Los quiero, son parte de mi vida, gloriosos los momentos que paso con ellos... mis libros.


Silenciosos Observadores

Silenciosos observadores

De vidas sin sentido.

Horas perdidas en descargar ira contenida,

Tristeza y amargura,

Felicidad pura

Relatando historias que sabía

No podría terminar.

Pero ellos no saben, no piensan,

Siquiera imaginan lo que oso,

al menos, relatar.

No conocen mi destino,

Mas me muestran el camino,

Que de grande he de seguir.

Si con ellos yo pudiera,

Pasar la vida entera,

Díos quisiera yo supiera,

Que nada yo he de conseguir.

Porque no pueden enseñarme

En carne propia ni mostrarme,

Como se es para ser grande,

Ni armar la última parte

De este gran rompecabezas

Que es mi vida entera.

Silenciosos observadores

De vidas sin sentido.

Ojalá vieran la mía más adelante

Sin estar arrepentidos

De cómo obro y vivo

A cada paso del camino.

Pobre de ellos que intentan,

Aunque yo no sepa,

Estimularme día a día

Para no caer en un abismo.

Pero no pueden aunque quieran

Descubrir la osadía

De practicar conmigo todo el día

Los placeres de la vida.

Cabecita mía que descansa en las noches,

No permitas los reproches

de la gente vulgar.

Es que ellos no entienden,

La pasión con que nos leen.

Mas que importa lo que piensen,

Ellos no han de juzgar,

Como juzgo yo mi vida

Y juego a ella día a día.

Nado, corro, vuelo y ando

Siempre con mis pies descalzos.

No despistes a la lechuza, niño pequeño

No la destruyas,

No lastimes su orgullo

Que es mi abrigo en el frío,

Mi llanto en el olvido

Y mis ojos en la oscuridad.


Mis gracias por leer éste insulso poema. Lo siento, no es mi género. No me desenvuelvo bien en él, aunque me encanta leerlo. Espero comentarios, si alguien allí, del otro lado.