Primero tengo que aclarar que esta historia la he escrito junto a Agus(Tooru), así que las dos nos repartimos las locuras xD. El Valto S.A. no se responsabiliza de los posibles traumas tras leer esta historia. Aún así un poco de locura no le viene mal al mundo así que no se arrepentirán :D. Los reviews siempre serán bienvenidos^^


En un mundo muy cruel, donde todo estaba en caos, donde ni siquiera podías ir a comprar un paquete de chicles sin que te atropellasen, robasen y abducieran los extraterrestres, nacieron dos diosas increíblemente hermosas, sexys y poderosas. Su misión era acabar con el caos producido por el incompetente dios actual y castigar a los hombres por haber sido tan malos y descuidados.

-Información última hora: parece increíble pero no lo es. Algo ha aparecido en el cielo. No estamos muy seguros de qué se trata porque con tanto OVNI y tanto caos no tenemos una fuente de datos segura. Solo sabemos que es de color rosa y lleva un cartel luminiscente con el mensaje: "Diosas del Olimpo". Estén atentos a Telenews que les mantendremos informados.

El Oh my godess! aterrizó en medio del patio del Olimpo. Una cortina de humo rosa cubrió la nave espacial y sus puertas corredizas se abrieron. Del interior de la nave surgieron dos hermosas figuras femeninas cuyas caderas se movían sinuosamente mientras caminaban al son de la canción "Too sexy" que había comenzado a sonar. Bueno, en realidad sólo apareció una, ya que la otra no estaba preparada aún.

—¡Date prisa, Valeria, que ya llegamos! ¡Uy! Pero si este jardín está hecho un desastre…

—¡Un momento, Tooru, ya salgo! En este jacuzzi se está demasiado a gusto… ¡Espera que ya termino de secarme!

Tooru era el ser más hermoso y puro que existía, diosa de todo lo inocente y bello. Llevaba una delicada túnica blanca y celeste que se ajustaba a su perfecta figura, sobre la cual caían en cascada unos lisos y sedosos cabellos negros. Su mirada dulce e inocente era su arma más mortífera pues no había nadie en el Universo universal que pudiese resistirse a esos dulces ojitos color café y a esas kilométricas pestañas. Un solo guiño bastaba para que la criatura más horripilante y perversa se rindiera ante tanta pureza.

—Pues sí que está hecho esto un desastre, sí…

Al lado de Tooru apareció Valeria, que al contrario que su amiga inspiraba pensamientos depravados. Esta diosa, de largas y estilizadas piernas, era famosa por los latigazos que propinaba a los hombres. Le encantaba torturar y castigar. Llevaba su melena castaña con mechas rubias a lo salvaje, y sus agresivos rasgos iban muy bien con su estilo: la encantaba vestir con ropa provocativa, sobretodo de cuero negro y rojo.

Estas dos increíbles mujeres eran las elegidas para acabar con el caos que se había producido en el mundo mundial por culpa del incompetente dios actual: Metatron y sus inútiles y rastreras siervas que se hacían llamar así mismas como los Ángeles de Charlie, pero con el nombre de su dios: Los Ángeles de Metatron. Por su incompetencia el mundo había entrado en caos. Resultaba totalmente imposible salir a la calle a por un paquete de chicles sin que te atropellasen, te cayese una bomba nuclear o te abdujese un OVNI. Sí, el mundo estaba fatal. Si se llegan a demorar un poco más todo habría eclosionado. Desafortunadamente, las egoístas ángeles solo pensaban en su propio bien y no estaban dispuestas a que les arrebatasen el poder y la espectacular entrada que habían protagonizado las diosas no les había pasado desapercibida.

— ¿Pero qué se creen estas flipadas que son? ¡Nos quieren arrebatar a nuestros chicos! No se lo permitiremos.

Irenuska en realidad era una semidemonio pues su ala derecha era negra mientras que su otra ala poseía plumas albinas. Se consideraba a esta misma como la líder del grupo pues era mandona, malhablada, creída, altanera y tremendamente celosa. Por eso estaba siempre insultando a la gente, en especial a su hermano el ángel Gab, el cual estaba prisionero en las mazmorras del castillo de Metatrón donde era utilizado para satisfacer los deseos carnales de esta cruel mujer.

— ¡Ya lo tengo!—exclamaba un ángel de largos-larguísimos-cabellos azules—. Mientras Kael esté dormido le hipnotizaré y le haré creer que le estaré esperando en la iglesia y cuando llegue, ¡no apareceré!

Kiel, a parte de barrer el suelo con el pelo de lo largo que lo llevaba, era la novia fugitiva más famosa de la época. Sólo le faltaba una boda más para superar el actual récord: setecientas setenta y seis veces había dejado tirado a un hombre frente al altar. Su última víctima, uno de los ángeles más importantes: el arcángel Kael, y por esta razón éste andaba en su busca y captura. Por eso se había pasado al bando de Metatron, para refugiarse. Pero daba la casualidad que justo el número setecientos setenta y seis era su preferido, y desde entonces, se había obsesionado con Kael, siempre planeando como volver a dejarlo tirado en el altar porque era con él con el que quería superar el récord mundial.

—Metatron nos ha ordenado que acabemos con ellas y eso haremos—exclamó una tercera.

Rihana era la más joven del grupo. De aspecto inofensivo, era a la que menos en consideración tenían porque no utilizaba los crueles métodos de sus otras dos compañeras, esto producto de que ella no estaba en contra del amor y esas cosas, sino que todo lo contrario, su meta en la vida era conquistar y pervertir a Daniel, un joven ángel, y solo por eso estaba en ese lugar, pues allí vivía aquel atractivo pero a la vez inocente-muy inocente…demasiado inocente- muchacho.

Las dos diosas no se acobardaron. Valeria le hizo un gesto pícaro a Tooru y ésta lo captó perfectamente. La sensual diosa desenfundó su látigo y lo sacudió violentamente contra sus enemigas. Consiguió dar en su objetivo y el látigo se enrolló en torno a esas tres, dejándolas bien sujetas.

— ¡Vamos Tooru! ¡Es tu oportunidad!

La diosa no desperdició el tiempo que su amiga le había concedido y echó a correr hacia el castillo. Sin embargó, Irenuska no estaba dispuesta a permitírselo. Consiguió mover su brazo y empuñar su afilada daga con la que cortó el látigo. Las tres ángeles quedaron liberadas al instante.

— ¡Tooru, cuidado!

Irenuska había echado a correr tras la diosa de cabellos como el ébano, pero las otras dos no dejaron que Valeria fuera tras su amiga obstruyendo el camino.

—Tu amiga está perdida—afirmó Kiel con una mirada de satisfacción.

— ¡Sí, perdida!—repitió Rihana.

Tooru corría ágil como el viento mientras Irenuska la echaba todo tipo de maldiciones y flechas envenenadas, pues eran su especialidad. Desafortunadamente para la semidemonio, Tooru iba protegida por un escudo mágico y todo lo que le lanzaba rebotaba y era devuelto.

—Tooru es más lista de lo que parece, la que está perdida es vuestra amiga—clamó la lujuriosa diosa, triunfante.

—No creas que tú tendrás la misma suerte—le amenazó Kiel.

Y dicho esto, se lanzó con su daga empuñada sobre la diosa, aparentemente indefensa.

Mientras Val se encontraba en esa difícil situación, Yooru seguía buscando a Metatron para poder derrocarlo. Estaba en un lugar oscuro, muy lúgubre donde se podían oír perfectamente gritos de desesperación procedentes de las jaulas. Se sentía el sufrimiento de las pobres criaturas habitantes de las celdas. Sí, éstas eran las mazmorras.

—Pues…creo que éste no es el palacio de Metatron, a menos que tenga gustos raros, muy raros. ¿Dónde estará ese tio?

—Eso ya no debería importarte, mejor preocúpate de tu propia existencia —decía Irenuska mirando amenazadoramente a la pared.

-Esto…¿me hablabas?

—¡Claro! A quien mas le voy a estar hablando, si tú eres la que estás en frente mío ¡Perra! No le voy a estar hablando a la pared! —insistía la semidemonio.

—…Yo lo decía porque estabas mirando a la pared…

—¡¡¡Tú!!! ¡Esto es todo por tu culpa! —continuó la arpía —Por esa barrera rara me he quedado ciega, pero no creas que con eso podrás librarte de mí, nunca conseguirás arrebatarme a mis sensuales esclavos ¡muajajajjajajaja! —rió malévolamente. Su risa era déspota y con dejes de locura. Tanto rió que se atragantó.

—¿Esclavos? Eso son para ti estas personas… ¿Acaso no sabes que a los esclavos hay que tratarlos de una buena manera? Darles comida, ropa limpia, masajes, amor, chocolates ¡y muchas fresas!

—Tu idea del cuidado de los esclavos es muy rara… ¡Ahora tengo más motivos para odiarte! Te odio por querer derrocar a Metatron, por robarme mis esclavos…Pero por sobretodo ¡te odio por ser tan idiota!

—¡Yo no soy idiota! Dijo la inocente diosa muy ofendida

—Entonces… ¿me podrías explicar como yo estando ciega tengo en tu cuello mi daga?

—Ejem… ¿Un pequeño descuido? —contestó la tierna Tooru en aquella difícil situación, esperando que ocurriese un milagro que la librase de la muerte.

—Y, ¿cómo piensas librarte de ésta? Mira que conmigo no funcionan tus guiños.

—Tampoco es que los quiera utilizar contigo…no me van esas cosas. Bueno, la verdad es que espero que llegue un chico ultra guapo que por un llamado de su corazón venga con su espada, te amenace y me salve —contestó Tooru con una tierna cara de ilusión

De pronto, de la nada apareció un chico ultra guapo de cabellos dorados, ojos color esmeralda, y porte de rey.

—¿Qué haces aquí, Kael? —preguntó una molesta Irenuska

—Pues ocurrió algo muy raro: recibí un llamado de larga distancia de la ciudad Corazón y desde ese momento (hace un minuto) me sentí con la necesidad de venir hasta acá y amenazarte con mi espada para salvar a… ¿Cómo es que era? Un minuto por favor —exclamó mientras comenzaba a marcar un número en su teléfono móvil —. ¿Hola? ¿Cómo decías que se llamaba la chica? ¿Tooru? Bueno, muchas gracias, yo también les amo. Besos. —colgó el teléfono con un elegante movimiento.

Mientras Kael hablaba, a Irenuska se le fue formando una gran venita en la cabeza producto del cabreo que le producía escucharle a él tan tranquilo en esa tensa situación.

—¿A ti qué te pasa, imbécil?

—¿Tú sabes quién es Tooru? —preguntó el guapo ángel.

—S, ¡yo lo sé! ¡Soy yo! —respondió una emocionadísima Tooru.

—Pues lo siento Irenuska, pero te debo amenazar para salvar a esta linda diosa… ¡Bah! ¿A quién quiero engañar? No lo siento, esto lo he querido hacer desde hace mucho tiempo…Despídete de este mundo ninfómana homicida.

—No serás capaz. Metatron te capturaría y te utilizaría para sus propósitos.

—Él dejó de darme miedo hace muchos años, fue muy traumatizante pero ahora que lo pienso fue para mejor…Ya que gracias a esto puedo matarte sin pensar en las consecuencias.

—Kael, ¡aléjate que la mato!

A pesar de las amenazas de Irenuska, Kael siguió su camino espada en mano y clavó la flamante arma en una de las alas de la semidemonio, dejándola mal herida. Luego de que Irenuska cayera al suelo, no sin antes decirle unas mil veces cabrón y gilipollas al bello arcángel, este último tomó a Tooru en sus brazos la cual de la impresión se había desmayado. Intentó despertarla con su poder sagrado y mientras la intentaba reanimar llegó al lugar la otra diosa, Val.

—Y yo que pensaba que esta chica era muy inocente, pero veo que estáis ocupados, así que mejor yo me voy —dijo la seductora diosa malinterpretando la situación.

—¿Tú eres amiga de ella? —le preguntó el hermoso ser a Val.

—Pues sí.

—Lo que sucede es que se ha desmayado…

—¿Qué le hiciste? ¿Que acaso no notaste que ella era una chica sensible y frágil? ¡Pero que animal! ¡Espero que no esté embarazada!

—¡Estás malinterpretando las cosas! Ella se desmayó por culpa de Irenuska —aclaró Kael rojo como un tomate.

—Ah…pero ¿por qué no empezaste por ahí?

—Pues porque no me dejaste

—Mejor dejen de discutir y apártense que debo despertarla

El que habló se trataba nada más ni nada menos que Ralph otro de los arcángeles, quien venia acompañando a Valeria.

—Ralph, ¡qué oportuno! Despiértala.

Ralph en esos momentos se acerco al inocente ser, puso una mano en su frente y ésta instantáneamente abrió los ojos. Lo primero que vio al despertar fue el rostro de su amiga, lo cual le sorprendió mucho.

—¡Val! ¡Que bueno que estás bien! ¿Cómo te libraste de ésas?

—Pues…lo que sucedió fue que ya estaban a punto de atacarme cuando llegó este simpático ángel y les arrojó a ellas unos polvos muy raros que las dejaron riéndose solas…¿Cómo es que se llamaban?

—Polvos Lenac… el polvo de plumas que te hará volar —proclamó con la típica voz de chico de lso anuncios.

—¿Drogaste a los Ángeles de Metatron? No sabes lo feliz que me hace verte rebelándote amigo…

—¿Polvos Lenac? ¿Qué es eso? —preguntó una confundida Tooru.

—Pues te explico: cada ángel tiene una habilidad, la habilidad de uno de ellos llamado Lenac es la de producir sustancias ilícitas (droga, sí droga) desde sus plumas —contestó dulcemente Kael, quien ya había caído rendido a los encantos de nuestra dulce diosa.

—Y solo por saber, no es que a mi me interesen físicamente los ángeles, no…Pero ¿Cómo es ese tal Lenac? ¿Es guapo? ¿Tiene mucho dinero? —preguntó Val muy interesada.

—Bueno, bueno, creo que debemos dejar la conversación para después ¡Hay que liberar a los cautivos!

—Sí, tienes razón, Ralph. Hay que liberarlos —afirmó Kael

—¡Yo me encargo de Gab! —gritó Ralph con un tono de voz un poco más agudo que el habitual

—¿Gab? ¿Quién es ése? ¿Un enemigo? —le preguntó Val a Kael

—No es ningún enemigo, lo que pasa es que Ralph le tiene manía aunque nadie sabe bien el porqué

—¿Es guapo?

—No le está preguntando a la persona indicada, señorita del látigo, aunque a decir verdad entre las mujeres tiene gran popularidad, con cinco clubs de fans y recorridos diarios por su celda donde le pueden sacar fotos, hacer videos y pegar un latigazo por persona, para mayor información pueden llamar al numero 5450819.

—Kael, esto ya es demasiado, no empieces a hacerle propaganda a tus recorridos en esta situación —le reprochó Ralph sorprendido con la actitud de su amigo.

—Ralph, no te molestes yo iré a buscar a Gab —añadió Val con tono malicioso

—No es molestia, voy yo, no se preocupe por pequeñeces señorita Diosa.

—Pues entonces busquémoslo los dos y el que lo encuentre primero lo libera —se le ocurrió a una triunfante Val.

Luego de que Val dijese eso, se formó una verdadera guerra entre ellos. Ralph y Valeria se pusieron a correr como locos revisando todas las celdas. Esto a Tooru le asustó mucho pues ya se podía ver a si misma aplastada por uno de los dos. Queriéndose alejar de la situación, nuestra tierna diosa fue hasta el rincón más apartado de las mazmorras. Al llegar allí le inquietó escuchar un alarido de dolor a su espalda. Temía lo que podía encontrarse, pero saco la valentía suficiente y lo hizo. El alarido era el de un joven amarrado con cadenas. La imagen era verdaderamente chocante por lo que Tooru sintió compasión y lo liberó. Cuando se acercó un poco más notó que el joven era realmente muy atractivo y se preguntó si no sería este chico de cabellos castaños y cuerpo escultural al que su amiga y Ralph estaban buscando.

—Gracias señorita por liberarme, se lo agradeceré toda mi vida —dijo muy alegre el muchacho aunque todavía su cuerpo se estremecía al recordar las torturas y abusos a los que había estado sometido.

—No es nada, es lo mínimo que podía hacer por usted…—arqueó las cejas indicándole que le dijese su nombre.

—Gab —respondió él.

—Bueno es lo mínimo que podía hacer por usted, señor Gab.

—¿Y usted es…?

—Tooru —le dijo ella sonrojándose.

Arruinando completamente el bello ambiente que se estaba formando apareció Val, quien al ver a Gab no pudo esconder el encanto que éste le producía (si, estaba babeando)

—Val… ¿Qué estas haciendo aquí?

—Esto… yo…jejeje… ¿Quién es tu amigo Tooru?

—Yo soy Gab, un gusto conocerla —dijo el sensual esclavo, besándole delicadamente la mano a Val.

El hecho de que Gab estuviese con cadenas y marcas de latigazos le provocaba a Val una cierta sensación de placer propia de la gente que disfruta del morbo y castigando a las personas. Se imaginaba que era ella quien lo azotaba y provocaba sufrimiento. Además, el que le besara la mano con aquellos labios deliciosos había aumentado los deseos de castigarlo. Tooru al notar el gesto de su amiga decidió que era el momento de actuar y hacerle recordar su misión a su amiga, quien parecía que ya no aguantaría más y se abalanzaría contra el guapo ángel.

—Val, ¡debemos apurarnos y encontrar a Metatron!

—Tienes razón pequeña Tooru pero, ¿dónde puede estar?

—Si quieren yo les puedo ayudar a llegar hacia él, aunque no estoy seguro si nosotros tres solos podamos derrotarle.

—Le podríamos pedir ayuda a Kael y a Ralph, seguro que ellos se nos unen también— se le ocurrió a una muy confiada Val.

—¿Tú crees?

—Bueno y si no se nos quieren unir utilizamos tus guiños y les obligamos ¡muajajajaja! Si es que soy una genio —concluyó Val.

Luego de esta pequeña conversación los tres se reunieron con Kael y Ralph, este último al notar la presencia de Gab sintió un gran alivio, pero además de alivio dentro de él nació una inexplicable sensación de celos ante Val quien no se había despegado del ángel de castaños cabellos después de haberle visto. Como Val había previsto Kael y Ralph aceptaron encantados ayudarlas en su misión, claro que después de utilizar el extraño poder de Tooru. De camino hacia el castillo se fueron uniendo al grupo otros ángeles como Daniel, quien estaba completamente disconforme con el trabajo de Metatron.

En otro lugar en ese mismo momento se encontraba un bello y sensual demonio de ojos grises y cabello azabache hablando por teléfono.

—¿Qué dices niña? ¿Están invadiendo el olimpo? ¿Quiénes? ¿Dos diosas? ¿Son guapas?

—¿Cómo me preguntas esa estupidez? Mejor ya vente, este es el momento. Hoy será el día en el que Metatron será derrotado —le respondía una voz femenina a través del teléfono.

—Eres una traidora, Metatron es un idiota por seguir confiando en ti, Rihana…

—¡Tengo mis razones! Primero que todo Metatron es un muy mal gobernante, y segundo, ya sabes que me prometiste que si te hacía de espía en el cielo me ibas a ayudar a conquistar a Daniel.

—¿Seguro que tus razones no están al revés? Yo creo que te importa un rábano si Metatron sigue o no como Dios supremo, lo que a ti te interesa en realidad es estar con ese imbécil fanático de la castidad y pureza, en verdad no entiendo como puedes seguir intentando estar con él.

—Cuando estés enamorado lo comprenderás, pero… ¡te puedes venir de una buena vez!¿A qué estás esperando?

—Es obvio, a que respondas mi pregunta ¿Son guapas?

—Sí, son guapas ¿te puedes venir ahora? ¿Inac? ¿Hola?

Una vez Rihana le hubo dicho que las diosas eran atractivas Inac salió disparado del Infierno. Le había entrado la curiosidad de conocer a una diosa de verdad, y no solo a un dios raro como Metatron que a veces tenía la mala costumbre de vestirse de mujer, lo cual ya os imaginaréis que no era nada atractivo y llegaba a resultar muy traumatizante.

En cuanto entraron al palacio se encontraron con que Metatron los estaba esperando y que junto a él estaban los tres "ángeles de Metatron"y Fiel, un viejo arcángel perrito faldero de Met El como Irenuska y él habían llegado antes que ellos será uno más de los misterios de la vida. Las tres chicas parecían dispuestas a pelear y la semidemonio junto con Kiel se veían muy amenazantes, más que la vez anterior, quizás por que les había cabreado muchísimo que ahora Gab y Kael respectivamente estuvieran tan amables con las nuevas. Si bien Rihana estaba dispuesta a pelear, el ver a Daniel y sus amigos de parte de las diosas fue un gran shock, estaba en una verdadera disyuntiva, por una parte necesitaba estar a favor del dios actual para poder servirle de espía a aquel diablo y que éste le enseñara tácticas de conquista, pero por otra parte, ¿de qué le servirían las clases de conquista si no tenía con quién aplicarlas? El pensar en todas estas cosas le sofocó tanto que se desmayó.

—Pero… ¡que inútil! —comentó Metatron tras ver que una de sus más files sirvientas se había desmayado.

—Hay que ayudarla, quizás se sienta mal —acotó Tooru

—¿Tú estás tonta o qué? Es nuestra enemiga, está muy bien que se haya desmayado y, ¡no será la única! Las próximas seréis vosotras —dijo señalando a los tres ángeles que aún seguían en pie junto al dios actual.

—¿De verdad creen que podréisn ganarme? —rió Metatron—Si son solo una crías. Díganme,¿quién las envió? Por que ése será el responsable de vuestra trágica muerte.

—Pues para que sepas nos envió el CSUU, porque están muy seguros de nuestras habilidades.

—Los del Consejo de Seguridad del Universo Universal* deben de estar locos al enviar a unas jovencitas a enfrentarme, ¿por qué mejor no se van a jugar a sus casas con las muñecas?

—¡Jamás! Además aquí el único que sigue jugando con las muñecas y disfrazándose de una eres tú, viejo loco —contraatacó Val.

—Dejémonos de juegos…

Después de decir esto último Metatron comenzó a brillar, parecía un verdadero plumero luminoso, era un espectáculo increíble, de esos que se ven solo una vez en la vida. Por esta razón Tooru sacó una cámara digital, sabe dios de donde, y comenzó a fotografiar la escena. Sin duda la reacción de la diosa les extrañó muchísimo a todos quienes miraron a Val en busca de una explicación.

—Le encanta la luz, odia la oscuridad. Es un trauma por que en una ocasión se perdió en un laberinto y no logró salir en tres meses, su sentido de la orientación es pésimo.

Tras aquella revelación todos se sorprendieron, aunque en realidad no tanto por que en esos pocos minutos que habían compartido con ella, ésta se había extraviado unas seis veces.

Val quien en vez de preguntarse el porqué de que Tooru sacase fotos había estado pensando en una manera de derrotar a Metatron. Sacó por fin su látigo, lo arrojó contra el dios con elegancia digna de una diosa y con éste atrapó sus largos cabellos quitándole la concentración y haciéndole caer al piso. Justo en esos momentos de mayor tensión en los que Kiel e Irenuska se habían abalanzado contra Kael y Gab, en los que Metatron y Val peleaban a muerte, en los que Tooru grababa toda la situación; llegó al lugar un equipo de prensa de Telenews.

Cuéntenos, ¿qué es lo que sucede?-preguntaba muy interesado el reportero poniendo su simpático micrófono en todas partes, tratando de captar alguna declaración que estaba claro nadie en esa situación iba a dar. Eso hasta que llego él, quien apenas llegó al lugar llamo la atención.


Espero que os hayáis reído tanto como nosotras escribiéndola :D Ha sido más bien un capi introductorio, más adelante se descubrirá el significado del título. En el próximo capi aparece Él :P:P