Fiction » Young Adult »

La Hija De Un Demonio
Author:
LadyRosaBlanca PM
Kitara Lomberguet una chica que vivio un trajico pasado se vio la necesidad de huir a un nuevo lugar para iniciar de nuevo, pero lo que no esperaba es que su pasado y una verdad serian reveladas cuando una caja y nuevas personas aparecieran en su camino.
Rated: Fiction T - Spanish - Sci-Fi/Supernatural - Chapters: 6 - Words: 10,433 - Updated: 06-15-12 - Published: 06-09-12 - id: 3030651
A+  A-   Full 3/4 1/2 Expand Tighten

LA HIJA DE UN DEMONIO

DESTINO.

Todo parecía normal en mi vida, excepto que mi madre ya no estaba más conmigo. La gente decía que era muy peculiar y mi madre solía decirme con una sonrisa que me parecía mucho a mi padre, era portadora de una blanca y fina piel como el marfil, unos labios voluminosos color carmesí, pero lo más peculiar en mi eran mis ojos, como los de un felino llamativo eran su color rojos como la sangre. Cuando mi madre murió de una rara enfermedad yo tenía dieciocho de edad a un me faltaba madurar, pero ahora yo tengo veintidós.

Mi madre solía contarme historias sobre seres sobrenaturales, ella creí que demonios, vampiros y toda clase de seres que usualmente creamos Vivian a nuestro entorno, pero lo que en realidad yo no sabía es que por mis venas la sangre de uno de esos seres corría rápidamente; ¿crees en los demonios, en los seres sobrenaturales?, pues si no lo crees deberías porque yo sí. Te contare mi verdadera historia, en cómo me entere de mi realidad y como las preguntas sin respuestas empezaron a crearse en mi mente desde que ellos aparecieron...

Capítulo 1

Era una tarde de invierno, me encontraba en mi departamento sola como era costumbre, fuera de mi recinto mi hogar nevaba dejando una capa blanca sobre los automóviles y sobre las aceras por las cuales las personas vestidas con bufandas, gorros y guantes con ropa de la estación caminaban tranquilas o apresuradas, yo solamente les observaba fijamente desde la gran ventana.

- Ya son cuatro años madre- susurre alzando la vista al cielo- lamento no poder visitar tu tumba este año- me lamentaba para girar mi rostro a un cuadro con la fotografía de mi madre y yo sobre una de las mesitas de la sala en la que me encontraba.

- ¿Quién será?- me cuestiono girando a ver el largo pasillo que daba a la puerta para empezar a caminar ya que el timbre sonó en todo el lugar, al abrir la puerta veo a Dimitri el cartero que trae la correspondencia en todo el edificio le sonrió viéndole.

- Hola, buenas tardes- le dije y el solo me observaba o como era costumbre veía mis ojos.

- Hola Kitara, te llego esto- dijo entregándome una caja mediana algo pesada envuelta en papel azul índigo y listón blanco.

- Gracias Dimitri- dije extrañada para cerrar la puerta una vez que el cartero se fue, camine hacia mi habitación dejándola sobre la cama y observe la caja un momento, sin más quite el listón y el papel que cubría la caja; una vez sin el papel puesto fui por un cuchillo y abrí la caja. Cuál fue mi sorpresa al ver un pequeño baúl algo viejo con una hermosa herrería color negro, trate de abrirle pero fui inútil faltaba una llave.

-¿Cómo voy abrirte? - me cuestiono escuchando la alarma de mi móvil para sorprenderme y empezar a cambiarme rápidamente con ropa apropiada para salir.

-Rayos, se me hace tarde- masculle para tomar las llaves de mi auto y salir a toda marcha- a un tengo tiempo, en diez minutos llego- me propuse al ver la hora ya que faltaban veinte para las cinco, al entrar al auto lo encendí y me puse en marcha hacia la universidad, minutos más tardes estaba aparcando mi auto en el estacionamiento cerca del edificio donde estaba mi clase de historia ya que mi carrera era para historiadora, tome mi bolso salí de mi automóvil activando la alarma y me dispuse a caminar a mi aula.

- Hola Kitara- escuche la voz de mi mejor amiga sintiendo como tomaba mi brazo caminando a la par mío.

- hola Selene- sonreí para verle de reojo.

Selene era una chica peculiar es muy atrevida en algunos aspectos, no le importa el qué dirán, hace las cosas porque le nacen no por impulso y claro apoya al necesitado como lo hizo conmigo hace cuatro años atrás cuando yo llegue a Londres ese día que deje mi pasado en Los Ángeles, decidiendo estudiar una carrera y empezar una nueva vida, ella me apoyo y me dio asilo cuando lo necesitaba desde entonces somos inseparables.

- veo que a un no llega el profesor- le dije entrando al aula y viendo a mis demás compañeros.

- así es a un no llega, se dice que esta con el nuevo alumno en la dirección del edificio- comenta Selene con un tono travieso y simplemente reí levemente al escucharla

- Oh, Ya- emití un sonido de asombro- pues esperemos que sea apuesto y no alguien que no tenga gracia- dije con ironía y Selene rio siguiéndome el juego.

Después el profesor Smith un hombre con porte, simpático, pero estricto sin olvidar que para su edad aún se conservaba muy bien y era guapo llegaba al fin al aula saludando a todos mientras yo le observe el sonrió a toda la clase.

- siento la demora muchachos, muy buenas tardes- se quitaba su abrigo para colgarlo y dejando su maletín en el escritorio- ya sé que están curiosos, y como los rumores pasan demasiado rápido, les presentare a su nuevo compañero- informaba el profesor Smith mientras yo revisaba mi ensayo de mil quinientas palabras que nos dejó el día de ayer.

- pasa por favor- le pidió al nuevo compañero.

- vaya que es apuesto, muy apuesto.—Escuche decir a mi amiga, dando la reacción de alzar mi vista y ver a un joven de tez blanca, ojos color miel que daban un toque cercano al oro y unos labios muy finos que me hizo pensar que con una sonrisa sacaría algún suspiro de cualquiera, al verle me di cuenta que me observaba fijamente lo que me hizo una reacción de girar mi vista a otro lado, al escuchar su voz varonil una muy varonil para su edad me estremecí sin saber el por qué.

- me llamo Damon, tengo veintitrés y vengo de Italia, espero llevarme bien con ustedes. Le gire a ver de nuevo una presentación algo corta pero con elegancia.

- Pues bienvenido Damon... Riverton- leía un pequeño papel el profesor- a nuestra clase y a su nuevo hogar- le dio la bienvenida el profesor Smith tomándole el hombro-puedes tomar asiento donde quieras- le informo para girar a ver unos papeles en su escritorio.

Yo en cambio le observe y la venia en mi dirección escuchando como Selene murmuraba algo que no comprendía sin darme cuenta que estaba frente a nosotras para tomar asiento frente a mi amiga y yo, sentándose junto a Leonardo un chico solitario pero amable.

- Hola y bienvenido a las tierras Londinenses- gire a ver a mi amiga que le sonreía a Damon el nuevo estudiante y este giro a vernos sin decir una palabra.- Soy Selene Adams, él es tu compañero de asiento Leonardo Doom y ella es mi mejor amiga y tu compañera Kitara Lombergueth- hizo una presentación de todos a nuestro entorno y simplemente sonreí, el me observo y me sonrió no cabía duda que jamás me equivocaba en algo, su sonrisa daba a expresar muchas cosas y por poco me saca un suspiro.

- Es un gusto y gracias por la bienvenida- fue todo lo que pronuncio y se giró a tomar notas.

La clase continúo normalmente hasta que el profesor nos dijo que ya había terminado la clase.

- bien chicos no olviden sus ensayos y nos vemos la siguiente clase- se despidió saliendo del aula y yo cerré mi libro para levantarme.

- ¿qué les parece ir a cenar?- proponía Selene a Leonardo, Damon y a mi- ¿qué dicen?- decía sonriendo mientras yo veía mi reloj.

- No lo sé Selene, debo ir a casa aparte no me siento con ánimos- le confesé indecisa frente a los demás.

- Vamos no te deprimas este día- Selene me tomo la mano y escuche las palabras de Leonardo quien sabia el porqué de mi depresión.

- Yo no tengo problemas con esto, yo vivo solo- declaro el chico nuevo Damon, yo le observe y suspire.

- Está bien solo un rato- les dije tranquilamente para avanzar con ellos al estacionamiento no sin antes llegar al área de lockers- ¿cuál será el lugar para cenar? - cuestiono quitando el candado de mi locker para dejar mis libros cuando mire un sobre con un sello de cera color guinda - ¿cómo llego esto aquí?- murmuro sin obtener una respuesta posible.

- No tiene remitente-decía Selene para verme y sonrió divertida- un admirador secreto- me propuso haciendo que yo sonriera divertida guardando el sobre en mi bolso.

- Mejor vámonos a cenar-les dije para empezar la marcha a nuestros respectivos autos a comparación de Damon el chico nuevo que subió a su motocicleta.

Minutos más tarde llegamos a un viejo café pero acogedor escogiendo una mesa algo alejada de las demás sentándonos los cuatro.

- Así que, ¿eres de Italia?- cuestiona Leonardo a Damon mientras observa el menú- yo tengo familia al norte de Italia- comentaba para después observarle.

- Así es, soy del centro de Italia, el norte es muy bello- le escuche decir a Damon mientras observaba por la gran ventana.

Algo me decía que debía verle, atracción tal vez, pero su voz era muy atrayente; no me quedo otra alternativa que girar a verle dándome cuenta que me observaba yo le retuve la mirada por unos momentos pero rompí ese momento al sentir llegar a Selene del cuarto de baño.

- Dinos Damon, ¿qué te trae a las tierras londinenses?- le cuestiono por primera vez desde que entro al aula en la universidad, Damon me sonrió mientras yo le veía acomodando mi largo cabello negro detrás de mí oreja.

- Mi padre, él está aquí por algunos negocios- fue lo único que dijo para pedir la orden seguido de nosotros.

El tiempo en el que estábamos en la mesa de ese café paso hablando de cosas sin importancia pero entretenidas, la hora de volver a casa ya estaba así que nos despedimos quedando solamente Damon y yo.

- No puedo dejar de ver tu expresión y creo que tu estas triste por algo- yo le observe y le sonreí levemente.

- Mi rostro es fácil de leer, eso solía decir mi madre- le conteste y el solo me observo

- oh, pues creo que tu madre tiene toda la razón- me sonrió y se acercó a mi yo retrocedí un poco y rio levemente- un gusto en conocerte, Kitara- sin más tomo mi mano depositando un cálido beso se separó de mí y se retiró dejándome sola viéndole partir en su motocicleta.

- Aparte de guapo es caballeroso- decía con ironía caminando a mi automóvil- pero tengo suerte- sonreí para conducir hacia el departamento.

El camino fue corto pero placentero y tranquilo, al llegar a mi edificio estacione mi automóvil active la alarma y camine saludando al de seguridad una vez dentro del elevador presione el último piso, aproximadamente tres minutos espere para estar en mi piso caminando hacia mi puerta la abrí dejando las llaves en la mesita.

- Al fin en casa- susurro quitando mi abrigo y caminar a mi habitación despojándome de las ropas quedando desnuda, entro al cuarto de baño tomando una dicha de agua caliente. Al tiempo salí envuelta en una toalla parándome frente al espejo observando una manda obscura en mi hombro derecho frontal

- ¿dónde me abre golpeado?- me cuestiono pensando el lugar donde me golpee, después de eso me prepare para dormir colocándome mi pijama al salir del cuarto entre a mi habitación de nuevo viendo el pequeño baúl y mi bolso a un lado recordando la carta de esta tarde, a si mismo decidí tomarla abriéndola con cuidado- una nota- susurro sacando la nota y leerla- "con esta llave vendrán más preguntas y respuestas a tus preguntas existentes"- estaba un poco temerosa y sorprendida.

- Esto debe ser una broma- exprese sintiendo algo sólido en el sobre al fijarme saque lo que era y me sorprendí a un más al ver una llave antigua, rápidamente supe a donde pertenecía- el baúl...

Favorite : Story Author   Follow : Story Author

  .    .