5

Terminamos de hablar con nuestro superior, suponemos que el robot también es buscado por hurto de procesadores medulares.

Salimos de la cabina, nos montamos en el auto, queríamos determinar el rastro del robot.

Había una duda que rondaba mi cabeza, sabía que mi compañera conocía la respuesta.

-¿Cómo es esto de las condenas por Status?

Mi compañera me responde.

-Si eres humano te condenan a la cárcel, si eres robot te desconectan y borran tu serial de fábrica y de nuevo a la ciudad como trabajador y si eres androide te castigan magnetizando tus partes mecánicas.

Al escuchar eso me asusto. Pero igual no pude contener mi respuesta.

-con tales castigos no debería existir criminalidad.

Mi compañera agrega a mi comentario lo siguiente.

-Eso está funcionando aquí en esta parte, pero en los Sótanos aún no. La policía es superada numéricamente por los maleantes que se multiplican exponencialmente.

Pero con toda esa jerarquía para castigar a los criminales ¿Cómo pudieron confundirme con un humano? Eso es un error grave en el sistema de justicia que hay en esta ciudad. A menos de que esa persona, la misma que vi en la visión que tuve con Isis, así lo quisiera, se que estoy reiterando mis pensamientos pero no veo otro argumento para que esa persona haya actuado de esa forma.

Le pregunto nuevamente a mi compañera.

-¿Cual es nuestro plan de acción Abril?

Estaba muy seria y callada, me estoy comenzando a extrañar por este reciente cambio en su carácter.

Y esto fue lo que me respondió.

-¿Cuál es la movida mas lógica que podemos hacer Eliot?

Me quedé un rato pensando.

¿Qué le pasa?

Pues decidimos ir a una comisaría a avisarles sobre el robot en cuestión y solicitar refuerzos en caso de necesitarlos.

Y para cubrir más terreno cada uno buscaría en lugares distintos de la ciudad por separado.

Abril me entrega un mapa holográfico de la ciudad, exactamente las zonas norte y occidental, lo instalo en el procesador de mis lentes, para algo deben servirme.

Pero pienso que me tocó la peor parte.

-Como no sabes conducir y yo si me quedo con el auto.

Me dijo mi compañera mientras arrancaba con el auto y se marchaba hacia el sur de la ciudad.

-Lo que falta es que comience a llover.

Me dije a mi mismo en voz alta.

Debía buscar un sitio en donde descansar, barato, ya que no tengo muchos créditos para pagarme algo lujoso.

Además debo aclarar mi mente.

Después de caminar encontré un sitio para descansar. Afortunadamente.

Me encontraba en una pequeña habitación pensando.

En mi mano izquierda tenía el procesador medular, con mucho cuidado le quité el Fluido X ya solidificado.

Me encuentro intrigado por el contenido del mismo, lo conecto en el Lector Z del televisor de la habitación.

La pantalla mostraba un negro profundo, pero poco a poco se fue disipando, hasta mostrar como un video que comienza a reproducirse lentamente.

Vi por completo el contenido del mismo, cerré mis ojos y trato de dormir un poco.

A la media hora me despierto bruscamente, el video teléfono llevaba horas sonando con fuerza.

Uno de los muchachos de la recepción se encontraba al otro lado del aparato y me dijo.

-Buenas noches, disculpe la hora y las molestias. La comisaría de este sector desea comunicarse con usted.

Le respondo aguatando el bostezo.

-Tranquilo igual no podía dormir. Por favor desvíe la llamada.

El joven me comunica con el comisionado en jefe del sector.

-Buenas noches Eliot, le hago saber dos cosas. Hemos localizado al robot AL 134 cerca del aeropuerto. Peor debo darle una noticia algo fuerte.

Me comenta el superior.

Había algo que no me gustaba en el tono del comisionado.

-No me de tanto rodeo jefe ¿Qué pasó?

El jefe baja un poco la mirada, su voz de pone un poco grave y me responde.

-Su compañera, Abril, fue encontrada herida, afortunadamente esta en un hospital recuperándose. El robot criminal es el responsable.

Sé que tengo poco tiempo conociéndola, me impactó saber que estaba en un hospital.

Maldije al robot en cuestión para mis adentros.

-Tendré que pedirle un favor jefe ¿Puede llevarme hasta ese lugar?

Le preguntó al superior.

-No hay problema alguno es mi deber como comisionado darle mi ayuda. Y lamento lo de su compañera, pero lastimosamente así de arriesgado es este trabajo.

Me responde serio, comprometido con lo que dijo. Me gustaría que este señor fuese mi superior. Policías como él son lo que se necesitan para mejorar la vida en los Sótanos.

El comisionado nuevamente me dice ante de cerrar la conversación.

-Una patrulla estará pasando por usted dentro de aproximadamente unas dos horas. Tiempo suficiente para que se prepare para la captura del criminal.

Y tiempo suficiente para terminar de ordenar mis ideas y darle final a este asunto.

Después de que se concluya este caso visitaré a mi compañera en el hospital.

6

Finalmente llegamos.

Entré por el tejado del almacén en donde se escondía AL 134.

Intercambiamos miradas, el robot abrió fuego con su arma, busco refugio entre los contenedores.

El arma se le queda sin balas, salgo de mi escondite y le disparo con la tercera modalidad de mi arma en la misma pierna en donde le disparé en el encuentro anterior.

Me acerco muy rápido, le pateo su arma lejos de su alcance. Allí estaba tendido en el suelo, mirándome fijamente con sus ojos rojos.

-Sabes me di cuenta de muchas cosas cuando vi ese procesador medular de algún androide en tu maletín. Y sabes ese androide soy yo.

Le respondo mientras le apunto a la cabeza con mi arma.

Nuevamente abro mi boca para hablar.

- Pudiste ser menos obvio, señor alcaide.

Lo agarro por la cabeza y le quito la máscara que cubría su rostro.

Y estaba realmente sorprendido.

-¿Cómo me descubriste?

Me pregunta molesto el alcaide. Y realmente lo estaba.

Sabía que un robot no podía expresar tanto odio con la mirada, eso es típico de los humanos, como es el criminal que esta tendido en el suelo.

-Ahora recuerdo. Te vi aceptando un soborno el día antes de que nombraran alcaide, y que justamente el día anterior cuando eras comisario y usaste un exceso de fuerza policial para calmar una protesta estudiantil, en la cual estaba entre las filas de los estudiantes que sobrevivieron. Me metiste en la cárcel para evitar que tu ascenso no fuese manchado, para asegurarte de todo debías alterar mi memoria.

Nuevamente me pregunta el alcaide molesto.

-¿Cómo supiste todo eso? Es imposible que lo hayas deducido con tan poca información que tenías.

Me río un poco y le respondo.

-Mi compañera, Abril, me llevó a casa de una adivina quien usa un cable para hurgar en la mente de los androides que tiene por cliente, para que este entre el procesador medular no debe estar dentro del cuello del cliente.

La policía finalmente le dio captura a uno de los suyos quien había obrado mal hace tiempo, ahora ese caso estaba finalmente cerrado. Se los llevaban por muchos crímenes, peor los más graves son: aceptación de soborno y obstrucción de la justicia y manipulación de la conciencia digital de un androide.

Y que irónico del caso, es que el mismo androide que encarceló sea quien años después lo descubra y haga lo mismo con él.

Después me entero que ahora mi compañera y yo trabajaríamos para el comisionado en jefe Hernández, el mismo que me ayudó a darle captura a este criminal.

Bueno ahora cuando salga el sol iré a visitar a Abril y decirle como se cerró todo.

Nos marchamos del almacén justo cuando comienza a llover.