"Shine"

Por: Kyûketsuki Akari.

La luna iluminaba todo el panorama, esa noche brillaba con todo su esplendor, ese día en especial se podía ver a las personas caminar por las calles alegremente, algunas iban rumbo a alguna fiesta, otras simplemente han salido a pasear por ser fin de semana y al ser de noche las posibilidades de sentir el clima caluroso que se presentaba en todo el día eran bastantes remotas.

Era una noche repleta de felicidad, era el instante de olvidarse de los problemas del trabajo o de las notas del colegio, se respiraba paz y tranquilidad en el ambiente.

Todos eran felices de alguna manera, a pesar de no estar en una situación socio-económica estable o viviendo sin grandes lujos, lo que importaba era estar rodeado por la gente que te quería, los sentimientos que se transmitían entre si era el motivo de tal alegría.

Rio de forma irónica.

Si alguien me pregunta que opino acerca de esto, yo respondería.

Que estúpido.

¿Felicidad?, ¿Algún sabio por aquí que me explique que diablos es eso sin necesidad de ponerse a soñar y comenzar a decir cosas extremadamente melosas?, yo les diré lo que es, es solo un momento diminuto dentro de sus patéticas vidas en donde se siente satisfechos por alguna acción realizada.

Es solamente eso.

Realmente encuentro cómico el final que les suelen dar a algunos cuentos, que sin duda alguna son mera fantasía, ese "y vivieron felices para siempre".

Eso es totalmente ilógico ya que el para siempre no existe.

Al menos en esta vida no.

Todo muere o se desvanece, todo y cada una de las cosas que vivimos forman solo una pieza más de nuestra maldita existencia, gracias a esos momentos fugaces sabemos que estamos vivos o que seguimos caminando por este planeta esperando que será lo que nos sucederá en los próximos minutos, horas, meses o años.

El día que veas un para siempre, amigo, ese día te darás cuenta de que ya no existes en este plano.

En palabras simples..

Estas muerto.

O descansaras eternamente si lo quieres ver de una manera sutil y bella.

Te has de preguntar.. ¿Y quién es este?

Pues me gustaría decir que soy un ser humano como tú.. miento no me gustaría, la verdad no se que diferencia existe entre tu y yo, solo que yo vivo más que tú y puedo llegar a conocer toda tu descendencia, es probable que incluso haya conocido a tus bisabuelos.

Debes de pensar que estoy loco y probablemente pidas pruebas.

Pero como no puedes ir a conversar con tus abuelos muertos, ni ir a buscar a los que serán tus posibles nietos tendrás que confiar en mi palabra.

Aunque si no lo haces sinceramente no me importa.

Realmente no te culparía el desconfiar.

De hecho el desconfiar es algo que me ha enseñado la vida, y no lo aprendí de manera fácil, fue doloroso en aquel entonces y tropecé muchas veces, demasiadas diría yo, pero era humano... un humano con un corazón extremadamente blando y amable.

Grave error.

Otra cosa que aprendí fue que si quieres sobrevivir tienes que ser una persona dura, fría y porque no decirlo sin escrúpulos y cínica.

Oh sí.. "Hoshi, eres un muy buen hijo" decía mi madre, pero cuando mi padre se sentaba frente a mí a "conversar" y me hacía ver como un vil perdedor, un bueno para nada le daba la razón a él.

"Hoshi, eres mi mejor amigo" decía algunas personas de las cuales ya no recuerdo ni si quiera sus nombres ya que hace mucho tiempo de eso, pero en el momento en que necesitaba de su apoyo, de sentir que realmente los tenía de mi lado, me daban la espalda o huían evitándome.

"Hoshi-kun eres la persona que más amo" dijeron las cuatro novias que tuve hasta cumplir los 16 años, la primera me dejó por otro chico que conoció después, la segunda se enamoró de mi mejor amigo, la tercera empezó a buscar a un "gran" amigo que le presente, lo mismo que la cuarta.

En esos momento me llegue a sentir el ser mas miserable del planeta, me sentí solo, después de los diez y seis me di cuenta que el miserable no era yo.

Los miserables eran todos ellos.

Y de que si estaba solo.

Incluso después de varias décadas aún lo estoy.

Lo único que conservo desde la adolescencia es el gusto por escribir, mis escritos no son de superación, ni mucho menos de ficción.

Son realistas.

Y por supuesto que se que a muchas de las personas que han leído alguna vez algo escrito con mi puño les puede parecer que soy cruel y negativo.

Pero, ¡Vamos!, pon atención al mundo donde vives y entenderás que yo no soy el cruel, el cruel es el mundo y las personas que lo habitan.

También te debes preguntar el motivo por el cual hablo de décadas y hago referencia de mi vida como humano, bueno posiblemente alguien más te diría que es algo difícil de explicar, tal y como lo hizo Ikari-san cuando lo conocí.

Pues yo creo que es algo simple y que lo complicado solo existe para los seres que buscan la manera de obstaculizar algo, o bien, les gusta sacarle la vuelta a las cosas.

Mi nombre es Hoshi Kurenai y tengo 108 años, aunque si algún día me llegas a ver dudo que calcules mi verdadera edad, se que solo verás a un jovencito de diez y seis con el cabello negro como la misma noche y de mirada rubí, con la piel extremadamente blanca.

La razón del porque mis ojos se volvieron de ese color es un misterio, porque mis ojos naturalmente no era de ese color originalmente, si lo hubieran sido desde un principio es probable que mis padres me hubieran mandado a quemar pensando que tenía que ver con algo demoníaco.

Mi piel, bueno, te aseguro que serías tan blanco como yo después de caminar noventa y dos años de tu vida de noche y no exponer ni un solo cabello a la luz del sol.

Soy un vampiro.

Gracias a la compasión de Ikari-san lo soy.

Ikari-san, un vampiro demasiado bondadoso a mi ver, precavido y conciente de lo que es el mundo de los humanos pero no puede evitar ese extraño instinto que posee de ayudar a quien vea en aprietos.

De hecho yo estaba destinado a morir, después de haber sido degollado por un humano que intentaba robarme lo que no tenía y por consecuencia desangrarme sin mencionar el hecho de que ningún "familiar o amigo" me buscara porque estaban muy ocupados en sus asuntos, lo más lógico era que yo falleciera en aquel callejón, pero Ikari-san lo solucionó todo con una mordida.

Y no es que tuviera complejo de perro lo que sucede es que como ya lo mencioné anteriormente el es un vampiro también.

...

¿Qué?

¿Sabes?, yo también tengo mis momentos graciosos.

Esta bien, tengo un humor algo sarcástico y negro pero humor al fin y al cabo.

Y no estoy amargado, deprimido o desilusionado como de seguro debes de estar pensando luego de leer unas cuantas fracciones de mi vida, tampoco guardo rencor de ningún tipo, solo recuerdo las cosas, por que son piezas que me dicen que aun continúo aquí, que aunque no sea un humano continúo en este mundo, que para mi es una porquería, así como todo lo que he vivido y experimentado.

Y no es porque lo sienta así, es porque lo sentía así desde un poco antes de dejar de ser humano y como así sentía esa idea se quedo en mi mente.

Porque si me preguntas como siento a las personas.

Yo te diré que no se.

Porque no se ni si quiera...

Si aun puedo sentir.