A veces me imagino
Encerrado en un salón contigo
Sin modo para salir.
El pánico llena tus ojos,
Pintados con los colores de sorpresa y de consternación.
Sombras de azul, sombras de marrón...
No importa el color.
Tu silla cruje mientras te mueves intranquilo,
Diciéndome sin dejar lugar a dudas
Que soy nada extraordinario,
Aunque nunca me dices nada.
Por sólo un momento
Me veo como tu me ves--
Pantalones caquis,
Pelo con mechas,
Una camiseta,
Soriéndome aunque siento tu superioridad
Llevando por el aire
Como el olor fuerte de perfume.
Yo, una copía al carbón,
Puesto en molde perfecto
Y sabes exactamente como soy
Antes de oír una palabra mía.
No te das cuenta de mi resentimiento
Detrás mi sonrisa vacía e impersonal
Y no me tomo la molestia de corregirte.
Ya me pusiste en mi lugar propio,
Clasificada y etiquetada.
Tus presunciones me encadenan
Quitándome el sentido.
Puedo respirar...
Pero no puedo ser yo.
En una fracción de segundo me defines,
Me inclino hacia ti y te saludo.
Suspriras pesadamente
Mientras preparas tu repuesta,
Dicha unas cien veces diferentes
Con unas cien personas diferentes
Y la única cosa que cambia es su nombre.
Muestras el desinterés en tu voz,
Tan espesa como miel en el frío.
No careciendo de encanto,
Pero tu apatía es tan desalentadora
Como un toque de difuntos
Para los muertos,
Transmitiendo la inutilidad de conocernos
Para buscar la amistad
O quizá algo más.
La conversación queda nuetra,
Aburrida y mundana
Como una tarde perezosa en casa.
Me preguntas sobre mi día, mi mes, mi vida
Sin mostrar interés en la repuesta
Y sólo oyes mi voz
Como un ruido vacía alrededor de ti,
Mientras ignoras mi murmullo.
Te digo lo que esperas oír
Ya sabiendo
Que no me escuchas
Y que cualquier información de tuya
Produce la misma reacción en mí.
Podriamos estar callados
Mirándonos a traves del salón.
Nuestras bocas se mueven
Como una película de colores brillantes
Extrañamente sin diálogo
Mostramos nuestra desatención.
En otra parte
Tus amigos discuten algo
Tan mundano y sin importancia
Como nuestra conversación.
Todavía más importante para tí
Porque los conoces,
A diferencia de la chica normal que no dice nada
En frente tuyo como una distracción.
Imaginándote que estás con ellos,
Ojos vagos y en lugar lejos de mí,
Respondes siempre incorectamente
Y fingo que no lo oigo,
Mientras nos preguntamos cuando va a acabar.
Por fin
El cerrojo suena,
Permitiendo irnos
Y salimos poco impresionados.
En tu opinión
Me colocas en las categorías y en las etiquetas
Sin informarte
Una sola cosa sobre mí.