Te miro, pero no puedes verme. En la oscuridad observo cada uno de tus movimientos, e intento adivinar tus oscuros pensamientos.

Sufro por tu anhelo de mi tacto, de mi aliento, de mi ser. Sufro porque yo también siento la misma angustia.

Sé que ya nunca podrá ser... Porque estoy encarcelado en este sufrimiento, en algo que me impide tenerte.

Tu necesidad me hace temblar, y saber que es imposible me hace caer cada vez más en el dolor infinito.

Pasas la mano por tu cabeza, desesperado, enredando tus dedos entre el suave azabache de tus cabellos, mientras un escalofrío recorre mi alma.

Sé en lo que piensas, sé que soy yo quien está en cada rincón de tu mente. Y tus ojos verdes brillan con angustia, porque saben que ya nunca volverán a encontrarse con los míos.

Veo, impotente, como las lágrimas logran escapar de esas esmeraldas tuyas, como ríos desbordados sin destino, sin principio ni fin. Y cuando llegan a la comisura de tus labios me estremezco. Esos labios que nunca podré probar, por los que entra el veneno en forma de lágrimas, que empiezan a corroer tu lengua, tu alma.

Tu estás aquí, tan cerca, pero imposible de alcanzar, me pareces una visión eterna.

Inocente, sin saber que te observo, y que te deseo más que nunca y más que a nada.

Lástima, que nuestras almas no puedan encontrarse jamás...

Y lástima que siempre tenga que recordarte así, sufriendo, perdido en tu desesperación.

Lástima también que yo solo sea un espíritu ya sin cuerpo, y que tu tengas que vivir recordándome hasta el fin...

Pero lo que más me corroe es saber que ya es tarde para decir lo que nunca nos dijimos... Saber que ya es tarde para amarte. Demasiado tarde para amarnos.

-----------------------------------------------------------------------------------------

Esto era en principio un oneshot de Harry Potter en , pero se puede adaptar a cualquier personaje -