
| Black Wonderland
Author: SamuraiUrbano El apocalipsis ha ocurrido y diez personas deben resolver esto. Acompaña a Chris y sus amigos en busca de la solución para su mundo y descubre los secretos que rodean a cada uno de ellos en el transcurso de la historia en esa tierra en Black Wonderland
Rated: Fiction M - Spanish - Horror/Adventure - Chapters: 5 - Words: 23,017 - Published: 04-11-12 - id: 3012563
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Capítulo 1.- Nosotros somos...
¿Qué hacer cuando ya no hay esperanza? ¿Qué hacer cuando todo está perdido? Ni yo sé la respuesta... -un joven de cabello castaño oscuro miraba por la ventana, las calles, las ciudades, todo, todo estaba destruido. Se veían figuras que merodeaban tambaleantes, figuras de enormes dimensiones y con cola.
Una mujer de cabello castaño claro se acerca a él y toca su hombro -Chris, ya es tiempo...- Murmura la joven. -Ya voy Alicia... ¿cómo están los demás?- Se da la vuelta poniéndose una gabardina de tela de color café, en el bolsillo se lograba ver parte de un enorme revólver, debajo llevaba una camisa de manga larga negra, pantalones azul oscuro y unas botas negras. Iba con el cabello hacia atrás, en su boca llevaba un puro y en su rostro una cicatriz bajo uno de sus ojos color negro, del izquierdo para ser exactos. -Bien, empacando.-
-Alicia, ¿que tal va Isabela?-
-No lo sé, aún no sabemos cómo revertir todo esto... es nuestra culpa... no debimos abrir ese libro...-
-La culpa fue mía, yo los llevé ahí y le pedí a ella que lo leyera porque es la única que sabe leer latín...-
-No te tortures, saldremos de esta...- El cabello de la chica era castaño claro, ojos color chocolate, usaba una blusa negra pegada, llevaba encima un antibalas, pantalones negros con dos fundas de pistolas y detrás una de un cuchillo, botas militares y un par de guantes, llevaba cabello corto hasta el cuello.
La puerta se abre de golpe, una mujer de cabello rubio entra respirando entre cortada-¡CHRISTOPHER! ¡NO SÉ COMO PERO UNA DE ESAS COSAS SE HA COLADO DENTRO!-
-Que todos se encierren, dile a Dante que venga conmigo- El joven saca su revólver, una magnum .44, revisa el tambor y cierra el arma de nuevo, un pelirrojo se acerca a él, llevaba una lanza, vestía una camiseta blanca sencilla, llevaba una pechera con dos fundas de armas en los costados, un pantalón de mezclilla sencillo y unos tenis.
-¿Qué pasa?- Clava la lanza en el suelo mirando interrogante al castaño.
-Una de esas cosas entró en la casa, las armas están en la sala y John está ahí.-
-¿Un muerto o un demonio?-
-No tengo ni idea.- Ambos hombres bajan las escaleras silenciosamente cuidando no hacer ruido, logran divisar en la cocina a un hombre, pero no uno normal, medía dos metros y medio, de una musculatura ridícula, estaba desnudo y en su espalda baja tenía una cola. Sin querer la lanza del pelirrojo choca con la pared llamando la atención de la criatura. Al darse vuelta sus ojos eran totalmente rojos, unos pequeños cuernos sobresalían en su frente, su cara estaba un poco alargada como si fuese de un caballo. Aquella criatura se avalanza sobre ellos sin darles tiempo de reaccionar tomando a Dante por el cuello.
-DISPARALE CARAJO! ¡¿QUE ESPERAS?- Grita desesperado al sentir a la criatura asfixiándole.
-Eso intento! ¡Se mueve mucho!- Saca su revólver apuntando a la cabeza de la criatura que estaba muy cerca de Dante, no podía dar un disparo limpio sin herir a su compañero. Entonces una daga de las juventudes Hitlerianas corta la garganta de la criatura para quedar clavada en la pared. Un hombre albino de ojos rojos estaba a unos metros del lado derecho de la criatura, llevaba una gabardina color verde militar cerrada con cuello que le cubría la boca, unos pantalones del mismo color, botas de combate y guantes blancos.
-Lo escuché entrar pero no estaba armado, gracias por la distracción.- Tranquilamente avanza a la criatura y de una patada la estampa contra la pared. -Sinceramente esperaba más de tú, Dante. Aprovecha lo que se nos ha dado, no te pido que abuses sino que sobrevivas.
-John... aun... aun no me acostumbro... déjame en paz...- El pelirrojo intentaba recuperar el aliento, eso había estado muy cerca.
-Chris, haz los honores.-
-Si...- El aludido toma su arma y dispara a la cabeza del monstruo matándolo en el acto.
-Ya no es seguro aquí. Tomen las armas y la comida, avisen a los demás que nos largamos ahora.- Ambos hombres asienten, vuelven a ir arriba para abrir una puerta de una habitación, dentro habían varias personas.
-Todos terminen de empacar que ya nos largamos.- Una rubia de debajo de la cama saca una 9mm y un arco de cacería con treinta flechas. Vestía ropas militares igual que John, ella llevaba una camisa negra ajustada sin mangas, un pantalón verde militar por dentro de unas botas negras.
-Chris, ¿está John bien?- Pregunta preocupada, temía que al albino le hubiese pasado algo.
-Si, él le dio el golpe mortal. Yo solo terminé su trabajo. Descuida Michelle.-
-Gracias, si se muere te juro que lo mato.- Sonríe levemente terminando de guardar sus cosas.
-¿A dónde iremos ahora?- Pregunta una mujer de cabello castaño. Llevaba una camisa blanca con rayas verticales grises casi invisibles, pantalones con tirantes y un sombrero fedora.
-Isabela, cualquier lugar es seguro ahora- Una asiática de cabello negro miraba por la ventana, lanza un shuriken impactando a un muerto ambulante. Ella vestía una especie de kimono japonés corto de color rojo con decoraciones florales, unas mallas negras que cubrían todas sus piernas y unas zapatillas.
-Reiko, si sigues así de descubierta será fácil una mordida.- Un castaño la miraba, piel ligeramente aperlada, solo llevaba un abrigo encima, un sombrero vaquero, botas y unos pantalones de mezclilla rotos, nada más debajo del abrigo que su torso descubierto. -Si te muerden seré el primero en dispararte.-
-...te quejas de mí cuando no llevas nada encima, animal?- La mujer toma todas sus armas dejándolas en la maleta saliendo por la puerta.
-Roger, no la molestes, sabes que esto la estresa.- Le reprende Isabela imitando a la japonesa.
-Si... pero necesitamos distraernos, no podemos mantenernos siempre en tensión hasta el día que muramos.-
-¿Con quién hablas, tonto?- Dante entra a la habitación dejando su lanza en la cama.
-Conmigo mismo... esto es tan estresante...-
-Dímelo a mí... casi muero asfixiado.- El pelirrojo suelta un largo suspiro.
-Eso te pasa por no mirar a ambos lados, jeje.- Se burla el castaño riendo por lo bajo. -¿Lo golpeaste?-
-No... Aun no me acostumbro a esto... es tan raro...- Se sienta en la cama con la cabeza entre sus piernas.
-Mira, afuera hay zombies, demonios, vampiros, entre otras criaturas y nosotros hacemos cosas que un humano normal no haría... hay que usarlo a nuestro favor. No seas tonto y dejes que por miedo a usar lo que se nos obsequió salgas lastimado.-
-Sí, Roger. Lo sé.-
-Pues parece que no- Se pone de pie. -Terminé de empacar, haz lo mismo.- Toma una maleta y sale de la habitación dejando a Dante pensando.
-Dante, vas a empacar o qué?- Un pelinegro entra a la habitación, vestía casi igual a Roger, salvo por varias cosas. Un sombrero de mosquetero de color rojo vino, una cruz de oro en su pecho, un abrigo del mismo color de su sombrero, un pantalón de vestir beige y unas botas.
-Ya voy, Drake, avísale a Chris que necesito algo de tiempo.-
-No tenemos tiempo Dante, eso lo sabes perfectamente. Ahora muévete o muérete.- Drake sale de la habitación dejando solo a Dante sumido en sus pensamientos.
-Dante… ¡AHORA!- Una mujer rubia de cabello corto en rulos se asoma por la puerta, ella por el contrario de todos, llevaba un vestido de gala color morado, sonrío al ver como Dante se sobresaltó por su grito.
-CARAJA ROXXANE ¿¡TIENES QUE ASUSTARME!- Grita muy indignado.
-Cállate y ayúdanos a subir las cosas al autobús.-
Ellos en el tiempo que llevaban sobreviviendo se las habían arreglado para modificar un autobús comercial, removieron algunos asientos convirtiendo el vehículo en una especie de camper reforzado. Claro que las necesidades higiénicas como ducharse y lavarse los dientes tenían que emplearlas en ríos o si es que se podía en alguna casa abandonada.
-¡Ya voy!- El pelirrojo, derrotado baja la escaleras subiendo al autobús varias tiendas de dormir y alimentos, Drake subía algunas armas y su muy querida espada.
-Y… ¿A dónde iremos?- Isabela mira preocupada a Michelle.
-Al Norte, muy al Norte. Los demonios no tolerarán el frío y los zombies se volverán lentos. La mayoría de las otras criaturas son reptiles y…
-Y solo debemos encargarnos de los hombres lobo y los vampiros cada cierto tiempo ¿no?- Le interrumpe Drake. –De los vampiros me encargo yo, que el perro sarnoso se encargue de los de su familia.-
-¿A quién llamaste Sarnoso, afeminado?- John mira con furia a Drake.
-Cállense y súbanse al maldito autobús.- Michelle los empuja dentro dándole un último vistazo a la casa en la que estuvieron estos últimos meses. Su hogar…
Han pasado varios días desde que abandonaron la casa de Michelle, no se han detenido más que para dormir y para hacer sus necesidades. En dado momento comienzan a escasear de gasolina y deben repostar. Se detienen en un pueblo aparentemente abandonado, bajan Drake, Michelle, Roger y John a buscar combustible cada uno con un bote de un galón en la espalda. Alrededor de la gasolinera había varios zombies rondando, usaron sus armas blancas para eliminarlos sin hacer ruido comenzando a llenar los botes.
Los que se encontraban en el autobús miraban todo desde dentro vigilando que nada saliera mal, Roxxane observa curiosa los techos descubriendo a varias figuras que se movían de techo en techo.
-Bien, creo que con eso tenemos para varios días.- John toma su bote y lo coloca de nuevo en su espalda.
-¡VUELVAN AL AUTOBUS AHORA!- Grita Roxxane totalmente alterada, no comprendieron porqué cuando varias personas aterrizan frente a ellos. Eran pálidos, escuálidos y de ojos rojos. Vampiros.
Uno recibe un disparo en la cabeza por parte de Roxxane, Michelle comienza a disparar al igual que sus acompañantes. Un vampiro iba vestido como un padre de iglesia, se movió rápidamente y sujetó a Michelle por el cuello inmovilizándola.
-No se muevan o le rompo el cuello- Inicia el hominus nocturna- Solo dennos a unos cuantos de ustedes y asunto arreglado.- Drake avanza un paso al frente sonriendo. -¿Quién eres tú?- Se arrepentirá de haber preguntado eso.
-Un asesino...- sonríe aún más queriendo soltar casi una carcajada.
-¿Un asesino? ¿Un asesino tú? No me hagas reír.- El vampiro truena sus dedos y sus al parecer subordinados disparan exclusivamente contra Drake dejándolo literalmente molido a balazos. Una pila de carne y hueso queda en el sitio donde Drake debería estar. Se escucha una carcajada, más bien el eco de una carcajada. El vampiro ve como una niebla negra con ojos rojos los rodea, esta comienza a unirse junto con algunos murciélagos que salieron de la nada reconstruyendo a Drake.
-¿Y te haces llamar vampiro?- Le pregunta burlón desenfundando su pistola de color cromo disparando a cada uno de los vampiros y zombies en el área.
-Lightning Ignis!- Una llamarada sale del autobús impactando al vampiro en la espalda causando que suelte a la rubia quien lo patea lejos de él. -Michelle, ¿estás bien?- Pregunta Isabela quien tenía un libro en su mano izquierda y de la derecha salía un poco de humo.
-Nunca me acostumbraré al olor a muerto.- Totalmente asqueada Michelle dispara cuatro veces contra el Padre.
-Ahora... te convertirás en uno de mis familiares...- Drake toma al vampiro del rostro con ambas manos para morderlo ferozmente en el cuello arrancándole la mitad de este y a continuación absorber toda su sangre dejando solo cenizas.
-¡Muévanse!- Todos obedecen a John siguiéndolo hacia el autobús pero más vampiros se interponen en su camino, el albino sin dejar de correr les propina a cada uno, una patada en el torso partiéndolos en dos. Repentinamente, Jonathan se detiene.
-¿Qué pasa, John?- Drake se detiene por igual.
-Drake... adelántense y enciendan el autobús... los alcanzaré luego...-
-¡Dime qué pasa!-
-¡AHORA!- De un edificio sale una criatura enorme, casi del tamaño de un rinoceronte, tenía tres cabezas, una de un león, una de una cabra y una de un dragón, y en vez de cola tenía una serpiente... una Quimera. De la piel de John comienza a surgir pelaje, blanco. El rostro de John se alarga volviéndose un poco afilado, sus dientes crecen afilándose al igual que el cuerpo de John, quien en esos momentos se estaba volviendo un hombre lobo.
-¡JOHN ENTRA AL BUS!- Grita Michelle desde la puerta mientras tensaba una flecha en su arco.
-¡Ya les dije que se adelanten!- El ahora lycano John salta contra la Quimera sujetándola de las patas delanteras, la cabeza de dragón aprovecha mordiendo su hombro al igual que la cola serpiente muerde su pierna. John gruñe de dolor cayendo de rodillas.
-¡Drake haz algo!- Grita exasperada Michelle.
-¡Muévanse!- Pisa el acelerador dejando a John atrás. Dante al ver a su amigo por la ventana, salta atreves del techo dejándole un hueco, aterriza sobre el pavimento agrietándolo un poco.
-John, hazte a un lado...- Dante taclea a la criatura causando que la atraviese.
-Bien hecho, Hércules.- Se burla John divertido.
-Gracias.- Toma su lanza y la arroja contra el monstruo atravesando la cabeza de dragón, John se las arregla para arrancar la cabeza de león quedando solo la cabeza de Cabra y la cola serpiente. -Tengo una idea.- Sujeta a la serpiente de la boca comenzando a tirar y girar en círculos sobre su propio eje causando que el monstruo se eleve para poco después de ganar suficiente fuerza centrífuga, lanzar a la criatura contra la gasolinera.
-Tengo ganas de un cigarro- John enciende uno de sus cigarrillos lanzando el fósforo hacia donde estaba la gasolina causando una explosión que acaba con la Quimera. -Ups, perdón.- Dice sarcásticamente alejándose junto con Dante. Drake da la vuelta estacionándose frente a ellos para que suban.
-Eso estuvo cerca ¿cómo están?- Alicia se acerca a ellos para verificar que no tengan heridas, solo John quien tenía las mordidas de la bestia pero solamente eso, nada grave.
-Deben tener más cuidado la próxima vez o ya no habrá próxima vez.- Comenta Reiko tranquilamente mientras limpiaba su katana. -Roger ¿Por qué no incineraste a los vampiros?-
-Mujer, me tenían con la pistola en la puta nuca. No vengas a criticar si tú no podrías haberlo hecho mejor.- Responde el tailandés irritado.
-No vengas con chingaderas Rogy, que sabes perfectamente que hubieras podido.-
-No jodas y vete al diablo.-
-...ya estoy con él...- Murmura la asiática más para sí misma que para los demás mientras observa con detenimiento a Michelle.
-Chris ¿te importa?- El albino le pasa una lata de cerveza al castaño, el mencionado la sujeta unos segundos y se la devuelve al alemán. -Ahh, fría como me gusta. Gracias.-
-De nada ¿Cuándo llegamos?- Pregunta inocentemente cruzándose de brazos a la vez que se recuesta en la pared.
-Cuando haya que llegar Christopher. No te desesperes.- Le calma Michelle.
-Miren, hemos visto demonios, hemos visto vampiros, hombres lobo, dragones, quimeras y otras cosas espantosas. Pero aquí en el libro dice que hay otras pocas criaturas peores.- Lee Isabela con interés sumida en su libro.
-¿Como cuáles?- Dante algo curioso se acerca a con ella causando que la castaña se sonroje un poco.
-Pues está el mismísimo Demonio, Satanás que al parecer su cuerpo está hecho del mismo magma que hierve en el infierno. En segundo puesto Vortex un demonio que controla a la oscuridad misma, con una oscuridad tan densa y poderosa que puede absorberlo todo y en último lugar Thor.-
-¿El Dios del Trueno Nórdico?-
-No, esta es la versión de Black Wonderland, un hombre hecho de electricidad capaz de emplearla en grandes cantidades. Ellos son los más peligrosos aquí...- Sentencia Isabela.
-¿Segura?- Dante mira curioso el libro descubriendo algo raro. -Mira, le falta una página.- Señala al libro.
-¡Es cierto! ¡No me había dado cuenta!- Isabela se pone a curiosear los últimos renglones. -Solo queda el texto "León Dorado" no sé si sea otro demonio pero eso dice.- Se encoge de hombros cerrando el libro. -Debemos evitar a estas criaturas si podemos, son demasiado peligrosas.
-Con que... un hombre de magma...- Chris ríe levemente. -Ya veremos que tan caliente es cuando se enfrente al mismo polo norte.- El joven toma un cubierto de cocina en su mano y este en cuestión de nada ya se encontraba congelado.
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Se detuvieron en un motel abandonado, les quedaba combustible para dos días más. Darse el lujo de dormir en una cama no les haría daño. Pero primero debían checar y limpiar el área.
-Quiero dos equipos de cinco. Alicia, Reiko, Drake, Chris y Roger miren en el interior, el resto conmigo.- Sentencia Michelle. Todos obedeciéndola se separan; el grupo de Michelle decide revisar el perímetro para evitar sorpresas desagradables, pero nada. Se toparon con unos cuantos muertos vivos pero fue demasiado fácil eliminarlos.
El equipo de Chris también tuvo simples encuentros con los zombies, pero eran tan fáciles que el muchacho se encargaba.
-Roger, déjamelos a mí. Hace mucho que no tengo algo de acción. Por favor.- Suplicaba el joven.
-Bien, haz lo que quieras.-
-¡Gracias!- Chris sujeta a un par de zombies por los hombros. -Ice Time...- Estos al instante caen congelados rompiéndose en varios trozos. -Ice Block Armas de Guerra.- Del brazo del castaño salen un trio de pequeñas lanzas hechas de hielo que son disparadas hacia los zombies restantes atravesándoles la cabeza. -Quiero la habitación 13.- Toma las llaves de la habitación nombrada.
-No, yo quiero la 13, es el número de Jason Voorhees.- Alicia le arrebata las llaves.
-Dámelas, el 13 es mi número favorito.- Chris sujeta el brazo de Alicia. -No me hagas congelarte.-
-Chris, ambos sabemos que ni poseso te atreverías a congelarme. Puedes dormir conmigo.- La castaña a modo de burla le muestra la lengua divertida.
-¡¿Qué?- Pregunta asombrado y sonrojado el menor.
-Es broma, tú duermes en el piso.-
- ... ¿Por qué no me sorprende?...-
-Cállate y ve por tu cepillo de dientes que el aliento hasta acá te huele.- Le da un pequeño golpecito en la cabeza antes de entrar al baño.-
Chris exhala un poco en su mano y mira a Drake. -¿Mi aliento apesta?-
-Como no tienes idea...- El pelinegro vuelve al autobús para ir al igual que Chris, por su cepillo de dientes. -Tienes aliento fresco, pero del olor ni hablar...-
-Mi venganza será dolorosa- Le responde siguiéndolo.
Michelle y los otros entran a la recepción igual tomando todos, una llave para cada habitación.
-¿Dormirán en la misma habitación?- Roxanne mira como Michelle se aleja junto a John.
-Sí, debemos dormir en pareja o más personas. Así si uno está en peligro el otro puede socorrerle.- Responde Michelle sin titubear.
-Uy pues... Drake, tu vienes conmigo que quiero que me cuides muuuuy bien la espalda...- Le susurra al mencionado cerca del oído quien no hace más que apartarse sonrojado.
-¡Hasta crees! Duerme con Reiko. Yo dormiré solo.- Toma un juego de llaves alejándose de ella.
-Dormirás con nosotras, Roxanne. Tengo que cuidar a Isabela.- Isabela ante el comentario de Reiko, jala a Roxanne a la habitación número cuatro.
-Bueno... entonces dormiremos nosotros tres juntos...- Roger sonríe abrazando por los hombros a Dante y Chris. Este último se separa.
-Nop, dormiré con Alicia. No puede estar sola. Sería demasiado vulnerable; ustedes por otro lado, linda parejita pueden irse a dormir juntos.- Le responde con sarcasmo Chris yéndose con su amiga.
-Bueno... mejor duermo en la recepción...- Dante se sienta en la silla que anteriormente le pertenecía al dueño del motel.
-Nadie me respeta...- Roger toma la llave de la habitación número seis yéndose.
En la habitación de Chris y Alicia, aún estaban poniéndose de acuerdo. Al final, Chris por decisión propia terminó durmiendo en el suelo, puso una sábana y una almohada recostándose sin cubrirse. Cerró los ojos.
Sintió que el tiempo pasó... ¿cuánto? ¿Dos... tres horas? Sentía como su cuerpo se aligeraba, como se elevaba y todo volvió a como estaba antes.
Abrió los ojos, estaba de nuevo en la universidad. No se lo creía, miró su ropa y vestía como antes. Una camisa negra, corbata roja, pantalones de vestir... era él de nuevo ¿Todo lo anterior fue un sueño? ¿Solo su imaginación? No importa, todo volvió a la normalidad y eso es lo que importa. Entró a su acostumbrado salón de clases saludando a Alicia sentándose junto a ella.
-No te imaginas lo que acabo de soñar, jejeje.-
-No... Si te creo...- Le responde con una voz seca, vacía.
-¿Cómo?- La mira curioso. Al voltear, Alicia no tenía ojos, de las cuencas salía sangre.
-Porque todo esto ya pasó... Chris... ¿por qué no me salvaste? Prometiste protegerme siempre...- La voz de Alicia se volvía distorsionada y grave a medida que todo comenzaba a dar vueltas, parecía que todo estaba siendo absorbido por un hoyo negro. Se sintió pesado y al abrir los ojos estaba en la casa de Roger. Una mansión alejada en medio del bosque, Roger era de familia adinerada así que se permitía muchos lujos.
-Miren lo que compré, este libro se llama Black Wonderland- Roger muestra un libro de tapa negra con título escrito en rojo sangre. -Ni idea de que dice. Está en latín, Isa. Haznos el favor de traducírnoslo.- El castaño sin dudar le entrega el libro a su amiga a pesar de las quejas del pelirrojo.
-Bueno... ahí voy.- Primero ojea un poco algunas página.- Wow, es como Alicia en el País de las Maravillas... pero una versión muy, muy bizarra.- Rápidamente cambia de hojas hasta llegar a una de las últimas cien. -Miren, jeje. Hasta con hechizos viene.- Sonríe de lado al ver lo escrito. -Veamos que sucede Audite vocem meam creaturae inferum. Dico, praecipio tibi librum hunc mundum veni sursum et terminum.
-¡ISABELA! ¡DETENTE!- Grita desesperado Chris poniéndose de pie llamando la atención de todos.
- Et cum potestate tenebrarum maledicimus homines.- Sin detenerse en ningún momento la chica calla riendo divertida. -¿Qué? No pasó nada- Sonríe al verlo asustado.
-Falté a mi turno nocturno en la oficina para esto?- Drake se pone de pie y se da la vuelta para irse, pero el suelo comienza a temblar, todos escuchan como Isabela grita y deja caer el libro. El objeto mencionado comienza a moverse erráticamente, un haz de luz sale de este mientras gritos y lamentos se escuchan desde dentro. Todos totalmente aterrados se alejan viendo como una mano sale desde el libro, la mano pertenecía a un hombre vestido en traje negro, llevaba un casco de motocicleta cubriéndole la cabeza y el rostro, sin decir nada sale de la casa. -¿Qué fue esa mierda...? -Todo vuelve a temblar, varios rayos de energía salen del libro impactándolos a todos dejándolos inconscientes. John fue de los primeros en despertar, al mirar por la ventana logra ver que el cielo está rojo, lograba divisar humo proveniente de la ciudad.
Chris despertó y vio a John, no... No de nuevo... sintió como alguien lo tomaba del hombro volteó y estaba Alicia, pero del susto vio como de su hombro salía hielo, hielo que a su vez comenzaba a congelar a Alicia. -No... ¡ALICIA! ¡NO! ¡NO QUIZE HACERLO! ¡PERDONAME ALICIA!- Desesperado intentaba retirar el hielo pero estaba tan asustado que no sabía cómo.
-Chris... tú... lo prometiste... jamás me lastimarías...- La chica deja caer una lágrima que es congelada antes de tocar el suelo y al impactar contra este, Alicia ya totalmente congelada se rompe en pedazos.
-¡ALICIA!-
-Chris... despierta, Chris... ¡Christopher!- La muchacha lanza una almohada a su amigo causando que se despierte. -¿Qué estabas soñando? No dejabas de decir mi nombre.-
-No... No es nada, fue solo una pesadilla...- Aun intentando recuperar el aliento, Chris le da la espalda.
-El piso está frío... ¿Quieres dormir conmigo?-
-¿Segura?- Arquea una ceja en respuesta.
-Sip...- Alza la sábana y se corre hacia la izquierda haciéndole espacio. Chris algo tímido se recuesta a su lado, momentos después siente como los brazos de la mujer sobre él. -Buenas noches...-
-Buenas noches... princesa...- Ambos cierran los ojos quedándose dormidos
Ya despiertos todos se dirigen al autobús para tomar algo de comida, claro que toda enlatada.
-Que Chris cocine, me niego a sufrir otro ataque de diarrea por la vez que cocinó Alicia!- Se queja Roger lanzándole varias latas y un bote de aceite para cocinar-
-Reiko, fuego por favor- La asiática obedece al joven y de su mano lanza unas pequeñas bolas de fuego haciendo una fogata. Saca algo de jamón en lata y lo corta en rebanadas dejándolo en una sartén y el aceite friéndolo.- En un rato estará. Roger, tuesta el pan por favor mientras corto las verduras.- Roger, toma varias rebanadas de pan y las pone en una parrilla. Pone su mano debajo y esta adquiere un color rojo oscuro, el pan en unos segundos estaba bien tostado. Chris mientras tanto cortaba las verduras mientras silbaba "Move Like Jagger". Un rato luego, estaban listos varios emparedados tostados con queso derretido, jamón y verduras.
-Nos quedaremos un tiempo aquí hasta buscar alguna civilización. En eso quedamos Jonathan y yo anoche. Puede que aun haya gente viva.- La rubia le da una mordida a su alimento. -Por cierto ¿y las bebidas?-
-Ya voy, soy el cocinero. No la sirvienta.- Responde irritado el castaño enfriando varios jugos de manzana con sus manos. Una vez lo suficiente fríos se los pasa a sus amigos sentándose a comer también. -Tengo una duda, todos aquí tienen unos movimientos geniales para pelear ¿Dónde lo aprendieron? No digan que por ahí. Es el fin del mundo, nada de secretos.- Pasa su mirada alrededor de todos.
-Bueno... la verdad es que...- Inicia Reiko. -Soy hija de asesinos.- Todos la miran sorprendidos, los padres de Reiko siempre han sido buenas personas, muy amables y serviciales... ¿Asesinos, ellos? -Que las apariencias no los engañen. Les explicaré cuando decidimos dejar esa vida.
Flashback.
Reiko era una niña de once años, extrovertida en la primaria pero a causa de ello era tan directa que no sabía cuándo callar lo cual causaba que muchos la evitaran. A causa de esto se volvió algo callada y distante; un día estaba mirando por la ventana. Sonó el timbre de recreo, salió calladamente al patio para sentarse en una banca a comer.
Una manzana y un jugo bastan para ella, tranquilamente comienza a comer pero un balón le impacta en la cabeza. Un niño la miraba divertido.
-Reiko la solitaria, Reiko la solitaria, Reiko la solitaria.- Todos comenzaron a cantarle. No lo pudo soportar, tomó el balón de nuevo y lo lanzó al niño con toda su fuerza rompiéndole la nariz. El niño salió corriendo entre llantos, todos comenzaron a lanzarle piedras.
Ella comenzó a llorar, salió huyendo con lágrimas en sus ojos... al llegar a casa, su padre la notó con los ojos hinchados.
-¿Qué te pasó? ¿Lloraste?- Era un hombre enorme, cabeza rapada y de gafas oscuras. -¿Te molestan en la escuela?
-No, papi... Es que vimos una película y era muy triste... es todo...- La niña camina a su habitación.
Al día siguiente caminó tímidamente hacia su pupitre pero es recibida por una lluvia de hojas de papel... pero la lluvia paró... un niño frente a ella detenía todas las bolas de papel.
-Métanse con alguien que pueda defenderse ¡Abusivos!- Todos dejaron de atacarla dejando de lado a ambos para irse. -Descuida, se fueron...- Le da la mano para levantarse -Soy Raymond...- Le sonríe tímidamente. -Siempre que estés conmigo no dejaré que nadie te lastime...-
Pasaron días, semanas... meses... él la seguía protegiendo.
Un día, Raymond no llegó a la escuela. Todos aprovecharon eso y comenzaron a pegarle a Reiko... en ese instante una explosión destruye la ventana. Entra el padre de Reiko con una mirada seria, en su mano tenía un arma.
-Dijiste que no te molestaban... nadie golpea a mi pequeña... y se sale con la suya... no importa quien sea... pequeño o grande... nadie toca a mi princesa...- Jala el gatillo... todos... todos los niños comienzan a caer ensangrentados. Ella solo puede observar con los ojos bien abiertos de la sorpresa... en este momento la puerta se abre, era Raymond... al parecer llegó tarde... ante la escena grita. El hombre lo voltea a ver -Sin testigos...-
-¡NO PAPÁ!- Bang... fue todo lo que escuchó luego de ver caer a su único amigo con un hoyo en la frente...
-Hija, nos mudamos... esa es la vida de los Nideko. Si alguien se mete con un miembro del clan debe morir... si ese alguien es asesinado debemos movernos. Es la vida de un shinobi. Algún día lo entenderás...
Fin del flashback.
-Desde ese día, hice a mi familia jurar que no matarían a nadie más. Por ellos perdí a la única persona que me quiso de verdad...- Termina de contar Reiko con tono melancólico, de pronto siente algo cálido a su alrededor y dos protuberancias en su espalda. -Isabella... si sigues abrazándome de la nada todos pensaran mal de nosotras.- Suspira cansada por la reacción de su amiga.
Roxanne alza la vista y abre los ojos sorprendida. -¿Eso ya estaba ahí?- Todos voltean a ver y con asombro observan una torre imperial japonesa de la época Edo.
-¿Una ilusión?- Pregunta John sin salir de su estado de estupefacción.
-Déjame ver.- Michelle toma una flecha dorada y la lanza contra la torre, se produce una pequeña explosión. -Es real... llegamos en la noche, quizás no la vimos. Debieron levantar todo esto hace días...-
-¿Podemos ir a investigar?- Se adelanta Chris.
-Iremos todos. Todos dentro del autobús, ahora.- Les ordena John, todos por supuesto obedecen-
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