
"Maxya un mundo sin magia..." un ideal perverso e ilógico causará que nuestros amigos se embauquen en una nueva aventura donde la muerte se asomara en más de una ocasión ante estos chicos. ¡El romance y compañerismo crecerá, y la comedia no faltara! Descubre lo que les depara a los chicos de "Maxya" en esta nueva y emocionante aventura donde su vida estará en juego múltiples veces
Rated: Fiction T - Spanish - Fantasy/Adventure - Chapters: 26 - Words: 84,437 - Reviews: 2 - Favs: 1 - Follows: 1 - Updated: 01-30-13 - Published: 10-09-12 - id: 3064460
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Enfrentándose Al Enemigo
Brandon: bajen a los capturados y dirijámonos hacia el punto de encuentro.
Francisco: (algo se ve distinto… no recuerdo que Isla Subtierra fuera más chica… y menos boscosa…)
Bajando a todos los chicos con esposas en sus manos, los soldados terminaron por adentrarse un poco más en la isla, sospechando y dudando del por qué la isla se veía distinta. No había tanta planta, sino más tierra y arena. No obstante ignoraron sus sospechas y continuaron caminando para dirigirse al punto de encuentro, una enorme fortaleza anti-magia (hecha del mismo material que los recipientes donde una vez estuvieron las chicas en aquella fábrica en Xorki) ubicada debajo y sobre el piso.
Lexuri, Dylan y Luke se encontraban a cierta distancia de los soldados y los capturados para no ser descubiertos por estos y capturados. El plan que tenían en mente era atacarlos por sorpresa, rescatar a sus amigos y acabar con OCE para evitar que "el último paso" fuera a suceder. Aun sin saber qué era exactamente tal cosa, viniendo de una organización como OCE, era claro que no sería algo bueno.
Luke: ¿no notan distinta la isla?
Lexuri: está llena de tierra y arena. Hay pocos arboles… y nada de riachuelos… además, ¿Dónde están esas entradas para el subterráneo?
Dylan: no tengo idea. Pudo haber cambiado con el tiempo ¿no?
Luke: ¿tanto? A mí se me hace que… ¡alto! Se han detenido.
Desgraciadamente, tras llegar a donde se suponía que estaba la organización, los soldados de OCE no encontraron la fortaleza, quedando en duda de lo que estaba pasando.
Sean: no está OCE… ¡oh no! ¡No está…la destruyeron…la robaron…la…la!
Brandon: cállate Sean. No pueden robarse una fortaleza que pesa más de una tonelada.
Sean: por pedacitos si se puede.
Francisco: como lo suponía. Esta no es Isla Subtierra. De serlo estaría OCE aquí. Además, miren el paisaje. Es muy distinto a Isla Subtierra.
Chris: quieres decir que… ¿el barco debió desorientarse, y nos trajo aquí?
Sarim: eso es lo más probable.
Sean: ¡uff, menos mal! Ya me había asustado. Creí que se habían robado OCE. Aunque… hace poco que nos fuimos del punto de encuentro. Suena ilógico.
Chris: ¿Quién habrá desorientado el barco?
Kaminari: a nosotros ni nos miren. Estábamos dormidos.
Akatsuki: (por favor que no sea quien creo que fue…)
Dylan: (saliendo) ¡ja, mi plan funcionó!… digo… ¿Qué hago aquí…?
Akatsuki dio un gran suspiro de decepción al descubrir que lo que había supuesto era verdad. Los otros chicos en cambio se dieron un golpe en la frente mientras los de OCE miraban al albino con sorpresa y confusión de su aparición.
Brandon: ¡¿Qué diablos…?! ¿Y este albino…que hace aquí? (Oh, es uno de ellos…)
Lexuri (saliendo): ¡serás tarado…se supone que aun no nos descubrían!
Luke (saliendo): ¿Por qué metes la pata en todo cuando las cosas están saliendo bien? ¡De plano que eres un verdadero tonto!
Hana: ay, chicos… estaba yendo bien hasta ahora.
Kenia: ellos no sirven para espiar.
Blue y Pink: que decepción…
Armando: no me sorprende haber escuchado lo que Dylan dijo. Ya era de esperarse.
Tetsu: ¿y este chico es hijo de esa tal Aira Sind? Sigue siéndome sorprendente escuchar eso…
Íss: no comprendo como le puede ir bien en las peleas si es un tonto. No es bueno con las palabras, con el estudio… y con el espionaje. (Y aun así me gano… que patético…)
Sean: es Sind… Brooks y Hamilton… vaya, ni siquiera tuvimos que ir tras ellos. Solitos vinieron hasta nosotros. Como se había planeado.
Sarim: pero no donde queríamos exactamente…
Sean: ¡como sea, por fin peleare con Sind!
Al dar media vuelta, el albino vio acercar a Sean rápidamente sin poder hacer algo para retenerlo, y recibiendo a su vez un terrible golpe que lo apartó del resto de los chicos en la isla. Sin embargo el albino no se dejó golpear nuevamente y comenzó a pelear con Sean en lo que el resto junto con OCE seguía el rastro de trueno y ventiscas que se producían a metros de distancia.
Distraídos a causa de Dylan, Luke y Lexuri no notaron unas esposas en sus muñecas hasta encontrarse corriendo detrás de OCE.
Luke: … algo está distinto…
Lexuri: ¡gaah…! ¡¿Cuándo…que demonios…y estas esposas?!
Akatsuki: ¡eso ya no importa, vayamos por Dylan antes de que ese chico le haga daño! Dylan aun no sabe controlar la magia que su madre le heredó, y lo más probable es que, enfrentándose a Viento Mágico, su magia no gane.
Blue: ¿en serio? ¡¿Cómo pudieron permitir que los esposaran tan fácilmente?!
Lexuri: ¡ay no molestes!
Pink: debemos ganarles a OCE… ¡nosotros debemos llegar primero con Dylan y aquel tipo y no esa maldita organización!
Kenia: y lo peor es que no podemos usar magia. Estas esposas anulan la magia… y OCE tiene todas las ventajas sobre nosotros.
Íss: ¡igual tenemos a esta isla a nuestro favor! sino podemos con magia, usaremos todo aquello que nos pueda servir para, además de llegar antes con Dylan, ganarle a OCE.
Luke: así es. ¡No dejare que esos bastardos toquen a Dylan! ¡Solo nosotros podemos golpearlos!
Un muro de tierra se alzó desde atrás de Luke y el resto de los chicos dirigiéndose a toda velocidad contra los soldados de OCE, haciendo un gran impacto contra ellos a la hora de chocar y con ello, tirando las llaves que liberaban a los chicos de aquellas esposas que anulaban magia. Por un momento los chicos se quedaron en silencio, hasta que todos estos voltearon a ver con sorpresa a Luke creyendo que éste había sido quien los había atacado. El chico por otra parte se quedó callado sin decir nada aun con las miradas del resto.
Pink: eres más fuerte que Íss. Pudiste usar tu magia aun con esas esposas.
Michelle: él no fue.
Marina: ¡hola mis nenes! ¿No habrán creído que se salvarían de esta ebria por siempre, o si? (Chan chan chaaan! xD)
Íss: tenías que ser tú…
Lexuri (incomoda): con las esposas no somos capaces de defendernos ni de Marina… esto es aun peor que encontrarnos solos con OCE. Ella… manosea…
Kaminari: ¡chicas aparecieron!
Niní: ¡Kaminari!
El ex príncipe quedó atónito al escuchar una peculiar voz cerca de él, y buscando a Niní por todas partes encontró a la animalita entre las manos de Marina, quien, sonriendo, soltó a Niní para que ésta corriera con Kaminari.
Lexuri y el resto no sabía exactamente la razón por la que Michelle y Kaminari conocían a Marina, pero no era tan importante. Una tierna sonrisa apareció en el rostro de Lexuri al ver abrazar a Kaminari como podía con unas lágrimas asomándose por sus ojos. Sabía como se sentía volver a encontrarse con un ser querido, y era una sensación alegre, tierna, que aun oponiéndose te hacia derramar lágrimas de felicidad dependiendo de que tanto se quería a esa persona.
Kaminari: me tenías muy preocupado…
Niní: eso mismo te digo tonto. Te busque por muchos lados y no te encontré… hasta ahora…
Lexuri: (son como hermanos…)… eh… este… no quisiera interrumpir pero… OCE puede levantarse en cualquier momento…
Luke: Michelle…
Michelle: hola hermano. Hemos venido aquí para salvarlos a todos ustedes de las garras de OCE. Y darles un fin a todos ellos.
Sin decir más, Michelle enterró las llaves en el suelo y las jaló hacia ella para quitarles a todos las esposas para que así pudieran defender a Dylan de Sean. Era muy cierto que si el albino no usaba Viento Mágico, su Trueno Mágico no podría derrotar a Sean y no le permitiría defenderse de los ataques por mucho tiempo más.
Sacando del suelo las llaves, la niña volteó a ver a Marina, quien entró en la pelea en lo que Michelle liberaba al resto. Ambas chicas estaban sincronizadas y servía turnarse para atacar, así distraían a OCE y combinaban ataques.
Armando: ¿ustedes también tienen el mismo ideal, no es así? Kaminari nos lo contó… pero no creí que tú fueras una niña.
Michelle: soy la que tiene más experiencia con OCE. Fui una de ellas.
Luke: entonces, ya que estamos todos reunidos… OCE va a caer.
Tetsu: primeramente debemos ir por Dylan. Sino lo recuerdan está enfrentándose contra aquel chico.
Íss (levantándose): yo iré a ayudarlo. Ustedes quédense y ayuden a esa ebria y a esta niña.
Akatsuki: debes tener cuidado. Se trata de viento Mágico, no lo olvides.
Íss: no lo haré. Igual… yo tengo mis ases bajo la manga.
Hana: ten cuidado.
Esquivando los ataques de Marina tanto con las plantas de la isla como a puño limpio, Francisco se dirigió hacia Íss, llegando a rozarla con uno de sus ataques. Sin embargo la albina, quien no dudaba que algo así fuera a pasar, creó un mazo de hielo con el que golpeó a Francisco hasta hacerlo llegar a pocos metros de donde se encontraban Sean y Dylan peleando arduamente negándose a perder.
Sean: ¡si que eres bueno Sind! Pero me esperaba más de ti. ¡Esperaba que sacaras tu verdadero potencial como portador de magia de viento!
Dylan: ¡no sé de qué me hablas! Yo no sé usar esa magia.
Sean: he escuchado rumores de tu madre. Ella era una portadora de viento Mágico. Y como su hijo, ¡debes tener esa magia! No solo la de tu difunto padre. ¡El Trueno Mágico heredado de tu padre, no es más que una simple y débil magia comparada con la mía!
Dylan: ¡cierra la boca! ¡No vuelvas a ofender a mi familia!
Sean: ¡entonces pelea como debes!
Íss: ¡hasta aquí!
Francisco chocó contra Sean con pedazos de hielo enterrados en sus brazos, haciendo que Dylan volteara a sus espaldas y se encontrara con Íss. La albina tenía varias heridas abiertas de la anterior batalla con OCE, llenando rápido su ropa de sangre. La presión que sentía Dylan de defenderse, y ahora también de defender a Íss era mucha, que poco a poco y sin que se diera cuenta su mano comenzó a brillar no como lo hacia con trueno mágico, sino, que el brillo era completamente blanco.
Francisco: así quería pelear con usted señorita Olsen. ¡WATER MAGIC MARK!
Íss: ¡keh, deja de tomarme como señorita!
Sean: (primero vayamos por la más débil… quizá así Sind se prepare para darme una verdadera pelea… el odio crea la fuerza ¿no?) ¡VENTISCA!
Dylan: ¡Íss!
La albina chocó estruendosamente contra el tronco de un árbol con el resto de sus heridas abiertas nuevamente. Dylan había quedado petrificado al ver como la chica que siempre lo apaleaba había cesado contra OCE nuevamente, incrementando su odio hacia éstos. Ahora estaba él contra Francisco y Sean. Dos tipos capaces de controlar el viento mágico, aunque uno no con la misma fuerza. Era una pelea injusta la que daba inicio. Pero a Dylan esto no le importó. Quería vengar a Íss, hacer pagar a Sean por ofender a su difunta familia, terminar con OCE de una vez antes de que "el segundo paso" diera inicio. Salvar a su familia, y evitarle tanto tormento a Lexuri desde que el asunto de OCE dio inicio.
Dylan: en el poco tiempo que se han aparecido por aquí han causado muchos más problemas que ni los que Rodrigo o Kagel nos dio…
Sean: esos tipos no son rivales contra nosotros. Así como tampoco lo eres tú.
Francisco: solo eres un chaval cuyos ataques me he grabado. ¿Qué harás ahora? Si te rindes, nos encargaremos de atender a tu amiga. Si te niegas… puede que mueras justo aquí. OCE no bromea cuando amenaza, y tampoco se deja intimidar.
Dylan: ¿rendirme? Esa palabra es rara. No me gusta como suena y tampoco su significado. Tocaron a Íss… por su culpa Lexuri sufrió pesadillas… se atrevieron a secuestrar a mi familia… ¡Y LO PAGARAN MUY CARO! ¡THUNDER…!
Un gran brillo rodeó toda la isla cegando a Sean y Francisco temporalmente para que, cuando el brillo se dispersara y los otros dos pudieran ver, una enorme guadaña llena de rayos estuviera en las manos de Dylan sin que el albino lo notara por la furia.
Una enorme ventisca cubierta de potentes rayos golpeó directamente a los dos enemigos con tanta fuerza que ambos retrocedieron a una velocidad increíble, chocando y partiendo en dos todo aquello que estaba en su camino mientras los arboles iban cayendo uno tras uno creando una propia barrera de arboles que dividió a la isla en dos.
Sean y Francisco, al terminar la velocidad del golpe, terminaron enterrados entre varios arboles destruidos del ronco, inconscientes, fuera de la pelea con UN solo golpe por parte de Dylan. Pero no uno normal, sino la combinación de las magias de sus padres, una tormenta eléctrica creada por una oz que su madre usaba para las ventiscas tan difíciles de evadir y cuyas heridas causadas hacían más daño que otros ataques, por ser el Viento Mágico más destructivo que nada. Un arma, que ahora Dylan podía llamar sin necesidad de palabras, solo de pensamiento.
Sin embargo, hubo algo que Dylan no llegó a notar con respecto a la pelea además de la ventisca dado que el arma la sostenía y sabía que la tenía. En su mano derecha, donde el brillo había sido creado, se encontraba una Marca Mágica de Viento correspondiente a la de su madre.
Dylan (hincándose): ¿te encuentras bien Íss?
Íss: no me ayudes. Me encuentro perfectamente bien. No necesito de tu ayuda.
Dylan: no seas orgullosa…
Íss: cállate y camina. Debemos regresar con los demás… pueden estar en peligro.
Dylan: ah…c-claro, pero… ¿segura que puedes…caminar…?
Ignorando tanto a Dylan como al dolor corporal, Íss se levantó pesadamente del tronco de aquel árbol y empujó al albino para dirigirse hacia donde los demás estaban. Dylan la siguió desde atrás, con algo de timidez y al tanto de la chica para ayudarla cuando ésta lo necesitase.
Por otro lado, con Marina y el resto de los chicos, Lexuri corría de un lado a otro con sus manos esposadas pidiendo ayuda y buscando la llave que podía liberarla de aquel artefacto anti-magia al igual que Akatsuki, Armando, Tetsu y Hana mientras Luke y Michelle alzaban muros y Marina retenía a OCE con los arboles a su alrededor. Kenia y Blue tan solo observaban la pelea "protegiendo" a Niní, Pink y Kaminari, quien aun en su contra se había quedado sentado buscando por los suelos aquella llave perdida en la batalla por un pequeño error de Michelle.
Lexuri: ¡no puedo creerlo! ¡Solo yo tengo esta cosa en mis muñecas! ¡Encuentren la llave por favor!
Armando: ¡eso intento! Pero está extraviada.
Kaminari: ¡¿nada aun?!
Akatsuki: ¡Marina ¿segura que…?!
Marina: ¡ustedes encárguense de liberar a Lexuri! ¡OCE es mía! ¡Y nadie más que yo la destruirá por sus actos!
Blue: ¡creo que encontré la llave…!
Dando la espalda a OCE por la distracción de la llave, Marina, Luke y Michelle fueron golpeados por Chris, aunque, antes de poder dar otro golpe una barrera de rayos alzada desde el suelo combinada con hielo se interpuso entre ambos bandos, atrayendo la atención de todos.
Tetsu: … Íss… d-de nuevo has sido… herida…
Dylan: parece que sus dos amigos no llegaron hasta aquí. Quizá quedaron a medio camino… pero da igual… dejen de molestarnos, o me haré cargo de todos ustedes.
Brandon: ¡keh, un niño como tú no me asusta!
Sarim: prepárense para la verdadera pelea.
Chris: ¡OCE no es cualquier organización!
Dylan: ¡y yo no soy cualquier chico! ¡Ya me cansé de ustedes OCE! ¡No dejare que sigan con su segundo paso…porque los detendré ahora mismo! ¡THUNDERSTORM!
Akatsuki: ¿T-Thunderstorm…? ¿Qué no…eso es…?
Atrayendo de nuevo a sus manos aquella guadaña de un tamaño más grande al anterior, Dylan sentó a Íss en el suelo y dio media vuelta al instante de soltar su ataque y partir el piso con la ventisca eléctrica, producto de su nueva y recién conocida técnica.
Marina: ¡aprovechemos ahora que OCE fue derribado! ¡TSUNAMI!
Una gran ola terminó por separar por completo la isla cercana a Xorki, tanto la parte donde se encontraba OCE como el resto de los chicos. De tal modo que sin hablar más Tetsu alzó a Íss entre sus brazos cargándola como saco y se marchó junto al resto lo más pronto posible aprovechando que OCE había sido noqueada temporalmente.
Lexuri: ¡pero la llave…!
Blue: ¡diablos la tiré! ¡Perdona Lexy!
Marina: corran más rápido. OCE no es tan fácil de derrotar. Sin importar sus caídas, es seguro que volverán a levantarse, negándose a perder. Después de todo, están cerca del objetivo que más han estado deseando hacer…
Lexuri: ¡pero yo sigo esposada!
Dylan: ¿Por qué?
Michelle: fue mi error. Por una torpeza mía la llave se perdió. Lo lamento mucho señorita Hamilton… no era mi intención.
Kaminari: no te culpes Michelle. Todos cometemos errores.
Luke: además, no hay mucha diferencia a que Lexuri esté o no esposada. A veces no ayuda mucho…
Lexuri: ¡calla boca!
Michelle: ¡gaah!
Chocando contra el suelo Michelle retuvo con sus manos la caída, haciendo retumbar el suelo y causando que el suelo vibrara con gran intensidad que incluso OCE llegó a sentir mientras buscaban a Francisco y Sean una vez cruzados el espacio de distancia de ambas partes de la isla.
Chris: no se encuentran muy lejos de aquí…
Brandon: lo sé. Démonos prisa, vayamos por Francisco y Sean y regresemos a OCE.
Sarim: pero…
Brandon: al igual que ellos, nosotros estamos heridos. Francisco y Sean han sido derrotados, y ese ataque del albino nos ha golpeado.
Chris: igual somos mejores que ellos…
Brandon: no nos precipitemos. Anderson está esperando lo más emocionante. Al igual que nosotros.
Chris: no entiendo…
Sarim: entendido. Para que estos chicos den una verdadera pelea en el segundo paso, necesitan al igual que nosotros estar recuperados.
Chris: pero si eso sucede darán batalla…
Brandon: tan ingenua y torpe como siempre Chris. Pelear no solo sirve para capturar. Haremos, que su mismo amor y compañerismo… sea quien los dirija a nosotros.
Sin comprender las palabras de Brandon y Sarim, Chris ayudó a sus compañeros a salir de los escombros de los arboles para después dirigirse correctamente a Isla Subtierra ya la fortaleza mejor conocida como el Punto de Encuentro.
Luke: ¿te encuentras mejor?
Michelle: si hermano. Solo fue un tropezón.
Kenia: aun sigo sin comprender la relación entre Luke y esta niña…
Hana: ¿hmm? ¿Qué es eso de ahí? ¿Metal…?
Armando: parece más una puerta… ¿de metal…?
Dirigiendo su mirada a cierta parte de lo que parecía ser una "montaña", los chicos observaron una enorme compuerta de metal completamente cerrada frente a todos ellos. Su altura sobrepasaba los 3 metros de altura y dos metros de ancho, llamando la atención de todos, quienes curiosos, deseaban saber que había detrás de la compuerta. Aunque por otro lado, sospechaban que pudiese ser una trampa de OCE y temían entrar por tal motivo.
Acercándose a la compuerta Tetsu la abrió fácilmente aunque terminó por romperla y dejarla completamente abierta. Un silencio inundó el lugar al ver detrás de la compuerta una enorme y oscura pared a un metro de distancia de la puerta. ¿Qué podría ser esa cosa y por qué estaba en esa isla?
Lexuri: yo no entro.
Chicos: ni yo.
Hana: que lo haga Tetsu. Él ya está ahí.
Tetsu: ni loco. Que lo haga Armando. Es el mayor.
Armando: en ese entonces que sea Akatsuki. O Pink… mejor Pink.
Y mientras los chicos discutían sobre quien debía entrar o no, Kenia se fue acercando mientras daba saltos hasta entrar al espacio y observar el interior. Oscuro. Cerrado. No parecía haber puertas además de la compuerta de metal.
Blue: (entrando) ¡Kenia ¿Qué haces allí?! ¡Sal ahora mismo!
Kenia: ¡déjame no hay nada! Ni que me pudiera pasar algo.
Blue (forcejeando): dije que salgas… es peligroso… además eres una mocosa torpe.
Ambos niños comenzaron a forcejear, empujándose el uno al otro, sin embargo en un golpe contra la pared Blue apretó cierta cosa haciendo que el piso se abriera y…
Kenia y Blue: ¡gaah ayuda!
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