Venganza, amor y odio

por: Alvaro Sanchez

Capítulo 2.- "Una sorpresa para Rufus"

Los pasadizos estrechos de la fortaleza me indicaban que esta

era una estructura diseñada tan solo para seres delgados como los

humanos, los raikov, los tecniss u otras especies similares... El

ambiente pesado me mantiene alerta, mis heridas me duelen, con la

cantidad de sangre que he perdido no estoy seguro de si lograré

mantenerme con vida (o conciente) lo suficiente para ver al que operó

los cañones que mataron a mis amigos...

Ahora lo veo... esta fortaleza estuvo diseñada para que alguien

de sangre noble la opere, hay comodidades innecesarias por todas

partes, más espejos de los que había visto en mi vida...

Pasillo 3... nada, pasillo 5... nada, segundo piso... mis

heridas cada vez me duelen mas...

-Ken?- lo llamo para saber si ya tiene noticias sobre el mando supremo,

pero al parecer esta dormido, por que Mii tan solo suelta unos suaves

graznidos, para después cerrar la transmisión...

Tercer piso... vaya, que sorpresa!, hay comida... un poco de

ropa... vamos, tiene que haber algo que me sirva... ¡aquí esta! hay un

mapa de la fortaleza... uhmmm bueno, eso es de mucha utilidad, pero

esperaba encontrar algún medicamento o droga que me haga aguantar este

intenso dolor...

Al parecer la persona que habita esta fortaleza tiene gustos

algo raros... no me gustan el modelo de PTY-1 que estoy viendo en este

dibujo... algo ajustado a pesar de las prominentes hombreras...

Aquí tiene que estar el cuarto de mando... cuarto piso...

parece que hay trampas... Unas metralletas... tendré que usar mi poder,

mi armadura esta demasiado agujereada y no creo que me pueda proteger,

esto alertará al enemigo sobre mi presencia... si es tan fuerte como

creo, me derrotará, con lo débil que estoy...

Detras de esta puerta... ¡no, este mapa debe estar mal! esta es

una sala de comedor... vaya, el decorado me recuerda a la sala de la

primera dama, cuando vivia en Rytua...

Un libro... "Y la verdad es relativa, como la justicia, a los

ojos del que la ve"... un dedicatoria, tal vez esto me aclare algo...

"Y así, como un día hiciera mi padre, acepta este regalo de tu padre

que te quiere mucho..." ¡firma el Rey en persona!

- Teníamos razón, aquí esta el principe... aunque algo afeminado el

muchacho...- digo esto mientras observo el alegre decorado primaveral

que le ha hecho a la dedicatoria de su padre...

De nuevo a ver el mapa... para ahora, si lo encuentro, debe

estar atrincherado en alguno de esos protectores, que, como veo, hay en

abundancia...

"Sala de mando" o es una trampa o debería decir: "¡Entra y

mátame a tu gusto!". Uhmmm... metralletas en la puerta, dirigidas a

control remoto y que dependen de las cámaras que escrutan todo desde el

dintel de la puerta... ¿el arquitecto nunca espero que alguien tuviera

un espejo?, a ver... ¡laser!, bueno, esto va a ser mas fácil de lo que

esperaba...

- Ahora!- ese, mi grito de guerra, alerta a las cámaras, que divagaban

su lente de aquí para allá hasta oír mi voz...- tomen esto!- el pequeño

escudito que Tone me ha dado reflecta las balas bastante bien, pero

parece que no me va a durar mucho, porque estas balas son especiales,

no hay problema, para cuando mi escudo deje de servir, yo ya habré

cruzado...

Las balas, insistentes e interminables, terminan agujereando mi

escudo antes de lo calculado, pero también tenía un plan alterno...

vamos a ver qué hacen si me coloco en medio de ellas... ¡tal como lo

pensaba! no se quieren destruír entre ellas, saben que no voy a estar

ahí para siempre y esperan... un pequeño poder basta, el ala oeste y la

parte central de la fortaleza vuelan detrás de mi, ya las he revisado y

no tienen nada de utilidad, la habitación vuela detrás de mi... ahora,

con suerte, Ken podrá recoger la esfera de Alahrr... mejor no lo

arriesgo, él es lo único que me queda...

- Alto, deténgase, tengo en mi mira una parte descubierta de su

armadura, justamente en el estómago, no querrá morir con semejante

dolor, o sí?- por fin, y después de tanto buscar, oigo una voz, parece

temerosa, pero a la vez parece segura de que esto me detendrá...

No, el dolor de un proyectil en el estómago ya no me detiene,

tengo uno desde que desperté, no esta muy profundo, pero duele, mas

fuerte es la curiosidad y la ira... Me muevo rápidamente, el proyectil

pasa rozando el costado derecho de mi abdomen, ¡tenía razón! su arma es

muy rápida y precisa, tuvo razones para sentirse seguro, pero ahora...

- No pienso fallar esta vez- dice él- esta vez lo mato!- ahora su

desesperación se ha mezclado con furia, pero qué interesante...

Ya sabiendo de donde provino la anterior bala, es hora de

acabar con esto.

- Ahhhhh!!!!- necesito mucha concentración para usar un poder Psíquico

que lo lance, pero que no lo mate, que presione, no que agujeree, ojalá

estuviera Senkuu...

- Ahhh!!!- ahora sale, lanzado con furia por mi ataque, detrás me lanzo

a gran velocidad...

- Le he fallado su majestad...- eso se oye raro, pero lo alcanzo a oír

claramente, la voz se ha quebrado y ahora son sollozos- perdoneme!

No es dificil, no esta con la famosa armadura, una inyección

bastará, con esto dormirá y despertará en la celda mas lujosa del

anuarius... jejeje

- Detente!- ahora todo tiene sentido, la voz proviene de un oscuro

pasadizo que se abre delante de mi, y, a mediana distancia se distingue

una silueta, una frágil silueta, por las prominentes hombreras puedo

deducir que si lleva la armadura, y, por la voz, puedo decir, en fin,

que es una hembra...- mira que...- no me ha dejado hacer nada, ni

siquiera ha terminado de hablar, cuando tiembla ligeramente y me

dispara en el estómago...

- Lo siento, no era mi intención- dice, acercandose lentamente, en la

mano lleva una aguja, sin duda quiere sedarme como hice con su...

¿subdito?

- ¡No! ¡toma! Ahhhh!!!- dicen que hay cosas que se aprenden a las

malas, sin duda nunca se me va a olvidar esta técnica, ahora ella es

lanzada por mi técnica de igual manera que el soldado que yace a mi

lado...

Me lanzo sobre ella, con mi enorme peso, incrementado

psíquicamente, le hago perder fuerza, y ambos nos precipitamos al

suelo... tengo que acercarme, no sé si me van a seguir durando las

fuerzas, pero esto tengo que hacerlo!

- Dulces sueños nena- digo, arrastrándome, hacia ella, que quiere

escapar, pero parece que se ha luxado el tobillo... pobrecita!, se vé

que no está acostumbrada a la guerra, se ven tan fragil, tan tierna,

tan asustada, tan... tan bella... ¡qué cosas dices!, deberías guardar

respeto, que tú todavía estas de luto! aunque ya van a ser 3 años...-

¡Ken!, despierta, ¡misión cumplida!, ¡misión cumplida!

- ¿Rufus? ¡Rufus! ¡¡Rufus!!- no, no va a recibir respuesta, sabe lo que

tiene que hacer, sabe como, ¡tiene que ir!- Mii, ven conmigo ¡vamos a

recoger a Alahrr y a Rufus!- todavía lo escucho, sé que nunca me han

dicho de mi nombre, siempre me dicen: "Señor!" o "Generalísimo!" así es

como deben dirigirse a mi...

Diario del elamita Ken Darkcloud, misión ataque a Colombo

" Bueno, finalmente todo ha pasado, van a ser 15 minutos que

traje a mi superior y encargado de la misión Rufus Lance, y sus

prisioneros, que, en fin, pudo capturar con éxito. Aunque nos costó

muchos camaradas traer a los prisioneros al Anuarius, no lo podemos

considerar como derrota, porque el alto mando sabrá premiar de alguna

manera la siguiente vez que revivan a mis camaradas. Rufus, al igual

que sus prisioneros, duermen, Mii estuvo bastante preocupada por Rufus

y, principalmente, por Shigoku, que por ahora está muerto. Me hizo

bastante gracia la forma como se quedó vigilando Mii a Rufus, sobre su

cama posada en una tubería. Ese animal me inspiraba bastante miedo en

un principio, pero luego me dí cuenta que no era peligroso para los

amigos de Shigoku. Es la primera vez que escribo desde hace un año, asi

que me siento en la necesidad de rellenar un poco el espacio vacío que

abarca desde hace unos ocho meses. Ya han pasado varios años desde que

me hice soldado, pero aún asi no logro superar esa nostalgia y ese

remordimiento que aún llevo dentro, el pasado verano (en el hemisferio

norte de la tierra) fuí a visitar mi país natal para ver que se hacía

ahora en él. Fué una grata sorpresa ver que ahora la tierra a cobrado

un color más natural desde el espacio, con la mayoría de la humanidad

dispersa por diferentes dimensiones y galaxias, haciendo florecer

áridos planetas y habitando inclusive en asterioides, la tierra es

ahora una especie de oasis paradisíaco, que todo descendiente de

terrestres desea visitar alguna vez. Mi país, en casi toda su

extensión, esta siendo reestablecido concorde con los difíciles

ecosistemas primitivos correspondientes a la época en la que la

colonización europea no había comenzado. Grande fué la sorpresa de la

humanidad al descubrir que su papel en los diferentes acosistemas era

requerido a veces de manera imperativa, y mas grande al saber que

ecosistemas como el de Africa central y de el norte de Europa no se

pueden mantener si este esta ausente. La desición general fue la de

reemplazar nuestro rol en el ecosistema con otro ser de gran

adaptabilidad y con las mismas funciones y exigencias, y me enteré que

estan replantando de nuevo a nuestros antepasados, dispersandolos según

y como, según algunos estudios, estaban a comienzos de la época

cuaternaria, quien sabe en unos millones de años, y despues del

proyecto nuevo sol, tengamos una competencia de especies en nuestro

propio planeta, y podamos ver un poco nuestro comienzo en el planeta y

el complejo fenómeno de la evolución en vivo. Visité Japon, el país en

el que crecí, y sigue igual de pujante, espero que mis padres se

encuentren bien en Kioto, no tuve deseos de irlos a ver, ellos han de

estar ocupados con mi hermana Susana, mejor será que vaya en invierno,

cuando estan de mejor humor.

Mis amigos, creo que los puedo llamar asi, junto conmigo y Rufus, que

es nuestro lider, no somos de la opinión de una solución bélica a

asuntos del tipo que afrontan hoy la URRE y la UGDC. Ni modo, como sea,

espero que tenga tiempo de escribir un poco mas durante el viaje que

todavía no he terminado de igualarme a la fecha, por ahora solo me

queda reportar lo que paso, mientras estaba inconciente, a Rufus.

-*-

Me duele la cabeza... ¿cuanto tiempo ha pasado?, veo las

ventanas del Anuarius... parece que estamos de vuelta, no sé si hablar

o no, no estoy seguro de si la inyección es de esas de las que te dejan

adormecido después de despetar..., finalmente decido probar.

- Ken...- un silencio acompaña mis palabras, que se pierden en la sala,

de pronto escucho una respiración relajada, y me doy cuenta, mirando

hacia arriba, de donde provenía la respiración, que Mii se ha dormido

en una tubería que cruza justo encima mío... ahora se esta despertando,

al verme consiente decide bajar y con un fuerte chillido avisa a Ken...

Ken no parece haber escuchado el chillido de Mii, así que Mii

sale a avisarle. El ambiente es gris y algo pesado, parece que va a

llover. Ahora que la UGDC ya no necesita este planeta, les daría igual

que lo volemos, yo no soy capaz.

- Señor Lance, ¿se encuentra mejor?- Ken ha entrado a la habitación sin

que me diera cuenta.

- Si, eso creo, ¿estan nuestros prisioneros?

- Señor, usted no me dijo que el príncipe tenía esposa... además, la

que usaba la PTY-1 era ella, no él, y parece que fue diseñada para

ella. Señor, creo que ella es la princesa, y que él es solo su

guardaespaldas...

- Eso es lo que te quería decir, ella es la princesa, no sé como,

teniendo un servicio de espionaje tan complejo como el que tenemos no

nos pudimos enterar de eso.

- Es extraño señor, pero ella quiere hablar con usted desde que

despertó...

- ¿Ya está despierta?

- Si, desde hace media hora, es que usted ademas de sedado estaba

malherido, y tuve que sedarlo otra vez mientras el regenerador de

tejidos operaba en su columna, que quedo hecha añicos, supongo que

cuando un misil lo usó para perforar el techo...

- Bueno, que espere, ya voy a hablarle- me doy vuelta y me duermo casi

al instante.

Los mal iluminados corredores del Anuarius me parecen

acogedores, después de la tarde que tuve en la base Colombo...

Me dirigo a paso rápido a las prisiones del Anuarius, mientras

camino recuerdo un poco el montón de cosas que nos pasaron apenas en un

día... "celda 4", esta es.

Entrando, apenas pude reconocer al debilucho joven que al lado

de la princesa la protegía con el cuerpo. El guardaespaldas no era ni

siquiera la mitad de lo que se veía cuando lo enfrenté con su armadura

puesta en Colombo. Ahora protege a la princesa, aunque lo que realmente

temía, supongo, es que lo lleven a otra celda, pues se vé que esta muy

enamorado de su majestad.

- Buenas noches... - la princesa automáticamente extendió el brazo,

después, sonrojada, lo encogió, aunque no a tiempo, pues yo rápidamente

me acerqué y le besé el dorso de la mano.

- Buenas noches...- ella responde algo nerviosa, pues ha debido oír las

peores cosas acerca de nosotros, conocemos a la perfección lo exagerado

que es el rey de Sartzé, Sartzé-Sandefio nos odia, y sabemos

perfectamente que una de las únicas delicias de las que aún puede

disfrutar es insultar a los de la UGDC, incluyendo, por supuesto a sus

fuerzas militares.

- Soy Rufus Lance, general encargado de las misiones de inteligencia y

alto espionaje- hago una pausa para observar cuidadosamente a su

guardaespaldas, que parece estar planeando algo- fué una suerte que

lograramos encontrarla su majestad. No vaya a pensar que la voy a

comer, no, nuestra intención al tomarla a usted como rehén han sido

algo muy discutido por el alto mando, pues no queremos herir la

sensibilidad del rey, sabemos lo que siente en este instante, como

cualquier padre, tengo que pedirle disculpas, pues nadie me ha enseñado

a obligar a una dama, pero comprenda que se juega mucho en esta

ocasión.

- Gracias, si conocen el sufrimiento de mi padre, comprenderan lo

imperativo que es negociar una liberación, pues sé que nunca me

dejarían ir sin pedir algo a cambio, veo que les ha costado mucho

tenerme...- mira un instante al suelo, parece que quiere decir algo,

pero que no está segura- so... soy Nilia Sandefio, princesa del reino

Sartzé, y heredera del título Sartzé-Milia

- Sabíamos que nos iba a costar, y incluso pensamos que esta iba a ser

la primera misión en la cual fallaríamos, planeamos con mucha

anticipación, y nos tomó bastante tiempo. Uno, por lo menos uno tenía

que sobrevivir para poder informar a base de operaciónes.

Sentía profundamente la pérdidia de mis compañeros, seres que

conmigo compartieron las mismas necesidades y desgracias, pero lo más

extraño era que la princesa parecía también algo apenada.

- No necesita fingir, mis compañeros la hubieran matado si usted se

resistía, y no necesita fingir, pues sé que no puede dolerle.

- No, no necesito que me crea, pero en verdad me apena que la haya

costado tanto...

- Van a revivir, y no hace falta preocuparse más, pues hemos logrado

recuperar las esferas oscuras de todos.

- Si...

La princesa, si es que mis suposiciones no son incorrectas, se

debe sentir algo ridícula, por preocuparse por sus captores, ¿es

posible que me haya convencido de su dolor?, tal vez tendré que

aprender a cuidarme más de ella.

- Fué una sopresa para todos, pues nadie sabía que el rey tenía una

hija, en realidad, siempre habíamos esperado encontrar a un hombre,

¿donde está el príncipe entonces?

- Las pocas oportunidades que el rey me presentó en sociedad tuvo que

hacerlo como un hombre, es un peligro tanto para él como para la causa

y para mi misma que sepan que soy mujer.

Ahí estamos los dos, y su guardaespaldas que aún parece que

estuviera abstraído en sus pensamientos, ambos hemos tomado con

bastante éxito las clases de relaciones diplomáticas, porque ambos

hablamos tranquilamente y, en la extraña posición en la que nos

encontramos, no me esperaba esto de la princesa.

- Si, se nota que usted no es muy experta en defensa...

- Además, como dice él es una terrible trampa de muchos filos...

La princesa debía sentirse algo incomoda de hablar de estos

asuntos, o eso es lo que pensé, aunque a pesar de eso la veía bastante

tranquila al hablar, y se había callado para tomar un sorbo del té que

humeaba desde que llegué a un costado en una pequeña mesita.

- Sabemos que, en algunos reinos, y bajo algunas circunstancias,

tendría, me hubieran obligado a casarme con el príncipe de algún país

enemigo, y así salvar las diferencias de ambos reinos.

- Es una costumbre bastante arcaica, y me extraña que aún se

practique...

- Pues es así...

Me miraba atenta, parecía que no había visto nunca a un humano,

si el rey la había ocultado toda su vida, no era de extrañar...

- Bueno, me tengo que retirar, espero que no se aburra durante el

viaje, si tiene alguna petición, solo pídamela. Se lo voy a decir,

aunque espero que no haga falta, no intente nada loco, no intente

escapar, ambos sabemos que causaría mayores estragos que nosotros le

hagamos algo a su majestad, y no la vamos a tratar mal, o a retener

demasiado tiempo, bueno... tan solo pórtese bien, ¿de acuerdo?

- No voy a causar problemas.

Haciendo una reverencia, me dirijo a la salida... un ruido

apenas me avisa para que rápidamente voltee a ver. El acompañante de su

majestad ha saltado para atacarme, y ágilmente me embiste. Me pongo de

pie con un poco de dificultad, y con la mirada fija en el joven, que

parece algo asustado. Ha de tener mi edad, aunque parece algo mayor,

por la cantidad de arrugas que rodean su demacrada cara. Hace no mucho,

él debió ser una robusto joven, se nota. Y todo este tiempo pasó hambre

por su majestad. Si, ahora lo veo, él es Hujir, es parecido a un Seíta,

pero algo mas delgado. Tienen prohibida la carne de trukka por su

religión, además, tan sólo la pueden comer en cantidades pequeñas, pues

es venenosa para ellos, y los sacerdotes lo sabían, todo este tiempo la

ha tenido que comer, pues acompañar a su majestad es su prioridad, y en

este planeta es lo único que hay de comer, por eso está así.

Primero, y según veo, él no se esperaba tumbarme tan rápido al

suelo. Se me queda mirando un momento, luego toma a la princesa del

brazo e intenta salir aceleradamente de la celda...

- ¡Suéltelo majestad!- no la puedo perder, me ha costado demasiado

atraparla- ¡ahora!- de todos modos, nunca podrá escapar del Anuarius,

pero las celdas no son simples cuartos...

Intenté en vano detenerlo, pero por lo menos el tiempo me

alcanzó para sujetar firmemente a su majestad, lo cual hizo que él la

soltara, pero para él fué demasiado tarde...

A la salida de la celda, el marco de la puerta de la celda crea

un campo magnético cuando está abierta, exponiendo a cualquier cuerpo

que pase a más de 10000 voltios. No pude evitar que él llegue al marco

de la puerta, recibiendo inmediatemente la descarga en su debilitado

cuerpo.

- ¡Mickel!- la princesa grita, pero es demasiado tarde para que él la

escuche.

Su débil corazón ha dejado de latir en cuanto fué lanzado por

la sala por causa de la terrible descarga a la que había sido

expuesto...

- Mickel... vaya...- me ha impresionado que el joven fuera tan

impetuoso, no ha dudado entregar su vida, aunque fué bastante idiota de

su parte, pues casi se lleva a la princesa con él... me pregunto si

ella tiene una esfera negra...

- Su majestad, ¿está bien?- aunque me preocupa bastante, tengo que

fingir indiferencia, pues no dudo que ella llegue a aprovecharse de mi

gentileza.

- Sabe... los descendientes de Sandefio-primo, el primer rey de nuestro

reino...- ella parece preocupada, me mira a los ojos, pero ahora se

mantiene callada, tal vez no es el momento de decirme, tal vez no soy

la persona, o tal vez lo que me quiere decir no le conviene todavía...

- Bueno, espero que no esté muy apenada por lo de su amigo, me tengo

que retirar, pues aún estoy en tratamiento, buenas noches.

- Buenas noches, señor Lance- ella me despide con un suave movimiento

de cabeza.

Me retiro, pero desde la puerta me vuelvo, para ver de nuevo a

la delicada y elegante princesa, me alegra que no haya recordado el

terrible insidente de su captura, pues fuí muy torpe con ella...

Camino a mi cuarto mantengo la cabeza baja, pues aún hay algo

que me apena, que me averguenza, pero que a la vez me reconforta un

poco. Mi ser... aún es aquel ser que cuando era niño reía y lloraba por

cualquier cosa, que miraba con esperanza y con agrado a todos, y que no

sabía guardar resentimiento en su corazón. No me sirve ser así, pues

necesito ser frío, no es una opción, es imperativo que lo sea, es

necesario, pero, pensando en la princesa Nilia, aún veo los rasgos de

humanidad, aquello que dejé, aquello que voluntariamente dejé en aquel

cuarto de Rytua, el día que mi madre murió, el día que autorizé, como

persona a cargo, que volaran aquella colonia en la que crecí, evitando

que el enemigo la tome, y despidiéndome así de todo recuerdo de la

dulzura que envolvía mi niñez... Ella murió por una enfermedad, pero

fué una casualidad que muriese justo el día en que los de la URRE

amenazaban con tomar la colonia, apenas y logramos evacuar a todos... Y

luego, cuando conocí a la que después fué mi esposa... los años que

siguieron a es día fueron tan felices, mis decisiones eran tan

difíciles, mi corazón tan blando... después de todo creo que mi corazón

nunca va aprender a ser duro, me extraña que haya llegado tan alto en

el mando militar....

Pensando todo esto, me acuesto, y me duermo casi al instante,

pues la aceleración que ha tomado ahora Colombo siempre produce sueño

en casi todas las especies, y la humana no es una excepción, mañana

llegaremos a la tierra, o tal vez a otro planeta, estoy muy cansado

como para preguntarle a Ken.

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Espero que la gente que haya leído esta historia no se haya aburrido de

esperar el segundo capítulo, pero lo he acabado, solo espero que les

guste, y que me envíen sus comentarios y sus críticas a:

, el siguiente capítulo se titula: "Amistad, venganza

y la batalla sobre Júpiter 5".

Me despido:

Alvaro Javier Sanchez