Corazón de Cristal

Mírame a los ojos

Y dime porque la gente se aleja de mi lado.

No alejes el dolor.

Déjalo aquí, conmigo

Quiero aprender algo.

En esta ocasión nada será en vano.

Quiero recordarme una y otra vez

Que las relaciones no son para mí

Que la vida no es buena para mí

Que la sufro todo el tiempo

Y que todo dependía de ti

Siempre todo depende de los demás

Nunca de mí

Y aún si así fuera, volveré a caer

Una vez más

En el mismo error.

Una vez más.

Aún sigo esperando tu llamado

Pero muy en el fondo sé que no llamarás.

Tengo la leve esperanza que tal vez lo harás.

Pero ya no. Apuesto a que no.

Parece ser que ya no soy de importancia.

Otra vez.

Vuelvo a ser un ser desechable.

Otra vez.

La gente prescinde de mí.

Y otra vez.

Me siento desdichada.

Esperaba una respuesta.

¿Entendí mal acaso?

Manda una maldita señal.

Dime ¿qué hice mal?

¿Cuál es el error? Yo puedo enmendarlo.

Dime en qué fallé, yo puedo repararlo.

Solo dame una razón.

No todo está perdido.

Deja de decir lo mismo.

Que nada tiene sentido, que ya no tiene sentido.

Idiota, deja de decirlo.

Haces mis labios temblar, la voz quebrar.

Hace apenas minutos éramos uno.

Hace apenas segundos lo perdimos todo.

Ya no reconozco quién es quién.

Paisajes y voces se mezclan en una danza descomunal.

Y ya no importa cuánto intente, cuánto trate.

Me es imposible olvidar.

Dime ¿qué he hecho?

¿Por qué esta presión en el pecho?

¿Por qué me dejaste así, sin más?

¿qué te hizo alejarte?

En el suelo dejarme.

Vacío en el estómago, nudo en la garganta

Y la vista que se empeña en nublar

Lo único que por ahora puedo mirar…

Cada vez que cierro los ojos,

Allí está.

Aquel pasillo eterno por el que me has decidido cambiar.

Y probablemente no lo sabes,

Pero pensé en ti a cada instante.

No había nada que pudiera hacer para disimular.

Mírame a los ojos y recuérdame qué hice mal.

Pedí por favor, aún sin pedir perdón…

¿Pero qué no es eso suficiente?

He pasado mi vida, incipiente

Inmadura, sensible, completamente desamparada.

Y llegaste tú como si nada.

Pero ahora ya eso no cambia.

Acabas de irte.

Y recuerdo mis propias palabras

Como si acabara de suceder.

Pero no quiero recitarlas.

No voy a ceder.

Después de todo, no parece importar ya.

¿No es cierto?

Otra vez.

Y lo único que sé, es que la soledad va y viene.

Pero está pensando en quedarse.

¿Realmente piensas permitirlo?

Lo admito, tuve culpa en esto.

Siempre es así.

Soy yo la culpable de todo.

¿Acaso no es así?

Pero los detalles ya solo son recuerdos

Que se van desvaneciendo.

Pierdo la consciencia en mis pensamientos.

Y vuelve a aparecer tu silueta.

Una sombra borrosa en mi mente.

Implacable e inminente.

Ahí estás.

Otra vez.

Si no puedes aportar una solución al problema,

Formas parte de él.

Y parece ser que formo parte de todos

Y cada uno de ellos.

Quítate del camino si no puedes afrontarme.

Hazlo de una vez.

Si tanto cuesta, toma el camino más fácil.

Has como los demás.

Una más y se volverá rutina.

No voy a reprochártelo.

Que se quiebre el cielo

O me parta un rayo.

Da igual si no viviré para contarlo.

Pero mírame a los ojos

Y dime que es lo que ves.

Solo hay una respuesta para eso.

Soy solo una sombra.

Soy un ser inmortal, con aspecto de humano y corazón de cristal.

Esta vez no intento lastimar.

Y aunque lo consiga,

No lo voy a enmendar.

No hasta que te decidas a hablar.

Pero antes…

Mírame a los ojos

Y dime que es lo que ves.