|
|
| Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search | Login Register Extras |
NOTA DE ANAIRB+ Lamento informar que los primeros 4 capítulos son muy l e n t o s.
DISCLAIMER+ Esta novela es nuestra. Nuestros personajes, nuestra historia y nuestras palabras. Trama de la historia es coordinada por Sabrinna Ross y Anairb Kenlover, ilustraciones por Sabrinna y Anairb.
DERECHOS RESERVADOS+ Cualquier copia, robo o insulto de este trabajo no es de nuestro agrado, pero tampoco nos haremos responsables en perseguirte, debido a que tu estado mental tan lastimero no nos interesa. En pocas palabras: Esperamos que disfrutes nuestra novela de una manera sana, a la que tanto tiempo, sudor y sangre hemos dedicado, y seas tan amable como para enviar una opinión concreta. ' Flames' no importan - 'reviews' están bienvenidos
Comentarios, preguntas, opiniones o saludos a:
; ; review de
/pensamientos/ .profecia o leyenda. grabado voz lejana carta notas altas +flashback+
+ The Warriors of Xina : Parte Uno +
Por: Anairb y Sabrinna
+ Capítulo 2 : Una para todas, y todas para una +
Nitsu observó cómo Airel entró al dormitorio y arrojó sobre las sábanas blancas de su cama desarreglada un objeto pequeño y dorado, con una piedra en forma de esfera en uno de sus extremos y una cadena dorada lo suficientemente larga como para poder colgar del cuello de una persona. La piedra era de un púrpura oscuro, y su valor como una amatista no pasó desapercibido por ninguna de las dos.
Airel dirigió su mirada confusa y un poco asustada hacia Nitsu, y preguntó levemente, "¿Dónde están Elsie y Anairb? Es hora de que les hablemos de esto".
Nitsu asintió. "Creo que Elsie se quedó esperando a Anairb en sus actividades extracurriculares. Creo que Anairb dijo que hoy le tocaba a ella hacer limpieza".
Creo, creo. Nitsu estaba confundida.
Habían pasado dos meses desde que las cuatro jóvenes estaban juntas. No muchas cosas interesantes habían sucedido (claro, Midelltone era una cárcel y nadie tenía permiso de nada. ¿Qué había que contar?), y por esto su amistad había progresado lentamente, pero eran buenas compañeras. Las grandes diferencias entre una y otra eran tan significativas que se mezclaban a la perfección.
De las cuatro, Anairb era quien vivía en la peor situación. Su padre había sido militar, y había muerto en una de sus tantas expediciones, por causa de un – casi – inútil accidente. El mayor impacto que esto tuvo en Anairb, sin embargo, fue cuando su madre enloqueció ante los hechos. Aún estaba en condiciones de vivir con su hija, pero su enfermedad continuaba. Los únicos parientes de Anairb eran su tía y sus primos, una joven un poco caprichosa de su edad, y un hombre adulto quien pagaba sus estudios. Las razones por las que Anairb era el hazmerreír de su salón deberían de estar claras, ya que además de todo esto, Midelltone era un colegio en donde frecuentaba gente de cierta personalidad no muy amigable, y Anairb tenía un gran miedo hacia todo en particular.
Elseana Kradden, o Elsie, como prefería que la llamaran, era una millonaria. Podría decirse que esto es más que suficiente para vivir bien, pero el dato era que Elsie no tenía padres. Su tío era quien la mantenía, con un poco más de lo que ella realmente necesitaba del mundo material, y tenía aspiraciones de volverse a casar, ya que era viudo. También quería que Elsie se casara, así que desde este momento había empezado su búsqueda por las familias más cotizadas por un prometido. La razón de la muerte de los padres de Elsie no le fue expuesta por su parte, su tío sólo le había dicho que habían muerto en un auto, y que ella había sobrevivido... milagrosamente.
Airel era hija de un viajero y hermana de cuatro jóvenes mayores que ella. Su situación ya se había explicado un poco. Amaba su hogar en Gales, y por supuesto a Enil. La separación del pasado siempre ha sido muy dolorosa para ella, por alguna razón.
Y Nitsu, habiendo crecido con nueve hermanos y un padre que sólo le prestaba un poco de su atención, en aquella casa grande cerca del bosque, sin madre, sin amigas, sin primas y sin tías, es la explicación de su comportamiento.
Pero por alguna extraña razón, este día, las cosas habían marchado distinto, y Nitsu y Airel lo sabían. En la bolsa de Nitsu estaba una réplica del objeto que Airel había puesto sobre la cama hace sólo unos minutos, pero la única diferencia era que la piedra en el objeto de Nitsu (quien aún no estaba segura de si le pertenecía a ella) se trataba no de una amatista, sino de un gránate.
Ambas empezaron a platicar casi normalmente de sus clases, y cuando Airel estaba muy interesada escuchando la explicación del propósito de los libros según la profesora de la clase de Literatura de Nitsu, Anairb y Elsie entraron al dormitorio y se acercaron, cada una con su propia expresión de consternación.
"Umm... tenemos algo de qué hablarles". La manera de hablar de Elsie siempre se parecía a esto.
"Nosotras también" contestó cortamente Airel, mirando de reojo al objeto sobre la misma cama en donde ella estaba sentada frente a Nitsu. La amatista pareció resplandecer un poco más cuando fue mirada por Elsie y Anairb.
"¿Dónde conseguiste eso? ¡Yo tengo uno igual!" exclamó Anairb, quien de pronto saltó sobre la cama y sacó un objeto exactamente igual de su bolsillo. Esta vez la piedra se trataba de un zafiro azul.
Nitsu y Elsie se miraron rápidamente, y ya que el suspenso estaba el descubierto, cada una colocó su
"objeto" en el mismo espacio de la cama. La piedra en el de Elsie se trataba claramente de una esmeralda.
"¿Y ahora qué?" preguntó Airel. "Si alguna de ustedes tiene alguna explicación para esto..."
"Estoy sin palabras" dijo Nitsu pensativamente.
"He tratado de guardarlo en mi bolsa o con mis libros, pero cuando estoy estudiando en clase de pronto se encuentra sobre mi cuaderno" dijo Elsie con voz temerosa.
"No tengo ni idea" concluyó Anairb. "Pero... ¿creen que debamos reportarlos a la dirección, o investigar si son de alguien más?"
"¿Estás loca? Si los objetos están con nosotras, y sólo con nosotras, entonces son nuestros, aunque sea por alguna razón extraña o incluso brujería," exclamó Nitsu. "Mejor nos quedamos con ellos y vemos cómo nos va. Si no sucede nada en las próximas semanas, entonces podemos olvidarnos de ellos... o al menos que sean más atrevidas como para averiguar su significado. A mi me parece que esto es brujería".
"¿Brujería? Tienes una gran imaginación" Airel miró indiferente al objeto, tomándolo entre sus manos. "Normalmente no creo en esas cosas, pero si es la única explicación, entonces supongo que es mejor si no los ignoramos".
Con todo esto, Anairb había temblado un poco. "Estas conclusiones son muy rápidas, ¿no creen?"
"No hay que tener miedo, Anairb", dijo Elsie. "Yo también estoy un poco asustada, pero estoy casi segura de que esto no es nada fuera de lo normal".
/ Casi segura. /
Segundo Interludio: 7 años atrás.
+ Len, como su hermano mayor lo llamaba, estaba echo un desastre. La lluvia había humedecido toda la tierra y el hecho de que la torre se encontraba a la orilla del Lago era todavía una razón más para que el lodo se acumulara, y cuando Len había escapado del cuidado de su muy querido hermano, sus piernas infantiles no le permitieron correr mucho. Len tan sólo tenía siete años, pero todavía era algo pequeño, y a primera vista parecía de cinco (cosa que a Len le molestaba demasiado). Había caído en el lodo a una distancia considerable de la torre, y el camino de regreso había sido aún peor.
Por suerte, la lluvia no había sido una tormenta, y ni Len ni su padre tuvieron razones para preocuparse demasiado, excepto que cuando Len llegó a la torre, el primero en regañarlo fue su hermano. ‘Erix era algunas veces peor que papá.
"¡Papá siempre me regaña a mi! ¡Te dije que esperaras hasta que la lluvia terminara! ¡Así hubiera salido contigo, y no estarías echo todo un desastre! ¡Además, recuerda que tenemos prohibido salir durante el día! Oh, ¿qué va decir papá Aquila de mí? Es mi responsabilidad cuidarte, Len, ¡no lo hagas más difícil!"
Len había estado quitándose los calcetines y cambiándose la ropa, mirando a su hermano con tan sólo un poco de miedo. "’Erix, a mí me parece que tú eres el consentido de papá Aquila. Deja de estarte quejando y ayúdame un poco a esconder la ropa para que cuando mamá llegue no se dé cuenta, ¿sí?"
‘Erix suspiró exasperado, pero por el gran amor que le tenía a su hermano, se llevó su ropa sucia a un escondite seguro y luego regresó con una toalla para secar un poco el cabello rubio de Len. "Tenías que salir a la lluvia, ¡y justo cuando mamá va venir! Mamá casi nunca viene, no sé por qué, pero siempre le gusta que estemos bien limpios".
Len había fruncido un poco el rostro cuando ‘Erix dijo esto. "Pero ‘Erix... ¿tu crees que papá Aquila y mamá sean... tu sabes... algo así como esas personas en los libros que tiene papá, que se dicen ‘te amo’ muchas veces, y que luego quieren tener hijos? Mamá y papá casi nunca se acercan, y no se toman de la mano".
Los ojos azules de ‘Erix se habían expandido. "¿Qué? ¡Esos libros sólo los puedo leer yo! ¡Tu no! ¡Son para niños grandes!"
Len cruzó los brazos de manera astuta. "Sólo soy un año menor que tu, ‘Erix, y tu todavía lloras en la noche".
El niño se dio por vencido. "Como sea, ese no es el punto. Pero lo que dices es cierto. Papá Aquila y mamá siempre hablan y nunca están felices. Y cuando mamá viene, siempre está muy triste. Yo creo que ella quiere que nosotros pensemos que está contenta, porque sonríe mucho, pero yo puedo ver que está muy, muy triste".
"Papá también siempre está triste" Len se había quedado muy pensativo. "Además, nunca nos deja salir cuando se encuentra el Sol. Cuando éramos más pequeños me dijo que era porque el Sol era malo y lastimaba la piel, por eso pensé que no era tan malo salir cuando las nubes lo tapan. Pero yo creo que lo que papá no quiere es que nos vea la gente de allá afuera".
‘Erix miró por la ventana. "Len... ¿entonces es verdad que no estamos solos aquí? Que en las otras dos torres al otro lado del Lago y en el castillo blanco hay gente?"
"Ah, claro. Hay más como mamá, pero tienen un color de pelo diferente. Yo no entiendo, porque también hay más como papá, pero tienen el mismo pelo blanco".
"Ni idea". Por un momento, ‘Erix pensó que su hermano había enloquecido.
Pero aún cuando todo se oscureció y cayó la noche, la lluvia nunca paró, y papá Aquila no volvió, y tampoco mamá. +
El correo en Midelltone había llegado, y las noticias no eran buenas.
Nitsu escondió la cara en su grande almohada y empezó a temblar levemente, mientras Airel, Elsie y Anairb sostenían la carta arrugada que hace unos minutos ella había leído.
Querida Nitsu: No tengo palabras para explicarte el dolor tan agudo que tengo en mi corazón y en el de la familia. Seré breve porque esto es doloroso para mí y lo será para ti si te explico a través del papel. Lo mejor será que vengas pronto. Esteban lo pagará todo. Tus hermanos mayores tuvieron un accidente en el auto hace dos días. Esto quiere decir el 12 de agosto. Ninguno de ellos está vivo ahora. Te ruego que acudas al funeral y vengas a la casa cuanto antes. No puedo mantenerte en la escuela, así que recoge tus cosas. Te veré más tarde. Cuídate mucho. Padre
Elsie se había acercado con cuidado a Nitsu, asumiendo que estaría llorando desconsolada entre la tela de la almohada, pero cuando Nitsu alzó el rostro sus ojos estaban secos y su expresión vacía. Tragó un vaso de agua, fue abrazada por las tres, pero de una manera callada insistió en que cada una leyera su correo y que ella lo superaría. Airel asumió que cada persona toma la muerte de un ser querido de una manera peculiar y diferente.
La carta para Elsie no era tan horrible como la de Nitsu, pero eran noticias malas, o al menos para ella.
Querida sobrina: Pediré autorización a la directora para una visita este Domingo. Hay una persona que quiero que conozcas y será importante en tu decisión. Cuídate mucho, y te veré en unos días. Sigue estudiando, no me gustaría ver notas bajas.
Airel y Anairb se encontraban envueltas en las sabanas al lado de Nitsu, las cuatro en una sola cama, mientras Elsie leyó su carta y la apartó de su lado. Airel tenía en sus manos la suya, y estaba leyéndola en voz alta.
Mi muy querida Airel: Lamento informarte que tendremos que mudarnos de nuevo. He tenido algunos problemas con el trabajo, y tus hermanas no logran establecerse. Nos iremos en cuanto haya arreglado el lugar en donde vamos a vivir, y te mantendré informada. Te haré una visita el domingo. Espero que no te hayas establecido mucho en la ciudad. Te explicaré los detalles en unos días más, mientras tanto, cuídate mucho y recuerda que te queremos muchísimo. Padre y hermanas.
Los días que siguieron no fueron fáciles.
Nitsu acudió al funeral de sus hermanos y regresó por última vez al colegio devastada. Su padre había conseguido pagarle la última semana de sus estudios, por lo que Nitsu se preparaba para irse. Elsie seguiría en la escuela, y Airel la abandonaría en un mes. No habían pasado dos días desde la llegada del correo cuando la madre de Anairb falleció en el hospital. Había estado tomando píldoras, y nadie había tenido demasiado cuidado de ella desde que Anairb estudiaba en Midelltone. Técnicamente, su muerte había sido un suicidio. Anairb no encontró nada que la motivara desde este día.
Faltaban sólo tres días para que Nitsu se fuera, pero las pequeñas "llaves", por decirlo así, seguían presentes, anunciando su presencia a las jóvenes en los momentos de más dolor y queriéndoles transmitir algún remoto mensaje. No era parte del destino de ninguna que se separaran.
"¿Fugarnos, dices?"
Nitsu había sido quien propuso la idea. Había muchas razones. Estaba la situación de que ninguna de las cuatro eran felices. Tenían familias y tenían una vida; pero también estaban las llaves, y aquel sentimiento de obligación y deseo de saber su significado. La idea de Nitsu parecía no tener sentido, porque era extraño que sus otras tres amigas decidieran renunciar a sus vidas para escaparse con ella, si tan sólo tenían pocos meses de conocerse. Pero el tiempo no importaba. Todas estuvieron de acuerdo.
Los grandes ahorros de Elsie fueron suficientes para pagar transporte y comida pobres. Se fugaron de Midelltone una noche, después de revisar el plan una y otra vez, y cuando era mediodía se encontraban fuera de Alemania.
El camino fue difícil, pero sin un destino en particular, tomaron un avión hacia los Estados Unidos y se fueron. Tal vez fueron causas del destino – y en este aspecto, las preguntas quedarán sin resolver – cuando el vuelo fue nefasto y el avión cayó al mar. Mucha gente murió, pero las cuatro jóvenes consiguieron llegar a una isla sola y desértica.
Todo esto bien pudo haber sido obra de las Llaves, aunque ninguna de las cuatro tenía idea en esos momentos de lo grandes que eran. Así fue como quedaron inconscientes a las orillas de una remota playa.
+ Continuará
TWOX - 1