
La Academia Flor de Invierno se divide en dos partes; en una estudian y duermen las mujeres, y en la otra, los hombres. Maeve por error termina en la división varonil, y ahí permanecerá por lo menos un semestre. Durante ese lapso de tiempo, descubrirá una posible manera en que chicos y chicas puedan verse sin tener problemas con el muro divisor.
Rated: Fiction T - Spanish - Romance/Friendship - Chapters: 6 - Words: 10,296 - Reviews: 2 - Favs: 1 - Follows: 2 - Updated: 04-26-13 - Published: 01-01-13 - id: 3088221
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Abrió los ojos lentamente. Giró un par de veces, cubriéndose con la sábana. No quería levantarse. Momentos después, Claude finalmente se quitó la sábana de la cara y se sentó en la cama. Aun adormilado, buscó su teléfono para ver que hora era. Al mirar, intentó ponerse de pie de un salto, pero solo logró caerse.
-¡Claude! ¿Estás bien?- escuchó a una voz decir.
-Mmmmnh... si, creo que si. ¿Por qué no me despertaste antes? Se supone que iríamos temprano a desayunar...- dijo él, levantando la mirada. Frente a él, estaba Mae portando su uniforme; una camisa de manga larga, desfajada, color negro, una falda del mismo color, medias negras hasta las rodillas con un par de franjas blancas, y un saco de color blanco. Su corbata blanca aún no estaba bien amarrada.- Ah, ya veo... te... te cambiaste mientras que yo estaba dormido...
-Si, eso hice... ya vamos un poco retrasados... supongo que querrás cambiarte...
Antes de que Claude pudiera siquiera articular palabra, Luka y Eirian aparecieron. Sus uniformes eran prácticamente iguales a los de mujeres; camisa de manga larga negra, pantalón negro, saco y corbata blancos. Luka rodeó con su brazo izquierdo a Mae, y le revolvió su rojo cabello.
-Buuuenos días- canturreó el castaño alegremente.- ¿Listos ya? ¡Oh Claude, ni siquiera te has cambiado! Bueno, te dejamos solo entonces, para que puedas vestirte en paz- terminó de decir. Acto seguido, cargó a la pequeña Mae, y se dirigió a la puerta.
-¡Oye, espera! ¡¿Qué haces?! ¡Déjame bajar! ¡Ni siquiera me he puesto zapatos!- reclamaba la pelirroja. Al decir lo último, Eirian tomó unas botas negras que estaban en el suelo. Después, fue tras Luka y Mae, cerrando la puerta, dejando solo en la habitación a un confundido Claude.
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-¡Bájameeee!
-Te mueves mucho, como un gato asustado.
Mae luchaba por hacer que Luka la soltara, pero era inútil; el chico era fuerte.
Caminaron por el pasillo hasta llegar al cuarto correspondiente a Luka Suominen y Eirian Arecs; durante el trayecto, no fueron pocos los que miraron raro a Mae siendo cargada por el castaño. Ya dentro del cuarto, Luka finalmente la dejó bajarse, sentándola en una de las camas. Eirian se sentó junto a ella sin decir palabra alguna y extendió su mano, dándole las botas. Mae se las puso, y se dejó caer en la cama, suspirando.
-Ya quiero saber que le dirás al grupo para explicar tu situación- dijo Luka, mientras se sentaba a leer un libro sobre su escritorio. Mae no supo si se estaba burlando de ella, pero le dio poca importancia. Para cuando se dio cuenta, el chico que estaba sentado junto a ella ahora estaba a poca distancia de su rostro. Rápidamente, un bonito color carmín adornó sus mejillas.
-¿Eirian..?-preguntó nerviosa.
-...Está mal.
-¿Eh?
-Tu corbata, está mal- dijo Eirian, acomodando la corbata.
-...
-...
Luka empezó a reír como loco; -¡Hahahahaha! ¡Hubieras visto tu cara, toda roja cual tomate! ¡Hahaha!- decía entre risas, a lo cual solo recibió un "Luka, idiota" como respuesta. Eirian, por su parte, al ver reír a su amigo y a Mae tan apenada comprendió que la chica lo había malinterpretado, y se sonrojó un poco también. Se apartó entonces de Mae y se levantó apresuradamente, casi cayéndose.
-L-lo... lo siento.
-N-no importa. -Maeve desvió la mirada hacia el techo e hizo un esfuerzo no sonrojarse todavía más. Luka rió por lo bajo, mientras que Eirian sonreía sin saber exactamente el por qué. La chica volvió a recostarse en la cama en la que estaba sentada. Luka se levantó de su silla, y esta vez fue él quien se sentó a su lado. Le acarició su corta melena roja.
-Hey, Mae- la aludida volteó a verle- si tienes problemas con algún idiota, dinos, ¿bien? Ahora que si el idiota soy yo... Arecs lo arreglará-sonrió. Mae no sabía si agradecerle o mirarle raro. En todo caso, hizo ambas.
-Anda, ¿le estás ofreciendo ayuda?- preguntó Eirian un tanto sorprendido.
-Es que es como un lindo, pequeño e indefenso animalito. O al menos, esa impresión me da- respondió Luka.
-¡Oye! ¿A quién le dices pequeña?- dijo Mae haciendo un puchero, agitando los brazos.
-¿Has visto? es como un gatito- volvió a decir Luka, haciendo caso omiso a los reclamos del "gatito". Arecs solo negó suavemente con la cabeza.
-¡LUKA!- se escuchó de pronto
Claude Fairfax había entrado a la habitación. Se acercó apresuradamente a la cama donde estaba el joven a quien buscaba. Ya traía el uniforme puesto, y llevaba en mano su maletín y el de Mae.
-Luka Suominen; ¿qué manera es esa de secuestrar a alguien que conoces hace apenas un día?- cuestionó el rubio algo molesto.
-No hablarás en serio, yo solo la traje a nuestro cuarto contra su voluntad.
-¿Qué hay de diferencia entre eso y un secuestro?
-Que la cargué como a una princesa- dijo con orgullo Suominen.
-Aquí van de nuevo...-suspiró Eirian, sentado en el suelo. Mae le miró confundida.-esos dos se pelean tanto que parecen esposos.
-¿A que hacemos bonita pareja?- dijo Luka, abrazando por la fuerza al chico. Claude, que no estaba de humor para las tonterías del castaño, intentó zafarse del agarre de éste. No obstante, Luka era, por mucho, más fuerte que Claude (sin considerar que Luka es mucho más alto que el rubio, mientras que Claude... era apenas más alto que Mae).
-¡Suéltame! Pierdo el tiempo discutiendo contigo, grandísimo tonto. Solo vine por Mae.
-A cambio de que te lleves a mi gatito, yo quiero un beso de mi 'esposa'- Luka bromeaba. Eirian solo negaba con la cabeza. Mae les miraba atenta; aquellos dos estaban tan cerca que incluso podrían...
Eirian hizo un moviento veloz y con una mano le cubrió los ojos a la pequeña pelirroja.
Luka realmente no se la esperaba. Claude le estaba besando. Rápidamente lo soltó, como el rubio pensó que haría. Atónito, miró como el chico frente a él se limpiaba la boca con la manga de su saco.
-¿Por qué te has quedado sin palabra, si te he dado lo que me has pedido?- se burló Fairfax
-...En verdad te quieres llevar a mi gato- lloriqueó Suominen
-¡Ustedes dos! ¡Hagan sus rarezas en otra parte!- dijo Eirian un tanto asqueado. Cargó a Mae con un brazo y con el otro su maletín y el de ella.-YO me llevo al gato, si tanto problema causa.- dijo sin más, despareciendo por la puerta, siendo seguido por el par de 'esposos'.
-Ehhhh, Eirian...- dijo Mae sin ganas- ¿es que acaso me cargarán todo el semestre?
-Eres pequeña y portátil, así que probablemente.
-...Tu me dijiste que no sería tan malo
-Y así será. Solo debes acostumbrarte un poco a las rarezas y peleas de aquellos dos. Por los demás, no creo que debas preocuparte; pero si surgiera algún problema, Luka ya ha dicho que puedes contar con nosotros. Aunque no sé que hacer cuando el pervertido de Luka sea el problema; lo que he hecho ahora es llevarte lejos de él.
-...¿Por qué me cargas de esta manera?
-Es más sencillo, ¿o quieres que lo haga como Luka lo haría?
-No lo he dicho por eso, es que sospecho que quizá estoy mostrando más de lo apropiado...
-...¿A qué te refieres?
-A que tal vez mi falda...- no pudo terminar la oración. Al ver el rostro totalmente rojo del chico, supo que había entendido. Cargó entonces a la pelirroja con ambos brazos, a la manera de Luka, mientras llegaba a las escaleras que conducían al primer piso. Mae suspiró; ¿es que Eirian no pensó en dejarla caminar en lugar de seguir cargándola?
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En el primer salón de la primera planta del edificio A, se encontraba el grupo 1°D, esperando a que el profesor, el Sr. Clouthier, llegase a clase. Clouthier era profesor de literatura y tutor de 1°D, alto y de cabello negro, de apenas 20 años, que llegaba tarde a impartir clase. Caminaba apresuradamente hacia el edificio, cuando al entrar, chocó con una persona muy bajita.
-A-ah, disculpa, no te vi
-Auch...- se quejó la otra persona. Era una voz muy aguda y ladina como para ser un chico, entonces Clouthier levantó la mirada. Era una chica, una chica con el uniforme del instituto.
-¿Cómo? ¿Me equivoqué de división? De por si voy tarde...
-No, no; no se ha equivocado. Ésta es la división varonil.
-Es un alivio, creí que 1°D se quedaría sin clase por una torpeza mía... Oye, ¿pero tú qué haces aquí?
-Ah, verá, por error me asignaron a... Aguarde, ¿1° D? ¡Entonces usted es el Sr. Clouthier! ¡Lo he estado buscando!
-¿A mi? ¿Por qué?
-Soy una de sus alumnos, y quería explicarle el por qué esto...
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-...Y esa es la situación.- Mae terminaba de decir de pie frente al grupo. Sus compañeros, le prestaban atención; les resultaba difícil creer que en dirección cometieran un error como ese, dejar a una chica en un lugar lleno de varones.
Minutos antes de esto, al encontrarse con su profesor, Maeve le explicó nerviosa como había terminado en la división varonil. Él entonces recordó que la noche anterior había recibido una llamada del director, quien le avisó sobre esto. Clouthier le invitó amablemente a seguirlo hasta el aula, para que les explicara a sus compañeros las circustancias. Inevitablemente, los chicos se sorprendieron; creían que no verían a una chica en un buen rato.
-Jóvenes, quiero que respeten a su compañera. Solo estará un semestre con nosotros; trátenla bien.- dijo el profesor, a lo que todos asintieron.- Señorita Hassi, por favor, tome asiento.
Mae fue y se sentó detrás de un chico de cabello negro y lentes. Tenía ojos verdes; ojos que le parecieron familiares, pero al final, no supo por qué.
Las clases continuaron sin precedentes, hasta la hora del almuerzo; en ese momento, antes de que Mae pudiera siquiera intentar preguntarle al compañero de en frente si ya se habían visto antes, Luka apareció de la nada y se la llevó cargando como si de un costal de tratase. Está de más decir que sus compañeros le miraron raro.
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Luka corrió hasta llegar a un frondoso árbol algo alejado de los edificios. Bajo el árbol, se encontraban Eirian y Claude esperándoles; el primero mordía una hamburguesa mientras que el otro comía una ensalada. Luka llegó hasta ellos y dejó cuidadosamente a Mae en el césped.
-Oye, no tuve oportunidad de ir por algo de comer- le reclamó la pequeña pelirroja a Suominen. Este solo rió nerviosamente y trepó hasta una rama.
-No te preocupes Hassi, te he traído algo-habló Claude, mientras le daba un sandwich.
-¡Muchas gracias Claude!- dijo Mae, empezando a comer. Claude sonrió.
-Oye Eirian, ¿tu también me trajiste algo?- preguntó Luka con voz melosa sentado en la rama. Lo único que recibió como respuesta, fue el golpe en la cara por parte de una hamburguesa envuelta.- ¡Gracias!
Claude y Mae rieron ante esto, tanto que contagiaron a Luka. Incluso Eirian sonrió un poco.
Después de un rato de platicar, Claude se levantó y dijo que volvería en unos minutos, pues necesitaba ir al baño. Luka siguió haciendo reir a Mae y a Eirian, hasta que la chica cayó en cuenta de que había ignorado un pequeño e insignificante detalle: el baño. ¿Cómo iría al baño? ¿Cómo se ducharía?
-Ay no...- susurró
-¿Qué ocurre gatito?-preguntó el castaño
-Había olvidado que... había olvidado que los baños y las duchas...- no tuvo que decir más, Eirian y Luka entendieron a la perfección a que se refería. Ambos se miraron entre si, y finalmente Eiran dijo:
-Hay que hablar con el asesor de dormitorio.
¡Hola!
Les agradezco que que hayan tomado la molestia de pasarse por aquí y leer este capítulo, que espero les hay gustado~.
Cualquier crítica o sugerencia es bien recibida.
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