Hilos invisibles


Ayer, mientras llovía,

he vuelto a mirar tu foto.

Y, varias de las emociones

que solía sentir por ti,

resurgieron del ayer.

Tu imagen en sepia,

tu voz como un eco,

y el calor de tus manos,

me son tan reales

como lo es mi cuerpo.

Huelo tu perfume

a cada momento.

Y te siento a mi lado

aunque no te vea.

Una voz interior,

que no quiero escuchar,

me vuelve a repetir

que lo nuestro se acabó,

que ya no tiene caso,

que mejor te deje ir;

que no es bueno para nadie

vivir en el pasado;

que ya es hora de seguir

cada quien por su camino,

sin mirar atrás.

Aunque también existe

una voz que me dice,

fuerte y con elocuencia,

que te busque y te busque,

en las cuatro direcciones

hasta lograr dar contigo

y así poder demostrarte

todo lo que siento por ti

y que nunca te dije.


Ayer, mientras llovía,

he vuelto a mirar tu foto.

Y la escondí otra vez.