Al parecer, me ha dado por este tipo de cosas medio mascocas, pero qué se le va a hacer. Sólo espero que, quien lo lea, entienda algo.


Compláceles

Sabes que quieres hacerlo, es lo que más deseas en este momento. ¿Por qué no lo haces? Es tan fácil… Cesarán los gritos, las peleas e insultos, se terminarán los sentimientos de odio y la ira. Hazlo, no temas. Escúchalos, te lo están suplicando, ¿por qué negadles algo que desean? Lo quieren, te lo están pidiendo a gritos. Sus gestos te dicen lo que debes hacer, sus ojos soberbios no te transmiten la paz que hace años sentías cuando los mirabas. ¿Dónde está el brillo cómplice que veías reflejado en ellos? No te resistas, ¡hazlo! Piensa en ellos, en sus bocas abriéndose mientras miles de palabras ofensivas salen de ellas para enfrentarse a ti, recuerda que nunca has sabido cómo vencerlas. Dicen que eres débil, que no tienes el valor suficiente para enfrentarte a ellos; ¡demuéstrales que se equivocan!

Escuchas un grito, después otro. Ya no sientes dolor. Las lágrimas quedaron encerradas en un cofre bajo llave, el sufrir por los demás es algo que dejaste atrás. No te lamentes, no tienes la culpa de que ellos sean así. Hazlo, es fácil. No son buenas personas, lo sabes y ellos también. Quieren que lo hagas, ¿por qué no los complaces?

Un paso, otro y otro más. Estás cerca, tan cerca que puedes escuchar la voz del silencio que llegará después. Puedes sentir la gloria, el fin del sufrimiento. ¡Míralos! Ni siquiera te miran cuando entras al salón, siguen ignorándote como siempre. Ira, siente la ira, déjala crecer. Ponte frente a ellos y grítales, di lo que siempre callaste, lo que me contabas a mí, sólo a mí, porque sabes que ellos no te escuchan. ¡Más fuerte! No te calles, no te doblegues. Siguen sin mirarte, como si los gritos no estuvieran allí, como si tu voz no se hubiese hecho escuchar. Ignorándote, aún siguen ignorándote. Ríen, ríen cuando les dices que acabarás con todo, que estás cansado de toda la basura que te rodea, como si la merecieras. Sonríen cuando dices que eres capaz, que no te temblará la mano, porque el odio es más fuerte que el sentimiento que aún está en tu pecho, escondido en algún lugar que ningún humano es capaz de ver. No te creen cuando alzas el cuchillo, piensan que estás de broma; no te toman enserio. No dudes, no hay nada que temer, es lo mejor para ti y para ellos. Déjalos ir al lugar que se merecen, déjalos que sean juzgados. Estás tan cerca que puedes oler la sangre, tan cerca que sientes el líquido rojo recorrer tus dedos, teñir tu piel y ropas, hacerte sentir bien. Tan cerca, que jurarías poder tocar con los dedos sus corazones negros, que poco a poco van tomando su color normal ahora que han dejado de latir. Ahora ellos podrán estar tranquilos.

Sacas el cuchillo del interior de sus cuerpos heridos y ensangrentados. Observas sus pechos abiertos y la sangre recorrerlos, esa sangre que también corre por tus venas… Esa sangre que debería estar junto a la tuya. Los has matado a los dos, has terminado con la vida de tus cómplices, tus amigos… tus hermanos. La ira se ha ido, junto a los gritos e insultos. ¿Ahora qué te queda? El remordimiento y las lágrimas que de nuevo corren por tus mejillas. Siéntelas, acarícialas, saboréalas, porque serán las últimas.

Sientes que las puertas del paraíso se abren, que tu corazón vive en muerte, que tus lágrimas se secan y tus ojos se apagan poco a poco, con la visión de las personas que más has querido y odiado a la vez, que te han hecho sentir de verdad. Y, entre tus párpados entrecerrados y la poca cordura que te queda, puedes ver tu sangre mezclarse con la de ellos. Porque por vuestras venas corre la misma sangre, que ha sido derramada a la vez.

Porque complacer a los demás no siempre significa estar en paz con uno mismo.


Ya sabéis, se acepta de todo, incluidos reviews :B