Yo


Cierro los ojos...

Soy hija de la música y de las flores... y mi alma pertenece al infinito.

Mi corazón nace en la oscuridad para morir en el titilar de una estrella. Y mi voz agoniza en el verano y resurge junto a etéreos copos de nieve.

Sueño con una luna de cristal, plateada y misteriosa...

Muero en una mirada y suspiro con una sonrisa. Lloro y río, hablo y callo.

La soledad baila conmigo, en las tinieblas de una multitud, y mi mente vuela muy lejos, de nuevo hacia el principio... de nuevo hacia el fin.

A veces las hadas me arrullan, me susurran, y sonrío acariciando sus sutiles alas.

Quizá los seres de la oscuridad se acerquen... Y mueran a la vez que el aire escapa por mis labios, cada vez que cierro mis ojos, cada vez que el unicornio intangible de mis deseos se acurruca de nuevo entre mis brazos, cerrando sus verdes ojos.

Anhelo lo imposible, aquello que en alguna noche sin luna puede suceder. Y la sangre brota, dulce, despiada, y sueño con despertar. Y despierto soñando.

Abro los ojos.

Y solo sé que soy hija de las flores, de la música... Y de las lágrimas.

11-12-2005