Media Dosis


Te veo sangrar,

justo como ayer.

Te veo sufrir

y no sé qué hacer.

El dolor es útil,

eso lo sé bien

pero el tuyo es mucho

sólo para ti.

Si pudieras compartir

la mitad conmigo

me sentiría tranquilo

y ambos podríamos

volver a respirar.


Uno de mis poemas más queridos, tanto por mí como por quienes lo han leído.

Está dedicado (¡Claro!) a una de mis más cercanas amigas: Astrid. ¡Gracias por todo!

¡Y gracias a ti, por leerme!

Que no se te olviden los reviews, ¿eh?