lentamente y miro que no hay nada… ni nadie… cierro la puerta y al voltear veo que el cuerpo de Kimberly está sobre la cama.

¡¡¡No…!!! ¡¡¡Kim!!! – Digo caminando a la cama, cuando estoy a punto de llegar una niña se ríe y me quedo quieto.

– “Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciséis.” – Dice la niña… saliendo… del vientre de Kimberly… santo cielo… el… bebé… me mira… y me sonríe.

¡Hola papá! ¿Cómo estás? – Me pregunta… me quedo perplejo.

- ¿Sabes papi? Te extraño… no me gusta estar aquí… mi mami no se mueve… llévame contigo… por favor. – Me dice empezando a llorar gotas de sangre… no puedo… no puedo creerlo… de repente todo empieza a temblar… camino a la cama y al llegar el cadáver explota, lo hace con tanta fuerza que me lanza contra la pared, al recobrar mi sentido noto que tengo algo entre las piernas, lo miro y es la cabeza del bebé… grito asustado y cierro los ojos, al abrirlos me pongo de pie de golpe… miro alrededor y no hay nada… estoy solo… al parecer estaba en la cama.

Hmph. – Digo… acerté… me pasó de nuevo… lo mismo que en Alaska… malditas alucinaciones… o… ¿Será mi subconsciente el que… me quiere hacer perder la razón?

A ver… quién domina a quién… no pienso volverme loco… no ahora. – Susurro poniéndome de pie y caminando hacia la ventana, miro fuera de ella y me quedo allí hasta que amanece.

Miro el reloj de pulsera y noto que ya son las ocho de la mañana.

Muy bien… hora de trabajar. – Susurro caminando a la cama y tomando la mochila, me la pongo y salgo de la habitación, pago la estadía y tomo un taxi a la universidad, al llegar pago y noto que hay un tipo de festival… mucha gente está alrededor de un quiosco... miro hacia el suelo y noto que hay varios panfletos en el suelo, recojo uno y lo leo.

Qué suerte tengo… “Anfitrión de la ceremonia: Jonathan Burnwood.” – Digo leyendo el papel… lo hago puño y camino al quiosco, al llegar noto que el tipo se me queda viendo… ¿Acaso me conoce? De repente el tipo sale corriendo y se salta la baranda del quiosco.

¡Maldición! – Grito corriendo entre la gente y siguiendo al tipo. Al llegar a la calle el tipo saca una pistola y me dispara, hago un escudo pero una de las balas me alcanza a herir el brazo, deshago el escudo y corro tras él de nuevo. Así llegamos hasta un centro comercial, al entrar varios guardias de seguridad me rodean.

- ¡Alto! ¡Manos arriba! – Me gritan mientras sacan sus armas.

Mierda. – Susurro… ¡¿Qué dije?! Bajo la mirada mientras levanto las manos… cierro los ojos… pero… en mi interior… empiezo a sentir… un calor… un deseo… de batalla.

No tengo tiempo para esta basura. – Digo y abro los ojos, elevo mi energía de golpe y cargo un par de esferas de energía, los guardias que aún siguen en pie me apuntan y sonrío.

Que su muerte no sea en vano e ilumine mi camino… - Susurro… diablos… aquí voy. Corro hacia los primeros guardias y les estrello las esferas en el estómago, sus vísceras salen por su espalda y me doy vuelta, atraigo las armas que tenían y les apunto a los demás, rápidamente les disparo hasta que todos están muertos… los civiles… quienes están en el suelo aterrorizados… no se atreven ni a verme… dejo caer las armas y miro que Burnwood me mira desde el segundo piso, al parecer, enojado… ¿Qué sabe este tipo? ¿Quién es para que, en vez de asustarse, le fastidie tan solo mirarme con vida? Sonrío y levito rápidamente hacia el segundo piso, el tipo sale corriendo, de nuevo, hasta que llega a la salida trasera del centro. Mientras corre el tipo me dispara… se distrae tanto en ello que al cruzarse la calle un automóvil lo atropella, dejo de levitar y camino hasta Burnwood, el conductor sale del vehículo y al ver mis ojos sale corriendo, me arrodillo al lado del chico y lo levanto un poco del cuello de la camisa.

Vaya chico… nunca pensé que me hicieras las cosas tan fáciles. – Le digo y el tipo me escupe sangre en el rostro, me limpio y golpeo su rostro varias veces con toda mi fuerza hasta que se lo desfiguro y muere. Me pongo de pie y con la mente le doy vuelta al automóvil que lo atropelló, cargo una pequeña esfera de energía y se la tiro al tanque, éste explota quemándonos, me doy vuelta y miro que la gente no puede creer que yo siga con vida… empiezo a caminar entre los vehículos dejando un rastro de fuego hasta que llego a una alcantarilla, con la mente la destapo y me meto en ella. Al caer elevo mi energía para apagar el fuego y después me curo, me hago invisible y empiezo a caminar siguiendo la corriente del agua negra.

Después de una hora o algo así salgo a la calle por otra alcantarilla, noto que varia gente está frente a una tienda de electrodomésticos viendo las noticias, me acerco a ellos y me cruzo de brazos.

Así es Avril, como tú lo dijiste: Este inexplicable hecho se torna cada vez más bizarro ya que dos de los siete cuerpos encontrados en el centro comercial fueron asesinados de una forma brutal y extraña, el médico forense comentó que para hacer tal herida debería de usarse algún tipo de mecanismo a base de pistones como una aplanadora. – Dice la reportera en la escena del crimen, la cámara deja de enfocarla y cambia al estudio.

- ¿Y del cuerpo encontrado fuera del centro comercial no ha dicho nada más? – Pregunta la reportera en él.

Nada nuevo, pero sí comentó que el cadáver fue golpeado brutalmente en el rostro varias veces y que quizá esto le ocasionó la muerte, no el golpe del automóvil o el fuego del combustible. – Contesta la chica de la escena del crimen.

- ¿Ya se ha mencionado el nombre del o los sospechosos? – Pues el Detective a cargo de la investigación no dijo más que piensa darle “Caza”, así lo dijo, a quien se haya atrevido a realizar tal atrocidad. – Contesta la chica de la escena del crimen y empiezo a caminar.

Llego hasta una tienda de ropa y entro, tomo una camisa y un pantalón y entro a un probador, me hago visible y tiro la ropa al banquillo, me quito la mochila y la dejo caer al suelo… ¡Maldita sea! Abro la mochila y miro la computadora, toco el botón de encendido y, de pura suerte, esta sigue funcionando.

De la que me salvé. – Susurro quitándome el resto de la ropa quemada, después me pongo la nueva y apago la computadora, la meto en la mochila y me hago invisible de nuevo, salgo de la tienda y empiezo a caminar. Al llegar a un parque miro alrededor y noto que nadie me ve, me hago visible y me siento en una banca, saco la computadora y empiezo a editar la lista.

Jonathan Burnwood… blah, blah, blah… Estado: Muerto. – Digo cambiando el estado, guardo el archivo y miro el siguiente blanco.

- “Nombre: Mariana Fuentes. Nacionalidad: Mexicana. Ubicación: Milpa Alta, México Distrito Federal, México. Fachada: Comandante de jefatura local. Estado: Vivo.” – Leo… ¿México? ¿De nuevo?

De viaje en viaje, de crimen en crimen, pasan casi diez meses… la lista de blancos se disminuye… mas no se acaba… Wesley en realidad tenía una agenda ocupada. Asesinando hombres… mujeres… alrededor del mundo… llego hasta el blanco número 64. Como dijo Wesley, las casas de seguridad me ayudan para esconderme, ya que la policía empieza a usar métodos más agresivos, aunque útiles, para seguirme… mi fama alcanza tal nivel que hasta el FBI, la CIA, la NSA y otras agencias gubernamentales de los Estados Unidos (Entrometidos.) me siguen.

Llego hasta la casa número 32 en Milán, Italia, la cual es un apartamento, me siento en la cama y abro la computadora, abro el archivo y miro el siguiente blanco.

– “Nombre: L’Âme du Sang. Nacionalidad: francés. Ubicación: Le mans, Ilé de France, Francia. Fachada: Ninguna, Maestro de las Artes Oscuras. Estado: Vivo.” – Susurro… vaya… L’Ame du Sang… que nombre más ridículo… un momento… es cierto… la chica que había capturado a Wesley, hace ya un año y tres meses, mencionó a este tipo… dijo que él había perfeccionado el Dark Spell. Cierro mis ojos y una imagen se me viene a la mente… mi hermano… Jason… batallando contra mí… justo como en aquel sueño. Apago la computadora y la cierro, la meto a la mochila y salgo del apartamento con rumbo al aeropuerto, al llegar compro un boleto a Le Mans y camino a la sala de espera. Después de unos minutos un par de tipos con traje caminan hacia mí.

¿Jack LeBeau? – Me pregunta uno y levanto la mirada.

Sí, ¿Qué desean? – Les pregunto.

Mi compañero y yo queríamos hacerle unas preguntas. – Me dice y me pongo de pie.

- ¿Y… ustedes son? – Les pregunto y sacan sus placas.

INTERPOL. – Me contesta.

INTERPOL… hmmm. – Susurro y en eso el altoparlante anuncia la salida de mi vuelo.

Me gustaría ayudarlos pero… tengo un viaje de negocios muy importante. – Les digo sonriendo y camino entre ellos.

Sr. LeBeau. – Me dice y volteo.

Hemos retrasado su vuelo… no lo perderá. – Me dice sonriente.

Muy bien… hagan sus preguntas. – Les digo caminando hacia ellos.

- ¿Es cierto que ha estado en más de 40 países los últimos 15 meses? – Me preguntan y sonrío.

Sí, es cierto. – Le contesto.

- ¿Cuál ha sido el motivo de tanto movimiento? – Me pregunta.

Negocios, siempre negocios. – Le contesto.

- ¿Cuál es su ocupación? – Me pregunta… de repente siento que mi cuerpo se calienta como ya incontables veces… tengo ganas de pelear… de asesinarlos… pero no debo… si descubren mi identidad ya no existirá más futuro para mí… solo será una interminable pelea de supervivencia… aunque… por otro lado… ¿Qué hay de excitante en vivir en paz?

Asesino a sueldo. – Le contesto sonriente, los hombres sacan sus armas al elevar mi energía y yo uso mi telequinesia lanzándolos contra las ventanas del aeropuerto, corro hacia el “Lobby” y noto que varios agentes de la INTERPOL me tienen rodeado.

Bueno… - Digo aumentando la duración de la palabra y dejo caer la mochila al suelo, los agentes me empiezan a disparar y corro hacia los primeros, los empiezo a golpear hasta noquearlos y después tomo a uno de escudo humano, atraigo una pistola hacia mí y empiezo a dispararles, cuando se me acaban las balas dejo caer el arma al suelo y le rompo el cuello al tipo, cargo un par de esferas de energía y las lanzo en contra de las luces del encielado, estas le caen a los agentes y atraigo la mochila, la agarro y salgo del aeropuerto. Al salir miro que varias unidades SWAT me están apuntando.

- ¡Santa mierda! – Grito.

- ¡¡¡¡FUEGO!!!! – Grita un miembro de las unidades y todos me empiezan a disparar, hago un escudo frente a mí y me arrodillo, me pongo la mochila y cierro mis ojos.

Qué más da una vez más… - Susurro poniéndome de pie.

- Les âmes, le sang, des victimes, dans moi!!! – Grito y el poder de las almas oscuras me penetra, mis ojos empiezan a arder y mi fuerza aumenta en un ciento por ciento, cuando las unidades dejan de disparar deshago el escudo y elevo mi energía oscura al máximo.

- ¡¡¡Desearán haberme dejado en paz!!! – Grito y empiezo a lanzar esferas de energía a diestra y siniestra… mi odio es tal que los cuerpos caen desmembrados al suelo… y mi deseo oscuro de sangre… hace que las almas empiecen a atacar también… así… en menos de una hora… no queda más… que una piscina de sangre… y un número ridículo de muertos... mi alma… lejos de sentirse culpable… se siente tranquila… extasiada. No después de mucho llega la milicia… siempre los evadí… mas hoy no hay para dónde correr.

– “Round” 2. – Susurro y los militares me empiezan a disparar, tomo un par de cuerpos de los SWAT con mi mente y los pongo frente a mí, de repente veo que cae una granada a mis pies.

- ¡Qué hijos de perra más…! – Grito haciendo un escudo y la explosión me lanza lejos, me pongo de pie con las manos y los militares me rodean otra vez, me apuntan y me empiezan a disparar otra vez, cargo energía en mi interior y la libero de golpe, noto que esta vez no solo mi energía se esparce sino que también las almas, éstas atacan a los soldados y yo atraigo un par de M4, le apunto al resto y empiezo a dispararles sin piedad; unos cuantos minutos después el suelo empieza a vibrar.

Deben estar bromeando. – Susurro tirando las armas al suelo… y viendo un tanque.

Ahora sí… estoy frito. – Susurro.

No te rindas Ghost.

No es nada para nosotros Ghost.

Adelante Ghost.

Venzamos ésa basura Ghost. – Me dicen las almas del averno rodeándome… diablos… hoy puedo verlas… dos de ellas incluso me abrazan.

Muy bien chicas… ¡A bailar! – Susurro y levito a toda velocidad contra el tanque, este me dispara con su cañón y evado la bala haciéndome a un lado, al llegar al armatoste me subo a la cabina y trato de abrir la tapa, está sellada.

Muy bien… a las malas entonces. – Susurro y empiezo a lanzarle esferas de energía con toda mi fuerza, cuando la tapa se rompe me meto dentro del tanque y empiezo a golpear a ambos soldados en el estómago, cuando están débiles hago un escudo maligno y este los aplasta, la energía incluso hace estallar la cabina del tanque. Me cruzo de brazos y me empiezo a carcajear cuando veo que vienen otros dos camiones de soldados y un par de tanques.

El cuento de nunca acabar. – Susurro… en eso veo que también viene un helicóptero de guerra.

¡Ahhh… mi boleto de ida! – Susurro levitando a toda velocidad hacia él, me dispara y hago un escudo frente a mí, al llegar a la cabina saco al piloto y destrozo la cabeza del otro estrellándole una esfera de energía, cierro la puerta y uso el armamento pesado del vehículo para eliminar los militares en la calle.

Al terminar la macabra odisea el vehículo se ha quedado sin municiones.

Una muy buena pelea… diría yo. – Susurro calmando mi espíritu, las almas salen de mi cuerpo pero… a diferencia de siempre… esta vez no me siento débil… sonrío y me dirijo hacia Le Mans.

Al llegar a su territorio abro la puerta del helicóptero y me dejo caer, mientras caigo siento como si el lugar debajo de mí fuera conocido… hmmm… incluso… hay una pipa de gasolina… así que… hoy es el día… hoy… enfrentaré a mi hermano… pues… ¡¡Que venga!!

Fuimos héroes, fuimos iguales,

Ahora en pelea, desiguales,

Fantasmas malignos, espectrales,

Hermanos en causa, mas rivales.

Cuando estoy a punto de caer al suelo levito bajando la velocidad, caigo de rodillas y miro alrededor… aquí es… aquí tiene que ser… me pongo de pie y camino hacia la entrada de un parque, al entrar noto que el viejo que vi en mi sueño está sentado en el suelo, meditando, conforme me acerco a él siento cómo su poder me envuelve... cómo si se tratara de una gigantesca ráfaga de aire caliente… hirviente.

Así que… viniste… hmmm… pensé que cambiarías éste futuro… bueno… ya que no lo hiciste… vamos directo al grano y terminemos con esto. – Dice el viejo poniéndose de pie, al abrir los ojos me doy cuenta que los tiene blancos al igual que yo… no… me equivoco… no igual que yo… él no tiene iris… es completamente ciego.

- Les âmes, le sang, des victimes, dans moi! – Grita el anciano… las almas del averno salen del suelo… pero curiosamente… su energía es blanca… pura… no maligna como la mía o la de Jason.

Cómo quieras viejo… Les âmes, le sang, des victimes, dans moi!!! – Grito igualando su energía.

- ¡Ah vaya! ¡¡Así que puedes hacer el Dark Spell! ¡¡Eso sí es una sorpresa!! – Me dice el anciano levitando hacia mí, cuando está cerca de mí desaparece y algo impacta mi espalda muchas veces, doy varios pasos para enfrente para evitar caerme y volteo… noto que las almas del averno del tipo… son hombres… ancianos… sabios.

Hmmm… pensé que el Dark Spell solo podía invocar almas maléficas. – Susurro y el tipo ríe suavemente.

Ghost… todos podemos volvernos más fuertes a base de ira y odio… pero… solo los verdaderos… “Ángeles guardianes”… pueden fortalecerse del amor, la bondad y justicia que aún queda en este mundo. – Me dice… amor… bondad… justicia… cosas que ya no existen para mí… cosas que murieron con mi amada.

- ¿En realidad puede amar un asesino como tú? Me sorprende tu osadía… tu cínica hipocresía. – Me dice… ¡¡¿Hipocresía?!!

- ¡¡¿Quién diablos crees que eres para juzgar mis sentimientos?!! – Le grito elevando mi energía.

- ¿Yo? Hmph. No soy más… que un grano de sal… en el gran mar de la vida. – Me contesta el tipo cruzándose de brazos, para mi sorpresa sus almas me empiezan a atacar, como puedo empiezo a golpearlas y tirarles esferas de energía pero simplemente desaparecen y son reemplazadas por otras.

- ¡Maldición! A este paso nunca lo venceré. – Susurro elevando mi energía, mis almas empiezan a atacar las suyas.

- ¡¡¡Bien pensado Ghost!!! ¡¡¡Ya estamos progresando!!! – Me grita el anciano detrás de mí.

- ¡¡¿Qué diablos…?!! – Grito mientras volteo y el tipo me da un tremendo puñetazo en la cara… el impacto es tal que me hace dar una voltereta en el aire… qué fuerza… nunca pensé que un anciano fuera poseedor de tal.

- ¡¡Vamos, vamos Ghost!! ¡¡Ésta, mi última batalla, prometió siempre ser la más excitante de mi vida!! ¡¡Hasta ahora no he visto más que una bestia con poder!! – Me grita el viejo y sonrío… ¿Por qué no puedo pelear con seriedad? ¿Acaso no puedo ganarle? ¿Por qué si ya lo he visto? ¿Por qué… si está en mi destino al igual que la muerte de Kimberly?

¡¡¡Deja de payasear y levántate Fantasma!!! – Me grita de nuevo el viejo, me levanto con las manos y camino hacia él mientras calmo mi espíritu… las almas me abandonan y mis ojos dejan de brillar.

¡¿Qué significa eso?! – Me grita y me detengo frente a él.

Muy bien viejo… tú eres el maestro… enséñame. – Le digo y el viejo sonríe, me lanza un puñetazo rápidamente y lo esquivo… aunque no sé cómo… después me tira una patada y me agacho, el anciano me empieza a lanzar varias esferas de energía y hago un escudo, éstas golpean mi escudo y de repente el viejo desaparece, me agacho y tiro una patada hacia atrás, golpeo al anciano en la boca del estómago y una de sus propias esferas lo golpea, ya que perdió el balance corro hacia él y elevo mi energía al máximo de sopetón.

- ¡¡¡Veremos quién payasea ahora!!! – Grito cargando un par de esferas de energía en mis manos y le estrello una en el rostro, después le estrello la otra en el estómago y el tipo se inclina hacia mí, cargo otra esfera en mi mano libre y se la estrello en la espalda, el viejo cae boca abajo al suelo y me monto en él.

- ¡¡¡Vamos “Maestro”!!! ¡¿Dónde están tus palabras sabias ahora?! – Le grito en el oído, de repente una esfera de energía me impacta la cara tirándome al suelo, al caer reviso mi labio ya que arde… hmph… al parecer me lo ha partido, me pongo de pie y volteo.

Aléjate del Maestro du Sang engendro. – Me dice… mi hermano… cargando otra esfera de energía… qué entrada.

Jason… siempre me pregunté cuándo te enfrentaría. – Le digo cruzándome de brazos mientras él se arrodilla al lado de su “Maestro”, lo ayuda a levantarse y du Sang libera las almas.

No es tu pelea Psychic… - Le susurra a Jason y él sonríe.

Creo que todos sabemos dónde terminará Maestro si sigue con ésta batalla. – Le dice y du Sang sonríe.

Creo que… ya sobreviví más de lo que debía… ¿No crees Ghost? – Me pregunta y sonrío.

Así parece… pero no te preocupes… juro que no verás el atardecer. – Le contesto y él se ríe, Jason eleva su energía y camina hacia mí.

No jures en vano… yo no lo hago. – Me dice y camino hacia él.

Ya veras que no es en vano… “Hermano”. – Le digo y ambos empezamos a correr, Jason me estrella una esfera de energía en el pecho y después yo hago lo mismo, después saltamos y ambos nos golpeamos el pie al querernos dar una patada, caemos al suelo y él trata de tirarme con una barrida, salto y al caer hago lo mismo, él salta y al caer me lanza una pequeña esfera en el rostro, la aparto con mi mano derecha pero Jason corre hacia mí y me empieza a golpear en el estómago, después me da un zurdazo en el mentón para levantarlo y me lanza al aire estrellándome una esfera con su mano derecha… por algo somos “Hermanos”… peleamos casi igual… me pongo de pie con las manos de nuevo y corro hacia él, me tira una patada así que me deslizo golpeando su pie de apoyo, cae encima de mí y giramos, quedo sobre él y empiezo a estrellarle esferas en el rostro… de repente me golpea con ambas manos en las orejas con toda su fuerza, pierdo el balance y giramos de nuevo, Jason empieza a golpear mi rostro a mano limpia pero con una furia increíble, cargo una esfera en mi mano izquierda y se la estrello en la sien, Jason cae de lado al suelo y me pongo de pie como puedo, él hace lo mismo y empieza a limpiarse la sangre de su boca… yo paso saliva por mi boca y después la escupo… estoy sangrando también.

- ¿Quién crees que venza? – Le pregunto a Jason y él sonríe.

El futuro de mi familia… del mundo… está en mis manos… ¿Qué tienes tú en las tuyas? ¿Cuál es tu causa? ¿Dinero? ¿Poder? ¿O simple diversión? – Me pregunta y sonrío… al buscar motivos… solo encuentro uno.

La vida de nuestra “Hermana.” – Le contesto.

- ¡¿Qué has dicho?! – Me pregunta descuidado y cargo una esfera con energía suficiente para desmembrar a un hombre, se la estrello en el rostro y Jason cae al suelo inconsciente.

Tienes suerte de que no haya venido por ti. – Susurro poniéndole el pie en el cuello, de reojo miro que du Sang levita rápidamente hacia mí así que salto y doy una voltereta en el aire, el viejo se va de paso y lo pateo con ambos pies en la espalda, du Sang cae al suelo boca abajo y se desliza en él, levito hacia él y lo levanto con la mente, al darle vuelta el anciano me golpea con una patada en el cuello, caigo al suelo de lado y empieza a patearme, de pronto le detengo una patada y quiebro su rodilla, el anciano cae al suelo y me levanto como puedo… por tanto golpe en la cabeza me siento mareado… me acerco al viejo y lo agarro con mi mano izquierda del cuello, lo levanto y le doy un cabezazo en la frente, después lo lanzo al aire y cuando está a punto de caer al suelo cargo una esfera de energía, la hago levitar y salto, le doy una patada justo cuando el viejo está frente a ella, por la fuerza con la que se estrella la esfera contra el pecho de du Sang éste sale volando fuera del parque e impacta un automóvil que iba circulando. Camino hacia el viejo y me arrodillo a su lado, noto que apenas y sigue respirando.

Hmmm, parece ser que hasta aquí llegas du Sang. – Le digo y du Sang sonríe.

Así parece… pero al menos moriré tranquilo… ya que… aunque fallezca… tú y tu hermano se encargarán de salvar este mundo. – Me dice y cargo una esfera de energía en mi mano izquierda… el viejo cierra los ojos y yo… le estrello la energía en el rostro… lo hago con tanta fuerza que su cráneo se fractura completamente.

- ¿Salvar el mundo? Hmph… ¿Acaso sí existe futuro para mí después de Kimberly? – Susurro poniéndome de pie, volteo y empiezo a caminar.

No después de mucho llego hasta la pipa, miro alrededor y no hay rastro de vida… qué raro… salto sobre la pipa y al caer al otro lado sonrío… no ha terminado la batalla… lo sé… lo presiento. Doy unos cuantos pasos y después de un par de minutos la pared del parque se destruye, miro hacia ella y Jason camina hacia mí con su energía al máximo.

¡¡Nunca te perdonaré Ghost!! – Me grita.

- ¡¿Quién está pidiendo tu perdón?! – Le pregunto sonriente y Jason corre hacia mí, carga una esfera de energía y me la estrella en el rostro, después carga otra y me la estrella en el mentón con un gancho, caigo al suelo y me levanta con la mente, me estrella contra la pipa y carga en ambas manos esferas de energía, después las une y me las lanza.

- ¡¡¡Maldito hijo de…!!! – Grito y la esfera me impacta, por la fuerza con la que me la tira traspaso la pipa, ésta explota y me lanza por los aires, cuando estoy a punto de impactar el suelo doy una voltereta y caigo con una rodilla y mano al suelo… un momento… he visto este escenario antes… sí... pero… cambiaron los sucesos… poco… pero cambiaron.

- ¡¿SABES?! ¡¡SE SUPONE QUE DEBO DECIRTE ALGO ASÍ COMO: “TIENES AGALLAS PARA LUCHAR CONTRA MÍ, CONTRA TU PROPIO HERMANO”!! – Le grito a Jason con toda mi fuerza y él carga esferas de energía en ambas manos mientras camina entre el fuego.

- ¡¡SÍ!! ¡¡Y SE SUPONE QUE YO DEBO CONTESTAR: “YO NUNCA SERÉ TU HERMANO”!! – Me contesta Jason de igual manera y me carcajeo, ambos corremos en contra del otro y empezamos a tirarnos esferas de energía al pecho, aunque nos impactamos ninguno de los dos retrocede, después nos tomamos de los hombros y empezamos a forcejear.

- ¡¿Sabes Jason?! ¡Se supone que quería ser como tú! ¡¡Se supone que todo por lo que luchaba… era una familia!! ¡¡¡Una familia, la cual tú tienes!!! – Grito elevando mi energía mucho más que mi límite, él empieza a hacer lo mismo y me sonríe… de pronto una lágrima cae de sus ojos… y se consume en sus mejillas.

- ¡Ha! ¡¡Después de todo… no eres más que mi hermano!! ¡¡¡Lo quiera o no!!! – Grita Jason y noto que su medallón se eleva a la altura de nuestro rostro… ya que está hecho de oro está ardiendo… Jason aparta su rostro y el medallón corta el mío… desde la mitad de la mejilla izquierda hasta un poco más arriba de la ceja, nos soltamos y caigo al suelo arrodillado cubriendo mi rostro… ésta cortadura… me duele mucho más que cualquier herida que haya recibido… me duele tanto que grito de dolor, abro mi ojo derecho y noto que estoy sangrando increíblemente… calmo mi espíritu y siento que Jason hace lo mismo.

- ¿Qué sucede Ghost? No me digas que ése es todo tu poder. – Me dice y me río suavemente, descubro mi rostro y lo volteo a ver.

No… pero ya no quiero pelear. – Le susurro y mi “Hermano” baja la mirada.

- ¿Por qué? – Me pregunta y me cruzo de brazos.

- ¿Y por qué no? ¿Por qué no evitar lo que ya está escrito? – Le pregunto y él se ríe suavemente.

Muy bien… hagamos algo… no te entrometas en mi camino… y yo no me entrometeré en el tuyo. – Me dice Jason mirándome de nuevo.

- ¿Qué es esto? ¿Una tregua? – Le pregunto y él se cruza de brazos también.

No existe tregua si no hay batalla… lo nuestro… es rivalidad… - Me dice y voltea, camina hacia el cuerpo de du Sang y lo levanta en sus brazos, camina dentro del parque y yo me arrodillo de nuevo… trato de curar mi herida mas no puedo… me siento totalmente exhausto… increíble… ni siquiera luchamos como se supone que deberíamos… ¿Qué rayos está pasando? ¿Por qué las cosas que no quiero cambiar están cambiando? ¿Por qué en vez de no pelear con Jason no cambió la muerte de Kimberly?

No después de mucho empiezo a oír varias sirenas de policía… me pongo de pie y empiezo a correr. Llego hasta un hotel y entro, cuando la recepcionista me ve se ríe suavemente.

Guau, no deseo tu suerte viejo. Ni siquiera te preguntaré qué necesitas. – Me dice agarrando una llave, me la da y sonrío.

Gracias… me registraré después de asearme. – Le digo y ella asiente con la cabeza. Camino a la habitación y al llegar entro, cierro la puerta con llave y camino al espejo, al ver mi reflejo sonrío… maldita sea… pobre computadora… me quito lo que queda en la mochila y la dejo caer al suelo, camino al baño y al entrar reviso la herida de mi rostro… por el calor… se ha cauterizado… ya no tiene caso curarla.

Hmmm… qué herida. – Susurro viéndola detenidamente… cualquiera diría que un objeto tan pequeño como el medallón de Jason nunca la hubiera hecho.

Bueno… sea como sea… ya pasó. – Susurro y camino a la tina, abro ambas llaves de agua y me quito el resto de ropa que aún tengo, después, cuando la tina está llena, cierro las llaves y me meto en la tina… ya que no me he curado el agua caliente relaja mi cuerpo apaciguando el dolor. Después de unos minutos cierro los ojos y me curo… qué bien se siente… empiezo a tocar mi rostro… mi… ahora cicatriz… y sonrío.

Maldito Jason… al menos ahora no parecemos tan iguales. – Susurro y me río suavemente… con el pasar de los minutos mi cuerpo se duerme… y no después de mucho… yo también.

(THE GHOST: Sueño.)

Un gemido de pereza me despierta… sin abrir los ojos empiezo a mover mis brazos ya que tengo algo en ellos… al sentir… que es una chica… abro los ojos rápidamente.

Guau… - Susurro viendo… el hermoso cuerpo… desnudo… húmedo… terso… de Kimberly.

- ¿Qué pasa mi amor? – Me susurra sin abrir los ojos aunque con una bella sonrisa.

Nada linda… sorprendido de verte. – Le digo y se ríe suavemente, abre los ojos y me da un pequeño beso en la barbilla, después se pasa a mi cuello cerrando sus ojos… y yo hago lo mismo.

- ¡Mami! ¡Papi! ¡Ya llegué! – Oímos que dice la voz de Samantha, Kimberly se detiene y empieza a reírse suavemente.

Ya llegó tu “Pequeño angelito”… - Me susurra poniéndose de pie y sale de la tina, agarra una toalla y se cubre con ella.

Veré si trae hambre. – Me dice y asiento con la cabeza, Kimberly camina a la puerta y cuando la abre me mira fijamente a los ojos.

- ¿Tú no quieres algo? – Me pregunta y sonrío.

No, gracias Kim. – Le digo y ella me tira un beso, sale del baño y cierro mis ojos… nunca me he sentido mejor.

Después de un par de minutos salgo de la tina y dejo escapar el agua, tomo una toalla y empiezo a secarme mientras camino a la puerta, salgo a la recámara y busco ropa cómoda, me seco totalmente y me visto, después camino a la cocina y noto que Samantha está comiendo un emparedado, Kimberly está sentada frente a ella viendo su cuaderno.

Hola preciosa. – Le digo a la niña sentándome a su lado.

Hola papi. – Me dice dándome un beso en la mejilla, sonrío y paso mi brazo detrás de su cuello.

- ¿Cómo te fue? – Le pregunto.

Bien… creo. – Me contesta y me quedo extrañado.

- ¿Cómo que “Creo”? ¿Pasó algo? – Le pregunto y la niña suspira.

Hicieron un examen sorpresa y no sé si lo pasé. – Me contesta de nuevo y miro a Kimberly, ella me sonríe y después sigue viendo el cuaderno.

Por tus notas… no creo que ése examencito sea un problema Sammy. – Le dice Kimberly y la niña sigue comiendo.

Eso espero. – Susurra y en eso oigo que tocan a la puerta.

- ¿Quién puede ser? – Digo poniéndome de pie, camino a la puerta principal y mientras la abro cierro los ojos.

Al abrirlos noto que Samantha, quien ahora es más grande, 15 o 16 años, entra sin saludar.

Hey, señorita, ¿Qué te pasa? – Le pregunta Kimberly, quien está sentada en el sillón, cuando estaba a punto de entrar a la recámara, Samantha se detiene y yo cierro la puerta, camino hacia ella y noto que no quiere mirarnos.

Sam, ¿Estás bien? – Le pregunto dándole vuelta suavemente… al verle la cara… noto que está llorando… y además de eso…

- ¡¡Dios mío!! ¡¿Qué te pasó en el rostro?! – Le pregunta Kimberly acercándose a ella también.

Nada mamá… no tiene importancia… - Le contesta nuestra hija entre sollozos.

- ¿Cómo que nada? – Le digo tomándola de la barbilla suavemente y viendo su golpe.

Ouch… - Dice cuando lo toco suavemente.

¡Por favor dime que tu “Novio” no te hizo esto! – Le dice Kimberly y Samantha solo baja la mirada.

Qué hijo de perra. – Susurro y camino a la puerta principal.

- ¡¡Papá!! ¡¿Adónde vas, qué haces?! – Me grita Samantha y salgo de la cabaña, noto que un chico, un poco mayor que ella, está sentado sobre el capó de un pick-up.

- ¡Hey idiota! – Le digo y el tipo voltea, le doy un puñetazo en el rostro haciéndolo caer a la nieve y lo levanto de la camisa, lo azoto contra el capó y le pongo mi antebrazo izquierdo sobre su cuello.

- ¡¿Por qué diablos golpeaste a mi hija?! – Le pregunto y el tipo me sonríe.

- ¡¿De qué habla Sr. Andrews?! ¡¡Quien golpeó a su hija fue una de sus mejores “Amigas”!! – Me dice el tipo un poco sofocado, de repente Samantha corre hacia mí y me empuja.

- ¡¡Déjalo papá, no fue su culpa!! – Me dice y me cruzo de brazos, el tipo se para bien y escupe sangre ya que le partí el labio inferior.

- ¡¿Quién te golpeó y por qué Sam?! – Le pregunto y ella baja la mirada.

No tiene caso… ya pasó. – Contesta la chica y su “Novio” sonríe.

Cuando terminamos las clases una de sus compañeras empezó a insultarlo a usted… ella lo defendió y la otra chica se enojó… empezó a golpearla y ella respondió. – Me dice el tipo y Samantha lo mira completamente furiosa.

Estúpido. – Le susurra y sale corriendo de vuelta a la cabaña, el tipo baja la mirada y limpia su boca.

Maldita sea… no puedo creer que… diablos. – Susurro, ¿Qué podrían haberle dicho a Samantha de mí que la hiciera enfurecer? El tipo se sube a su automóvil y lo enciende, se echa de reversa y después sigue el camino para bajar de la colina.

Camino dentro de la cabaña y cierro la puerta, le echo llave y noto que Kimberly está sentada en el sillón.

- ¿No hablarás con ella? – Le susurro sentándome a su lado.

No… que se desahogue un poco. – Me contesta y recuesto mi cabeza sobre el sillón.

Ni siquiera me disculpé con el chico por partirle el labio. – Susurro cerrando los ojos.

(THE GHOST: Presente.)

Al abrir los ojos mi cuerpo está temblando… el agua de la tina está increíblemente fría… además de que… está llena de sangre… parece que… se me ciñó otro tatuaje más.

Diablos… - Susurro levantándome como puedo, después dejo escapar el agua y tomo una ducha rápida. Al terminar cierro la llave y agarro una toalla, me empiezo a secar con ella mientras camino a la cama, me siento en ella y empiezo a secar mi cabello.

Necesito ropa nueva… - Susurro viendo lo que queda de mi ropa… tiro la toalla al suelo y de repente alguien patea la puerta de la habitación, cargo una esfera de energía rápidamente y al ver que es la policía le tiro la esfera al primero, éste azota la puerta y yo corro hacia el siguiente, este me dispara en el pecho y sonrío, le doy un puñetazo en la nariz y pierde el conocimiento, miro al pasillo y noto que no hay nadie más… qué raro… meto ambos policías a la habitación y después al baño, me arrodillo cerca de ellos y me curo, después desvisto a uno y me pongo su ropa, mientras salgo a la habitación oigo varias pisadas fuera de la puerta.

Hmph. – Susurro y me hago invisible, vuelven a patear la puerta y noto que esta vez es una unidad SWAT, entran al cuarto y empiezan a revisarlo, cuando encuentran a los policías que noqueé los despiertan.

El sospechoso anda vestido de policía, tengan cuidado. – Oigo que dicen por radio, sonrío y salgo de la habitación, después del hotel. Después de varios minutos corriendo me acerco a un automóvil, me hago visible y rompo la ventana de un puñetazo, le quito el seguro a la puerta y la abro, me subo en él y lo enciendo con cables, acelero y me dirijo a París.

Al llegar manejo hasta la casa de Wesley, cuando llego apago el automóvil y me bajo de él, camino al portón y noto que no se ha abierto desde hace tiempo… los mecanismos están oxidados… ya que todo está oscuro cargo una pequeña esfera de energía y destruyo la chapa de la puerta, entro a la casa y camino hasta la sala… noto que todo está como lo dejé… camino al cuarto de Wesley y noto que incluso la ropa sigue igual, me quito la ropa de policía y visto la que tiene Wesley en su armario, salgo del cuarto y camino a la librería, entro a la armería y se encienden las luces automáticamente, me quedo quieto al oír un ruido y sonrío, atraigo un par de armas a mis manos y me doy vuelta rápidamente.

- ¿Qué haces aquí, quién eres? – Me pregunta una chica apuntándome con una pistola calibre .50.

No importa quién sea… pero tú… tú eres Helena, ¿No es verdad? – Le pregunto y ella me mira fijamente.

- ¿Cómo lo sabes? – Me pregunta y bajo mis armas.

Si buscas a Wesley o a… Sarah… hace mucho que se fueron de aquí. – Le digo dándole la espalda, empiezo a revisar las armas y ella camina frente a mí sin dejar de apuntarme.

- ¿Sabes dónde están? – Me pregunta y sonrío.

Lejos. – Susurro y pongo las armas en su lugar con mi mente, me cruzo de brazos y la chica sonríe.

- ¿Tú eres The Ghost verdad? – Me pregunta y asiento con la cabeza, la chica baja su arma y la guarda.

Me lo imaginé… nunca olvidaría ése rostro. – Me dice.

Hmmm, ¿Por qué es eso? – Le pregunto.

Una vez me enfrenté a tu “Modelo a seguir”, parecía disfrutar la pelea… tanto que incluso bromeaba… era un descarado. – Me dice y me río suavemente.

- ¿Qué te hizo alejarte de Wesley y Sarah? – Le pregunto y ella sonríe.

Me encariñé demasiado de Sarah… así que… me fui antes de que Wesley se diera cuenta. – Me responde.

Hmmm… - Susurro.

- ¿Qué haces aquí? – Me pregunta de nuevo.

Vine por ropa… ando haciendo la “Limpieza” por Wesley. – Susurro.

Qué bien. – Me dice y nos quedamos en silencio.

Bueno, me voy… aún tengo que encontrar la manera de ponerme en contacto con él. – Le digo a la chica después de varios minutos, camino fuera del estudio y salgo de la casa, empiezo a caminar de nuevo y no después de mucho anochece.

Camino durante varias horas… y sin querer… llego a un lugar conocido… mi casa… noto que las luces de la sala están encendidas… Jackeline… ¿Seguirás viviendo aquí? Camino hacia la puerta principal y la toco.

- ¿Quién es? – Pregunta Jackeline algo dormitada, sonrío y toco de nuevo.

Cielos… ¡Ya voy! – Grita algo enojada, después de unos segundos abre la puerta mientras bosteza.

- ¿Qué desea? – Me pregunta sin reconocerme.

Hey, “Hermanita”, ¿Cómo has estado? – Me pregunta y me mira extrañada.

- ¡¡¿¿Jake??!! – Me pregunta incrédula y sonrío.

¡¡¡Jake!!! – Me dice entre risas y me abraza fuertemente.

Creí que no me reconocerías. – Le digo y ella se separa un poco.

Por poco y no… es que… has cambiado. – Me dice viéndome de pies a cabeza.

Algo… más o menos… - Le digo.

Pero pasa, por Dios. – Me dice y entro a la casa, ella cierra la puerta y noto que todo está tal y como yo lo dejé… Jackeline no ha movido ni siquiera el teléfono.

- ¿Qué te trae de vuelta? – Me pregunta caminando a la cocina, la sigo y me siento frente a la mesa.

Quería saber cómo estabas. – Le contesto y ella saca una botella de soda de la refrigeradora.

- ¿Querías o quieres? – Me pregunta y sonrío, ella sirve la soda en dos vasos y después me da uno.

Gracias. Quiero. – Le respondo y después tomo un poco de soda.

Ah, qué bien. Pues estoy bien gracias a Dios, con el dinero que me dejaste he podido seguir con mis estudios. – Me dice y sonrío… al menos ella le está dando un buen uso a su tiempo… no se puede decir lo mismo de mí.

Qué bien, me alegro… - Le digo mientras tomo otro poco de soda.

- ¿Sabes Jake? Siempre quise preguntarte… ¿Por qué te fuiste? – Me pregunta y sonrío.

Tuve que hacerlo… - Le respondo y ella toma un poco de su soda.

¿No crees… que hubiera sido más fácil… explicarme? – Me pregunta y la miro fijamente a los ojos, ella se ríe suavemente y camina hacia mí, se sienta en la orilla de la mesa y empieza a acariciar mi rostro.

- ¿Explicarte… qué? – Le pregunto y ella se ríe de nuevo.

Vamos Jake, no soy tan tonta… yo sé lo que vi… y la verdad… me asusta más no saber. – Me responde y yo bajo la mirada.

Es difícil de explicar… pero… en resumidas cuentas… no soy nadie. – Le digo y ella se baja de la mesa, camina detrás de mí y me abraza por la espalda.

- ¿Sientes esto? ¿Éste calor? – Me pregunta y cierro los ojos.

Sí… ¿Cómo no sentirlo? – Le respondo y acerca su rostro a mi cuello.

Pues yo también lo siento… dime… ¿Cómo puedes decir que no eres nadie? ¿Cómo puedes decirlo si me has ayudado tanto? ¿Si me has devuelto la esperanza que perdí desde niña? – Me pregunta y se me escapa una lágrima de mis ojos.

Lo digo… por que no tengo por qué vivir… lo perdí todo. – Le contesto.

Jake… Kimberly… Kimberly estará viva en tu corazón por siempre… y estoy segura de que te está observando desde el cielo. – Me dice y sonrío tristemente.

Espero que no… por que sino le estoy causando una gran decepción. – Susurro… Jackeline y yo nos quedamos así por varios minutos… minutos en los cuales… no pienso en nada más… que en Kimberly… en ella y Samantha.

Cuando nos separamos Jackeline camina hacia el lavaplatos y se termina su soda, después lava el vaso y me voltea a ver.

- ¿Cómo te hiciste ésa cicatriz? – Me pregunta y sonrío.

Un… tipo me la hizo… con un medallón de oro. – Le contesto.

¿Un medallón de oro? Qué sutil. – Me dice y me río suavemente, me termino la soda y después camino al lavaplatos, lo lavo y después Jackeline me mira fijamente.

Deberías dormir un poco… pareces cansado. – Me susurra y bajo la mirada.

Lo estoy… no he podido dormir bien desde… bueno… desde hace mucho tiempo. – Le digo y ella sonríe.

Vamos. – Me dice tomándome de la mano, caminamos al cuarto y al entrar me siento en la cama.

Recuéstate… yo te quito los zapatos. – Me dice y me río suavemente, me acuesto en la cama y cierro mis ojos, siento como Jackeline me quita los zapatos y después empieza a darme un masaje en los pies.

- ¿Jake? – Me pregunta.

- ¿Hmmm? – Le digo.

- ¿Me dejarás sola otra vez? – Me pregunta y suspiro.

No tengo opción… he escogido un camino… y no puedo salirme de él. – Le contesto… después de un rato Jackeline deja de masajear mis pies y desabrocha mi pantalón, después me cubre con la cobija y empieza a acariciar mi rostro.

Descansa Jake… descansa… que sé que… pronto… volverás… a pelear. – Me susurra, después sale del cuarto y apaga la luz… no después de mucho… me quedo dormido.

El sonido de la ducha me despierta, me siento a la orilla de la cama y froto mis ojos… tengo que buscar alguna forma de contactarme con Wesley… sin la lista no sé qué hacer. Oigo que cierran la ducha y no después de mucho Jackeline sale del baño con un short de tela y una blusa ligera mientras se seca el cabello.

Buenos días. – Me dice y se sienta a mi lado.

Buenos días Jackie. – Le susurro.

- ¿Dormiste bien? – Me pregunta y la miro a los ojos.

Sí… - Le digo desganadamente y ella me sonríe.

- ¡Qué ánimos! – Me dice riéndose un poco, me río suavemente y me pongo de pie.

Tomaré una ducha… - Le digo mientras agarro una toalla y ella asiente con la cabeza, entro al baño y me desvisto, después enciendo la ducha y me baño. Al terminar salgo al cuarto cubierto con una toalla, me acerco al armario y lo abro, toda mi ropa sigue allí, sonrío y me visto, después salgo del cuarto y camino a la cocina, noto que Jackeline ya está cocinando el desayuno.

- ¿Tienes hambre? – Me pregunta.

Un poco… - Le digo sentándome frente la mesa, ella termina de cocinar y sirve la comida en dos platos, apaga la cocina y camina hacia la mesa con los platos.

Aquí tienes. – Me dice y sonrío.

Gracias Jackie. – Le digo y se sienta frente a mí, empezamos a comer y de repente ella se detiene.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto al ver que se queda pensativa.

No… nada… recordando la última vez que te vi. – Me dice y bajo la mirada.

Hmph. – Digo mientras sigo comiendo.

- ¿Cómo… cómo has estado? – Me pregunta y sonrío tristemente, la miro de nuevo a los ojos dejando de comer.

Desde que Kimberly murió… he estado al borde de perder la razón… de volverme totalmente loco haciendo todo lo contrario a lo que ella siempre quiso. – Le contesto.

- ¿A qué te refieres? – Me pregunta, me pongo de pie y camino hacia la ventana.

Obviamente… ya sabes que no soy “Normal”… sino por qué me hiciste tu pregunta anoche. – Le digo y miro mis manos.

Kimberly… Kimberly también lo sabía… y lo aceptaba… el tema fue motivo de risas así como de lágrimas… pero al final del día todo terminaba “Color de rosa” o por lo menos cerca de ello. – Le digo y cierro mis puños.

Jackie… el día que te encontré… que te… “Salvé”… fui a asesinar a Jimmy. – Le digo… después de unos segundos me volteo y noto que Jackeline me está viendo fijamente.

A lo que quiero llegar es que… fui… soy… y siempre seré… un maldito asesino a sueldo. – Le digo y ella sonríe tristemente.

- ¿Ella… ella sabía? – Me pregunta refiriéndose a Kimberly.

Nunca le oculté nada… y como te dije… ella lo aceptaba… y trataba de vivir soportando el peso de mis pecados… solo… solo por la simple promesa que le hice… - Le digo y me detengo… estoy a punto de llorar… trago saliva y trato de reincorporarme.

- ¿Qué promesa? – Me pregunta Jackeline.

Que… algún día… toda esta mierda… perdón… toda esta basura… iba a terminar… que nos casaríamos y veríamos crecer a nuestra hija. – Le digo sollozando, Jackeline baja la mirada y yo me volteo a la ventana de nuevo… recargo mi frente sobre ella y cierro mis ojos… no sé cuánto más pueda soportar hablar de mis “Niñas”, de mis “Princesas”… quizá ése sea el motivo por el cual sigo asesinando… cuando lo hago… no tengo tiempo para pensar en ellas… si lo hago puedo terminar muerto… aunque… no sería mala idea morir cuando en vida siento que sufro más que en el infierno… de pronto, siento que Jackeline me abraza por la espalda, me doy vuelta y ella me mira fijamente a los ojos.

Jake… sigo aquí… junto a ti… - Me susurra y la abrazo también… empiezo a llorar… a llorar como siempre lo he hecho por mi familia… o por lo que se supone que sería.

El resto del día Jackeline y yo nos quedamos viendo televisión, igual que como hacíamos antes; después de ver unas cuantas películas Jackeline me sonríe y se pone de pie.

Te reto… a una… carrera. – Me dice caminando a los juegos de video y enseñándome uno de carreras.

No tengo ganas de jugar. – Le digo desganadamente mientras me hundo en el sillón.

- ¡Vamos Jake! ¡¡Hay que divertirnos un rato!! – Me dice con voz caprichosa.

- ¿Sí? ¿”Po’favor”? – Me dice sonriente y me río suavemente.

O.K., juguemos. – Le digo y pone el juego de video. Anochecemos jugando. Después de un par de horas, en las cuales solo pierdo, Jackeline se me queda viendo y sonríe.

Ay Dios mío… así nunca me volverás a vencer. – Me dice y me río suavemente.

Lo sé… hace mucho que no toco un juego. – Le digo poniendo el control sobre la mesilla y ella hace lo mismo, nos vemos fijamente y de repente ella empieza a acariciar mi rostro… me quedo muy quieto… todo está muy silencioso… demasiado.

- ¿Pasa algo malo Jake? – Me pregunta… de repente… algo traspasa la ventana, miro hacia el suelo y noto que es una granada.

- ¡¿Qué diablos…?! – Grito y cubro a Jackeline con mi cuerpo, hago un escudo alrededor de nosotros y la granada explota lanzándonos hasta la cocina.

- ¡Jackie! ¡Jackie! – Le susurro a Jackeline separándome un poco, ella abre los ojos y me mira.

- ¿Qué fue eso? – Me pregunta.

No lo sé, quédate quieta. – Le digo y me pongo de pie, noto que una unidad SWAT entra por la ventana.

- ¿Cómo me encontraron? – Susurro y noto que los tipos me voltean a ver, ¡¿Acaso son los mismos tipos que atacaron la casa de Wesley?!

- ¡¡¡No dejen testigos!!! – Dice uno de ellos y me empiezan a disparar, hago un escudo frente a mí y me arrodillo al lado de Jackeline.

- ¡¡Debemos irnos!! ¡¡Dime que todavía tienes el Audi!! – Le digo y ella asiente con la cabeza.

- ¡¡Buena chica, vamos!! – Le digo ayudándola a ponerse de pie, caminamos como podemos a la habitación ya que los tipos no dejan de dispararnos.

¡Ésos no son cartuchos normales! – Susurro pateando la puerta de la habitación.

- ¡¡Corre, enciende el auto, ya te alcanzo!! – Le digo a Jackeline y lanzo una esfera de energía hacia la ventana, ésta se hace pedazos y Jackeline sale por ella, salgo de la habitación y los tipos me apuntan de nuevo.

Ustedes no son policías, ¡¿Qué diablos quieren?! – Les grito elevando mi energía.

Venimos por ti… Ghost. – Me susurra uno de ellos y sonrío.

- ¡Pues… vengan! – Les grito y corro hacia los tipos, ellos me apuntan y con la mente les muevo las armas, se disparan entre ellos y después les lanzo un par de esferas a los que restan, todos caen exceptuando tres, me acerco a ellos cargando más esferas y se las estrello en el estómago. Cuando todos están en el suelo entra a la casa un tipo de piel negra, alto… muy alto, sus ojos brillan como los míos.

Veamos qué tan fuerte eres. – Oigo que me dice… pero ni siquiera abre la boca… es otro Fantasma.

¡¡¡Jake!!! – Me grita Jackeline, miro por la puerta principal, detrás del tipo, y noto que Jackeline está preocupada, dentro del automóvil y con el motor encendido.

Quizá en la próxima. – Le digo al tipo y le lanzo una esfera de energía, se la quita como si espantara una mosca y yo corro hacia él, rápidamente carga una esfera gigantesca en sus manos y me la trata de estrellar de frente, me resbalo y paso en medio de sus piernas, noto que el tipo estrella la esfera en el suelo y éste se hunde.

Maldición. – Susurro poniéndome de pie, corro hacia el lado del pasajero del auto y me subo, Jackeline acelera y salimos a la carretera.

Después de varios minutos que maneja Jackeline a toda velocidad calmo mi espíritu.

Baja la velocidad Jackie, ya no nos sigue nadie. – Le digo y ella me mira de reojo… poco a poco baja la velocidad y después se orilla, apaga el motor y recuesta su cabeza en el asiento.

- ¿Quiénes eran esos tipos? – Susurra Jackeline y bajo la mirada.

No lo sé… pero ya me habían atacado. – Le susurro y Jackeline me mira fijamente.

- ¿Qué piensas hacer ahora? – Me pregunta y recuesto mi cabeza en el asiento al igual que ella.

Pues… desaparecer… alejarme de ti. – Le digo y ella baja la mirada.

- ¿Otra vez? – Me pregunta tristemente.

No tengo opción “Hermanita”, no quiero perderte… así como perdí a Kim. – Le contesto… un par de minutos después me siento bien y abro la puerta.

Jake. – Me dice y la miro, ella me mira de nuevo y me sonríe.

Ten cuidado, hasta pronto. – Me dice.

Nos vemos. – Le digo y salgo del automóvil, cierro la puerta y ella me mira fijamente, después enciende el motor y me dice “Adiós” con la mano mientras acelera. Cuando el automóvil desaparece en la distancia me hago invisible y corro de vuelta a casa. Al llegar noto que los supuestos SWAT venían por nosotros nada más… todo está intacto… en lo que cabe de la expresión… camino hacia el estudio y noto que la computadora está desconectada, la conecto y la enciendo… no después de mucho… como lo esperaba… el Chat se abre… A.W. está en línea.

- ¿Eres tú Ghost? – Me pregunta y sonrío.

Sí… tengo un problema. – Le contesto.

- ¿Destruyeron la computadora? – Me dice… ¿Cómo lo sabe?

Sí… - Le contesto.

Bueno… te felicito porque la mantuviste a salvo más de lo que esperaba… creo que le debo $100 a Sarah. – Me dice y me río suavemente.

Gracias… creo. – Le digo.

Cómo sea… lo último que transmitiste fue que acabaste con el blanco número 63. – Me dice.

Sí, también el 64. – Le digo.

¡¿El 64?! ¡¡¿¿Pudiste asesinar a L’Ame du Sang??!! – Me pregunta.

Sí. Por cierto… me topé con… alguien… muy parecido a mí… de nombre Andrews, Jason. ¿Tienes algo acerca de él? – Le pregunto y tarda en empezar a escribir la respuesta.

- ¿Qué puedo decirte? Parece ser que nos están haciendo la competencia. – Me dice… patrañas… veamos qué mentira inventa.

- ¿A qué te refieres? – Le pregunto.

El tal Andrews es… cómo te explico… tu “Copia”… una agencia rival logró conseguir fotos tuyas y creó un “Humanoide”, si le podemos llamar así. – Me dice y me pongo a reír… qué cuento más absurdo.

Qué bien… nunca hace mal un poco de “Sana rivalidad”. – Le digo.

Bueno… dejando la charla, enviaré a Sarah a que te espere en el aeropuerto mañana al mediodía. – Me dice.

- ¿Para qué? – Le pregunto.

Para que regreses a Rusia con ella. – Me contesta y el Chat se cierra… ¿Qué regrese a Rusia con ella? ¿Qué estará tramando Wesley ésta vez?

Me quedo un par de horas despierto frente a la computadora… parece que estoy ganando algo de fama… todos los asesinatos que he cometido… están siendo entrelazados.

– “Charles du Sang, conocido por ser uno de los maestros más famosos en las artes marciales en Francia, fue encontrado muerto esta tarde. Debido a la falta de testigos no se tiene ningún sospechoso de tal crimen, aunque las autoridades locales no dudan en que el asesinato fue cometido por el mismo criminal que se culpa de las 63 muertes “Azarosas” y la masacre de Milán.” – Leo en voz baja y noto que “Masacre de Milán” está como “Link”, le doy clic y me sale otra noticia.

– “Milán está de luto. 82 familias lloran hoy la muerte de sus seres queridos. El aeropuerto internacional de Milán fue el escenario de la más grande masacre que el mundo ha presenciado, quizá no por su número… sino por su autor. Varios testigos afirman que un “Humano súper-desarrollado” atacó premeditadamente a 10 agentes de INTERPOL que vigilaban el edificio. El vocero de la agencia no hizo ningún comentario acerca de lo que hacían tales agentes mas dijo que “sabía quién estaba detrás de esto y que era cuestión de tiempo antes de que volviera a aparecer.” – Leo y sonrío… guau… mi primer “Admirador”… apago la computadora y salgo del estudio, camino al cuarto y después al baño, tomo una ducha y después visto ropa limpia, me acuesto en la cama y pongo ambas manos en mi pecho.

No creo poder dormir… - Susurro cerrando los ojos.

(THE GHOST: Alucinación.)

Trato de abrir los ojos mas no puedo… trato de moverme… pero mi cuerpo parece muerto.

– “Legionis”. – Oigo que dice una voz muy profunda…

- ¿Aún osas atreverte a creer que puedes contra nuestra Legión? – Pregunta la voz y siento como todo mi cuerpo empieza a doler… abro los ojos y miro que estoy boca abajo, en el suelo.

Rayos… - Susurro tratando de incorporarme… miro alrededor y noto que estoy en un almacén abandonado, varios… Fantasmas… me tienen rodeado.

- ¿Legión? – Susurro y noto que se hacen a un lado, detrás de ellos se encuentra un trono forjado de hierro sólido.

Sí, Legión. En esta hora tan oscura de la humanidad… nosotros, los seres supremos, los hijos de los Jefes del mundo, seremos los que se mantendrán en pie, los que reinaremos con nuestras propias reglas a la raza que alguna vez nos hizo sufrir. – Dice la voz de nuevo… y de repente… aparece un tipo alto… de piel blanca… pálida incluso… sentado en el trono.

¿Quién diablos eres? – Le pregunto y el tipo se ríe.

Soy aquel… que nunca murió. El que derramó su sangre en vano. – Me contesta… ¿El que derramó su sangre en vano? ¿Qué clase de patraña es esa?

Soy quien no necesita amar… ya que amó sin medida... sin ser correspondido. – Dice y me pongo de pie como puedo.

Qué llorón… - Susurro y el tipo levita rápidamente hacia mí, me toma del cuello con una mano y me levanta.

- ¿Llorón? ¡¡¡Maté, robé, me enfrenté a todas las autoridades por una simple persona!!! ¡¡¡¡Solo para que después abandonara mi causa… y me apuñalará por la espalda!!!! – Me grita y carga una esfera de energía en la mano libre, me la estrella en el estómago lanzándome a toda velocidad, impacto una pared y caigo al suelo sentado.

Tú… tú Ghost… eres la deshonra de todos nosotros… luchando por los humanos… por sus sentimientos… no mereces llamarte un Fantasma. – Me dice y siento como la energía que me lanzó por los aires empieza a arder… por dentro y por fuera… empiezo a gritar de dolor… y de repente… pierdo el conocimiento.

(THE GHOST: Presente.)

Me levanto de un brinco… me quedé dormido. Miro alrededor y noto que ya amaneció, me pongo de pie y camino al armario, lo abro y noto que aún tengo un reloj de pulsera, lo miro y noto que son las 9:30 de la mañana.

Bien, tengo bastante tiempo para llegar. – Susurro poniéndome el reloj, salgo del cuarto y después de la casa, empiezo a caminar y de repente pasa un taxi, le hago parada y le digo que me lleve al aeropuerto. Al llegar noto que Vanessa está sentada en el suelo oyendo música por unos audífonos, me bajo del taxi y pago, camino hacia ella y ya que está curioseando su reproductor no me ve, me pongo en cuclillas frente a ella y le quito un audífono, ella me mira rápidamente y me sonríe.

- ¿Qué onda? – Le pregunto.

Nada bueno… pensé que ya no vendrías. – Me dice y sonrío.

Nunca te dejaría plantada. – Le digo mientras sigo el ritmo de la música “Hip-hop” con la cabeza.

- ¿Te gusta? – Me pregunta y le devuelvo el audífono.

Se oye bien. – Le digo y me pongo de pie, le doy la mano y la ayudo a levantarse.

Bueno… Wesley me dijo que regresáramos lo más pronto posible así que… ¿Vamos? – Me dice después de sacudirse el pantalón.

Ya qué le hago. – Le contesto y ella se ríe suavemente, caminamos dentro del aeropuerto y nos dirigimos hacia la venta de boletos.

- ¿Cómo te ha ido con Wesley? – Le pregunto y ella baja la mirada.

Bien… casi no pasa en casa así que… ya no trata de hablarme como antes. – Me contesta y pide los boletos.

Y… ¿Eso es bueno o malo? – Le pregunto y me mira a los ojos.

Bueno… cada día siento más ganas de… de darle un tiro en la cabeza. – Me contesta y la vendedora de boletos le da ambos.

Merci. – Le dice y empezamos a caminar hacia la sala de espera.

Y… ¿No sabes para qué quiere verme? – Le pregunto.

Pues… no sé… pero encontré un boleto de avión en su cuarto, la fecha de partida es pasado mañana. – Me contesta... ¿Acaso querrá mandarme de inmediato al siguiente blanco?

Llegamos a la sala de espera y nos sentamos, no después de mucho noto que la seguridad del aeropuerto empieza a hablarle a toda la gente… excepto a nosotros.

Algo está mal. – Le susurro a Vanessa, no me contesta y la miro, sigue oyendo música, pongo mi mano sobre la de ella y me mira a los ojos.

- ¿Qué pasa? – Me pregunta quitándose un audífono, con los ojos le hago el ademán de que mire alrededor, lo hace y apaga su reproductor, lo guarda en la bolsa del pantalón y recarga su cabeza en mi hombro.

- ¿Crees que sea una redada? – Me pregunta y miro alrededor, noto que los guardias se nos quedan viendo fijamente.

Sí… pero no creo que sea la policía. – Le contesto al ver que una unidad SWAT entra a la sala. Uno de ellos se separa del escuadrón y camina hacia nosotros.

Jack LeBeau, Sarah Schneider. Les pedimos gentilmente que nos acompañen. – Nos dice el tipo y Vanessa abraza mi brazo, siento como estira su mano hasta llegar a su espalda, pone su cara en mi hombro y cierra los ojos.

- ¿Pasa algo malo? – Le pregunto y de reojo veo que el resto del escuadrón empieza a rodearnos.

Nuestro jefe quiere verlos. – Nos contesta… Vanessa abre uno de sus ojos, el que tiene cerca de mi hombro, y me sonríe, le sonrío también y nos ponemos de pie.

- ¿Sabes? Nos gustaría acompañarte para charlar con tu jefe pero… tenemos un poco de prisa. – Le digo al tipo y él nos apunta.

No les he preguntado si “Les gustaría”, no nos hagan usar la fuerza. – Nos dice y bajo la mirada.

En ese caso… - Susurro y Vanessa saca su mano rápidamente de su espalda, saca un Águila del Desierto modificada y le dispara al tipo, yo me doy vuelta y extiendo los brazos, hago un escudo alrededor de nosotros justo cuando todos los demás SWAT empiezan a dispararnos.

- ¿Cómo saldremos de aquí? – Me pregunta Vanessa y volteo a ver, saca otra Águila del Desierto y empieza a revisarla.

No tengo la menor idea. Pero creo que igual y no íbamos a pasar del detector de metales. – Le digo y ella sonríe.

Quizá no… - Me contesta y miro frente a mí, los SWAT dejan de disparar y uno de ellos da unos pasos hacia nosotros.

- ¡No queremos herirlos, solamente queremos llevarlos con nuestro jefe! – Nos grita sin dejar de apuntarnos.

- ¿Qué piensas? – Le pregunto.

No me convence… pero… si peleamos no creo que salgamos de aquí… al menos yo no. – Me dice y la volteo a ver, Vanessa termina de revisar sus armas y baja la mirada… deshago el escudo y Vanessa me mira de reojo.

No dejaré que te pase nada malo. – Le susurro metiendo mis manos a los bolsillos del pantalón… ella deja de mirarme y cierra los ojos.

No podemos entregarnos así como así… - Susurra, cuando está a punto de apuntar con las armas me paro frente a ella y le agarro de ambas muñecas, por la impresión Vanessa aprieta los gatillos disparándome en ambas piernas, ella mira mi rostro asustada y después suelta las armas, sonrío y mira mis piernas… bajo mi mirada y las miro también, noto que estoy sangrando… mas no siento dolor… me curo… por primera vez sin cerrar los ojos… veo como mi cuerpo… saca las balas… y después se cierran mis heridas.

Discúlpame… lo siento… no quise… - Me está diciendo Vanessa cuando, de improviso e interrumpiéndola, la beso profundamente… hace mucho que no besaba a alguien… pero… ¿Por qué lo hago? ¿Por qué a ella, ahora, en éstas circunstancias? Nos separamos lentamente y ella me abraza poniendo su rostro en mi pecho mientras cierra los ojos. Unos cuantos segundos después veo de reojo como los SWAT se acercan a nosotros, dos de ellos agarran las pistolas que tenía Vanessa y otros dos ponen sus manos en nuestros hombros.

Iremos por nuestra voluntad… no se atrevan a forzarnos. – Susurro viendo a ambos, los supuestos policías se quedan quietos y lentamente quitan sus manos.

Por aquí. – Susurra el primero que habló, quien dijo no querer lastimarnos, Vanessa se separa lentamente de mi pecho y ambos caminamos hacia la salida del aeropuerto, al salir notamos que un camión blindado está estacionado enfrente, los policías caminan hacia él y abren las puertas traseras, Vanessa y yo entramos y después nos sentamos del mismo lado en las bancas, se suben dos policías y ambos sacan una jeringa.

Su cuello… por favor. – Dice uno de ellos, Vanessa me mira y asiento con la cabeza aclarando su duda de cooperar, descubre su cuello de su cabello y se inclina hacia un lado, el policía la inyecta y el otro hace lo mismo conmigo, ambos policías se bajan del camión y cierran las puertas.

Sedantes… - Susurra Vanessa recostando su cabeza en mi hombro, siento como si mi cuerpo pesara el doble… y mi mente pierde lentamente la capacidad de pensar.

- ¿Crees… crees que… hicimos lo correcto… entregándonos? – Susurra Vanessa dormitada y la miro fijamente… o más bien trato de hacerlo… ya que mi vista se torna nublada.

No sé… lo que sí sé… es que… no tienes de qué preocuparte… lo juro… no te pasará nada. – Le susurro y ella… con lo que aparenta ser su última fuerza… se acerca a mi boca y me besa de nuevo… así… con su boca junto a la mía… pierde el conocimiento… cuando está a punto de caer al suelo por la falta de fuerza la detengo y la abrazo… de repente… mis ojos se cierran… y pierdo el conocimiento también.

Decisiones, decisiones, difíciles decisiones,

Ya que son duras las pruebas que tendré que sobrevivir;

Reflexiono, reflexiono, persevero o abandono,

Pues la lucha se vuelve mía, motivo de combatir.

Al despertar estoy boca arriba sobre una cama.

Diablos… - Susurro frotándome los ojos, trato de levantarme mas no puedo, tengo algo sobre mí, miro mi cuerpo y noto que no es algo sino alguien, Vanessa… sigue inconsciente, miro alrededor y noto que estamos en un cuarto… lujoso… demasiado para ser nuestra “Celda”.

Ouch… - Susurra Vanessa apretándome un poco, la volteo a ver y noto que empieza a tocar su cabeza mientras aprieta un poco los párpados.

- ¿Qué pasa? ¿Estás bien? – Le pregunto.

Algo… me duele la cabeza. – Me susurra mientras nos sentamos.

Debe ser por los sedantes… - Susurro también y ella asiente con la cabeza mientras abre los ojos un poco.

Sí, eso es. – Me dice, miro alrededor de nuevo y me pongo de pie, camino hacia la única puerta que veo y trato de abrirla… para mi sorpresa… sí puede abrirse.

Qué seguridad… - Susurro y abro la puerta, después me asomo al pasillo y noto que al final de éste hay otra puerta.

Vamos. – Le digo a Vanessa y ella asiente con la cabeza, trata de ponerse de pie mas no puede, cae al suelo sentada, corro hacia ella y me arrodillo a su lado.

Te deben de haber dado una sobredosis. – Le susurro, baja la mirada y noto que cae una lágrima de sus ojos.

- ¿Qué pasa, te lastimaste? – Le pregunto.

No, no. Es que… nunca me había sentido así antes… es raro… apenas puedo sentir mi cuerpo… pero a la vez… siento una preocupación terrible. – Me contesta… ¿Preocupación?

Vanessa… mírame. – Le digo y me mira a los ojos.

Te juré que no te pasará nada malo… y así será… no te preocupes. – Le susurro y ella me abraza. Después de un minuto sin movernos nos separamos.

Vamos… yo te ayudo. – Le digo ayudándola a ponerse de pie, después paso mi brazo alrededor de su cintura y ella me abraza.

Vamos… despacio. – Le digo y empezamos a caminar lentamente hacia la puerta, al salir al pasillo nos dirigimos a la que está en el final. Mientras caminamos noto varias puertas a los lados… pero todas parecen con llave, al llegar al final del pasillo abro la puerta y noto que estamos en una mansión… ya que el recibidor es enorme.

Buenas noches muchachos. – Nos dice un viejo demasiado delgado y pálido sentado en un sillón individual, un par de sirvientes caminan hacia nosotros y toman a Vanessa de las manos delicadamente.

Ghost… - Susurra suavemente ella, le sonrío y sin sonido le digo “Está bien”, los sirvientes la sientan en un sillón también y después caminan de vuelta al lado del viejo.

Te preguntarás por qué están aquí. – Me dice y me quedo en silencio.

He notado que has andado asesinando aquí y allá descontroladamente, y ya que la policía no hace nada nosotros debemos ponerte un alto. – Me dice y me cruzo de brazos.

¿Y quiénes son “Nosotros”? – Le pregunto.

Nosotros… somos los que tenemos bajo control a todos los Fantasmas. – Me responde… así que… por eso me han acosado todo este tiempo.

Eso explica por qué han sido un dolor de cabeza, además de explicar por qué tienen acceso a los trajes SWAT. – Digo y el viejo se ríe suavemente.

Sí… el gobierno prefiere cooperar antes que tener que lidiar con ustedes. – Me dice sonriente y miro alrededor… noto que varios hombres, fuertes y con ropa de pelea, me empiezan a rodear.

Y… exactamente… ¿Estoy aquí para…? Pregunto.

Para probar que eres digno de tus poderes… peleando sin ellos. – Me responde y dos tipos se me vienen encima… ¡¿”Peleando sin ellos”?! Ambos hombres empiezan a tirarme golpes y patadas de forma rápida y certera, pero… ya que las peleas nunca fueron parte de mis poderes… empiezo a bloquearlos o esquivarlos fácilmente, de pronto, cuando ambos me tienen contra la pared, un tercero se les une a atacar.

- ¡Diablos! – Susurro cuando empiezo a dejar pasar golpes.

- ¡Al averno con esto! – Susurro empujando a dos tipos y lanzándome contra el tercero, caemos al suelo y cuando el tipo me mira le doy tres puñetazos en la nariz con toda mi fuerza, el tipo pierde el conocimiento y me pongo de pie, los dos tipos que empujé corren hacia mí y, en vez de correr hacia atrás, corro hacia ellos, justo cuando iban a atacarme salto al suelo pasando en medio de ellos, ruedo y me doy vuelta, cuando ellos voltean salto con ambos pies de frente golpeándolos en el pecho con toda mi fuerza, ambos hombres caen al suelo y me pongo de pie con las manos.

- ¡¿Esta es tu prueba viejo?! – Grito confiado… demasiado… cuando me doy vuelta noto que ahora hay cinco tipos caminando hacia mí.

- ¿Por qué? ¿Es muy fácil para ti… Ghost? – Me dice y sonrío… por eso nunca me ha gustado alardear.

Bueno… venga. – Susurro y los cinco tipos se me vienen encima… ésta vez… los cinco me atacan. Después de un rato tratando de noquearlos me doy cuenta de que…

- ¡Son demasiados para mí! – Susurro disfrutando un par de segundos en paz, los tipos sonríen y caminan hacia mí, miro alrededor y noto que hay varias cosas… “Usables”.

- ¡Hey! ¡Empieza a anotar lo que te deberé! – Le grito al viejo mientras lo señalo, él se ríe suavemente y corro hacia una mesa, los tipos me siguen y al llegar uno se me acerca, agarro un florero y se lo estrello en la cara, el tipo cae al suelo y me dejo caer sobre él con un codazo a la clavícula, después me pongo de pie y otros dos hombres caminan hacia mí, me empiezan a atacar y bloqueo sus ataques, después los empujo y agarro un libro.

¡Un poco de conocimiento nunca está de más! – Grito y me acerco a uno de los tipos, le doy un golpe en el estómago y después lo golpeo con toda mi fuerza con el libro, el tipo cae al suelo después de girar en el aire, el otro me agarra por la espalda y lo golpeo en la frente con la parte de atrás de mi cabeza, el tipo me suelta y le pongo el libro en la cara, lo golpeo con mi mano libre sobre el libro y después le doy una patada en la espinilla. Cuando me doy vuelta los otros dos tipos me agarran del cuello y me levantan, me llevan hasta la mesa y me azotan contra ella… por el impulso rompo la mesa y el golpe me saca el aire.

Eso… no lo vi venir… - Susurro mientras toso, me pongo de pie como puedo y después camino hacia una chimenea… hay varios portarretratos… pero ninguno con foto, volteo y los tipos caminan hacia mí.

Muy bien… creo que ya entendí. – Susurro y empiezo a lanzarle los portarretratos a los tipos, cuando bajan la guardia agarro a uno y lo lanzo contra la chimenea, la azota y cae al suelo, hago lo mismo con el otro pero este me agarra bien y me acerca al fuego.

- ¡Qué… violento! – Susurro haciendo fuerza para que no meta mi rostro dentro de la chimenea, después de unos segundos forcejeando se me viene una idea a la mente… aunque algo… dolorosa.

Muy bien… si así lo quieres maldito. – Susurro y agarro uno de los trozos de leña incandescentes con la mano, grito de dolor y después se lo estrello en la cara, el tipo cae al suelo y empieza a gritar mientras se retuerce, me pongo de pie y me quito la camisa… me la enredo en la mano y noto que ahora no salen cinco tipos… sino siete.

Maldita sea… esto va para largo. – Susurro… no aguanto el ardor de mi mano… diablos… parecía buena idea al principio.

Vaya Ghost… me has sorprendido… apenas llevas 8 hombres y ya has empezado con hazañas. – Me dice el viejo y sonrío… miro hacia Vanessa y noto que ha caído acostada sobre el sillón… con los ojos llorosos… pero aún abiertos… viéndome… sonrío… y ella me sonríe también.

- ¡Vamos, vamos! ¡No tengo todo el día! – Grito sintiendo una… alegría… rara… cínica… ilógica… mientras hago un juego burlón de pies, los tipos corren hacia mí y cuando están cerca agarro un par lámparas, se las lanzo a dos en la cabeza y después con el cable de una de ellas ahorco a un tercero, cuando pierde el conocimiento por la falta de aire lo suelto y empiezo a azotar con el cable a otros dos, cuando se descuidan camino hacia ellos y estiro los brazos, los golpeo con el antebrazo en el cuello y cuando caen al suelo les doy una patada en la cara rompiendo su cuello. Los otros dos caminan hacia mí sacando de la parte de atrás de su pantalón un par de cuchillos.

Muy bien… esto se vuelve interesante. – Susurro, los tipos caminan hacia mí y corro hacia la chimenea de nuevo, agarro un candelabro y los tipos me empiezan a atacar, empiezo a defenderme con el artículo mas los hombres alcanzan a herirme. Después de un minuto los empujo como puedo y caigo arrodillado, miro hacia el suelo y noto que estoy sangrando demasiado.

Guau… estos tipos sí me están haciendo daño. – Susurro y los tipos me miran fijamente… volteo hacia Vanessa y noto que no ha despegado los ojos de mí… parece preocupada… ¿Qué tanto he llegado a importarle?

- ¿Tan rápido te rindes… Ghost? – Me pregunta el viejo y volteo a verlo, me sonríe y baja la mirada.

No mereces llamarte un Fantasma… sin poderes no eres nada. – Me dice mientras niega con la cabeza… miro hacia Vanessa y noto que se para como puede.

- ¿Qué… qué haces? – Susurro y ella se acerca a mí, cae al suelo… justo en mi sangre… y me acerco a ella, la levanto como puedo y la abrazo.

- ¿Qué estás haciendo linda? – Le pregunto y ella empieza a sollozar.

No quiero que te maten… ríndete… deja de luchar… - Me dice entre sollozos y la aprieto un poco.

No puedo… ellos no nos dejarán ir tan fácil. – Le digo.

En eso tienes razón. Si vences mi pequeño… “Reto”… los dejaré ir… ahora que… si… te rindes… tendré que quedarme con la vida de la chica. – Me dice el viejo y bajo la mirada… siento que Vanessa me aprieta un poco al oír esto… pero después de unos segundos se separa de mí.

Debes irte. – Me susurra.

No… no te dejaré… - Le susurro y nos quedamos en silencio.

Tic-toc, tic-toc. El tiempo vuela Ghost… decide o los hombres que quedan atacarán a ambos. – Dice el viejo y Vanessa se acerca a mi boca como puede… me besa profundamente… al separarse no abre los ojos y baja la cabeza.

Ya perdí a alguien amado una vez… no lo haré de nuevo. – Digo poniéndome de pie y dejando sentada en el suelo a Vanessa… ¿Acaso dije… “Amado”?

Vengan malditos… terminemos de una vez por todas. – Les digo a ambos tipos con cuchillos mientras camino hacia ellos, los tipos caminan hacia mí y empiezan a atacarme, con el candelabro atrapo un cuchillo de cada uno y los empujo, agarro los cuchillos y suelto el candelabro.

Veamos qué tan valientes son ahora. – Les digo y los tipos me atacan furiosos, me esquivo sus ataques como puedo y cuando el primero baja la guardia le clavo el cuchillo en la garganta, me paso detrás del cuerpo y hago que el otro tipo, quien iba a atacarme por la espalda, le clave el cuchillo que tenía en el pecho, empujo el cuerpo sobre el otro tipo y me arrodillo rápidamente para clavarle el cuchillo que me queda en la sien. Después lo saco y así como también saco el cuchillo que tiene el otro cuerpo en el pecho. Me pongo de pie y volteo… noto que ahora salen diez tipos.

Diablos… qué agotador. – Susurro jugueteando con los cuchillos.

Muy bien Ghost, parece que has capturado un segundo aire… ¿Será suficiente para sobrevivir ésta última ola? – Me dice el viejo y sonrío… apenas puedo mantenerme en pie… pero no puedo rendirme… no puedo. Los tipos caminan hacia mí mientras sacan sus cuchillos.

Maldita sea… no será tan fácil ésta vez. – Susurro… y empiezo a pelear.

Después de varios minutos… los cuales me parecen eternos… logro derrotar a los diez tipos… pero… quedo gravemente herido… caigo al suelo arrodillado y suelto los cuchillos.

Diablos… - Susurro y después toso sangre… he recibido muchos impactos en el estómago.

Bien Ghost. Bien. Te has ganado tu libertad… y la de la chica. – Oigo que dice el viejo… ¿La chica? Vanessa… volteo y noto que ha perdido el conocimiento sobre el suelo… como puedo me pongo de pie y me acerco a ella… al llegar… me falsean las piernas y caigo sentado a su lado.

Hey, Vanessa… ganamos… ganamos. – Le digo acariciando su rostro y ella aprieta los párpados.

- ¿Qué…? – Susurra abriendo los ojos un poco y le sonrío.

Ganamos. – Le susurro de nuevo y ella me sonríe… pero… al ver mis heridas se preocupa.

Estoy bien… no te preocupes. – Le digo levantando su rostro para que me vea de vuelta a los ojos. Después de unos segundos los sirvientes del viejo se acercan a nosotros y nos inyectan algo… al terminar las luces se apagan y nos dejan solos.

Ghost… ¿Por qué luchas tanto? – Me pregunta Vanessa.

No lo sé. – Le contesto.

Creo que… para eso me crearon. – Le digo y ella me sonríe.

Pero… tienes mente propia… tienes tu libre albedrío. ¿Por qué… en vez de rebelarte contra Wesley… contra mí… me ayudas y peleas por mí? – Me pregunta y me río suavemente.

No lo sé. Quizá… me caes bien. – Le digo y ella se ríe suavemente… de repente… noto que abre un poco más los ojos.

Guau… ¿Qué es eso? – Susurra Vanessa frotando sus ojos.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto… y de repente empiezo a sentir algo dentro de mí… un cambio drástico en mi inmunología… dejo de sentir dolor y siento como la energía me rodea como siempre. Cierro mis ojos y trato de curarme… cosa que hago con facilidad. Al abrir los ojos de nuevo noto que Vanessa está sentada con su mano en el pecho.

- ¿Te sientes bien? – Le pregunto y ella asiente con la cabeza.

Sí… aunque… mis nervios siguen alterados. – Me dice y después me mira.

Parece ser que… no era un sedante... sino un veneno… del cual nos acaban de inyectar la cura. – Dice viendo que ya curé mis heridas y sonrío.

Así parece… - Susurro poniéndome de pie. Al pararme miro alrededor y noto que nadie nos vigila, miro hacia Vanessa y estiro mi mano ofreciéndosela.

Gracias. – Me dice Vanessa tomando mi mano y la ayudo a ponerse de pie.

Vamos… salgamos de aquí. – Le susurro a Vanessa sin soltar su mano y ella asiente con la cabeza.

Después de un rato buscando la salida la encontramos, salimos de la mansión y caminamos un poco, después volteamos y notamos que tiene una fachada totalmente diferente a lo que es por dentro.

Clásico. – Susurra Vanessa sonriente y sonrío también, después caminamos de nuevo y al llegar a una calle poblada le hacemos parada a un taxi, nos subimos a él y le decimos que nos lleve a un hotel. Al llegar le pago y nos bajamos del taxi. Entramos al hotel y pedimos una habitación, nos registramos y después el recepcionista nos da nuestra llave. Caminamos a la habitación y entramos, después cierro la puerta con llave y Vanessa camina a la ventana, se para frente a ella y mira la hora.

Ya es tarde. – Susurra para sí misma, ya está anocheciendo. Camino a la cama y me acuesto en ella, pongo mi brazo sobre mis ojos y bostezo, cubro mi boca y al terminar quito mi mano.

No podremos usar los boletos de avión que compramos. – Oigo que dice Vanessa.

No… tendremos que comprar otro par… en otro aeropuerto. – Le digo.

Sí… en París-Orly por ejemplo. – Me dice ella y siento como se acuesta en la cama también.

¿Crees que haya llegado hasta allí nuestra alerta? – Le pregunto.

No… no creo… esos tipos no eran policías así que no tiene por qué. – Me responde y volteo a verla poniendo mi brazo en mi sien, noto que tiene los ojos cerrados y las manos sobre su pecho.

- ¿Cansada? – Le pregunto.

Sí… mucho. – Me dice y sonrío, después de un par de segundos en silencio me pongo de pie y camino hacia los pies de Vanessa, empiezo a desamarrarle las botas y ella se ríe un poco.

- ¿Qué haces? – Me pregunta entre risas abriendo los ojos y viéndome fijamente, le quito una bota y la tiro por arriba de mi hombro.

Poniéndote cómoda. – Le contesto y le quito la otra bota, la tiro de la misma manera y después le quito las calcetas, ella me sonríe y me siento entre sus pies, tomo uno y empiezo a masajearlo… de repente, cuando le rozo la planta sin querer, lo mueve y se ríe.

- ¡Me haces cosquillas! – Me dice y le sonrío.

Nos quedamos viendo fijamente a los ojos unos segundos en total silencio, después bajo la mirada y me acerco a su pie… le doy un pequeño beso y mientras jugueteo con sus dedos la volteo a ver, ella me sonríe y empieza a frotar mi espalda con el otro pie, dejo de besarlo y subo hasta su cintura siempre entre sus piernas, levanto un poco su blusa y desabrocho su cinturón, después desabotono su pantalón y descubro su vientre, empiezo a besarlo sin dejar de mirarla y ella muerde su labio inferior suavemente aunque nerviosa… de nuevo estoy a punto de “Hacerle el amor”… o… ¿Será “Sexo” simplemente? ¿Qué será esto? ¿Por qué no puedo evitar sentirme atraído hacia esta chica? ¿Por qué si insisto en amar a Kimberly con todo mi corazón? ¡Maldita sea! A veces todo parece confuso e ilógico, tan cierto y falso a la vez. Vanessa, al verme titubeante, se sienta acercándose a mi boca y me besa profundamente, lentamente me acerco a ella empujándola de nuevo sobre la cama mientras ella sube sus brazos alrededor de su cabeza, me separo un poco y la veo fijamente a los ojos… ella me mira también pero… no después de mucho sonríe y baja la mirada.

- ¿Por qué me miras así? – Me pregunta y sonrío también, me mira de nuevo a los ojos y empiezo a acariciar su rostro.

Me gusta verte… me hace pensar… que sí hay futuro para algunas personas… que sí puedo ser de ayuda… que sí… puedo… hacer feliz a alguien… aún cuando decepcioné a las personas que más he amado. – Le digo y ella baja la mirada de nuevo.

Estoy segura… que nunca las decepcionaste Ghost… simplemente… el mundo no gira por ti… y tampoco dejará de hacerlo aunque lo quieras… el tiempo pasa y todos moriremos… ellas… simplemente se adelantaron un poco. – Me dice y la abrazo, ella corresponde mi abrazo y se ríe un poco.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto al oído.

Soy una “Mata-pasiones”. – Me contesta y ambos nos reímos. Después de un rato abrazados nos desvestimos y nos quedamos dormidos.

Al despertar siento que Vanessa me tiene abrazado, abro los ojos y volteo a verla… parece tan tranquila… tan… segura… me levanto lentamente para no despertarla y camino al baño, me miro al espejo y sonrío al ver mi rostro, mi cicatriz, qué buena “Actividad entre hermanos”, me río suavemente y después bajo la mirada, camino hacia la ducha y la enciendo, me quito mi ropa interior y empiezo a bañarme. Al terminar me seco con una toalla y salgo del baño, Vanessa sigue dormida, recojo mi ropa y me visto, al terminar salgo del cuarto y camino a la recepción.

Buenos días. – Le digo al muchacho que atiende.

Buen día señor, ¿En qué puedo ayudarle? – Me pregunta.

Eh… ¿No sabes dónde venden desayunos, o café al menos? – Le pregunto.

Café vendemos aquí, desayunos… no ha llegado el cocinero todavía. – Me contesta.

Bueno… dame dos vasos de café, uno negro y otro con crema por favor. – Le digo y el muchacho empieza a preparar los vasos, al terminar me los da y pago.

Gracias. – Le digo.

A usted. – Me dice y camino de regreso al cuarto, entro y cierro la puerta con el pie lentamente, me siento a la orilla de la cama y pongo los vasos en la mesilla de noche, los destapo y tomo un sorbo del café con crema, qué dulce, sonrío y se lo paso cerca de la nariz a Vanessa, ella gime de pereza y abre los ojos un poco.

Buenos días, ¿Café? – Le digo y bebo otro sorbo, ella se ríe suavemente y se sienta abrazándome por la espalda.

Dame. – Me dice tratando de agarrar el mío.

No, el tuyo es el negro. – Le digo y ella mira el otro café.

No me gusta el negro… y ya olí que el tuyo tiene crema, dame. – Me dice tratando de quitármelo de nuevo.

- ¡No! – Le digo alejándole mi mano.

- ¡Ghost…! ¡¡Dámelo o lloro!! – Me dice con voz caprichosa y me río suavemente.

- ¡¿Lloras?! – Le pregunto y hace una cara triste.

- ¡¡¡Sí!!! – Me contesta y me río de nuevo.

- ¡Ten pues! Espero que te haga daño. – Le digo dándole el café y ella lo agarra mientras me enseña los dientes con una sonrisa.

¡No creo! – Me dice alargando las sílabas de la palabra y empieza a tomar su café, agarro el otro vaso y empiezo a tomar de él.

Qué ácido. – Susurro y ella empieza a rascarme la cabeza.

¡”Pobechito”! – Me dice y me río suavemente.

No me provoques que aún puedo quitártelo. – Le digo y pone ambas manos en su café, toma un sorbo y después me enseña la lengua, después vuelve a tomar café, sonrío por sus gestos.

Pareces niña. – Le susurro y tomo un poco de café.

No parezco… ¡Soy una niña! – Me dice.

Sí… claro. – Le digo incrédulo y ella entrecierra los ojos en un gesto de supuesto odio, bajo la mirada y de reojo veo que pone el café sobre la mesilla de su lado, después se acerca a mí y empieza a besar mi cuello mientras me abraza por la espalda.

- ¿No crees que soy una niña? – Me pregunta y empiezo a acariciar su cabello con mi mano libre.

Hmmm, las niñas no son tan atrevidas. – Le contesto y ella se ríe suavemente, deja de besar mi cuello y busca mi boca.

No soy atrevida… soy traviesa… es distinto. – Me dice sonriéndome y empieza a besarme la boca.

Hmmm… así parece… - Le digo sin dejar de besarla y ella mete sus manos bajo mi camisa, sin ver pongo mi café sobre la mesilla de nuevo y ella me quita la camisa, me volteo y hago que se acueste, empiezo a besarle el cuello lentamente mientras acaricio una de sus piernas y ella empieza a suspirar, de repente ella me empuja a un lado y se sube en mí, sonrío y ella me mira fijamente a los ojos, se quita su sostén y después empieza a besarme de nuevo. Después de un par de minutos besándonos Vanessa se separa un poco y desabrocha mi cinturón, después desabotona mi pantalón y se pone de pie, camina a mis pies y empieza a jalarlo, después me quita las calcetas y las tira al suelo, mientras me mira a los ojos empieza a juguetear con su ropa interior, me sonríe y se la quita, se vuelve a acostar a mi lado y empieza a besarme.

No pareces segura de esto… - Le susurro entre besos y ella sonríe.

No lo estoy. – Me susurra y dejo de besarla, ella baja la mirada y empieza a acariciar mi pecho.

Wesley… quiere que nos casemos. – Me dice y bajo la mirada también… qué sorpresa.

- ¿Por qué? – Le pregunto y ella se encoje de hombros.

No sé… pero estoy casi segura de que para eso quiere que te lleve. – Me contesta y sonrío.

Y tú… ¿Quieres casarte conmigo? – Le pregunto y ella me mira de nuevo rápidamente.

- ¿Yo…? ¿Casarme contigo…? – Me susurra.

No lo sé… siento como que todo esto es una gran mentira… como que ya ni siquiera sé cuándo y a quién amo y cuándo no. – Me contesta y acaricio su rostro.

Y… ¿Qué hay de ti? – Me pregunta.

- ¿De mí? – Le pregunto y me río suavemente.

No lo sé… cada día despierto más confundido que el anterior… trato de entender por qué sigo vivo… por qué sigo peleando… por qué dejé morir a Kimberly… incluso… a veces trato de entender por qué estoy aquí… junto a ti… a veces considerando hacerte mía de una vez por todas y tratar de amarte, considerando ir a asesinar a Wesley en este mismo instante. – Le digo y ella me abraza.

- ¿Qué… qué te impide amarme? – Me pregunta después de varios minutos en silencio y cierro los ojos.

Aún no lo sé. – Le contesto y ella me aprieta un poco… ¿Qué me impide amarla? Siento como si fuera una lógica dentro de mí, la cual me hace diferenciar el bien del mal. Si amar a Kimberly, cosa que hago, está “Bien”, todo lo demás está “Mal”… pero… si Kimberly está muerta… ¿No tengo derecho de amar a alguien más? Aunque… la verdadera pregunta sería… ¿Qué pasaría… si Kimberly volviera? ¿La amaría igual? ¿La amaría más? ¿O simplemente… trataría de explicarle lo que me pasa? Esta es la pregunta que no puedo contestar… por lo tanto… no me atrevo a decidirla sin pensar.

Después de varios minutos abrazados y en silencio Vanessa se ríe suavemente.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto separándome un poco y me da un pequeño beso en la boca.

Eres el mejor amigo que he tenido en toda mi vida. – Me dice y me río suavemente.

Qué bien, agradezco que me consideres como tal. – Le digo y ella se pone de pie.

Tomaré una ducha… aún debemos llegar a Rusia, ¿Vienes? – Me pregunta caminando al baño y asiento con la cabeza, me pongo de pie y entramos al baño, tomamos una ducha rápida y después nos vestimos, salimos del cuarto y le pago la noche al recepcionista, después salimos del hotel y esperamos un taxi, al llegar uno le hacemos parada y nos subimos, le pedimos que nos lleve al aeropuerto de París-Orly y el conductor empieza a manejar.

- ¿Crees que tengamos suerte esta vez? – Me pregunta Vanessa mientras sonríe y me río suavemente.

Eso espero… ya estoy harto de pelear. – Le contesto. Después de varios minutos llegamos al aeropuerto y nos bajamos del taxi, le pago al conductor y entramos al edificio. Después de un rato haciendo fila compramos los boletos a Rusia, caminamos a la sala de espera y nos sentamos, después de media hora o algo así llaman para nuestro vuelo, nos ponemos de pie y caminamos hacia la puerta, le enseñamos los boletos a la aeromoza y después abordamos el avión, buscamos nuestros asientos y nos sentamos, después de un rato cierran la puerta de abordaje y el avión empieza a ponerse en posición de despegue. Quince minutos después el avión despega y Vanessa empieza a ver a través de la ventana.

Después de una hora de vuelo sirven el almuerzo, Vanessa y yo comemos y al terminar camino al baño, me lavo las manos y cuando me estoy secando alguien toca a la puerta.

Ya voy. – Digo y tocan de nuevo.

- ¡Qué prisa! ¡Ya voy! – Grito y abro la puerta, noto que Vanessa era la que estaba tocando.

No quedé satisfecha… y la verdad… ya estoy harta de que no lo “Hagamos”. – Me dice y me empuja contra el lavamanos, entra al baño y cierra la puerta con llave.

Sexo en el baño, qué trillado. – Le digo sonriente mientras ella empieza a besarme.

Al diablo con eso. – Me susurra con sonrisa maliciosa y me quita la camisa, después desabotona mi pantalón mientras yo hago lo mismo con el de ella, Vanessa se quita el pantalón de una pierna y empieza a frotarme el muslo con ella, como puedo bajo su ropa interior y ella hace lo mismo con la mía, Vanessa recarga su espalda en una pared y yo la penetro lentamente, ella gime suavemente y me acerco a su boca.

Esto es más incómodo de lo que pensé. – Susurro mientras la beso y ella se ríe suavemente, empiezo a moverme un poco más rápido y ella gime más fuerte pero sin dejar de besarme, me abraza y pone sus manos en mis hombros. Después de varios minutos moviéndome ambos empezamos a sudar, me separo un poco de ella y me sonríe, se voltea poniéndome la espalda en el pecho y se inclina hacia la pared de nuevo poniendo sus manos en ella, la penetro de nuevo y ésta vez me muevo lo más rápido que puedo, ella, por su parte, gime fuertemente, la abrazo por la espalda y meto ambas manos dentro de su blusa, empiezo a acariciar sus pechos y ella toma mis manos sobre la prenda, no después de mucho ella tiene su orgasmo, cuando estoy a punto de tener el mío saco mi sexo del de ella y eyaculo, ella recuesta su cabeza en mi pecho y yo empiezo a besar su cuello. Después de un par de minutos ella se ríe suavemente y se voltea.

- ¡No quiero salir de aquí! – Me dice caprichosamente y me río un poco.

- ¿Por qué, qué pasa? – Le pregunto.

Es que me dejé llevar… y estoy más que segura de que nos oyeron. – Me contesta y acaricio su rostro.

¿Qué tal si nos colamos a primera clase? – Le pregunto y ella me sonríe. - ¿Cómo? – Me pregunta.

Vístete. – Le digo y nos vestimos, después la abrazo y le quito llave a la puerta.

Cierra tus ojos y no los abras. – Le digo y ella los cierra.

- ¿Qué vas a hacer? – Me pregunta.

Haré que no nos vean, pero necesito que mantengas los ojos cerrados y camines conmigo. – Le digo y ella acerca su rostro a mi pecho.

- ¿Lista? – Le pregunto.

- ¡Lista! – Me dice un poco nerviosa y me hago invisible, abro la puerta y salimos del baño, empezamos a caminar entre los asientos hasta que llegamos a “Primera clase”, allí busco asientos vacíos, y que nadie vea, y cuando hallo un par nos sentamos en ellos, miro alrededor y al asegurarme que nadie ve me hago visible de nuevo.

Ya. Abre los ojos. – Le digo a Vanessa y ella hace lo que le dije, mira alrededor y sonríe al ver dónde estamos.

Guau… recuérdame viajar contigo más seguido. – Me dice y me río suavemente.

- ¿Champaña jóvenes? – Nos pregunta una aeromoza.

Sí, por favor. – Le digo a la chica y ella nos da un par de copas.

Merci. – Le decimos y ella nos sonríe.

Después de bastante tiempo al fin llegamos a Rusia. Vanessa y yo nos bajamos del avión y salimos del aeropuerto, tomamos un taxi y Vanessa le dice adónde llevarnos. No después de mucho llegamos, Vanessa paga y después nos bajamos del vehículo, noto que ahora viven en una cabaña, no en una mansión o casa grande, caminamos a la entrada y Vanessa toca la puerta, oímos que alguien se levanta de una silla y empieza a toser mientras camina hacia la puerta.

Voy. – Dice. Un par de segundos después alguien abre la puerta y noto que es Wesley.

Mon chérie! – Le dice Wesley a Vanessa alegremente cuando la ve.

¡Hola, hola! – Le dice Vanessa abrazándolo.

Ah… Ghost, mon ami, ¿Cómo estás? – Me pregunta dándome la mano.

Bien… ¿Y tú? – Le pregunto.

Más o menos. Pero pasa hombre… pasa. – Me dice entrando a la cabaña, Vanessa me hace el ademán de que pase adelante y entro a la cabaña también, Wesley camina hacia la supuesta cocina y empieza a servir café en unas tazas.

Siéntate. – Me dice… parece más amable que antes… qué raro… me siento en unos sillones y Vanessa se sienta a mi lado.

¿Pasó algo en París? – Pregunta Wesley caminando hacia nosotros con un par de tazas, nos las da y sonreímos.

Gracias. – Le decimos y él se sienta en una mesa frente a nosotros.

En realidad… sí… tuvimos problemas. – Le contesta Vanessa mientras yo tomo café.

- ¿Problemas? No “Ellos” otra vez… ¿O sí? – Pregunta Wesley y Vanessa baja la mirada mientras asiente con la cabeza.

- ¡¡¡Malditos sean!!! – Grita Wesley enojado, después de unos segundos toma su mentón y empieza a frotarlo.

Por lo menos… pudieron salir del país con vida… a decir verdad me sorprende. – Nos dice Wesley y Vanessa sonríe.

Gracias a Ghost pudimos salir… hubo un momento en el que creí que moriría. – Susurra Vanessa y yo la miro a los ojos.

Qué bien. – Susurra Wesley bajando la mirada.

Bueno… ya está anocheciendo… será mejor que se establezcan… no hay mucha luz por aquí. – Dice Wesley poniéndose de pie después de unos minutos en silencio, ambos lo volteamos a ver y Wesley nos pide las tazas con las manos, se las damos y él camina a la cocina de nuevo.

Disculparás que, por la falta de espacio, Sarah y tú tendrán que dormir en el mismo cuarto. – Me dice Wesley y Vanessa se pone de pie.

No hay problema. – Le digo poniéndome de pie también.

Vamos. – Me dice Vanessa y caminamos hacia una de las dos únicas puertas que se ven en la cabaña, Vanessa la abre y noto que su cuarto está bien amueblado, entramos en él y Vanessa se sienta en la cama.

¿Qué te parece? ¿Te gusta? – Me pregunta y sonrío.

Está bien. – Le digo.

¡Hey Sarah! – Grita Wesley.

- ¿Sí? – Le pregunta Vanessa.

Iré a la tienda. ¿Quieres algo? – Le pregunta Wesley y sonrío… de verdad que parece otro.

No, gracias, ten cuidado. – Le dice Vanessa y se oye que Wesley sale de la cabaña.

Ha cambiado. – Le susurro a Vanessa caminando hacia ella.

- ¡¿Cambiado?! ¡Nah! – Me dice y me siento a su lado.

Se ha vuelto más taimado el maldito, sabe que hay gente más fuerte que él y que la mayoría lo quiere muerto. – Me dice y me río suavemente.

- ¿Dónde duerme? – Le pregunto.

En la sala. – Me contesta.

- ¿Nunca… ha tratado de… dormir contigo? – Le pregunto y Vanessa baja la mirada.

Wesley puede ser un maldito, un asesino a sangre fría, pero… supo respetarme desde que me “Adoptó”… si se le puede llamar así. – Me contesta viéndome de nuevo.

- ¿Nunca has pensado… que te quiere? – Le pregunto y ella se recuesta en mi hombro, le paso el brazo detrás de su espalda y la abrazo.

Sí… lo he pensado… las pocas veces que trata, o más bien logra, ser dulce conmigo... – Me contesta y se queda en silencio, como dudando.

- ¿Pero…? – Le pregunto.

Pero… después recuerdo que mató a mi madre, a mi sangre. – Me contesta y sonrío… la venganza… parece ser que siempre es el motivo más grande que brinda fuerza y voluntad para mantenerse con vida… quizá… su magnitud sea comparada solamente con el amor.

- ¿Crees que… matarlo valga la pena? – Le pregunto después de unos segundos en silencio y ella me mira a los ojos.

La verdad… ya no lo sé. – Me dice y empieza a acariciar mi rostro.

Anoche… anoche me dijiste que habían veces que considerabas asesinar a Wesley. ¿Por qué lo harías? No tienes nada contra él prácticamente. – Me dice y le sonrío.

Se oirá algo fuera de lugar… pero… lo haría por ti. – Le digo tomando su mano y besándola, Vanessa me mira fijamente a los ojos extrañada.

¡¿Por mí…?! – Pregunta como para sí misma.

Sí, lo último que quiero es verte sufrir. Eres… eres la única amiga que me queda ahora… y la verdad… no quiero perderte como perdí a Kimberly. – Le susurro y ella sonríe, no después de mucho baja la mirada y se ríe suavemente.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto.

Es que… no entiendo cómo es posible que… de todas las personas… tú eres la que más me gusta. – Me responde viéndome de nuevo sonriente.

¿Y… eso es malo? – Le pregunto sonriendo.

Tomando en cuenta que no eres… - Me dice pero se detiene… guau… qué bien… mi sonrisa se borra y bajo la mirada.

- ¡No, no, no! ¡Discúlpame, no quise decirte eso! – Me dice Vanessa borrando su sonrisa también, dejo de abrazarla y camino para la puerta de su cuarto.

Está bien. No hay problema. – Le digo abriendo la puerta y salgo a la sala, jalo la puerta para cerrarla y recargo mi espalda en ella.

- ¡Estúpida, estúpida, estúpida! ¡Qué estúpida soy! – Oigo que dice para sí misma Vanessa algo enojada, después de unos segundos noto que la puerta principal se abre.

Hey Ghost. ¿Y ésa cara? – Me dice Wesley entrando con un par de bolsas, camino hacia él y le ayudo con una.

Nada Wesley, nada. – Le contesto desganadamente mientras él cierra la puerta, después caminamos hacia la cocina y ponemos las bolsas sobre una mesa.

La mayoría de las veces “Nada” es el problema absoluto de nuestras vidas. – Me dice sonriente y me río suavemente… desgraciado.

- ¿Tienen problemas Sarah y tú? – Me pregunta empezando a sacar las cosas de la bolsa.

Unos cuantos. – Le contesto ayudándole.

No le vayas a romper el corazón a mi hija sino te rompo las piernas. – Me dice bromeando y me río suavemente de nuevo.

No hace falta la amenaza Wesley, no lo haré. – Le digo mientras saco varios enlatados.

Ponlos en el estante, por favor. – Me dice y hago lo que me pide.

Aunque Sarah me considere chismoso te diré que… ha pensado mucho en ti. – Me dice casi susurrando.

- ¿En serio? – Le pregunto.

Sí, desde nuestra partida ella ha sido quien lleva seguimiento de tus “Hazañas”. – Me contesta.

Hmmm. Qué bien. – Susurro mientras él pone unas sodas en el refrigerador, en eso Vanessa sale del cuarto y entra a la otra puerta, al parecer es el baño.

Habla con ella, no hay error que haga que un enojo valga la pena. – Me dice y sonrío, me tira una lata de soda y la atrapo.

Gracias. – Le digo y me guiña un ojo, abro la lata de soda y camino al sillón, me siento en él y oigo que Vanessa sale del baño.

- ¿Quieres una soda Sarah? – Le pregunta Wesley.

- ¿Soda? ¿Con este frío? – Le dice ella y Wesley se ríe.

No esperes mucho café de mí, ya sabes que es raro cuando no se me quema. – Dice él y Vanessa se ríe, segundos después oigo que abre su soda, de pronto alguien salta sobre el sillón y cae a mi lado, miro de reojo que es Vanessa y ella recuesta su cabeza en mi hombro.

Lo siento. – Me dice y toma un poco de su soda.

No tienes por qué disculparte. – Le digo y tomo un poco de mi soda también.

Sí, sí tengo. – Me dice y oímos que Wesley entra al baño.

- ¿Por qué? – Le pregunto y se separa de mi hombro, me mira fijamente a los ojos mas yo sigo viendo hacia el frente.

Por que… sí es cierto que… no… no naciste como nosotros, pero no significa que no eres humano, por eso me disculpo, por que me gustas más que ninguna otra persona… por que eres una persona. – Me dice y sonrío, bajo la mirada y después la miro a los ojos.

- ¿Me perdonas? – Me dice con una mirada triste de caricatura.

No hay qué perdonar. – Le digo y ella se acerca a mi boca, me besa profundamente y en eso oímos que Wesley sale del baño.

- ¡Por favor! ¡Busquen privacidad chicos! – Dice Wesley y ambos sonreímos.

Eso… no era necesario. – Susurra Wesley caminando a la cocina y ambos seguimos tomando nuestra soda.

Lastimosamente ya tengo sueño así que… respetuosamente… lárguense de mi cama. – Dice Wesley y Vanessa y yo nos reímos, nos ponemos de pie y caminos hacia el cuarto de Vanessa, ella abre la puerta y entra.

No vayan a hacer “Travesuras”. – Nos dice Wesley y me río suavemente.

- ¡¡Papá!! ¡¡¡Malpensado!!! – Le grita Vanessa desde adentro y yo cierro la puerta, volteo a ver a Vanessa y noto que está sentada en la cama, camino hacia uno de los lados de la cama y me siento en él, me desamarro los zapatos y me los quito.

- ¿Ya te quieres dormir? – Me pregunta Vanessa.

Sí… me siento bastante cansado… creo que aún no me recupero de la paliza que me dieron. – Susurro sonriente y Vanessa me abraza por la espalda.

¿No será por la “Travesura” que hicimos en el avión? – Me pregunta y me río suavemente.

Es cierto. No recordaba eso. – Susurro y me quito los calcetines, ella me ayuda a quitarme la camisa y después me acuesto en la cama, me desabrocho el cinturón para después desabotonarme el pantalón y Vanessa se sienta a mi lado, empieza a acariciar mi pecho con los ojos a su mano y de repente sonríe.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto.

Nada. Maldito Wesley. – Me susurra y me río un poco.

Olvídalo, voy a cambiarme también. – Me dice y se pone de pie, camina hacia el armario y se quita la blusa, después el pantalón y el sostén, pone la ropa en el armario y después agarra una blusa de tela ligera, se la pone y camina hacia la puerta, apaga la luz y camina de regreso a la cama, se acuesta a mi lado y me abraza, paso mi brazo detrás de su cuello y empiezo a acariciar el suyo con mi mano libre.

- ¿Qué le dirás a Wesley? – Me pregunta después de unos segundos en silencio.

- ¿Sobre qué? – Le pregunto.

- ¿Si en caso… te pregunta si quieres casarte conmigo? – Me dice y cierro los ojos.

Ya me las ingeniaré. – Le susurro y ella recuesta su cabeza en mi pecho… después de un par de segundos… me quedo dormido.

(THE GHOST: Alucinación.)

Al abrir los ojos noto que estoy de pie, un montón de matones con cuchillos empiezan a correr hacia mí.

- ¡Diablos! – Grito elevando mi energía, de repente siento que otra energía se eleva a mi lado.

- ¡Vamos “Hermano”, demostremos por qué nos llaman “Fantasmas”! – Me grita alguien del mismo lugar y volteo… es Jason.

¡¿Qué me ves hombre?! ¡¡Vamos, vamos!! – Me dice corriendo hacia los matones con una sonrisa, sonrío yo también.

- ¡¡Bien!! ¡¡Hagámoslo!! – Grito corriendo detrás de Jason y él le lanza un par de esferas de energía a los primeros dos, después se agacha y yo salto sobre él, mientras voy en el aire le lanzo un par de esferas a otros dos y al caer al suelo corro hacia los demás, el llegar empiezo a golpearlos como puedo y al último le doy en la boca del estómago, después le doy un gancho en la barbilla y mientras cae le doy una patada en la espalda lanzándolo contra los demás.

- ¡¡¡Ghost!!! ¡¡¡Las chicas!!! – Me grita Jason y lo volteo a ver, noto que me señala una grúa y después le estrella una esfera de energía en la cara a un enemigo, volteo a ver a la grúa y noto que en ella está Kimberly, Vanessa y otra chica de cabello rubio… ah sí… la tal Jennifer con la que soñé hace mucho tiempo… un momento… ¡Es la esposa de Jason! Volteo a ver a Jason y noto que tiene varios tipos encima.

- ¡Sálvalas… sálvalas, maldita sea! – Grita haciendo estallar su energía lanzando a los tipos por los aires, sonrío y empiezo a correr entre todos los demás contrincantes.

- Les âmes, le sang, des victimes, dans moi!!! – Grito y las almas del averno empiezan a abrirme paso, no después de mucho llego cerca de la grúa y empiezo a levitar, justo cuando llego donde las chicas la cuerda se rompe.

- ¡¡¡Con un demonio!!! – Grito agarrándola a mano limpia, la cuerda quema mis palmas pero no la suelto, las tres chicas gritan al ver la altura en la que están… de repente… alguien me dispara con un rifle de francotirador en mi brazo derecho, grito de dolor mas no suelto la cuerda, las almas del averno empiezan a atacar al francotirador mientras yo empiezo a bajar lentamente, cuando las chicas tocan suelo dejo de levitar y caigo de sopetón.

- ¡¡¡Jake!!! – Grita Kimberly y noto que varios tipos me rodean, me empiezan a golpear con tubos de hierro y de repente alguien les empieza a disparar.

- ¡¿Scott?! – Oigo que pregunta la voz de Vanessa y volteo a ver hacia quien le disparó a los tipos, noto que es un chico de cabello largo, negro, con una SMG.

- ¡¡Órale viejos, agarren su segundo aire!! – Grita el chico viéndome a mí y después a Jason, quien estaba arrodillado en el suelo.

No provoques chico, no provoques. – Dice Jason sonriente, se pone de pie y corre hacia las chicas al igual que el tal Scott, me pongo de pie también y corro hacia ellas también, entre los tres empezamos a desamarrarlas y al hacerlo Jennifer besa a Jason, Kimberly obviamente a mí… y me sorprendo al ver que Vanessa besa a Scott.

- ¡¿Qué diablos andas haciendo aquí?! – Le pregunta Vanessa.

Hey, eres mi chica, ¿No? – Le contesta Scott y cuando está a punto de besarla de nuevo Jason lo agarra del hombro.

Recuerda que aún no me has pedido su mano. – Le dice y Scott se ríe.

Si salimos de esta lo haré. – Susurra Scott.

Bienvenidos Fantasmas. – Dice alguien detrás de nosotros y Jason y yo elevamos nuestra energía, Scott apunta con su SMG y Vanessa le saca de la parte de atrás del pantalón un par de Águilas del Desierto… mis ojos empiezan a pesar… y los cierro.

(THE GHOST: Presente.)

Al abrirlos estoy de nuevo en el cuarto de Vanessa. ¿Qué clase de sueño pudo haber sido este? Parecía tan claro como una Visión… pero… era totalmente ilógico y confuso. ¿Cómo es posible que Jennifer, Kimberly y Vanessa se junten en un solo lugar? Y peor aún, ¿Quién es Scott?

Tfiga. – Susurro mientras froto mis ojos… ¡¿Eh?! ¡¿Tfiga?!

- ¿Qué pasa? ¿No puedes dormir? – Oigo que me dice Vanessa con voz dormitada y la volteo a ver, tiene los ojos entrecerrados.

No, creo que no. Perdón por despertarte. – Le digo y ella sonríe.

No, no te disculpes. Ya estoy acostumbrada… Wesley siempre sale de la cabaña a esta hora… a conseguir leche fresca. – Me dice poniendo su rostro cerca de mi cuello.

- ¿Leche fresca? – Le pregunto y ella se ríe suavemente.

Sí, está algo zafado. – Me dice y volteo a ver el reloj de la mesilla de mi lado, son las 5:30 de la mañana.

- ¿Qué es Tfiga? – Me pregunta Vanessa y sonrío… era lo que le iba a preguntar… volteo a verla y ella me está mirando de una forma especial… rara… aunque muy bonita.

Yo… eh… no lo sé. Hay veces que mientras duermo tengo sueños muy raros, tanto que cuando despierto digo un nombre… la primera vez fue “Jennifer”, quién después supe que era la esposa de tu hermano. – Le contesto y ella baja la mirada.

Sí… así se llama la chica. – Susurra.

Y pues, cuando desperté… estaba soñando algo… totalmente ilógico. – Le digo y ella vuelve a mirarme.

Cuéntame. – Me dice sonriente… sonrío al ver su rostro… diablos… esta chica sí que me cautiva.

Pues, al parecer estaba al lado de Jason… quién me llama “Hermano”… estábamos peleando contra varios tipos… aparentemente sin sentido, después Jason me gritó que salvará a las chicas, al voltear a ver me di cuenta que eras tú, Jennifer y Kimberly las que estaban atadas en el aire. – Le digo y ella me mira extrañada aunque… sin perder interés.

Después de rato logré bajarlas y los tres corrimos hacia ustedes. – Le digo.

- ¿Tres? – Me pregunta Vanessa y asiento con la cabeza.

El tercero era un tal Scott. – Le digo… y me quedo callado… quizá lo demás deba permanecer como un secreto… si mi sueño… si ese chico es el “Enamorado” de Vanessa en un futuro… quizá no deba estropeárselo.

- ¿Y después qué pasó? – Me pregunta y me encojo de hombros.

Me desperté creo. – Le susurro y ella sonríe.

Tienes razón. – Me dice después de unos segundos pensante.

¿Sobre qué? – Le pregunto.

Es totalmente ilógico. – Me dice y me río suavemente, cierro los ojos y ella me abraza… e incluso… pone una de sus piernas sobre la mía. De pronto me quedo dormido de nuevo.

Unos golpes en la puerta me despiertan.

- ¡¡¡Dejen ya de “Jugar”!!! ¡¡¡Es hora de desayunar chicos!!! – Dice Wesley riéndose suavemente.

- ¡¡¡Papá!!! ¡¡¡Ay, juro que hoy sí te mato!!! – Dice Vanessa sentándose en la orilla de la cama algo enojada, me río suavemente y ella me voltea a ver.

- ¡¿Te parece bien que nos despierte así?! – Me pregunta y empiezo a acariciar su brazo.

Déjalo… quiere ser gracioso. – Le digo y ella baja la mirada, de repente se ríe suavemente.

Tienes razón… - Me dice y ella se pone de pie, camina al armario y saca un short de tela, lo agarra y se lo pone.

Vamos… sino no dejará de molestar. – Me dice Vanessa y me pongo de pie, me abotono el pantalón y ambos caminamos hacia la puerta, Vanessa sale primero y después salgo yo.

- ¡¡Cielo santo!! ¡¿Qué mosca te picó?! – Pregunta Vanessa cuando mira que Wesley ha preparado un elegante desayuno.

- ¡¿Qué?! ¿Acaso no te gusta lo que preparé? – Le pregunta Wesley… para variar no anda puesto sus lentes… noto que sus ojos se han vuelto menos rojos que antes.

Pues… sí pero… - Dice Vanessa y Wesley se ríe suavemente interrumpiéndola.

Deja de hablar tonterías. Siéntense, coman antes de que se enfríe. – Nos dice Wesley y los tres nos sentamos en la mesa. Empezamos a comer pero noto que Vanessa lo hace desconfiadamente, Wesley se da cuenta y sonríe.

Para que Sarah pueda comer tranquila diré el motivo de este desayuno. – Dice y Vanessa me mira de reojo, sabe lo que viene en camino… yo también.

Te oímos. – Le digo a Wesley viéndolo a los ojos.

Hoy, después del desayuno, tomaré un viaje a los Estados Unidos, a la base de los tipos que nos han estado hostigando. – Nos dice y Vanessa lo voltea a ver.

Pero… ¿Para qué? – Le pregunta y Wesley empieza a comer.

Sé por qué nos molestan… y créeme, nos molestan, tengo varios agentes enterrados en el patio trasero. – Nos dice Wesley y Vanessa me mira fijamente.

Pero… no son estas “Confesiones” el motivo de que estés aquí Ghost… sino que el verdadero motivo es que… quiero que te cases con Sarah y te quedes a vivir aquí con ella. – Me dice Wesley viéndome de nuevo.

Creo que… ya hemos pasado por esto. – Le digo empezando a comer.

Sí, ya hemos pasado por esto, y la última vez te di la razón. – Me dice Wesley algo serio y lo miro de nuevo.

Me ayudaste con la lista… la disminuiste más de la mitad… incluso asesinaste al único hombre que yo no era capaz de asesinar… y lo agradezco… pero ésta vez no puedo mandarte a ti. – Me dice Wesley y noto que Vanessa baja la mirada.

Wesley, por mucho que ame a Sarah, por mucho que te respete a ti, no puedo casarme con ella… no puedo. Puedo quedarme con ella, y ella sabe que sí estará segura conmigo… pero no puedo casarme… así que… elige. – Digo y continúo comiendo, Vanessa mira a Wesley y él la mira también, noto que… lejos de molestarse por mi comentario Wesley… se enorgullece… y Vanessa pues… parece estar de acuerdo conmigo.

Bueno… “Peor es nada”. – Dice Wesley y después se ríe suavemente, Vanessa pone su mano sobre la que tengo en la mesa y yo se la acaricio con mi pulgar.

Después de desayunar Vanessa y yo lavamos los platos mientras Wesley se alista. Cuando terminamos de lavar los platos vemos que Wesley termina de vestirse.

Muy bien… pues… parece que… ya está todo listo. – Dice Wesley y Vanessa camina hacia él.

- ¿Cuándo volverás? – Le pregunta.

No sé mon chérie, no sé. Después de arreglar las cosas con los tipos esos tengo que terminar lo que Ghost empezó. – Le dice y Vanessa lo abraza, cuando se separan Wesley besa la frente de la chica y abre la puerta.

Tengan cuidado, mucho cuidado. Y… ¿Ghost? – Dice Wesley y lo miro a los ojos.

Gracias. – Me dice y asiento con la cabeza, Wesley sale de la cabaña y Vanessa camina hacia mí, me abraza y la abrazo también.

Qué bien manejaste a Wesley. – Me dice y sonrío.

Gracias. – Le digo y ella me aprieta un poco. No después de mucho Vanessa camina al baño y entra en él, se oye que abre la ducha y empieza a bañarse, mientras tanto yo camino hacia los sillones y me siento en uno… guau, no puedo creer que no tengan ni una televisión.

No llevo ni cinco minutos aquí y ya estoy aburrido. – Susurro y cierro mis ojos, no después de mucho me duermo. Al despertar noto que Vanessa anda limpiando la cabaña, miro alrededor y noto que todo está ordenado.

Qué eficiente. – Susurro acostándome en el sillón para verla, ella voltea y me sonríe.

Sí… son manías que me han quedado. – Me dice mientras limpia las ventanas.

Al menos son cosas buenas. – Le digo y ella se ríe suavemente.

Sí. – Me dice más concentrada en quitar una mancha del cristal, sonrío y cierro los ojos de nuevo.

- ¿Sabes? Me siento algo rara sabiendo que no volveré a ver a Wesley dentro de mucho tiempo. – Oigo que me dice Vanessa.

- ¿Qué, lo vas a extrañar? – Le pregunto mientras me río suavemente.

- ¡Para nada! – Me dice ella contenta. Después de un par de minutos Vanessa se sienta sobre la orilla del sillón cerca de mi estómago.

Terminé. – Susurra como para sí misma y abro los ojos, pongo mi mano sobre su pierna y ella me mira a los ojos, me sonríe y empieza a acariciar mi rostro.

- ¿Sabes? Siempre que te veo dormido… o descansando… me pareces tan lindo. – Me dice y sonrío.

- ¿Por qué? – Le pregunto y ella se ríe suavemente.

Por que… casi siempre que nos juntamos… solo te veo peleando… o deprimido… o triste. Pero cuando duermes… te ves tan tranquilo… hay veces que incluso sonríes. – Me contesta, jalo su mano un poco y hago que se acueste frente a mí, la abrazo bien para que no se caiga y la empiezo a besar profundamente. Después de un par de minutos besándonos simplemente la miro fijamente a los ojos mientras acaricio su rostro.

Todo es mejor cuando duermes… - Le susurro a Vanessa y ella sonríe.

Cuando duermes… sueñas con lo más lindo que quieres en la vida… - Le digo y ella baja la mirada.

Tienes razón… hace poco… estuve soñando con mi madre. – Me dice sentimentalmente.

Recuerdo que… se supone que estaba viva… que ella y yo estábamos en un parque, en una especie de picnic… estábamos esperando a alguien… de repente… Jason apareció al lado de otro hombre… mi padre. – Me dice mientras un par de lágrimas se escapan de sus ojos.

Yo… yo nunca conocí a mi padre… mas mi madre y Jason me dijeron que era un gran hombre… él los amaba… los amaba con toda el alma… y… hasta dónde sé… le fascinaba la idea de que yo naciera… aunque… solo haya sido para él una noticia. – Me dice Vanessa viéndome de nuevo, le sonrío y limpio sus lágrimas lentamente.

Sí… fue un gran hombre… murió por mantenerlos vivos a los tres. – Le susurro a Vanessa y ella me mira fijamente.

- ¿Tú cómo lo sabes? – Me pregunta.

Simplemente lo sé. – Le contesto y ella recuesta su rostro en mi pecho, empiezo a acariciar su cabello y ella me abraza fuertemente.

Después de varios minutos abrazados Vanessa se queda dormida, sonrío y lentamente me pongo de pie, ya que me tiene contra la espalda del sillón me paso por arriba de ella y la acuesto bien, ella se acomoda entre sueños y camino al baño, enciendo la ducha y me baño, después tomo una toalla y me cubro con ella, salgo del baño y camino hacia el sillón, Vanessa sigue dormida, sonrío y camino a su cuarto, entro y noto que en él también tiene la ropa de Wesley, agarro un pantalón y una camiseta, me las pongo y después me siento en la cama.

Creo… creo que ya no me queda mas nada por hacer… - Susurro viendo mis manos, cargo un poco de energía en mi mano izquierda y me le quedo viendo fijamente… recuerdo… recuerdo la primera vez que Kimberly vio mi energía… recuerdo que estábamos recién llegados a Alaska, fue en el hotel… diablos, Kimberly… ¿Por qué no pudieron ser distintas las cosas? ¿Por qué tuve que hacerte morir?

- ¡¡Maldito sea!! – Grito lanzando la energía contra el reflejo del espejo… o sea… mi reflejo… esta lo impacta rompiéndolo en mil pedazos… me pongo de pie y camino hacia ellos… miro mi reflejo distorsionado y me agacho… por alguna… razón ilógica… depresión melancólica… agarro un pedazo de cristal… este corta mi mano lentamente y la sangre empieza a brotar.

¡¿Qué fue eso?! – Oigo que dice Vanessa entrando al cuarto… la ignoro y aprieto el cristal hasta pulverizarlo… mi mano queda terriblemente herida.

- ¡Ghost! ¡¿Qué rayos haces?! – Me pregunta caminando hacia mí, al ver lo que hago se asusta y me hace extender la palma, los pequeños trozos de vidrio marrón caen al suelo.

- ¡¿Has perdido la razón?! – Me pregunta Vanessa ayudándome a ponerme de pie, después me hace caminar a la cama de nuevo y me sienta en ella mientras se arrodilla frente a mí.

Diablos… ¿Qué te pasa? – Me pregunta Vanessa mientras mira mi mano totalmente cortada, me quedo en silencio y ella voltea a verme.

Ghost… ¿Qué pasa? – Me pregunta de nuevo y le sonrío tristemente.

Nada… no pasa nada… - Le contesto y ella me sonríe también.

Pues… para ser “Nada”… hiciste un desastre. – Me dice viendo lo que queda del espejo en la pared, cierro mis ojos y me curo… al abrirlos me pongo de pie y ella mira mi mano… al ver que estoy bien la suelta y se pone de pie también.

Te compraré otro… lo prometo. – Le digo a Vanessa caminando hacia la puerta, salgo de la habitación y después de la cabaña, noto que los alrededores parecen tranquilos y callados.

El ambiente es propicio para caminar. – Susurro y empiezo a caminar.

Sangre mía, sangre hermana,

Se derrama nuevamente,

Nuestra familia profana,

El pasado vehemente.

Después de un par de horas llego hasta un hermoso jardín, varias chicas jardineras lo están arreglando, me siento en una banca y cierro los ojos, el delicioso perfume de las rosas puede sentirse en el aire… así como también la frescura de la naturaleza… muy… pero muy distinta a la fría brisa que he sentido de Rusia; el lugar es tan tranquilo y pacífico… tan… relajante… lo es en tal grado que… con tan solo estar aquí me siento mucho mejor… un poco más… redimido de mis faltas. De pronto siento que alguien se para frente a mí, abro los ojos y noto que es el tipo negro que me atacó en Francia.

¿Qué quieres? – Le digo y él sonríe.

- ¡¿Qué más?! ¡¡Matarte!! – Me dice sin abrir la boca.

- ¡¿Qué?! ¡¡Whoa!! – Grito mientras el tipo me agarra del cuello y me lanza hacia uno de los rosales con una mano, caigo en él hiriéndome con las espinas y me paro como puedo, la chica que lo estaba cuidando se me queda viendo asustada, noto que estoy sangrando de la mayoría del cuerpo.

No te preocupes “Terroncito”, esto no es nada. – Le digo y corro hacia el tipo, mientras lo hago elevo mi energía y noto que él también hace lo mismo, cuando nos juntamos ambos nos agarramos de las manos a la altura del hombro, empezamos a forcejear y nuestra energía se empieza a tornar violenta.

¡¡¡Así que éste es el poder de “L’ange de la mort”, de “Le sauveur inhumain”!!! – Grita el tipo con la mente… ¡¿”Le sauveur inhumain”?! ¡¡Imposible!! ¡¿De qué puedo ser salvador?!

- ¡¿Qué, te parece poco?! – Le susurro y él me empuja, eleva su energía rápidamente y carga una gran esfera en su mano derecha, corre hacia mí y me la estrella en el estómago lanzándome contra una banca, con la espalda la arranco del suelo, ruedo y me cae encima.

Tomaré eso… como un sí… - Le susurro falto de aire ya que la banca me cayó en la boca del estómago, me pongo de pie como puedo y cuando miro hacia el frente noto que el tipo ya está a dos centímetros de mi rostro.

¡No jod…! – Estaba gritando cuando el tipo me levanta con una mano del cuello de nuevo y me mantiene allí.

Oui! Toi n’avoir pas rien! {¡Sí! ¡Tú no tienes nada!} – Me grita abriendo su boca por primera vez.

- Si le destin est dans ton garde…! {¡Si el destino está en tus manos…!} – Me dice y con ambas manos lo golpeo en la sien, el tipo me suelta y caigo al suelo arrodillado, le doy un golpe en la entrepierna y después le rompo la rodilla, cuando el tipo la pone sobre el suelo me pongo de pie y le doy una patada en la nuca, el tipo cae al suelo y yo me paro con las manos.

- ¡¿Qué?! ¡¿Qué pasará si el destino está en mis manos maldito?! – Le grito y el tipo se pone a reír, empieza a levitar y me mira a los ojos, su rodilla vuelve a su lugar y él empieza a carcajearse.

C’est condamné… {Está perdido…} - Me dice.

- ¡No! ¡No permitiré que nada ni nadie me haga fallarle al destino del que hablas! ¡¡Y si… el destino del que hablas es el del mundo…!! ¡¡¡Pues… lo protegeré a toda costa!!! – Grito elevando mi energía al máximo y el tipo se carcajea de nuevo.

- ¡¿En verdad crees que sobrevivirás a nosotros tan fácilmente como sobreviviste a “Les Guardiens”?! – Me pregunta… “Los Guardianes”… los tipos que me quitaron los poderes momentáneamente… entonces… quiere decir que este Fantasma… ya que perdí la concentración el tipo se acerca a mí y me agarra del cuello, me tira al suelo y empieza a presionarme contra él.

- Oui!! ¡¡¡Soy parte de “Legionis”… no de “Les Guardiens”!!! – Me grita… ¡¿“Legionis”?! ¡¡¿”Legionis”?!!

- ¡¿Quién es el jefe de “Legionis”?! – Le pregunto agarrando su mano con ambas mías haciendo fuerza para que no me estrangule.

- ¡El jefe de “Legionis”… no ha nacido aún! – Me contesta sonriente.

- ¡¿Qué clase de mierda es ésa?! – Le pregunto y el tipo agarra el brazo con el que me estrangula con el otro, haciéndome así el doble de fuerza.

C’est non merde. C’est… notre… destin! {No es ninguna mierda. ¡Es… nuestro… destino!} – Me dice… por la fuerza con la que me aprieta siento que estoy a punto de perder el conocimiento… no me queda más opción.

LES ÂMES, LE SANG, DES VICTIMES, DANS MOI!! – Grito y las almas del averno traspasan mi espalda y salen por mi pecho quitándome de encima al tipo negro, me pongo de pie con las manos y corro hacia el tipo, ya que va volando por los aires levito y me le lanzo al estómago, lo golpeo con mi hombro izquierdo y ambos caemos al suelo, yo sobre él, me siento y empiezo a golpearlo en la cara con toda mi fuerza… e incluso la fuerza de las almas. Después de un par de minutos golpeándolo fieramente la cara del tipo está irreconocible, apenas y respira… oigo que susurra algo… mas no oigo qué.

- ¡¿Qué estás diciendo maldito?! – Le pregunto acercando mi oído a su boca.

Vendrán… más… después… de mí. – Me dice y se empieza a reír, me separo de él lentamente y levanto el puño… cuando estoy a punto de darle el golpe de gracia… noto que ésa risa fue su última fuerza… ya ha muerto.

No parece tan grande ahora Ghost.

Ni tan fuerte Ghost.

- Qué Fantasma más estúpido Ghost.

- ¿Aunque… quién más puede venir Ghost?

Sí Ghost, dinos. – Oigo que dicen las almas, volteo a ver alrededor de mí y noto que nos tienen rodeados.

No lo sé chicas… pero… sí sé que nos espera un infierno. – Susurro liberando las almas, éstas dejan mi cuerpo y yo bajo la mirada.

Un infierno… el cual no sé si podré controlar. – Susurro mientras me pongo de pie, miro alrededor y me cercioro de que nadie me ve, después me hago invisible y empiezo a correr de regreso a la cabaña.

Llego alrededor de las 5 de la tarde… Vanessa está barriendo el pórtico, cuando estoy cerca de él me hago visible y Vanessa se asusta.

- ¡Ghost! – Me dice soltando la escoba y corre hacia mí, me abraza y me besa profundamente.

- ¡Me tenías tan preocupada! – Me dice cuando nos separamos agarrándome de ambas manos… así que… por eso el beso… aunque…

- ¿Por qué? – Le pregunto.

Pues… ya llevas más de cinco horas fuera de casa… y está a punto de anochecer. – Me contesta y le sonrío.

Ah… - Le digo y ella baja la mirada.

Qué tonta… - Susurra más como para sí misma.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto buscando su mirada y ella sonríe cuando la encuentro.

Es que… olvidé que puedes cuidarte solo. – Me contesta y me río suavemente.

Aún así… agradezco la preocupación. – Le digo soltando una de sus manos y tomando su mentón suavemente, ella me mira a los ojos fijamente y me acerco a su boca, cerramos los ojos y la beso profundamente. Después de unos segundos besándonos me separo, abrimos los ojos y ella me sonríe.

Creo que… tomaré una ducha. – Le digo dando unos pasos hacia la puerta principal.

Está bien, yo solo terminaré de barrer y entro. – Me dice, le sonrío y camino hasta el baño, entro en él y me desvisto, abro la ducha y empiezo a bañarme, no después de mucho oigo que Vanessa cierra la puerta principal, la puerta del baño se abre y volteo a ver.

Hola. Terminé. – Me dice como si nada, se quita la ropa y entra conmigo a la ducha, el agua moja su cabello y ella se hace para atrás enjuagándoselo, después me voltea a ver y cuando se da cuenta que no digo ni hago nada me sonríe.

- ¿Qué pasa? – Me pregunta.

No, nada. – Le digo mientras agarro la barra de jabón, me acerco a ella y la abrazo, le empiezo a enjabonar la espalda y ella me mira a los ojos fijamente, yo hago como si estoy más concentrado en enjabonarla. No después de mucho noto que me está mirando seriamente el cuello.

- ¿Ghost? – Me pregunta.

- ¿Hmmm? – Le digo.

¿Te pasó algo? – Me pregunta y la miro a los ojos.

- ¿A qué te refieres? – Le digo y ella empieza a tocar en medio de ambas clavículas y parte del pecho.

Tienes… rojo todo esto. – Me dice… y de repente siento un gran dolor justo donde ella está tocando, grito a causa de él y noto que estoy sangrando… lo noto… por que toda la sangre baña a Vanessa, ella grita asustada y cae al suelo sentada, yo pongo ambas manos sobre mi cuello y me arrodillo, pongo mi frente sobre el mosaico e intento no gritar… siento como se me dibuja un nuevo tatuaje… pero… ya que es en el cuello… siento como si me estuviera ahogando… trato de respirar de cualquier forma… mas no puedo… siento como si estuviera en una piscina sin poder nadar… de pronto… la sangre empieza a salir por mi boca y nariz. Unos minutos después dejo de sentir dolor alguno y empiezo a toser la sangre que me ahogaba, miro el mosaico alrededor y noto que hay más sangre que agua, trato de sentarme… mas no puedo… me he quedado sin fuerza… tanto que… caigo al mosaico de lado… a punto de perder el conocimiento, miro a Vanessa y noto que está totalmente asustada… trato de levantarme de nuevo… mas no puedo… y pierdo el conocimiento.

Al despertar noto que estoy en el cuarto de Vanessa, miro hacia la ventana y me doy cuenta que ya anocheció… miro alrededor y noto que estoy solo… cielos… ¿Qué pasó? ¿Cómo llegué aquí? Me pongo de pie como puedo y camino tambaleante a la puerta, la abro y salgo a la sala, noto que Vanessa está tomando café en la barra de la cocina, cuando me ve… sonríe tristemente… me acerco a ella y recargo ambos codos sobre la barra para no caerme… miro las manos de Vanessa alrededor de la taza y noto que están temblando.

Estoy bien… ya pasará. – Me dice Vanessa levantando lentamente la taza y tomando un sorbo.

Perdóname… lo siento… no quise hacerlo. – Le digo y ella… pone una de sus manos sobre una de las mías.

Ya te dije… estoy bien. – Me dice.

Deberías descansar… perdiste mucha sangre… aún si te curas no creo que andar de pie te haga bien. – Me dice caminando hacia mí, pasa uno de mis brazos detrás de su cuello y me agarra con ambos brazos de la cintura, me lleva hasta el sillón y me acuesta en él, ella se sienta a la orilla y empieza a acariciar mi rostro… a pesar de que sus manos estaban cerca del café siento que las tiene muy frías.

No quise asustarte… - Le digo y ella baja la mirada… después se acuesta sobre mí y la abrazo.

Yo sé que no… yo sé que no. – Apenas oigo que susurra… ya que pierdo el conocimiento de nuevo.

Cuando despierto está amaneciendo, noto que Vanessa está tocando delicadamente el nuevo tatuaje en mi cuello.

- ¿Qué es? – Le pregunto y ella sonríe.

Perdón. No quise despertarte. – Me dice viéndome a los ojos, le sonrío y después ella mira de nuevo el tatuaje.

Es… tu nombre. – Me contesta empezando a tocar desde el lado izquierdo de mi cuello… sigue el contorno de las letras con su dedo y, en efecto, el nombre “Ghost” está plasmado.

Qué bien… - Susurro acariciando su rostro, nos quedamos unos minutos en silencio y de repente ella me da un beso en la boca.

Tengo hambre, haré el desayuno. – Me dice separándose un poco y le sonrío, dejo de abrazarla y ella se pone de pie, camina hacia la cocina y oigo que empieza a preparar la comida, me siento y empiezo a frotar mi cuello… ya no duele… y mi fuerza parece estar al máximo… me pongo de pie y camino al baño, me miro al espejo y noto que… las letras… cubren todo mi cuello.

– “Ghost”… parece ser que estoy destinado a serlo… - Susurro y camino a la ducha… la enciendo y me baño. Al terminar me cubro con una toalla y camino al cuarto de Vanessa, me seco, me visto y salgo a la sala.

Justo a tiempo. – Me dice Vanessa y la volteo a ver, pone ambos platos en la barra y ella empieza a comer, camino hacia ella y empiezo a comer también.

- ¿Sabes? Creo que tendré que “Correr”. – Le digo mientras ella toma un poco de agua.

- ¿”Correr”? – Me pregunta poniendo su vaso sobre la barra de nuevo.

Sí… ayer… salí a caminar… y mientras lo hacía… me enfrenté contra un Fantasma. – Le digo y ella baja la mirada.

No sé cómo me encontró… pero me dijo que… “Vendrían más después de él.” – Le digo bajando la mirada mientras empiezo a juguetear con la comida.

Así que… - Susurra Vanessa después de un momento en silencio.

- ¿Así que…? – Le digo viéndola de nuevo y ella se ríe suavemente.

- ¿Cuándo me dejarás? – Me pregunta y sonrío.

No lo sé. – Susurro y ella continúa comiendo.

Sinceramente no sé qué se supone que estoy haciendo aquí. – Le digo después de unos segundos empezando a comer de nuevo.

- ¿A qué te refieres? – Me pregunta viéndome a los ojos y me detengo nuevamente.

Me refiero a que… junto a ti… no sé qué tengo que hacer. Tengo sueños sobre un futuro incierto… donde Kimberly está viva y con ella mi hija, donde tú y yo no somos más que amigos, donde Wesley no tiene que ver con ninguno de nosotros. Pero… al contrario de todo eso… estamos viviendo juntos como no sé qué… Wesley es la principal causa de todo este desastre… Kim y Sammy están muertas… y ahora no solo debo cuidarme de los tipos que nos capturaron sino que también tengo que cuidarme de todos los demás Fantasmas del mundo que, al parecer, sienten que soy una deshonra para ellos. – Susurro y Vanessa no deja de mirarme fijamente, después de unos segundos sonrío y pongo el tenedor sobre el plato.

Creo que no soy más que un “Quejoso”. – Le digo y ella se ríe suavemente.

Diablos… - Susurro frotándome los ojos con ambas manos.

Y… de todo eso… de todo lo que dijiste… ¿Qué es lo que más te molesta? – Me pregunta y la miro a los ojos… noto que en ellos refleja cierta ternura… aunque… también cierta tristeza… en mi mente solo circula la idea de que ella espera que mi respuesta sea… “Estar contigo”… que eso es lo que más me molesta… que me molesta cuando le hago el “Amor” sin siquiera saber si la amo… que me molesta abrazarla, acariciarla, besarla como si fuera o quisiera que llegará a ser mi esposa… aunque… a última hora… ésta idea no parece tan descabellada… ya que aparenta ser más estúpido, aunque me duela decirle así, estar enamorado… de un fantasma.

No lo sé… quizá… me molesta que no me moleste nada. – Le contesto y ella me sonríe algo confundida.

Olvídalo… - Le digo y ambos continuamos comiendo. Después de comer yo lavo los platos mientras Vanessa toma su baño, al terminar camino al sillón y me recuesto en él, oigo que Vanessa termina de bañarse, sale del baño y entra a su habitación.

Qué raro. – Susurro al no oír nada más que a Vanessa moverse por su habitación… esto no me gusta nada… de pronto… la puerta principal se abre… la luz del día entra y… no sé por qué… me ciega… mis ojos se cierran un poco mas yo trato de mantenerlos abiertos.

Good morning champ! {¡Buenos días campeón!} – Oigo que dice una voz burlona en Inglés… noto que es un hombre… y que en vez de cargar esferas de energía… carga esferas de fuego… de repente pierdo el conocimiento.

Al despertar estoy boca abajo sobre la nieve, se siente una fuente de calor cercana… me pongo de pie como puedo y miro que Vanessa está inconsciente a mi lado… está vestida aunque tienen un golpe en la cabeza… está totalmente rojo… como si la hubieran golpeado con algo incandescente… de pronto algo explota detrás de nosotros, cubro a Vanessa y después volteo a ver… es la cabaña de Wesley la que explotó… ¡¡¿Qué diablos está pasando?!! Volteo a ver a Vanessa y pongo mi mano sobre su golpe, cargo energía en ella y la curo rápidamente, ella empieza a apretar los párpados mas no los abre.

- ¡Vanessa! ¿Estás bien? – Le pregunto acariciando su rostro… ella abre los ojos un poco y me sonríe.

Vaya… volviste en sí. – Me susurra… ¿”Volver en sí”? ¿A qué se refiere? Al parecer… por su falta de fuerza pierde el conocimiento de nuevo… de pronto… mi cabeza empieza a doler fuertemente… tanto que grito de dolor mientras caigo a un lado… sostengo mi cabeza con ambas manos y después cierro los ojos.

(THE GHOST: Posesión.)

Al abrir los ojos el tipo camina hacia mí sin disipar sus esferas de fuego, me pongo de pie y sonrío.

Good morning motherfucker, what the fuck you want?! {Buenos días hijo de perra, ¡¿Qué carajos quieres?!} – Le grito sonriente y el tipo aparentemente se espanta por mi… gentileza.

Well… you know what I want. I want you and the girl… dead. {Bueno… tú sabes lo que quiero. Te quiero a ti y a la chica… muertos.} – Me dice elevando su energía mientras se carcajea.

You want us dead? And who’ll kill us?! You?!! Aw, give me a break punk!!! {¿Nos quieres muertos? ¡¿Y quién nos matará?! ¡¡¿Tú?!! ¡¡¡Aw, dame un respiro patán!!!} – Le digo elevando mi energía, el tipo me lanza ambas esferas de fuego y yo las detengo con las palmas de mis manos… para mi sorpresa… y la de él… no me quemo… las detengo como si fueran simples esferas de energía.

Ah! Pyrokinesis! The ability to convert energy into fire… hmmm… but… did you know playing with fire can be dangerous to your health? {¡Ah! ¡Piroquinesia! La habilidad de convertir la energía en fuego… hmmm… pero… ¿Sabías que jugar con fuego puede ser dañino para tu salud?} – Digo mientras cierro ambos puños desapareciendo el fuego.

Who do you think you are to mock of me like this?! {¡¿Quién te crees que eres para burlarte de mí de esta forma?!} – Me grita llenando de fuego sus brazos, noto que su piel se quema mas él aparenta no sentir dolor.

Shit… that’s a nice trick… and, as a matter fact, I’m just the guy who will give you a hell of a beating!!! {Mierda… qué buen truco… y, a decir verdad, ¡¡¡Sólo soy el tipo que te dará una reverenda paliza!!!} – Grito y el tipo corre hacia mí, el tipo empieza a tirarme golpes mientras yo empiezo a esquivarlos.

Hot, hot, warm, warm, cold, colder! {¡Caliente, caliente, tibio, tibio, frío, más frío!} – Grito y empujo al tipo, él da un par de pasos hacia atrás y me mira enojado.

Oi! You’re supposed to kill me with your hands… not of boredoom!! {¡Oi! ¡¡Se supone que debes matarme con tus manos… no del aburrimiento!!} – Le digo sonriente y el tipo expulsa su energía al máximo transformándola en fuego.

- ¡¿Qué está pasando?! – Pregunta Vanessa saliendo de la habitación.

Well… I guess you’ll be the second!! {Bueno… ¡¡Al parecer tú serás el segundo!!} – Me dice el tipo y levita rápidamente hacia Vanessa, para mi sorpresa ella le da una patada en el pecho, corro hacia el tipo y lo agarro por la espalda.

I’ll never be a second place dish!! {¡¡Nunca seré un platillo de segunda mesa!!} – Grito y lo lanzo para atrás, azota el suelo y camino hacia Vanessa.

- ¡Hola preciosa! – Le digo a Vanessa y la beso de forma brusca, ella me empuja y me mira algo enojada.

- ¡¿Qué rayos te pasa?! – Me pregunta y sonrío.

Mon amour… simplemente soy el verdadero Ghost… no la estupidez de hace un rato. – Le digo sonriendo cínicamente, de pronto un trozo de madera, como la pata de una mesa o algo así, pasa a mi lado, golpea a Vanessa en la frente y ella cae inconsciente en el suelo, noto que el trozo está algo carbonizado, volteo a ver al Fantasma y noto que él tiene la mesa con una mano.

I don’t like being ignored! And less for a girl!! {¡No me gusta ser ignorado! ¡¡Y mucho menos por una chica!!} – Me dice el tipo soltando la mesa y me río suavemente.

Awww, I’m so sorry “Pumpkin”, I’m a “Player”, but sincerely I don’t play “That” way! {¡Awww, lo siento “Panquecito”, me gusta “Jugar”, pero sinceramente no juego de “Esa” forma!} – Le digo cargando un par de esferas de energía, el Fantasma se enoja y corre hacia mí de nuevo, empieza a tirarme golpes y yo empiezo a quitármelos con las esferas.

– “2, 4, 6, 8; you suck, I’m great!” {“¡2, 4, 6, 8; apestas, soy grandioso!} – Canto burlonamente y el tipo se enoja, se me viene encima, el fuego empieza a quemarme así como también empieza a quemar las tablas del suelo.

Soon… you’ll be nothing more than ashes!!! {Pronto… ¡¡¡No serás más que cenizas!!!} – Me dice y se carcajea, sonrío y lo golpeo con la cabeza en la frente, el tipo se marea y doy vuelta, me subo en él y empiezo a golpearlo directamente en la nariz.

Nothing… more… than… ashes?! Go… fuck… your… self!! {¡¿Nada… más… que… cenizas?! ¡¡Ve… a joderte… tú… mismo!!} – Le grito con cada golpe que le doy, el tipo eleva su energía de golpe y me lanza contra la pared, caigo arrodillado y al ver hacia el frente una gran bola de fuego viene hacia mí, me cubro con ambos brazos y cuando ellos se encienden en fuego corro hacia el tipo.

Fire with fire punk!! {¡¡Fuego con fuego patán!!} – Le grito, ambos empezamos a golpearnos sin tratar de cubrirnos y después de un par de minutos ambos estamos totalmente carbonizados.

I’ve never felt… so hot… before. {Nunca me sentí… tan caliente… antes.} – Me dice el tipo.

Geez… that just sounded so “Gay”. {Cielos… eso sonó tan “Gay”.} – Susurro y el tipo se ríe… de repente se empieza a carcajear… el tipo expulsa su energía suicidándose en una explosión y toda la cabaña se incendia.

¡Qué hijo de perra más cobarde! – Grito viendo alrededor, noto que el fuego está cerca del tanque de gas.

- ¡¡Qué bien... excelente!! – Grito lanzando una esfera de energía a la ventana al lado de la puerta rompiéndola, después levanto a Vanessa con la mente y la lanzo a través de la ventana, después corro hacia ella y el tanque de gas explota, me lanza por el aire y caigo a la par de Vanessa.

¡Qué viajecito! – Susurro curándome… y al terminar… me quedo sin fuerza… caigo a la nieve boca abajo y pierdo el conocimiento.

(THE GHOST: Presente.)

Al abrir los ojos sigo de lado… sosteniendo mi cabeza… al parecer fui poseído de nuevo… hmph… no entiendo… ¿Por qué fui poseído si no he hecho más que seguir mis instintos? Me arrodillo y levanto a Vanessa en mis brazos, me pongo de pie y empiezo a caminar rumbo al pueblo… mientras lo hago contemplo el rostro de Vanessa… cielos… ¿Me estaré enamorando de esta… mi… “Hermana”?

Después de una hora o algo así Vanessa empieza a apretar los párpados.

- ¿Ghost? – Me susurra al abrir los ojos, le sonrío mas no dejo de caminar.

Hola. ¿Te sientes bien? – Le pregunto y ella mira alrededor, se da cuenta de que la estoy cargando.

Sí… eso creo. ¿Adónde me llevas? – Me pregunta.

A un hotel… la cabaña explotó en mil pedazos. – Le contesto y ella sonríe, cuelga sus brazos de mi cuello y cierra los ojos.

Me gusta que me trates así. – Me susurra después de un par de minutos en silencio.

- ¿Cómo? – Le pregunto.

Como si fuera tu novia. – Me contesta y nos reímos suavemente.

Quién quita y algún día lo seas. – Le susurro y ella me mira a los ojos. Al llegar a la ciudad camino hacia un hotel, al llegar a la recepción Vanessa se baja de mis brazos y pido una habitación, el recepcionista nos la da y caminamos hacia la puerta, al llegar entramos y cierro la puerta con llave, Vanessa se sienta a la orilla de la cama y se me queda viendo de pies a cabeza.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto y ella me señala, miro mi cuerpo y noto que por poco y me quedo desnudo… apenas visto un poco de ropa.

Maldito… - Susurro y me arranco lo que me queda de camisa… después hago lo mismo con el pantalón, Vanessa baja la mirada y se sonroja.

Tomaré una ducha… el maldito maníaco ése en realidad me hizo sudar. – Susurro entrando al baño, abro la llave de la ducha y el agua empieza a mojarme, recargo mi espalda sobre la pared y miro mi mano.

Piroquinesia… hmmm… - Susurro cargando una esfera de energía... mas ésta no deja de ser más que eso… deshago la esfera y cierro mi puño, levanto mi dedo índice y me concentro en él… de pronto… expulso un poco de energía de él y se convierte en fuego.

Al parecer… puedo aprender a dominarlo… pero… el fuego puede ser demasiado peligroso. – Susurro viendo la pequeña flama bailando sobre la yema de mi dedo… sonrío y apago el fuego.

Prefiero la energía pura. - Susurro poniéndome bajo el agua y empezando a bañarme. Después de bastantes minutos bañándome, relajándome, cierro la llave y me cubro con una toalla, salgo del baño y noto que Vanessa no está en la habitación.

- ¿Adónde habrá ido? – Susurro caminando a la cama, me quito la toalla y me siento en la orilla, empiezo a secar mis pies y en eso se abre la puerta de la habitación, Vanessa entra y me sonríe, noto que trae un par de bolsas.

Hola. – Me dice.

Hola. ¿Dónde andabas? – Le pregunto sin dejar de secarme, ella se sienta a mi lado y saca de la primera bolsa un pantalón de mezclilla y una camisa de botones.

A pesar de que a mí… me gusta verte desnudo. – Me dice y sonrío.

A las demás personas puede parecerles… “Inapropiado”… así que… - Me dice dándome la ropa y la agarro.

Gracias. – Le digo y ella sonríe.

De nada. – Me dice y saca una caja de la otra bolsa, la abre y son unos zapatos con un par de calcetines, me los da y me río suavemente.

- ¿Esto también? – Le pregunto y ella asiente con la cabeza.

Gracias, gracias. – Le digo viendo los zapatos… parecen tan lujosos…

- De nada… creo que… tomaré una ducha. – Me dice poniéndose de pie y entra al baño, no después de mucho se oye que abre la ducha.

Toc-toc Ghost. – Oigo que dice una voz y miro alrededor… estoy solo.

- ¿Quién es? – Susurro y el tipo se ríe.

- ¿Quién más? – Me pregunta y ésta vez reconozco la voz… hace tiempo que no la oía, pongo los zapatos en el suelo y cierro mis ojos. Los abro… y desde las sombras… camina Dark.

Hasta cuando te asomas. – Le digo cruzándome de brazos y el tipo se ríe.

- ¿Qué? ¿Me extrañaste? – Me pregunta.

Hmph. – Susurro y el tipo se ríe nuevamente.

Al parecer tus… “Camaradas” te quieren muerto. – Me dice después de un par de segundos en silencio y lo veo desconfiadamente.

- ¿Cómo lo sabes? – Le pregunto y él toca su sien con su dedo índice.

- Estoy en tu mente, ¿Recuerdas? – Me dice y bajo la mirada, es cierto.

Lo olvidé por un momento. – Susurro y él se cruza de brazos también.

Pues… sí… los malditos ésos me atacaron dos veces en dos días. En un principio pensé que estaban con “Les Guardiens”. – Le digo a Dark mirándolo de nuevo.

No… “Les Guardiens” nos han querido tener bajo su control desde que existimos. – Me dice… ¿“Desde que existimos”?

- ¿También te persiguieron a ti? – Le pregunto y él sonríe.

Sí. A mí… y a los otros dos “Jefes”. – Me contesta… ¿”Jefes”?

Sí… Jefes. Todas las Tribus de la antigüedad solían tener un Jefe, todos saben eso. Cuando nuestros antepasados, indios de sangre pura quienes lograron aprender y controlar los poderes ocultos de la mente, se mezclaron con mujeres… llamémosles “Normales”… el poder fue heredado a los hijos de forma automática; si bien fueron varios los niños “Especiales”… solo tres familias lograron salvar a sus descendientes, entre ellos nosotros, quienes dirigiríamos la única Tribu Fantasma del mundo. Desde entonces la humanidad estuvo en contra de nosotros y fundó “Les Guardiens”… no después de mucho los Tres Jefes Fantasmas decidimos separarnos. Bleeding Hawk se naturalizó en Estados Unidos bajo el nombre de Hank Andrews, Stalking Fox aparentemente murió rumbo a la Antártica, y yo me hospedé en Europa. – Me dice y me quedo callado, ¿Qué sentido tiene decirme esto ahora?

A decir verdad… ninguno. – Me contesta y se da la vuelta empezando a caminar hacia la sombra.

Simplemente… quería hacerte entender un poco de donde venimos… y también hacerte entender por qué los otros quieren matarte; nunca nos aliamos con los humanos… por eso la mayoría se volvieron asesinos a sueldo. – Dice Dark desapareciendo en la oscuridad.

Un momento… si solo tres Jefes Fantasmas han existido… Andrews tuvo dos hijos, y tú no tuviste ninguno… ¿De dónde han salido los demás Fantasmas? – Le pregunto y oigo que se carcajea.

¿No has prestado atención, verdad? Se supone que todos ellos eran nuestros “Hermanos de Sangre”, aunque el liderazgo se nos dio a nosotros por ser los primogénitos y, por ende, de más experiencia en nuestras… “Artes”. – Me contesta Dark y cierro los ojos. Al abrirlos de nuevo estoy en la habitación del hotel, miro alrededor y no ha pasado nada.

Maldita sea… así que… mientras esté del lado de los humanos… “Legionis” me perseguirá… creo… creo que… ése es el destino que debo proteger. – Susurro dejándome caer de espalda sobre la cama, cierro los ojos y oigo que Vanessa cierra la llave de la ducha, unos segundos después sale del baño mas no siento que hace nada, de repente alguien me besa… pero… siento que besa distinto a Vanessa, cuando se separa abro los ojos y noto que es una chica de pelo corto y rubio.

Hola Ghost… hace mucho que ansiaba conocerte. – Me dice y me pongo de pie, miro alrededor y noto que Vanessa está contra la pared sosteniendo su cuello con ambas manos… ésta rubia la está asfixiando.

Muy bien… eres una Fantasma... déjame decirte que me sorprende que lo seas… tomando en cuenta que eres mujer. – Le digo y la chica me sonríe.

Vaya, bien dicen que “El diablo no es como lo pintan”… hablan grandes cosas de ti mas parece que no eres más que otro “Macho”. – Me dice en tono reclamante, sonrío y me siento de nuevo a la orilla de la cama.

Suelta a la chica, es a mí a quién buscas… no a ella. – Le digo poniéndome los calcetines que me dio Vanessa, de reojo noto que la Fantasma la suelta y Vanessa cae al suelo de rodillas mientras empieza a toser, después de ponerme los calcetines me pongo el pantalón y los zapatos, me pongo de pie y camino hacia Vanessa, la rodeo con mis brazos y le ayudo a ponerse de pie.

- ¿Te encuentras bien? – Le pregunto y ella me mira a los ojos.

Sí… me tomó por sorpresa. – Me susurra y le sonrío.

Vístete… yo me encargo de esto. – Le digo a Vanessa y camino hacia la puerta de la habitación.

Bueno, sin más rodeos busquemos dónde… “Charlar”… tranquilamente “Niña”. – Le digo a la chica Fantasma y ella se molesta aún más, camina hacia mí y le abro la puerta.

Gracias, y no soy una “Niña”. – Me dice mientras sale de la habitación, miro a Vanessa y le guiño un ojo.

- ¿Ghost? – Me dice cuando estoy saliendo, la miro de nuevo y ella me sonríe.

Ten cuidado, ¿O.K.? Esa chica parece algo “Zorra”. – Me dice sonriente y me río suavemente.

Sí, sí… no pasará nada… que yo no quiera. – Le digo y ella se ríe suavemente también, salgo de la habitación cerrando la puerta y empiezo a caminar al lado de la rubia.

¿Así que… me dirás tu nombre… o… tratarás de matarme sin previo aviso igual que tus “Hermanos”? – Le pregunto a la chica y ella sonríe sin verme.

De haberlo querido te hubiera roto el cuello antes de besarte. – Me dice.

Ahhh… qué linda… violenta… pero linda. – Le digo. – Sasha. – Susurra cuando salimos del hotel.

- ¿Perdón? – Le pregunto.

Querías saber mi nombre… es Sasha. – Me contesta viéndome a los ojos… guau… tiene unos lindos ojos verdes, ella se sonroja y baja la mirada.

Gracias. – Me dice… hmmm… una Fantasma en verdad.

Después de un rato caminando llegamos a un parque con estanque, la chica camina hacia él y empieza a verlo.

- ¿Sabes? Para estar dispuesto a pelear conmigo… debes estar loco… aunque déjame decirte que has elegido un excelente lugar para que sea tu tumba. – Me dice Sasha… qué fría… de repente la chica expulsa su energía y me voltea a ver… sus ojos arden tremendamente… ningún otro Fantasma, ni siquiera yo, puedo hacerlo de tal manera.

- ¡¡¡Pelea, pelea, supuesto ”Sauveur inhumain”!!! – Me dice la chica corriendo rápidamente hacia mí… otra vez ésa frase… para mi sorpresa empieza a tirarme golpes y patadas tan rápido que apenas puedo pararlos, de pronto me engaña y me da un par de patadas en el estómago, después me da un gancho en el mentón y salgo volando por los aires… si bien la fuerza es brutal… en el golpe se siente algo más… como si éste estuviera… electrificado… caigo al suelo y siento como ésta “Electricidad” recorre mi cuerpo dejando un leve rastro de dolor… me pongo de pie lentamente y noto que la energía que rodea a Sasha… es eléctrica.

¿Así que… tú eres una experta en Electroquinesia? – Le pregunto y ella sonríe.

Pues… te diré que puedo defenderme. – Me contesta rodeando sus brazos de electricidad.

Vaya, la juventud de hoy se torna más y más violenta. – Susurro elevando mi energía.

- ¿Qué pasó con los tiempos cuando las personas se conformaban con la energía pura de su cuerpo? – Susurro cargando un par de esferas de energía.

Dejaron de existir… el día que tú apareciste. – Me contesta.

Bien, bien… quieren superarme… ¿Lo lograrán? – Digo y la chica corre hacia mí de nuevo, empieza a intentar golpearme mas ésta vez igualo su velocidad.

- ¿Sabes? De… habernos… conocido… en otras… circunstancias… - Le estoy diciendo y me detengo estrellándole una de las esferas en el estómago, la chica se arrodilla y golpea mi espinilla con electricidad en su puño arrodillándome también.

- ¿Qué? ¿Me hubieras invitado a cenar? – Me pregunta sonriente y me río suavemente.

Sí… ¡Algo por el estilo! – Le digo y ambos nos damos un puñetazo en la cara, ella con su electricidad nuevamente y yo con la esfera que me quedaba, caemos acostados en el suelo y yo empiezo a frotarme la cara… cada vez su electricidad me hace más daño.

Quizá… - Oigo que susurra y sonrío.

- ¿Quizá? – Le pregunto cuando se detiene por la duda.

Quizá hubiera aceptado. – Dice y me río suavemente.

Qué bien. – Le digo y me pongo de pie con las manos, al ver frente a mí noto que ella hace lo mismo pero ha dejado de transformar su energía en electricidad, me tira una patada baja tratando de tirarme y quito el pie, después le tiro una patada de la misma manera y… ella quita el pie evadiéndola también, después ambos empezamos a tirarnos patadas a la espinilla… después de varios golpes ambos sonreímos… ambos sentimos que se nos ha dormido la pierna a causa del dolor, ambos dejamos de tirarnos patadas y bajamos la guardia, ella se agacha para sobarse y yo levanto la pierna.

Ponte serio Ghost… basta de tonterías. – Me dice la chica cuando se pone de pie cargando electricidad en sus brazos.

Muy bien, “Round final” entonces… - Le digo elevando mi energía al máximo, ella hace lo mismo y empezamos a pelear nuevamente, con mis esferas detengo sus golpes ya que es la única forma para no electrocutarme. No después de mucho la chica empieza a moverse más y más rápido, tanto que no puedo detener todos sus golpes.

Muy bien… si así lo quieres… - Susurro más para mí mismo, cuando me tira un puñetazo le agarro la mano y le quiebro el brazo, ella sonríe y me da un cabezazo estira su brazo bruscamente haciéndolo regresar a su posición, después me agarra del cuello con ambas manos y empieza a electrocutarme, de repente… increíblemente… me levanta del suelo… después de unos segundos… cuando siento que me falta el aire sonrío y le doy un rodillazo en el mentón, la chica me suelta y cargo un par de esferas de energía, las junto y se las estrello en la cara, la chica cae al suelo y con la mente me empuja hacia el estanque, caigo en él y nado hacia la superficie, para mi sorpresa Sasha ya está levitando sobre él.

- ¡Hasta aquí llegas Ghost! – Me grita mientras carga electricidad en sus brazos.

- ¡Desgraciada…! – Susurro cuando ella lanza su energía al estanque… el agua se electrifica y empiezo a electrocutarme… no después de mucho empiezo a gritar… y mi cuerpo se queda sin fuerza… mis ojos se cierran y dejo de sentir cosa alguna.

(THE GHOST: Alucinación.)

De pronto… siento que algo me cae encima.

- ¡Papi, papi! – Oigo que dice la voz de una niña, abro los ojos… y me doy cuenta que es Samantha… como de unos 7 años.

- ¿Sammy? ¡Sammy! – Le digo sentándome y la abrazo fuertemente, al separarnos acaricio su rostro… qué linda.

- ¿Papi? – Me pregunta y la miro a los ojos.

- ¿Qué pasa mi angelito? – Le digo y ella se entristece.

- ¿Tan rápido te rindes? – Me pregunta… ¿Qué? ¿Rendirme? Quiere decir… morirme… significa que… esto no es más… que una Alucinación.

- ¡No te rindas papá! ¡Yo sé que puedes ganar! – Me dice empezando a llorar.

No bebé, no llores, no llores. – Le digo limpiando sus lágrimas y ella me abraza.

¡¡No quiero que te mueras papá!! ¡¡¡No me dejes!!! – Me dice sollozando… la abrazo también y beso su mejilla… después miro hacia el frente y noto que Kimberly está de pie frente a nosotros… como a unos 4 metros… ella me sonríe y me dice “Te amo” sin sonido, cierro los ojos de nuevo y dejo de sentir cosa alguna nuevamente.

(THE GHOST: Presente.)

Al abrir los ojos estoy flotando boca abajo en agua, miro alrededor y me doy cuenta que estoy en el estanque… así que… morí por unos segundos… elevo mi energía al máximo y levito rápidamente fuera del agua, miro alrededor y noto que Sasha ya se estaba yendo.

- ¡Vamos Sasha! ¡¡Ponte seria!! ¡¡¡Basta de tonterías!!! – Le grito sus mismas palabras de forma burlona y ella voltea.

No puede ser… ¡¿Sigues vivo?! – Me dice algo sorprendida y levito hacia ella rápidamente, tanto que cuando estoy a su lado ella se asusta.

- ¡¡¡Viviré… hasta verlos… a todos ustedes… muertos!!! – Le digo y cuando ella me trata de dar un puñetazo le agarro el brazo, se lo rompo otra vez y después le doy una patada en la rodilla fracturándosela también, la chica cae arrodillada y cargo un par de esferas de energía, Sasha me mira a los ojos algo asustada y unas lágrimas caen de sus ojos.

- ¡¿Quién… quién eres?! – Me pregunta… sonrío al no tener más que una respuesta.

– “Le sauveur inhumain.” – Le contesto y le estrello ambas esferas al mismo tiempo, una en cada lado de la cabeza… lo hago con tanta fuerza… que su cabeza… explota.

No puedo tener piedad… ya que nadie la tendrá conmigo. – Susurro calmando mi espíritu, me hago invisible y empiezo a correr de regreso al hotel.

Al llegar entro y camino a la habitación, toco la puerta y miro alrededor, ya que no hay nadie me hago visible, Vanessa abre la puerta y sonríe al ver que soy yo.

Hola. – Le digo y se ríe suavemente.

Hola. – Me dice haciéndose a un lado y entro a la habitación, camino a la cama y me siento en la orilla mientras Vanessa cierra la puerta.

- ¿Cómo… cómo te fue? – Me pregunta y me dejo caer de espalda sobre la cama.

Bien… si se le puede decir así. – Le contesto cerrando los ojos y ella se sienta a mi lado.

Parece ser que tenías razón. – Me susurra después de unos segundos en silencio.

- ¿Acerca de qué? – Le pregunto.

De los Fantasmas, parece ser que te están buscando desesperadamente. – Me contesta y sonrío.

- ¿Qué te hace pensar que es “Desesperadamente”? – Le pregunto.

Pues… nos han atacado dos veces en un solo día y ayer te atacaron una vez a ti solo… sinceramente… para mí… un intento de homicidio es suficiente por… al menos un mes. – Me dice y ambos nos reímos suavemente.

Sí… y se supone que esto se pondrá aún peor. – Le susurro, Vanessa se acuesta a mi lado y pone su rostro en mi pecho mientras yo paso mi brazo detrás de su cuello.

- ¿Por qué piensas eso? – Me pregunta y empiezo a acariciar su rostro.

Por que… si ellos no vienen por mí… yo iré por ellos. – Le contesto y ambos nos quedamos en silencio. Después de varios minutos abro los ojos, miro hacia el reloj de pared de la habitación y me doy cuenta que son las 2 de la tarde, ni siquiera hemos almorzado, miro a Vanessa y noto que está quedándose dormida.

Hey… Vanessa… ¿No tienes hambre? – Le pregunto y ella acerca su rostro a mi cuello.

- ¿Hmmm? – Me dice algo dormitada… besándolo.

- ¿No quieres comer algo? – Le pregunto y ella se ríe suavemente.

Creí que nunca preguntarías. – Me dice y me río suavemente también, ella se separa un poco de mí y se sienta, bosteza cubriéndose la boca y después estira sus brazos.

- ¿Qué quieres que almorcemos? – Le pregunto sentándome también, ya que está a mi lado al bajar los brazos los cuelga de mi cuello.

No sé… hace mucho que no como comida china. – Me dice y me río suavemente de nuevo.

- ¿Comida china? ¿En Rusia? – Le pregunto y ella acerca sus labios a los míos.

O… podemos quedarnos aquí y besarnos. – Me dice besándome lentamente.

Hmmm… no es tan mala idea… – Le digo y ella me sonríe.

- ¿Pero? – Me pregunta ya que no termino la frase.

Me estoy muriendo de hambre. – Le digo cuando nos separamos un poco y ella me empuja sobre la cama de nuevo.

- ¡Payaso! – Me dice sonriente poniéndose de pie y yo me río un poco, me pongo de pie también y salimos de la habitación, caminamos hasta la recepción y de allí salimos del hotel. Después de varios minutos caminando encontramos, por fin, un restaurante de comida china; entramos y pedimos una mesa, nos sentamos y Vanessa empieza a ver el menú, yo hago lo mismo… pero…

- No entiendo qué es todo esto. – Le digo poniendo el menú sobre la mesa y Vanessa me sonríe.

- ¿Nunca has comido comida china? – Me pregunta.

No… y sinceramente… no me llama la atención. – Le digo y ella se ríe un poco.

Yo ordenaré. – Me dice, cuando llega el mesero le pide la comida. No después de mucho el mesero pone ambos platos sobre la mesa y empezamos a comer, al terminar miro por la ventana que un par de tipos no dejan de mirarnos.

- ¿Te gustó? – Me pregunta Vanessa tomando su bebida.

Sí… estuvo bien… ¿Me disculpas? – Le pregunto a Vanessa poniéndome de pie.

Sí, sí. – Me contesta algo extrañada. Camino hacia el cuarto de baño y salgo por la ventana, camino hacia la esquina del lugar y rodeo el restaurante.

Salgo a la calle por un callejón al lado de él, les silbo a ambos tipos y cuando me ven corren hacia mí, sin previo aviso empiezan a tirarme golpes y patadas de forma certera… son peleadores bien entrenados, después de unos minutos los tipos dejan de atacarme y me miran sonrientes… sus ojos empiezan a brillar… y ambos expulsan toda su energía.

Más Fantasmas… guau… sí que me odian… - Susurro y elevo mi energía también, ambos tipos empiezan a atacarme de nuevo y yo me voy haciendo lentamente para atrás, entrando de nuevo al callejón. Los tipos empiezan a atacarme muy rápidamente, tanto que incluso usan las paredes para impulsarse. No después de mucho empiezan a golpearme sin que yo pueda moverme lo suficientemente rápido para detenerlos o esquivarlos, un par de minutos después me tiran al suelo y empiezan a tratar de patearme, como puedo detengo las patadas que pueden noquearme, los tipos me levantan con la mente y me azotan contra la pared, mientras uno me detiene ahí el otro me empieza a golpear en el estómago.

- ¡Qué montoneros! – Grito liberando energía de golpe lanzándolos un par de metros de mí, los tipos se ponen de pie con las manos y me miran.

O.K., al parecer ustedes son… demasiado coordinados para mí… así que… - Les digo, ya que quedé en medio de ambos los tipos corren hacia mí, agarro una tapa de los botes de basura frente a mí y se la lanzo al de la izquierda en la cara, mientras pasa esto bloqueo la patada del de la derecha y agarro otra tapa, lo golpeo en el rostro con ella y después le doy un patada en la espinilla haciéndolo caer hacia enfrente, me volteo y el otro tipo, el de la izquierda, me tira un puñetazo, le pongo la tapa frente a él y después me tiro con los dos pies frente a mí golpeándolo en el pecho, el tipo sale volando por los aires y yo suelto la tapa, me pongo de pie con las manos y volteo de nuevo, el tipo de la derecha, quien ya se puso de pie, empieza a tirarme patadas, se las bloqueo con las manos y cuando se descuida le lanzo una esfera de energía en la cara, el tipo pierde el balance y lo agarro de la cintura con ambas manos, le doy otra patada en la espinilla metiéndolo en el bote de basura de cabeza, después le doy una patada con toda mi fuerza donde se supone que está la cabeza… al parecer acierto… ya que… empieza a salir sangre por los pequeños agujeros debajo del bote, volteo y el otro tipo empieza a cargar esferas de energía, las hace levitar y empieza a tirármelas pateándolas, ya que las esferas vienen con tanta fuerza y velocidad siento como si los impactos fueran de balas, hago un escudo frente a mí y me arrodillo, el tipo no descansa… y… los impactos en realidad me dolieron, miro mi cuerpo y noto que estoy sangrando.

Diablos… me estropeaste mi ropa nueva. – Le digo al tipo poniéndome de pie, cuando el escudo se disipa empiezo a patearle de regreso las esferas, para mi sorpresa el tipo se las esquiva así que empiezo a hacer lo mismo. Después de un par de minutos donde ninguno de los dos baja el ritmo empiezo a acercarme a él, aunque las esferas se me vuelven más difícil de esquivar… a él le pasa lo mismo, cuando estoy a un metro de él pateo una esfera hacia su pie de apoyo, el tipo cae al suelo sentado y me acerco a él mientras cargo una esfera de energía en mi mano izquierda, el tipo me mira y le estrello la esfera del lado izquierdo de la sien empujándolo contra la pared con toda mi fuerza… por el impacto el cráneo se le fractura y muere… la pared queda un poco manchada de sangre.

Maldito… - Le susurro empezando a caminar hacia la ventana por donde salí del restaurante, entro en ella y la cierro, me curo y después me lavo las manos, suspiro... mientras calmo mi espíritu… y salgo del baño.

Cuando salgo a la zona de clientes noto que Vanessa está aburrida, camino hacia ella y me siento frente a ella.

Cielos… estaba a punto de ir a buscarte al baño. – Me dice sonriente.

- ¿En serio? – Le pregunto tomando una servilleta y limpio mi frente.

Sí… ¿Por qué estás tan sudado? ¿Te hizo daño la comida? – Me pregunta y me río suavemente.

No, no; no fue eso. – Le digo y ella pone ambos codos sobre la mesa y detiene su rostro.

- ¿Entonces? – Me pregunta y suspiro de nuevo.

Ugh… olvídalo. – Le digo y pido la cuenta, ella se ríe un poco y después de pagar salimos del restaurante. Al llegar a la calle hay un par de policías revisando el callejón, Vanessa y yo los ignoramos y empezamos a caminar de regreso al hotel. Al llegar entramos a la habitación y Vanessa se deja caer sobre la cama.

Cielos… comí demasiado… - Dice y me siento en la orilla de la cama, unos segundos después ella se acuesta a mi lado y mete su cabeza bajo mi brazo, sonrío y lo muevo para que ella descanse su cabeza sobre mi pierna.

- ¿Qué tanto hiciste en el baño? – Me pregunta y empiezo a acariciar su rostro.

Nada. – Le contesto.

- ¿En serio? – Me pregunta metiendo su mano debajo de la camisa.

Sí, en serio. – Le contesto.

- ¿Y por qué tienes ésas manchas marrones? – Me pregunta.

De verdad que eres curiosa. – Le digo y ella sonríe enseñándome los dientes… ambos nos quedamos viendo fijamente a los ojos mientras yo empiezo a acariciar sus labios con mi dedo pulgar, ella cierra los ojos relajándose mientras yo me acerco a su boca… y la beso profundamente. Después de un par de segundos besándonos Vanessa se sienta y empieza a desabotonar mi camisa mientras yo beso su cuello, con mis manos desabotono su pantalón y las meto cerca de su trasero, ella se separa un poco y me sonríe mordiendo su labio inferior suavemente, me quita la camisa y después empieza a besar mi clavícula, hago que se acueste y empiezo a quitarle la blusa, ella me ayuda y cuando la tiene sobre sus ojos le detengo los brazos, ella sonríe y empiezo a besarla… después bajo por su cuello… hasta sus pechos cubiertos simplemente por el sostén, Vanessa se ríe suavemente y después bajo hasta su vientre, empiezo a bajar su pantalón lentamente hasta que llego a sus pies, le quito los zapatos, las calcetas y después le quito el pantalón, ella se quita la blusa y se sienta, se quita el sostén y después me acerco a ella, empezamos a besarnos de nuevo. Mientras lo hacemos meto mi mano dentro de su ropa interior y empiezo a acariciarla… a excitar su intimidad… Vanessa gime sin dejar de besarme y abro los ojos… noto que aprieta los párpados y de repente deja de besarme, hago que se acueste de nuevo pero sin dejar de tocarla… ella no deja de gemir y suspirar así que tomo con mi mano libre una de las suyas, la pongo cerca de su cabeza y me acuesto a su lado, empiezo a besar su mejilla tiernamente y siento que empieza a apretar mi mano, con la otra… empieza a acariciar sus pechos. Después de un par de minutos Vanessa se humedece… sus mejillas se sonrojan… y empieza a moverse espontáneamente mientras aprieta poco a poco, más y más, mi mano, me acerco a su oreja y empiezo a morder su lóbulo delicadamente, de pronto… ella empieza a gemir más y más fuerte, cuando está a punto de tener su orgasmo pone la mano con la que se acariciaba sobre la mía, dentro de su prenda, deteniéndome.

Aún no… aún no. – Me susurra viéndome a los ojos y me besa profundamente. Cuando se separa se arrodilla y me quita los zapatos, después me desabotona el pantalón y lo jala hasta quitármelo, después se acuesta sobre mí y empieza a besarme mientras empuja su ropa interior, cuando se la quita se sienta sobre mí… y hace que… la penetre… lentamente… ya que la tengo de frente… empiezo a acariciar sus pechos aunque ella no se mueve. Unos segundos después empieza a moverse lentamente, mientras lo hace gime un poco fuerte… de repente abre los ojos y me sonríe, se inclina hacia mí y me besa profundamente, después se sienta bien de nuevo y empieza a moverse un poco rápido. Ambos empezamos a gemir y ella incluso a gritar… cuando está a punto de tener su orgasmo se detiene nuevamente y sonríe, se inclina hacia mí de nuevo y la abrazo, después de unos segundos solamente besándonos empiezo a moverme rápidamente y ella, así, cerca de mí, vuelve a gemir fuertemente… no después de mucho ella tiene su orgasmo, saco mi sexo del de ella y tengo el mío también. Después de unos minutos sin movernos ni hablar… ella se ríe suavemente.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto viéndola a los ojos, ella empieza a acariciar mis labios y sonríe.

Wesley… Wesley debe estar aburrido como ostra en los Estados Unidos mientras nosotros… pues… estamos “Jugando”. – Me dice imitando la voz de Wesley y me río suavemente.

Sí… tienes razón… aunque la verdad no creo que esté aburrido… conociendo al maldito debe estar haciendo una masacre. – Le digo y la sonrisa de Vanessa se borra, baja la mirada y recuesta su cabeza en mi pecho.

Tienes razón… aún con tantos años encima… el maldito es fuerte. – Me dice… eso es muy cierto… Wesley es de los hombres más fuertes a los que me he enfrentado… y peor aún… ya que… de alguna forma puede… regenerarse.

- ¿Qué sabes de Wesley? – Le pregunto a Vanessa.

Aparte de que fue, es y será uno de los asesinos más reconocidos del mundo… nada. ¿Por qué la pregunta? – Me dice.

- ¿Recuerdas cuando te dije que sabía tu pasado? – Le pregunto.

- ¿En Alaska? ¿Cuando Dark se suicidó? – Me dice.

Sí… pues… ésa vez… supe tu pasado por que tuve una Premonición… vi el futuro si me enfrentaba a Wesley… y… no fue muy bueno… si bien supe tu pasado… Kimberly, tú y yo… terminamos muertos… aún cuando peleé con Wesley e incluso le gané… se regeneró aparentemente… y nos asesinó. – Le cuento a Vanessa y ella se separa de mi pecho volteándome a ver a los ojos.

- ¡¿Se regeneró?! – Me pregunta sorprendida y asiento con la cabeza.

Maldita sea… - Dice ella algo molesta, se pone de pie y camina hacia la ventana llevando sus manos al rostro.

Por eso llegó bañado en sangre la primera vez que nos atacó el equipo táctico, el que nos emboscó en el aeropuerto de París… mencionó que le tiraron una granada… pero nunca pensé que… que el maldito... – Dice frustrada… se cruza de brazos y se recarga de lado a la pared, empieza a ver por la ventana… aparentemente pensativa… me pongo de pie y camino hacia ella… la abrazo por la espalda y ella recarga su cabeza en mi hombro.

Tendré que… “Replanear” mis planes. – Me susurra mientras ambos vemos cómo atardece.

No me digas que ya tenías calculado cómo asesinar a Wesley. – Le pregunto.

En realidad… sí. – Me dice y ambos nos reímos suavemente.

Después de ver el atardecer Vanessa se da vuelta y cuelga sus brazos de mi cuello, me mira fijamente a los ojos de tal forma que parece estar buscando algo en ellos.

- ¿Qué pasa? – Le pregunto y ella sonríe.

Es que… me siento… tan… tan… distinta contigo. – Me contesta… ¿Distinta?

No entiendo… - Le susurro y ella empieza a acariciar mis labios.

A lo que me refiero… es que contigo… me siento tan débil… tan… frágil… pero a la vez… fuerte, resistente, capaz de olvidar todo mal… tan solo sabiendo… que estaré contigo. – Me explica y sonrío.

Guau… - Le digo y ella se ríe suavemente.

- ¿Crees que… me estoy… enamorando perdidamente… de ti? – Me pregunta besándome lentamente.

Hmmm… es posible. – Le susurro sin dejar de besarla. Unos segundos después Vanessa se separa de mí y camina hacia el baño.

Tomaré una ducha. – Me dice y asiento con la cabeza, ella entra al baño y yo camino a la cama, me siento en la orilla y cierro los ojos… “Enamorando perdidamente”… yo solía estar así… yo solía aceptarlo… pero ahora… ahora… no sé… no creo que pueda volver a pensar de ése modo… no creo que pueda volver a amar a alguien de esa forma tan especial.

El resto del mes lo pasamos en el hotel… más que todo tratando de entender… “Qué” somos… aunque… también pensando hacia dónde ir. Ya que la cabaña explotó Vanessa no tiene donde vivir… la única opción que le queda es volar a Estados Unidos para habitar una casa de seguridad… cosa que… no puede hacer sola por su edad. Así que… al principio del siguiente mes… tomamos un vuelo hacia Nueva Jersey… un lugar donde se supone que podrá incluso estudiar.

Cuando el avión aterriza nos bajamos de él y salimos fuera del aeropuerto, allí tomamos un taxi y Vanessa le dice adonde llevarnos; al llegar veo que el lugar es un edificio de apartamentos donde varios están ocupados… esto no parece ser una casa de seguridad.

Gracias. – Le dice Vanessa al chofer mientras le paga y este acelera, Vanessa mira hacia el edificio al igual que yo y agarra mi mano.

- ¿Qué clase de lugar es este? – Le pregunto a Vanessa y ella recarga su cabeza sobre mi hombro.

Pues… se supone que sería mi casa una vez que me casara… Wesley me lo regaló mas nunca me enseñó el lugar, simplemente me mostró la dirección y me la anotó en un papel una vez que le prometí no buscarla. – Me contesta.

Así que… ¿Entramos? – Le pregunto y ella me mira a los ojos.

Sí… entremos. – Me dice y caminamos hacia la puerta del edificio, Vanessa saca una llave y la abre, entramos al edificio y después subimos hacia el cuarto piso, al llegar caminamos hacia la puerta de un apartamento y Vanessa la abre, ya que ha atardecido enciende la luz y entramos en él.

Guau… Wesley incluso lo amuebló. – Me dice al ver que el lugar tiene varios muebles cubiertos por telas, camino hacia un sillón grande y lo descubro, me siento en él y Vanessa camina hacia la ventana pasando frente a mí, cierro la puerta principal con la mente y Vanessa sonríe al ver el paisaje, de pronto oigo un ruido en las habitaciones.

- ¿Es lindo, verdad? – Me dice Vanessa y me pongo de pie ignorándola.

- ¿Ghost? – Me pregunta de nuevo y la miro, le hago el ademán de silencio y camino a las habitaciones, al entrar en el dormitorio camino hacia una puerta del otro lado de la cama, mira hacia un pequeño balcón, volteo y un tipo me empieza a tirar golpes y patadas rápidamente… noto que sus ojos brillan… apenas llegamos y ya me están cazando los Fantasmas de aquí también… empiezo a esquivar y bloquear los ataques y de repente el tipo me lanza una esfera de energía en el pecho empujándome unos metros hacia atrás.

Bien… bien… si sigues improvisando de esa manera durarás más que todos tus demás “Hermanos”. – Le digo al tipo y ambos elevamos al máximo nuestra energía, el tipo empieza a atacarme de nuevo alternando golpes y patadas con esferas de energía mientras yo las esquivo simplemente, después de unos minutos el tipo empieza a atacarme a más velocidad.

Bien, bien… ya te emocionaste. – Susurro y el tipo se enoja, corre hacia mí y me agarra del cuello con ambas manos… a pesar de que es más pequeño en estatura que yo… el tipo me levanta despegándome del suelo… me empieza apretar tan fuerte que… apenas y puedo respirar.

¡En realidad te emocionaste…! – Susurro y le doy un puñetazo en la nariz, el tipo sangra mas no me suelta.

- ¡¿Ah sí?! – Le pregunto y empiezo a darle más y más fuerte en la misma zona hasta que me suelta, empiezo a toser por la falta de aire y de repente el tipo corre hacia mí, se me tira con su hombro a mi estómago y traspasamos la puerta del balcón.

- ¡¡Debes estar bromeando!! – Grito cuando ambos golpeamos el pasamano de este y nos caemos de él. Después de unos pocos segundos… relativos a la velocidad con la que caemos los cuatro pisos… azotamos, para nuestra suerte, un par de automóviles que iban pasando por la calle… me quedo un rato sobre él y oigo como los conductores se salen de los vehículos y empiezan a correr… me pongo de pie como puedo solo para recibir una esfera de energía con la cara, caigo al suelo y el tipo me agarra del cabello.

¡¿Dónde dejaste tus bromas Ghost?! ¡¿Se quedaron en el cuarto piso?! – Me pregunta jalándome del cabello haciéndome arrodillar.

Quizá… pero juro que mi fuerza está conmigo. – Susurro y el tipo carga una esfera de energía, cuando está a punto de estrellármela en la sien me tiro al suelo con toda mi fuerza, el tipo me arranca un poco de cabello y se arranca su propia mano con la esfera, el Fantasma grita y cargo una pequeña esfera de energía en mi mano izquierda, se la meto en la boca sin destaparla y después le doy un gancho en la barbilla con mi mano derecha, por la esfera y la fuerza del impacto… parte de la cabeza le explota… dejando solamente su mandíbula y mi mano bañada de sangre.

Caigo al suelo de rodillas totalmente adolorido y calmo mi espíritu… siento que un par de costillas se me han roto… qué suerte que solo fueron un par.

Qué hijo de perra… nunca pensé que tendría el valor de lanzarnos al vacío. – Susurro para mí mismo llevando mi mano al costado de las costillas rotas.

- ¡Ghost! – Oigo que dice Vanessa, volteo hacia la puerta del edificio y ella corre hacia mí, se arrodilla frente a mí y me abraza, de reojo miro que unas personas están por salir de otro edificio así que nos hago invisibles.

No hagas ningún ruido. – Le susurro en el oído a Vanessa y ella se separa un poco de mí, mira alrededor y se da cuenta que la gente está muy cerca de nosotros, nos paramos lentamente y caminamos hacia el edificio del apartamento. Entramos, subimos al cuarto piso y Vanessa abre la puerta de su apartamento, después caminamos hacia el sillón y me siento en él, nos hago visibles de nuevo y ella corre hacia la puerta principal, la cierra con doble llave y camina hacia mí.

- ¿Estás bien? – Me pregunta sentándose a mi lado revisando mis costillas.

Sí, sí, no hay dolor que no pueda curar. – Le contesto cerrando los ojos y empiezo a curarme, al terminar recuesto mi cabeza sobre el sillón y suspiro.

Creo que… no te quieren. – Me susurra Vanessa y me río suavemente.

No me están dejando más opción que salir a buscarlos. – Susurro y Vanessa recuesta su cabeza en mi hombro.

- ¿Y… qué hay de mí? – Me pregunta y abro los ojos, la volteo a ver y ella me mira también.

Vanessa… espero que no te ofendas pero… estar contigo… complica mi vida. – Le digo y ella no deja de mirarme.

No entiendo… he tratado de ser lo más dulce posible contigo. – Me dice y le sonrío mientras acaricio su rostro.

Pues… por eso mismo. – Le digo y ella me mira confundida.

En el poco tiempo que hemos estado juntos he tratado de amarte… en serio que sí… pero no puedo… no puedo olvidar a Kimberly… no puedo… o más bien… no quiero. – Le digo y ella baja la mirada.

Entonces… ¿Por qué… por qué me has hecho el amor? ¿Por qué me has besado locamente? ¿Por qué insistes en acariciarme? – Me pregunta viéndome de nuevo mientras toma la mano que tengo sobre su rostro.

No lo sé... – Le digo quitándola de su rostro mientras bajo la mirada.

El punto no soy yo… tu pregunta fue… “¿Qué hay de mí?”… así que… esto es lo que quiero que hagas. – Le digo viéndola de nuevo y recordando lo que hizo Jackeline con su vida.

Estudia, olvida lo que fuiste, olvida ésta mierda de ser asesino… olvídalo… olvídate de Wesley que lo más seguro es que ya esté muerto… y… olvídate de mí… - Le digo y ella me abraza fuertemente.

- ¿Cómo podría olvidarte Ghost? ¿Cómo… si me has enseñado lo más bonito de la vida? ¿Cómo olvidarte si te amo? – Me pregunta empezando a sollozar.

Yo sé que lo harás… yo sé que volverás a amar. – Le contesto y ella se separa un poco de mí, me mira a los ojos y sonríe.

- ¿Lo has visto en tus Visiones? – Me pregunta y le sonrío.

Cada quien elige su futuro… nunca será de otro modo… y con cada decisión… aún cuando este ya haya sido elegido… cambiará. – Le digo y ella se acerca a mi boca… me besa profundamente… y al separarnos… me abraza fuertemente.

Gracias. – Me susurra al oído y la aprieto un poco.

De nada… de nada. – Le digo y nos separamos, me pongo de pie y camino hacia la puerta principal.

- ¿Te veré otra vez? – Me pregunta y sonrío mientras le quito llave a la puerta para después abrirla.

No lo sé… aunque espero que sí. – Le susurro y salgo del apartamento, cierro la puerta y me hago invisible.

Bajo a la calle y al salir noto que ya anocheció, miro que una ambulancia ha llegado y los paramédicos se están llevando el cuerpo del Fantasma, me subo en el techo y me acuesto sobre él mientras el vehículo acelera. Al llegar al hospital me bajo del techo de la ambulancia, los paramédicos sacan la camilla con el cuerpo del Fantasma y la meten directamente a la morgue, los sigo y al llegar a ésta ambos empiezan a ver el cuerpo.

Cielos… ¿Qué pudo haberle pasado? – Le pregunta un paramédico al otro.

No sé… sinceramente… para ser un muerto encontrado en la calle… no parece una muerte normal. – Le contesta.

- ¿Crees que el forense pueda explicar por qué le falta… la mitad de la cabeza? – Le pregunta de nuevo mientras ambos caminan a la salida de la morgue.

No sé, no sé, pero algo sí sé… y es que no quiero morir de ésa forma. – Le contesta el otro y ambos salen de la morgue. Camino hacia el cuerpo mientras me hago visible y lo destapo.

Muy bien “Hermano”, veamos si puedes decirme dónde están los demás. – Susurro mientras empiezo a revisarle la ropa al tipo, reviso su chaqueta y sus pantalones pero no porta nada.

Maldita sea… - Susurro sentándome en una camilla vacía frente al cuerpo… ya que golpeo la orilla de la camilla del Fantasma el brazo se le cae y le queda colgando algo de la muñeca, con la mente lo jalo arrancándoselo y miro que es un pequeño tubo con un papel dentro, lo agarro y lo abro, saco el papel y noto que es una dirección… en Nueva York… una… “Iglesia”… aunque no me suena conocido el nombre.

– “Santos del Paraíso Restaurado”…. ¿Qué clase de nombre es ese? – Susurro metiéndome el papel en la bolsa del pantalón, miro hacia el frente y noto que el cuerpo del Fantasma se sienta bien.

- ¡¿Qué demonios…?! – Susurro… el cuerpo me… “Voltea” a ver y se baja de la camilla… el tipo se me tira encima y siento como una energía empieza a concentrarse alrededor de él… no dentro… sabía que no podía ser un “Zombi”, miro alrededor y noto que algo está brillando detrás de la puerta de salida de la morgue… el cuerpo empieza a calentarse y de pronto se le enciende la espalda en fuego.

Bien… bien… quieres explotarme, ¿No es así? – Susurro y cuando el cuerpo está a punto de explotar expulso mi energía de sopetón separando el cuerpo de mí, lo agarro de un brazo y lo lanzo contra la puerta, el cadáver explota lanzando la puerta hacia atrás y corro hacia ella, noto que otro Fantasma está queriendo salirse de abajo de la puerta y pongo un pie sobre ella, el tipo voltea a verme y cargo una esfera de energía.

Tsk, tsk, tsk. No tan rápido “Amigo”. – Le digo y le lanzo la esfera en el rostro, el tipo queda inconsciente y le pateo la cabeza con toda mi fuerza rompiéndole el cuello.

Novato. – Susurro haciéndome invisible de nuevo y salgo de la morgue, en el camino me encuentro varios médicos y guardias, la explosión debió alertarlos. Salgo del hospital y empiezo a caminar por la calle, mientras lo hago me cercioro de que no haya nadie y cuando lo hago me hago visible de nuevo, saco el papel de mi bolsa y miro de nuevo la dirección, miro hacia la calle y noto que hay un taxi estacionado frente a un puesto de “Hot Dogs”, camino hacia el puesto y noto que el conductor está comiendo.

Buenas noches, ¿Conoce ésta dirección? – Le pregunto y el tipo mira el papel.

Sí… ¿Quiere que lo lleve? – Me pregunta y guardo el papel en la bolsa.

Sí… después de cenar. – Le digo al tipo y pido un par de Hot Dogs.

Después de comer nos subimos al taxi y el tipo empieza a conducir; después de un par de horas llegamos a la iglesia, le pago y volteo a ver el edificio.

Tenga cuidado… dicen que cosas muy raras pasan en los alrededores. – Me dice el conductor y lo volteo a ver.

- ¿Ah sí? – Le pregunto y él asiente con la cabeza.

Bueno… lo tendré en mente… gracias. – Le digo y camino hacia la puerta principal de la iglesia, oigo que el taxi se va e intento abrir la puerta del edificio, está abierta, entro y al dar unos pasos al altar la puerta se cierra de golpe, volteo a verla y noto que no hay nadie.

Muy bien… eso es tan clásico que me lo esperaba. – Susurro volteando hacia el altar y empezando a caminar hacia él.

- ¿Quién se aventura a entrar a nuestra iglesia sin previo aviso? – Pregunta una voz profunda y algo macabra.

- ¿Quién quiere saber? – Pregunto mientras intento averiguar de dónde me están hablando.

Ahhh… The Ghost… el supuesto “Ángel de la muerte”… ¿Qué haces aquí? – Me pregunta la voz y miro hacia el altar, noto que un tipo apareció de la nada sentado sobre él.

Curioseando. – Le contesto… el tipo parece amigable, aunque un poco viejo.

- ¿Sabes? Me sorprende verte vivo, no creí que sobrevivirías a tres de mis Fantasmas. – Me dice y de reojo miro que otro tipo se está moviendo por las sombras.

- ¿Tus Fantasmas? – Le pregunto.

Sí… me han dejado encargado de la iglesia… y con ello de los Fantasmas que la habitan. – Me dice y de reojo veo que hay otro tipo más con nosotros.

En teoría… me metí en la “Boca del lobo”. – Susurro viendo alrededor y noto que salen otros dos tipos más… los cuatro tipos, o más bien Fantasmas, elevan su energía haciendo brillar sus ojos, miro al tipo sentado en el altar y éste me sonríe.

Exacto… suerte. – Me dice desapareciendo… ¡Imposible! ¡Nadie puede desaparecer si lo están viendo! ¡Ni siquiera un Fantasma!

Muy bien… veamos si en verdad cumples lo que prometes. – Me dice uno de los tipos mientras los cuatro me rodean.

Pues… no sé qué les hayan prometido… pero al parecer tengo que cumplirlo a fuerza. – Les digo elevando mi energía y los cuatro empiezan a atacarme al mismo tiempo.

Como era de imaginarse, no puedo defenderme contra los cuatro Fantasmas y estos me azotan contra el altar, lo destruyo y noto que había un proyector de imágenes debajo de él… por eso desapareció el otro tipo.

Muy tarde para eso chico. – Me dice uno de ellos agarrándome del cuello y me saca de los escombros, me hace levantarme y dos de los cuatro tipos me golpean en el estómago, después se pasan a mi espalda y me golpean en las costillas, después me golpean en la parte de atrás de la rodilla y me hacen arrodillarme, los otros dos se acercan a mí y ambos me dan una patada en la sien, una en cada lado, al mismo tiempo, caigo al suelo casi inconsciente y dos de los tipos me levantan.

Creo que… eres una pérdida de tiempo. – Me dice el mismo tipo que me sacó de los restos del altar mientras otro le da una cruz de metal, de plata.

Esto es demasiado para ti pero… todo será en el nombre de “Legionis”. – Me dice el tipo y me clava la cruz en la boca del estómago, después… el muy maldito… le da una patada giratoria a la punta… clavándomela más profundo y haciéndome caer sobre los escombros del altar.

Vamos muchachos… éste ya pasó a mejor vida. – Le dice a los demás Fantasmas cuando ve que no me muevo y los cuatro caminan hacia la puerta principal de la iglesia mientras a mí… me abandona la sangre rápidamente.

Creo… creo que ésta vez sí me confié. – Susurro… mientras mis ojos intentan cerrarse… trato de mantenerlos abiertos y me pongo de pie como puedo.

- Les âmes… le sang… des victimes… dans moi! – Susurro y las almas del averno salen de la tierra y empiezan a traspasarme, los cuatro Fantasmas voltean a verme y se sorprenden cuando me ven de pie.

- ¡¿Cómo… cómo es posible?! – Dice uno de ellos mas no el que habló siempre.

Maldito… puede invocar el Dark Spell. ¡¡¡Fantasmas ataquen!!! – Grita el tipo que me clavó la cruz, los otros tres Fantasmas corren hacia mí y yo saco la cruz de mi cuerpo con ambas manos, el primero se acerca a mí y le doy un rodillazo en el estómago con toda mi fuerza mientras las almas entretienen a los otros dos, el tipo cae al suelo y le clavo la cruz en el cabeza… atascándola con el suelo… el Fantasma muere al instante, corro hacia los otros dos Fantasmas y las almas me abren paso, empiezo a atacarlos rápidamente y ambos intenta detener mis golpes… mas no pueden.

- ¡Vamos! ¡Vamos “Hermanos”! ¡¿Qué les pasa?! ¡¿Ya se cansaron?! ¡Vamos, vamos! – Grito burlonamente entre carcajadas al ver la desesperación en sus rostros.

- ¡¡¡¡Imbéciles!!!! – Grito expulsando mi energía de golpe lanzándolos al aire, mientras lo hago el tiempo se ralentiza… igual que como lo hizo alguna vez, hace mucho tiempo, en Alaska… cargo una esfera de energía y salto sobre uno de los Fantasmas, le caigo encima estrellándole la esfera en el rostro, después el otro me voltea a ver y se pone de pie con la manos, yo me levanto tranquilamente y cuando el tipo me tira una patada lateral a la altura del estómago se la detengo y le rompo la rodilla, después le jalo la pierna de apoyo y cuando queda sobre el cuello me subo encima de él, empiezo a darle puñetazo tras puñetazo en la cara hasta que se la destrozo totalmente y muere. El tiempo fluye normalmente de nuevo y miro hacia el último Fantasma.

Solo… faltas… tú… - Le susurro mientras me pongo de pie y el tipo sonríe.

Ansiaba que mataras a mis “Hermanos”. – Me dice el tipo sonriéndome, camino hacia él y me detengo a solo un par de metros.

- ¡¿Qué has dicho?! – Le pregunto y el tipo cierra sus ojos.

- Les âmes, le sang, des victimes, dans moi!!! – Grita el tipo y más almas del averno salen de la tierra.

- ¡Maldito…! – Susurro cuando el tipo es poseído por las almas al igual que yo, abre los ojos y me sonríe malvadamente.

No podía dejarlos verme de ésta forma… hubieran tratado de matarme. - Me dice.

- ¿Matarte? ¿Por qué? – Le pregunto y él mete sus manos a las bolsas del pantalón.

Pues… por que el Dark Spell es la principal arma de los supuestos “Defensores del mundo”. – Me contesta.

- ¿Cómo lo aprendiste? – Le pregunto y baja la mirada sin dejar de sonreír.

Hace mucho tiempo fui estudiante del maestro francés du Sang, una vez lo vi entrenando el hechizo así que me lo grabé en la mente. Curiosamente el maestro se negó a seguirme enseñando al siguiente día… así que me fui. – Me contesta y me mira de nuevo.

Qué bien. – Susurro y el tipo saca sus manos de las bolsas.

Bueno… basta de charlas… te subestimé un poco... pero solo un poco. – Me dice el tipo y corre hacia mí, me ataca rápidamente y detengo sus golpes, después me da un rodillazo en el estómago y empieza a tirarme golpes a la cara, de repente me empuja pateándome en el estómago y cuando doy un par de pasos hacia atrás me tira un par de esferas de energía oscura al pecho, la primera la esquivo pero la segunda golpea mi brazo dislocándolo y fracturándolo, grito de dolor y sostengo mi brazo con el otro.

- ¡Vaya sorpresa! ¡Creí que te desmembraría! – Me dice el tipo y sonrío, hago tronar el hueso poniéndolo en su lugar y me curo rápidamente.

Sigues subestimándome. – Le digo al tipo y corro hacia él… mientras lo hago el tiempo se ralentiza nuevamente, le tiro un puñetazo en el estómago y le saco el aire… pero curiosamente… no puedo moverme y el tipo me da un puñetazo en la cara, giro y al moverme de nuevo le estrello una esfera en el rostro… dejo de moverme y él gira, carga una esfera de energía y la patea a medio aire golpeándome en el estómago, el tiempo fluye normalmente de nuevo y ambos nos vemos a los ojos.

Esta batalla parece prometedora. – Me dice el tipo corriendo hacia mí, pone sus brazos en mis hombros y yo hago lo mismo.

Sí… así parece… pero… no pienso perder. – Le susurro y el tipo se ríe suavemente mientras eleva su energía un poco más.

- ¡¿No piensas perder?! ¡¿Cómo es posible?! ¡¡Ni siquiera eres competencia para mí!! – Grita apretándome los hombros… igualo su energía y empiezo a apretarle de igual manera sus hombros también.

- ¡¿En serio?! ¡¿Y cuánta es tu experiencia con el Dark Spell?! – Le grito y las almas del averno empiezan a empujarlo también.

- ¡¡¿Qué…?!! – Grita el tipo mientras cae al suelo, empiezo a darle puñetazos en el rostro salvajemente, el tipo intenta cubrirse mas no puede, cuando por fin interpone el brazo me estrella una esfera oscura en la cabeza… caigo al suelo a punto de perder el conocimiento y siento que empiezo a sangrar de la boca, nariz e incluso oídos.

Quizá tú seas más fuerte, incluso más sabio acerca del Dark Spell, pero la verdad es que eres un imbécil… ¡¿Por qué insistes en proteger a las personas que nos dieron caza?! – Apenas oigo que me dice el tipo… el golpe me ha dejado algo sordo.

No… no las protejo… pero tampoco dejaré… que ustedes las asesinen sin razón… por simple diversión. – Le digo tratando de ponerme de pie, el tipo me da una patada en el estómago con tanta fuerza que me levanta al aire y por el impulso giro al caer al suelo.

¡¿Diversión?! ¡No lo hacemos por diversión! ¡¡Es por odio!! ¡¡Puro e interminable!! – Me grita acercándose a mí, con la mente me pone de pie y después me agarra del cuello con una mano, asfixiándome.

- ¿Sabes Ghost? Siempre creí que… no sería capaz de igualarte… pero ahora veo… que eres tú… el que nunca me igualará. – Dice, noto que saca la cruz de plata de la cabeza del Fantasma muerto con la mente y la atrae a su mano libre, la agarra e intenta clavármela de nuevo, detengo el filo con ambas manos y este me corta las palmas.

¡¡¡No te resistas Ghost!!! ¡¡¡¡Muere de una vez por todas!!!! – Me dice el tipo clavando un par de centímetros de la cruz en mi estómago… grito de dolor y empujo la cruz con toda mi fuerza.

- ¡¡¡No puedo morir!!! ¡¡¡No todavía!!! ¡¡¡No lo haré!!! ¡¡¡Ni aquí… ni ahora!!! – Grito mientras nuestras energías empiezan a elevarse sin límite aparente… a pesar del cansancio… del dolor… de la gran falta de fuerza… me mantengo en pie… aún sin sentir mis manos… detengo la cruz… el tipo aprieta mi cuello mas éste no sede… y sinceramente… no sé si aún respiro… de pronto… muevo la cruz hacia un lado y esta se rompe por mitad, el tipo pierde el balance y suelta mi cuello, le pongo mi mano izquierda sobre su frente… bañando su rostro con mi sangre… y le doy un cabezazo con toda mi fuerza en la frente, el tipo cae al suelo y le doy vuelta a la mitad de la cruz que me quedó en la mano derecha, la paso a mi mano izquierda y se la clavo en el cuello, el tipo empieza a tratar de respirar mientras su sangre lo asfixia… ya que no suelto la cruz él trata de quitar mi mano para sacarla… mas su fuerza lo ha abandonado completamente.

Tienes razón chico… nunca te igualaré. – Le digo mientras me pongo de pie cuando él desiste en quitar mis manos e incluso sus ojos dejan de brillar, presiono con toda mi fuerza, con el tacón de mi zapato, la cruz de plata traspasando por completo su cuello… un pequeño… chorro de sangre… mancha mi ropa... y unos segundos después… se termina la sangre.

Calmo mi espíritu liberando las almas y caigo arrodillado en el suelo.

Diablos… - Susurro al sentir un inmenso dolor de cabeza, dejo de oír cosa alguna y siento que no tengo fuerza para hablar… ésa esfera que me estrelló el Fantasma en realidad me lastimó… trato de concentrarme… y cuando al fin lo logro me curo… me pongo de pie y camino hacia el altar… reviso el proyector y noto que… el cable de conexión lleva hacia el segundo piso, levito hacia él y salto el balcón, empiezo a caminar siguiendo el cable hasta que llego a una oficina, la cual parece ser del obispo o algo así, entro en ella… y encuentro la cámara “Fuente” que tomaba al tipo… ¿Cómo pudo salir él sin que nadie lo viera? Bueno… es obvio cómo… siendo un Fantasma. Reviso la oficina mas no encuentro nada útil, de repente empieza a sonar el teléfono, dejo que suene y empieza a grabar el contestador.

- ¿Ashton? Natasha. Sasha… Sasha está muerta… murió hace 17 días… hoy en la tarde me enteré… disculpa si te desperté pero… sé que te incumbe... debe de incumbirte. – Dice una chica y cuelga el teléfono mientras el contestador guarda el mensaje, empiezo a revisar los cajones del escritorio y encuentro un documento, una escritura de casa a nombre de Ashton Sanders.

– “Propietario… Ashton Sanders… ubicación… San Salvador, El Salvador.” – Leo en voz baja… ¿El Salvador? Es un país centroamericano… cerca de Guatemala… hmmm… ¿Qué diablos anda haciendo un Fantasma por allí?

Bueno… entonces tendré que ir a buscarlo hasta allí. – Susurro dejando el documento donde lo encontré. Salgo de la oficina y empiezo a oír un sonido agudo, como la alarma de un reloj… camino hacia el balcón y miro que hay una bomba sobre los restos del altar… con suficiente C-4 (Explosivo plástico.) como para volar la iglesia entera.

- ¡Diablos! – Grito corriendo hacia atrás para agarrar impulso, corro hacia el balcón y salto sobre él, justo cuando paso del altar la bomba explota lanzándome con toda su fuerza contra la puerta principal, ya que esta es de madera sólida quedo totalmente adolorido al traspasarla, caigo en la calle y ruedo por el impulso… me siento y miro que la iglesia se está desmoronando… me pongo de pie y me hago invisible, me curo y empiezo a correr hasta que llego a una tienda de ropa, entro en el callejón de al lado y fuerzo la puerta trasera, entro y me hago visible, me quito la ropa quemada y agarro nueva, me la pongo y miro que tienen relojes también, tomo uno y miro el reloj de la tienda, son cerca de las 2 de la mañana, saco mi billetera del pantalón viejo y, por suerte, sigue intacta. Salgo de la tienda y me hago invisible.

Empiezo a correr hasta que llego a un taxi, noto que el conductor está dormido, me subo y me hago visible.

A La Guardia por favor. – Le digo al conductor y este se despierta de un susto.

- ¡¿Eh?! Ah… disculpe… no lo oí subirse. – Me dice mientras enciende el taxi y empieza a conducir. Al llegar al aeropuerto le pago y entro en él, miro mi reloj y noto que apenas son las 2:30 de la mañana.

No creo que salga un vuelo a esta hora pero… no tengo qué perder. – Susurro mientras camino hacia una venta de boletos, pregunto por algún vuelo a El Salvador y compro un boleto para las 6 de la mañana, después camino hacia la sala de espera del vuelo y cierro los ojos.

(THE GHOST: Sueño.)

Los sollozos de una persona me despiertan… abro los ojos y noto que estoy acostado boca arriba, el techo parece de madera y siento mi brazo izquierdo pesado, miro hacia él y noto que es Kimberly la que descansa sobre él, no es ella la que llora, saco mi brazo lentamente y me siento a la orilla de la cama, miro mi reloj de pulsera y son cerca de las 3 de la mañana, después miro, frente a mí, una cama individual pero… nadie duerme en ella… noto que hay un osito de peluche en ella, camino hacia la cama y agarro el osito.

– “Sammy”. – Leo suavemente en una etiqueta del oso… de repente oigo que los sollozos se intensifican… parecen de una chica… vienen del baño… camino hacia él y toco la puerta… los sollozos reducen su ruido mas no paran.

- ¿Sam? ¿Estás bien? – Pregunto y la niña no contesta, abro la puerta lentamente y noto que Samantha se está sosteniendo el vientre… la niña parece tener unos 12 o 13 años… su cuerpo ya está tomando una linda figura femenina… y su rostro empieza a parecerse mucho más al de su madre.

Sammy… ¿Te encuentras bien? – Le pregunto de nuevo y ella me mira… empieza a llorar y camino hacia ella, me arrodillo frente a ella y me abraza de improviso.

- ¿Qué pasa bebé? – Le pregunto después de unos segundos en silencio separándome un poco mientras limpio sus lágrimas delicadamente, de reojo… noto que su short blanco… está manchado de sangre… de su entrepierna… ella se da cuenta que la vi y me abraza de nuevo, esta vez más fuerte.

Varios minutos después le digo que se cambie, lo hace y se acuesta de nuevo en su cama, me siento a la orilla de ella y le doy su oso de peluche, ella lo abraza aún algo perturbada.

No te preocupes Sam… eso es normal… si quieres mañana hablaremos con tu madre para que veas que no hay de qué preocuparse. – Le digo mientras acaricio su rostro.

- ¿De verdad es normal? – Me pregunta después de un par de minutos en silencio… le sonrío y beso su frente.

Sí cariño… ahora… descansa un poco. – Le digo y ella cierra los ojos. Después que se duerme camino hacia mi cama y noto que Kimberly está abrazando mi almohada… acaricio su rostro también y ella sonríe entre sueños… camino fuera de la habitación y me dirijo al sillón frente a la televisión, me siento en él y cierro mis ojos… cielos… mi niña se está volviendo mujer. Después de unos minutos me quedo dormido.

Al despertar oigo que Kimberly está hablando con Samantha en el comedor… están susurrando… Samantha está lista para ir a la escuela, me pongo de pie y camino hacia la mesa.

Buenos días. – Les digo.

Buenos días papi. – Me dice Samantha sonriente y beso su frente, después le doy un beso en la boca a Kimberly y ella me sonríe también.

Buenos días mi amor. – Me dice, me siento en una silla y Samantha parece algo contenta.

Sammy y yo estuvimos hablando… me contó lo que le pasó en la madrugada... – Me dice Kimberly y me cruzo de brazos.

- ¿Ah sí? Hmmm. – Le digo viendo a Samantha.

Sí… ¿Sabías que ya puedo quedar embarazada? – Me dice la niña… qué directa.

Eh… no… no. – Le contesto mirando a Kimberly mientras ella toma un poco de café ocultando su sonrisa dentro de la taza.

Bueno… ya se me hizo tarde. – Dice la niña poniéndose de pie, camina a mi lado y me da un beso en la mejilla.

Adiós papi, nos vemos más tarde. – Me dice.

Adiós angelito, cuídate. – Le digo y camina hacia Kimberly.

Adiós mami. - Le dice mientras la abraza y Kimberly le da un beso de “Piquito”.

Adiós princesita… te quiero mucho, mucho. – Le dice abrazándola un poco más fuerte y la niña se ríe.

Yo también mami. – Le dice y cuando se separan Samantha corre a la puerta, sale de la cabaña y Kimberly me mira a los ojos… la miro fijamente y ella sonríe nerviosamente.

- ¿Qué? – Me pregunta.

Nada, nada… creo que le diste demasiada información. – Susurro y me río suavemente, ella se ríe también mientras se pone de pie y se sienta en mis piernas, descruzo mis brazos y los pongo alrededor de ella.

Nah… le di suficiente para calmarla… y para que no se asustara la próxima vez. – Me dice mientras me acerca la taza de café, bebo un poco y después ella bebe también.

Hmmm, qué rico. – Le digo y ella levanta sus cejas asintiendo.

Genial… - Le susurro y ella pone la taza sobre la mesa, cuelga sus brazos de mi cuello y empieza a besarme.

- ¿Sabes? Nuestra hija me dijo que… la tranquilizaste bastante cuando le dijiste que “Eso” era normal. – Me dice entre besos.

Hmmm, sí… logré que descansara un poco. – Le digo y ella empieza a besar mi cuello.

Hm-mmm. – Me dice y cierro los ojos… después de unos segundos Kimberly deja de besar mi cuello para besarme en la boca de nuevo.

¿Sabes? – Le digo y Kimberly me mira a los ojos dejando de besarme pero sin separarse mucho.

No sé pero… siento… siento como si… hoy en la madrugada… cuando Samantha me abrazó tan fuerte… hubiese sido de esos momentos “Mágicos” de mi vida. – Le digo y Kimberly me sonríe.

- ¿Por qué? – Me dice y me río suavemente.

Por que… lo estamos haciendo Kim… estamos viendo crecer a nuestra hija… la estamos viendo crecer sin ninguna preocupación. – Le digo y Kimberly empieza a acariciar mis labios.

Sí Jake… sí bebé… lo estamos haciendo… lo estamos haciendo. – Me dice y empieza a besarme de nuevo, cierro los ojos… y dejo de sentir cosa alguna.

(THE GHOST: Presente.)

Al abrir los ojos miro alrededor… estoy en el aeropuerto… en La Guardia… cielos… cada vez éstos sueños parecen más reales. Miro mi reloj y noto que ya faltan solo quince minutos para las 6 de la mañana, camino hacia el registro de boleto y me dejan subir al avión. Subo y busco mi lugar, me siento y después de veinte minutos el avión despega.

Al final del día sé lo que me espera,

Sí, que solo espera perdición eterna,

Me acecha, me acosa… y me desespera,

Con ganas de hacer mi gran furia externa.

Después de varios horas de vuelo llegamos al supuesto aeropuerto nacional de El Salvador. Salgo del aeropuerto y tomo un taxi hacia el centro, hacia la capital. Después de una hora llegamos… el lugar parece extremadamente transitado… cielos… será difícil encontrar al tal Sanders. Mientras vamos pasando por un centro comercial el conductor frena bruscamente, se sale del coche corriendo y miro hacia el frente.

- ¡Mierda! – Digo al ver que un autobús está a punto de caerle al taxi, me tiro al suelo y el armatoste me cae encima… casi noqueándome… me arrastro saliendo de lo que queda del vehículo y me pongo de pie como puedo, miro hacia la el rumbo que seguía el conductor y miro que… un Fantasma… está levitando con su energía al máximo.

¡Bienvenido Ghost! ¡¡Espero no haber sido demasiado “Turbio”, como dicen aquí!! – Me grita el tipo y miro alrededor… la mayoría de las personas están corriendo… excepto un niño… detrás de un cabezal… como de siete años… el cual cuando se da cuenta que lo miro me sonríe… sonrío y elevo mi energía también.

Para nada… esperaba una “Cálida bienvenida”. – Le digo y el tipo lanza una esfera de energía a toda velocidad, esta impacta el tanque de gasolina del autobús haciéndolo explotar… este me quema mas me mantengo inmóvil… sonrío por la osadía del tipo.

No tan cálida. – Le digo corriendo hacia él y cuando estoy enfrente levito tirándomele al estómago, lo golpeo con el hombro en él y ambos caemos al suelo, le doy un par de puñetazos en la cara al tipo mas él sonríe y me pone ambas rodillas en el pecho, me empuja apartándome de él y se pone de pie con las manos.

¡Eres un callejero para pelear! ¡¡Muy bien… me divertiré contigo!! - Me dice y corre hacia mí, carga una par de esferas de energía mas estas le rodean el puño, como si fueran guantes, y empieza a golpearme con ellas. A pesar de la fuerza con la que me golpea su velocidad es increíble… cada vez me estoy encontrando con Fantasmas mejor entrenados… de repente el tipo carga una gran esfera en ambas manos y me la estrella en el estómago lanzándome por los aires hacia atrás unos metros… azoto el suelo boca abajo y toso sangre… parece ser que en realidad me lastimó por dentro.

Vamos Ghost… ponte de pie… no creo que un truco tan barato te haga caer. – Me dice y me pongo de pie como puedo, limpio la sangre de mi boca y corro hacia el tipo, trato de sorprenderlo con mi velocidad pero… de alguna forma él empieza a contraatacar… dejándome nuevamente como receptor de sus golpes, de pronto me da una patada en la parte de atrás de mi espinilla haciéndome caer al suelo y se sube en mí, me empieza a dar puñetazos en la cara y de repente le detengo uno, lo hago girar y empiezo a golpearlo… de repente detiene mi brazo y de reojo noto que atrae algo hacia su mano, cuando volteo a ver qué es noto que es un pedazo de tubo… pero ya es muy tarde para hacer algo ya que me golpea en la cabeza abriéndome una herida y tirándome al suelo.

- ¡¡¡Vamos pedazo de mierda!!! ¡¡¡Párate hijo de puta!!! ¡¡¡Párate, párate!!! – Me dice el tipo después de ponerse de pie y volteo a verlo, el Fantasma empieza a golpearme con el tubo hasta que lo dobla, lo tira al suelo y después se me viene encima y empieza a asfixiarme con ambas manos.

- ¡Creí… que serías más rudo…! – Me dice apretándome con toda su fuerza… cargo una esfera de energía en mi mano izquierda y se la estrello en la sien, el tipo cae a un lado y me levanto como puedo mientras él se para normalmente.

Eres un imbécil Ghost… con ése bajo nivel de pelea nunca me vencerás. – Me dice el tipo y sonrío.

Todos los demás Fantasmas han dicho lo mismo… y sinceramente… todos han terminado muertos. – Le digo y él se encoje de hombros.

Bueno… siendo así… quizá yo también termine muerto. – Me dice y corre hacia mí, el tipo empieza a atacarme como antes, con energía y velocidad… más esta vez me siento un poco menos presionado… ya le estoy tomando el ritmo… y el tipo se da cuenta… ya que empieza a usar sus piernas también.

- ¡Bien, bien! ¡¡Pero no soy tan fácil de leer!! – Me dice atrayendo un automóvil hacia mí, salto y mientras estoy en el aire el tipo me lanza varias esferas de energía, como puedo las golpeo hacia donde sea pero… el tipo me lanza lo que queda del autobús.

- ¡¡¡Come mier…!!! – Estoy gritando cuando este me impacta y me empuja contra unas letras rojas de metal, todo me cae encima… y empiezo a tratar de levantarme… está muy pesado.

- ¡Hey Ghost! ¡¿Me oyes camarada?! ¡Espero no te moleste… pero tengo otras cosas que hacer! ¡¡Nos vemos pelmazo!! – Me grita… después de unos segundos elevo mi energía al máximo saliendo de los escombros, noto que el Fantasma ya se estaba yendo.

Guau… sí que eres persistente. – Me dice volteando a verme.

No me detendrás tan fácilmente. – Le susurro y el tipo levita hacia mí rápidamente, empieza a tirarme golpes a diestra y siniestra mientras yo simplemente los detengo… de pronto el tipo baja la guardia y trato de golpearlo en la nariz… mas desaparece… igual que como lo hizo du Sang… después siento que alguien me abraza por la espalda y empieza a apretarme las costillas con toda su fuerza mientras me separa del piso.

- ¡¡¡Nunca igualarás mi velocidad!!! – Me grita mientras yo lo hago de dolor. Después de un par de minutos el tipo me deja caer al suelo, ya que lo hago boca abajo el tipo me de una patada en las costillas para voltearme, después carga un par de esferas de energía y me las lanza, después carga otra… y otra… y otra más… me impacta más de cien veces sin parar lastimándome gravemente.

Ay Ghost… eres una vergüenza… ni siquiera daré un discurso antes de darte “Le coup de grâce”. – Me dice cargando un par de esferas en ambas manos y juntándolas, cargo lo poco que me queda de energía en mis manos y cuando el tipo trata de estrellarme su gran energía pongo mis manos frente a mí deteniéndola.

Así que aún tienes fuerza… - Susurra y empieza a patearme las cotillas… rompiéndome un par… el dolor, aunque es insoportable, no me hace desistir.

- ¡¡Ríndete Ghost, ríndete!! – Me dice empujando con toda su fuerza la energía… tanto que hace mis brazos temblar… de pronto… cuando mis brazos están a punto de rendirse… una pequeña esfera golpea la parte de atrás de la cabeza al Fantasma haciéndolo perder la concentración, empujo la esfera y esta lo golpea en la cara haciéndolo volar por los aires, me pongo de pie como puedo y con la mente arranco un poste con el signo de “Alto”, lo agarro con ambas manos y camino hacia el Fantasma, cuando éste me ve abre la boca… y yo le entierro el poste en ella con toda mi fuerza… después de un par de segundos… la sangre empieza a esparcirse desde su cabeza… pierdo el balance un poco y caigo arrodillado en el pavimento… ya estoy harto de ganar por descuidos… a este paso… el próximo Fantasma me matará. Miro alrededor buscando a quien me salvó la vida… mas no veo a nadie… excepto al niño detrás del cabezal.

- ¿Tú me salvaste? – Le pregunto calmando mi espíritu y el niño asiente con la cabeza.

Ven… ven. – Le digo cayendo sentado en el pavimento… el niño camina lentamente hacia mí y simplemente mira el cuerpo del Fantasma… sin asustarse… sin palidecer… al llegar a mi lado pone ambas manos en mis hombros y cierra los ojos… sus manos empiezan a brillar y de repente… de golpe… mi cuerpo brilla haciendo un pequeño destello… me siento curado… revitalizado… el niño abre los ojos y me sonríe.

- ¿Quién eres? – Le pregunto y el niño simplemente mete sus manos en los bolsillos del pantalón, le sonrío y me pongo de pie.

- ¿Necesitas ropa nueva? – Me pregunta el chico y miro mi ropa… o lo que queda de ella.

Sí… - Le contesto y el niño toma mi mano, me jala de ella y empezamos a correr hacia el centro comercial.

Debemos escondernos. – Me dice haciéndonos invisibles, entramos a una tienda de ropa… la cual está desierta y miro que el niño señala una cámara de video, la destruyo con la mente y el niño nos hace visibles de nuevo.

Hmmm… qué bien. – Susurro para mí mismo mientras miro la ropa de la tienda, empiezo a elegir un nuevo atuendo y después entro a un vestidor, me desvisto y me pongo la ropa nueva, salgo del vestidor y el niño me mira.

- ¿Qué te parece? – Le digo y el niño se ríe un poco.

Lo tomaré como un cumplido. – Le digo y me río suavemente también.

¿Buscas a los demás como el tipo de hace rato verdad? – Me pregunta cuando me estoy viendo al espejo… bajo la mirada y me volteo.

Sí… - Le contesto y él se acerca a mí.

- ¿Vienes a matarlos verdad? – Me pregunta y lo miro a los ojos.

Sí… - Le contesto de nuevo.

Cielos. – Me dice el niño bajando la mirada y caminando hacia la entrada de la tienda… noto que eleva su energía aparentemente al máximo… como un auténtico Fantasma… y quizá mejor… ya que su energía hace romper las ventanas y espejos del lugar… camino hacia él y cuando estoy cerca se voltea agarrando mi mano lanzándome hacia un pequeño tren para niños, lo azoto y me levanto como puedo… ¡¡Cuánta fuerza!!

¡¡¡NO PUEDO DEJARTE QUE LO HAGAS!!! – Me grita el niño con una voz entremezclada… extraña... macabra… elevo mi energía al máximo también… pero ni siquiera le llega “A los talones”.

- ¡¿Quién eres?! – Le pregunto de nuevo y el niño levita para mirarme de frente a los ojos.

Yo… soy y seré tu contrincante… ¡¡¡Tú último contrincante!!! – Me grita elevando aún más y más su energía… a tal grado que el edificio detrás de él empieza a cuartearse.

Ay no… esto es peor de lo que imaginé. – Susurro para mí mismo mientras el niño empieza a cargar esferas de energía alrededor de sí mismo.

- ¡¡Esto es ridículo!! – Grito cuando el niño me lanza todas las esferas de energía al mismo tiempo, empiezo a correr esquivándolas y el niño empieza a convertir su energía en electricidad, me lanza un rayo frente a mí y me freno.

- ¡Whoa! – Grito dándome vuelta y el niño empieza a seguirme con el rayo, entro a una tienda de zapatos y me agacho detrás de la caja registradora… de repente… el lugar empieza a tomar un tono rojo, me asomo fuera del mostrador y noto que el niño ahora transforma su energía en fuego.

Insisto… esto es mucho, mucho peor de lo que imaginé. – Susurro saltando fuera de la tienda mientras esta es consumida en llamas, me pongo de pie como puedo y oigo que el niño se empieza a carcajear.

- ¡¡¡No podrás escapar de mí!!! – Me grita y sonrío… en realidad quiere matarme… está decidido a hacerlo.

Pues… siendo así. ¡¡¡No me dejas más opción que enfrentarte!!! – Le grito y el niño carga otra docena de esferas de energía, empiezo a correr hacia él mientras me las lanza y las esquivo hasta que llego frente a él, salto para bajarlo al suelo pero cuando estoy frente a él… libera su energía convirtiéndola en electricidad y me lanza por los aires debido al tremendo choque. Caigo al suelo gritando de dolor mientras mi cuerpo convulsiona debido al trauma de mis nervios… me pongo de pie como puedo solo para ver que el niño carga una gran esfera de fuego y me la lanza a toda velocidad.

- ¡¡¡No…!!! – Grito haciendo un escudo como puedo… el fuego quema mi cuerpo gravemente mientras caigo al suelo… pero no lo suficiente para matarme… me pongo de pie como el dolor me deja y noto que el niño me mira cruzado de brazos.

- ¡¡¡Eres un terco Ghost, deberías morirte de una sola vez!!! – Me grita y sonrío mientras me curo sin cerrar los ojos.

Como le dije a todos los Fantasmas antes de ti, como le diré a todos las Fantasmas después de ti, viviré… hasta verlos a todos muertos. – Le digo y el niño se ríe suavemente.

- ¡¿Incluyéndome?! – Me pregunta entre risas.

Si no me dejas… otra opción. – Le digo.

- ¡¡¡Ghost!!! ¡¡¡¿Acaso eres capaz de asesinar a un niño inocente como yo?!!! ¡¡¡¿Acaso matarías a alguien parecido a tu… deseada hija?!!! – Me pregunta el niño en forma burlona… bajo la mirada y miro mi mano izquierda.

- ¡¡¡Oh!!! ¡¡¡Es cierto!!! ¡¡¡Ya has matado niños!!! ¡¡¡Lo hiciste en Londres!!! – Me dice adivinando lo que estaba por pensar.

Fue un error… un error que nunca olvidaré. – Le digo y cierro mi puño.

Pero tú… tú no eres inocente… si lo fueras me dejarías continuar con mi búsqueda. – Le digo volteándolo a ver.

- ¡¡¡¿Búsqueda?!!! ¡¡¡¿Qué es lo que tanto vale la pena de tu búsqueda, tanto que matas sin piedad a tus hermanos?!!! – Me grita el niño y sonrío.

Paz… para las personas que ustedes creen inferiores. – Le contesto.

- ¡¡¡¿Paz para las personas?!!! – Me grita el niño carcajeándose nuevamente.

- ¡¡¡Las personas no pueden tener paz desde antes que existiéramos Ghost!!! ¡¡¡Su destino es sufrir, pagar por sus propios errores!!! ¡¡¡La estupidez es la peor arma que poseen!!! – Me dice.

Puede que tengas razón… pero si destruirse está en su decisión… nosotros debemos dejarlos ser. – Le digo y el niño carga múltiples esferas como antes y me las lanza.

- ¡¡¡Ésa ideología es la más tonta que he escuchado…!!! – Me dice mientras empiezo a contragolpear las esferas.

- ¡¡¡Quizá seas más tonto que los humanos…!!! – Me dice de nuevo siguiendo con la misma estrategia.

- ¡¡¡Quizá, simplemente, eres peor que ellos!!! – Me dice cambiando su energía a electricidad y atacándome mientras estaba distraído con las esferas, la electricidad me impacta totalmente y me hace arrodillar mientras grito de dolor.

- ¡¡¡Así que tendré… tendré que matarte peor que a ellos!!! – Me grita haciendo más intensa la electricidad. Después de unos segundos siento como si algo se atravesara entre el niño y yo, miro hacia el frente y noto que… Dark… y du Sang… o sus ilusiones… se paran entre nosotros.

- ¡¡¡Esta no es tu batalla todavía!!! – Le grita du Sang al niño.

- ¡¡¡No debes interferir… a menos que quieras que lo hagamos nosotros!!! – Le grita Dark y el niño desiste en sus ataques.

Dark y du Sang, qué lindo… entre ustedes solo faltaría Bleeding Hawk para completar a los traidores. – Dice el niño y siento como alguien pasa a mi lado.

Aquí estoy. – Dice otro tipo… de cabello largo… es Hank Andrews al parecer.

Ah… “Hablando del rey de Roma”. – Dice el niño dejando de levitar y tranquilizando su espíritu.

- ¿Traidores? – Pregunta Hank aparentemente sonriendo.

Sí… malditos, dejaron a mi “Padre” morir… no los perdonaré jamás. – Dice el niño y se da vuelta… de repente desaparece frente a nuestros ojos… no es posible… y esta vez no puede ser una ilusión.

- ¿Padre? – Pregunta Dark viendo a Hank.

- ¿Será el hijo de Stalking Fox? – Pregunta du Sang viendo a Hank también.

No es posible… el vástago está demasiado pequeño para ser su hijo… Fox murió hace mucho tiempo… antes de que naciera mi hijo incluso. – Contesta Hank mientras yo me pongo de pie calmando mi espíritu… camino hacia ellos y todos me voltean a ver.

- ¡¿Qué rayos pasa aquí?! ¡Todos ustedes están muertos! – Les digo no entendiendo por qué están aquí.

Y tú lo estarías también de no ser por nosotros. – Me dice Dark.

Tú… tú deberías estar en mi mente… solo yo debería poder verte. – Le digo y el tipo sonríe.

Ghost… todos estamos en tu mente. – Me dice du Sang y miro a los tres extrañado.

Estamos en tu mente… así como en la de todo Fantasma viviente… ya que somos sus líderes. – Me dice Hank ¿Líderes?

Creí que el tal Fox era líder, parte de los Tres Jefes, no du Sang. – Le digo y du Sang se ríe.

El… finado… maestro du Sang… es el primer, y único, discípulo que dejó Fox antes de su viaje a la Antártica donde murió… por lo tanto ése día… pasó a tomar el puesto de su maestro. – Dice Dark y sonrío.

Así que… me equivoqué… - Susurro para mí mismo refiriéndome a cuando asesiné a du Sang y los tres tipos se ríen.

Sí… - Dice Hank.

Lo hiciste. – Termina du Sang.

Pero… si dicen que el primer discípulo toma el mando de líder una vez que el maestro muere… ¿Quiénes son los líderes ahora? – Pregunto y los tres tipos se miran entre sí.

Pues… - Dice Dark.

La verdad… - Continúa du Sang.

Lo sabrás de todas maneras. – Termina Hank y los tres me voltean a ver.

Jason Andrews, mi hijo. – Dice Hank refiriéndose a su sucesor, miro a du Sang y él sonríe.

Jason Andrews, primogénito de Bleeding Hawk. – Dice du Sang y Dark sonríe también.

The Ghost, hermano gemelo “Artificial” de Jason Andrews. – Dice Dark… ¡¿Qué?! ¡¿Jason y yo somos los nuevos líderes?!

Muy bien. – Dice Hank.

Ghost, Jason. – Dice Hank y la ilusión de Jason aparece a mi lado.

Nosotros, los antiguos líderes de los Fantasmas… pasamos nuestra responsabilidad a ustedes completamente convencidos de su capacidad, completamente seguros que protegerán al mundo con sus vidas así como nosotros lo hicimos. – Dice Hank.

Ghost, Jason. Como los nuevos líderes de los Fantasmas no deben pelear entre ustedes… al contrario… deben estar de acuerdo en todos los planes… ya que el mundo depende de ustedes. – Dice du Sang y Jason y yo nos miramos fijamente.

Ghost, Jason. Como líderes… tienen derecho a saber… que Stalking Fox… maestro de du Sang… supuestamente murió en la Antártica… pero que su energía vital… nunca dejó de sentirse… y ahora con la aparición de este… “Su hijo”… todo se está complicando más y más. – Dice Dark. – Hijos… - Dice Hank caminando hacia nosotros.

Su hermana… Vanessa… los quiere a ambos… de distinta forma… a ti, Jason, como familia, como el respectivo hermano que eres… y a ti, Ghost, como novio, como su primer amor… no hay pecado en eso ya que no son hermanos en realidad… pero… déjenla fuera de todo éste caos… ya sufrió suficiente queriéndome conocer y viendo a su madre morir. – Nos dice poniendo una mano sobre el hombro de cada quien… para ser una ilusión… se siente real.

Yo… yo la dejé de buscar por eso papá… sabía que ella encontraría su camino… aunque sinceramente nunca imaginé que le costaría tanto… y que conocería a Ghost. – Dice Jason bajando la mirada.

Y yo… he peleado por mantenerla viva… la he dejado lo más sana y salva posible atrayendo toda la atención e ira de los Fantasmas hacia mí. – Le digo bajando la mirada también… de repente… Hank me toma del mentón y lo levanta lentamente… de reojo noto que hace lo mismo con Jason.

Estoy orgulloso de ustedes… en verdad lo estoy. – Nos dice caminando hacia Dark y du Sang.

Sé que bajo su mando… el mundo tendrá un brillante futuro. – Dice Hank.

Ghost… ya no te preocupes por tenerme en tu mente… de hoy en adelante caminaré con Bleeding Hawk y du Sang. – Me dice Dark y asiento con la cabeza.

Recuerden… aún cuando la batalla parezca perdida… relájense… relájense… que así obtendrán la ayuda de quien menos esperan. – Dice du Sang y Jason y yo asentimos con la cabeza.

Nos vemos muchachos. – Dice Hank de nuevo desapareciendo con Dark y du Sang… miro a mi lado y noto que Jason me mira también.

Hmph. – Me dice el tipo y le sonrío.

Igualmente hermano… igualmente. – Le digo y Jason sonríe… después desaparece.

Unos minutos después empiezo a caminar… solo para que una gran esfera de energía caiga frente a mí de un costado, volteo a ver al instante y noto que es el tipo de la iglesia, el que se supone que estaba sentado en el altar… con su energía elevada.

- ¡Oi! ¡Ghost! ¡¿Me andas buscando “Amigo”?! – Me pregunta el tipo y sonrío.

Algo así. – Le digo y el tipo calma su espíritu mientras se carcajea… no quiere pelear al parecer.

Ah… pues aquí estoy. – Me dice caminando hacia mí mientras mete las manos a las bolsas de su pantalón.

- ¿Para qué me buscabas? – Me pregunta normalmente mientras saca una cajetilla de cigarros y un encendedor, saca un cigarro de la cajetilla y lo coloca en su boca mientras guarda la cajetilla.

Sasha está muerta. – Le digo mientras él asiente con la cabeza encendiendo el cigarro.

Lo sé, tú la mataste. – Me dice sin que le cause ninguna reacción.

Su hermana me habló, ¿Verdad? – Me pregunta.

Una tal Natasha. – Le contesto y él asiente de nuevo con su cabeza mientras exhala el humo de su cigarro.

¿Sabes Ghost? Todos los Fantasmas, sin excepción, te quieren muerto. – Me dice.

- ¿Sin excepción incluyéndote? – Le pregunto y coloca de nuevo el cigarro en su boca.

Yo solo trato de ver qué es mejor para “Mi gente”. – Me dice… ¿Su gente?

- ¿Acaso eres tú su líder o algo así? – Le pregunto y él asiente con la cabeza.

Hace 15 años los Fantasmas dejaron de tener líder… los Tres Jefes Fantasmas murieron o desaparecieron… así que… tuve que tomar el mando. – Me dice y nos quedamos en silencio unos minutos, de repente veo como otros dos Fantasmas llegan de la calle frente a mí.

Bueno… te dejo muchacho. – Me dice el tipo ofreciéndome su cigarro, sonrío y lo agarro poniéndomelo en la boca.

No me gustan cómo pelean estos tipos, son desastrosos. – Me dice rascándose la cabeza en un gesto de pena.

Pero bueno… no vayas a morir tan rápido. – Me dice sonriente mientras camina pasando a mi lado.

No lo haré… de eso puedes estar seguro. – Le digo exhalando el humo y lo dos Fantasmas frente a mí elevan su energía, empiezan a correr hacia mí mientras yo elevo mi energía también.

Al menos ahora los Fantasmas vienen hacia mí. – Susurro y los tipos llegan a mi frente, empiezan a tirarme golpes y patadas y al instante siento que no son nada para mí… así que… pelear con el niño ése ha subido mi nivel… o al menos eso siento.

- ¡¡¡¿Ése es todo su nivel?!!! ¡¡¡¿Acaso me están tomando el pelo?!!! – Grito mientras me carcajeo… me quedo quieto dejando que ambos Fantasmas me ataquen mientras cargo energía en mi cuerpo, después la libero con un grito lanzándolos a ambos por los aires… los tipos giran en medio del aire y caen al suelo arrodillados evitando daño alguno.

- ¡Vamos, vamos chicos! ¡La pelea aún está por comenzar! – Les grito quitando el cigarro de mi boca, para después lanzárselo a uno en el pantalón, y los tipos corren hacia mí de nuevo, curiosamente me atacan más sincronizados que antes… pero igual siento que no son reto para mí. Después de un par de minutos peleando con ambos Fantasmas… siento como mi… fuerza… aumenta en vez de disminuir… esto, curiosamente, me hace sonreír… me siento mucho mejor que estos tipos… mucho… mucho mejor.

- ¡Vamos, dicen que yo soy la deshonra de todos los Fantasmas, no ustedes! – Les grito y ambos Fantasmas paran de atacarme… se me quedan viendo y se empiezan a carcajear.

- ¡¡Suficiente de tonterías!! – Dicen ambos al mismo tiempo.

- ¡¡Esta vez no tendrás tiempo de hablar Ghost!! ¡¡Ni siquiera tendrás tiempo de respirar!! – Me dicen ambos nuevamente… qué tipos más raros. Ambos corren hacia mí pero esta vez uno salta sobre mí… rodeándome.

Ah… debí imaginármelo. – Susurro cuando ambos se ponen en pose de pelea… pero… no me hacen nada.

- ¡¡Arderás en el infierno Ghost!! – Me gritan ambos cargando energía alrededor de mí convirtiéndola en fuego.

- ¡¿Qué rayos?! – Grito cuando el fuego me rodea completamente y empieza a tratar de aplastarme, elevo mi energía al máximo y hago un escudo alrededor de mí… si bien el escudo detiene el fuego el calor empieza a sofocarme rápidamente… en vez de sentirme perdido… a punto de desfallecer… siento como mi cuerpo empieza a fortalecerse increíblemente… ignorando mis sentidos… me carcajeo sin saber por qué y libero mucha energía de golpe, regresándole el fuego a los Fantasmas, quemándolos un poco, ambos Fantasmas caen al suelo y siento que mi cuerpo es poseído… me muevo rápidamente hacia el primero y me le subo encima, le doy un par de puñetazos en la cara y después cubro de energía mi mano… traspaso el pecho del tipo… justamente en el corazón… y se lo saco… mientras aún late.

- ¡¿Qué diablos le haces a mi hermano?! – Oigo que me grita el otro Fantasma mientras el que tengo debajo mío muere… sus ojos dejan de brillar y me pongo de pie soltando el corazón del tipo.

Matándolo… pero no te preocupes… tú sigues. – Le digo al tipo… y por primera vez… noto que un Fantasma se asusta.

- ¡¿Qué… qué eres?! – Me grita y levito rápidamente hacia él, lo agarro del cuello y me le acerco al rostro… solamente a un par de centímetros de él.

Soy tu peor pesadilla maldito hijo de perra. – Le susurro y el tipo me estrella una esfera de energía en el estómago separándome de él, después me trata de golpear en el rostro pero me agacho pasándome a su espalda mientras cubro de energía mi mano nuevamente, cuando estoy justo detrás de su espalda… la traspaso… agarrándole la espina dorsal… y jalándosela sin piedad.

Después de que el tipo muere calmo mi espíritu… y miro mis manos.

- ¿Qué me está pasando? – Susurro viendo la sangre en ellas… miro frente a mí y noto… en qué forma acabé con ambos Fantasmas… parece tan bizarra… tan… grotesca. Unos segundos después oigo las sirenas de la policía… me hago invisible y empiezo a correr sin rumbo alguno.

Unos minutos después sin dejar de correr… me detengo bajo un puente… me siento en un pedazo de concreto y me hago visible de nuevo.

Diablos… cada vez… me siento más confundido… - Susurro para mí mismo mientras miro mis manos ensangrentadas.

Si bien es cierto que trato de proteger a las personas… eso no me da derecho de asesinar a los Fantasmas sin piedad. – Susurro de nuevo y sonrío… creo… que ya sé qué sigue… ya sé qué tengo que hacer.

Es hora de volver a casa… de volver al único lugar donde me sentí en paz. – Susurro poniéndome de pie y haciéndome invisible de nuevo. Después de un rato caminando llego a una tienda de ropa, entro y tomo ropa nueva… camino al vestidor y me hago visible, me cambio de ropa y salgo del vestidor, después de la tienda y empiezo a caminar. De repente pasa un taxi y le hago parada.

Al aeropuerto por favor. – Le digo y el conductor asiente con la cabeza.

Al llegar al aeropuerto le pago al conductor y entro en el edificio, primeramente camino a los baños y me lavo las manos, no quiero más problemas, después salgo del baño y camino hacia la venta de boletos… compro uno… hacia Alaska. Camino hacia la sala de espera y me siento en una silla mientras cierro los ojos… ya no quiero pelear… ya no… quiero descansar… quiero olvidar cómo le saqué el corazón al tipo ése… cómo le saqué la espina dorsal al otro… quiero olvidar… cómo… he asesinado sin piedad… quiero olvidar… que mi más grave error… no fue perderme… sino haber perdido a Kimberly, a Samantha, a la vida que con ellas trataría de vivir.

Sí, busco redención entre sollozos y lamentos,

Busco paz, armonía, en mis tristes sentimientos,

Regreso una vez más, donde perdí mis complementos,

Llorando, sufriendo, recordando bellos momentos.

Cuando llega la hora tomo mi vuelo. Durante el camino simplemente veo por la ventana… siempre recordando lo ilusionada… lo emocionada que iba Kimberly en nuestro primer y último vuelo juntos… maldito sea yo y mi infortunio… bueno… aunque no es mi suerte la culpable… más bien son mis actos… y más que mis actos… simplemente yo. Varias horas después llegamos a Alaska, me bajo del avión y salgo del aeropuerto para tomar el primer taxi que se me cruza en mi camino, éste me lleva al pueblo y me bajo en la carpintería de Abbygail… le pago al conductor y entro a la carpintería, las campanillas de la entrada suenan y cierro la puerta.

- ¡Voy! – Grita Abbygail desde la parte de atrás mientras yo camino hacia la barra, Abbygail sale de la parte de atrás y me sonríe al verme.

- ¡Jake…! – Me dice caminando hacia mí y abrazándome.

Hola Abby… - Le digo correspondiendo su abrazo.

- ¿Sabes? Justamente estaba pensando en ti. – Me dice separándose y le sonrío.

- ¿En serio? – Le pregunto y ella asiente con la cabeza mientras me sonríe.

Ven. – Me dice caminando a la parte de atrás y la sigo, noto que estaba trabajando… en la cuna de Samantha… me río suavemente al notar que la ha retocado varias veces… manteniéndola bien cuidada.

Acabo de terminar de limpiarla. – Me dice y camino hacia la cuna… paso mi mano sobre los bordes y sonrío… tocarla nunca deja de hacerme sentir algo especial… algo lindo… como si… no tuviera que preocuparme por nada… como si… nada malo hubiera pasado.

Guau… en realidad la cuidaste. – Le digo a Abbygail y ella se ríe suavemente.

Claro que sí… me dijiste que volverías por ella. – Me dice y la miro a los ojos.

- ¿Nunca… nunca pensaste que no volvería? – Le pregunto y baja la mirada.

Sí… lo hice… pero… aunque la quise quemar muchas veces... para no recordar a Kim… ese mismo recuerdo… evitaba que lo hiciera. – Me dice y bajo la mirada también... nos quedamos unos segundos en silencio y de reojo noto que Abbygail se limpia unas lágrimas de los ojos.

Pero bueno… ¿A qué debo tu visita? – Me pregunta sonriendo de nuevo.

Eh… pues como te dije... tenía que regresar por la cuna… y por eso estoy aquí… quiero llevármela a la cabaña. – Le contesto viéndola a los ojos nuevamente.

Después de todo… ése es mi hogar… y allí es donde tengo que estar. – Le digo y ella camina hacia mí, me abraza de nuevo y me aprieta un poco.

Qué bueno tenerte de vuelta. – Me dice y sonrío.

Es bueno estar de vuelta. – Le susurro cerrando mis ojos.

Después de un par de minutos nos separamos y las campanas de la puerta principal suenan.

Bueno… deja veo quién es y después te llevo, ¿Te parece? – Me dice.

Sí, sí. Excelente. – Le digo y ella camina hacia la barra, mientras oigo que atiende a los clientes volteo a ve la cuna… es tan bella… camino detrás de ella y… miro el dibujo de Kimberly que hice… y el de la bebé… que dibujó ella, sonrío mientras meto mis manos a la bolsa. Después de unos veinte minutos Abbygail regresa a mi lado poniéndose una sudadera.

- ¿Vamos? – Me dice abriendo el garaje y asiento con la cabeza, entre los dos sacamos la cuna por él y la subimos al pick-up, después Abbygail cierra el garaje y nos subimos al pick-up, ella enciende el motor y empieza a conducir. Al llegar a la cabaña nos bajamos del pick-up y yo me le quedo viendo… está bien cuidada.

Jake. – Me dice Abbygail y volteo a verla, me tira las llaves de la cabaña y las atrapo.

No quería que la naturaleza la destrozara. – Me dice y sonrío.

Gracias, te agradezco mucho. – Susurro caminando a la puerta principal, la abro y noto que… el aroma de Kimberly no se ha ido… no puede ser posible… debe ser mi imaginación… sonrío y volteo a ver a Abbygail, camino hacia ella y entre ambos bajamos la cuna, después la metemos hasta la recámara y noto que ella se cruza de brazos empezando a frotárselos.

- ¿Estás bien? – Le pregunto y ella sonríe tristemente.

No me gusta estar aquí… con solo recordar lo que pasó… se me eriza la piel. – Me contesta.

Sí… muchas cosas pasaron aquí… buenas y malas. – Le digo viendo alrededor de la recámara y ambos caminamos de vuelta a la puerta principal.

- ¿Entonces… aquí te quedarás? – Me pregunta.

Sí… luego bajaré a comprar lo que falte… - Le contesto y ella me sonríe.

- ¿Estarás bien? – Me pregunta después de unos segundos en silencio y suspiro.

Sí… gracias. – Le digo y ella me da un beso en la mejilla, camina de regreso al pick-up y se sube en él, después lo enciende y acelera.

- ¡Adiós! – Me dice sonriente y le digo “Adiós” con la mano, cierro la puerta y pongo mi frente sobre ella cerrando los ojos.

Al fin… al fin estoy de vuelta. – Susurro después de un gran suspiro.

Así… poco a poco adaptándome a mi soledad… a la ausencia de Kimberly… a la cuna vacía de Samantha… empiezan a avanzar las horas… los días… los meses…

Con el tiempo… en vez de sentir tristeza… en vez de mortificarme por que no están conmigo… aprendo a recordar los bellos momentos que viví con Kimberly… y la ilusión que causó en ambos su embarazo. Después de tres meses vuelvo al almacén donde trabajé hace tiempo… mis compañeros de entonces me reciben cariñosamente… y el jefe me recibe de vuelta sabiendo lo que hice por el pueblo… aunque sin pretender entender cómo… creo que es mejor así… ya que no quiero dar explicaciones… además… no creo que las entiendan. Tres meses después… todo parece normal… exceptuando la falta de Kimberly… que me causa cierta melancolía.

Llego del trabajo al anochecer y entro a la cabaña, camino al sillón de la sala y me siento en él, cierro los ojos por el cansancio… y de repente me quedo dormido.

(VANESSA ANDREWS: Vista retrospectiva, 15 días atrás.)

Despierto… sola… bañada en lágrimas… de nuevo… cada vez mis sueños parecen más reales… cada vez… siento más verdaderos los abrazos de mi padre y los besos de mi madre… a veces… preferiría morir para poder verlos de nuevo… pero luego recuerdo que mi hermano me quiere… y… a pesar de que esté lejos… sé que le importo al igual que él a mí. Me siento a la orilla de la cama y miro el reloj… son cerca de las seis de la mañana… tengo que ir a estudiar… y pensar que lo hago simplemente por que Ghost así lo quiso… cielos… ¿Qué será de él? ¿Me recordará tal y como yo lo recuerdo? ¿Seré algo más que una chiquilla sentimental en su mente?

Maldita sea… qué vida. – Susurro después de suspirar. Me pongo de pie y salgo de mi cuarto… camino a la cocina y tomo un vaso, lo lleno de agua y me la tomo… de pronto… recuerdo qué día es hoy.

– “Feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños a ti.” – Canto para mí misma poniendo el vaso en el mismo lugar donde lo tomé.

– “Feliz cumpleaños Vanessa… feliz cumpleaños a ti.” – Termino de cantar y me río suavemente.

Qué loca… cantando a solas… - Susurro mientras camino de regreso al cuarto, abro el ropero y saco mi ropa interior con una toalla, camino al baño y tomo una ducha. Al terminar me pongo mi ropa y me envuelvo con la toalla, camino al cuarto de nuevo y elijo mi ropa, me visto y agarro mi maletín, después saco mi reproductor de música de él y me pongo los audífonos, enciendo el aparato y camino hacia la puerta principal, cuando la abro… para mi desagradable sorpresa… Wesley está parado frente a mí con sus clásicos lentes negros.

- ¡Hola muñeca! ¿Me extrañaste? – Me pregunta con una sonrisa… maldito… ya me había acostumbrado a la idea de que estuviera muerto.

- ¿Qué haces aquí? – Le pregunto más inconscientemente que consciente.

Eh… qué recibimiento… - Me dice ignorando mi pregunta, salgo del apartamento y cierro la puerta.

¿Qué pasa hija? ¿Vine en mal momento? – Me pregunta mientras empiezo a caminar.

A decir verdad… sí. – Le contesto y me da alcance.

Oye, ¿Por qué ése carácter? – Me pregunta.

Mira Wesley… no tengo tiempo para hablar… tengo que ir a estudiar. – Le digo un poco molesta deteniéndome en seco, él me mira extrañado y borra su sonrisa.

Solo… déjame en paz, ¿Sí? – Le digo empezando a caminar de nuevo. Después de dar un par de pasos me voltean bruscamente del brazo.

- ¡¿Qué rayos te pasa Sarah?! ¡¿Acaso no recuerdas que soy tu padre?! – Me grita ya enojado y jalo mi brazo para que me suelte.

- ¡¿Quieres saber la verdad?! – Le grito jalando los audífonos quitándomelos de los oídos.

- ¡¡Pues aquí va!! ¡¡Sé que no soy tu hija Wesley!! ¡¡Lo sé por que yo te busqué!! – Le digo y el tipo me mira fijamente a los ojos.

- ¿A qué te refieres Sarah? – Me pregunta cruzándose de brazos.

Wesley… mi nombre no es Sarah Schneider… mi nombre es… Vanessa Andrews… soy hija de Linda Andrews… tú asesinaste a mi madre… hace doce años. – Le digo y él sonríe.

Vaya, vaya, vaya. La “Gatita” al fin muestra sus verdaderos colores. – Me dice y se ríe un poco.

- ¡¿Qué?! – Le pregunto algo confundida.

Nunca pensé que elegirías tu cumpleaños número 18 para decirme “La verdad”. – Dice el tipo… aparentemente… sabía que era la hermana de Jason.

Pero bueno… debo admitir que tu historia ha sido una de las más originales que he escuchado… bueno… protagonizado. – Me dice y me agarra del cuello de improviso, me azota a la pared y se acerca a mi rostro.

Mira mon chérie… estoy dispuesto a olvidar tu pequeña “Confesión” a cambio de que olvides tu odio hacia mí. – Me susurra apretando un poco más mi cuello al ver que no contesto.

- ¡¿Y qué… si no lo hago?! – Le pregunto de forma entrecortada por la falta de aire… Wesley me suelta y empiezo a toser.

Simplemente… tendré que… “Reunirte” con tus padres. – Me dice y lo volteo a ver… el tipo me está sonriendo cínicamente... lo odio… lo odio tanto.

Nunca… nunca olvidaría mi odio hacia ti… preferiría morir. – Le digo y el tipo se encoje de hombros.

¡Pues que así sea! – Me dice sacando un arma rápidamente de la parte de atrás del pantalón y tratando de apuntarme, le detengo el arma con ambas manos y esta se dispara accidentalmente, con mi rodilla golpeo a Wesley en la boca del estómago y después le doblo el brazo haciéndolo que suelte su acostumbrada Mágnum .50, el arma cae al suelo pero el tipo rueda hacia el frente y se pasa a mi espalda doblando mi brazo, lo levanta un poco haciéndolo tronar y grito del dolor… le pateo un pie y después le doy un cabezazo en la frente con la parte de atrás de mi cabeza haciendo que me suelte, volteo quitándome el maletín rápidamente y el tipo se me viene encima con patadas y golpes los cuales detengo como puedo.

- ¡Bien Vanessa, bien! ¡Tus difuntos padres hubieran estado orgullosos de su pequeña “Asesina”! – Me dice Wesley y lo pateo en la entrepierna después le doy un puñetazo con toda mi fuerza en la cara quebrándole los lentes y después me tiro al suelo pateándolo con ambos pies en el pecho, el tipo azota la pequeña ventana al final del pasillo y la rompe, me pongo de pie con las manos y noto que el tipo se quita los lentes.

¡Bien, bien! ¡Has aprendido bien Vanessa! ¡Pero por algo soy tu maestro! – Me grita acercándose a mí y empieza a atacarme de nuevo, esta vez con más fuerza y furia que antes, tanta que tengo que usar ambas manos para detener sus golpes, de repente el tipo me engaña y me da un tremendo golpe en el estómago sacándome el aire, después me agarra del cabello con ambas manos y me golpea con una rodilla en la cara, después me jala del cabello girándome para darme impulso y me suelta haciéndome caer, y romper, una pequeña mesa del edificio… me levanto un poco mareada y de reojo noto que Wesley camina hacia mí, agarro una de las patas de la mesa y se la rompo en el rostro, el impulso del golpe lo hace darse vuelta y lo golpeo en la parte de atrás de la rodillas con mi puño, el tipo pone una rodilla al piso y me pongo de pie, lo agarro del cuello con una llave “Dormilona” y empiezo a apretarlo con todas mis fuerzas.

- ¡¡¡No… tan… fácil…!!! – Me grita como su aire se lo permite y se pone de pie… cargándome en su espalda ya que no lo suelto. El tipo me azota contra una pared y después corre hacia un pequeño cuadro colgado en la pared, se voltea y me azota contra él también… mis brazos flaquean y lo suelto, Wesley voltea y me agarra del cuello, de repente me golpea con todas sus fuerzas en mi boca lateralmente haciéndome caer al piso boca abajo… y partiendo mi labio… cuando estoy tratando de pararme el tipo me jala nuevamente del cabello arrodillándome, me suelta y siento que me da una patada en la nuca haciéndome caer al suelo casi inconsciente.

- ¡Duérmete Vanessa! ¡Duérmete, duérmete! ¡Cuando despiertes estarás con tus padres! – Apenas oigo que dice Wesley mientras se carcajea… me arrodillo como puedo… y después me pongo de pie… volteo y noto que Wesley me tira un golpe, lo bloqueo poniendo su brazo bajo mi brazo y le doy un cabezazo con toda mi fuerza, después le doy un puñetazo en la nariz rompiéndosela, para seguir con un rodillazo en el estómago, después pongo su cabeza bajo mi otro brazo y me dejo caer hacia atrás… golpeando su coronilla contra el piso. Me pongo de pie como puedo y noto que Wesley está atontado… camino hacia el arma y la levanto… volteo y noto que Wesley está corriendo hacia mí ya.

- ¡¡¡Mierda!!! – Grito y el tipo me levanta con su hombro de mi estómago, nos dirigimos hacia la ventana y nos salimos por ella, me agarro del borde de la ventana con mi mano libre para no caerme pero Wesley me agarra el brazo con la pistola… por la posición… su peso, más la velocidad con la que caímos, hace que se me disloque el hombro soltando la pistola al instante.

- ¡Vamos Vanessa! ¡Suéltate! ¡¿O es que no me odias lo suficiente como para morir con tal de matarme?! – Me grita Wesley… mientras yo grito por el dolor de mi brazo… de pronto… lo volteo a ver y el tipo me sonríe.

No lo harás… eres igual de cobarde… que tu madre… buenas a distancia… una completa basura cara a cara. – Me dice el tipo y me enfurece.

- ¡Nadie insulta a mi madre! – Le digo soltándome y me monto en el tipo… mientras caemos le doy un par de puñetazos con toda mi fuerza en la cara… tal y como lo haría Ghost… y después de unos segundos impactamos el suelo… aunque yo le caigo encima. A pesar de esto último mi cuerpo se siente totalmente dolorido… aunque mi brazo parece haber vuelto a su lugar por la caída… miro el rostro de Wesley y noto que ha perdido el conocimiento, me quito de encima de él acostándome en la acera boca arriba y cierro mis ojos tratando de recuperar el aire… de pronto alguien se me monta encima y abro los ojos… ¡Es Wesley! Noto que tiene el arma en sus manos y me trata de apuntar mientras me agarra con su mano libre del cuello, yo lo agarro del cuello también y con la otra mano tomo su muñeca empujándola para que no me apunte a la cabeza.

- ¡Eres buena Vanessa! ¡Muy buena! ¡¡Pero no volverás a asesinar después de hoy!! – Me grita acercando el arma a mi cabeza… de repente… con lo poco que me queda de fuerza… dejo de apretarle el cuello y le pico los ojos, el tipo los cierra y le doy un puñetazo en la cara haciéndolo rodar para quedar yo arriba, después le doy un golpe con toda mi fuerza en la “Manzana de Adán” y Wesley suelta mi cuello y el arma para tomarse el de él con ambas manos… agarro el arma y el tipo abre la boca tratando de respirar… le meto el cañón en la boca y sonrío.

- ¡¡En eso último tienes razón maldito hijo de perra!! – Le digo y el tipo me mira aparentemente enojado.

Después de hoy… después de ti… - Le digo sacándole el arma de la boca y poniéndosela en el pecho, me acerco a su oído y le disparo.

- ¡¡¡RENUNCIO!!! – Le grito en el oído mientras él lo hace de dolor.

Después de unos segundos reincorporándome en la misma posición… me pongo de pie como puedo… saco un pañuelo y limpio el mango del arma… después pongo una rodilla en el pavimento y le dejo el arma sobre el pecho.

Adiós… “Papá”… - Le digo poniéndome de pie y camino hacia la entrada del edificio, entro y empiezo a subir las escaleras. Al llegar al cuarto piso recojo mi maletín y camino de regreso a las escaleras, bajo al primer piso de nuevo y salgo por la puerta de atrás… mientras camino saco mi reproductor de música y noto que está roto… tremenda caída debió ser la causa de su ruptura… sonrío y lo meto de nuevo a mi bolsa empezando a caminar hacia la universidad… ahora sí… segura de que Wesley no me molestará más.

(THE GHOST: Presente.)

Al despertar sonrío.

Así que… Vanessa lo logró. – Susurro para mí mismo y me río suavemente… sin poder evitar sentir alegría por que ahora es totalmente libre… por que ahora ya no tendrá que preocuparse de vivir una mentira… de responder a otro nombre que no es el que su padre y madre le dieron… así como también… el apellido por el que tanto peleó durante todo este tiempo… Andrews.

Con el paso del resto del año… trabajando por fin honradamente… siento como si… Kimberly estuviera conmigo… como si ella me ha perdonado y su espíritu está siempre a mi lado… ya que en la cabaña… a veces… llego a oír su voz… e incluso a ver su reflejo en las ventanas… aunque… la verdad… quizá simplemente me estoy volviendo loco de amor… de mucho amor.

Despierto y noto que ya está amaneciendo, camino al baño y tomo una ducha rápida, después salgo a la recámara y camino al ropero, saco mi ropa del día y la visto. De pronto… miro hacia la cuna sin querer… y sonrío… camino hacia ella y pongo una mano sobre el borde… me le quedo viendo fijamente al pequeño osito que compré… exactamente idéntico… al que vi en mi sueño… y sonrío. Después de varios minutos salgo de la recámara y camino a la puerta principal, salgo de la cabaña y cierro la puerta, camino hacia el borde de la calle y me dejo caer como de costumbre, al llegar al nivel del suelo levito bajando mi velocidad y empiezo a caminar hacia el trabajo. Al llegar al pueblo… noto que está desierto… no se ve ni un alma en las calles.

Esto no me gusta. – Susurro sin dejar de caminar. Al llegar al almacén noto que hay varios, quizá más de cien, hombres y mujeres parados en fila frente a mí.

Bienvenido Ghost… gusto en verte de nuevo. – Me dice alguien y noto que uno de los tipos de la fila se separa de los demás… es un chico como de unos 21 años… cabello corto... entre rubio y café.

- ¿Te conozco? – Le pregunto sin dejar de caminar hacia ellos.

Nos encontramos una vez en El Salvador. – Me contesta cuando estoy frente a él… me detengo sin aún reconocerlo.

- ¿El Salvador? La única vez que fui a El Salvador… - Digo.

Peleaste conmigo. – Me dice interrumpiéndome… ¿Peleé con él? No entiendo… si no mal recuerdo fue hace un año que estuve en ese lugar… peleé contra tres Fantasmas… tres que terminaron muertos.

- ¿No me recuerdas? Bueno… me imagino que no… ya que en ése entonces… era tan solo un niño. – Me contesta… ¡¿Qué?! ¡¿Este chico… es el niño Fantasma que me salvó y después trató de matarme?! ¡¿El supuesto hijo de Stalking Fox?! ¡¿Cómo es posible que haya crecido tan rápido?!

Tú eres… aquel niño Fantasma… el que quiso matarme. – Le digo y él sonríe.

¡Y el que logrará matarte! – Me grita empezando a atacarme rápidamente mientras yo me defiendo como puedo… a pesar de ser tan joven su fuerza es igual a la mía… incluso puedo decir que es un poco mayor.

¿Qué son las fieras batallas sino overturas de guerra?

¿Qué respeto existe entre reyes que a su gente destierra?

¿Qué somos nosotros sino que esos góticos guerreros?

Sí, los olvidados, los marginados, al sufrimiento.

Mientras el Fantasma y yo peleamos todos los demás tipos simplemente se nos quedan viendo… como si fueran parte de algún ejército o algo así. El Fantasma que está peleando conmigo eleva su energía de golpe y empieza a golpearme rápidamente en el estómago sin darme oportunidad de defenderme, después de más de 100 golpes en menos de un minuto me da un gran gancho en el mentón haciéndome volar por los aires… cayendo un par de metros atrás… me paro con las manos y el tipo camina hacia mí con cínica presunción.

- ¿Sabes Ghost? No sé si hayas notado que no hay nadie en el pueblo… pero… es por que nosotros los mandamos de regreso a sus casas. – Me dice el tipo… no entiendo el objetivo de ese comentario.

Oh… no lo entiendes… bueno… significa que si no me das una buena pelea… tendré que desquitarme con tus “Amadas” personas. – Me dice cruzándose de brazos dibujando en su cara una gran sonrisa… bajo la mirada y cierro los ojos.

No… no quiero pelear de nuevo… no así. – Susurro… recordando cómo maté a los últimos Fantasmas… no quiero volver a ser parte de ésa brutalidad.

- ¡Vamos Ghost! – Oigo que grita el tipo y abro los ojos… miro hacia el frente y su puño ya está a un par de centímetros de mi rostro… este me golpea y caigo al suelo boca abajo… me paro lentamente y al hacerlo el tipo me toma del cuello por la espalda empezando a asfixiarme.

- ¡¿No pelearás contra mí?! – Me grita en el oído y cierro mis ojos… de pronto el tipo me suelta y oigo que se aleja de mí mientras caigo de rodillas al suelo… unos segundos después oigo que patea una puerta y abro los ojos… por la cercanía del golpe… debe ser…

- ¡¡¡JAKE!!! – Oigo que grita una chica y volteo a ver… es Abbygail… me pongo de pie como puedo y noto que el Fantasma la trae del cabello, se pasa detrás de ella y la agarra de la misma forma como trató de asfixiarme.

- ¿Qué haces? – Le pregunto caminando hacia él y el tipo me sonríe.

Ya que no quieres pelear… - Me dice y pasa una de sus manos detrás de la cabeza de Abbygail… ella cierra los ojos… y unas lágrimas los abandonan.

No… no… no. – Digo cuando el tipo… gira el cuello de Abbygail… rompiéndoselo… asesinándola al instante… el Fantasma la deja caer al suelo como si nada… y se cruza de brazos.

- ¿Quieres que siga? – Me pregunta sin borrar su maldita sonrisa mientras yo veo el cuerpo de Abbygail… camino hacia ella lentamente y me arrodillo a su lado… limpio sus lágrimas… y siento como... se me escapa una a mí.

¡Vamos Ghost! ¡¿Necesitas más incentivos?! – Me pregunta el tipo con tono burlón… aprieto los dientes sintiendo un gran enojo… y me paro rápidamente dándole un puñetazo con la mano derecha en el estómago, después cargo una esfera de energía en mi mano izquierda y se la estrello en la cara lanzándolo contra la pared de la carpintería.

- ¿Cómo te atreves… a matar solamente para incentivarme maldito hijo de perra? – Le digo sintiendo como el odio empieza a apoderarse de mi cuerpo como nunca mientras él camina hacia mí de nuevo.

- ¿Hijo de perra? No… yo he nacido de la misma forma que tú. – Me dice… ¿De la misma forma que yo? Así que… a eso se referían los Tres Jefes… más que todo Hank… cuando mencionó que ni Jason había nacido cuando murió Stalking Fox… éste maldito… es un clon.

Sí… al igual que tú… por eso somos lo mejor de lo mejor… pero a mí… ¡No me gusta compartir mi puesto! – Me grita corriendo hacia mí… cuando está frente a mí me tira un puñetazo… siento como se ralentiza el tiempo y elevo mi energía al igual que él… para después detener el puñetazo mientras el tiempo vuelve a la normalidad, el tipo empieza a tirarme golpes y patadas rápidamente pero… curiosamente… siento que igualo su velocidad… ¿Acaso… el tipo ha empeorado? ¿O seré yo quien… quien tiene más ganas de pelear que antes? De repente el Fantasma me tira un puñetazo en el rostro con gran impulso haciéndome voltear… pero… con su misma fuerza… volteo con el puño por delante golpeándole la mejilla para después darle un par de golpes en el mentón y tirarme hacia el frente con ambos pies por delante… recordando cómo lo hizo Vanessa… el tipo cae de espaldas y me pongo de pie con las manos… salto para caer sentado sobre él y cargo un par de esferas de energía, las junto levantando mis manos y se las estrello en el pecho… haciéndolo que escupa sangre… pero el tipo me agarra del cuello con ambas manos y empieza a estrangularme con gran fuerza… tanta que nos gira quedando encima de mí.

- ¡Bien, bien! ¡Un Fantasma vive solamente para pelear! – Me grita el tipo soltándome con una mano y empezando a golpear mi rostro… haciéndome sangrar de la boca… de repente… después de varios golpes… le interpongo el brazo y con mi brazo libre lo agarro del cuello de la camisa, lo jalo hacia mí y le doy un cabezazo con en la frente… pierde el equilibrio y le enredo el cuello con mis piernas quitándomelo de encima, me pongo de pie como puedo y al ver hacia el frente noto que el tipo corre hacia mí… cargo una esfera de energía y cuando salta para darme en la coronilla de la cabeza pongo la esfera en su estómago deteniéndolo, sacándole el aire, el tipo da un par de pasos hacia atrás y le doy una patada en el mentón haciéndolo caer de espaldas… el tipo se para con las manos y carga energía en sus brazos… la transforma en electricidad y me la lanza… grito de dolor y este me hace arrodillarme ya que el tipo no deja de electrocutarme.

- ¡¡Sabía que no “Evolucionarías”!! ¡¡¡Perdiste todo un año y eso será la causa de tu derrota!!! – Me grita el tipo acercándose a mí… ¿Evolucionar? Hmph, se refiere a dominar las otras dos habilidades, la Electroquinesia, la Piroquinesia.

- ¡¡¡¡MUERE GHOST!!!! – Me grita elevando aún más su energía electrocutándome más fuerte… cuando estoy a punto de quedar inconsciente me pongo de pie con lo que parece ser mi última fuerza y pongo mis manos frente a mí… cargo energía en ellas… reteniendo la electricidad… y tratando de empujársela de regreso.

- ¡¿Qué…?! ¡¡Maldito!! – Grita al ver que le estoy ganando en la colisión de energías, de pronto… el tipo salta sobre la energía y me da una patada en el rostro haciéndome dar un par de pasos para atrás.

- ¡¡¡Al diablo con el dramatismo!!! – Grita y me da una patada en el pecho con toda su fuerza, lanzándome a gran velocidad hasta impactar una puerta con la espalda… la traspaso y me paro lentamente… mientras me doy cuenta que estoy en el almacén… está igual de desierto que las calles del pueblo.

- ¡¡¡¡MÁTENLO DE UNA VEZ POR TODAS!!!! – Oigo que le grita el Fantasma a todos los demás tipos en la fila, miro hacia la puerta y noto que todos los hombres y mujeres… elevan su energía.

Maldita sea… varios Fantasmas… el hijo de Stalking Fox… un almacén… esto es muy parecido a cuando supuestamente muero… el sueño que tuve hace mucho tiempo… cuando me mencionaron por primera vez el nombre de “Legionis”. – Susurro para mí mismo mientras los tipos caminan hacia mí y me empiezo a reír.

Así que… - Digo carcajeándome de mi suerte.

- ¡¡¡¡ASÍ QUE AQUÍ HE DE MORIR!!!! – Grito elevando mi energía al máximo.

- ¡¡¡¡PUES SI ES ASÍ… LES DARÉ UNA ÚLTIMA BATALLA!!!! – Grito cerrando los ojos mientras siento como… como el Instinto Asesino se hace puro… incontrolable… quizá como Vanessa me contó que Wesley quería que fuera.

- LES ÂMES… LE SANG… DES VICTIMES... DANS MOI!!!!! – Grito entre carcajadas sintiendo como las almas del averno penetran mi cuerpo con toda su fuerza... al abrir los ojos… noto que todos los Fantasmas, sin excepción, me miran asustados… miro mis manos y noto que… ésta vez… mis venas han resaltado… toco mi cara y ésta… parece estar totalmente consumida… miro mi pecho y noto que los tatuajes me brillan así como las venas de mi cuerpo resaltan también.

Así que… lo consumió el Dark Spell. – Oigo que susurra alguien.

Así parece… pero somos más. – Dice una chica.

Pero… apenas dominamos el Dark Spell. – Dice otro hombre y se ríe suavemente alguien.

Este maldito no es ni siquiera un Fantasma. – Dice y los volteo a ver.

- LES ÂMES… LE SANG… DES VICTIMES... DANS MOI!!!!! – Gritan todos en coro y sonrío... esto... esto hace un poco más interesante la batalla… al parecer esta será la última… y este lugar será mi tumba… pero… juro que cumpliré con lo que dije alguna vez: Viviré… hasta verlos… a todos ellos… muertos.

Tres tipos se me vienen encima y empiezan a atacarme al mismo tiempo, curiosamente… aunque sean tres… siento que bloqueo los ataques con gran facilidad… de pronto… los tres tipos se agachan y tres chicas se paran en sus espaldas lanzándose hacia mí y golpeándome en el pecho, las tres al mismo tiempo, caigo de espaldas y con el mismo impulso del golpe doy una voltereta para caer de pie de nuevo… los seis Fantasmas me miran fijamente a los ojos y les sonrío.

Por su propio bien… - Susurro señalándolos… y al terminar bajo la mano.

- ¡¡¡ESPERO QUE ME MATEN!!! – Grito y corro hacia ellos agarrando a un par por el cuello, los azoto contra el suelo y cuando otros dos me agarran de los brazos libero un poco de energía separándolos de mí, suelto a los dos Fantasmas que tengo en el suelo y cargo una esfera de energía oscura, se la lanzo a un hombre en la cabeza arrancándosela y corro hacia otro, me le voy encima y cuando lo tengo en el suelo le rompo la cara a puñetazo limpio, otro tipo me agarra de ambos brazos por atrás y me levanta, al tenerme de pie una chica empieza a golpearme en el estómago con toda su fuerza… después de un par de golpes levanto una de mis piernas golpeando a la chica en el mentón y, ya que me tiene firmemente agarrado el tipo, me agacho un poco tomando impulso, salto de tal forma que me paso detrás del tipo por arriba de él y me suelta, voltea y le doy un cabezazo en la frente haciéndolo retroceder un poco, después cargo una esfera de energía y se la estrello en el estómago con toda mi fuerza… perforándoselo… camino hacia la chica mientras el cadáver del tipo cae al suelo y cuando ella se pone de pie la tomo por el cuello… ella me mira… algo asustada… y le sonrío.

Mala idea. – Le susurro dándole un puñetazo con toda mi fuerza en la sien… fracturándole el cráneo… suelto a la chica y cae al suelo, volteo y noto que las otras dos chicas… las últimas de los seis primeros Fantasmas que me atacaron… corren hacia mí, me atacan de forma sincronizada… tirando golpes, patadas y puñetazos de forma rápida… tan rápida que apenas y puedo evadir unos pocos ataques. Después de un par de minutos una de las chicas me lanza una esfera al pie haciéndome arrodillar y después me da una tremenda patada en la mejilla… ya que no me muevo… ya que no siento dolor… la miro a los ojos y le sonrío.

Ahora es mi turno señoritas. – Digo poniéndome de pie y empezando a tirarles golpes y patadas a ambas a toda velocidad sin darles oportunidad de defenderse… haciéndolas sangrar de la boca… rompiéndoles las costillas… y para terminar… rompiéndoles a ambas las rodillas haciéndolas caer al suelo.

Les advertí que debían matarme. – Les susurro a ambas atrayendo hacia mí un par de varillas de hierro, una en cada mano.

Ahora… no me queda más que… matarlas yo primero. – Susurro y cuando ambas iban a decir algo les clavo el par de varillas en el cuello con toda mi fuerza… suelto las varillas y empiezo a caminar hacia la entrada principal… donde me esperan muchos… muchos más Fantasmas.

Al llegar frente a ellos me cruzo de brazos y sonrío cínicamente.

Ahora… ¿Quién sigue? – Pregunto de forma descarada y otros diez Fantasmas se me vienen encima… esta vez atacándome entre todos… sin querer darme oportunidad de defenderme… cosa que no hago… y simplemente peleo con todas mis fuerzas.

Así… durante el transcurso de la mañana… tiñendo de rojo el piso del almacén… logro… sobrevivir a la masacre… que esto prometió ser desde un principio… desde que ellos desearon matarme… y yo decidí enfrentarles.

Peleo con toda mi fuerza… con la ayuda del Dark Spell… sintiéndome totalmente invencible… sin preocupaciones… o tan siquiera sentir cansancio.

Al asesinar al último Fantasma… oigo que alguien empieza a aplaudir, volteo a ver hacia la entrada del almacén y me doy cuenta que es el supuesto hijo de Stalking Fox.

Muy bien… muy bien. En realidad eres un maldito psicópata. Has asesinado a todos los Fantasmas del mundo… excepto por tu hermano y yo. – Me dice aparentemente molesto.

Qué puedo decir… fui creado para matar mal nacidos como ustedes. – Le contesto y el tipo se carcajea un poco.

Hmph. “Mal nacidos como ustedes”… lastimosamente no entro en esa descripción. No tengo ni madre ni padre… menos familia… y nunca… en toda mi vida… he deseado una… serían un estorbo para mis propósitos. – Me dice el tipo cruzándose de brazos mientras yo sonrío bajando la mirada.

¿Tener familia… sería un estorbo para ti? – Le pregunto.

Naturalmente. – Me contesta y me río suavemente.

Quizá… eso es exactamente… lo que nos distingue… por lo que yo no soy igual a nadie más. – Le digo y él me mira fijamente.

- ¿El qué? – Me pregunta.

Que yo… por una familia… por mi esposa e hija… hubiera dado mi vida… mi fuerza… mi sangre… y voluntad. – Le digo volteándolo a ver de nuevo y el tipo descruza sus brazos.

- LES ÂMES… LE SANG… DES VICTIMES... DANS MOI!!!!! – Grita el tipo… siendo consumido por las almas del averno al igual que yo.

Maldita sea… - Susurro para mí mismo y el tipo me sonríe.

¡¡¡¡¡SOY AQUEL QUE NUNCA NACIÓ, EL QUE DERRAMÓ SU SANGRE EN BUSCA DE SU PADRE A QUIEN LOS TUYOS TRAICIONARON!!!!! ¡¡¡¡¡SOY Y SIEMPRE SERÉ EL TERCER JEFE FANTASMA DE LA ERA MODERNA, EL ÚNICO HIJO Y DESCENDIENTE DE STALKING FOX!!!!! ¡¡¡¡¡MUERE AHORA GHOST… QUE MUY PRONTO TE ACOMPAÑARÁN TUS HERMANOS!!!!! – Me grita el tipo para después carcajearse macabramente mientras eleva su energía mucho más que en El Salvador, mucho más que cuando era niño.

Mis hermanos… Jason… Vanessa… no puedo dejar que les hagas daño… menos a Vanessa… aún es muy joven para morir… y no merece batallar más… - Susurro elevando mi energía al igual que él… aunque esto es… gracias a las almas del averno.

Ambos corremos hacia el otro y cuando nos tenemos a un par de centímetros nos damos un puñetazo en el rostro al mismo tiempo.

- ¡¿Eso es todo?! – Me grita y ambos nos golpeamos en el estómago.

- ¡¡No he sentido nada!! – Le grito yo mientras nos agarramos de los hombros para forcejear.

- ¡¡Pues… eso es lo que pasa al juntar dos seres invencibles!! – Me grita él.

Bueno… ¡¡Al menos yo soy invencible!! ¡¡¡¡¡POR QUE TÚ CAERÁS ESTE DÍA!!!!! – Me grita rompiendo el forcejeo y dándome un puñetazo en el estómago, pierdo un poco el aire y me golpea el rostro un par de veces para después darme una patada giratoria en el pecho… lanzándome a toda velocidad contra las escaleras que llevan a la oficina del jefe… al azotarlas bajo la mirada, cuando veo hacia el frente de nuevo noto que el hijo de Stalking Fox ya está frente a mí.

- ¡¡No te duermas!! – Me grita dándome un gancho en el mentón haciéndome traspasar el techo y caer en la oficina del jefe.

Diablos… - Susurro poniéndome de pie, cuando veo al frente el tipo me tira un puñetazo en el rostro el cual detengo y le doy varios golpes en el estómago hasta que el tipo pierde el aire y le doy un golpe en las costillas seguido de uno en el rostro, después lo empujo y me tiro con los pies frente a mí hacia una de sus espinillas, el tipo me cae encima y le pongo el antebrazo en el cuello volteándolo para quedar sobre él, empiezo a golpearlo en el rostro con toda mi fuerza hasta sangrarlo de la nariz, cuando esto pasa el tipo me sonríe y me hace girar quedando ahora él sobre mí, envuelve sus manos en energía oscura rápidamente y empieza a golpearme en la cara de forma salvaje. Después de varios segundos golpeándome carga un par de esferas de energía y las junta.

- ¡¡Muere!! – Me grita levantando ambas manos y yo le doy un puñetazo rápidamente en la cara, el tipo se desconcentra desapareciendo las esferas y yo cargo una para estrellársela en la sien, el tipo cae al suelo a un lado y me pongo de pie… para mi sorpresa… él se pone de pie como si nada y me voltea a ver, corre hacia mí y empezamos a tirarnos golpes a diestra y siniestra, recibiéndolos sin dejar de atacar… así… hasta que ambos quedamos totalmente sangrantes, doloridos… e incluso cansados.

Maldito… - Susurra el tipo con respiración agitada al igual que la mía, sonrío y solo nos quedamos viendo, de repente el tipo me lanza una gran esfera de energía en el pecho… lo hace con tanta fuerza que me hace traspasar la pared y caer de nuevo en el primer piso, donde empezamos, me pongo de pie como puedo y noto que el tipo levita rápidamente hacia mí, tan rápido que cuando intento hacer algo el tipo ya está golpeándome en el estómago, me golpea más de cien veces en menos de un minuto y termina dándome un cabezazo para alejarme, carga una esfera de energía y me la estrella en la cara haciéndome caer al suelo boca arriba.

Ugh… - Susurro abriendo los ojos y el tipo se deja caer de rodillas al suelo para tratar de asfixiarme con ambas manos.

- ¡¿Sabes Ghost?! ¡¡Has pasado la mayoría del tiempo de esta batalla en el suelo!! ¡¡¡Acéptalo!!! ¡¡¡¡NO PUEDES VENCERME!!!! – Me grita el tipo y cierro los ojos… tiene razón… en lo del tiempo… ya que… no puedo perder… no tengo que perder, grito expulsando un poco de energía para alejarlo y me pongo de pie con las manos… lo volteo a ver y elevo mi energía al máximo viendo como las almas del averno se paran a mi lado.

Esta batalla aún no termina. – Le digo y el tipo sonríe… hace lo mismo que yo… y noto que sus almas… son hombres… mas no sabios como los de du Sang… más bien… parecen criminales.

- ¡¡¡Awww!!! ¡¡¿Mujeres te acompañan?!! – Me pregunta el tipo y él y sus almas se carcajean mientras yo miro a mis “Chicas”.

Destrocemos a esos ineptos Ghost.

Sí, vamos Ghost.

Hagámoslo Ghost.

Demostrémosle que no somos débiles Ghost.

Nunca nos rendiremos ante nadie Ghost. – Me dicen ellas con una sonrisa y sonrío también, una de las almas toma mi mano y la hago girar como si bailáramos para terminar con su espalda en mi pecho.

- ¡¡¡A bailar!!! – Grito y las almas del tipo corren hacia mí mientras las mías los encaran, la que tengo abrazada me acaricia el rostro y me guiña un ojo.

Vuelvo enseguida. – Me dice dándome un beso en la mejilla y le sonrío, el alma corre hacia las otras y empieza a combatir mientras el hijo de Stalking Fox corre hacia mí.

- ¡¡¡¡¡AQUÍ TERMINA TODO!!!!! – Me grita y empezamos a golpearnos con toda nuestra fuerza la cual es tanta que… tenemos que recuperar el sentido después de cada golpe. Después de un par de horas peleando sin parar… ambos caemos al suelo de rodillas… empezando a toser sangre… casi sin poder respirar… miro de reojo que… las almas, las de él y las mías, han desaparecido.

Diablos… no he podido matarte. – Me susurra el Fantasma y le sonrío.

Por eso a mí nunca me ha gustado alardear. – Le susurro y el tipo se carcajea.

- ¿No te gusta? ¡Pero si insistes en que vas a matarme! – Me dice y me río suavemente.

Por que lo haré. – Le digo y el tipo baja la mirada… de pronto empieza a rodearse de energía… convirtiéndola en fuego… se pone de pie y me sonríe, me pongo de pie como puedo y el tipo me empieza a lanzar fuego… hago un escudo frente a mí y sonrío… esta no es la forma de acabar con esta batalla… simplemente la prolongará más… así que… un último esfuerzo… un último sacrificio… es necesario… el mío.

Deshago el escudo de golpe y corro entre las llamas para después caerle encima al tipo y empezar a rodearme de energía también.

- ¡¡¡MALDITO!!! ¡¡¡¿QUÉ RAYOS HACES?!!! – Me grita al ver que empiezo a bajar mi energía de golpe… haré lo que él menos se imagina… liberar las almas y con ello morir. Poco a poco las almas de ambos empiezan a abandonarnos debido a que la energía de los dos se ha fusionado, el tipo empieza a gritar de dolor… al igual que yo… ya que las heridas, los golpes que hemos recibido, son casi mortales… de pronto las almas de ambos nos abandonan completamente e incluso nuestros ojos dejan de brillar.

- ¡¿Qué… qué rayos has hecho…?! – Me pregunta… quizá con su último aire… y pierde el conocimiento… me pongo de pie como puedo… y camino hacia las varillas de acero… levanto una y camino de vuelta al Fantasma.

Por el bien de todos… del mundo… ambos debemos morir. – Le digo al tipo y con la varilla le traspaso el corazón… asegurándome de que muera.

Después de un par de segundos sin soltar la varilla para no caerme al suelo… empiezo a caminar… fuera del almacén… rodeando los cadáveres de tantos “Hermanos” y “Hermanas”.

Curiosamente… aún sin mucha fuerza… logro llegar hasta la cabaña… quizá movido por el simple deseo… de estar en el único lugar al que puedo llamar “Hogar”.

Entro a la cabaña y cierro la puerta con llave… miro hacia el suelo y noto que estoy manchando el piso con mi sangre… sonrío y camino a la recámara… me recargo en el marco de la puerta y miro hacia la cuna de Samantha… por fin lograré estar con mis amadas princesas… mis lindas doncellas.

Por fin… por fin… - Susurro tomando el pequeño oso que le compré a la niña mas sintiendo como mis ojos se me cierran… los abro como puedo y camino hacia el sillón frente a la televisión… me siento en él poniéndome cómodo… y miro el pequeño oso… el cual me saca una sonrisa… cierro los ojos, ahora sí por mi cuenta… y me río suavemente al sentir como un frío terrible empieza a invadir mi cuerpo… haciéndome olvidar que me estoy desangrando poco a poco, lentamente, así como también… el terrible dolor que me invade por completo.

Y así… mientras mi cuerpo se adormece por última vez… mientras mi mente divaga en los recuerdos… mientras mi fuerza me abandona a tal grado que suelto el pequeño oso de Samantha… empiezo… empiezo a ver entre sueños… entre la oscuridad de mis párpados… una luz blanca y pura… y en ella... aparecen Kimberly y Samantha tomadas de la mano.

Hice lo que pude… hice lo que creo que tenía que hacer. – Les digo caminando hacia ellas y ambas me sonríen… me abrazan al llegar cerca de ellas y cierro mis ojos… dentro de esta imagen también… simplemente entregándome al abrazo que me dan las personas más queridas de mi existencia.

Y así… así entre los brazos de ambas… siento la felicidad que nunca encontré… el perdón que nunca pude recibir… la redención después de tanto pecado… de tanto haber asesinado… de tanto crimen con el que quise construir una vida… aunque quizá… la vida que viví… no era más que una pesadilla… y que ahora… en esta la que parece ser mi muerte… empieza el verdadero sueño… la verdadera fantasía… una eterna… realidad.

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