Combatiente

Story by AbyCat


Próxima a cumplir los 18.

Ser "adulta" a los ojos de los demás.

Responsable de mis actos.

Con "juicio".

Pero... ¿qué hay de mí? Digo... ¿soy lo suficiente madura como para aceptar el reto?...

Caer, volver a levantarse, caer de nuevo.

Aprender de cada caída.

Dejar todo atrás.

Mirar hacia adelante.

Pensar que todo va a salir bien.

'Que lo mejor está por pasar'...

Hay una persona que ha estado conmigo durante mi vida.

No tenemos la misma sangre ni somos parientes, pero es mi hermana del alma.

Ella conoce cada cosa que pasó conmigo, me acompañó en el momento más difícil de mi vida: la muerte de mi padre.

Ha estado conmigo a pesar de todo. Y yo he estado con ella también a pesar de todo.

Ella ha visto a esta chica llorar, reír, sufrir, alocarse, calmarse e incluso a veces hasta callarse.

Me ha visto en el suelo, abatida, derrotada. Pero siempre me tendió una mano para salir adelante.

Yo también la he visto mal, y siempre he sido la persona que le ha dado luz a sus días oscuros, tanto como ella a mí.

Nos necesitamos, y nos necesitaremos siempre.

Sigo dando la lucha a pesar de todo.

Combatiente de la vida.

Como la canción de Maná.

Hubo gente a lo largo de mi vida que trató, de una u otra manera, de hacerme madurar a la fuerza.

Que me miraba como una persona 'que siempre estaba equivocada', que 'lo hacía todo mal', que no era más que 'una chiquilla revoltosa, desordenada y que no aportaba nada al grupo'.

He decidido alejarme de ellas.

Comenzar desde abajo, otra vez.

Una segunda persona tuvo la 'desgracia' de toparse conmigo.

Nos conocimos 'antes de' por cosas de la vida.

Quién iba a creer que después seríamos los mejores amigos que se han visto en un mundo paralelo llamado liceo en donde la amistad verdadera jamás importó y que sólo eras 'amigo' de alguien por sus buenas calificaciones y demás cosas.

Hubo (mucha) gente que creyó que ambos éramos novios.

Nunca lo fuimos.

Y jamás lo seremos.

Pero a pesar del poco tiempo logré amarle y él también logró amarme a mí... no de la manera que piensas, si no que era algo que iba más allá...

Un amor fraternal.

También hubo gente que me trató de hundir, que trató de sacar partido de mis proyectos y aspiraciones, que se aprovechó de mi (debilidad) ingenuidad y... que después me arrastró la cara contra el suelo.

Gente que creyó ser superior a mí, y que trató de hacer lo que quisieron conmigo. Que creían en la igualdad practicando el egoísmo, que decían ser justos maltratando a los inocentes.

Que hablaban de unidad mientras ellos practicaban individualismo.

Que decían ser merecedores de respeto cuando hasta a las mismas autoridades estudiantiles las pasaban a llevar.

Fueron amargos momentos para mí y mis 'amigas'.

Pero ya todo queda atrás...

Pero hay otra más... una personita que se ganó un lugar en mi herido corazón a pesar de todo.

Me hizo ver que no importaba la (maldita) distancia para ser amigas.

Yo tenía miedo de la distancia, que podía estropear una relación, sea la que sea.

Su aparición coincidió con muchas cosas... con un cambio de curso, con mi nueva casa, con el distanciamiento con mi amiga del alma. (Liceos distintos, poblaciones distintas y alejadas...)

Fue como un ángel en medio de la confusión.

Pero ese ángel tenía las alas, el corazón y todo en ella... herido.

Le ayudé, me ayudó, nos ayudamos mutuamente.

Nos conocimos más y encontramos muchas cosas en común.

Personajes, historias, parodias... de todo tenemos por messenger.

(Alabado sea Internet. Amén.)

En mi vida, como en cualquier otra, ha pasado de casi todo.

Y han pasado todo tipo de personas.

A cada una le di un trozo de mi (enorme) corazón.

Algunos me lo despreciaron. Otros, lo hicieron añicos y me lo devolvieron en mal estado. Existieron otras que, simplemente, lo dejaron olvidado en algún rincón.

Y también hubieron otras que se adueñaron de ese trozo, y que después me lo devolvieron agradecidos, sonrientes... y se ganaron ese lugar ahí, en ese corazón.

En mi vida he tenido muchos tropiezos... Pero en mi vida amorosa... ¡en esa si que he tenido tropiezos!

Pero con cada roca con la que tropecé, salió una chica renovada.

Cada uno fue mejor que el anterior.

El primero, un ogro egoísta.

El segundo, un dulce niño que no encajaba con mi personalidad.

El tercero, se tranformó en lo mejor de mi vida.

El cuarto, desapareció.

Y el último...

Existe una persona en este planeta, en esta ciudad, que vive cerca mío, cruzando el río que divide a mi ciudad natal. Ha logrado muchas cosas en tan pero tan poco tiempo (no exagero)... cosas que otra persona de esta ciudad ha logrado a través de los años.

Me ha enseñado a madurar.

A crecer.

Estoy agradecida de esa persona.

A pesar de todo... a pesar del 'qué dirán'.

Está tratando de enmendar mi corazón herido, pero lo que él no sabe (no se lo he dicho) es que ya lo siento casi reparado por completo.

Me pidió que esperara por mi 'Someone just for me', por el amor verdadero.

Está seguro de que el próximo lo será.

Él estuvo cerca de serlo, pero no... y lo entiendo, en serio.

Todo y todos me han enseñado, de alguna manera, a madurar.

Estoy lista para los nuevos desafíos de la vida.

Hoy, 31 de Diciembre, a horas del 2009, me llamaron.

Diciendo que había quedado en la Universidad, en la carrera que siempre quise estudiar: Psicología.

Ya me matriculé, y ahora espero con ansias ingresar para sacar mi título... y ser profesional, como siempre lo quiso mi padre y mi madre.

Llegó la hora de dar vuelta la página de mi vida para empezar una nueva historia.

Lo que no me mató...

...me fortaleció.

Y no estoy muerta.


Cosas que me dieron por pensar después de leer 'Carta' de Hannah BlueBird.

¿Cuál es el valor de la vida? El que tú le das.

Para mi Generala, mi Gatito, mi Pajarita y mi Perrito. (Por orden de aparición)

Los amo.