Fiction » Romance »

Siempre él
Author:
Lina Jackson PM
Coté quiere a Eric desde el momento en que lo vio. Eric tiene una vida donde Coté no entra. ¿Coté podrá ser parte de la vida de él y ser vista más allá de la simple vecina? ¿O tendrá que olvidarlo? Novela de Verano, para tus tardes relajadas.
Rated: Fiction T - Spanish - Romance/Drama - Chapters: 40 - Words: 73,067 - Reviews: 267 - Favs: 21 - Follows: 5 - Updated: 03-06-11 - Published: 12-20-10 - Status: Complete - id: 2874830
A+  A-   Full 3/4 1/2 Expand Tighten

Esta historia, así como sus personajes, escenarios y hechos son completamente de mi autoría y prohíbo su reproducción, total o parcial, en cualquier otro sitio que no sea éste.


SIEMPRE ÉL

-Epílogo-

Caminé de regreso a la cocina, para terminar de preparar las últimas cosas. La ensalada estaba lista, los vasos y servicios en la mesa, todo preparado. Saqué el pavo de la cocina cuando estuvo a punto y lo dejé sobre la bandeja, para pronto llevarlo a la mesa del comedor.

Podía oír a las personas fuera de las casas, yendo a reunirse con sus familiares, todos alegres. Año Nuevo era una fecha donde todos se reunían o salían de fiesta, donde las celebraciones no faltaban.

Llevé la botella de vino hasta la mesa, pasando por el living. Ahí logré oír, como la televisión estaba encendida, y se oían a los conductores de un programa nacional, decir cuánto faltaba para que el nuevo año llegara a nuestras vidas.

—Hija, ¿no quieres que tu ayude?— preguntó mi madre desde el living.

—No— respondí—. Ya estoy terminando. Quédate con Cony, ¿sí? Ha estado hiperactiva todo el día.

Habían pasado ya cinco años desde que Constanza había nacido, y había ido creciendo estupendamente, dándome los momentos más felices de mi vida, y los que atesoraría por siempre. Jamás podría olvidar sus primeras risitas, sus primeros pasos, sus ojos, cuando dormía conmigo, y cuando me despertaba por las noches. Era la luz de mi vida.

Pronto Constanza ya entraría a la escuela, y yo no podía comprender cómo el tiempo pasaba tan deprisa. Muchas veces podía recordar cuándo estaba embarazada de ella, cuando había tenido que ir a aquellos controles para que el médico me revisara. Sin duda, había sido una etapa bastante complicada.

En un comienzo había sido difícil arreglármelas solas, me había costado un poco acostumbrarme a la idea de ser madre y alumna, tener que estudiar de noche, mientras mi bebé dormía a mi lado, para al otro día tener que ir a dar exámenes por formar un futuro que fuera el mejor para mi hijita, pero las cosas habían terminado bien. Había puesto todo de mi parte, y ahora ya estaba terminando la universidad, con un trabajo de medio tiempo, y cuidando de Constanza.

Yo no podía ser más feliz.

Vi la hora, en un reloj del comedor, ya no quedaba nada para el nuevo año.

Mi padre, Gloria y Emilia, se encontraban disfrutando del Año Nuevo en otro país, a ellos les encantaba viajar. Habían prometido venir a vernos en cuanto pudieran, y todos los esperábamos ansiosos. Las cosas entre ellos habían progresado estupendamente, se amaban más día a día, y eran eternamente felices con Emilia, quien ya estaba convirtiéndose en toda una señorita.

Javier estaba estudiando fotografía, como había prometido. Le gustaba demasiado y era bueno en ello. Llevaba ya varios cursos aprobados y pronto terminaría su carrera. Había hecho algunos trabajos ya, en casamientos, bautizos, cumpleaños. Le encantaba fotografiar de todo, pero sobretodo a Constanza, lo que yo agradecía, porque ahora el lente de la cámara ya no me seguía sólo a mí, y además ahora, tenía las paredes de la casa, llenas de fotos enmarcadas de mi hija.

Volví a la cocina, para buscar las últimas cosas, y luego ya por fin ir todos a sentarnos al comedor, para celebrar.

Eric me había acompañado en todo lo que podía, como había dicho cuando todo comenzó. Nunca me dejó sola con el tema del embrazado ni la crianza de nuestra pequeña, cumpliendo su palabra al pie de la letra. A diario veía a Constanza y como había prometido, no dejó que nada le faltara. Ni económicamente, ni el padre. Aunque estaban nuestros padres, que siempre habían velado por el futuro y el bienestar de Constanza, con Eric preferimos que la mayoría de las cosas corrieran por nuestra cuenta, después de todo, Cony era nuestra responsabilidad y de nadie más. Por lo que juntos, habíamos pasado ya por varios empleos y nos esforzábamos por el bien de nuestra hija todos los días.

Eric y Constanza se habían encariñado demasiado, eran muchas veces inseparables, a pesar de que él viviera en otra casa y tuviera más cosas que hacer. Muchas veces Eric llegaba a verla, después del trabajo y sus clases, olvidando lo muy cansado que estaba, sólo para pasar tiempo con ella. Siempre que Cony lo veía llegar de la casa de al lado, sonreía, y para cuando Eric se marchaba, ella comenzaba a llorar.

Por un tiempo las cosas fueron normales, y eran lo que se esperaba de todos los cambios. Nos habíamos planteado un modo de vida, y lo seguíamos al pie de la letra. Nuestras vidas eran buenas y estaba todo bien y normal. Algunas veces Cony dormía conmigo, otras con su padre. Muchas veces cada uno salía con ella, otras, lo hacíamos los tres, como una linda familia que no éramos realmente. Pasaron los años de esa forma, y todo siguió su curso, hasta hace poco.

A Eric le habían ofrecido un trabajo fuera de la región, para cuando salió de la universidad. Su padre, quien jamás quiso conocer a Constanza, pero que de todas formas quería su bien, había movido sus influencias y contrataron a Eric fácilmente en una empresa, donde trabajó desde abajo, pero fue subiendo en los puestos, por su buen desempeño.

Y así, Eric debió marcharse y dejó de ser mi vecino.


Un gran ramo de flores fue puesto delante de mis ojos. Al instante, busqué al hombre que me las estaba obsequiando y lo encontré sonriendo.

—Un ramo de rosas rojas, para la mujer más bella, en el día de su cumpleaños— explicó.

Terminé de secarme las manos, y me coloqué mi anillo en el dedo anular. Luego, me giré a ver al hombre con el que yo me había casado.

Porque sí, me había casado. En estos cinco años, me había enamorado locamente de un hombre maravilloso, que hacía, además, feliz a mi hija. Me había casado, y había formado una familia perfecta, y como yo quería. Había encontrado estabilidad, y al hombre que más me había amado.

—Siempre tan atento— repliqué, sonriendo.

Tomé las flores, contenta, y me lancé en sus brazos, para luego darle un gran beso en los labios, demostrándole cuánto lo quería.

—¡Papi! ¡Papi!— gritó Cony.

Nuestra pequeña había llegado a la cocina y nos había encontrado. Eric me dio un último beso delicado sobre los labios, y fue a tomar en brazos su hija.

—¿Me extrañaste?— le preguntó.

—Aún no se le quita la costumbre— me quejé—. Siempre que te vas, llora.

A Eric le habían ofrecido un trabajo fuera... y me había invitado a irme con él. Después del tercer año de vida de nuestra Constanza, habíamos comenzado a salir como pareja, y después de unos meses, me había propuesto matrimonio. Aún no nos casábamos por la iglesia ni teníamos nuestra gran fiesta, como tampoco la luna de miel, sólo era bajo la ley. Pero nos habíamos prometido hacerlo más adelante.

La relación con Eric había sido buena todo este tiempo, siempre tratando de velar por el bien de nuestra hija, viéndonos siempre por Constanza. Y seguramente hubiéramos seguido así, de no ser que Eric declaró sus verdaderos sentimientos luego de ver como Ignacio se acercaba demasiado a mí y a su hija. Finalmente, se había dado cuenta que me amaba, y como él había dicho al momento de pedirme matrimonio, me quería a su lado para siempre.

Desde entonces, las cosas entre nosotros eran magníficas. Vivíamos los tres bajo el mismo techo, siendo una familia feliz.

—Chace está en la ciudad. Dijo que tratará de pasar mañana por aquí, si es que no nos molesta.

—Claro que no— aseguré—. Será bueno verlo de nuevo.

Nuestra hija abrazó fuertemente a su padre, que tanto adoraba, hasta el punto de casi estrangularlo. Me encantaba verlos juntos, desde el momento en que ella había nacido, amaba verlos así. Era una visión mágica, única, que me llenaba de amor y emoción.

—Mi madre llamó— contó mi esposo—. Creo que anda con Mauricio en alguna parte.

La madre de Eric, a diferencia de la mía, se había vuelto a casar luego del divorcio que tan dolorosamente la trató. Ahora siempre andaba feliz, sonriendo con su nuevo amor... el cual, fue bastante complicado que sus dos únicos hijos varones comprendieran. ¡Ni qué decir cuándo se conocieron! Chace y Eric habían odiado a ese tipo menor a su madre, apenas lo vieron. Pero eso, era otra historia.

—Manda saludos— siguió diciendo él—. Y quiere saber cómo está el bebé.

—Perfecto— respondí—. Ya me dio otra patada hoy.

—¡Seguro va a ser un buen futbolista!— exclamó Eric.

Y era verdad, ahora yo estaba embarazada nuevamente. Traíamos otra vida al mundo, pero esta vez, era mucho mejor que antes, más planificado, y teníamos los medios para hacernos cargo de otra personita en la familia. Teníamos casa, empleo, ingresos, y mucho amor que entregarle.

Y ahora, el hijo que esperábamos, sería varón.

Mi madre nos llamó, diciendo que ya era tiempo de ir a la mesa. Caminamos juntos los tres, con Constanza en brazos de Eric, y fuimos a pasar Año Nuevo juntos.

Hace seis años, yo lo estaba viendo a través de un visillo, desde mi casa. Hace seis años, jamás pensé que todas estas cosas pasarían en mi vida. Pero, el destino nos quería juntos, al fin y al cabo. Después de todo, todos mis pasos llevaban a él, siempre era él al que yo quería ver y en quien pensaba. Siempre él.


Ahhh! Por fin lo subí xD Historia terminada! :) Perdonen que me haya demorado tanto en subirlo, pero es que ya comencé la Universidad y he estado muy ocupada y cansada ;) Pero bueno, ya está :D Espero les guste y no les haya parecido horroroso xD Les confieso que en un inicio iba a dejar a Coté y a Eric separados xD Pero no soy fuerte y en último momento me dio pena que se quedaran solitos xD Pero, les recuerdo que ellos se quedaron juntos después de años :) Las cosas no son siempre en el momento en que nosotros queramos, es cuando los corazones estén listos :D

Bueno, bueno, no me alargo más xD Sólo quiero darle las gracias a toooodos los que leyeron esta historia :) Desde sus comienzos, los que se fueron, a los que no les gustó y a los que siempre estuvieron allí, pero que nunca dejaron su opinión y no logré darles las gracias personalmente. Y por sobretodo a quienes amaron la historia como yo y se daban su tiempito para dejarme sus comentarios hermosos que siempre me alegraban :) Los quiero, mis lindos lectores xD

Ah! Por el momento veo difícil escribir algo más próximamente, pero paso la propaganda xD Que si quieren leer algo de mí, pasen durante las siguientes vacaciones de invierno [hablo por las latinos xD] Quizás ahí ya tenga proyectos nuevos :) Ahora devolveré los comentarios :D A los de cuenta, chicas, disculpen si no lo hago enseguida :D Pero les responderé :D

.

flor: Que bueno que te haya gustado :D Jahaja! También pensé en la idea de hacer una cuando Coni creciera xD Pero rechacé la idea pronto, además que ya comencé la Universidad y mi tiempo será más restringido. Si quieres leer otro de mis escritos, puedes leer "No Estamos Locos" y "La Espera" son cortitos y ya están terminados :) Bueno, graaacias por haber leído xD

Sabrii: ahajaja! Sí, a mí también como que me pareció tierna xD Aunque nunca la veremos o algo así xD Sí, fue bueno lo del flashback, no lo había pensado y salió solito mientras lo escribía xD Pero lo encontré bueno xD Porque a final de cuentas, nunca se había explicado la primera vez que se vieron xD Muchas gracias, sabri! :D Por leer siempre y haber comentado. Es una lástima que ya se haya acabado la historia u.u' Pero muchas gracias por haber leído todo este tiempo :D

kat pixel: :D No te preocupes sobre los otros comentarios xD Todos andamos muy ocupados últimamente xD Agradezco que te des el tiempo de leer la historia :D ahajahaj! Qué dulce! *-* Gracias por decir que tendrás este fic en tu corazón xD Ojalá te haya gustado también el epílogo :) Gracias por haber leído y comentado :D Cuídate mucho! Y espero nos leamos de nuevo :D

Favorite : Story Author   Follow : Story Author

  .    .