
| Autobús
Author: Kashu Utau Todo lo malo que te pueda pasar al coger el autobús
Rated: Fiction K - Spanish - Humor - Words: 430 - Published: 04-28-12 - id: 3017538
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Está lloviendo y estás sujetando el paraguas. Llega el autobús pero tú estás pensando en tus cosas y no te das cuenta hasta que se para delante de tus narices. Empiezas a buscar por todas partes la ubicación de tu tarjeta (bolsillos del pantalón bolsillos de la chaqueta, bolsillos de la mochila… en aquel momento es cuando detestas tener tantos bolsillos) haciendo malabares con el paraguas que no sabes donde guardar y, al no ser demasiado habilidoso, se te cae todo y tienes que ir recogiendo las cosas del suelo mojado. Mientras tanto, las diez personas restantes que ese día tienen que coger el mismo autobús que tu, se te adelantan sin ni siquiera mirarte.
Seguidamente cuando todos ya están dentro, entras corriendo y notas la intensa mirada de odio del conductor que mentalmente te reprocha el haberle hecho perder un minuto de su recorrido aunque ya llevase cinco de retraso. Una vez dentro ves que al fondo hay un asiento vacío y mientras te diriges hacia allí, el vehículo pega tal frenazo que por poco te caes al suelo si no fuera por la calva del señor al que te acabas de sujetar. Por fin consigues sentarte.
En la siguiente parada un individuo se sienta a tu lado. Cuando te acercas a tu destino piensas en ir levantándote pero te resulta imposible ya que el sujeto se ha colocado accidentalmente encima de tu chaqueta. Te empiezas a agobiar aunque sabes que es una tontería.
Decides que ya es hora de ser maduro, así que te levantas un poco, dices "perdone", el hombre se aparta y te deja pasar, le das al botón y te acercas a una de las puertas de salida.
Hay un nuevo contratiempo: una señora con un carrito de niño te impide el paso. Cansado de estupideces decides bajar por la otra puerta. Cuando llegas a tu parada esperas a que la puerta se abra pero no lo hace. Miras la puerta que has dejado atrás y ves como la señora del carrito se baja. Te maldices a ti mismo, a las madres, a los niños y a los carritos. Sabes que al estar tan lejos el conductor no te oirá si gritas "ABRA POR FAVOR" así que te desplazas rápidamente hasta la puerta abierta pero antes de que llegues se cierra.
La siguiente parada está a 15 minutos de tu destino. Conclusión: vasa llegar tarde a uno de los exámenes más importantes de tu vida y no te dejarán hacerlo.
Y así es como uno se da cuenta de que no todo puede ser controlado.
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