
Paulina es La Recolectora: Un ángel condenado a cazar almas perdidas. Una misión que debe completar si es que quiere volver al cielo... Pero tal vez las cosas se le pongan difíciles cuando conozca a Miguel.
Rated: Fiction K - Spanish - Adventure/Mystery - Words: 1,827 - Reviews: 1 - Published: 11-03-11 - Status: Complete - id: 2967080
|
|
A+ A- |
Para mi muy querida Paulina Marin. Un beso princesa.
Aldo: No me odies.
En los tiempos de la creación hubo un ángel rebelde, que quiso compararse con Dios, en castigo, el todopoderoso lo desterró del cielo, pero él no se fue solo.
Todos los ángeles desterrados tienen una misión: Algunos son ángeles de la guarda, otros de la muerte. El ángel recolector tiene una misión aun más importante: Recuperar todas las almas perdidas si es que quiere volver al cielo.
Al ser el más peligroso de todos, tiene por supuesto el mejor disfraz: Una apariencia dulce, alguien de quien tú no desconfiarías…
Un ángel oscuro
"La oscuridad es el miedo a los fantasmas vivos"
José Víctor Martínez Gil
—Tú… ¿Quién eres?, ¿Qué quieres de mi?
Aldo se encontraba entre la pared y la chica. La joven de cabellos largos y castaños que lo miraba amenazante. La situación era completamente inverosímil. Pero cuando ella hablo, su voz detono una dulzura escalofriante:
—Puedes decirme Paulina.
Y acorto la distancia entre ellos, Paulina le puso una mano en el corazón y Aldo sintió frio, un frio inhumano dentro de su corazón, cayó al suelo. Sus ojos grises estaban abiertos reflejando la nada. Y así se quedarían.
La nada
"Nada con nada, total nada"
Proverbio Español
Paulina es el nombre de nuestro ángel, su misión es relativamente simple: Por todo el mundo hay 10.000 almas perdidas. Almas que se aferraron a la vida de algunos humanos.
Paulina no tiene alma…
Encerró la última alma en un frasquito, que puso a buen recaudo en su cinturón y se sentó a pensar… En poco tiempo recaudaría la última alma y volvería al cielo.
Pero como cada misión tiene peligros, debía comenzar a planear una estrategia contra el enemigo.
Su mayor enemigo es el "Ángel de luz".
Una criatura perdida en la tierra, cuyo único fin es llevar la esperanza a los humanos
Una criatura con un alma propia.
El enemigo
"Temo a un solo enemigo que se llama, yo mismo."
Giovanni Papini
Para Miguel los días siempre eran horriblemente monótonos: Escuela-Regaño-Casa-Tareas-Escuela. Todo normal, bueno casi normal.
Una joven. Una chica, de cabello muy largo y castaño, con una mirada… El tipo de mirada que expresa reconocimiento.
Pero el no la conocía.
Jamás la había visto.
Pero pronto, la encontraría más de lo quisiera.
Épico
"¿Sabes que es esto? Esto es lo que sucede cuando una fuerza imparable, choca contra un objeto inamovible.
El guasón a Batman en The Dark Knigth
Un alma más, un alma menos…
Para Paulina no es relevante. Bueno. La verdad sí. Un alma es lo único que hace la diferencia entre cielo e infierno. Pero no se quiere dar cuenta.
Porque siente que la oscuridad que la acecha es tan grande, tan inmensa, que le prohíbe sentir algo: Nada de amor, nada de compasión, nada de instinto.
Es por ello que no advierte el peligro al que se enfrenta con Miguel.
Lo espera en un rincón de su habitación; casi camuflándose entre los posters de Metallica, RED y Iron Maiden. Ahí estaba, esperando solo esperando. Tal como un cazador acecha a su presa.
Misterio
"Dios fue inventado para explicar el misterio"
Anonimo
Cuando Miguel entro en su habitación, estaba nervioso, preocupado. Por eso no noto a la Recolectora, sentada sobre su cama, con gesto molesto.
— ¿Quién eres? ¿Qué quieres?
Paulina sonrió con toda la boca, siempre era tan fácil…
—Siempre me lo preguntan.
Levanto su mano y la coloco sobre el corazón de Miguel.
Pero no esperaba que él se defendiera. De un solo movimiento se separo de ella y en medio de el forcejeo, la ultima alma que había recolectado, se soltó de su cinturón, y el frasquito cayó al suelo , reducido a trozos.
Esa alma errante se aferro al único cuerpo vivo de esa habitación que no tenía un alma propia.
El de Paulina.
Culpa
"Si te engañan una vez, culpa a otro, si te engañan dos veces cúlpate a ti mismo"
Anónimo
Sintió un dolor atroz. Por unos segundos olvido quien era ella, que estaba haciendo ahí.
Mareada, le dedico a Miguel una mirada de Odio y se desapareció.
El aire frio le golpeo el rostro y le desordeno los cabellos, a un metro escaso de ella se encontraba un chico, sus ojos azules se abrieron con gesto de sorpresa.
—Pero ¿Qué dem…?
El no la dejo terminar y le hizo un ademan para que lo siguiera, echo a andar mientras un piso de mármol se materializaba bajo sus pies, y un pasillo de grandes paredes negras la cubría del frio nocturno. El muchacho, abrió de un tirón la puerta y la hizo pasar.
Se sentaron frente a frente. Él tras un escritorio, ella en una silla de respaldo duro, parecía estar haciendo un gran esfuerzo para no levantarse y estrangularla.
— ¡¿Qué demonios paso?
Ella sabia que estaba demás decirle como había sucedido. Alexei la miraba con una rabia espectacular. Paulina le sostuvo la mirada, observando atenta como el rostro de su interlocutor perdía color a cada palabra.
Cuando callo finalmente se dio cuenta de que algo la estaba molestando.
Se sentía culpable.
Estaba sintiendo.
Todo era culpa del alma.
Alexei ya no se veía molesto… Solo profundamente preocupado.
—Lo encontraste. Tardaste más de mil años pero lo hiciste. Encontraste a tu enemigo. Espero que sepas lo que tienes que hacer.
La miro, como retándola a desobedecer. Pero ella le devolvió la mirada con fiereza, y continuo en silencio.
—¿Quieres volver a casa? Yo si quiero. Tienes que matarlo. Es él o nosotros Pau.
This is war
"The world is war"
30 seconds to mars
Mientras tanto Miguel no la estaba pasando mucho mejor; sentía como si su mundo se estuviera poniendo de cabeza. Sentía como si un terremoto sacudiera su alma…
Luego vio una luz inmensa, bellísima y cegadora.
Pudo sentir su calidez y su promesa de paz y esperanza.
De alguna manera sabia que estaría bien.
Una muchachita se le acerco saltando, tomo su mano y le sonrió.
—Yo te lo explicare todo. Ven Miguel te estamos esperando.
Y así fue como Miguel regreso a casa.
Destino
"A menudo encontramos nuestro destino en los caminos que tomamos para evitarlo"
Jean de la Fontaine
—¿En serio? ¿Me vas a decir que nunca te diste cuenta?
—Pues no. Yo siempre me considere un tipo muy normal.
Miguel se sentía muy confundido, de repente va y se entera de que es un… Un ¿Ángel?, y no solo eso, también de que una tipa lo quiere asesinar, por motivos que no le quedan muy claros.
Pero eso no es todo.
Si quiere sobrevivir. Él tiene que acabar con ella.
No parece exactamente la tarea de un ángel… ¿O sí?
Preparación y Batalla.
"Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo."
Voltaire
Ahora que ella sabe dónde está, no tardara en venir por él. O eso es lo que le dicen, Miguel simplemente sigue sin entender. No sabe que quiere, no sabe por qué está haciendo esto. Y mientras se prepara para una batalla inevitable, no puede dejar de pensar en que estará haciendo ella.
Paulina, ya no sabe qué hacer. Matarlo, le parece una opción sin sentido. Claro que un ángel puede matar a otro. Pero una vez alguien le dijo que el dolor de hacerlo, podría hacerla enloquecer.
¿Podria matarlo?
¿Podria llevarse su alma, como una vez hizo con tantas otras?
No puede evitar sentir remordimientos. Alexei dice que es por el alma, pero le sugiere no acostumbrarse, Alex una vez tuvo un alma…
Pero la perdió por amor ó una tontería asi. A él no le gusta hablar de eso.
Un emisario bajo del cielo, para anunciarles que el combate se llevaría a cabo en unas horas. Y que la supervivencia no está asegurada. Alentador. Pero a pesar de todo, Paulina no puede dejar de imaginarse, como se la estará pasando Miguel.
Ultima batalla.
"El temor a la guerra es peor, que la guerra misma"
Seneca
Paulina estaba segura. Llevaría las ultimas almas ante Dios costará lo que costará. Ahora tenia un plan. Era matar o morir y tenía alguien que dependía de ella.
Miguel miro el lugar del combate, sentía el nerviosismo en forma de un escozor molesto por la piel. Entonces la vio. Paulina.
Era hora de la batalla.
Ella se acercó. En sus ojos no había atisbo de piedad, solo una fría y oscura determinación. Levanto la mirada, al mismo tiempo que levantaba el arma que había elegido, una espada.
Por unos minutos el combate resulto parejo, Miguel se las había ingeniado para resistir un par de espadazos de La Recolectora, pero sabía que no sería suficiente.
No se equivocaba.
Esos breves instantes de pensamiento le costaron muy caro, de un solo y limpio movimiento se vio desarmado y en el suelo.
Paulina le puso la espada en la garganta y la presiono levemente; un hilo de sangre mancho la punta.
— ¿A quién le pertenece tu alma?
— ¿Qué?— Miguel se noto aturdido.
— ¿A quién le pertenece tu alma?— Repito ella imperturbable.
—A Dios… Supongo.
—Igual que la mía.
Tiro la espada lejos de Miguel y musito:
—Te perdono la vida.
Un arcángel bajo y dijo mirando a Paulina:
—Prueba superada. Pueden volver al cielo.
Epilogo
Si. La última prueba de Dios había sido esa precisamente:
Humildad ante la muerte para Miguel. Y Perdón para Paulina. Fue por eso que ambos pudieron volver al cielo.
¿Y sus almas?
Para Paulina hubo una propia. La anterior regreso a su dueño. Fue más o menos así: Aldo despertó tirado en el suelo de su habitación con un fuerte escozor en los ojos y llego a la conclusión de que había tenido una pesadilla. Simple.
Ahora Alexei también había vuelto a casa, y aunque feliz, se sentía incomodo, como si algo le faltará…
Por eso no se sorprendió cuando El Arcangel lo llamo:
—Tengo una misión para ti— Le soltó sin preámbulos.
—¿De que se tratá? —
—Ya me di cuenta, que eres más humano que ángel. Por eso quiero mandarte a la tierra, para que cuides a unos chicos…
—¿Unos chicos?
—No me interrumpas. Ese chico… Aldo ¿Verdad? Está mostrando habilidades peculiares, y algo lo esta rondando. Haste cargo.
—Si señor.
Alexei se despidió de Paulina, que ya casi no parecía la chica oscura con la que había convivido por siglos. Y emprendió el viaje hacia la tierra.
Mientras tanto, un joven ojigris dormía ignorante del peligro que lo amenzaba. Y a unos cuantos kilómetros de ahí, una columna de fuego cortaba la quietud de la noche, el fuego fue tomando la forma de una mujer. Una chica de pelo negro y ojos grises….
Pero eso ya es otra historia.
Si leíste hasta este punto quiero contarte, que acabas de leer el nacimiento de uno de mis personajes favoritos; más noticias pronto.
|
||||||