Verdadera Naturaleza

Though why should I whine,
Whine that the crime was other than mine?
Since anyhow you are dead.
Gwendolyn Brooks, "the mother"

En una casa cercana a un bosque habitaba una familia acostumbrada a cazar, con ellos vivían varios perros a los cuales los dueños querían como si fueran sus propios hijos, y cuando llegaba el invierno el dueño de la casa siempre les hacia la misma advertencia:

"Cuídense de las serpientes, pues estas intentarán entrar a la casa en busca de calor, y si alguna los mordiera morirían al instante; nunca confíen en ellas puesto que son traicioneras y no dudarán antes de morderlos."

Y todos los inviernos los perros obedecían a sus dueños, alejándose de las serpientes y nunca creyéndoles cuando les rogaban que las dejaran entrar, prometiédoles que no dañarían a nadie y que sólo buscaban donde pasar el invierno; hasta que un día muy frió uno de los perros encontró a una serpiente pequeña yaciendo entre la nieve, viendo que no se movía el perro se acerco a ver si estaba muerta.

"Ayúdame," le pidió la serpiente de pronto, sobresaltándolo. "No hago mal a nadie pero moriré de frío si me quedo afuera. "
"No puedo," respondió el perro, "me morderás y moriré. "
"No lo haré," replicó la serpiente. "Si me ayudas no haré daño alguno ni a ti ni a tu familia"

El perro, compadeciéndose, le preguntó:

"¿Lo prometes"

La serpiente contestó:

"Si una promesa no es suficiente, te daré mi vida en juramento."

El perro, satisfecho con esa respuesta, levantó a la serpiente entre sus fauces y la llevo con cuidado a la casa de sus dueños, escondiéndola en un rincón cercano a la chimenea. Día tras día el perro le llevo alimento a la serpiente, con lo cual ésta fue recuperando la salud. Al terminar el invierno la serpiente habló con el perro y ambos decidieron que era tiempo de que la serpiente regresara al bosque.

Llegado el día, el perro vigilo para asegurarse de que los demás perros estuviesen dormidos para que no viesen salir a la serpiente, así ésta salio de su escondite y ambos se dirigieron a la entrada de la casa; de pronto la serpiente se giro y mordió una de las patas del perro inyectándole veneno. El perro, sorprendido y lastimado aulló fuertemente, despertando a los demás perros y a los dueños de la casa, las luces se encendieron y las personas llegaron a donde ambos estaban con armas en las manos para dar muerte a la serpiente; los perros ladraban, sabiendo que su hermano no viviría mucho tiempo por el veneno.

"¿Por qué lo hiciste?" le pregunto el perro en su agonía. "Ahora los dos moriremos"

La serpiente lo miró y respondió tristemente:

"No puedo evitarlo, soy una serpiente."


Para ser honesta, éste fue un ejercicio de mi clase de Literatura cuando iba en la prepa. No quedó particularmente bien y basé la idea en la fabula de la rana y el escorpión, pero tampoco creo que sea terrible, así que, aquí tienen.