La Maldita Primavera

One Shot

Song Fic

Romance/Drama

Por: PrEiRkLaA EaDlIkTyHony HiWaTaRi

Dedicado: a Mi linda Nuerita Kat-Chan!! por que gracias a ella y a los juegos de roll que siempre hacemos se me ocurrió esta linda y con la que estoy ahora obsesionada pareja!!! A MIS CIBER AMIGAS Kiri y Mary!!! a Lia-chan! a Mi novio! a mis amigos de México, Tamps.

Disclaimer: que les puedo decir? no es ni universo alterno, ni realidad, es algo así como una escena alterna que podría pasar en lo real, pero bueno ya criticaran ustedes, contiene lime-lemmon, nada fuerte según yo, la narración varia, a veces desde la perspectiva de un tercero que cuenta los detalles, diálogos cortos en las primeras partes (y además no hay mucho que decir) es raro el fic, tiene de todo, no se desarrolla en un lugar en especifico, la canción no me pertenece, ni el Cantante rapero que puse como protagonista, así que nada de demandas, es solo un escrito de fan para fans, es todo, déjenme un lindo review!!! gracias! los quiero! n. ahhhh!! y si son expertos en eso de los limes o lemmons heterosexuales! díganme su opinión! pero sean francos! quiero saber como escribo!! ya que nunca había escrito algo asi! es mi primer lime hetero! por eso quiero saber! y si tengo algún error díganme! de nuevo muchas gracias!! n.n!

"Fue mas o menos asi

vino blanco, noche viejas canciones

y se reía de mi

dulce embustera

la maldita primavera"

Recargo su cabeza en la cabecera del asiento, había sido un día malo, tenia migraña, no lograba recordar cuando fue la ultima vez que había pasado por eso, pero no tenia ganas de pensar, se masajeo las sienes. un poco de diversión es lo que necesito pensó, y luego una sonrisa perversa se dibujo en su rostro "y Tal vez sexo" -Ve al centro de la ciudad- ordeno a su chofer -Si Señor, algún lugar en especial?- le pregunto este -Un bar, un antro, tal vez a "Iomega"- y diciendo esto subió el vidrio que lo comunicaba con el conductor. No tenia ganas de hablar con el, además, tenia que relajarse, no podía estar de mal humor con su nueva conquista, sonrió para si mismo, como podría pensar así, era EL, cualquier chica daría lo que fuera por estar con el aunque fuese una sola noche, bueno, ya tenia un punto a favor de ser famoso, eso era bueno, por lo menos esa noche. O eso creía él.

En una habitación con espacio para dos personas, adornada como si fuera de una niña de 15 años fanática del rap, se encontraban tres jovencitas -Anda Sylvia! ponte esa ropa! la escogimos especialmente para ti, y seguro te veras divina!- chillo entusiasmada una chica, era algo alta, delgada, su cabello castaño iba suelto de los lados y al centro de la frente recogido para atrás un mechón de pelo -Es verdad! Además, mientras más sexy luzcas mas chicos querrán conocerte!- La chica que dijo esto se encontraba al otro lado de la habitación, esta era morena bronceada, cabello rubio, el cual llevaba recogido en media cola con varios mechones al frente -Y además, mientras menos ropa sea más fácil será que... - pero no pudo terminar, por que un almohadón le pego en el rostro, la chica que lo había arrojado era alta, blanca, con cabello color castaño claro, sus ojos eran cafés claros, muy grandes, y lanzándole otro le comenzó a gritar -Eres una pervertida Ester!!!-Jajajaja- Rió la rubia -Vamos! sabes que tengo razón y es por eso que vamos a salir, tienes 17 y aun eres virgen, dios! Vivimos en EUA en pleno siglo XXI y tu aun eres virgen!! eso es muy raro!-Bueno ya, no tienes que darme el sermón de siempre, dejen que me cambie si? Espérenme en la sala- y diciendo esto, Sylvia saco a sus amigas de la habitación y cuando hubo cerrado la puerta se recargo en ella y suspiro, era verdad, ese día cumplía 17 y aun era virgen, a ella no le molestaba en lo absoluto, pero todos sus compañeros de curso incluyendo a sus amigas la tachaban de "puritana" o "monja", era por eso que esa noche iba a usar esa ropa eh iba a ir a ese lugar, sus ojos se clavaron en la mini falda tablonera de mezclilla y en la blusa straple que estaban tendidas sobre la cama, según los planes al fin daría el "gran paso", tenia mucho miedo, pero algo en su interior le decía que debía ir, se encogió de hombros, Seria mejor darse prisa.

Miro por la ventana de la limosina, se podían ver las luces neón del famosos club nocturno, su llamativo letrero podía verse desde calles antes, pero toda la gente que gritaba fuera no lo hacia por querer entrar, lo que los atraía era el gran vehículo, y no por que fuera muy grande o muy lujoso, si no por que todos sabían que EL estaba adentro, tomo aire, iba a salir. Un grupo incontrolable de chicas gritaban eufóricas al verlo salir del auto, pero los guardias del lugar ya estaban a su lado apartando a la gente de su camino, miro entre todas las chicas, nada, todas se veían exactamente iguales, ninguna llamaba su atención, aburrido pensó y siguió caminando, adentro seguro cambiara el panorama, y con este pensamiento continuo hasta llegar a la entrada del club.

-LLEGAMOS!- Grito Ester bajándose de un salto de un auto convertible color negro, que era conducido por la castaña, Sylvia iba en el asiento de atrás, estaba algo pensativa -mmmm...-murmuro Ester mirándola -Crees que este bien?- le pregunto a su amiga -yo creo que si- contesto la otra mirando la entrada del lugar -diablos! espera aquí! ahora vengo!- y diciendo esto salió corriendo en dirección al club, Ester la miro algo confundida pero después de volvió con Sylvia -Hey! niña! ya llegamos! por que no te bajas?- le cuestiono, pero antes de que esta pudiera contestar llego la otra chica corriendo y con una radiante sonrisa en la cara- SYLVIA!!!! SYLVIA!!! ES TU DIA DE SUERTE!!!!!- sus gritos eran tan fuertes que hicieron voltear a varias personas que caminaban por ahí -de que estas hablando Sarah? y por que gritas tanto!- pregunto Sylvia algo apenada -A QUE NO ADIVINAS QUIEN ACABA DE ENTRAR AL CLUB!!!!- sus ojos parecían brillar de la emoción -pues no tengo idea- contesto secamente, no tenia muchas ganas de estar ahí -mmm...eres una amargada! pues es nada menos y nada mas que tu adorado e idolatrado Marshall!- al decir el nombre una sonrisa triunfante se dibujo en el rostro de Sarah, Ester y Sylvia voltearon a verla, ambas estaban sorprendidas -estas segura?- dijo Ester dudando un poco de que lo que su amiga decía fuera verdad -Claro que si! lo vi de espaldas entrar y unas chicas gritaban que las dejaran pasar para verlo!!!- afirmo algo ofendida -Vaya! eso es genial no Sylvia?...Sylvia?...- pero esta no contestaba, su mente estaba sumida en lo que Sarah dijo al principio "Marshall" acaso seria posible?...sus mejillas se pusieron de un color rojo intenso, nadie mas que el podía lograr que la chica se pusiera en ese estado, el solo oír su nombre la emocionaba, y la hacia alucinar una y mil cosas, estaba segura de ser su fan numero 1, tenia sus discos, iba a todos los conciertos que podía, compraba todos sus accesorios estaba en 3 fans clubes diferentes y ella había fundado un cuarto, se sabia sus éxitos de memoria. Y ahora, le decían que estaba en el mismo club en donde ella y sus amigas, en realidad mas sus amigas, habían planeado pasar gran parte de la noche, sacudió su cabeza para despejar ideas y se volteo para mirar fijamente a Sarah -lo que dices...es verdad?- sus ojos demostraban que si se llegara a tratar de una broma, era la mas cruel que alguien podía jugarle, ya que SU Eminem como curiosamente le apodaba, era su amor platónico, de verdad lo quería, aunque solo pudiera verlo por TV. o de lejos -Claro que si! yo nunca te mentiría con algo asi! asi que, por que estamos esperando aquí?!?! VAMOS!!- Sylvia sonrió de forma soñadora, parecía que después de todo la noche no iba a estar tan mal-Si, vamos- y diciendo esto bajo del auto.

-Aquí tiene Sr.- Un hombre delgado, le extendía una copa con un liquido color azul eléctrico que desprendía un fuerte olor a alcohol -Gracias- dijo y le dio un trago, iba por su segunda bebida y aun no veía a nadie interesante, ninguna de las chicas que lo miraban y señalaban, que eran bastantes, le llamaba la atención, y las que no lo miraban, curiosamente tampoco se veían nada llamativas, tal vez estaba perdiendo el toque, quizás... una ola de complejos le lleno la cabeza, si bien no era un viejo rabo verde, tampoco seguía siendo un veinteañero...sacó esas ideas de su cabeza, esa noche iba a divertirse un rato, miro su vaso y luego fijo su vista en la entrada, fue entonces cuando la vio.

Era bonita, pero no bonita seductora ni excitante como lo eran la mayoría de las mujeres que estaban ahí, su cara expresaba pura inocencia, sonrió divertido, tal vez el podría ayudarla a no ser tan ingenua, pero siguió mirándola, su cara era como la de una niña, una niña que buscaba ilusionada algo...o a alguien, la sola idea le hizo regresar la mirada al vaso, claro, una joven asi

1-debía, definitivamente debía tener novio

2- debía odiar su tipo de música, agresivo y directo

volvió a mirarla, si bien no era como la mayoría de las voluptuosas mujeres con las que solía tener sus "free", tampoco estaba tan mal, su cabeza se lleno de pensamientos "sucios", pero los olvido con un trago, levanto la mano y le pidió al mesero otro mas, lo mejor seria olvidar a aquella joven niña, después de todo, no era la única y el tenia a todo el club a sus pies.

Sus amigas le decían cosas que no alcanzaba a distinguir, toda su concentración estaba enfocada en una sola cosa "verlo, encontrarlo", sus ojos lo buscaban entre la gente rápida pero a la vez minuciosa y detenidamente. Donde podría estar? bailando? en la barra? tal vez con alguna chica... el solo pensarlo le hacia sentir triste y también le hacia sentir una sensación muy rara, como si en su estomago algo se estuviera digiriendo y a la vez este estuviera vacío, no estaba segura de que era eso, pero siempre le pasaba cuando lo veía con alguien, pero no era el momento para tratar de averiguarlo, sus ojos se clavaron en una de las mesas del segundo piso pegada a la pared, no podía creer lo que veía, simplemente no lo creía...era el! en verdad era el! su corazón dio un vuelco y comenzó a latir muy rápido y ahora sintió como si algo volara en su estomago, pero no le dio importancia, inhaló y de un suspiro saco todo el aire, de nuevo volvió a respirar y con las manos temblorosas saco una libreta de su bolso, que apretó fuertemente contra su pecho, y armándose de valor se encamino a su destino.

De nuevo miraba su vaso...que le estaba pasando? no podía quitarse de la cabeza a esa chica, seria por el alcohol? no, eso no era posible, era la tercera bebida y aun no sentía los efectos de este, por lo general eso pasaba en su séptimo u octavo trago, si eran claro, de los mas fuertes, suspiro, levanto la vista de nuevo, y por alguna extraña razón, deseaba verla en el mismo lugar, y para su sorpresa, ahí seguía!, pero ahora tenia los ojos cerrados, podía ver claramente como exhalaba eh inhalaba fuertemente, sus mejillas estaban totalmente rojas, acaso vio a su novio?...entonces fue cuando vio la pequeña libreta que apretaba contra ella, y luego comenzó a caminar rumbo a las escaleras, una rara sensación lo invadió, parecía que se había equivocado, después de todo si le gustaba su música, termino su bebida de un solo trago, no tardaría en llegar.

Subió corriendo, pero al llegar al final disminuyo el paso, no quería llegar agitada, se vería tan obvia, seria mejor alargar la espera, una mesa antes clavo su vista sobre la nuca del cantante, y trato de avanzar, pero algo la detuvo...que pasaba? su cuerpo nervioso se detuvo?...no...sintió una fuerte opresión sobre sus brazos, alzo la vista, un hombre muy grande y fornido la estaba sujetando, su semblante era de pocos amigos, trato de abrir la boca para hablar -No puede pasar, será mejor que se vaya- la interrumpió el guardia -Por favor! Déjeme pasar! solo será un instante!- suplico Sylvia, que ya estaba empezando a ponerse nerviosa -Lo siento señorita, pero tiene que retirarse- le contesto el de forma fría y comenzó a empujarla lejos de ahí, ya no sabia que hacer tratar de pasar a la fuerza? y si la corrían por eso? comenzó a ceder y se dio la vuelta cuando una voz, muy familiar se escucho del fondo -Déjala pasar, le estaba esperando- dijo.

Ambos, Sylvia y el guardia voltearon a ver, el guardia parecía sorprendido, pero ella estaba sorprendida y con una radiante sonrisa en su rostro, no podía creerlo! EL! había dicho que la estaba esperando! a ELLA!, miro al guardia, este dudo por unos momentos pero reacciono cuando la voz volvió a hablar -que te pasa? acaso estas sordo? dije que ella podía pasar- El guardia la soltó y esta se acerco lentamente a la mesa, era pequeña, y en lugar de sillas tenia un mueble semi circular de asiento -Puedes sentarte, no voy a morderte- le aclaro el y luego pensó "o por lo menos no por ahora" y una sonrisa picara paso rápidamente por su rostro, Sylvia se sentó, estaba temblando de pies a cabeza, al fin! después de mucho soñarlo al fin estaba frente a frente con su ídolo y amor imposible...y ahora que? se pregunto asustada, voy a quedarme aquí como estúpida?...debo decirle algo?. El la miro de reojo, estaba muy pensativa, y parecía que cada segundo se ponía mas roja, de nuevo hizo una seña al mesero, pero esta vez le indico que se acercara, volteo a verla -Y bien? piensas hablar o vas a quedarte ahí sin hacer nada?- las palabras le dieron como un helado chorro de agua en la cara, sacudió la cabeza y puso su libreta sobre la mesa -si, bueno...quería ver si, me daba su autógrafo, con dedicatoria...- dijo mientras se la acercaba deslizándola por la mesa -Claro, y...a quien va dirigido?- le pregunto -a Sylvia...solo Sylvia...-contesto sonriendo tímidamente -Sylvia...tienes un nombre muy bonito sabias?- de verdad le gusta?- Si, pero...por que me tuteas?- y le sonrió divertido, ella solo abrió los ojos como plato y bajo la vista- no lo se...- puedes decirme por mi nombre-Marshall?- instantáneamente hizo una mueca de desagrado -Había pensado en Eminem-jejeje lo siento, pero yo siempre le eh dicho Marshall-...mmm...-El sonrió, pero ella no pudo verlo por que seguía con la vista clavada en la mesa -Esta bien, pero solo tu puedes llamarme asi, entendido?- Ella levanto la cabeza y le dedico una sonrisa muy dulce -Entendido- Ambos se miraron fijamente por unos instantes, pero en eso alguien los interrumpió -Disculpen, que van a tomar?- era el mesero -Yo quiero lo mismo y tu?- Sylvia se quedo helada, nunca había tomado algo que no fuera vino o sidra, y no sabia los nombres de la bebidas del lugar, miro nerviosa alrededor, ahora que diría...no quería quedar como una tonta! no frente a el! -Vas a tomar algo o no?- le preguntó el frió rapero -ahh..si, quiero lo mismo que el- El mesero la miro sorprendido y se fue, ella volvió a agachar la mirada, pero una risita la hizo levantarla -De que te ríes?-jejeje, no de nada, solo que me pareció raro que alguien como tu, tome cosas tan fuertes- Fuertes? pensó -No importa, de todos modos no voy a tomar mucho- y se agacho de nuevo y vio su bolsa en su regazo, -Cierto!- dijo -Olvide por completo darte la pluma!- y comenzó a buscar. El solo la miraba, era mas bonita de cerca, era obvio que era la primera vez que iba a ese lugar, y si solo fue por el autógrafo?...iba a irse después?, seria mejor que el tomara las riendas del asunto, y justo en ese momento ella le tendía una pluma color negra es que una jovencita como tu gusta de escuchar música como la mía?- le pregunto mientras firmaba la libreta, a decir verdad, si le interesaba saberlo -Pues...tal vez sus canciones serán rudas, pero dicen muchas verdades que nadie se atreve a decir! y además siempre expresa lo que piensa y lo que siente! da su opinión sin miedo!- sonrió -por eso la escucho, por que es algo que me gusta mucho de ti!...- en ese momento se dio cuenta de lo que había dicho, volteo su cabeza apenada, como pudo ser tan tonta?! decirle que le gustaba y tutearlo al mismo tiempo?!. Él dejo la pluma y la miro sorprendido, sonrió, asi que le gustaba, era de esperarse, y lo que había dicho, le gusto mucho, mas de lo que ella podía imaginarse -Jajajajaja, se nota que conoces bien mi forma de ser! desde cuando te gusta esto del rap?- le pregunto, ella lo volteo a ver y sonrió tímidamente, comenzó a explicarle, de verdad estaba fascinado con la niña, fascinado con su forma de sonreír, con sus ojos, su manera de sonrojarse, estaba comenzando a sentir algo que no había sentido desde hacia ya mucho tiempo -Aquí tienen- interrumpió el mesero dejando ambos tragos sobre la mesa, ambos los miraron, y ella tomo uno -Brindamos?- le pregunto -esta bien- contesto agarrando su trago -por que vamos a brindar?- ella rió juguetonamente - por que al fin te conozco y eres tal como te imagine! por que hoy cumplo mis 17 años y por que sea un feliz fin de primavera!- y ambos chocaron levemente sus copas, era verdad, ese día terminaba la primavera..

Y si como el tiempo volara, pasaron dos horas y 3 tragos mas para cada quien, pero para ellos solo eran 15 minutos, cada uno estaba maravillado con la forma de ser del otro, era como si se conocieran desde hace tanto, El era como ella lo soñaba, directo, honesto, justo como lo describían sus canciones, y lo mejor era que compartían muchos puntos de vista iguales, y El, estaba maravillado por conocer a una persona que no solo le interesaba saber cuanto ganaba y que tanto viajaba por el hecho de ser famoso, no, ella era mas humana, mas inteligente, era una persona con la que si podía hablar, no era una fan obsesionada con una sola canción y fotos donde lucía semi desnudo, además...ella tenia algo, no sabia exactamente que era, pero hacia media hora que lo comenzaba a notar, era un cosquilleo dentro de su estomago.

Media hora y un trago mas, el alcohol comenzó a hacerle efecto, pero no mucho, y ella, podía hablar bien, pero sabia que ya comenzaba a entrar en estado de ebriedad, parecían amigos de toda la vida, estaban sentados uno al lado del otro, y el le rodeaba sus hombros con un brazo, mientras seguían brindando y criticando a su gobierno y presidente.

-Ja!- dijo el -Nunca me había dado tanto coraje y por eso no dude en escribir y cantar la canción!-Jajajajaja, te entiendo- La voz de ella comenzaba a transformarse -a mi también me molesto mucho! como es posible que aun asi ganara!!- y diciendo esto lo volteo a ver -Yo el y acerco sus rostros hasta que el suyo estuviera en su oído -Por que es un pinche...puto...- pero ya no siguió, un delicado olor emanaba de su cuello y cabello, no era fuerte ni enfermizo como solían oler las colonias para mujeres, este era algo dulce, suave, casi imperceptible, hundió su rostro en su cuello y siguió oliendo, era algo embriagante, mas que las mismas bebidas, con la mano del brazo que rodeaban sus hombros, sujetos su nuca y rodeo su cintura con su otro brazo, la acerco aun mas a si mismo.

"Que queda de un sueño erótico, si

de repente me despierto

y te has ido

siento el vació de ti

me desespero

como si el amor doliera

y aunque no quiera

sin quererlo pienso en ti"

Ella sintió un escalofrío, extrañamente agradable que le recorría todo su cuerpo, suspiro, nunca había sentido algo así, pero se sentía muy bien, instintivamente rodeo su cuello de él con ambos brazos y movió su cabeza un poco, como si tratara de hacerlo perderse en su pelo.

Dio un largo suspiro y continuo respirando, tratando de guardar ese delicado aroma dentro del, y lentamente comenzó a separarse hasta quedar frente a ella, pego sus frentes, vio como ella cerraba sus ojos y el hizo lo mismo, busco a ciegas sus labios, y se ayudo con su mano que ejercían una leve presión el la nuca de Sylvia haciendo que esta se acercara mas a su rostro, en cuanto sintió sus delicados labios rozar los suyos la beso, primero solo hizo una leve presión, pero luego comenzó a intensificar el beso y a abrirse paso a través de la boca de ella, introduciendo su lengua en esta, hasta que estuviera casi completamente dentro, y comenzó a recorrer cada espacio lentamente, como si tratara de memorizarse cada rincón, tenia un sabor a cerezas, sus favoritas, entonces dejo de hacer presión en su nuca, y comenzó a bajar hasta su cintura, pudo sentir como los brazos de ella se cerraban mas al rededor de su cuello, haciendo que el beso se volviera mas apasionado y profundo, pero le necesidad de aire los hizo separarse poco a poco.

Su respiración era muy rápida, sentía sus mejillas tan calientes como el fuego, aun tenia sus ojos cerrados, pero podía sentir el cálido aliento de su adorado ídolo sobre su rostro, tomo un poco de aire, y antes de que pudiera volver a dar otro respiro sintió como los labios del rapero se apoderaban de los suyos, esta vez de una forma mas salvaje e intensa. Abrió los ojos unos instantes, y lo vio, tenia los ojos cerrados, concentrado en el beso, intento sonreír pero no pudo, la lengua y los labios de su opresor se lo impedían, su corazón le latía tan fuerte que parecía que le iba a estallar, cerro de nuevo sus ojos y lo abrazo mas fuerte.

-Sabes donde esta Sylvia?!-pregunto Ester gritando a Sarah-No! no la eh visto desde que entro!!-contesto de la misma forma -crees que debamos buscarla?!-No! debe estar por ahí, divirtiéndose! si ya se quisiera ir hubiera venido por nosotras hace tiempo!-como digas!- Y ambas siguieron en la pista bailando, no tenían idea de lo que pasaba su amiga.

Ahora sus manos recorrían de arriba a abajo la espalda de ella, y esta ahora solo rodeaba su cuello con un solo brazo y con el otro jugaba con sus cabellos, el beso era a cada segundo mas profundo, comenzó a empujar hacia atrás el cuerpo de ella con el de el, recostándola por completo en el asiento, la ropa que ella usaba eran un ventaja, sus manos comenzaron a acariciar su cintura y parte de sus caderas descubiertas, su piel era muy suave, entonces un cosquilleo en su entrepierna comenzó a sentirse y a crecer. Los suspiros que ella daba eran cada vez mas fuertes, pero en ese momento el oxigeno volvió a hacer su jugada, el, que estaba recostado sobre ella, se separo y levanto un poco, trato de articular palabra pero algo se lo impedía, los ojos de ella, clavados en los suyos eran como un libro abierto, una chispa de decisión se veía en su mirada, abrió su boca y solo atino a decir -Vámonos de aquí- se levanto por completo de ella y saco su teléfono celular, marco un numero y le respondieron de inmediato -Señor?- dijo la voz -espérame afuera de la puerta de atrás, YA- y colgó, se volteo, Sylvia estaba de pie, mas roja que nunca y mirándolo fijamente, correspondió la mirada unos segundos, y luego la tomo de la mano y la jalo, el guardia que había estado vigilando las escaleras, trato de detenerlos pero acelero su paso llevándose consigo a Sylvia también, cuando bajaron se perdieron entre la gente y las luces parpadeantes, ahora se dirigían a la salida trasera, al llegar le soltó la mano y se dirigió a un hombre que estaba vigilando la puerta.

Había sentido el peso de el dejar de hacer presión a su cuerpo, en ese momento no logro comprender el significado de esas palabras, pero en el fondo algo le decía lo que iba a pasar esa noche, ni siquiera había tenido tiempo de pensarlo, estaba algo borracha, y eso también afectaba su decisión, cuando el había tomado su mano, sintió que no había dudas, pero ahora...no solamente era un artista famoso si no que era un adulto, si se enteraban que estaba con una menor de edad iban a arrestarlo, no quería que eso pasara, entonces sintió que le volvían a tomar la mano y la conducían por un pasillo totalmente oscuro, no podía ver nada, solo escuchaba ambas respiraciones aun agitadas, al salir, sintió como el frío le llegaba hasta los huesos, el cambio de temperatura fue muy brusco, pero al fijar su vista al frente pudo ver una limusina negra delante, solo la miro por unos instantes antes de que la condusiera a la puerta de esta y la dejara entrar, se sentó y escucho como cerraban la puerta, ni siquiera tuvo tiempo de ver bien el interior, los labios con los que había soñado tanto tiempo volvían a asaltar su boca, una lengua recorrió sus labios y se introducía en ella, su mente volvió a quedar en blanco, lo único que importaba en ese momento era corresponder el beso.

La volvió a besar, le encantaba el sabor se su boca, la calidez de esta, el chocar de sus dientes, la suavidad de sus labios, era como una droga, una droga que le gustaba mucho, se acomodo de modo que ahora ella estuviera encima de el, los dos sentados, sus manos se posaron sobre la parte de su cuerpo que la blusa no cubría, pero pronto las puntas de sus dedos comenzaron a acariciar por debajo de esta, pudo sentir como ella ahogaba un débil gemido, el cosquilleo en su entre pierna aumento, se estaba excitando mucho.

El auto iba derecho a una velocidad que rebasaba la permitida, dio vuelta en una esquina y siguió, a lo lejos el enorme letrero e un hotel muy elegante se empezaba a distinguir.

se acomodo mejor en el regazo de el, y sus manos se colocaron a los lados de su cuello y parte de su rostro, sobre las mejillas, podía sentir las manos de el acariciándola, un cosquilleo comenzó a sentirse en su vientre y mas abajo, no sabia que era, el era el único chico que le hacia sentir mil cosas que no sabia que eran, el beso seguía, y quedo en blanco de nuevo.

El chofer entro en el estacionamiento, siguió y se detuvo frente a una puerta al costado del edificio, Volteo su cabeza hacia atrás, el vidrio ahumado le impedía ver lo que sucedía, pero podía imaginarlo, aunque...esa vez era diferente, su jefe parecía...negó con la cabeza, escucho como bajaban del auto, saco su teléfono celular y marco -Si, quisiera avisar que El Sr. Bruce ocupara su habitación por esta noche, aja, si, gracias- y colgó, espero un minuto, nada, se aseguro de que no hubiera algún testigo o paparazzi cerca, NO necesito problemas ahora pensó, y habiendo revisado bien salió.

Ambos sintieron cuando el auto se detuvo, ella se separo del beso enseguida y lo miro a los ojos -En donde estamos?- El solo sonrió mientras veía como se hacia a un lado para quedar sentada junto a el -Ya lo veras, ven- y diciendo esto se levanto para abrir la puerta, salió, se acomodo un poco la ropa, se volteo y le extendió su brazo para ayudarla a salir. Ella lo tomó y salió también, su vista comenzó a subir por las paredes del edificio hasta llegar al nombre del lugar, cuando lo leyó, sus mejillas se tiñeron de un ligero color carmín, al ver esto el sonrió pícaramente, paso su brazo sobre sus hombros y se encaminaron a la entrada.

El lugar era muy lujoso, hasta los botones lucían uniformes finos, pero no tuvo tiempo de seguir admirando el lugar, enseguida subieron a un elevador, piso 7, sonrió para si misma, claro! pensó, y comenzó a recordar, había visto en un especial de TV. que su rapero favorito había comprado una lujosa Suite en ese famoso y fino Hotel, pero no recordaba haber leído o visto que alguna vez la usara, desde que la adquirió, Era la primera vez que iba?, pero no pudo preguntar, por que en ese momento sintió como unos labios acariciaban su cuelo y como unos brazos le rodeaban su cuerpo, soltó un gemido casi inaudible y coloco sus manos sobre los bien desarrollados hombros eh instintivamente hizo su cabeza hacia atrás, sus manos comenzaron a deslizarse por el pecho y el abdomen de el, sintió como suspiraba, sintió que de nuevo comenzaba a perderse, No, Habia algo que el debía saber; y juntando toda su fuerza de voluntad se separo de el, este la miro extrañado pero no dijo nada- Hay...- se animo a decir -hay algo que debes saber- de repente sintió su cuerpo pesado, tuvo que recargarse en la puerta para no caerse, pero trato de disimularlo para que El no lo notara -Que es?- le pregunto aun mas extrañado -Es que yo...yo soy...- Pero el timbre que indicaba que llegaron a su destino la interrumpió, se aparto de la puerta al sentir que esta se abría, también sintió como el la pasaba y le tomaba la mano hasta llevarla fuera del elevador, quedaron frente a una puerta muy rara, no tenia cerradura como las demás, El se adelanto y comenzó a teclear algo en un tablero que Ella no había notado, la puerta se abrió y la jalo hacia adentro.

Las luces eran muy tenues, casi nulas, dándole un toque místico a la habitación, la cual era enorme, el lugar donde se encontraban daba la impresión de un cuarto sala mas que de una recamara, pero había otra puerta, el se encaminó a ella y la abrió, dentro se podía apreciar la recamara, era sencilla, decorada con muebles de madera y tela blanca, lo único que iluminaba ahí dentro era la luz de la luna que se colaba por el balcón.

Entro con pasos lentos a la habitación y la observo con cuidado, el silencio era espeluznante, solo podía escuchar su respiración, fue entonces cuando sintió como unas manos se cerraban al rededor de su abdomen y un cuerpo mas grande que el de ella se pegaba a su espalda, una espiración cerca de su oído, contuvo la suya y de nuevo se separo de el, volteándose para quedar de frente -Hay algo que debes saber...yo soy...- pero la palabra que buscaba no salía de su boca Y si se reía? o la dejaba? sus amigas tendrían razón en que la virginidad era símbolo de ignorancia y que a los hombres les gustaban experimentadas? -Tú eres que?...no me vas a decir que eres hombre verdad?- le pregunto el -NO!...es que...yo...soy...virgen...- Su mirada se clavo en la alfombra, suspiro de forma triste, esperaba escucharlo decir que no importaba, que estaba bien, lo que fuera pero no pasaba nada, sintió como las lagrimas se le juntaban en los ojos, no estaba segura del por que, pero sintió unas enormes ganas de llorar, apretó sus ojos para evitar que estas salieran y con un inmenso dolor en su pecho avanzo, pero choco con algo, que la sostuvo, era muy cálido, se sintió segura, abrió los ojos y alzo la vista, dos bellos zafiros claros se clavaron en un par de almendras amieladas, una sonrisa se dibujo en el rostro de el -Lo imagine- le dijo al tiempo que la abrazaba -por eso te traje aquí, para que sea la primera vez de los tres- y acerco su rostro al de ella hasta unir sus labios en un beso, pero este no era como los otros, era tierno, delicado, suave, no exigía nada, era un beso de amor.

Rodeo su cuello con ambos brazos, estaba feliz, en ese momento se dio cuenta que su corazón no se había equivocado al decirle que debía ir, el cual ahora latía fuerte rítmicamente, al compás del corazón de él.

El beso poco a poco comenzó a intensificarse, dio varios pasos hacia adelante, pudo sentir como algo les impedía avanzar, ahogo una risa, subió sus manos hasta los blancos y desnudos hombros de SU niña, hizo una ligera presión, ella comenzó a descender, el hizo lo mismo, ella quedo sentada al borde de la cama y el se cuclillas frente a ella, se seguían besando, paso la mano de su hombro hasta su rostro y con la otra volvió a hacer presión para recostarla, ella no lo soltaba y hacia todo lo que las manos de el le decían, eran sus directoras; cuando quedo tendida en la cama, el se recostó sobre ella, procurando no dejar caer todo su peso para no lastimarla, su mano ahora estaba en su nuca y la otra le acariciaba su pierna, por debajo de la falda, ella solo se estremecía de pies a cabeza, una de sus manos comenzó a jugar con el cabello del Rubio mientras que la otra acariciaba la piel del bien formado abdomen y pecho por debajo de la camisa; con el simple contacto de sus manos sintió como algo en su entre pierna comenzaba a despertar.

Los segundos se hicieron minutos y los minutos horas, las ropas de ambos iban cayendo al compás de las caricias que se daban, el sentirse uno al otro los excitaba, sus manos se recorrían completos, los suspiros se volvieron gemidos, los besos se perdían rodando en sus cuerpos, cuando el entro en ella, hubo un momento donde sintió un ligero dolor pero poco a poco se fue perdiendo y un grito ahogado indico que el clímax entro a la habitación, y con una serie de besos y caricias la noche llego a su fin, ambos quedaron tendidos bajo las blancas sabanas. Estaban exhaustos pero felices, el sudor de ambos era el resultado del amor y la pasión que sentían, las respiraciones agitadas pronto fueron presas de un sueño profundo y tranquilo, en ese momento los primeros rayos del sol iluminaron sus rostros, se podían ver dos sonrisas sumidas en un abrazo de entrega total.

"Lo que tu paso dejo

es un beso

que no pasa de un beso

una caricia

que no suena sincera

un te quiero

y no te quiero

y aunque no quieras

sin quererlo piensa en mi"

Abrió sus ojos, lo primero que vio fue a su ángel dormir plácidamente sobre su pecho, aun tenia esa expresión de inocencia en el rostro, pero se veía diferente, ya no era una niña, ya no era SU niña, ahora era SU mujer. Acaricio su cabello era muy suave, acerco su cabeza a este, su delicado aroma aun seguía, ese aroma que lo había embrujado desde la primera vez, cerro sus ojos y dio un largo suspiro, podía sentir la piel de su cuerpo aun desnudo rozando el suyo, era tan exquisita como la seda, abrió los ojos y volteó a ver la puerta del balcón, ese día tenia muchas cosas que hacer y además...él solo recordarlo lo hacia sentir miserable, ni siquiera el ser famoso en esos momentos le ayudaría, en realidad le afectaría más, si alguien se enteraba de que estaba con una menor de edad podían demandarlo, no faltaba quien quisiera hacerlo, su mirada entristeció, contra su voluntad se levanto de la cama, con mucho cuidado para no despertarla, el verla dormir tan plácidamente le hacia olvidar todo, se vistió sin dejar de mirarla, tenia que irse pero no podía, regreso y se sentó a un lado de ella, la contemplo durante un largo tiempo, con sus dedos marco su perfil y con sus manos su silueta, jugo con su pelo, la besaba una y otra vez, no quería irse, no quería dejar de verla, no podía dejar de verla, pero tenia que...suspiro de forma resignada, busco una hoja de papel y lápiz, por mas rudo y duro que fuera no iba a tener el valor de hablar con ella y explicarle que se había enamorado pero que era algo imposible, se sintió un total bastardo, nunca en su vida se había acobardado y ahora...encontró lo que necesitaba y comenzó a escribir, al terminar lo dejó sobre el buró, la beso por ultima vez en los labios, los labios de cereza que tanto le gustaban, se enderezo, pero la postura no le duro mucho tiempo, camino de manera pesada y torpe hasta llegar a la puerta, sintió como algo oprimía su corazón, lo estrujaba y lo rompía, volteó y la miro por ultima vez, recorrió su figura, se enderezo y se fue.

Dio un suspiro, inhaló el aire con la cara perdida en la almohada, conocía ese perfume, rió de forma juguetona y abrió los ojos, esperaba verlo junto a ella o parado vagando por la habitación, pero...para su sorpresa no estaba, algo confundida se sentó sobre a cama, se preguntaba si todo había sido un sueño? miro a su alrededor con mayor cuidado, no, definitivamente no fue un sueño, se sonrojó y rió, además, un sueño no la hubiera hecho temblar y gritar de esa forma, se cubrió con las sabanas, donde estaba? en la sala? Recorrió una vez mas la habitación con la vista, y fue entonces cuando vio una nota sobre el buró al lado de la cama, se acerco a este y la tomo, estaba firmada por el, reconocería esa firma donde fuera, y dirigida a ella, se sintió aun mas confundida una carta de amor después de una noche juntos? no sonaba a ó a leerla, con cada renglón que avanzaba el corazón se le partía en pedazos y sus lagrimas empezaban a asomarse. Cuando termino de leerla, la dejo caer sobre su regazo, luego volteo, vio la almohada que aun tenia su perfume, la abrazo y luego....lloro.

-Bueno?- la voz de Ester era somnolienta, quien podía llamarle tan temprano en domingo? -Ester...- aunque la voz se escuchaba entrecortada y profundamente triste la reconoció de inmediato -Syl...Sylvia?!-si...- Ester abrió los ojos tanto que parecían dos platos -que paso?! anoche no te encontramos y no nos avisaste a donde te ibas y...-Ester...puedes venir por mi?- su voz parecía a punto de apagarse -por supuesto amiga! donde estas?- los ojos se le volvieron a llenar de lagrimas, pero se mordió el labio para contenerse y siguió hablando -Tienes donde anotar?- Si...

Quince minutos después Ester y Sarah iban rumbo al hotel -y te dijo con quien estaba?- No! no me dijo nada solo que fuéramos por ella!- Ester se veía preocupada -Diablos...no creerás que la...- Sarah no pudo terminar Ester la callo con la mirada -Ni siquiera se te ocurra decirlo!- Perdón...además...- Dijo mirando la dirección que les había dado -No creo que un...patán que hace ese tipo de cosas la llevara a un lugar tan caro!-Si, es verdad,,,-

Cuando llegaron sus amigas y subieron a la Suite, Sylvia ya se había cambiado y estaba de frente a la puerta del balcón, mirando el día, el sol, ya era verano.

-Sylvia...-Hablo Sarah -Como....entraste aquí?- tanto ella como Ester se habían enterado quien era el propietario de la Suite -Sylv?- volvió a preguntar, pero ella no contesto -Sylvia...si tu...robaste...la clave...no vamos a hacer nada que te...- pero no pudo terminar, Sylvia cayo de rodillas al suelo y pegando su frente al vidrio de la puerta comenzó a llorar de forma incontrolable, tanto Sarah como Ester se acercaron a consolarla, pero ella solo hizo una cosa, señalar en dirección a donde había dejado la carta.

Mientras mas leían mas sorprendidas estaban, ninguna lograba asimilar bien las palabras que tenían frente a sus ojos, Sylvia seguía en el suelo de rodillas, pero ahora lloraba en silencio, cuando terminaron de leerla ninguna sabia que decir, tampoco sabían como sentirse, por una parte sentían culpa, ellas fueron las que la habían convencido de ir a ese lugar, pero...en ese momento había parecido tan buena idea...Sarah dejo la carta en su lugar y suspiro de forma triste, Ester se acerco a Sylvia y las dos se miraron por unos segundos, después esta ultima se abrazo con fuerza a Ester y ella le devolvió el abrazo -Salgamos de aquí- Fue lo que dijo Sarah y ambas asintieron.

-Creí que nunca llegarías! tienes que prepararte hoy es tu ultimo concierto aquí, mañana te vas a empezar la segunda gira acompañado de 50Cent, tienes poco tiempo el show comienza a las 5 en punto, tienes que ir con la vestuarista y las maquillistas, hay firma de autógrafos dos horas antes en el mall principal, por favor date prisa- el joven hablaba rápido y de forma autoritaria, su manager era muy estricto para contratar a la gente que le ayudaba a organizar sus shows, ojalá pudieran organizarle el corazón, se sentía perdido, antes el dar un concierto y firmar autógrafos era todo para el, le llenaba el alma, pero ahora...no sentía absolutamente nada, había dejado lo que el quería por una estúpida ley, cada vez odiaba mas al gobierno.

Camino por un largo pasillo hasta llegar a un camerino con su nombre grabado en la puerta, entro, ahí lo estaba esperando una joven con cara de desesperación y una señora mas grande que él con una sonrisa materna en el rostro -por que tardaste tanto? a nosotros SI nos descuentan del sueldo si no te tenemos a tiempo- le grito la joven, la hubiera callado, pero simplemente no tenia ganas -Esta bien, lo bueno es que ya esta aquí- dijo la señora. Dejo que le "arreglaran" su cara, y se vistió con todo lo que la joven le daba, al parecer fue todo mas rápido de lo previsto, tenia una hora libre antes de tener que irse al mall.

-Bueno, yo tengo que irme, con su permiso, Hasta luego!- la Señora salió del lugar, suspiro, su mente seguía perdida en Sylvia, ni siquiera le pregunto cual era su apellido, tal vez después de que terminara con todo lo que le habían programado podría buscarla, pero una sombra frente a el lo caso de sus pensamientos -Bueno, creo que tenemos tiempo de sobra- La joven estaba parada y le sonreía coquetamente -tal vez encontremos algo interesante que hacer- y diciendo esto colocó sus manos sobre sus hombros haciéndolo hacia atrás, y lo beso.

Cerro los ojos, al principio se sorprendió, pero comenzó a corresponder el beso, tal vez la frase un clavo saca a otro clavo era cierta, y rodeo sus caderas con sus manos, pero en ese momento la imagen de Sylvia le invadió la vista, con un brusco movimiento la tiro al piso, la joven solo se quejo por el golpe, el se levanto de forma molesta y salió dando un portazo.

"Si para enamorarme ahora

volverá a mí

la maldita primavera

que sueño si para enamorarme pasa una hora

pasa ligera

la maldita primavera

pasa ligera

me hace daño solo a mí"

Sintió el aire caliente chocar contra su cara, vaya que se notaba que recién había entrado el verano, suspiro, hacia tanto tiempo que no se sentía así, preocupado, enojado, frustrado y a la vez feliz, con esperanza, hacia mucho que no se sentía vivo, era una sensación amargamente maravillosa, le gustaba, en verdad le gustaba, sonrío, y todo gracias a una personita muy especial, tenia que encontrarla, que le importaba a él que la gente esperara horas para verlo? que le importaba a el que todos los boletos del concierto se agotaran? todo eso ahora le importaba muy poco, al diablo su manager, al diablo su compañía disquera, AL DIABLO TODO! Tenia que encontrarla, estar con ella, era lo único que en realidad quería.

-Como que se fue?!- El joven que antes le había dado instrucciones al Famoso cantante ahora gritaba furioso y preocupado -no lo sé! Sólo se fue! no me dijo nada!- La joven vestuarista parecía nerviosa -Pero en que esta pensando?! ya no es un chiquillo que puede hacer lo que se le pegue la gana a la hora que quiera! tiene compromisos!- El joven parecía que se iba a desmayar -yo que se- contesto la joven de forma fastidiada -Claro que importa! tu lo viste y no lo detuviste! eres una inútil!- El joven se volteo a un gurpo de hombres vestidos de pantalón y camisa negra -Ustedes! Búsquenlo! ahora! y mas vale que lo encuentren si no quieren perder su trabajo al igual que esta irresponsable!- ordeno mientras señalaba a la joven la cual puso una horrible cara de furia, y dándose una vuelta se fue. -Será mejor avisar a la prensa, tal vez nos ayuden a encontrarlo!!- El joven camino al lado contrario de el camino que tomaron los hombres de negro.

Las tres chicas iban en silencio, ninguna se atrevía a pronunciar palabra, sumidas en sus pensamientos. -Ya se! que tal...un poco de música! para relajar el ambiente- sugirió Sarah y prendió la radio, -genial! va a comenzar tu canción Syl! la de Green Day! la que tanto te gusta!- pero esta no respondió, solo asintió de forma triste -Sarah...será mejor que la dejemos en paz por un rato...- ester parecía también muy aguitada -lo se, perdón, solo trataba de animarla...-Sarah se hundió en el asiento. La casa de Sarah era la mas cercana y estaba todavía a 20 minutos de camino, el vivir a las afueras de la Ciudad no siempre era una ventaja, no habian pasado mas de 8 minutos cuando el programa de Radio dio una noticia de ultima hora -Asi es como lo escuchaste Shak! El rapero Eminem desapareció de los estudios donde se encontraba preparándose para la firma de autógrafos que se llevaría acabo dentro de una hora!-pues vaya! pero no me sorprende con el carácter que se le conoce cualquier cosa es posible con ese chico Rex!-Ya lo creo que si! pero al parece no hubo algún enfrentamiento entre su manager y el como comúnmente pasa cada que "huye"- entonces solo se fue por irse?-eso parece, muchos dicen que fue por algo que paso anoche!- al escuchar esto las tres chicas voltearon a ver al pequeño aparato, como esperando una respuesta -al parecer el chico uso por primera vez esa lujosa y cara suite que compro hace tiempo!-Wow! la chica debió ser muy especial!-ya lo creo amigo- Sylvia se sonrojo, y una diminuta sonrisa se dibujo en su cara -Ahora todos sus guardaespaldas lo andan buscando-Bien esperamos que lo encuentren, ya saben su rapero adorado anda suelto chicas! vayan por el! y si tenemos nuevas noticias se las informaremos! -así que seguimos continuando Shak!- Ester y Sarah voltearon a ver a Sylvia -Te esta buscando! no hay duda!- Sarah parecía emocionada -Cierto Sylv! no hay otra explicación! que dices?- pero Sylvia solo mas miro confundida -de que hablas?-QUE?!?! no piensas regresar?!?! quiere ir por ti!!-...-Vamos Sylv! tu lo quieres no?! el a ti! cual es el problema?!-...las leyes...-Y que! al diablo el Presidente y la constitución y todas esas tonterías!- cierto! el amor es Amor! y nada puede detenerlo!! ni siquiera el representante del país mas poderoso del mundo!-...- suspiro, las palabras de sus amigas la hacían emocionarse...pero..no...no quería ser lastimada de nuevo, no iba a soportarlo, además...aun y con todo eso...las leyes eran leyes, no podía, se amaran o no, tenían prohibido estar juntos -Vamonos...a casa...- PERO SYLV...-A casa...por favor...- Ester miro a Sarah, esta solo bajo la vista de forma triste, Ester suspiro y siguió adelante, a casa.

Entro corriendo al hotel, seguro ya lo habían localizado, le dolían las piernas, había corrido casi todo el centro, pero no importaba, tenia que llegar, ojalá y aun estuviera ahí, tenia que hablar con ella, explicarle, tenia que verla, no importaba lo que tuviera que perder, después de todo, cuando estuvo sin nada supo salir adelante, podría hacerlo de nuevo, y además...ahora la tendría a ella, subió por las escaleras, no tenia tiempo de esperar un elevador, podía escuchar como un grupo de hombres entraba escandalosamente, acelero el paso, faltaban solo 4 pisos.

Entro a su cuarto, suspiro, miro a su alrededor, sonrío de forma triste, lo que antes era su santuario ahora era como una cámara de tortura, repleta de dolorosas imágenes que traían recuerdos muy lindos, pero muy tristes, se dejo caer en la cama y cerro los ojos, y si de verdad se escapo solo para buscarla?...y que?...era mejor que no la volviera a ver, aunque eso la fuera a matar por dentro, no quería meterlo en problemas, y además no iban a dejarlos en paz, lo mejor era que pensara que fue otro de sus muchos "free", se volteo boca arriba, y lo vio, en su techo había pegado un poster de el, pero no era como los demás, donde salía cantando, haciendo señas obscenas o sin camisa, en esta salía solo su rostro, se veía sereno, sus ojos resaltaban entre la gorra negra y la camisa de igual color, había sacado esa foto de una escena de su película...la cual tenia al lado del DVD junto con los especiales y conciertos que grabo, se quedo mirando la foto por largo rato, lloraba, reía, volvía a llorar pero nunca la dejo de mirar, algo le decía que el seguramente estaba sintiendo lo mismo, poco a poco se fue quedando dormida, tanto llorar la había agotado.

Su respiración era pausada, tenia los ojos cerrados, aun podía recordar su perfume, la odiaba, la odiaba por hacerlo caer, pero también la amaba, por que le había recordado lo que se sentía estar vivo, rayos! penso, ya ni siquiera sabia que era lo que realmente sentía...no...si lo sabia, pero no quería aceptarlo, por que sabia que era algo imposible, quien iba pensarlo, el, El gran Eminem, el rapero duro y frío iba a estar así a causa de una niña, vaya, era patético y aun así...era lo mejor que le pudo haber pasado en su mierda de vida. -Estas listo?- le pregunto el joven que minutos antes le había gritado por su "falta de responsabilidad" -Si- se limito a contestar -Bien, ya te toca salir, es tu último concierto vamos!- El rapero se levanto y camino hasta la puerta, siguió por un largo pasillo, desde donde se podían alcanzar a escuchar las voces de la gente gritando frenéticamente, su mente viajo al momento en que entro a su suite, el sudor caía por su cara, su respiración era muy rápida, abrió la puerta, esperaba verla ahí, parada, esperándolo, pero...entro...y nada, vacía, vacía igual que el cuando vio que no estaba, justo en ese momento detrás de el llegaron sus guardaespaldas, lo sujetaron y sin oponer resistencia, se fue.

Regreso a la realidad, estaba parado frente a mucha gente que coreaba su nombre, "Eminem" ni siquiera se llamaba así, solo lo hacían por que era el artista, solo había una persona que conocía a "Marshall", solo una, la cual tenia cara de niña. Escucho las primeras notas musicales, alzo un brazo, la gente grito, era hora de cantar.

Abrió sus ojos, no sabia cuanto tiempo había dormido, pero por la oscuridad que veía a través de su ventana suponía que fue mucho, se levanto de manera torpe, quedando sentada, aun no despertaba del todo cuando sonó el teléfono -Sylvia?!-si...Sarah?- su voz sonaba torpe -SYLVIA!! ESTAS VIENDO LA TV?- Sylvia aparto su oído de la bocina, por que gritaba así? -no..por q...-ENCIÉNDELA YA!! en el 345!!- Sylvia busco con la mirada, encontró el control remoto y lo tomo, encendió la t.v., sus ojos se abrieron mucho, por que le pedia que viera eso? Acaso no sabia que le dolía? -Sarah no quiero...- pero esta de nuevo la interrumpió -PON ATENCION! ES SU ULTIMA ENTREVISTA EN AL CIUDAD!- Sylvia suspiró de forma triste, se sento y fijo su atención en el aparato -Y como fue su estancia aqui?- la reportera lo miraba de forma coqueta, Sylvia sintió esa sensación en su estomago de nuevo; "Bitch" penso -buena, creo que nunca olvidare mi estancia aquí- Sylvia de nuevo sintió algo en su estomago, como si se le revolviera de emoción -Algo en especial que te gustara de aquí?- en realidad, si, Sylvia-ah?- la reportera parecía confundida, un chillido de emoción se escucho a través de la bocina -Sylvia?-Si, ese nombre es muy bonito-Ahh vaya!- la Srtia. comenzó a reír de forma fingida - Entiendo- dijo. Claro que no, penso él, no entiende nada, y sonrío de forma sarcástica -Y dime cuando sales de regreso?-Mañana, por la mañana...a las 10 en punto-jejejejeje gracias por la aclaración -pueden verme de la misma forma que en "Iomega"-ahh...-Es todo, gracias por darme de su tiempo- y sin decir mas se levanto, y salió del lugar.

-Sylvia? lo escuchaste?!?! quiere verte! de verdad!! vas a ir?...sylvia?...- pero esta no podía contestar, estaba llorando, pero ahora de felicidad, miro la bocina en su mano -Si- y colgó, su respiración era rápida, las lagrimas salían una tras otra, su corazón latía con fuerza, si...de verdad quería verla...iba a ir, dio un grito de alegría y abrazo un porta retratos con la foto de su...novio?...amante?...pretendiente?...ni siquiera sabia que eran, pero lo amaba, de verdad lo quería, después de todo, parecía que las cosas mejorarían...beso la imagen, definitivamente mejorarían.

"Déjame amarte

como si el amor viviera

y aunque no quiera

sin quererlo

piensa en mi

que importa si

para enamorarme basta una hora

pasa ligera

la maldita primavera

pasa ligera

para ti y para mi"

se miro directo a los ojos, su reflejo le contestaba la mirada de la misma forma, veía a la persona frente a ella y no la reconocía, se veía tan distinta, algo había cambiado, pero no sabia que era, toco su nariz, sus labios, sus mejillas, luego toco en frío espejo como si recorriera su propia cara, suspiro, alzo la vista, las 9:00 a.m., faltaba una hora, pero seria mejor darse prisa, no le importaba esperar, el solo hecho de saber que se verían la hacia sentirse feliz, el tiempo era lo que menos importaba en ese momento, las mariposas que volaban en su estomago subieron por su garganta y salieron por su boca, se extendieron a todo lo largo y ancho de su cuerpo, nunca sé había sentido así, volvió a mirarse al espejo, pero si, era ella, eran sus ojos, sus cabellos, su sonrisa, pero ahora todo en ella reflejaba amor, estaba enamorada.

Se quito los lentes oscuros que traía, volteo hacia atrás, de nuevo un grupo de fans intentaba traspasar las puertas principales del aeropuerto, algo que nunca pasaría, no mientras él estuviera ahí, tenían guardias en todas las entradas, menos en una, sonrío divertido pero luego una cara de preocupación se le dibujo, y si ella no lograba entrar? creía haber sido muy claro en cuanto a su declaración por T.V., o eso pensaba el, y si no?...movió su cabeza de forma negativa, no podía pensar eso ahora, además ella era muy inteligente, que ironía, pensaba que era inteligente una persona que acababa de conocer, cuanto tenían de conocerse? una noche? una hora? que le importaba a el cuanto tiempo tenían de conocerse, sabia lo que sentía, estaba seguro, es mas, nunca había estado así de seguro, suspiro, seria mejor adelantarse, para no estar llamando la atención a mitad del aeropuerto.

Entro al estacionamiento, era muy grande, se apresuro a detener el carro lo mas alejado de la puerta que pudiera, después de todo su entrada se encontraba del otro lado, se bajo tan apurada que ni siquiera se preocupo de ponerle la alarma al auto, corrió, su pantalón capri color rosa, su blusa de tirantes blanca y tenis converse rosas hacían juego perfectamente, su cabello suelto parecían hacer efecto a cada paso que daba, llego a una barda de rejas metálicas no muy altas, miro hacia a un lado, una puerta del mismo material, la salida de emergencia, igual que en "Iomega", tomo aire, y comenzó a escalar la barda, al llegar al final dio un salto y cayo de pie, la chica parecía tener reflejos felinos, se acomodo la ropa y siguió corriendo, hasta llegar a una puerta que le dirigía directamente a la sala de espera, se asomo con cautela, ahí estaba, y estaba solo, miro su reloj, 9:30, faltaban solo treinta minutos o menos para que se fuera, cerro los ojos, susurro algo en voz baja y abrió la puerta.

Él estaba de espaldas a la puerta, mirando a la nada, ni siquiera ponía atención, estaba concentrado, tratando de escuchar alguna respiración, el ruido de la puerta al abrirse, cualquier señal de que su niña, como había decidido apodarla, estuviera cerca, pero nada, maldijo para si mismo, seguramente no entendió lo que el había tratado de decir, o el no se explico bien? fuera cual fuera el caso ahora no podría...pero un ruido ensordecedor lo saco de su mente, era el sonido de...Volteo todo su cuerpo en un giro de 180 grados, y ahí estaba, parada frente a el, con el cabello desordenado, pero una sonrisa hermosa pintada en su cara, una sonrisa de alegría también se pinto en su rostro, después de todo, aun y por el corto tiempo que tuvieron de conocerse la pudo conocer lo suficiente, a quien le importaba si fue solo una hora en la que se enamoro de esa chica? además nunca le había importado lo que los otros dijeran y no iba a empezar ahora. Unos brazos rodearon su cuello y unos delicados labios besaron los suyos. Definitivamente no iba a empezar ahora, penso y rodeo la cintura de la muchacha correspondiendo el beso.

Lo vio ahí sumido en sus pensamientos, cuando el fuerte golpe de la puerta lo hizo reaccionar, se veía tan lindo con cara de sorprendido, una sonrisa picaresca acompañada de una idea juguetona pasaron por su cabeza, ahora su oportunidad de demostrar que no siempre el iba a ser quien la besara cuando tuviera ganas, y antes de que el chico reaccionara se lanzo sobre el en un beso.

No quería, pero ahora el era el que tenia algo importante que decirle, separo sus rostros mas no sus cuerpos -Sylv...yo...tengo que irme...-Lo sé -Pero si tu quieres puedo quedarme no importa que- pero unos dedos callaron sus labios, cerro sus ojos, sintiendo esos delicados dedos -Marshall...yo se que detrás de ese Eminem que todos conocemos esta el Marshall que yo conozco y...nada me haría mas feliz que estar con el- Dijo sonriendo la chica -Pero...sabes que no lo tenemos permitido, aun y cuando le gritaremos al mundo lo que sentimos...no van a dejarnos- la voz de la chica ya no sonaba tan segura -pero...podemos esperar...yo espere 10 años para conocerte en persona y- ahora fue él quien silenció sus labios -Y yo espere toda mi vida para conocerte, y ahora que lo hice será más difícil esperar, pero ten por seguro que voy a volver, no te voy a dejar y mucho menos voy a olvidarte, no te preocupes... además... siempre te voy a tener conmigo- y diciendo esto volvió a besarla, la sujeto por la espalda, ella seguía rodeando su cuello, quería que el ultimo beso fuera eterno, quería mantenerlo en su memoria por siempre.

Miro hacia el cielo, vio pasar un avión, ahí iban sus sueños, sus ilusiones, su cariño, su amor, su corazón, suspiro de forma triste, toco sus labios, aun podía sentir la lengua de el recorriéndolos por ultima vez, era una sensación maravillosa, subió a su auto, que tanto era un año?, no era nada, y aun así, parecía que los días se harían eternos, largos, desesperantes.

-LEVANTATE DORMILONA!!!!- Ester le quito las sabanas de un jalón -hoy empieza primavera!!! tenemos que ir de compras!!! no querrás usar ropa de invierno en pleno cambio de estación?!?!- Sara estaba del otro lado de su cama con una sonrisa -Chicas...tengo mucho sueño!! - y diciendo esto se volteo para quedar boca abajo -VAMOS!!- Grito Ester mientras ella y su otra amiga la jalaban fuera de su cama -vas o vas! no tienes opción!!- Esta bien esta bien!- dijo levantándose de mala gana -voy, pero bajo protesta!- las tres rieron divertidas, Sylvia se levanto y miro su calendario, había ido marcando con grandes cruces día tras día, ahora solo faltaban unos pocos meses, suspiro -Ya casi entras en cuenta regresiva ne?- le comento Ester mientras trasculcaba su guardarropas -si- fue lo único que contesto -jejeje tu tranquila, es primavera, se pasa rápido- No lo se, creo que esta va a ser la mas larga de mi vida- sonrío de forma triste- y creo que al mismo tiempo la mas corta- miro por la ventana, mas valía que fuera la estación mas ligera de ese año, asi como lo fue del pasado -y cuando llega? aquí será su ultimo concierto verdad?- Si, será el cierre de su gira... -Pero cuando viene?- cuando termine la primavera... - Su vista se clavo en el rosal que estaba por fuera en su ventana, una rosa comenzaba a florecer, si, definitivamente iba a ser una larga primavera.

"Si para enamorarme ahora

volverá a mí

la maldita primavera

que sueño si para enamorarme pasa una hora

pasa ligera

la maldita primavera

pasa ligera

me hace daño solo a mí"