CAPÍTULO 1: ÉSTA ES MI VIDA.

Me llamo Laura, tengo 15 años recién cumplidos y vivo en un tranquilo pueblo cercano a una gran ciudad. Soy bastante alta, tengo pelo castaño y ojos oscuros. Sobre mi personalidad no diré nada, yo misma no sabría describirme. Algunas compañeras me describirían como una chica callada, tímida y que me cuesta decidirme, pero hay otras personas que no dudan en decir que soy extrovertida y segura de mí misma. En cuanto a las personas que me rodean, iremos conociéndolas poco a poco.

-¡Laura¿Me estás escuchando?

-¡Perdona! Se me fue el santo al cielo.

-Cada día eres más rara…

-¿Insinúas algo?

-Nada, ya sabes, lo de siempre- Me contesta sonriéndome burlescamente. Él es Álvaro, un amigo de toda la vida, además de mi vecino. Nos conocemos desde siempre porque sus padres y los míos ya eran amigos. Es dos años mayor que yo, castaño y de ojos marrones. Paso bastante rato con él, y aunque por nuestras palabras parece que no nos aguantamos, le tengo mucho cariño, y creo que él a mí también.

-Mira que eres malo, no te hartas de picarme.

-Eres tú la que se pica sola, niña tonta.-me volvió a molestar. Yo me hice la ofendida y miré para otro lado, por lo que cambió de tema- ¿Te sigue molando mi amigo David?

-A mí no me gusta David. Son tonterías tuyas. Porque a casi todas las chicas de mi edad les guste a mí no me tiene porqué pasar igual.

-Ya, claro.

-¡Que va en serio! No soy tan superficial. No me va a gustar sólo porque sea alto, guapo, rubio, con ojos azules…

-¿Un cubito para las babas?

-Hoy llegas a casa con un ojo de menos.-le advertí, pues ya me estaba mosqueando. Él se limitó a echarse a reír.

-Bueno pequeña, me voy que quedé con mis amigos y llegaré tarde por tu culpa, como siempre…

-Así me gusta, que se note tu aprecio por mí.-dije cruzándome de brazos.

-Adiós Laura, hasta mañana-me dijo sonriendo mientras me daba dos golpes en la cabeza.

Me despedí de él y marché hacia casa, pensando en qué ocupar el resto del día. Todavía había tarde por delante, y no tenía nada más que hacer. Cuando ya estaba casi en casa, vi a Ana salir de la suya.

-¡Ey Ana!-le llamé.

Ana era mi vecina, la hermana pequeña de Álvaro, y vivía en la casa de al lado. Tiene 14 años, el pelo muy moreno y los ojos claros, y es algo más bajita que yo. Ya éramos amigas de pequeñas, aunque estuvo mucho tiempo fuera del pueblo, de viaje con su madre mientras que Álvaro se quedó aquí con su padre, y volvió hace dos años, pero en este brevísimo periodo de tiempo nos habíamos hecho inseparables. Su padre siempre está de viaje, aunque ella ya se queda aquí con su madre y su hermano. Para mí era una de esas amigas que tanto cuesta encontrar o que jamás logras hacerlo, a la que le podías contar absolutamente todo.

-Laura chica, cuánto tiempo sin verte- dijo poniéndose a mi lado.

-Nos vimos al salir de clase.-afirmé extrañada.

-¡Sí, exacto! No sé como aguanté tanto tiempo. Te eché mucho de menos.

Reí. Esta chica no cambiaria.

-¿Qué tal el examen de mates?

-Creo que bien, gracias-me contestó sonriendo.- ¿Vienes a mi casa? Tengo algo que enseñarte. Saqué las fotos del otro día.

-¡Claro!

Entre a casa, le dije a mi madre que me iba a casa de Ana y me marché con ella. Entramos, saludé a su madre, tan amable como siempre, y subimos a su habitación. Allí me estuvo enseñando las fotos.

-¡Ajá! Aquí veo que te gusta tanto de estas fotos.-dije dándole golpecitos y señalando una foto en la que salía Sergio, un amigo nuestro por el que Ana estaba colada desde hacía tiempo. Tenía mi edad. No vivía aquí, pero tenía familia y venia muchos fines de semana.

-Me pillaste.

-Lo sé.

-¿Me leíste la mente?

-Por supuesto.

-Bien, como siempre.-sonrió al igual que yo.

-¿Este finde viene Sergio?

-Sí. ¿Saldremos los tres, no?-me preguntó suplicante.

-Sí, no te preocupes tonta.

-¡Gracias! –dijo abrazándome- ¿De dónde venías antes?

-Del parque. Estaba con Álvaro.

-Ah vale. ¡Ah, mira el CD que me compré el otro día!

Estuvimos el resto del día charlando de una cosa y otra, y después me marché a dormir, puesto que al día siguiente era viernes y había colegio.