
Toda mi vida mantuve una promesa con alguien y la mantendré hasta que llegue mi muerte, pero de algo si estoy seguro. La muerte no es el final de la historia...
Rated: Fiction T - Spanish - Chapters: 22 - Words: 92,120 - Reviews: 1 - Favs: 1 - Follows: 1 - Updated: 04-18-13 - Published: 01-03-13 - id: 3088752
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Capítulo XXI
Un Duro Golpe
Cuando iba caminando hacia el despacho de Hálma vi que habían comenzado a construir nuevos edificios en el "Magno", había unas pequeñas grúas de madera levantando los bloques de piedra y debajo estaban los ingenieros dando las indicaciones a los demás Ángeles; en ese momento estaba pasó un pelotón formado en tres filas cerca de mí, les hice una seña para que se detuvieran, ellos se detuvieron y les pregunté:
- Oigan, ¿qué están construyendo?
- Un taller de equipamiento de asedio- respondió uno de los que iban al frente
Me extrañé bastante y dije:
- Pero ¿por qué?
Todos ellos se miraron entre sí, me volvieron a mirar y el que había hablado me dijo negando con la cabeza:
- No lo sabemos
- O…está bien, gracias- les dije
Ellos asintieron con la cabeza y siguieron su camino, me quedé mirando unos segundos la estructura y luego seguí mi camino.
Cuando estaba llegando al despacho de Hálma vi que a un lado de la puerta había un papel clavado en el marco, me acerqué y lo leí en voz baja:
- "Atención, la medida que se había implementado para las armaduras ha sido eliminada, las monedas que se les han dado ya no tienen uso"
Miré la pequeña bolsa con monedas que tenía en el cinturón y me dije pensativo:
- No debió salir como lo esperaban…pero…entonces… ¿qué hacemos con ellas?
Me quedé un momento allí parado pensando, me encogí de hombros y entré al despacho; adentro vi que allí estaban mis amigos con los cascos debajo del brazo hablando con Hálma y la demonio sentada en un sillón mirando por la ventana; en ese momento escuché que Hálma decía muy seriamente:
- Ustedes están en un gran lio, ¡¿cómo se les ocurre salir así como así de el fuerte?!
- Pues…solo salimos caminando- dijo Espartano
- ¿A sí? conque muy gracioso ¡¿Acaso ustedes son los que mandan aquí?!- dijo Hálma severamente
Espartano agachó la cabeza y dijo:
- No…
- Y por cierto, ¿quién es el que los dirige? ¡¿E?!
Todos se quedaron en silencio y Hálma añadió acercándose a Ciryl:
- ¿Acaso eres tú Ciryl?
- No…yo soy más o menos nuevo en el pelotón…- dijo Ciryl desanimado
Hálma se acercó a Espartano y dijo:
- ¿O eres tú el que lidera el pelotón?
Espartano no respondió y dejó la cabeza agachada; Hálma negó con la cabeza y dijo:
- Entonces tendré que adivinar que Hock es su líder…
En ese momento di unos pasos hacia ellos y dije firmemente:
- Si, yo lo soy
Todos me miraron y mis amigos me sonrieron, me acerqué a ellos y les dije:
- Yo me encargo de esto, ustedes váyanse
Ellos asintieron y mientras iban saliendo Sath me susurró:
- Espero que sepas recibir regaños de jefes furiosos
La miré, respiré profundo y asentí con la cabeza; ellos salieron en fila del despacho, miré a Hálma y vi que ella iba a decir algo, pero yo la interrumpí:
- Si me vas a hablar del porqué salí del fuerte sin autorización, crucé un desierto por cuatro días, me infiltré en una ciudadela demoniaca, robé un antídoto y traje a una demonio que quiere ser absuelta… lo siento, debimos haberte avisado al menos
- Si, así es, y ahora por culpa de ustedes el comando central me está vigilando por haber permitido esa "operación"- dijo Hálma muy seriamente
- Pero no fue nuestra intención…
- Silencio- me interrumpió Hálma haciéndome una seña con la mano
Ella respiró profundo, cerró los ojos, agachó la cabeza, giró hacia donde estaba la demonio y dijo pensativa:
- Además tenemos a una demonio aquí y no sabemos qué hacer con ella…
- Si…ya sé, pero no podía dejarla allá- le dije dando un paso hacia ella
Miré a la demonio, ella seguía mirando por la ventana hacia el cielo, sentí mucha lastima por ella, suspiré y miré a Hálma, ella la estaba mirándola fijamente con cara de lástima; Hálma suspiró, me miró y me dijo desalentada:
- Sabes que no podemos absolverla…
- Lo sé, pero al menos quería sacarla de allí- dije desalentado también
En ese momento recordé que le había prometido que la ayudaría a salir del lío en el que se había metido y me sentí aún más mal por haberle mentido así en la cara.
De repente Hálma me miró y me dijo:
- No sé qué vas a hacer con ella, pero no podemos dejarla ahí sentada hasta que sepamos cómo ayudarla
- Si, no lo…
Me detuve, miré a Hálma y le dije:
- Espera ¿cómo que "vas"?
- Si, me escuchaste bien, TÚ que vas a hacer con ella- me dijo señalándome la cabeza
- Pero…no puedo, debes tener misiones para mi pelotón ¿no?- le dije desconcertado
- Si, pero ese será tu…"castigo", si quieres llamarlo así- dijo ella sonriendo maliciosamente
- Pe…pero…- balbucee
- Sin peros Hock, para qué haces cosas tan estúpidas y precipitadas…-suspiró-y yo que había escuchado tantas cosas buenas de ti- dijo ella irónicamente
Se dio media vuelta y se dirigió hacia su escritorio; me quedé idiotizado mirando el vacío por un momento y luego me dije:
- Tengo un presentimiento bastante extraño sobre que Hálma y yo nos vamos a llevar bien…
Solté una risa ahogada y pensé "Debo ir a la enfermería a esperar a que Karyl despierte", volví en mí y vi que la demonio ya no estaba en la silla, me extrañé y me dije:
- Debió de aburrirse de estar tanto tiempo sentada
Me di vuelta y vi que la demonio estaba parada al frente mío, me sorprendí un poco y ella me dijo sonriendo:
- Hola
- Hola…- le dije extrañado
- Solo quería presentarme ya que no sabes mi nombre y yo sí sé el tuyo- dijo ella alegremente
Me quedé en silencio; estaba desconcertado y extrañado al mismo tiempo, miré a mí alrededor sin mover la cabeza y no vi sino a Hálma de pié al lado de su escritorio viendo unos papeles; volví a mirar a la demonio y le dije:
- Entonces…adelante, dime tu nombre
Ella titubeó un momento, se acomodó el pelo con la mano y dijo:
- Mi nombre es Dala
Me sorprendí un poco, me imaginaba un nombre un poco más complejo; asentí con la cabeza y dije:
- Dala…bonito nombre
Ella se sonrojó un poco y dijo tímidamente mientras sonreía un poco:
- Gracias
- Emm…me puedes disculpar un momento…es que debo ir a la enfermería- le dije
- O si claro- dijo ella apartándose de mi camino
Le hice una seña de agradecimiento con la cabeza, me dirigí a la puerta del despacho, me despedí de Hálma con la mano y salí del despacho caminando rápidamente; afuera vi que había varios caballos con armaduras al frente del despacho, miré a un lado y vi a un grupo de Ángeles con armaduras de color verde opaco formando un circulo hablando entre ellos; me extrañé porque nunca había visto a esos Ángeles, lo único que notaba era que son del mismo escuadrón, negué con la cabeza y me dije:
- Debo ir a la enfermería
Apresuré el paso y en ese momento choqué con otro Ángel, los dos caímos al suelo boca abajo uno al lado del otro, me levanté rápidamente y le dije ayudándolo a levantarse:
- Lo siento, no te vi…
Cuando se puso de pié, se sacudió la armadura y dijo con una voz grave:
- No hay problema Hock
En ese momento reconocí la voz y me petrifiqué; él se dio vuelta lentamente con la cabeza agachada; di un paso atrás, tropecé y caí al suelo, él levantó la mirada hacia mí lentamente mientras decía:
- ¿Me extrañaste?…Hock
- A…Ab…Abernuz- dije con la voz temblorosa
Él comenzó a acercárseme lentamente mientras yo me arrastraba hacia atrás; Abernuz rió sádicamente y dijo:
- ¿Creíste que no me daría cuenta…cierto? ¿Creíste que ya te iba a dejar de perseguir? ¿Qué te iba a dejar de atormentar? No Hock…tú nunca te librarás de mí…ahora seré mucho más cruel…y no solo con tigo
Rió sádicamente otra vez y añadió:
- Esto nunca terminará hasta que uno de los dos muera
De repente desenvainó su espada y se lanzó hacia mí gritando, me cubrí con mis brazos y cerré los ojos. Inhalé bruscamente y abrí los ojos; estaba de pié justo donde había chocado con Abernuz, miré hacia todos lados y vi que todos seguían en sus cosas, volví a mirar al frente y me dije muy preocupado:
- Me ha encontrado…
Me quedé en silencio pensando un momento y de repente recordé lo que él me había dicho "Y no solo con tigo", en ese momento me horroricé y dije:
- ¡Mis amigos!
Rápidamente tomé impulso, levanté vuelo y me dirigí a la enfermería lo más rápido que pude mientras pensaba "Si los tocaste Abernuz te vas a lamentar"; cuando estaba cerca de la enfermería bajé rápidamente, aterricé con fuerza al frente de la enfermería, entré rápidamente y me dirigí rápidamente al cubículo de Karyl, abrí la cortina rápidamente y vi que Karyl aún estaba en la camilla inconsciente, al lado de ella había una pequeña mesa con su casco y sus guantes y al pié de la camilla estaban su espada, su escudo su daga; vi que Sath estaba sentada en una silla de madera al lado de la camilla con su casco debajo del brazo; Sath se sorprendió, se puso una mano en el corazón y dijo riendo:
- Que susto me diste Hock
Suspiré de alivio y le pregunté:
- ¿Dónde están los demás?
- Fueron a sus tiendas a descansar- me respondió
Entré al cubículo y cerré la cortina, me quedé unos segundos mirando a Karyl y luego me senté en una silla de madera que estaba cerca de la de Sath, respiré profundo y exhalé despacio, cerré los ojos un momento para intentar despejar mi mente, pero en ese momento escuché que Sath me decía:
- ¿Qué pasó Hock?
Abrí los ojos, la miré y le dije:
- Nada, solo estoy un poco cansado…
Ella negó con la cabeza y me dijo:
- Hock…Hock…Hock…cuando vas a entender que no puedes esconderme nada
Ella se quedó mirándome a los ojos y añadió seriamente:
- Dime qué pasó Hock
Suspiré bajé la mirada y dije algo temeroso:
- Abernuz me ha encontrado…sabe que estoy vivo
Sath cambió por completo el gesto de seriedad que tenía por uno de mucha preocupación, se llevó una mano a la boca y dijo:
- O por Dios…
- Y cuando venía para acá me hizo entrar en una especie de "transe" y me habló- añadí amargamente
- ¿Y qué te dijo?- preguntó Sath preocupada
- Dijo…dijo que nunca va a parar de atormentarme, que nuca parará hasta que uno de los dos muera…- le dije algo vacilante
Ella se quedó callada con la misma expresión facial, se quitó la mano de la boca y dijo:
- ¿Y no dijo nada más?
- Pues si…pero necesito que todos estén aquí, incluyendo a Karyl- le respondí
- Pero ¿por qué?- dijo ella desconcertada
Respiré profundo y le dije amargamente:
- Dijo que ya no me perseguiría solo a mí…así que asumo que también irá por ustedes…
Sath dejó caer su casco, abrió los ojos, se puso pálida y dijo horrorizada:
- ¡¿QUÉ?! ¡¿Quieres decir que ese loco psicópata también irá tras nosotros?!
Le asentí levemente con la cabeza y ella se puso de pié rápidamente y dijo:
- ¡Debo avisarles a los demás!
Cogí su casco del suelo, se lo di y le dije:
- Hazlo, yo me quedaré aquí con Karyl…pero procura que nadie más se dé cuenta
Ella asintió con la cabeza, se puso su casco y salió rápidamente del cubículo, cuando escuché que Sath salió de la enfermería volví a mirar a Karyl; me mirándola para ver si despertaba, pasó un rato y no parecía que fuera a despertar, así que suspiré y me dije:
- Ojalá que despierte pronto…
Me recosté en la silla, miré hacia el techo y me dije:
- Esta espera me va a matar…
En ese momento escuché que Karyl se movió, bajé le mirada rápidamente y vi que ya había abierto los ojos y estaba mirando hacia todos lados algo desorientada, me puse de pié rápidamente, me acerqué a la camilla y dije alegremente:
- ¡Karyl!
Ella se sentó lentamente, se puso una mano en la cabeza y dijo desorientada:
- ¿Qué pasó…dónde estoy?
- Estás en la enfermería del "Magno" y lo que pasó fue que Rot te inyectó esa sustancia negra en el cuello y…
Ella me miró muy extrañada y yo me detuve, me di cuenta de que algo no andaba bien, tomé su mano y le pregunté:
- ¿Qué pasa?
Ella se soltó su mano de la mía y dijo:
- No pasa nada…pero ¿Quién es Rot? y otra cosa ¿Quién eres tú, por qué sabes mi nombre y quién te crees para tomarme de la mano así de la nada?
En ese momento toda la alegría que sentía se convirtió en amargura, no podía creer que fuera en serio que no me reconociera, me quedé mirándola fijamente a los ojos por un momento y le dije:
- ¿En…enserio no me reconoces?
- ¿Debería?- dijo ella desinteresadamente desviando la mirada
Sentí un fuerte golpe en el corazón y que me enfriaba por dentro; di unos pasos atrás y tropecé con la silla que tenía detrás, perdí el equilibrio pero logré sostenerme de la silla antes de caer al suelo; Karyl me miró y me preguntó:
- ¿Estás bien?
Me dejé caer en la silla y dije desalentado:
- No…no lo estoy…no lo estoy…
En ese momento el médico entró en el cubículo, me miró y me dijo:
- Hola Hock, ¿cómo va todo?
Yo lo miré, suspiré y dije desanimado:
- Muy mal doc…muy mal…
- ¿Pero qué pasó?- preguntó él algo alarmado
- Que se supone que debería conocerlo a él o a un tal…Rot, pero está equivocado y me está confundiendo con otra Ángel- dijo Karyl haciendo señas con las manos
El médico se extrañó, me miró y dijo:
- Pero… ¿qué la pasa?
- Al parecer perdió la memoria- le respondí
El médico pensó un momento, miró a Karyl y le preguntó:
- ¿Qué recuerdas?
Ella cerró los ojos, pensó un momento y dijo:
- Recuerdo estar en una batalla contra los demonios defendiendo el fuerte "Bellum", un demonio me derribó e iba a matarme y yo me estaba intentando alejar de él, pero él me alcanzó y me iba a travesar con su lanza y de repente otro Ángel se lanzó sobre el demonio y lo mató… después se acercó a mí y me ayudó a levantar….pero luego de eso todo está muy confuso
- ¿Y recuerdas cómo era ese Ángel?- preguntó el médico
- No, está muy borroso, pero sé que su casco tenía dos alas a los lados de la cabeza…- respondió pensativa
Ella abrió los ojos, me miró, se sorprendió y dijo:
- ¡Eras tú!
Yo asentí con la cabeza y dije:
- Si, ese era yo…
- ¡Espera!- dijo Karyl haciendo una seña para que hiciera silencio
Ella pensó un momento y dijo:
- No…aún no soy capaz de recodar nada más…todo está borroso después de eso
El médico asintió con la cabeza, respiró profundo y dijo:
- Está bien, pero es mejor que descanses un tiempo más ya que llevas mucho tiempo inconsciente
- Está bien…- respondió Karyl algo decepcionada
El médico se dispuso a salir del cubículo, abrió la cortina con una mano y antes de salir giró la cabeza y dijo:
- Hock, ven con migo
Me levanté de la silla y seguí al médico; salimos del cubículo, él cerró la cortina, nos alejamos unos pasos de allí y de repente él se detuvo, yo también paré detrás de él, el médico se dio vuelta y me dijo algo pensativo:
- Hock, dime exactamente cómo era el antídoto
- ¿Para qué necesita saberlo?- le pregunté confundido
Él levantó las manos, las puso a los lados de su cara y dijo:
- Solo dímelo
- Estaba en un frasco de vidrio y era de color azul- le respondí algo dudoso
- ¿No puedes decirme algo más específico sobre él?- me preguntó haciendo gestos con las manos
- Pues…si le sirve saber que sabía horrible…- le dije algo indiferentemente encogiéndome de hombros
- Bueno no era para que…
Él se detuvo, me miró seriamente y dijo:
- Espera, ¿cómo sabes eso?
En ese momento me di cuenta de lo que había dicho; respiré profundo, golpee mi casco en la parte del frente con fuerza y me dije:
- Excelente Hock…excelente
El médico me miró muy seriamente y dijo:
- Hock, respóndeme
- ¿En serio quiere saberlo?- dije avergonzado
- Hock…- dijo impaciente
- Está bien…está bien…no tiene por qué alterarse…- le dije intentando calmarlo
Él me hizo señas para que hablara, así que tomé aire y dije inseguro:
- Cómo podrá saber, Karyl se había convertido en una de esas creaturas…y no era posible que bebiera el antídoto por si misma…así que tuve que improvisar…
- Hock… ¿qué hiciste?- dijo el médico
- Bueno…no es fue muy agradable…pero tuve que beber todo el antídoto…
Él se sujetó la el tabique con los dedos, agachó un poco la cabeza y respiró profundo; me detuve y él dijo:
- Por favor dime que no lo tragaste…
- Obviamente no doc, pero créame que lo que hice después fue un poco…un poco…- le expliqué
Él suspiró y dijo resignado:
- Solo dilo…
Miré hacia todos lados para ver que no hubiera otro Ángel cerca, pero vi que había varios visitando a sus compañeros y algunos de ellos nos estaban mirando, así que me acerqué a él y le susurré cubriéndome la boca por un lado con la mano:
- Se la di en la boca
El médico me miró algo desconcertado y dijo:
- Pero ¿cómo lo…?
Se detuvo, pensó unos segundos, abrió los ojos y dijo:
- ¡Wow!… ¡¿quieres decir que…?!
Asentí con la cabeza y él dijo impresionado:
- ¡¿Pero cómo no te arrancó la boca?!
Todos nos miraron en ese momento y yo le susurré:
- Tranquilo doc, no quiero que todo el mundo sepa que "besé" una de esas cosas
Él me miró, asintió con la cabeza y dijo:
- Creo que sé más de lo que quería
- Si, yo también creo eso- añadí
- Pero espera…si la pérdida de memoria es por el antídoto, puede que por haberlo tenido en la boca tú también puedas perder la memoria; no tanto como Karyl, pero podrías olvidar algunas cosas- me advirtió
- ¿Pero ya no hubiera comenzado a olvidar cosas?- le pregunté
- No lo creo, porque tú no lo tragaste, y además si lo absorbiste lo hiciste en una cantidad mucho menor que ella- me explicó
Él se puso la mano en el mentón, pensó un momento, asintió con la cabeza, se dio media vuelta, se fue al final del corredor y entró en la sala de suministros; me quedé parado donde estaba mirando el fondo del corredor; pasó un momento y él salió con una pequeña bolsa de algodón, un par de guantes quirúrgicos, varios tubos de ensayo y dos jeringas para sacar sangre; se acercó a mi
- Hock, ¿te molestaría si te saco un poco de sangre?
- Emm… ¿es muy necesaria?- le pregunté algo nervioso
Él me miró con cara de incredulidad y dijo:
- No me digas que te da miedo una pequeña aguja
Me quedé mirando las agujas y le dije aún nervioso:
- Pues si no quiere que se lo diga no lo haré…
El médico me miró impresionado y me dijo:
- Dime que no es cierto…
Me quedé en silencio un momento sin dejar de mirar las agujas, luego miré al médico y él dijo incrédulo:
- ¡No puedo creerlo! Te has enfrentado a demonios que literalmente te han roto cada hueso del cuerpo; te han atravesado vigas de madera, ramas de árboles; te apuñalaron con una daga que corta todo lo que toca, hecha de un metal que ni siquiera sé el nombre; ¡¿y le tienes miedo a una aguja?!
- Si…- le respondí avergonzado
Agaché la cabeza, respiré profundo y me dije:
- Vamos, solo es un pequeño pinchazo, no dolerá…pero…por qué siempre me repito lo mismo, desde que era un niño en la tierra…
Cerré los ojos respiré profundo y me dije:
- Vamos…almenos hazlo por Karyl, a ver si el médico encuentra la manera de recuperar su memora
Miré al médico y le dije:
- Está bien…
Él sonrió y dijo:
- Bien, volvamos al cubículo de Karyl porque también necesito su sangre
Yo asentí con la cabeza y seguí al médico hasta estar al frente del cubículo de Karyl; abrimos la cortina y vimos que adentro estaban Sath y Espartano hablando con ella, ellos tenían sus cascos debajo del brazo y parecían estar muy confundidos, me di cuenta de que estaban intentando explicarle algo, pero al parecer Karyl estaba más confundida que antes; me extrañó fue que no estuvieran Nethus, Leikk, Ciryl y Erbrow; iba a preguntar por qué no estaban, pero en ese momento el médico me dijo:
- Está bien Hock, siéntate y quítate la armadura de un brazo
Él se acercó a las sillas de madera, las corrió para que quedaran una frente a la otra; se sentó en una de ellas, se puso los guantes y en ese momento Espartano dijo:
- ¿Qué están haciendo?
- Él médico quiere sacarme un poco de sangre para analizarla- le respondí sin mirarlo
Me aflojé las correas que sostenían las placas dela armadura mientras me acercaba a la silla para sentarme, me senté al frente del médico, me quité las placas del brazo, me subí la cota de malla más arriba del codo y extendí mi brazo, él médico tomó un pedazo de algodón, lo impregnó de alcohol y me lo pasó por la flexura del codo para limpiarla; cuando terminó puso a un lado el algodón, sacó la jeringa y en ese momento giré la cabeza para no ver; miré a mis amigos y vi que ellos estaban con los ojos muy abiertos y tenían gestos de incredulidad en sus caras, los miré a todos uno por uno y dije algo desconcertado:
- ¡¿Qué?!
- ¿Le tienes miedo a las agujas?- preguntó Espartano impresionado
Me quedé en silencio un momento, miré hacia otro lado, respiré profundo y dije apenado:
- Si…
Todos se quedaron en silencio y Espartano y Sath se quedaron mirándome incrédulamente; Karyl los miró confundida y dijo:
- Esperen…No entiendo ¿qué tiene de malo su miedo a las agujas?
Espartano y Sath la miraron; Sath me miró y dijo señalándome:
- No habría problema si no fuera ÉL
Karyl la miró, le hizo una seña para que continuara y dijo:
- ¿Y…?
- Y nada- respondió Sath
- Si, por solo ser él ya es un miedo absurdo- dijo Espartano
- Gracias por hacerme sentir mejor- le dije irónicamente
Karyl se quedó mirándome fijamente por un segundo y dijo:
- No encuentro que tiene de malo que le tenga miedo a las agujas
Todos la miraron a Karyl y Espartano dijo señalándome:
- ¡Es un ángel guerrero!
- ¿Y?- dijo Karyl
- Cómo que "¿Y?" él no debería tenerle miedo a casi nada y le tiene miedo a una de las cosas más ridículas que hay- dijo Sath
En ese momento sentí que el médico me puso una banda elástica alrededor del brazo y me dijo:
- Hock respira profundo y cierra el puño
- Está bien…- le dije
Inhalé lenta y profundamente, cerré mi puño y sentí un pequeño pinchazo en el brazo mientras el médico me quitaba la banda elástica del brazo. Pasaron pocos segundos hasta que sentí que él me ponía un pequeño trozo de algodón donde me había insertado la aguja mientas la sacaba; volví a mirar al frente y doblé el brazo para sostener el algodón en su lugar; me puse de pié y vi que él quitó el tubo de ensayo de la jeringa, le puso una pequeña etiqueta y escribió algo en ella, se metió el tubo de ensayo en el bolsillo y dijo:
- Está bien Hock, cuando tenga listos los resultados te avisaré
Yo asentí con la cabeza y añadió mientras se ponía de pié:
- Ahora, necesito un poco de tu sangre
Karyl se sorprendió y dijo extrañada:
- ¿Por qué?
- Puede que no lo recuerdes, pero tú estabas en una misión con Hock; se infiltraron en un fuerte de los demonios y los espiaron para saber si planeaban otro ataque, y si lo hacían debían averiguar el dónde- dijo el médico
Espartano, Sath y yo miramos al médico extrañados y en ese momento Karyl dijo:
- Eso no responde mi pregunta
- O sí, claro, olvidé decirte lo que pasó después; al final de su misión, cuando ya iban a regresar al "Magno" los demonios los descubrieron y tuvieron que recurrir a su plan "B"
- ¿Y cuál era ese plan "B"?- interrumpió Karyl
- No lo sé, Hock es el que lo sabe- dijo el médico volteando a mirarme
Me quedé congelado, no pensaba que el médico me involucraría, balbucee un momento y dije lo primero que se me vino a la mente:
- El plan "B" era…correr
- ¿Correr?- dijo Karyl algo incrédula
- Si, nuestro plan original era espiar sin ser vistos y cuando termináramos la misión debíamos salir sigilosamente de la ciudadela y volver aquí al "Magno" para informar a Hálma sobre los planes demoniacos…-tomé aire-…pero si nos descubrían debíamos usar el plan "B", lo que significaba salir rápidamente del fuerte y regresar lo más rápido que pudiéramos sin que nos mataran o atraparan- añadí
- Aja…- dijo Karyl descreídamente
- Pero cuando estaban escapando los demonios los demonios los rociaron con un líquido, que al parecer te cayó más a ti que a Hock, y sospechamos que esa sustancia es la causa de que perdieras la memoria- añadió el médico
Todos se quedaron mirándome y Karyl dijo pasándose la mano por detrás de la cabeza:
- De acuerdo…ya que no lo recuerdo nada tendré que confiar en lo que me dijeron…aunque parezca inventado
- Si, suena un poco surreal ¿no?- dije riendo algo nervioso
Karyl se quedó mirándome seriamente y yo comencé a ponerme algo nervioso, miré a mí alrededor sin mover la cabeza y luego volví a mirarla; ella tomó aire y dijo mientras apartaba su mirada de mí:
- Está bien, puede sacarme algo de sangre
Sentí un gran alivio de que no se diera cuenta de que todo eso había sido una mentira, pero en ese momento me dije:
- ¿Por qué el médico no le dijo la verdad?
Miré al médico mientras se acercaba a Karyl para sacarle sangre y pensé "Después me explicarás por qué no le contaste lo que de verdad pasó", recorrí la sala con la mirada y vi que Sath me estaba mirando, ella me asintió con la cabeza, se quitó el casco, se quedó sosteniéndolo en su mano y me dijo:
- Ven Hock, debo decirte algo
Yo asentí con la cabeza, salí detrás de ella del cubículo, nos detuvimos a frente, ella se volteó y me susurró algo alterada:
- ¡¿Se puede saber por qué le mintieron a Karyl de esa manera?!
- No lo sé, el doctor debe tener sus razones- le respondí susurrando
Sath me fulminó con la mirada y yo añadí:
- Está bien, está bien, le preguntaré cuando salga el por qué le mintió
- Más te vale que, porque no estoy de acuerdo con esto- me dijo seriamente
Ella se volvió a poner el casco y los dos entramos al cubículo de nuevo; vi que el médico ya había terminado de sacarle sangre y ella tenía el brazo doblado; el médico se quitó los guantes me miró y dijo:
- Cuando estén listos los resultados te lo haré saber
Karyl asintió con la cabeza y el médico se dio media vuelta, paso entre Sath y yo y salió del cubículo; nos quedamos en silencio por un rato hasta que de repente Espartano dijo:
- Ya Sath me contó lo de Abernuz…
- ¿Y a los demás también?- le pregunté
Él asintió con la cabeza y yo añadí:
- Bien…es mejor que de ahora en adelante estén alerta y les sugiero que nunca estén solos
Espartano asintió con la cabeza, respiró profundo y dijo:
- Voy a ir a ver en qué anda haciendo Leikk
- ¡¿Está solo?!- exclamó Sath preocupada
- Creo que está con Ciryl, pero mejor voy a revisar- dijo Espartano intentando calmarla
Sath respiró profundo y dijo:
- Está bien, voy con tigo
- Pero no podemos dejar a Hock solo- dijo Espartano
Karyl aclaró la garganta y dijo:
- Oigan, ¿qué yo no existo?
- Emm…no es por ofender, pero no tienes las suficientes fuerzas para ayudar a Hock si Abernuz viene- dijo Sath
Karyl se pasó la mano por la cabeza y dijo confundida:
- Al menos díganme quién es ese tal Abernuz
Espartano, Sath y yo nos miramos un momento y Sath dijo:
- Abernuz…es un demonio muy poderoso que persigue a Hock
- ¿Por qué?- preguntó Karyl
- No lo sé…-le respondí haciendo un gesto de incertidumbre con la manos
Karyl miró a Espartano y a Sath como si esperara que uno de ellos le explicara más sobre la situación, pero Sath y Espartano negaron con la cabeza; Karyl se extrañó y dijo:
- Pero debe haber una razón por la cuál te sigue
- No lo sabemos- dijo Espartano
- Si, solo un día comenzó así de la nada- añadí
Karyl pensó un momento, se puso la mano en el mentón y dijo:
- Puede ser porque necesita algo de ti, pero tú no sabes que lo tienes…
- La suppressa ira et impotenti…- murmuré
Karyl me miró y me preguntó:
- ¿Qué dijiste?
- Nada…- le respondí
Ella se quedó mirándome por un momento, se inclinó un poco hacia mí, me detalló por un momento y me preguntó:
- Olle, no estamos en combate ¿por qué no te has quitado el casco en todo el tiempo que has estado aquí, y por qué sale una suave luz por los agujeros de tu casco?
- Emm…pues…nunca me he quitado mi casco en público ya que no quiero que vean mi cara…
- ¿Por qué?- preguntó ella curiosamente
- No…me gusta hablar de eso- le respondí agachando la cabeza
- Está bien, pero dime lo de la luz que sale desde tus ojos- dijo Karyl en tono comprensivo
La miré a los ojos y le dije:
- Es que…tengo una habilidad muy extraña llamada suppressa ira et impotenti, que cuando se logra dominar te cambia los ojos de una forma aleatoria, y los míos quedaron brillando no sé por que
- ¡¿En serio?!- dijo Karyl sorprendida
Asentí con la cabeza y le dije:
- Podría mostrarte…si quieres
Sath y Espartano me miraron, se quitaron sus cascos lentamente y noté que tenían los ojos muy abiertos, los miré y añadí:
- Pero solo a ti
Espartano y Sath hicieron un gesto de desilusión, Sath se me acercó y me susurró:
- Olle no es justo que solo ella conozca tu cara
- Lo siento, pero otro día les tocará a ustedes- le respondí
Ella me fulminó con la mirada y me dijo:
- Si pero ten en cuenta que si algún día volvemos a la casa de mar eón, será mejor que tengas bien sujeto el casco
Giré la cabeza lentamente, la miré y me dije:
- Sath…no sé cómo Leikk no te tiene miedo
Ella se puso su casco y me dijo:
- Porque con él soy tierna, pero debo desahogarme con alguien más
- Y adivino que esa persona soy yo ¿no?- le pregunté
Ella asintió con la cabeza, se dio media vuelta y Espartano dijo:
- Está bien, voy a buscar a Leikk, Karyl te dejaré con Hock
- Yo voy con tigo- dijo Sath poniéndose su casco
Espartano asintió con la cabeza, ellos se despidieron con la mano de Karyl, pasaron al lado mío, me miraron y Espartano me susurró:
- Por cierto, pregúntale al médico por qué inventó esa historia de la misión, aunque yo apuesto que fue por evitar que Karyl sufriera un colapso nervioso por recibir tanta información que "no sabía"
- Si, puede ser por eso…- le susurré pensativo
Él me dio un par de palmadas en la espalda y ambos salieron del cubículo. Me quedé mirando la tela blanca por un momento, suspiré y murmuré:
- Cuídense amigos…
Me di vuelta y vi que Karyl me estaba mirando intrigada, me acerqué a una silla, la cogí y al puse al frente de la camilla, me senté y le dije en broma:
- ¿Qué, acaso te parezco un espécimen exótico por tener dos pares de alas?
Ella negó con la cabeza y entonces añadí:
- ¿Porque un par es blanco y el otro negro?
Ella sonrió y negó con la cabeza, me incliné en la silla, entrelacé mis dedos y dije:
- ¿Por lo de mis ojos?
Ella movió la cabeza hacia los lados y puso cara de que estaba cerca así que dije:
- ¿O será por todas juntas?
- Eso puede ser- me respondió
Los dos reímos un momento y cuando nos detuvimos, se acomodó la capul con la mano y me dijo curiosamente:
- Entonces… ¿si me mostrarás tus ojos?
Miré hacia atrás para asegurarme de que no hubiera nadie detrás de la cortina, vi que no había nadie así que la miré y le dije:
- Está bien
Ella se acomodó en la camilla y se quedó mirándome, tomé mi casco de ambos lados, me lo quité y en ese momento Karyl dijo impresionada:
- Fascinante, nunca había visto algo así
Ella se sentó en el borde de la camilla y me dijo:
- Ven, acércate, quiero verlos más de cerca
Me sentía como una especie de bicho raro pero de todas formas me acerqué, ella miró mis ojos de cerca y dijo:
- ¡Valla! Al parecer tus ojos manifiestan la energía de tu cuerpo, por un lado manifiestan tú energía y por el otro manifiestan la energía de la suppressa ira et impotenti
Me impresioné de que Karyl supiera todo eso con solo mirarme yo iba a preguntarle el dónde había aprendido todo eso pero primero le expliqué:
- Emm…no es por molestarte, pero la suppressa ira et impotenti no es energía…
¿No? Entonces… ¿qué es?- dijo ella intrigada
- Creo que solo Dios lo sabe, porque a todos los que le pregunto no lo saben- le respondí
Ella se puso la mano en el mentón, murmuró algo y luego dijo pensativa:
- Muy interesante…
Ella se bajó de un salto de la camilla y me dijo mientras se estiraba:
- Muy bien Hock, cuéntame más de lo que pasó antes de que perdiera la memoria y mientras eso dame un recorrido por el "Magno"
- Pero…pero el médico dijo que debes descansar- le dije dudoso
- Así es, pero no dijo cómo- me respondió
Ella cogió sus guantes de la mesa, se los puso y movió sus dedos para acomodarlos bien en los guantes. Yo estaba parado como un completo inepto mirándola mientras ella cogía todo su equipo, miré alrededor y pensé en detenerla pero en ese momento me dije pensativo:
- Yo también me escapé muchas veces de aquí…entonces… ¿por qué no ayudarla?
Volví a mirar a Karyl y vi que ella ya estaba lista con todo su equipo puesto y tenía su casco debajo del brazo, ella me miró y me dijo:
- Estoy lista
- Bien- dije sonriendo
Me volví a poner mi casco, corrí la cortina del cubículo y le dije en broma haciéndole una seña con la mano:
- Las damas primero
Ella me sonrió, salió del cubículo y me dijo siguiéndome el juego:
- Gracias señor Hock
Los dos reímos, salí del cubículo y los dos comenzamos recorrer el corredor para salir de la enfermería, cuando llegamos al final del pasillo y nos disponíamos a salir de la enfermería de repente escuchamos al médico diciendo:
- ¿A dónde van?
Los dos nos quedamos quietos y Karyl dijo:
- Nos olvidamos del médico
Yo asentí con la cabeza, di media vuelta y vi al médico sentado en el borde de su escritorio mirándonos, Karyl también se volteó y dijo:
- Solo íbamos tomar un poco de aire
El médico bajó de su escritorio y nos dijo:
- Ya que están aquí, vengan, sus resultados están listos
Karyl y yo suspiramos al mismo tiempo y entramos a la oficina del médico, nos sentamos en dos sillas que estaban cerca del escritorio mientras el médico buscaba entre unos papeles en unos archivadores dándonos la espalda, cuando pareció encontrar lo que estaba buscando, se dio vuelta, se sentó en su silla y nos dijo mirando las hojas:
- Les tengo buenas noticias a los dos…
En ese momento sentí que se me quitó un gran peso de encima, suspiré de alivio y el médico continuó:
- Karyl, tu memoria volverá gradualmente y creo que en uno o dos días ya recordarás todo
Ella se alegró y dijo entusiasmada:
- ¡Qué bien! Gracias
El médico me miró y me dijo:
- Hock, al parecer el líquido no te afectó mucho y no creo que vayas a olvidar nada
- Gracias doc- le dije aliviado
Karyl y yo nos levantamos de las sillas y nos dispusimos a irnos, pero el médico dijo:
- Hock, no te vayas, debo mostrarte algo, tú Karyl puedes irte o esperar afuera si quieres
Ella asintió y me dijo:
- Estaré afuera de la enfermería Hock
- Está bien, no tardaré- le dije
Ella salió de la oficina y el médico se levantó de su silla, se me acercó y me dijo:
- No del todo buenas noticias lo que tenía para ti
- ¿De qué habla?- le pregunté
- En los exámenes de Karyl encontré algo muy preocupante…
Él se detuvo, pensó unos segundos y continuó:
- ¿Recuerdas cuando ella seguía siendo una creatura que te mordió y absorbió gran parte de tu energía?
- Si…- le respondí
- Pues cuando ella absorbió parte de tu energía…-suspiró-…pues al parecer también absorbió una pequeña parte de la suppressa ira et impotenti- añadió amargamente
- ¡¿Qué?! ¿Y cómo lo sabe?- dije impactado
- Si, después de que descubrimos que tú tenías la suppressa ira et impotenti, analicé tu sangre varias veces y descubrí que se manifestaba en tu sangre haciendo que se comportara de una forma muy peculiar…y el mismo patrón lo encontré en Karyl…- me respondió
Me dejé caer en la silla y le dije devastado:
- Entonces… ¿ella también tiene la suppressa ira et impotenti?
- Si y no- me respondió alentadoramente
Lo miré y él dijo:
- No absorbió lo suficiente para poder manifestarla, pero aun así la tiene…
Me puse las manos en la cabeza e iba a decir algo, pero en ese momento el médico dijo:
- Bueno eso es todo…
En ese momento me sentí aliviado, me quité las manos de la cabeza, me puse de pié y le dije:
- Gracias…
Me di media vuelta para salir y en ese momento recordé algo y le dije:
- Oiga, ya que lo recuerdo, ¿por qué le mintió a Karyl?
- ¡O! cierto, había olvidado eso; yo inventé toda esa historia porque hay algunas sustancias que no te borran la memoria, pero si te hacen olvidar todo y si alguien intenta hacerte recordar podrían pasar dos cosas; primero, podrías perder la cordura y quedar mal de la azotea, y segundo, toda tu memoria vuelve y seguirá todo normal, pero esto es lo menos posible- me respondió
- Vaya…entonces significa que el antídoto no tenía esa sustancia ¿cierto?- le pregunté ansioso
- Si Hock, tranquilo, solo es cuestión de tiempo, la pérdida de memoria de Karyl es solo temporal- me respondió sonriente
Suspiré de alivio y le pregunté:
- ¿Eso es todo?
Él asintió con la cabeza y me dijo:
- Lo único malo es que ella recordará TODO, lo que pasó en este día y también lo que pasó cuando era una creatura
- Eso no le va a gustar mucho…-dije amargamente
- Seguramente- dijo el médico
Asentí con la cabeza, me di vuelta, salí de la oficina del médico y luego de la enfermería; afuera vi que Karyl me estaba esperando, me acerqué a ella y le dije:
- Está bien, te mostraré el "Magno" pero no sé para qué de todas formas mañana lo recordarás todo
- No importa, solo quiero caminar por un rato- me respondió mientras miraba el cielo
- Está bien…entonces sígueme- le dije
Ella bajó la mirada, asintió con la cabeza y comenzamos a caminar sin un rumbo fijo. Caminamos hasta que el sol comenzó a ponerse, el mostré casi todo el "Magno", al final la llevé a su tienda y le dije:
- Y por último…esta es tu tienda
Ella se quedó mirándola por un momento y entonces le dije:
- ¿Por qué no entras?
- Está bien- me respondió entusiasmada
Ella se acercó a su tienda, movió la tela con la mano y antes de entrar me dijo:
- Gracias Hock, por ayudarme en estos momentos difíciles
- No hay problema, pero si quieres podría contarte todo- le respondí
Ella soltó la tela de su tienda, se me acercó y me dijo sonriendo:
- No lo hagas, quiero recordarlo todo…además sé que lo que tú y el médico me dijeron en la enfermería es mentira
- ¿Si?- le dije algo ansioso
- Si Hock, no sabes mentir, de no ser por ti el médico me hubiera engañado- me contestó acercándose un poco más a mi
En ese momento me di cuenta de que ella aún sentía algo por mí, al parecer no lo sabía o no quería mostrarlo, pero yo podía sentirlo y verlo en sus ojos; reí y le iba a decir algo, pero ella en ese momento dijo:
- No sé por qué, pero siento que este momento ya pasó…
- ¿Deja-vu?- le dije alegremente
- Algo así- me respondió
En ese momento ella me levantó ligeramente el casco y me dio un beso en la mejilla, sentí un escalofrío por todo mi cuerpo y me quedé petrificado mirándola, ella volvió a acomodar mi casco y me dijo:
- Gracias…otra vez Hock
Karyl se dio media vuelta, se acercó a su tienda y antes de entrar me miró, yo seguía ahí parado como una estatua mirándola, ella rió y entró a su tienda, cuando ella entró, moví la cabeza hacia los lados y murmuré:
- Descansa Karyl
Me iba a ir a mí tienda pero en ese momento escuché que alguien apareció detrás de mí, me voltee y vi que era el médico, el al verme me dijo en voz baja:
- Hock…lamento si interrumpo algo, pero hay algo que debo decirte
Me acerqué a él y le dije:
- ¿Qué pasa?
- Ven a la enfermería con migo
Asentí y ambos aparecimos en su oficina, él me miró y me dijo amargamente:
- Encontré algo más en la sangre de Karyl
El me hizo una seña para que me sentara, yo me senté en la silla que tenía detrás y él me dijo:
- Es muy posible que Karyl no recuerde lo que pasaba entre ustedes
- ¡¿Qué?!- dije incrédulo
- Hay ciertas sustancias que tienen los mismos efectos de hacerte olvidar todo por un tiempo, pero tienen otro efecto que hace que no puedas recordar mucho sobre la persona que te la dio, si ya la conocías; no olvidarás nada como amistad o cosas así, pero no podrás recordar nada de cosas más serias como el de estar en un noviazgo…
Él se detuvo, tomó aire y continuó:
- Pero la buena noticia es que aunque no lo recuerde no dejará de sentirlo, la sustancia alterará su memoria para ella el momento en el que se conocieron nunca pasó, pero ella seguirá sintiendo lo mismo por ti, en otras palabras ella seguirá enamorada de ti
No sabía si sentirme bien o mal por eso, me puse las manos en la cabeza, respiré profundo y dije:
- Al menos ella seguirá enamorada de mi ¿no?
- Si- me respondió alentadoramente
Me puse de pié, me despedí del médico, salí de la enfermería y miré al cielo, ya era de noche y no se veían muchas estrellas porque estaba nublado; suspiré y me dije:
- Todo está volviéndose muy confuso para mí…
Bajé la mirada y me dispuse a buscar a mis amigos para contarles lo que me había dicho el médico. Aparecí junto a ellos y vi que todos estaban en una de las torres de la muralla del "Magno" haciendo guardia, ellos me vieron y Leikk me dijo:
- Olle cómo está Karyl
- Bien…- le respondí algo desalentado
- Siento mucho que no recuerde nada- dijo Espartano intentando reconfortarme
- Estoy bien…el médico me dijo que recordará todo gradualmente- les dije
- Hock, tienes algo que decirnos… ¿no es cierto?- dijo Sath
Asentí con la cabeza y Erbrow dijo:
- Entonces…dinos, ¿qué pasa?
Tomé aire y les expliqué todo lo que el médico me había dicho; cuando terminé todos me miraron con pesar y Ciryl dijo:
- Vaya…eso si es duro
- Si, de verdad lo sentimos Hock- dijo Leikk
- Pero al menos seguirá enamorada de ti- dijo Sath
- Si…pero escuchen amigos…no quiero hablar de eso- les dije desanimado
- Está bien Hock- dijo Ciryl
- ¿Puedo ayudarlos en la guardia?- les pregunté
Todos asintieron con la cabeza y me dispuse a hacer la guardia nocturna con ellos.
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