Hola! Como les dije, escribí esta historia, un poco antes de lo planeado, pero qué se hace, sufrí un ataque de inspiración y aquí tienen el primer cap, les comento que la historia no será muy larga, son muy pocos capitulos, probablemente 6. Le puse el primer titulo que se me ocurrio xD creo que quedó algo soso...

Espero que les guste:

Aclaración para los recién llegados: Esta historia es un Spin Of de mi fic "Entre el amor y el odio" los protagonistas de este fic son los secundarios de éste último pero si bien ambas historias están relacionadas no es necesario leer el anterior para entenderla.


Del amor y otros delirios

Capitulo uno:

El primer recuerdo que tenía de él era de un verano bastante lejano, el día que lo conoció no fue precisamente el más agradable de todos, pero lo que había pasado realmente no le importaba pues aquella serie de eventos desafortunados la llevaron hasta él.

Tenía apenas ocho años cuando lo vio, sus ojos de verde esmeralda eran desbordados por las lágrimas de un silencioso llanto, su vestido favorito estaba sucio y había perdido su mochila, así que se dedicó a llorar mientras el grupo de niños que la molestaban corrían dejándola en aquel sitio. A menudo era molestada por los otros niños pues era demasiado débil y algo distinta a los demás de su edad. Y ese momento en que caminaba sin la compañía de sus dos únicos amigos era un blanco fácil para las maliciosas mentes de los pequeños del vecindario.

—Ya te expliqué lo que pasó ¿Podrías olvidarlo?

—Claro que no, eres tan… —a sus espaldas podía oír la voz de unos chicos, no le prestó atención incluso cuando escuchó el sórdido ruido de una bofetada y una retahíla de insultos con palabras cuyo significado desconocía.

—¡Las mujeres están locas!

Cuando su vista se posó en él pensó que se trataba de una ilusión, sus orbes se abrieron con fascinación y detalló cada facción de aquel chico, debía tener unos catorce años y sin dudas era la imagen más cercana al príncipe de sus sueños. Su cabello negro estaba desarreglado pero lejos de vérsele mal, le daba un aspecto encantador y el contraste que hacía con sus ojos grises le resultaba hechizante. El chico se dejó caer en el césped con una expresión de fastidio y la mejilla derecha roja por el golpe que acaba de recibir.

Ella se secó rápidamente las gotitas saldas que nublaban su vista y lo miró con embeleso. Cada que leía los cuentos de hadas, que tanto le gustaba, soñaba con ser la princesa y se imaginaba al príncipe que ahora parecía tenerlo justo en frente. Pero, como dicen, no siempre las cosas son como las aparentan, pues bastó que abriera su boca para desencajar totalmente con aquella idea de príncipe.

— ¿Qué tanto me ves, niña? —le preguntó con tono tosco.

—Yo sólo… —intentó responder jugando nerviosamente con sus pequeñas manos.

Él comenzaba a desesperarse, su día no había sido suficientemente bueno y a toda costa evitaría más infortunios. Decidió ignorar a la niña que parecía estar llorando por una razón que simplemente no le interesaba, los niños lloran por cualquier cosa después de todo. Había perdido a su cita y le quedaba poco más de una hora para llegar a donde se dirigía así que rebuscó en su mochila y lentamente desenvolvió un chocolate olvidándose por completo de los malos ratos del día; así era él… despreocupado y tranquilo, no le gustaba presionarse con nada y mucho menos esforzarse en algo, si las cosas no iban como quería dejaba que pasaran, tal como había sucedido con su novia de turno aquella tarde.

Degustó la golosina intentando no pensar en nada pero la molesta sensación de ser observado lo hizo volver la vista y se encontró nuevamente con esa pequeña de cabello oscuro y mirada clara. Puso los ojos en blanco y resignado volvió a dirigirle la palabra, esta vez intentando sonar más amable.

— ¿Acaso quieres la golosina? —cuestionó ofreciéndole una porción de su chocolate pero ella negó suavemente con la cabeza mientras sus mejillas se sonrojaban, un acto que él no comprendía. La miró con más detalle, el vestido sin mangas que usaba estaba enlodado y se sujetaba fuertemente la rodilla. — ¿Estás lastimada? —Delicadamente tomó su mano y la apartó para encontrarse con una pequeña herida de la cual brotaba un poco de sangre —Los niños son tan problemáticos —se quejó rasgando la manga de su camiseta para improvisar un vendaje. Ella se sorprendió pero tímidamente dejó que envolviera su herida.

Era como en los cuentos de hadas donde el príncipe llega cuando la princesa más lo necesita y la salva de los peligros a los que está expuesta.

—Soy Ashley —se presentó sonriendo dulcemente luego de que él acabara su labor.

—Ashley… creo que ese era el nombre de la chica con la que salí—comentó pensativo para luego encogerse de hombros— Como sea, no puedo recordarlas a todas. No creo que sea motivo suficiente para golpearme.

Una vez más se sentó en el césped, dio un nuevo mordiscón a su chocolate y miraba distraídamente a las personas que pasaban por el parque a esas horas de la tarde. Ashley permaneció unos minutos contemplando al extraño sin darse cuenta del correr del tiempo, era la primera vez que su corazón experimentaba algo como aquello.

—Ah… mi nombre es Jason —dijo al notar que Ashley no apartaba sus ojos de él, al parecer esperaba que dijese algo.

— ¿Eres un príncipe? —preguntó súbitamente, observando cada movimiento del chico quien se puso de pie, colgando la mochila en su hombro.

—Puede ser. Me lo han dicho un par de veces —se jactó, riendo internamente por la inocencia de la niña. A Ashley se le iluminó el rostro y sus labios se curvaron a más no poder.

—Yo soy una princesa —exclamó también poniéndose de pie. Él rió estrepitosamente y luego se agachó hasta su altura para mirarla a la cara.

—Así que eres una princesa… que yo recuerde, las princesas no se ven así. —bufó haciendo que Ashley se apenara todavía más al recordar que estaba cubierta de lodo.

—Eso es porque los chicos malos atacaron a la princesa, robaron mi bolso y me arrojaron al lodo —las lágrimas amenazaban con salir una vez más, Jason se alarmó y rápidamente intentó calmarla.

—Te creo, te creo —la tranquilizó y suspiró con alivio cuando el llanto se desvaneció.

—Pero ya no importa, los príncipes protegen a las princesas…

—Sí, algo de eso oí —respondió desarreglándose el cabello, estaba en vacaciones y comenzaba a preguntarse qué hacía hablando con una niñita cuando podría estar besando a alguna chica—Pues ya me voy… cuídate de esos niños malos. —le dijo con un mueca de desinterés antes de marcharse.

Se colocó unos audífonos y caminó un par de cuadras con las manos en los bolsillos aunque todavía se sentía observado y al girarse se encontró con Ashley caminando tras él, frunció el ceño, era por eso que nunca era amable con nadie, especialmente con los niños. No pensaba hacerse cargo de aquella pequeña, si estaba perdida o algo no era su asunto.

— ¿Ahora qué? Si estás perdida hay una estación de policía justo en la esquina, ve allí y…

—No estoy perdida —le aseguró enseñándole sus dientes en una sonrisa.

— ¿Y por qué estás siguiéndome?

—No te sigo, simplemente camino en la misma dirección —volvió a hablar llevándose el dedo hasta el mentón de forma inocente.

—Correcto —musitó aún mirándola con desconfianza.

Ambos retomaron la marcha, Jason atisbaba hacia ella de vez en cuando por el rabillo del ojo, realmente parecía estar siguiéndolo pues si él se detenía, ella inmediatamente hacía lo mismo. Al parecer las mujeres eran extrañadas a todas las edades y no en la adolescencia como había supuesto hasta entonces.

Agradeció a todos los Dioses que conocía cuando divisó la casa de sus tíos, ese día debía cuidar de su primo pequeño, resultaba humillante pero sería su niñera por el resto del verano, era eso o trabajar en un puesto de comida rápida preparando grasosas hamburguesas.

—Niñera… que bajo he caído, al menos la paga es buena —masculló abriendo el portón y sorprendentemente Ashley se le adelantó para tocar el timbre con euforia.

— Oye ¿Qué estás haciendo? —la regañó pero cuando su tía abrió la puerta le cedió el paso y la niña corrió hasta el interior de la sala dejándolo anonadado.

Ashley atravesó rápidamente el salón para llegar donde un par de niños jugaban videojuegos sin percatarse de su presencia.

— ¡Te dije que te vencería! Me debes una malteada —gritó una niña de cabello castaño y ojos miel.

— ¡Hiciste trampa! —protestó un niño pelinegro.

—Nunca dijiste que no era válido hacer trampa —se defendió la castaña enseñándole la lengua de forma infantil.

—Eleane, Tom —los llamó Ashley captando su atención por primera vez, los dos se volvieron hasta ella.

—¿Pasaste por un chiquero antes de venir? —Ashley infló los cachetes con enojo pero antes de que pudiera replicar algo Jason apareció caminando casinamente hasta ellos, los miró con aburrimiento y se recostó en el sofá desconectando el videojuego para encender la televisión.

—Sólo me pagan por uno y tengo que cuidar a tres, esto es una estafa —murmuró entre dientes, los tres niños no entendían lo que sucedía hasta que él nuevamente hablo, en esta ocasión dirigiéndose a ellos— De acuerdo, estoy a cargo —les avisó cambiando de canal sin molestarse en mirarlos— Si prometen portarse bien les daré una bebida con mucha cafeína al final del día.

— ¿Y qué si decidimos portarnos mal? —desafió su primo menor.

—La verdad no me interesa demasiado lo que hagan, con que conserven todas sus extremidades hasta llegada la tarde es suficiente para mí.

— ¡Genial! —Exclamó Eleane comenzando a dar brinquitos en el lugar— Hay que molestar a los vecinos, arrojemos cosas a su jardín…

—Si, mis padres tienen una bolsa de abono que podríamos lanzar en sus piscinas —exclamó emocionado Tom. El lado bueno de que Jason los cuidara era que no tendrían problemas con sus planes.

— ¿Por qué mejor no llenan la bañera con lodo? O también podrían hacer estallar cosas en el microondas—sugirió Jason mirando con interés la pantalla.

—Esa es una mejor idea —ambos niños rieron con malicia y corrieron hasta la cocina en busca de algo que resulte útil para sus fechorías, pero Ashley permaneció en un rincón de la sala observando al muchacho que no parecía notar el hecho de que ella se encontraba de pie junto a él.

—Vamos, Ashley —la arrastró su amiga proporcionándole una buena cantidad de soldaditos de plástico para ver a través del cristal como se consumían lentamente.

— ¿Jason no te parece genial? —preguntó con expresión soñadora, Eleane hizo una mueca y levantó los hombros.

—Es más simpático que la última niñera, al menos no tiene una fea verruga —dijo mientras se estremecía al recordar a la anciana que se encargaba de cuidarlos en el pasado. —De todos modos hay que hacerle alguna maldad, meterle algunos insectos en sus pantalones o algo…

Discretamente Ashley se apartó de sus amigos y espió a Jason, una hora había pasado y ya no miraba televisión sino que se encontraba muy concentrado dibujando algo que no lograba distinguir a la distancia. Su curiosidad pudo más y sigilosamente camino hasta posicionarse tras del muchacho, se paró en puntitas de pies esforzándose inútilmente por ver aquel dibujo.

— ¿Qué dibujas? —preguntó sin disimular su curiosidad, Jason se sobresaltó y un enorme rayón atravesó el dibujo que tan meticulosamente había trazado- Ups…

Jason la miró con odio pero respiró profundamente recordando que se trataba sólo de una niña, una molesta niña que de casualidad terminó a su cuidado.

— ¿No deberías estar jugando con tus amigos?

—Me aburrí, prefiero estar contigo —dijo sujetando con fuerza su brazo.

Jason pasó saliva con dificultad, aceptó ser niñera sólo porque creía que sería tarea sencilla, en sus planes estaba dejar que su primo hiciera cuan travesura se le ocurriese siempre que no involucrara objetos punzantes mientras él pretendía pasar las tardes mirando televisión, dibujando y comiendo cantidades industriales de comida chatarra, pero al parecer tener a Ashley allí implicaría algo más que eso…


Pues ahi se los dejo, me quedó medio corto jejeje, otra cosa, quería decirles que las actualizaciones para este fic no serán semanales como el del otro, sino que será cada dos semanas a menos que sufra otro ataque de inspiracion jeje y obviamente Ashley no será pequeña durante todo el fic, seguramente en un par de capitulos las historias serán paralelas..

Dejen sus reviews!!!