
Sara siempre fue maltratada en su casa, la unica que la trataba "bien" era su madre; pero, ese cariño no fue suficiente para seguir alli. Asi que a los 17 años se fue. Ahora 6 años mas tarde, es invitada al reencuentro de su promocion de secundaria. Al asistir,causara muchas sorpresas pues ya no es la chiquilla buena para nada que todos recuerdan.
Rated: Fiction T - Spanish - Romance/Friendship - Chapters: 10 - Words: 21,030 - Reviews: 15 - Follows: 1 - Updated: 03-02-13 - Published: 12-28-12 - Status: Complete - id: 3086782
|
|
A+ A- |
Capitulo 8.- Consecuencias…
Han pasado dos meses desde que regrese de Barcelona. Al salir de la reunión volví rápido al hotel y me encerré en la habitación hasta al día siguiente; en ese tiempo llame a Kevin y a Darrel y les pedí que se encargaran de vaciar el estudio, los cuadros, los artículos de pintar, los lienzos limpios; todo lo que me sirviera debían llevarlo a casa de Darrel, lo demás podían dejarlo allí y ponerlo a la venta junto al estudio.
Cuando llegue a Madrid me dedique a cerrar todos los contratos que tenía pendientes. Vendí el estudio a un par de personas que necesitaban un lugar para abrir un bufete de abogados. Vendí mi apartamento y me mude temporalmente a casa de Darrel; el reportaje sobre Ruth salio tan pronto como espere. Mi teléfono no dejaba de sonar, de seguro Amanda le dio mi numero a los periodistas, asi que me deshice de el y compre uno nuevo.
Desde que estoy en casa de Darrel me he dedicado a hacer el mural que le había prometido; cosa que me ha ayudado para relajarme y olvidar la trampa que me tendió la que consideraba una buena amiga. El teléfono de la casa ha sonado mucho este tiempo, al parecer Elizabeth llama seguido para saber de mí; pero como buen amigo que es, Darrel no ha dicho nada sobre mi y cada día que su hermana decidía venir a Madrid me aseguraba de no estar cerca.
No he hablado con Dereck, de hecho ni siquiera trato de hablar conmigo ese domingo cuando me fui del gimnasio, lo que me hace pensar que si estaba trabajando con Amy y Amanda. No niego que me dolió, pensé que podríamos estar juntos; nadie comparte un beso como el que nosotros compartimos sin que haya sentimientos de por medio. Pero después de lo ocurrido, puedo asegurar que no hay sentimientos hacia el o al menos intento con todas las fuerzas hacerlos desaparecer.
- Has avanzado mucho.
La voz de Darrel me hace volver a la realidad. Veo el mural frente a mi y no me queda de otra que estar de acuerdo con el; estoy haciendo un paisaje de un desierto en una de las paredes mas grandes de la casa y ya casi lo he acabado.
- Pronto estará listo.
- ¿Y luego que?
Me encojo de hombros pues se muy bien lo que quiere saber. Por desgracia no puedo contestar pues no se que haré cuando haya acabado con esto.
- Sabes que puedes quedarte todo el tiempo que quieras.
- Lo se.
Sin que me de cuenta se sienta junto a mi y sujeta mi mano.
- ¿Cómo lo llevas?
Sonrió tristemente y lo miro a los ojos.
- He estado mejor.
- No puedo creer que Amanda haya hecho todo eso.
- No importa, supongo que en estos momentos se arrepiente.
- Crees que ya gasto el dinero que le diste…
- ¿La señorita que no puede pasar frente a una tienda de marca y no comprar nada?
El ríe sonoramente.
- Esperemos que haya encontrado un trabajo que le pague tan bien como le pagabas tú.
- De seguro no, nadie paga lo que yo pague por lo poco que hacia.
- ¿Por qué le pagabas tanto?
- Ni yo misma lo se.
- Eli llamo otra vez.
- ¿Cuándo viene?
- ¿Qué te hace creer que vendrá?
Levanto una ceja con diversión y digo.
- Los últimos meses ha venido de visita más veces de lo que lo hizo en los últimos años.
- Tienes un punto.
- ¿Y bien?
- Solo pregunto si he sabido de ti.
- Espero que hayas dicho que no has oído nada.
- Puedes confiar en mí.
Asiento y suelto su mano para continuar con mí trabajo.
- ¿Por qué tienes tanto prisa en terminar?
- Es solo que necesito entretenerme.
Dirige su mirada a los cuadros que están apilados en esa habitación, pero se que mira solo uno: el paisaje de Barcelona.
- ¿Qué harás con ellos?
Dirijo la mirada hacia donde están y suspiro.
- Antes de irme los venderé… no quiero llevarlos conmigo.
- ¿Estas segura de no saber a donde ir?
Sonrió y niego.
- Solo se, que me iré con pocas cosas; espero no te importe guardar el resto aquí.
- Para nada, si prometes venir por ellos algún día.
- Lo haré.
- ¿Puedo quedarme alguno?
- ¿Un que?
- Un cuadro
Me encojo de hombros, ya no me importa a donde vayan a parar. Luego de lo que ha pasado ya no me siento atada a ellos.
- Si quieres, por mi no hay problema… incluso puedes venderlos tu mismo.
- ¿En serio?
- Solo dame una porción de lo que cobres, el resto puedes quedártelo.
- ¿Por qué?
- Será un agradecimiento por todo lo que has hecho estos meses; de hecho dale una porción a Kevin también.
- No me gusta lo que estas diciendo.
- No digo nada malo o del otro mundo. Ustedes han hecho mucho por mi asi que creo que lo mejor es que dividamos entre los tres lo que ganes por la venta de los cuadros; asi me sentiré un poco mejor luego de los problemas que les he causado.
- No has causado problemas_ dice malhumorado.
- Por favor_ digo a modo de suplica.
Mi mira por unos segundos y cuando suspira se que ha cedido.
- De acuerdo; pero me quedare uno.
- Por mi esta bien.
- Hablare con Kevin a ver si el quiere uno también.
- De acuerdo… ahora largo de aquí, quiero trabajar.
- Me corres de mi propia casa, eso no esta bien_ dice entre enojado y divertido.
- No te corro de tu casa, te corro de esta habitación.
Sonríe y levanta las manos frente a el a modo de rendición antes de marcharse y dejarme sola.
0o0o0o0
- Es increíble_ dicen Kevin y Darrel al unísono al ver el mural terminado.
Me tomo exactamente tres meses y medio terminarlo, pero estoy contenta con el resultado y noto, por sus expresiones que ellos también y eso me hace feliz.
- Hombres de poca fe_ digo divertida.
- Es precioso, incluso parece que estoy en el desierto.
Asi es; el mural muestra el desierto en su esplendor. A pleno día, se siente incluso el calor que emana el lugar; hay una pequeña tormenta de arena en una de las secciones, en otro hay un hermoso oasis, con un lago cristalino y palmeras. En otra sección hay un poblado, se ven algunas personas, edificios e incluso niños jugando… Esta es la imagen que me quedo luego de oír sobre uno de los viajes que ese par hizo hace algunos años.
Es increíble que una cuidad tan hermosa como Abu Dhabi, este tan cerca de un desierto y no se vea afectada por las tormentas; las personas aman el desierto y lo conocen tan bien como conocen la palma de sus manos. Los que la visitan de fuera le toman mucho cariño al lugar por el amor que las personas que nacieron en el le profesan.
Fui al desierto en una ocasión y lo disfrute mucho, esa experiencia es algo inolvidable y por ello decidí hacer el mural de esta forma. Darrel, Kevin y todo el que entre en esta habitación amara mi trabajo, no porque lo haya pintado yo, sino porque muestra un hermoso lugar tal y como es o al menos como debería ser: Salvaje, calmado, indomable… libre.
- No esperaba que fuese tan bueno_ dijo Kankuro.
- Es la imagen que me quedo del viaje que hice.
- ¿Seguro que no naciste allí?_ pregunto Darrel sonriente.
- Me hubiese gustado.
- Es perfecto enana_ dice Kevin mientras me abraza cariñosamente.
- Me alegra que les guste.
- ¿Cuánto te debo?_ pregunta el Darrel.
- Nada.
- Sara…
- No te quejes es tu regalo de cumpleaños.
- Faltan cuatro meses para eso_ dice Kevin con el ceño fruncido.
- Lo dejo de una vez.
- No estarás aquí ese día ¿cierto?
Veo en sus ojos que se han puesto tristes. La verdad no se donde estaré para esas fechas, por eso quise hacerlo como regalo anticipado.
- No lo se.
- Al menos llamaras ¿Verdad?
- Claro que si_ digo luego de alejarme de Kevin y voy a abrazar a su hermano.
- ¿Cuándo te vas?_ pregunta.
- Ahora.
- ¿No puedes esperar a mañana?_ preguntan al unísono.
Niego. Necesito irme, siento en lo más profundo de mí que no debo; pero aun asi voy a hacerlo.
- ¿Puedes al menos quedarte a almorzar con nosotros?_ pregunta Darrel cuando nos separamos.
- No veo porque no.
- En ese caso, iré a cocinar de inmediato_ dice Kevin.
- ¿Tu cocinaras?_ pregunto sorprendida.
- Es una ocasión especial_ dice antes de abandonar la habitación.
- Esto es raro.
- Deja que lo haga, no sabemos cuando volverás y eso lo tiene algo sentimental… eres como una hermana menor para el.
Asiento y salimos de la habitación. Darrel va a su habitación y yo voy a la cocina. Kevin no me deja ayudarlo pero si me deja quedarme a mirar; le veo ir de un lado a otro, revolviendo cosas, agregando especias y cortando una que otra cosa. Una hora más tarde estoy sentada en el comedor con un plato de lasaña frente a mí.
Sonrió y comienzo a comer. El sabe que la lasaña es uno de mis platos favoritos, es un hermoso detalle de su parte prepararlo para mí. Comemos entre risas, comentamos las locuras que hicimos en estos años, los problemas del trabajo, los problemas amorosos y todo lo que nos parece divertido.
Al terminar tomamos una copa de vino y con todo el dolor de mi alma me dirijo a la puerta para despedirme.
- Puedes volver cuando quieras_ dice Darrel.
- Lo se.
- Siempre habrá espacio para ti en cualquiera de nuestras casas_ dice Kevin.
- Eso también lo se.
Sonrió y le dio un abrazo a cada uno antes de abrir la puerta y salir. Pero me quedo de piedra al ver a cierto rubio de ojos azules parado frente a mí al abrir la puerta.
- Dereck_ digo en voz baja.
- Hola, Sara.
Giro para ver a Darrel y a Kevin pero estos ya no están allí.
Suspiro y me hago a la idea de que otra vez; las personas en las que confió me hacen una jugada desagradable y puedo asegurar, que a pesar de haber tenido demasiadas malas situaciones en el ultimo año; esta es una que no se si podré soportar y no por lo que significara para mi vida… sino por el simple hecho de no sentirme lista para enfrentar a este hombre.
Hola! Espero que hayan tenido un lindo 14 de febrero.
Dereck ha aparecido y falta ver que se trae entre manos…
Por el momento me queda decir que el final de esta historia esta cerca.
Los veré la próxima semana, cuídense mucho.
PD: Me disculpo si hay faltas ortograficas...
|
||||||