Esta historia lleva unos años esperando que la publique, guardada en un rincón de mi PC. Espero que les guste y por favor comenten todo lo que gusten. Gracias.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

La luna brilla intensamente, pero no es la única luz que ilumina a las parejas que bailan en el jardín de la gran mansión. Alrededor de las mesas se encuentran innumerables luciérnagas. En cada mesa hay un arreglo de rosas color durazno y manteles de color crema. La música toca una melodía suave para que los enamorados bailen juntos.

Dentro del grupo de bailarines hay una pareja de jóvenes que no dejan de mirarse. Ella trae un vestido de color durazno, como el color de las rosas en las mesas. El joven la tiene tomada de la cintura mientras la joven ríe graciosamente. Realmente hacen una pareja muy bonita. Algunos de los jóvenes presentes sienten envidia de la pareja, porque se aprecia que son felices y que están enamorados.

Después del baile el joven le pide a la joven que le acompañe al kiosco que se encuentra cerca del lago.

— Sandra... —comenzó a decir el joven,— ... quiero que aceptes este regalo como símbolo de la promesa que hicimos aquel día en el campo... —el joven abrió una cajita que contenía un broche. El broche era ovalado y tenía una rosa de verdad atrapada en ámbar, se veía muy bonito. Sandra tomó el broche de la caja y mientras se lo ponía le dijo

— Iván... esta precioso... y así como esta flor nunca se va a marchitar nuestro amor tampoco se va a acabar...

— ... Siempre juntos, mi princesa... —suavemente Iván se acerco a Sandra y la beso bajo la luna llena que iluminaba las aguas del lago.

La mañana siguiente Iván se dirigió a la casa de su amada Sandra para salir de paseo. Tenia planeado llevarla al río para que dieran un paseo en lancha y después un picnic en el campo, pero antes la madre de Iván le había pedido que llevara a Sandra a la casa para que ellas dos pudieran arreglar los detalles de la boda. Iván le insistió a su mamá en que era mejor que arreglaran eso entre la madre de Sandra y ella, pero la señora se empeñaba en hablar con la novia así que no tubo más remedio que complacerla.

Iván delicadamente tomó la mano de Sandra mientras ella bajaba del carruaje. Sandra traía un precioso vestido blanco con adornos azul celeste, y como adorno el broche que le había dado Iván. Mientras los enamorados se encaminaban a la puerta de la casa un soldado llego hasta la casa.

— Señor, Capitán… —dijo el soldado.

— ¿Qué pasa soldado? Ya todos deberían estar en casa, la guerra se termino.

— ...mi Capitán... algunos rebeldes se levantaron y tomaron por la fuerza Zapozotlan, señor, la base nos informo que nosotros debemos ir a ayudar a esa gente. —La madre de Iván acababa de salir a la puerta para oír la noticia. Iván se preparaba para salir inmediatamente, pero sintió que la mano de Sandra no lo dejaba ir.

— Sandy, recuerda la promesa... siempre juntos. Voy a regresar por ti. —Le dio un beso en la boca, y luego beso a su mamá en la frente y se marcho. Las dos mujeres se quedaron llorando en la puerta de la casona, las dos tenían la misma preocupación, si volverían a ver al joven Iván.